Y para no perder la costumbre :P Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la increíble historia es de Drotuno, yo solo traduzco.
Gracias a mi Beta estrella y amiga Erica Castelo por ayudarme nuevamente.
CAPÍTULO 14
BELLA
"Voy a llamar a Kate. Ella le jalará las orejas a ese muchacho," murmuró Carlisle con voz baja, aunque creo que fui la única que lo escuchó. Miraba furioso la ecografía en la mano de Mickey mientras ella estaba sentada en el asiento delantero con Edward.
Le sacudí la cabeza. "Déjalo así," le siseé. "Entre tú y Edward… juro por Dios. Es su problema, Carlisle."
Hizo una mueca, pero asintió, mirando por la ventana. "Lo sé, pero…"
Le chasqueé la lengua, y se calló. Apenas habíamos dejado la clínica de la mujer dónde Edward prácticamente había sobornado y amenazado al pobre personal para que dejaran que Mickey pasara antes que todos los demás. Me pidió si podía acompañarla en la sala, lo que hice. Había sido conmovedor el verla, porque nada podía hacer llorar más pronto a una mujer que ese primer sonido de la máquina, ese pequeño destello borroso del frijolito en el monitor, y el médico diciéndote que todo se veía bien. Fue más emocional para Mickey, porque realmente quería que Obie deseara eso.
De hecho, solo para reconfortarla un poco más, había llamado a Edward a la sala cuando el bebé estaba en la pantalla. Él transformó lo que pudo haber sido una situación realmente dura en algo realmente bueno, porque él de verdad podía apreciar el pedacito en el monitor más que cualquiera.
Cuando nos detuvimos ahí, todos en el coche habían estado confundidos, y Mickey finalmente tuvo que decirles. Estaba muy segura que las noticias llegarían a la casa en la playa antes que nosotros. Makenna la había abrazado con fuerza, diciéndole que estábamos allí para ella. Kurt había estado confundido, pero igual que Edward y Carlisle, se había enojado al pensar en que Obie se estaba perdiendo de su primera revisión médica. Kurt era joven, pero su familia lo era todo para él.
El teléfono de Edward sonó de forma estridente en el silencioso coche cuando nos dirigíamos a la casa de Kyra. "Sí, Alice," respondió, poniendo el teléfono en altavoz.
"Bien, bien, bien," repitió con un suspiro. "Filtré algunas cosas, Edward. Solo quería que lo supieras. Esperé hasta que dejaron Solstice antes de hacerlo para que cuando esas fotos salieran a la luz, tengan mucho más sentido. Todavía no he dado tu nombre, pero voy a esperar hasta que estén en la casa antes de dejar que se filtre algo más. ¿Está bien?"
"Entendido, Alice," le dijo. "¿Algo más?"
"Sí," soltó una risita. "Esme y Alec quieren saber qué quiere Bella para la cena de su cumpleaños. Es mañana en la noche, y ya que en realidad no puede salir…"
"Nada," declaré poniendo los ojos en blanco. "Solo hagan la cena como siempre," me reí entre dientes y agité mi mano.
"Bella, no…" Argumentó Edward con una carcajada. "Diles que hablaremos de eso cuando vuelva."
"Edward…" Bufé. "Por favor, no…"
"Silencio, dulzura," me reprendió con ternura. "Yo me encargo de esto. Y no me he olvidado de lo que querías, amor." Me levantó una letal ceja a través del espejo retrovisor, retándome a protestar.
Le sonreí con suficiencia, pero me callé, porque sabía muy bien que no debía discutir con él sobre esto. Obviamente tenía algo en mente, e incluso aunque en realidad no necesitaba que se hiciera algo grande por mi cumpleaños, a Edward le gustaba mimarme. Lo único que había pedido fue solo algo de tiempo a solas con él, aunque mientras estuviésemos en la casa de seguridad, no creí que eso pasara pronto.
"Excelente," canturreó Alice. "Les diré. Los veré en unas horas. Llamen si necesitan algo."
"¡Alice!" Le dije, corriéndome hacia adelante en mi asiento. "¿Cómo está Kyra?"
"Oh, Bells," gimió con tristeza. "Ha estado trabajando con Esme y Gator todo el maldito día. La simple idea de que Ike está libre—aun cuando está siendo monitoreado por los federales y no tiene permitido dejar Seattle—en verdad la derrumbó. Incluso intenté mostrarle la seguridad del hotel en que él está, pero no lo comprende."
Suspiré, cayendo hacia atrás en mi asiento. "Maldita sea, no lo está viendo en realidad, Alice," le dije, sacudiendo mi cabeza. "Para ella, solo es una imagen en una pantalla. La amenaza es todavía muy real para ella."
"¡Bueno, no ayuda que las noticias están tapizadas con el viejo trasero miserable y arrugado de Ike! Asegura que es un arresto falso, que le tendieron una trampa, y que nada de lo que ha sido acusado es cierto. Puede que tenga algo de razón, pero Wes está reteniendo esas cintas de los medios, e Ike sabe que Kyra es la denunciante. Por eso está aterrada. Sigue diciendo que nadie va a creerle, que todo el mundo pensará que está mintiendo, y que le creerán a él."
"Deberíamos eliminarlo," gruñó Mickey, sacudiendo su cabeza. "Un cerdo menos en el mundo…"
"Tentador," murmuró Carlisle, pero sonrió con suficiencia al escuchar la risa de Alice.
"Ponte en la fila," dijo a través del altavoz. "Alec, Emmett, y Jasper están tratando de elaborar un plan. Oscilan de lo creíble, a lo ridículo. Creo que sugirieron embarrarlo de brea y cubrirlo de plumas, sin mencionar ahorcamiento en público y castración…"
Todo el coche estalló en carcajadas, pero Edward se rio con un resoplido, "¿Qué? ¿Sin guillotina?"
"¡Sí! Una pequeña… esa fue la parte de la castración!" Le respondió, muriéndose de la risa.
Los hombros de Edward se sacudían por la risa al mismo tiempo que asentía de acuerdo. "Nos has dado en qué pensar, duendecillo. Tal vez cuando volvamos, podamos añadir algo a la lista. Pregúntale a Emmett si todavía puede conseguir ese ácido…"
"Lo haré," dijo con una risita. "Te estás acercando al vecindario de Kyra, así que los dejaré trabajar. Oh, y una foto tuya con Bella entrando solos no sería mala idea," nos sugirió, antes de terminar la llamada.
El vecindario de Kyra, aunque en verdad era de clase alta, las casas estaban lo bastante separadas que pudimos hacer lo que Alice nos pidió y llevar a todos dentro de la casa sin mucho alboroto. Kurt se bajó de un salto del coche, con la cámara en la mano, y se colocó al otro lado de la entrada cuando nos deteníamos. Ya que Alice no había difundido que Kyra iba hacia su casa, las calles estaban vacías, tranquilas, y bastante quietas a media tarde.
Edward estacionó el coche, diciéndole a su papá, Cassie, Mickey, y Mack que entraran cuando Cassie abrió la puerta del garaje. Estábamos esperado que todos entraran para que él y yo pudiéramos entrar juntos, dándole a Kurt la oportunidad de tomar la foto.
Con una sonrisa sexy como el infierno, abrió la puerta del coche por mí, preguntando, "Mmm… veamos… Si me traes a casa por primera vez, dulzura, ¿cómo actuaríamos?"
