Los Personajes y el Finc no me pertenecen,... Dragon Ball Z le pertenece a Akira Toriyama y Saint Seiya le pertenece a Masami Kurumada,... este finc le pertenece a Eduardo Castro,... repito... ESTE! finc... NO! me pertenece, yo solo le pedi permiso a Eduardo si me daba la autorización de poder subirlo a fanfiction.
Aclaraciones:
-Conversaciones-
-"Pensamientos"-
*Nota: Este finc cambio de categoria de Dragon Ball a Dragon Ball Z... la razón, es por que aun que casi no salgan, ya están Videl, Pan, Goten, Trunks y Bra (pero no se pondra en Dragon Ball GT por que Pan aun es muy pequeña... al igual que Trunks y Goten)
Capítulo 14
Coloquio y búsqueda
Al llegar al aeropuerto, Sheena se escurrió por las zonas no vigiladas del aeropuerto, seguida de Vegeta e Ikki.
- Sheena!, que estamos haciendo, porque simplemente no entramos por la puerta – le pregunto extrañado Ikki mirando a la guerrera amazona al ver que evitaban a los guardias y cualquier cámara.
- No te das cuenta?, nos pedirían documentos – le respondió Sheena como si con eso el caballero del fénix pudiera entender la razón por la que lo hacían.
- Y qué? Yo tengo mi pasaporte – le respondió aun sin entender el caballero de bronce.
- Y Vegeta que tiene?, Algún documento que lo acredite como ciudadano de otra dimensión? – le regreso el comentario mordaz ante la densidad del chico.
- Tienes razón, lo había olvidado, pero cuál es el plan? – le pregunto Ikki mirando por donde pasaban sin ser vistos.
- El avión de la Corporación tiene órdenes de llevarnos a Grecia. Le dije a Tatsumi que me dejara en el aeropuerto de Atenas. Pero de allí nos iremos a Roma – le explico la mujer.
- Porque allí? – le volvió a preguntar Ikki sin entender las razones de la chica.
- Es el lugar donde Mitsumasa Kido compró este libro, quiero hablar con la persona que se lo vendió – le respondió.
En un momento llegaron hasta la pista donde estaba el avión y subieron sin ser vistos. Pero adentro el piloto les salió al paso.
- Señorita, tengo órdenes de llevarla a Grecia, pero no me dijeron nada de sus acompañantes – le dijo el Piloto mirando a los dos hombres que se encontraban atrás de la peli verde.
- No los reconoces? El es Ikki, también trabaja en la Corporación y a Vegeta lo llevaste en la mañana a Grecia – le contesto la amazona señalando a cada uno de los hombres.
- Ah sí! Oiga como hizo para regresar hasta aquí – le pregunto el Piloto a Vegeta mirándolo fijamente.
- Que te importa, insecto! – le gruño el Príncipe de los Saiyajin al pobre hombre que se había encogido de temor ante el gruñido del hombre.
- por favor, no haga caso y llévenos pronto – le pidió la mujer mirando al Piloto.
- Esssta bien…. "Que genio" – pensó lo ultimo el Piloto dándose la vuelta para entrar a la cabina – llegaremos en 2 horas – les dijo por los comunicadores una vez estando sentado preparando todo para partir.
El avión partió, e Ikki y Sheena se sentaron juntos. Vegeta se sentó solo contemplando el aeropuerto por la ventanilla ...
Mientras, en Okinawa. Todos habían terminado de comer. Los caballeros quedaron en hacer turnos. Seiya y Shun se fueron a dormir, mientras Shiru y Jabu salieron a inspeccionar los alrededores. Goku y Saori se quedaron en la sala charlando
- Tienes una bonita familia Goku! Te felicito – le dijo Saori recordando la foto del Saiyajin.
- gracias, aunque he estado muy distante de ellos últimamente, debido a los entrenamientos – le respondió Goku recordando a su familia.
- Entrenas continuamente?, Pensé que después de la batalla contra Maijin Boo ya estarían mas tranquilos – le dijo extrañada Atena recordando la pelea, que gracias al Kami-sama del mundo del Saiyajin le había dado la habilidad para ver las peleas del peli negro con solo pensarlo.
- Es que a mí me fascina entrenar! Además que estoy entrenando a Uub – le respondió con una sonrisa el peli negro recordando a su discípulo.
- Uub? – pregunto extrañada la peli lila.
- Si, el es la reencarnación del malvado Maijin Boo, pero nació como un niño y lo he estado formando para que no emerja su parte maligna y desarrolle sus poderes – le respondió Goku.
- Eres muy bueno Goku, tu familia debe estar orgullosa de ti – le trato de animar la chica viendo la felicidad del Saiyajin.
