A Bilbo le tomó por sorpresa el gesto de Thorin, perdido como estaba en sus propios pensamientos, pero no tardó en corresponder al beso con algo de torpeza inicialmente debido a su falta de experiencia, cosa que sin duda alguna, no molestó al enano.
En realidad, a Thorin le había sorprendido que su gesto fuera correspondido. En cierta forma no se sentía merecedor de ese beso cuando no tenía nada que ofrecer a Bilbo pero no podía evitar lo que sentía.
Pasó un brazo por la cintura del más bajo atrayéndole hacia él, dejando a Bilbo pegado a su pecho.
El pulso del hobbit estaba acelerado por una mezcla de deseo y nervios ante la situación, pero con Thorin le era sumamente fácil dejarse llevar, atreviéndose a meter una mano en el pelo del enano, acariciando su nuca, provocando un gemido acallado parcialmente por el beso que compartían, pero que Bilbo sintió claramente aumentando su propio deseo mientras Thorin le atraía aún más contra él dejándole sentado a horcajadas sobre sus piernas.
Bilbo jamás se había sentido así en su vida, tan capaz de perder el control sin que nada le importara, de entregarse a otra persona sin pensar en las consecuencias.
Los besos cada vez eran más intensos. Las manos de Thorin se movían con presteza por la espalda del mediano mientras Bilbo se deleitaba con los gemidos que provocaba en el enano al acariciar su pelo, su cuello y su barba.
Ambos estaban completamente enardecidos, moviéndose uno contra otro, hasta que Bilbo notó como la mano de Thorin se colaba bajo su camisa para acariciar su espalda.
En ese punto, algo de cordura afloró en su mente frenándole y haciendo que detuviera los besos pero sin apartarse ni un milímetro.
La mano de Thorin seguía bajo su camisa mientras él continuaba sobre sus rodillas y tal y como estaba sentado podía notar a la perfección la excitación de ambos...
- No sé cómo son las cosas entre vosotros Thorin pero aquí no se hacen así.- le aseguró sabiendo que su comportamiento era de lo más reprochable según las costumbres hobbits.
- Nosotros tampoco lo hacemos así.- le aseguró Thorin con la voz aún más profunda de lo habitual por la excitación.- al menos no si las intenciones son honorables como son las mías.- añadió no pudiendo dejar de deleitarse con el aspecto de Bilbo en ese momento; tenía los labios hinchados por los besos, las mejillas enrojecidas en lo que Thorin supuso una mezcla de deseo y vergüenza, la ropa descolocada y los ojos le brillaban como nunca había podido ver antes en él y como no quería que nadie más pudiera verle nunca. Era una visión de la que sólo él quería poder disfrutar si Bilbo le concedía el honor de aceptarle.
- No lo dudo pero aún siendo honorables esto no es algo que deba dejar que ocurra así. Lo siento de veras Thorin- le contestó moviéndose para poder levantarse de su regazo pero siendo complicado sin la ayuda del enano.
- No te disculpes. Soy yo el que no debería haber iniciado algo así sin presentar antes mis intenciones. Te aseguro que en modo alguno quise ofenderte y desde luego ni se me pasaría por la cabeza buscar a la fuerza algo de tí.- expuso el enano al notar como las piernas de Bilbo temblaban cuando le ayudó a levantarse.- Por favor, no tengas miedo, no te alejes de mí- pidió afectado temiendo que hubiera acabado con cualquier oportunidad que pudiera haber tenido con él incluso antes de empezar.
Bilbo tenía pensado mostrarse digno y apartarse, alejarse de la tentación y seguir como si no hubiera pasado nada. Quizá un poco tarde, pero pensaba hacer que Thorin le cortejara adecuadamente si es que quería algo con él pero esa petición le conmovió tan profundamente que de nuevo terminó sentándose a su lado en el banco, incluso más cerca de lo que había estado inicialmente.