Me tuve que reír, porque él estaba disfrutando demasiado de esta mierda. Todavía riendo, agarré el frente de sus jeans y lo acerqué a mí mientras seguía sentada en la parte trasera de la SUV. "Creo que estaríamos… desesperados por entrar," le ronroneé, atrayendo su boca a la mía.
Se rio por lo bajo contra mis labios. "¿Sin gira? ¿Simplemente directo a la recámara, amor? Mmm, mi niña traviesa," canturreó, rodeándome totalmente con sus brazos y levantándome de mi asiento. Dejó que mi cuerpo se deslizara contra el suyo, aunque sus fuertes brazos no dejaron de abrazarme a él.
"Eres algo ardiente, Edward… y definitivamente difícil de resistir," le dije, sonriendo cuando la radio en nuestros oídos se llenó de gemidos. "¡Cierren la boca, todos ustedes!" Les ordené con una carcajada. "¡Joder, nadie dijo que tuvieran que escuchar!"
"Oh Dios mío, solo bésense de una vez para que pueda dejar la calle," se quejó Kurt, pero también se escuchó algo de diversión ahí.
Edward y yo nos reímos, pero nos apartamos solo el tiempo suficiente para que cerrara la puerta del coche. Entrelazó mis dedos con los suyos a medida que caminábamos hacia el garaje, dirigiéndonos hacia la puerta.
"Deténganse," ordenó Kurt. "Hagan algo ahí, porque se puede ver que es la casa de Kyra, pero no que tú no eres ella. Y Bella, de espaldas hacia mí, no necesitaremos alterar la foto."
"Está bien," canturreé con una sonrisa jodidamente cursi, y empujé a Edward contra el muro del garaje justo a un lado de la puerta. "Bésame," ordené.
Edward no perdió un solo segundo. Una mano se disparó hacia mi cabello en la base de mi cuello, mientras la otra agarró descaradamente mi trasero, acercando aún más nuestros cuerpos. Solo para joder conmigo, estaba segura, me besó hasta dejarme estúpida, con un profundo gemido, una lengua escrutadora, y suaves y dulces labios, todo mientras apretaba mi trasero con fuertes y deliberados dedos.
Con una mano, alcancé el pomo de la puerta, abriéndola al mismo tiempo que me apartaba de la boca de Edward. "¿Tienes la foto, Kurt?" Pregunté sin aliento, y luego mordí mi labio inferior mientras Edward me miraba.
"Sip, solo necesito una más," dijo riéndose entre dientes.
"Entonces usa esto," dije riéndome, entrando al pasillo, agarrando el frente de la camiseta de Edward y metiendo su trasero a la casa, solo para cerrar la puerta con fuerza. Todo hizo que Kurt se partiera de la risa.
"Mierda, eso fue perfecto," dijo riéndose entre dientes, y en breve, estaba entrando al pasillo para unirse a nosotros. "Guau…" Dijo entre su aliento, mirando alrededor.
Guau era correcto. La casa era imponente. Era estilo Tudor en el exterior, pero por dentro, era iluminada, espaciosa, con colores y muebles agradables. Las muchas ventanas dejaban que entrara la luz natural mientras los tres íbamos a buscar a todos los demás. Los encontramos en la sala principal.
"Ustedes dos se están divirtiendo demasiado con esta mierda," dijo Carlisle bromeando con un risita, rodando los ojos al ver la sonrisa descarada y encogimiento de hombros de su hijo. "No me obliguen a arrojarles agua fría," nos advirtió, señalándonos con su dedo.
"No puedo evitarlo," dije con un suspiro, besando la mejilla de Carlisle. "Tu hijo es demasiado lindo para resistirme," le dije.
Se burló, rodando sus ojos otra vez. "Sí, su madre decía lo mismo, y es por eso que se salía con la suya con las cosas más locas cuando era un niño."
Edward sonrió pero no dijo nada mientras pasaba una mano por su cabello y miraba alrededor de la casa.
Hice lo mismo, mis ojos posándose en la mesita de café en la sala. Podía ver donde Ike había destrozado los álbumes de recortes buscando la foto de ella y Edward de la gira USO, porque los dejó todos allí. Levanté la vista cuando Cassie pasó por la habitación con una pequeña bolsa de lana en su mano, pero fue la curiosidad de Makenna la que me estaba haciendo sonreír.
"Entonces, ¿no te gustan los hombres… en lo absoluto?" Preguntó Mack, siguiéndola como una sombra. "Quiero decir, ¿en algún momento te gustaron? ¿O siempre lo supiste?"
Kurt, Carlisle, Edward y yo nos reímos entre dientes, pero Mickey se recargó en la pared solo observando la conversación. Su expresión era divertidísima, porque era casi como si supiera lo que venía.
"Oh, lo intenté," dijo Cassie con una risita, al parecer avergonzada de tener esta conversación frente a todos. De hecho, estaba muy cómoda con su preferencia sexual, incluso cuando apenas lo había mencionado desde que estaba con nosotros, pero apenas si habíamos hablado del tema. "Tuve un novio en el instituto, pero el juego previo parecía ser la mejor parte. El resto era… no lo sé… algo aburrido."
Miré a los chicos y quería partirme de la puta risa, porque estaban prestando verdadera atención a esta mierda.
"Sí, ¿pero tú no… quiero decir… juguetes?" Makenna al fin escupió, al parecer otra vez ignorante de que todos estábamos escuchando mientras Cassie estaba ocupada en el armario del pasillo. "Me refiero a que, es una polla… por lo general tiene la forma de una polla…"
Golpeé mi frente con mi mano, porque la conversación era tan… Makenna, pero tomé un lugar apoyada en la pared junto a Mickey.
"Tú comenzaste esta mierda, ¿no es así?" Le murmuré.
"Sí, lo hice," dijo riéndose bajito. "No pude evitarlo, porque Mack es demasiado curiosa para su propio bien. Y estaba interesada en saber que tan… cercanas son Cassie y Christine."
"Creo que estamos por averiguarlo," dije con una risita, levantando la vista cuando las dos chicas volvieron a pasar por la habitación, dirigiéndose hacia una puerta que estaba a un costado.
La pobre de Cassie estaba tratando de apurars en guardar las cosas que necesitaba, pero Makenna no se rendía.
"Entonces, no compras lo que se ven reales," supuso, y una vez más, solo sacudí mi cabeza.
"Um, no," dijo Cassie con una risita. "Los penes son algo feos."
"No, no lo son," Mack, Mickey, y yo argumentamos en un murmullo al mismo tiempo.
Cassie se echó reír, mirándonos a todas. "Las opiniones varían, por lo que veo."
"Sí," todas respondimos, lo que en serio llevó al límite a los chicos, provocando que estallaran en carcajadas.
"Algunos son feos… o pueden ser… hermosos," añadió Makenna con éxtasis en su voz, ignorando a los chicos. "Pero si están…"
"¿Enormes?" Mickey ofreció.
"¿Derechos?" Añadí, porque no pude resistirme.
"Firmes con orgullo," Mack terminó con una carcajada. "Porque ya sabes…"
"Y ellos…" Mickey hizo un gesto con su mano para representar una ligera curva.
"La forma como… para que tú puedas," le dije, ahuecando mi mano en el aire, porque a estas alturas, mi esposo estaba escuchando con mucha atención a nuestra críptica conversación que solo mujeres podían entender.
"Um, no," se rio Cassie, negando y poniendo su bolsa en el suelo. "Sí, tienen venas…"
"¡Sí!" Las dos chicas y yo repetimos con fuerza, lo que provocó que Cassie prácticamente diera una arcada.