- Bueno a decir verdad no están muy contentos conmigo, especialmente Milk – le contesto Goku recordando la cara enojada de su esposa.
- porque? – .
- Es que me acusa de no interesarme por ella, pero eso no es cierto, a mi me importa Milk y mis hijos y ahora mi nieta, pero es que ... – trato de justificarse el Saiyajin.
- Qué? –.
- Para mi entrenar y hacerme más fuerte es vital, debe ser por mi sangre de saiyajin, pero he tratado siempre de ser un buen padre. Eso es lo que admiro de Vegeta. El pese a todo, esta con su familia, le cuesta desprenderse de ella, aunque aprovecha cualquier oportunidad para entrenar – le conto Goku.
- Pues deberías pensar más en eso. A mí me hubiese gustado tener un padre y una madre. Si los tuve pero no los conocí, me separaron de ellos y ni siquiera sé si están vivos o no. Mitsumasa Kido asumió el papel de "mi abuelo" cuando Aioros me entrego a él. Fue una casualidad pero el asumió ese papel y trato de hacerlo bien, no me quejo, me dio una buena educación y cariño, pero siempre tuvo en mente que algún día sería Atena y me preparó para eso. Por eso no puedo decir que tuve una infancia normal – le relato su vida la diosa pensando que con eso ayudaría al visitante de otro mundo.
- Si, Shiru me contó la historia. En cierto modo nos parecemos. A ti te entregaron a un anciano que se convirtió en tu abuelo. En mi caso me encontró otro anciano que se convirtió en mi abuelito. Pero el siempre me trato como un niño normal, aunque vivíamos lejos de la ciudad y teníamos poco contacto con la gente – le relato el peli negro recordando a su abuelito.
- A veces pienso que hubiese sido mejor ser una persona como cualquier otra. No me sentí preparada para asumir este papel al principio, cometí errores, uno de ellos fue "El torneo intergaláctico"? – le contesto Saori.
- "El torneo intergaláctico" – pregunto extrañado Goku.
- Si, Aioros cuando murió, le dejo la armadura dorada de sagitario para que la usara alguien realmente digno. Yo no tuve mejor idea que obligar a Seiya y los demás a que pelearan por ella en un torneo. Casi se matan, cuando a lo que se refería Aioros era que la persona realmente digna no necesariamente era la más fuerte sino alguien que estuviera capacitada mentalmente para usarla. En ese momento ellos estaban demasiado lejos del nivel de un caballero dorado. Nunca le he dicho esto a ninguno de ellos, pero el decirte esto me quita un peso de encima – decía la chica mientras sentía que un peso se le quitaba de los hombros.
- Porque no se los dices? – le pregunto extrañado, pensando que eso sería lo mejor.
- Es que acaso no te has dado cuenta? Todos los que me rodean viven reverenciándome. Hace un tiempo antes de que ellos volvieran de sus entrenamientos yo era Saori Kido, Seiya no me tenía ningún respeto e incluso me levanto la voz en más de una ocasión. Ikki me odiaba y los demás eran indiferentes. Ahora soy Atena y todos se inclinan ante mí, me consideran sagrada e infalible. Si me acercara a decirles que me equivoque ellos se inclinarían y me dirían que no, que lo que sucedió fueron cosas del destino y que yo soy Atena – le respondió triste ante los recuerdos que venían a ella, de cómo sus caballeros eran ates y después de regresar de sus entrenamientos.
- pero es eso lo que quieres? – .
- Por Dios no! Yo quiero ser una persona normal, aunque sea de vez en cuando, pero vivo rodeada de gente que no me deja dar un paso sin asegurar el suelo que piso. No tengo oportunidad de hacer amigos porque Tatsumi se encarga de espantarlos, quiero que Seiya y los demás sean mis amigos pero me tienen demasiado respeto para serlo – le respondió Saori.
- Yo creo que no deberían olvidarse de vivir. La vida nos ofrece muchas cosas bellas para poder disfrutarlas y ser felices. Si bien no he estado todo el tiempo con mi familia, disfrutamos los momentos juntos. Cuando estábamos a punto de pelear con Cell, el nos dio diez días de plazo para prepararnos. En ese tiempo yo no quise entrenar sino que la pasamos bien con mi familia y mis amigos ya que era posible que Cell nos venciera entonces todo acabaría y nos lamentaríamos de los momentos que no aprovechamos mientras estábamos juntos – le relato el Saiyajin a la diosa.
- Eso es algo que me gustaría, poder disfrutar unos momentos como Saori y olvidarme que soy Atena, pero es un sueño! En este momento nos enfrentamos a un peligro bastante grande – decía la chica pensando que su sueño de ser una chica normal era simple eso….. un sueño.