- No tengo miedo Thorin. No de tí al menos- le aseguró con tono suave agarrando una de las manos del enano.- Me ha sorprendido mucho tu beso y más aún la forma en la que yo he reaccionado y estoy algo confundido. No es así como me enseñaron que debían hacerse las cosas.
- De verdad que lo entiendo. A pesar de mi edad me caería una buena bronca si mis padres supieran lo sucedido. Esta no es forma de tratar a la persona con la que te gustaría formalizar una relación.- contestó el enano en un susurro atreviéndose a acariciar la mano de Bilbo con el pulgar.- También me enseñaron a hacer las cosas de otra forma cuando quieres declararte a alguien.
Hubo un silencio entre ellos que lejos de todo lo imaginable no era incómodo, simplemente disfrutaban de esa mínima caricia como si temieran que si entraban en la casa un muro se levantara entre ellos.
- Cuando tengamos la forja lista me gustaría cortejarte debidamente.- comentó Thorin finalmente atreviéndose a mirar a Bilbo que le respondió con una sonrisa aunque el mediano no entendía por qué quería esperar para iniciar el cortejo, terminando por suponer que prefería esperar para estar más tranquilo respecto a su futuro antes de iniciar algo.
- Te aseguro que me encantaría ser cortejado debidamente.- le respondió asintiendo.
Thorin correspondió a su sonrisa y se atrevió a besar su mano.
- Creo que es mejor que nos vayamos a dormir.- sugirió finalmente tras el beso.
- Creo que sí- contestó Bilbo poniéndose en pie sin sacar su mano de entre las de él, entrando en la casa así para irse a dormir sabiendo que esa noche ambos soñarían con lo que el futuro podría depararles.
Sin embargo en otro de los cuartos, Balin era incapaz de pegar ojo.
Desde que habían apagado la luz, el enano daba vueltas y más vueltas en la cama sin poder descansar por no poder apartar de su mente el abrazo que había visto esa mañana entre su hijo y el hobbit. De sobra sabía ya que Bilbo no se estaba imponiendo a su hijo y que sin duda ese gesto había sido deseado por Thorin también, pero eso no le dejaba más tranquilo.
- ¿Me vas a contar de una vez qué te pasa?- preguntó Thrain al notarle dar una vuelta más.
- ¿Te he despertado?- preguntó Balin sorprendido al oírle hablar. Pensaba que su marido ya dormía.
- No me he llegado a dormir. Llevo todo el tiempo esperando que me dijeras lo que te pasa sin que tuviera que preguntar.- contestó Thrain notando que Balin de giraba para quedar frente a él.
- No quería preocuparte pero es que no se me va de la cabeza.- comentó inspirando profundamente antes de seguir hablando.- He visto a tu hijo abrazando a Bilbo antes de ir a hablar con su abuelo.
- ¿Y eso te quita el sueño?- preguntó Thrain riendo un poco.- los muchachos se llevan bien, son buenos amigos y...
- ¡Y sé lo que vi!- le interrumpió serio.- solo había que ver la cara de tu hijo mientras estaban abrazados. Había paz en su rostro. Cómo si todo en el mundo estuviera bien para él sólo por tenerle entre sus brazos, aunque no sé si es muy consciente de ello.
- ¿Estás seguro de eso?- preguntó Thrain serio notando que Balin sentía. Eso no le gustaba en absoluto.- Hablaré con él. Esto no puede ser. No tiene un reino pero sigue siendo un príncipe enano, no puede estar con cualquiera.
- ¿Y qué vas a hacer? ¿Prohibírselo?- preguntó Balin incorporándose para encender con cuidado la vela de su mesita y mirando a su marido.- ¿Ya no recuerdas al príncipe que se enamoró de uno de los hijos de una pareja de mineros con el rango más bajo de cuantos había en su reino?. Le cortejó incluso después de que su padre se lo prohibiera y cuando el rey se enteró e iba a desterrar al muchacho y a su familia...