"Y es por eso que prefiero a las mujeres," declaró Cassie.
"A Christine, específicamente," supuso Makenna, levantando su cejas en espera de la respuesta.
"Sí, a Christine, específicamente," dijo Cassie con un suspiro, sonriéndole con suficiencia. "Hemos estado juntas por algunos meses. La echo de menos."
Eso pareció relajar un poco la habitación, y todos la miramos. Apenas comprendía realmente lo mucho que Cassie había dado de su vida no solo para cuidar de Kyra, sino también para ocultarse con ella.
Cassie miró a Edward. "Gracias por eso, por cierto. Va a ser excelente el poder mantenerla al tanto. Ella es confiable, lo prometo."
"Solo… se cuidadosa. No necesitamos ninguna metida de pata," le dijo, sin darle demasiada atención a su gratitud, pero sus ojos estaban cálidos.
Le sonreí a él, porque a pesar de las circunstancias, podría haber ignorado todo el maldito asunto, pero por lo visto, había sentido compasión por ellas. Obviamente confiaba lo suficiente en Cassie como para valorar su opinión sobre Christine. Y aunque estaba actuando todo malhumorado y esa mierda por eso, en verdad estaba siendo muy dulce.
Todos nos sobresaltamos cuando el timbre sonó. Pero Carlisle suspiró, alejándose de nosotros.
"Esa debe ser Teri. Le dije que nos encontrara aquí. Me pareció lo mejor," explicó al abrir la puerta.
Me quedé apoyada contra la pared mientras todos se encaminaban hacia la sala para saludar a Teri Foley. Unos labios cálidos se presionaron en mi sien, y no pude evitar inclinarme hacia ellos.
"Fuiste muy dulce al dejar que Cassie mantenga contacto con Christine," dije con un suspiro, viendo como Carlisle volvía a presentar a Teri con todos.
"Mmm," murmuró Edward contra mi mejilla, arrastrando sus labios hacia mi oído. "Entonces, ¿te gustan cómo se ven las pollas, amor?" Me preguntó en un susurro extremadamente sexy, y sonreí, sacudiendo mi cabeza, porque por mucho que deseara explorar con él esta conversación en particular, teníamos que reunirnos con todos los demás.
"Solo la tuya, cariño," le canturreé, rozando mis labios con los suyos. "Y la extraño," dije con un suspiro, besándolo una vez más.
"Oh, y ella también te extraña," gimió, sacudiendo su cabeza para aclararla. "Pronto, bebé. Me encargaré de ti muy pronto," me juró, tomando mi rostro entre sus manos y acariciando mis pómulos con sus pulgares al mirarme a través de sus largas y hermosas pestañas, el verde había desaparecido por completo de sus ojos, dejándolos oscuros y saturados de promesa sensual.
"Excelente," le dije con una sonrisa de suficiencia, porque la última vez que habíamos hecho el amor fue en el incidente de las esposas. Por más ardiente que haya sido, habían pasado algunos días desde entonces. Todos los juegos, el flirteo, y los besos para las fotos me tenían ansiosa por él, sobre todo porque él lo estaba disfrutando mucho. "Vayamos a socializar," dije con una risita, entrelazando sus dedos con los míos. "De otra forma, voy a meter tu trasero en ese armario y probarte que tan… mmm, lindo creo que eres," le dije, dejando que mis ojos se arrastraran resueltamente hasta el frente de sus jeans y subieran de nuevo hacia sus intensos ojos verdes al mismo tiempo que lamía mis labios.
Sonrió descaradamente, besando mi frente. "Muy bien, dulzura."
Edward y yo entramos a la sala, y Carlisle nos volvió a presentar a Teri.
"Teri, recuerdas a mi hijo, Edward, y a mi nuera, Bella," le dijo, antes de tomar asiento en el sofá.
"Por supuesto." Sonrió y estrechó nuestras manos, pero terminó rápidamente cuando se volvió nuevamente hacia Carlisle. "¿Cómo está Kyra?"
Él arrugó su nariz, sacudió su cabeza, y soltó un profundo suspiro. "Está… luchando. Tal parece que el abuso había estado ocurriendo desde el principio."
"Bastardo estúpido," siseó Teri, haciendo una mueca tan solo al pensarlo. Se giró hacia Cassie. "¿Tú no lo sabías?"
Cassie negó. "No, ella lo ocultó muy bien. Y supongo que Ike esperaba hasta que yo no estuviera cerca para decir algo. Solo he vivido con ella desde que compró esta casa," explicó.
Teri asintió de acuerdo y escuchó mientras la poníamos al tanto de todo lo que estaba ocurriendo con Kyra. No le dijimos dónde la teníamos, pero le informamos que la cantante estaba a salvo y muy probablemente se iba a tomar algo de tiempo para ella. Cuando abordamos el tema de Ike y Preston, el nombre de Molly salió una vez más.
"Ese nombre me suena familiar, pero… no estoy segura," nos dijo, mirando a todos alrededor. "¿Dicen que pudo haber sido hace unos cinco años?"
"Sí," le respondí, asintiendo una vez y sacando mi teléfono, donde Alice había podido enviar una foto de Molly del video que teníamos. "¿La reconoces?"
"No, en lo absoluto," respondió, sacudiendo su cabeza, "pero no siempre represento a cantantes. Le ayudo a Kyra con su carrera de actuación. Maldición, parece estar muerta de miedo en esa foto."
"Es curioso que digas eso, porque se presume que ha muerto," Carlisle declaró con seriedad. "Ha estado desaparecida todo este tiempo."
"Y con buena razón, supongo," gimió Teri, mirando la foto una vez más, antes de regresarme mi teléfono. "Imagino que esos dos hombres la aterrorizaron, si lo que dicen que ellos hicieron es verdad. Preston tenía un humor bastante explosivo, pero nunca lo usó contra su padre."
"¿Qué te hace decir eso?" Le pregunté, sentándome hacia adelante en el sofá de dos plazas.
"Ike era duro con él, todo el mundo vio eso, pero Preston lo soportaba. Era un hombre adulto, pero aceptaba los insultos, el tono condescendiente, y las reglas que su padre establecía. Una vez escuché a Ike decirle a Preston con quién podía y no podía salir. Y vaya que eso encabronó a Preston, pero por lo que sé, nunca volvió a ver a la chica de la que había estado interesado."
"Oh, eso tiene mucho más sentido," dije con un suspiro, frotando mis sienes. "¿Qué pasa si… qué pasa si Ike reprimió a Preston durante toda su vida? Me refiero a que, todo sobre el hombre estaría ahí debajo de la superficie, pero Ike hizo que él lo refrenara. ¿Qué pasa si comenzó cuando era un niño?" Pregunté, mi mirada posándose en Carlisle. "Él estaría iracundo, a la defensiva y sería peligroso… si su mente colapsara. ¿Y qué pasaría si colapsó cuando su novia del instituto rompió con él?"
Carlisle frotó despacio su labio inferior al pensarlo, pero fue Kurt el que habló.