- Y qué?, Acaso estamos peleando?, el enemigo quienquiera que sea de repente está durmiendo sin pensar en nosotros. Creo que podemos aprovechar ese momento – le consejo Goku contento ante su idea.
- Que dices?, Acaso bromeas? – le pregunto sorprendida Atena ante la idea del peli negro.
- Claro que no! Mira desde acá puedo ver las luces de la ciudad, que te parece si vamos a ver que hay por allá – opino Goku viendo por la ventana las luces de la ciudad a los lejos.
- No, no creo que sea correcto, además tendríamos que decirle a los demás – opino la chica siento tentada por probar la libertad por primera vez.
- vamos! Lo primero que dirán será que no, que es demasiado peligroso, además no nos demoraremos. Toma mi mano – le animo el peli negro emocionado con salir, mientras que la chica se le quedaba viendo.
(NOTA ULTI_SG: Ajua! primero la cintura, ahora la mano... esto va medio lento :p (ntk))
-"por que no?, ellos están durmiendo y es probable que ni se den cuenta, además no creo que nos tardemos"— y con la sonrisa franca y la seguridad de Goku la convencieron, tendió su mano al peli negro y este llevó sus dedos a la frente y ambos desaparecieron de la habitación...
Mientras tanto Sheena, Ikki y Vegeta estaban en el avión rumbo a Grecia.
- Ikki, cuando estábamos en el Santuario peleando, pensé que aparecerías ya que Shun estaba en peligro – le dijo Sheena mirando al chico.
- Supuse que el enemigo aparecería también en la Mansión Kido, mis sospechas no eran infundadas – le contesto Ikki mirando el paisaje de la ventana.
- Eso te llevó a pensar que Atena sabe más de lo que nos ha dicho? – le pregunto interesada la amazona.
- No, recuerdo que cuando peleábamos en las 12 casas siempre sentimos la fuerza y energía de Atena pero ahora nada. Además Vegeta fue testigo de que iba a irse con el desconocido que apareció después. Por otro lado yo he sentido una gran conmoción en mi cosmo como si este hubiese sido perturbado, es ilógico que ella no lo haya sentido – le contesto Ikki mirando a la amazona a la máscara.
- Ikki, puedo hacerte una pregunta? – le pregunto la chica mirando fijamente al caballero del fénix atreves de su máscara.
- Que quieres? – le contesto el caballero extrañado.
- Porque eres siempre tan reservado con todos, vives apartado y no puedo decir que eres amigo de los demás, solo apareces cuando se te necesita – le respondió interesada ante la respuesta del chico.
- Eso no es de tu incumbencia – le gruño en contestación el caballero de bronce.
- Lo siento, no quise ser indiscreta – se disculpo Sheena ante el tono de su acompañante.
- Disculpa, no quise ser grosero, pero me es difícil, me entiendes?. Yo entrené en la Isla de la Muerte, perdí allí a mi ser más querido y sufrí hasta lo indecible para convertirme en el Fénix y no tienes idea de los horrores que cometí. Una vez logrado eso yo odiaba a todo y a todos porque los consideraba responsable de mis sufrimientos y decidí servir a Arlecs para destruirlos. Después me di cuenta lo equivocado que estaba pero es difícil cambiar. Sencillamente me forje así – le contesto Ikki apenado ante como le respondió a la chica.
- pero es que puedes superar los momentos terribles que pudiste haber pasado. Yo también serví a Arlecs por mi deseo de vengarme de Seiya y cometí muchos errores e hice mucho mal, tú lo sabes, pero eso terminó. Fue un capítulo de mi vida y ya lo supere – le contesto Sheena mirando al caballero.
- Tu lo dices fácil!, pero acaso sabes lo que ocurrió en mi vida?, No somos iguales, no puedes compararnos. Lo que sucedió me destruyó por dentro y cuesta trabajo reconstruir a la persona que fui antes – le respondió Ikki pensando que reconstruir al que era antes era imposible.
- Y quién te ha pedido que seas el de antes?, Que clase de guerrero eres que no puedes superar sus traumas de niño – le respondió indiferente Vegeta, pero muy adentro de él enojado ante la debilidad del caballero.
- No estaba hablando contigo Vegeta! – le gruño Ikki al ver que se metía en una plática a lo que él llamaba privada.
- pero yo si contigo!, Tienes razón no podemos compararnos, mucho menos tu conmigo. Crees acaso que eres el único que sufrió en su vida o que eres el único que paso por momentos desagradables? Pero pareces ser uno de tantos que se pone a llorar por lo que fue o no pude ser y no se encarga de hacerlo posible – le gruño en contestación Vegeta.
- No tengo que hablar de mis asuntos contigo, que puedes entender tu, ya que tienes una familia y vives felizmente gozando de tus poderes? – le dijo sarcásticamente el caballero del fénix pensando que él no sabía nada sobre el dolor de perderlo todo y los sentimientos de ira y de desesperación que había sufrido él.
