-Lavi esto es diferente, ¡se trata de que la Inocencia de la Ochibi es su energía vital!- le interrumpió Kanda, por algún extraño motivo a Kanda le importaba demasiado lo que le pudiera pasar a Haley, no permitiría que Leverrier se la llevara, menos a un lugar lejos de él…
-Por eso Leverrier la quiere…. Pero no lo conseguirá… teniendo a la General Klaud de nuestro lado Leverrier no podrá pero ni acercarse a ella… -le explico Lavi, y por algún motivo a Kanda le agrado esa afirmación ''Leverrier no podrá pero ni acercarse''.
14. La primera misión con la General Klaud
Aquella mañana Haley se despertó muy temprano era su primera misión al lado de su maestra la General Klaud Nine, por primera vez vería su poder de cerca, eso la animaba, estaba realmente ansiosa por aprender de ella. Así que se levantó temprano, se bañó, se puso su uniforme de exorcista y se dispuso a ir por un buen desayuno. Al salir de su habitación se encontró con una sonriente Lenalee acompañada de una (para ella) fastidiosa Emilia, ambas chicas miraron a Haley no era común ver a la chica castaña desde temprano con su uniforme, que a pesar de lo desagradable que resultaba para Emilia, Ella reconoció que el uniforme le quedaba perfecto a la castaña, pero odiaba la idea de que Kanda viese a la chica con esa ropa, con ese Short tan pequeño más que todo.
-Buenos días- saludo Haley
-Buenos días Haley-chan-le contesto Lenalee
-Buenos días- respondió Emilia a regañadientes y ambas chicas se miraron con rayitos, mientras Lenalee solo podía sentir el ambiente lleno de tensión sin más las tres chicas se dirigieron al comedor. Y como Haley esperaba, ahí estaba su maestra pero aparentemente ella ya había terminado su desayuno así que cuando vió a las chicas y les sonrió y dirigiéndose a su alumna le recordó.
-Te esperare en la puerta del arca, no tardes-le recordó su maestra, Haley asintió y pidió sus acostumbradas galletas. Mientras Haley comía sin decir ni una sola palabra aun pensaba en lo que le había dicho Lavi la noche anterior, y además en su cabeza flotaba la imagen de ella y Lavi abrazados y luego la cara de Kanda, sacudió su cabeza levemente solo para olvidar aquello, primero porque abrazar a Lavi debería de ser como abrazar a Allen… no eso era imposible y segundo ¿Por qué Kanda estaba siempre enojado? ¿Por qué esta vez tendría ella que ver con su molestia? … sin darse cuenta termino su comida.
Haley se levantó de la mesa y camino hacia la puerta dejando a las otras chicas en el comedor terminando su desayuno y justo en ese instante en que ella cruzaba la puerta se cruzó con Allen sus miradas se cruzaron un segundo que fue como eterno. La mirada de Allen decía claramente un ''lo siento'' pero Haley no tenía tiempo para interrogar a Allen en ese momento todo eso debería esperar hasta su regreso.
Haley corrió directamente hacia la puerta del Arca, no sabía cuánto tiempo había hecho esperar a su maestra pero cuando llego su Maestra la recibió con una sonrisa. La General le explicaba la misión a Haley mientras caminaban por unas calles de Roma, las cuales eran poco transitadas y por eso no les sorprendió en absoluto que los Akumas aparecieran luego de unos instantes.
-Acaba con ellos- le ordeno su maestra
-¡¿Q-Que?!-Se sorprendió Haley- ¡¿Maestra usted no atacará?!-
-Sería tonto ¿no crees?… si yo ataco no veré tus movimientos y habilidades- decía la General Klaud jugando con su monito, a Haley le recorrió una gota de sudor por la cabeza y susurro
-Ok…INOCENCIA ACTIVATE….- una luz verde salió de su cuerpo y la espada se materializo frente a ella la tomo y atacó. Sentía su misión relativamente fácil, solo eran Akumas nivel 3, 2 y algunos nivel 1, lo malo es que eran demasiados y cuando Haley atacaba a uno aparecían 3 más, mientras su maestra miraba cada movimiento de Haley analizándolo…
-¡Haaaaaaa!- Grito Haley cuando cayó al suelo, pues un Akuma nivel 3 la había arrojado, su espada se desmaterializo y el Akuma se acercaba a ella para atacarla así que activo su escudo en ese momento, el Akuma rozo el escudo de inocencia de Haley y cuando se alejó de este, el ''cuerpo'' del Akuma expulsaba humo como si se hubiese quemado, el ojo visible de la General se abrió de sorpresa, camino hacia Haley y le tendió la mano para ayudarla a levantarse.
-¿Te encuentras bien?- le pregunto mientras se ponía su alumna en pie
-S-si- le contesto Haley
-Crea otra barrera, pero esta vez una que abarque todo lo que tienes cerca, hasta los akumas- Haley se sorprendió
-Pero Maestra… la barrera es para defender, no es un ataque… además no me parece lógico…-
-Una buena defensa es también un buen ataque, de lo contrario no sirve- le interrumpió su maestra-¡Hazlo!- le ordenó y Haley no tuvo más remedio que asentir, coloco sus manos en el suelo, miro a su alrededor y confiando en que su maestra sabía lo que le pedía susurro
-BARRERA…ACTIVATE!- la luz verde salió de sus manos y envolvió en una semi-esfera todo lo que Haley tenía cerca y cuando los akumas estuvieron dentro de esta barrera, empezaron a destruirse más bien a desintegrarse, pero solo los akumas de nivel 1 y 2, los de nivel 3, solo parecían tener algunas quemaduras.