"Bueno, vamos a ver lo que sabemos sobre Preston," murmuró, marcando sus puntos con los dedos. "Es posesivo, inteligente, está enojado, y toda su vida le han dicho que nada de lo que hace es suficientemente bueno. Probablemente está llegando al punto que se está revelando contra Ike, lo que será peligroso, porque a pesar de lo pendejo que es Ike, muy probablemente ha salvado a más de una mujer de los problemas de Preston. Está completamente obsesionado con Kyra, lo que es interesante, porque en este punto, creerías que debido al pasado de él, ya la hubiese dejado, pero solo ha empeorado. Dejó a su novia de la escuela una vez que se dio cuenta que estaba rodeada de protección, pero ahora, Preston solo está… empeorando."
"¿Saben?" Makenna dijo con un suspiro, levantando un dedo, "Ciertos eventos pueden llevar a alguien con tendencias psicóticas más allá de su límite. Tal vez… Tal vez ese momento para Preston fue el rompimiento con Kyra. O tal vez el que su padre lo encontrara acechando a Kyra. Algo lo llevó a su límite y más allá de lo que había estado haciendo."
"¿O si fue antes?" Añadió Edward. "¿Qué hay si fue Preston el que provocó la… desaparición de Molly? No Ike." Pasó una mano por su cabello. "En el video, era Preston el que estaba encabronado. Ike los echó a los dos, y si lo que todos están diciendo es verdad, entonces Preston culparía a Molly por avergonzarlo frente a su padre, por no ser lo que le había prometido a su padre que podría ser. Golpeó a su novia del instituto, pero, ¿qué hay si llegó al asesinato para cuando estaba con Molly?"
"Mmm," dije, observando el rostro de Edward, pero saqué mi teléfono.
"La morgue de Ali… usted los mata, nosotros los enterramos," contestó Alice, y puse mis ojos en blanco.
"Alice, necesito que investiguen algo por mí," le dije.
"¡Dale!" Canturreó, y podía escuchar sus dedos volando sobre el teclado.
"Saca los registros de seguridad de la universidad del sur de California cuando Preston estaba asistiendo ahí," le dije. "Tengo curiosidad de saber si hay algunos ataques sin resolver, tal vez algunos casos desestimados de chicas acechadas… lo que sea. Tengo el presentimiento de que mientras Preston estaba lejos de papi, estuvo probando sus alas."
"Muy bien, estoy en ello. Dame unos minutos," me dijo, terminando la llamada.
Me levanté del sofá, paseándome lentamente de un lado al otro frente a todos, pero me giré hacia Edward. "Quiero entrar a la casa de Ike. Ahora. Hoy."
Sonrió, dándome un saludo. "Sí, señora," gruñó, provocando la risa de toda la sala.
Solté un resoplido, rodando mis ojos, porque al parecer se me estaban empezando a pegar sus malas costumbres. "Lo siento, pero quiero ver la habitación de Preston. Quiero husmear en esa casa para buscar dónde podrían estar esos videos."
"Tendremos que llamar a Wes para obtener la autorización," respondió asintiendo y sacando su teléfono. "Estoy muy seguro que están vigilando esa casa solo por si acaso regresa Preston."
"Estoy segura que sí. Dile que no tocaremos nada, que solo quiero mirar el lugar. Necesito ver cómo vivían," le pedí.
"Dalo por hecho, dulzura," me dijo, levantándose del sofá y poniendo el teléfono en su oído. "Wes, necesitamos un favor…"
~oOo~
EDWARD
Dos pesadas puertas de metal se abrieron cuando metí la SUV en el camino de entrada de Ike. Miré el lugar con desdén, porque era un atrevido y repugnante espectáculo de opulencia. Crucé, siendo detenido por un oficial.
"Usted debe de ser Culllen," dijo el tipo. "Wes llamó. Tienen la autorización. Solo busquen a Myles cuando lleguen a la casa. Él les mostrará el lugar."
"Gracias," le dije con un gesto de mi cabeza, y luego conduje el resto del camino de entrada.
Estaba oscuro para cuando atravesamos la ciudad, y el lugar estaba iluminado e invadido de federales. Había algunos caminando por la propiedad, otros posicionados en las puertas principales, donde se había colocado cinta de la escena del crimen, y varios rodeando una van de CSU (1).
Me bajé del coche, abriendo en seguida la puerta trasera para dejar salir a Bella, y se nos acercó un alto y joven agente afroamericano.
"¿Cullen?" Preguntó, tendiendo su mano.
"Sí, ¿Myles?" Verifiqué, estrechando su mano con firmeza.
"Sí, señor. Bienvenido a Neverland (2)," se rio entre dientes, haciendo un gesto con su brazo detrás de él. "Benny y Wes hablan maravillas de ti. Y tú debes ser Bella…"
"Sí," se echó a reír, también sacudiendo su cabeza. "¿Neverland?"
Le dio una sonrisa y se volvió para mirar detrás de él. "Los chicos la nombraron así. Simplemente por su enorme tamaño." Se volvió de nuevo hacia nosotros. "Me ordenaron que los dejara mirar el lugar. Prácticamente ya terminamos aquí, pero voy a pedirles que si encuentran algo—porque Wes está muy seguro de que lo harán—que solo… lo compartan. ¿De acuerdo?"
"De acuerdo," dijimos los dos, y todos nos dimos la vuelta cuando todo el mundo salió a tropel de la SUV.
Los ojos de Myles se iluminaron. "¿Quién de ustedes es Cassandra Winters?" Preguntó, y Cassie, nerviosa, dio un paso hacia adelante. "¡Excelente!" Dijo entusiasmado, aplaudiendo una vez. "Nos preguntábamos si podríamos mostrarle algunas cosas. ¿Tal vez pueda darnos algunos nombres?" Preguntó.
Ella asintió. "Claro, pero yo en realidad no trabajo para Ike. Trabajo para Kyra," explicó.
"Lo sé, lo sé," repitió, sin darle importancia a su preocupación. "Con tantos videos y fotos que hemos encontrado, cualquier ayuda que pueda darnos se apreciaría."
Makenna sonrió con suficiencia, guiñándole un ojo a Bella. "Yo me quedaré con ella. Ustedes vayan… hagan lo que ustedes hacen."
Bella se volvió hacia Kurt. "Trae la cámara. Quiero fotos de todo."
Kurt asintió, metiéndose al asiento trasero de la SUV para agarrar la cámara, colgándosela alrededor del cuello. Presentamos a Myles con mi papá, Kurt y Mickey, y él nos hizo subir las escaleras y entrar a la casa, dejando a Mack y Cassie bajo la protección de otro agente con el nombre de Allen.
"Dios, ¿podría Ike ser más extravagante?" Murmuró Bella, rodando los ojos una vez que entramos al vestíbulo. "Exhibe su riqueza como si estuviera compensando otras deficiencias," dijo con una risita, sonriendo cuando Mickey le dio un ligero empujón.
"Tal vez es por eso que es todo un pendejo… por sus deficiencias," dijo Mickey con una carcajada, lo que provocó que nosotros y los oficiales que estaban cerca también nos riéramos, porque Mickey sostuvo su dedo y pulgar con un centímetro de separación.
"Ah, al parecer encontramos nuestro tema del día," dijo mi papá con un suspiro y sacudiendo despacio su cabeza, lo que solo causó que la risa de mi esposa se hiciera más fuerte.
"Está bien, está bien," dije con un suspiro, incapaz de contener mi sonrisa. "Solo… terminemos con esta mierda. Dulzura, ¿dónde quieres comenzar?"
"Arriba. Las habitaciones," respondió, pero se volvió hacia Mickey y mi papá. "Estoy buscando lugares ocultos para esas cintas. También estoy buscando indicios de cualquier cosa que tenga que ver con Preston, Kyra o incluso Molly…" Se volvió de nuevo hacia Myles. "¿Registraron toda la casa?"