- Eres un imbécil!, Crees acaso que todo lo tuve fácil. Yo nací como príncipe de los saiyajin, pero no era más que un objeto a los ojos de mi padre, tanto así que me regalo a Freezer para que sea su sirviente, pero siempre quise que mi padre y mi madre estuvieran orgullosos de mí y me esforcé para ello pero mi madre un día partió a una misión y nunca volvió y mi padre me entregó a Freezer, Freezer exterminó a mi raza y yo tuve que exterminar otras para complacerlo! – le grito el peli negro, pero ante la afirmación que había hecho hiso que tanto Sheena como Ikki se quedaran mudos.
- Que tu que!? – le grito Ikki una vez recuperado del shock.
- Lo que oyeron!, No tienes idea de la cantidad de gente que mate en otros planetas!. Ese era el imperio del Gran Freezer! Aniquilaba con sus guerreros planetas enteros y luego los entregaba a otras razas a cambio de sometimiento. Para él era como un juego y yo era una ficha, yo el príncipe de los saiyajin! Por eso lo odiaba y odiaba a esas razas débiles que no tenían la fuerza para resistirme. Estiraba la mano y miles desaparecían y yo no sentía nada por ellos, no me importaban, para mí era como acabar con una plaga, ni siquiera recuerdo sus rostros... – relato mientras trataba de recordar a quienes mato por años, pero recordó algo que siempre estuvo con él – Pero fue la primera vez que mate, la que recuerdo más. Yo solo tenía 6 años y acompañe a mi madre a una misión. Ella me había recordado cual era mi papel como príncipe y lo que se esperaba de mi. Ella y los otros saiyajin atacaron un planeta y en unos días no quedo nada. Yo solo observaba lo que ellos hacían pero en eso la vi, era una pequeña niña*. Acudió a mí para protegerme!, me había confundido, pero de pronto se dio cuenta de su error. Suplicó por su vida y yo quise dejarla ir, sentí pena, hasta algo de ternura, pero en ese momento llegó mi madre y los demás y me vieron. No dijeron nada pero sabía que es lo que esperaba que hiciese. Estire mi mano y le dispare, mientras ella lloraba y suplicaba que no lo haga. Trate de que no sufriera. Solo sentí después la mano de mi madre en mi hombro diciendo que estaba orgullosa. Yo no quise ver lo que quedo de la niña, pero su mirada me persiguió y durante todo este tiempo jamás lo olvide. En las batallas era el más despiadado, siempre fui el más duro porque quería olvidar. Pero no lo hice – relato, Ikki y Sheena seguían en silencio escuchando atentamente la historia del Saiyajin – Después comprendí todo lo que yo había sido, fue difícil, pero el ser derrotado por Kakaroto me abrió los ojos, porque fue ahí que me di cuenta porque él, un soldado de clase baja pudo superar al príncipe de los saiyajin, porque el luchaba por otros y yo por mi mismo!. Luego conocí a Bulma, mi esposa y ella me hizo comprender que no era imposible cambiar. Yo me di cuenta lo terrible que fui, que representaba lo que ella y Kakaroto habían combatido toda su vida, pero aún así ella creyó en mí, que podía superar mi pasado y aprendí a ser su esposo y al final me dio 2 hijos con los cuales aprendí a ser padre. Ahora esa mirada si bien aún me persigue me indica por qué debo luchar – Vegeta miró a Ikki y Sheena. Ellos estaban mudos contemplándolo, mas al último el peli negro recordó algo – Y otra cosa más. Si le cuentan a Kakaroto o a alguien sobre esto. Los matare!... – amenazo avergonzado al pensar en cómo el otro Saiyajin se le pegaría con solo decirle que él, el príncipe de los saiyajin estaba agradecido de corazón con él por hacerlo cambiar y de darle una vida con su esposa y sus hijos, ya que fue gracias a su ayuda que el tenia una esposa y dos hijos que lo querían aun cuando el se volvía gruñón.
Aclaraciones de Eduardo:
Fin del capítulo 14
* Esta historia de la niñez de Vegeta lo tome de un fanfic cuyo autor no me acuerdo. Me pareció demasiado bien hecho para inventar otro que reflejara lo que quise expresar. A Alondra, cuyos fanfics me han ayudado muchas gracias
Mi rincon:
Hola!, se que ha pasado mucho tiempo!... y en verdad lo siento... hontoni gomenasai!... y hubiera dejado pasar mas tiempo, (la razon, es por que aun que le he mandado un mensaje a Eduardo este no me a contestado...) pero se me hace feo el dejarlos esperando... por eso aqui les dejo el cap 14... espero que lo hayan disfrutado!...