- Bajé a la mina donde te habían puesto a trabajar, te llevé a un túnel algo apartado y te aseguré que cumpliría nuestro sueño de casarnos aunque para ello tuviera que hacerte mío y engendrar a nuestro heredero antes de que permitieran nuestra boda.- concluyó Thrain sonriendo con ternura al recuerdo.
- Y le pusiste mucho empeño en conseguirlo a pesar de la pinta que tenía en ese momento.- comentó el otro compartiendo su sonrisa.
- No digas tonterías, estabas hermoso aunque tuvieras ese polvo de carbón en el rostro y estuvieras vestido de minero.- afirmó haciendo un esfuerzo por lograr sentarse apoyándose en el cabecero de la cama antes de estirar el brazo para acariciar tiernamente su mejilla.
- Fuimos unos inconscientes. Tu padre entró en cólera al saber lo que habíamos hecho.- dijo Balin bajando la mirada.- Y arregló el status de mi familia obligando a Dwalin a casarse con Bofur.
- Yo diría que contra todo pronóstico eso no salió tan mal.- respondió Thrain tomando su mano y atrayéndole a su pecho.
- Lo sé, pero sufrió mucha gente por nuestra culpa.- añadió Balin apoyando su cabeza en el hombro derecho de su marido.
- Fue culpa de la enfermedad de mi padre, no nuestra.- contestó besando su frente con ternura.- pero eso no es lo que nos ocupa ahora. Thorin es un príncipe y no puede...
- ¿No puede qué? ¿Casarse con alguien de otro rango?- preguntó Balin mirándole con el ceño fruncido.
- Seguramente ahora mismo Bilbo tiene más rango o al menos más poder adquisitivo que nosotros.- respondió Thrain negando con la cabeza.- Pero es de otra raza.
- Sinceramente me parece irrelevante. Como tú muy bien has dicho en alguna ocasión Bilbo nos ha tratado como debería haberlo hecho nuestra familia. Le debemos tu vida y seguramente la de alguno más de nosotros. Si nos hubiera atrapado la riada no sé que habría sido de nuestros nietos...- comentó Balin con un gesto en el rostro algo angustiado por la idea antes de negar con la cabeza tratando de no seguir ese hilo de pensamiento.
- Bueno, si lo ves así y estás tan de acuerdo, ¿qué te quita el sueño?- preguntó finalmente Thrain.
- El futuro.- contestó Balin con simpleza.- si se decide a declarar sus sentimientos ¿qué ocurrirá cuando haya que irse?. No podemos arrancar a Bilbo de la comodidad de su hogar y no sé si sería capaz de dejar a mi hijo atrás.
- Vayamos poco a poco. Déjame hablar con Thorin para saber lo que piensa y después veremos si perdemos el sueño. Prometo ser sensato y no prohibirle que lo intente si quiere.- le aseguró besando la frente de su esposo queriendo calmarle un poco.
- Es una buena idea.- le dijo Balin finalmente suspirando.- acuéstate anda, deja que apague de nuevo la luz.
Thrain le dejó ir para que apagara la vela mientras él se acostaba sintiendo a Balin acostarse a su lado de nuevo y suspirar intranquilo.
- Ven aquí.- pidió Thrain atrayéndole en un abrazo para poder besarle.
- Merlar no estás en condiciones de esto.- le dijo Balin al sentir que le atraía contra él.- tus heridas...
- No me pasa nada en los labios para no poder pasarme la noche besándote si es que no puedes dormir. Te aseguro que ya solo eso es todo un verdadero placer.- le halagó besando su mejilla y haciendo un caminito de besos hasta su cuello.
- Eres un adulador.- le aseguró Balin riendo bajito porque le hacía cosquillas con su barba en el cuello y decidiendo que pasarse unas horas disfrutando de los besos de su marido no era tan mala idea después de todo.