"Sí, señora," respondió. "En realidad no estábamos buscando huellas, excepto en el estudio de grabación. Dudo que encontremos mucho con relación a la chica desaparecida… ¿Molly?"
"Sí, la señorita Bailey la identificó con Wes," Bella le dijo asintiendo. "Creemos que era Molly Parsons, una chica reportada desaparecida por ese entonces por su abuelo. Tal parece que solía salir… o al menos había sido vista con Preston."
"Esa fue la última llamada que recibí de Wes," declaró. "Espero que tengan razón. Cuando sacamos ese viejo caso, no había nada en él. Ninguna pista, ningún indicio… nada."
Bella asintió, como si ya se lo hubiese imaginado, pero nos dijo a todos que empezáramos a buscar.
La casa era enorme. Mickey y mi papá tomaron la planta baja, empezando en lo que se veía como una oficina o biblioteca. Kurt y yo seguimos a Bella arriba, cada uno tomando una recámara diferente. Había varias habitaciones que solo parecían como habitaciones de huéspedes sin usar, excepto por una cerca al final del pasillo.
"¡Oye, Mick! ¡Ven aquí!" La llamé, y subió corriendo las escaleras.
"No encontré una mierda allá abajo," bufó, señalando con su pulgar detrás de ella y rodado los ojos. "Creería a ciencia cierta que ese pendejo tendría algo parecido a una caja de seguridad casera, pero busqué por todos lados."
Asentí en señal de que la había escuchado, pero tiré de ella para acercarla. "¿Qué piensas? ¿Eso es para mantener a la gente afuera? ¿O dentro?" Le pregunté, señalando hacia la puerta. Había una cerradura en ella que no era igual a ninguna otra puerta de recámara en el pasillo.
"Dentro." Mickey hizo una mueca, mirándome. "Mira," me dijo, abriendo la puerta y conduciéndonos dentro de la habitación. "El ojo de la cerradura está por fuera, pero dentro… no hay ojo o seguro para cerrarla. Es solo para uso externo."
"Joder," gruñí, pasando una mano por mi cabello. "¿Cuántas…"
"No pienses en eso," gimió, mirando alrededor de la habitación. "Ha estado haciendo esto por décadas, niño bonito. No hay forma de saber cuántas chicas encerró aquí."
Trabajamos juntos en la habitación, abriendo cajones, armarios, y buscando por debajo de los muebles. Pero fue Mickey la que encontró la pieza de evidencia más alarmante—evidencia que eventualmente nos hizo llamar a Myles.
"Oh Cristo… ¿Es esa… sangre?" Preguntó, apoyándose en el buró para mirar la pared.
Me apoyé con ella y sacudí mi cabeza, porque no podía decir si lo era. Si era sangre, era vieja, porque no era roja; era más parecida a un color marrón oxidado.
"No toquen nada," Bella ordenó desde la puerta. "¡Myles!" Lo llamó, y el hombre estaba allí en un instante. "Tal vez quieras usar luz ultravioleta en esta habitación."
Myles llamó a los técnicos forenses, y ellos rociaron una mierda de color azul por todas partes. Mientras observábamos desde el pasillo, encendieron una luz ultravioleta, apagaron la luz de la recámara, y la puñetera habitación brilló. Había sangre por todas partes. Y me refiero a… joder, por todas partes. Había manchas en la pared y la cabecera, el techo, incluso en el buró. Había unas cuantas manchas en el suelo, la puerta y en el baño.
"Jesús," dijo Bella entre su aliento, sacudiendo la cabeza.
"Maldición, fue un tremendo desastre para limpiar," murmuró Myles. "Creo que tenemos nuestra respuesta sobre la desaparición de Molly," declaró con tristeza, sacudiendo su cabeza. "Estoy ansioso por ponerle las manos encima a ese bastardo, Ike."
"Ponte en la fila," dijo mi esposa con brusquedad, volviéndose hacia nosotros y alejándose hacia otra recámara. "Edward, ven aquí."
La recámara en medio de la que estaba parada parecía ocupada. Era masculina, desordenada, y un poco polvosa, excepto que podía ver que los federales hurgaron en ella a maldita consciencia.
"¿La habitación de Preston?" Pregunté, recargándome en la entrada.
"Sí, mira," me dijo, señalando a las paredes. "Kyra. Por todas partes. Toda la habitación es un santuario, al parecer."
Miré alrededor, y a pesar de unas cuantas cosas personales del instituto y algunos recuerdos de la universidad, las paredes estaban cubiertas de pósteres y fotos, y en todas aparecía Kyra. Bella se acercó a mí, agarrando mi mano y tirando de ella.
"Ven. Mira esto," me dijo, entrando al armario. Ropa colgada en ganchos había sido empujada hacia un lado, dejando la pared expuesta, pero fue lo que estaba en medio de la pared lo que era interesante. "Él sabía. Lo vio, Edward."
Me acerqué a la pared, pasando un dedo sobre el hoyo que obviamente había sido hecho con un taladro en la pared de yeso. Pegué un ojo en él, y claramente, podía ver a todos los hijos de puta en la habitación de a un lado mientras documentaban la sangre que habían descubierto con la luz ultravioleta. La cama estaba directamente en mi línea de visión.
"¡Oh, me tienes que estar jodiendo!" Gruñí, volviendo mi mirada hacia mi chica. "Mierda, este tipo solo sigue poniéndose cada vez mejor."
Bella resopló sin humor, rodando los ojos. "Maldita sea, él sabía," dijo otra vez entre su aliento, mirando el hoyo fijamente. "¿Qué hay si… él no solo… observó?"
"¿Qué? ¿Estás diciendo que Preston fue quien la violo? No, Kyra dijo…"
"Oh eso lo sé… pero qué hay si después de unos años, no era Ike. ¿Qué pasa si Preston comenzó a copiar a su papá?" Preguntó.
"Oh, nena," me sorbí la nariz, saliendo del armario y mirando alrededor de la habitación lentamente una vez más. "Realmente espero que pueda darte la oportunidad de preguntarle."
Mis manos se cerraron en puños, las aletas de mi nariz se ensancharon, y mi respiración se puso pesada, porque odiaba totalmente a este tipo de monstruos. Estaba mucho más allá de mi comprensión cómo un hombre podía violar así a una mujer. Honestamente, no comprendía esa mierda. Había trabajado con Alice lo suficiente para estar documentado, de modo que sabía que no tenía que ver con gratificación sexual; era por el control. Pero incluso en una relación amorosa, el control podría ser extremadamente sexy. Este tipo, o los dos, padre e hijo, en realidad eran sádicos. Vivían para ver las lágrimas, escuchar las súplicas, y sentir cómo sus víctimas abandonaban la lucha, y por eso, realmente necesitaba poner mis manos alrededor de sus putos cuellos.
Un beso cálido y dulce tocó mi mandíbula. "Estoy muy segura que Preston no vivirá para tener una conversación conmigo," dijo con una risita contra mi mejilla. "Vamos. Dejemos que Kurt tome algunas fotos de esta habitación. Todavía quiero mirar abajo."
Seguí a Bella por las escaleras en silencio, pasando por las puertas principales, y por el resto de la casa. Había una sala de juegos, una sala, una sala de estar formal, y un jodido comedor enorme. La cocina era inmensa y tenía todos los electrodomésticos nuevos conocidos por el hombre, pero era obvio que en realidad nadie cocinaba ahí, porque el refrigerador estaba lleno a rebosar de recipientes de comida para llevar, pizza fría, y mierda que tenía pelusa creciéndole encima.