-Wow eso fue increíble- decía Timothy quien por órdenes de su maestra no podía interferir en la batalla, si lo hacía le tocaría pasar dos horas más con Emilia en sus lecciones así que prefirió mantenerse al margen.
-Bien Haley, ahora utiliza tu escudo para acercarte y cuando te encuentres lo más cerca posible atácalos con tu espada-
Haley hizo como lo que su maestra le había ordenado y aunque termino sintiéndose cansada y un poco mareada logró derrotar a todos los Akumas lo logró. Luego se dio cuenta del ambiente alrededor de ella, el escudo que había creado había destruido a los Akumas pero también había dañado las construcciones de los alrededores.
Por la mañana Allen se dirigía hacia la biblioteca, estaba preocupado por la cara que había puesto Haley cuando lo vio en la mañana pero realmente no podía culparla, había hablado con Lenalee pero ella le había dicho que no había notado nada extraño en Haley y que no tenia de que preocuparse pero claro, Lavi y Kanda no le mencionaron nada a ella. Justamente cuando iba a abrir la puerta escucho a alguien detrás de él.
-¡Walker!-
-Link!...no creí que diría esto en verdad ni siquiera sé si lo digo en serio pero, me alegro de verte de nuevo. ¿Qué haces aquí?-
-El supervisor Komui quiere decirte algo en su oficina.-
-¿Es una misión?-
-No en realidad, también te espera otra persona.-
-¿Otra persona? ¿Quien?-
-No tenemos todo el día solo apresúrate Walker.-
-Sabes para ser joven y no habernos visto en un tiempo sigues siendo un gruñón.-
Allen se empezó a dirigir hacia la oficina de Komui mientras Link prácticamente le pisaba los talones, era extraño volver a tener la sensación de alguien siguiéndote todo el tiempo aunque de igual manera le parecía extraño que Link haya dejado ese trabajo un día y se dirigió a Central, pero fueron órdenes así que debió ser algo muy importante.
Lavi salió de la biblioteca después de encontrar información que probablemente sería útil y alcanzó a ver a Allen quien estaba siendo seguido por Link de nuevo. –"Crei que estaba en Central por órdenes de Leverrier. Esto no puede ser nada bueno."-
Cuando Allen abrió la puerta de la Oficina de Komui, lo vio a éste con una expresión seria sentado detrás de su escritorio. Luego miró a Allen y trató de darle una sonrisa pero falló en el intento y miró a la persona que estaba enfrente de él. Allen siguió su mirada y vio al hombre ocupaba ese sofá. Un hombre que sonreía pero no con los ojos porque en ellos se mostraba crueldad y una persona muy fría.
-Ah buenas tardes Allen Walker, que gusto el volverlo a ver. ¿Se le apetece un pastel?
Allen se sorprendió al ver a la persona que le hablaba, tenía demasiados sentimientos hacia él, desde lo que podría ser como el miedo y terror al ver a sus ojos hasta irá por traer malos recuerdos, pero sabía que no le iría nada bien el tratarlo de la manera en cómo se sentía, al contrario solo le traería más problemas. Dirigió su mirada hacia Komui en busca de una explicación pero sabía que tanto él como el supervisor no le agradaba la presencia de esa persona en la Orden Oscura.
-Buenas tardes, Inspector Leverrier.
-No está nada mal Haley, creí que eran solo rumores o incluso exageraciones de la orden acerca de tu Inocencia.-
-¡Te dije que eran ciertos anciana!- Timothy al instante se arrepintió de haberla llamado así, por que recibió un gran golpe de parte de su maestra, no importa cuántas veces Emilia se lo repitiera era inevitable para el evitarlo, las palabras simplemente salían de su boca. De lo que Haley estaba segura era que definitivamente no quería recibir esos mismos golpes.
-Ten más respeto Timothy, sabes que cuando regresemos tendrás tus lecciones con Emilia, estoy considerando aumentar tus horas de estudio ya que hemos estado con muchas misiones.
-¡No es justo!-
-No te comportes como un niño mimado. El estudio es muy importante para todo Exorcista.-
-¿Estudio? ¡¿De que me servirán las matemáticas al luchar con los Akumas?! No creo que a ellos les interese…-
Haley sintió un escalofrió que le recorrió por todo su cuerpo, aunque era muy gracioso escucharlos discutir de esa manera, parecían como Madre e Hijo, aunque con Timothy nunca se sabía que esperar de él, era un niño muy problemático y la Maestra, aunque Haley no la conocía tanto como los demás, sabía que era una persona con un carácter muy fuerte y probablemente no había nada que la intimidara.
Para Haley eso era más que seguro que ella estaría a salvo de Central hasta que fuera capaz de enfrentar los ojos fríos Leverrier.