Mientras abría y cerraba gabinetes, escuché, "Mierda," detrás de mí.
Me volví para ver a Bella mirando las escaleras de lo que parecía ser un sótano. Mi chica estaba congelada en la cima, mordiendo ese labio inferior suyo y frotando sus sienes. Levantó la vista hacia mí cuando me acerqué a ella.
"¡Es ese puto olor!" Gruñó, sacudiendo su cabeza. "¿Por qué?"
Sonreí, no por diversión, sino en comprensión. Con mucho gusto le hablaría para que pudiera enfrentar su miedo a los sótanos durante el resto de nuestras vidas, porque si ese era el único vestigio del secuestro de Miller, entonces estaba bien con eso. Ella lo odiaba, porque la hacía sentirse débil. Para mí, era solo un simple miedo. Mi madre había odiado las arañas. Emmett no podía soportar ver a un payaso. Yo no podía aguantar a los murciélagos, pero estaba muy seguro que eso se originaba de los múltiples viajes a Sudamérica. Todo el mundo tenía algo que lo hacía cagarse del miedo. Era simplemente parte de la vida.
"Estoy aquí. Vamos a bajar juntos… o no bajamos," le dije, besando su sien. "Como sea, no sé si de verdad sea un sótano, mi dulzura. Creo que su estudio está allá abajo," le expliqué en voz baja.
"Son las escaleras, y el olor, y esa maldito aire frío…" Divagó, su frente arrugándose.
"Puedes hacerlo, amor. Son solo escalones. No hay nada allá debajo de lo que no pueda encargarme por ti," la tranquilicé, metiendo su cabello detrás de su oreja. "¿Quieres que entre disparando?" Le dije en broma, y fui recompensado con un adorable resoplido y unos ojos en blanco.
"Vas a hacer que los federales se caguen del susto, Edward," me regañó. "No, solo… haz que baje."
"Sí, señora," le susurré, besando su cuello. "Mueve ese dulce trasero, bebé. Adelante. Saca el arma, si te ayuda," le sugerí, pero negó.
Con una mano en su hombro, la guié hacia el primer escalón. Miramos hacia abajo antes de bajar al siguiente escalón, para ver a mi papá recargado contra la pared, observándonos.
"Oye, bebé, ahí está papá," le susurré. "Él está perfectamente bien allá abajo. ¿Está bien?"
Asintió fervientemente, levantando la vista hacia mí, y luego bajándola hacia mi papá. "Qué bueno que no hayas entrado disparando, ¿eh?" Preguntó con ironía, y me reí entre dientes, porque esa era la hermosa chispa de mi chica apareciendo, a pesar del jodido miedo con el que estaba luchando.
"Sí, supongo que sí," suspiré dramáticamente, sonriéndole a mi padre, que me estaba enseñando el dedo medio.
Le tendió una mano a ella. "Oye, quiero mostrarte algo que encontré aquí abajo," le dijo, ignorando el ligero pánico en el que estaba, que era lo que Esme nos había enseñado a hacer, aunque yo nunca le hacía caso a esa mierda. Mi chica necesitaba escuchar mi voz en estas situaciones. Parecía ser la única cosa que le ayudaba.
Sacando su barbilla, prácticamente bajó corriendo los escalones para llegar a él. Una vez que estuvo a su nivel, él envolvió un brazo alrededor sus hombros, besando un lado de su cabeza y guiñándome un ojo. Los dos la amábamos con locura, por lo que hacíamos lo mejor que podíamos cuando se trataba de sus miedos. Y ella confiaba en ambos explícitamente—probablemente más que en todos los demás, porque nosotros habíamos estado allí cuando estaba en su peor momento.
"Este es el estudio de Ike," le dijo, sin mencionar nada sobre las escaleras. Nos llevó a la vuelta de la esquina, a través de una puerta, y al interior de una sala de música bastante grande. "Encontraron todas las cintas aquí," nos dijo, señalando la sala de control.
Bella pareció recobrarse, su curiosidad tomando el control por completo. Se paseó por la habitación, asimilando todo. Sus ojos subieron a las esquinas del techo, donde unas cuantas cámaras estaban instaladas.
"Esa grababa hacia allá," murmuró, señalando hacia el piano. "Entonces, esa… allí," continuó, señalando al sofá pegado a una pared lateral. "No vi ningún video con el sofá en él. ¿Ustedes sí?" Nos preguntó.
"No," le dije, mirando el sofá con el ceño fruncido. Joder, no había forma de saber la mierda abominable que había sucedido en ese sofá. "Y estoy malditamente feliz por eso, para ser honestos."
Bella sonrió, pero desapareció rápidamente cuando negó despacio. "Creo que tenemos que cambiar nuestras teorías," dijo, sentándose en la banca del piano. "Creo que Preston observó a su padre toda su vida. Creo que con el abuso que le hizo pasar, la depravación que presenció, y su naturaleza ya de por sí obsesiva, Preston fue criado para ser un monstruo. No tuvo opción. Lo vivió todos los días."
"También pienso que se está revelando contra su padre," añadí con un gesto de mi cabeza. "Creo que Kyra fue la gota que derramó el vaso para eso. Creo que Preston deseaba a Kyra, y cuando finalmente la consiguió, apostaría a que Preston presenció cómo Ike la lastimaba. No hay otra razón para que él siga buscándola de la forma en que lo ha estado haciendo."
"¿No dijo Ike que atrapó a Preston afuera de la casa de Kyra? ¿Y no dijo Kyra que Ike golpeó al chico casi hasta matarlo?" Preguntó mi papá.
"Kyra también dijo que la última vez que Ike la atacó fue en su casa…" Bella musitó, parándose lentamente de la banca.
"Oh demonios," dije con un suspiro, percatándome de a dónde querían llegar. "Ike no atrapó a Preston acechando a Kyra. ¡Preston atrapó a su papá violándola! Ike debe haberlo visto y le sacó la mierda a golpes. No tuvieron una simple pelea; tuvieron una pelea verdaderamente violenta."
"Mierda. No me sorprende que Preston haya perdido todo el control," dijo Bella entusiasmada, sacando su teléfono. "Preston al fin consiguió la chica que quería, solo para enterarse que su papá la había estado lastimando durante toda su vida. Pero al ser igual a su padre, luchó por ella, por fin encontrando las agallas para enfrentarlo. El único problema con eso fue… que Kyra tampoco quería a Preston. ¡No me sorprende que las flores fueran caléndulas!" Chilló, sus ojos amplios. "Celos y crueldad. Preston la estaba llamando cruel, y estaba celoso de que su padre pudiera tomar lo que él quería y no podía."
"Oh, maldita sea, y ahora que el arresto de Ike es público hará que todo empeore," gemí, pasando una mano por mi cabello.
"Mierda, llama a Alice. Haz que contacte a Wes para que ponga más guardias con Ike," ordenó mi papá, y Bella marcó en seguida el número. "Con esa línea de razonamiento, Preston va a asumir que la única forma de que él tome el control y se quede con la chica es eliminando a la persona que los ha estado lastimando a ambos."
"¡Bells!" Alice gritó por el altavoz. "Estaba por llamarte. Tienen que volver aquí."
"¿Por qué, qué pasó?" Bella preguntó, clavando sus ojos a los míos.
"Wes acaba de llamar. Ike desapareció. Todo el mundo se está poniendo nervioso, pero principalmente Kyra," soltó. "Estamos rastreando su monitor de tobillo. Salió de su área asignada hace como una hora," explicó.
"Solo sigue diciéndole que está a salvo. Repetidamente," ordenó Bella, sacudiendo su cabeza, porque podíamos escuchar sus gritos en el fondo. "Nadie puede encontrarla donde estamos. Por favor, dile que confíe en nosotros. Y haz que Esme le dé algo para calmarla."
"No, no entiendes," dijo Alice con un suspiro exasperado. "No está preocupada por ella. Con el paradero desconocido de Ike, está aterrorizada por ustedes. Está convencida de que también va a hacerles daño a ustedes—por venganza, por arrestarlo en tu casa. Y está totalmente frenética por Cassie…"
"Oh," gimió Bella, haciendo una mueca al mirarme y a papá. "Tenemos que irnos. No creerá que estamos bien a menos que nos vea con sus propios ojos. De todos modos tenemos que regresar. Quiero llevarle esas cosas que estaban en la caja fuerte a Alice."
Asentí y subí corriendo las escaleras. Llamé a Mickey y a Kurt, y aparecieron en el vestíbulo, junto con Cassie y Makenna. Myles estaba justo detrás de ellas. "Tenemos que volver. Suban al coche," le dije a mi gente, pero luego me volví hacia el agente. "Ike Raulson acaba de dejar su área monitoreada. Su monitor de tobillo lo registró dejándola hace como una hora."
"Tenía asignado su hotel y un radio de dos cuadras, y luego se le autorizó salir para sus citas en el juzgado. Eso era todo," murmuró Myles, sacando su teléfono y marcándole a alguien. "Wes… qué demonios…"
"Myles, ¿están mis amigos todavía contigo?" Wes preguntó por el altavoz.
"Sí, Cullen está aquí," respondió.
"¿Qué necesitas, Wes?" Pregunté.
"Edward, ¿qué encontraste en la casa?" Preguntó, lo que frustró a Myles en gran manera, porque quería respuestas por la repentina desaparición de Ike.
"Sangre. Mucha sangre," respondí con un gruñido. "Al parecer había solo una habitación que usaba para encerrar a alguien. Creemos que era esa chica, Molly. También descubrimos que Preston solía… observar desde su habitación."
"Oh maldita sea," dijo Wes con un suspiro. "Muy bien, bueno, eso explica algunas cosas. Había un hombre que concuerda con la descripción de Preston deambulando alrededor del hotel. Estoy consiguiendo la transmisión de seguridad ahora."
"Comunícate con Alice," le dije. "Ya la tiene hackeada, porque estaba tratando de mostrarle a Kyra exactamente dónde estaba Ike. Probablemente todavía la tenga en pantalla."
"Diez-cuatro," respondió. "Te llamaré cuando sepa algo. Este es ahora mi caso, porque Benny se retiró. ¡Myles!" Ladró. "Infórmame en el minuto que recibas todo del laboratorio."
"Señor," respondió Myles, y la llamada terminó. "¿Me pregunto a dónde se habrá ido Benny?"
Sonreí, dándole una palmada en el hombro. "Su esposa estaba por dar a luz en cualquier momento, así que probablemente está con ella. Apostaría a que Ang entró en labor de parto. Ella sería lo único que sacaría a Benny de su trabajo."
Myles sonrió en respuesta y asintió. "¡Bueno, entonces felicitaciones!"
Estreché la mano del hombre, agradeciéndole. "Estoy seguro que estaremos en contacto. Solo comunícate con Wes si necesitas algo."
"Me gustaría hablar con la señorita Bailey," declaró.
Sacudí mi cabeza. "No es una buena idea por el momento. Justo ahora está aterrada. Acaba de admitir la violación, y todavía está recibiendo amenazas de Preston."
Me dio su tarjeta, y la tomé. "Bueno, llámame cuando ella sienta que podamos hablar. Quiero que el arresto sea aquí. Quiero a Ike, quiero a Preston, y quiero averiguar lo que le pasó a esa Molly. De modo que lo que sea que ella quiera decirme, lo tomaré."
Asentí, extendiendo mi mano hacia Bella cuando ella y mi padre se nos unieron en la puerta, y entrelazó sus dedos con los míos. "Se lo diré, pero por ahora… nadie la ve. De hecho, nadie se le acerca. La seguridad de Kyra es nuestra responsabilidad, y justo ahora no confío en nadie además de mi equipo. Es la razón por la que dejamos Seattle."
Dicho eso, nos metimos de nuevo al coche, y salí de reversa por el camino de entrada. Fue un silencioso viaje de regreso de dos horas hacia la casa de la playa. La SUV estaba saturada de una energía nerviosa. No porque tuviésemos miedo que Ike nos encontrara. Esa mierda era imposible. Pero nos preocupaba lo que significaba la desaparición de Ike. ¿Estaba tratando de escaparse de las autoridades por alguna razón? ¿Estaba huyendo? O en otra línea de razonamiento completamente diferente… ¿Lo encontró su hijo? Y si realmente ese era el caso, entonces, ¿dónde demonios estaban?"
Miles de preguntas pasaban volando por mi mente, y me encabronaba no tener la respuesta. Para cuando atravesamos las puertas de la casa de la playa, quería respuestas. Quería saber lo que sabía Alice, y quería saber qué demonios habíamos sacado de la caja de seguridad en la oficina de Ike Raulson.
Pero mi ira y frustración se disipó cuando todos entramos a la casa. Kyra estaba en pleno ataque de pánico—algo que había visto experimentar a mi Bella más veces de las que me hubiese gustado. Estaba en el sofá, sus rodillas arriba por debajo de su barbilla mientras se mecía hacia adelante y hacia atrás. Cassie se apresuró de inmediato hacia ella, forzándola a levantar la vista.
"Ya regresamos, K," le dijo para tranquilizarla, quitando el cabello de su cara, haciendo una mueca cuando Kyra se aferró a sus brazos. "Mira, cariño…" La instó, haciendo que Kyra mirara en nuestra dirección. "Todos estamos bien. Nada pasó, y Ike no va a venir aquí."
Gator pareció aliviado al vernos, simplemente porque se veía que había estado lidiando con la angustia de Kyra por algún tiempo. Esme tenía una expresión de tristeza en su rostro, pero parecía bastante resignada, y apostaría a que Kyra estaba reaccionando exactamente como lo había predicho. Pero fue Bella la que se acercó.
"Kyra," le dijo con calma, poniéndose frente a ella, solo para sentarse en el borde de la mesita de café, "necesito revisar algunas cosas contigo, pero tienes que calmarte por mí, ¿está bien? Descubrimos algunas cosas interesantes mientras no estuvimos. ¿Quieres saber qué fue?"
Le guiñé un ojo a Esme cuando me sonrió con suficiencia, porque al parecer cuando nadie más podía llegar a Kyra, Bella lo hacía. Y mi chica sabía qué era exactamente lo que Kyra quería escuchar. Noticias. Trabajo. Puta información. No quería que le dijeran una y otra vez que estaba a salvo. Demonios, en su subconsciente, era probable que supiera lo segura que estaba, pero cuando se trataba de ataques de pánico, saber y sentir era cosas completamente diferentes. Sabía eso por tratar con Bella.
Kyra se sorbió un poco la nariz, asintió y bajó sus piernas al suelo, pero Bella se quedó justo frente a ella.
"Bien, entonces respira," le ordenó Bella, inclinado su cabeza hasta que Kyra tomó una temblorosa respiración profunda y prolongada y la dejó salir poco a poco. "Mejor. Una más," le dijo, esperando pacientemente.
"Ike escapó," susurró Kyra, limpiando sus lágrimas con el dorso de su mano.
"Sí, eso escuchamos," declaró Bella con calma y un gesto afirmativo de su cabeza. "Estoy muy segura que mis chicas están trabajado en esa situación. Pero tengo algunas otras cosas qué analizar con ellas. Puedes entrar y escuchar. Parte de ello no es agradable, pero deberías estar consciente de la mierda que está ocurriendo en torno a ti."
"Ooh, mami le debe al tarro de las groserías," dijo Bethy con una risita desde la esquina de la habitación, y como maldita magia, rompió cada pizca de tensión en la habitación.
Solté una carcajada, porque definitivamente no podía evitarlo. Bella rara vez maldecía frente a los niños, pero a ellos les encantaba tratar de atraparla haciéndolo—en especial Bethy y Caleb. Gator ocultó su sonrisa detrás de su mano, Esme se rio bajito, pero Bella sonrió, haciendo un gesto a nuestra niña para que se acercara.
"¿Qué tanto, niña hermosa?" Le preguntó, tirando de su cola de caballo.
Bethy sonrió, miró hacia el techo, y luego dijo, "Cleo que con esa palabla son cincuenta dólales."
"¡Sí, eso es!" Emmett dijo riéndose entre dientes desde la entrada, frotando sus manos juntas.
Kyra sorbió su nariz de nuevo, sonriendo a pesar de su anterior arrebato emocional. "Ese es un tarro de las groserías bastante caro, Bethy," le dijo a mi hija.
"Sí, bueno… mami dijo que nada más funtionó con mi papi y mis tíos," ella explicó. "Empezó con monedas de veinticinco, pelo eso no funcionó, polque tío Em solo tlaía un rollo con él y lo metía cada vez que venía."
"Cubría su cuota de groserías, ¿eh?" Kyra dijo con una risita, y todos soltamos un suspiro colectivo, porque el pánico había pasado por el momento.
"Dile que absolutamente, pequeña," Emmett dijo con una risita, guiñándole un ojo a Bethy.
"Ab-so-buta-mete," a Bethy se le hizo difícil, pero sonrió cuando lo dijo.
Sentí que tiraron de mis jeans, y bajé la vista para ver a mi hombrecito sonriéndome.
"Hola, hijo," dije con un suspiro, cargándolo con mi brazo. "¿Te portaste bien?"
"Sí," dijo despacio, inclinándome su cabeza. "Quiero pizza, papi."
"¡Sí, pizza!" Bethy dijo sonriente. "¿Vas a hacerla?"
"¿Oh Dios, vas a hacerla, Eddie?" Emmett dijo emocionado, su boca abriéndose. "Tu pizza es lo máximo, amigo. No estoy bromeando. Le gana a la de entrega a domicilio… y no podemos ordenar a domicilio."
Toda la habitación se llenó de cabezas asintiendo, y mi mirada se disparó hacia Bella, que me estaba sonriendo con suficiencia.
Encogió un hombro. "Está bien. Yo me encargo del equipo si quieres."
Sonreí, mirando a Sammy. "¿Pizza?"
"¡Pizza!" Susurró con entusiasmo.
"Esas son muchas pizzas," suspiré dramáticamente, de pronto, solo deseando pasar tiempo en la cocina con mis niños y lejos de escuchar sobre violadores, y asesinato y sangre. "Estoy seguro que necesitaré ayuda…"
"Yo te ayudaré, papi," Bethy se ofreció, saltando de arriba abajo.
Una risita desde la entrada captó mi atención, y levante la vista para ver a Alec de pie ahí, recargado contra la pared.
"¿Qué sabe un chico irlandés sobre comida italiana? ¿Sobre todo de salsa para pizza?" Se burló, rodando los ojos, lo que provocó que todas las chicas, incluyendo a su esposa, soltaran una risita. "Vamos, chico. También te ayudaré," me dijo, arremangándose las mangas. "Además, tenemos que hablar… cumpleaños," gruñó, levantándole una ceja a Bella.
Ella le agitó su mano sin darle importancia, pero se volvió hacia Kyra. "Ven. Puedes observarnos trabajar. Tal vez entonces comprenderás que no hay necesidad de sentir pánico," le dijo.
Puse a Sammy en el suelo junto a su hermana—y a Caleb y Abby, que se le habían unido. "¡Vayan a lavarse las manos y encuéntrenme en la cocina, soldados!" Gruñí, levantándole una ceja a todos, lo que solo causó más risa.
"¡Señor!" Mis dos niños dijeron con unas risitas. Bethy agarró a Sammy de la mano y prácticamente lo arrastró por el pasillo, los otros dos detrás de ellos.
Me enderecé, entregando las cosas de la caja de seguridad a mi esposa, besando su frente.
"Los necesitas," me dijo en voz baja, sonriéndome con mucha dulzura.
"Sí," dije en su cabello entre mi aliento. "Muchísimo," suspiré. Estaba muy enojado con Ike y Preston para ser de alguna ayuda para las chicas en ese momento, porque no estaba pensando racionalmente; estaba pensando de forma vengativa, emocionalmente, y lo único que iba a lograr que volviera a ser yo mismo serían mis niños.
"Bien. Echan de menos jugar contigo en la cocina," dijo riéndose entre dientes, echándose hacia atrás y besando mis labios. "Te informaré lo que encontremos."
"Sí, señora," le dije, viéndola alejarse de mí hacia la habitación justo a un lado de la terraza.
Cuando los niños pasaron corriendo junto a mí, entrando a la cocina emocionados, Bella cerró la puerta, diciendo, "Muy bien, chicos… Pongámonos a trabajar."
(1) CSU – Crime Scene Unit o 'Unidad de Investigación de la Escena del Crimen' en otras palabras son los forenses que visitan la escena del crimen para recabar evidencia.
(2) Neverland como saben es 'Nunca Jamás' la tierra de Peter Pan, pero también se llama así el rancho que perteneció a Michael y era conocido por su gran tamaño.
Esto se pone cada vez más macabro *buuuuu* ¿De quién será toda esa sangre que encontraron? Y Preston, será él el responsable de la desaparición de Molly o Ike, ¿y será ella la única que tuvo ese destino? Todo empezó con un simple caso de una cantante acechada por un 'fan' y parece que el equipo ha encontrado mucho más. ¿Qué teorías tienen ustedes? Quiero escucharlas. ¡Venga!
Muchas gracias por alegrar mi día con sus reviews, recuerden que eso es lo que me anima a seguir y tratar de apurarme con los capis. Gracias: olivia, Ali-Lu Kuran Hale, NNuma, vickyange, Fabiss, Kabum, May Cullen M, Nayuri80, Celina rojas, Miscullensanchez, Tecupi, paosierra, EmDreams Hunter, Laura B, Anuca, Manligrez, Yoliki, AlennahPerez, Ericastelo, Srher Evans, Angel twilighter, PEYCI CULLEN, pili, Pam Malfoy Black, lizdayanna, maribel, Sully YM, lagie, glow0718, Mafer, dark r. Saludos y nos leemos en el próximo capítulo.
