Disclaimer: La serie Penguins of Madagascar no me pertenece, sino que a Tom McGrath. Escribo por diversión, no por dinero y blah, blah, blah...
Advertencia: Éste fic es slash/shonen-ai. Si esto no te gusta, no lo leas. Muchas gracias ;)
Capítulo 14: La Noche Más Larga
Apenas entraron en aquel hábitat, Julien se acercó a ellos corriendo, arrastrando casi literalmente a Marlene tras él. Ella llevaba una especie de tiara plateada, y una sonrisa nerviosa en su rostro.
—¡Bienvenidos, monjitas!—saludó el lémur, exultante de alegría. Abrazó contra sí mismo a la nutria, quién soltó un pequeño grito de sorpresa—. ¡Se perdieron de la ceremonia real!
—Qué desgracia—comentó Skipper, poniendo los ojos en blanco
—¡Pero no se desanimen! ¡Aún queda fiesta para rato!
Dicho esto, chasqueó los dedos y Maurice apareció enseguida con una bandeja llena de vasos. Mientras Julien comenzaba a repartir las bebidas a los reticentes pingüinos, Marlene aprovechó para apartarse un poco y tomar a Private de la aleta.
—Ven, quiero hablar contigo.
Private se dejó arrastrar lejos de la multitud. Se acercaron a unas pequeñas mesas repartidas alrededor del hábitat. Marlene sonrió ampliamente, y sorprendió al pequeño con un fuerte abrazo.
—Muchas gracias, Private—susurró, aún apretándolo cariñosamente
—D-De nada...—murmuró el muchacho, devolviéndole el abrazo con una sonrisa—. No tienes nada que agradecer.
—¡Ay, eres un encanto!—exclamó la nutria, riendo alegremente al apartarse. Entonces, formó una sonrisa pícara—. Además, lo tuyo con Kowalski... qué escondidito lo tenías...
—Oh... eso—Private bajó la vista, completamente sonrojado y provocando que ella riera por lo bajo—. Bueno, n-no era ningún secreto...
—Pues no, la verdad—Marlene palmeó su espalda amistosamente, y luego soltó un suspiro—. Diviértete, Private. Julien no tardará en ofrecerte algo para beber, ¡pero no aceptes!
Y con ésa advertencia se alejó para saludar a sus "primas" Becky y Stacy. Private se sintió ligeramente confundido, y luego de unos momentos, se sobresaltó al sentir una aleta en su hombro. Al darse la vuelta, se encontró con la sonrisa radiante de Andrej.
—Hey, bebe esto—le ordenó, entregándole bruscamente un vaso de plástico descartable
—Uhm... yo n-no creo que...
—¡Confía en mí! ¡Bébelo!
El cadete dudó. Observó el vaso que sostenía en sus aletas. Contenía un líquido amarillento, parcialmente cubierto por espuma. Hizo una mueca y alzó la vista. Andrej lo alentaba tácitamente. Private suspiró, y sin pensarlo mucho, bebió. Casi lo escupió.
—¡Es amargo!—se quejó, intentando devolverle el vaso
—Se pone dulce cuanto más lo bebes—aseguró Andrej, negándose a tomarlo
—B-Bueno... no es alcohol, ¿cierto?
Andrej rió por lo bajo.
—Nah, claro que no.
Kowalski había aprendido por las malas a no aceptar nada que su hermano le ofreciera. Ni comida (podía estar descompuesta), ni ayuda (el precio podía ser muy alto), y mucho menos bebidas. Podían contener alcohol.
Sin embargo, y luego de pasada más de media hora en aquella dichosa fiesta, Skipper y Rico habían cometido el error de aceptar dos vasos de algún tipo de bebida. Kowalski supuso que sabían lo que era, porque bebieron sin dudarlo. Y luego de varios vasos más, hablaban a media lengua y arrastrando tontamente las palabras.
—Te lo digo... l-las cebras son blancas... ¡con rayas negras!—exponía el líder, intentando mantenerse sentado allí, frente a una de las pequeñas mesas distribuidas por el hábitat
—¡NO!—refutó Rico, negando frenéticamente con su cabeza
Kowalski simplemente los escuchaba pseudo-discutir con total indiferencia. No había aceptado ningún vaso por parte de su hermano, y se encontraba orgullosamente sobrio. Varias veces había sentido ganas de buscar a Private y largarse de allí, pero siempre se recordaba que el chico merecía algo de diversión.
Diversión sana, obviamente.
Sintió que alguien tiraba de su aleta derecha, y al volverse, vio al niño. Le pareció que había algo raro en él. Tenía los ojos entrecerrados, una sonrisa bobalicona en el pico y tambaleaba un poco.
—¿Private?
—Llévame a c-casa...
Sí, él también arrastraba las palabras. Lo vio tambalearse más cerca de él, y aferrarse a su pecho. Aunque lo abrazó, aún se sentía extrañado por su comportamiento. Lo apartó un poco para mirarlo.
—¿Estás bien, Private?—cuestionó, viéndolo continuar sonriendo
—¡Claro! ¡Llévame a casa...!
Y entonces Kowalski lo apartó aún más. El aroma a alcohol que escapó de su pico era fuerte e insoportable. Se preguntó por un momento por qué el cadete bebería alcohol, y llegó a la conclusión de que seguramente no sabía lo que era.
Se volvió un poco hacia la mesa para ver a Skipper y Rico, pero ya no estaban allí. Los buscó con su mirada, y los encontró bailando juntos al ritmo de una bachata bastante lenta y romántica. En otra situación, Kowalski habría reído a carcajadas ante ése espectáculo, pero estaba demasiado preocupado por Private como para hacerlo.
—Vamos a casa—dijo entonces, volviéndose nuevamente hacia el niño
Éste asintió efusivamente, aún sonriendo como un tonto. Tomó su aleta y guió el camino, aunque tropezaba cada tres pasos que daba. Kowalski lo siguió, viendo que no se cayera de pico al suelo.
El pequeño estaba completamente alcoholizado, y reía como un maníaco de vez en cuando, señalaba hábitats al azar y hacia comentarios sin sentido.
—Oye... ¿s-sabías que los elefantes tienen trompa? Y en... en las noches d-de luna llena... ¡les crecen alas! ¡Y vuelan!
Al llegar al hábitat, ambos pegaron un salto. Kowalski aterrizó de pie, sobre la base de cemento. Private cayó estrepitosamente en el agua, y se hundió. El teniente esperó que volviera a la superficie, pero como no lo hizo, se lanzó al agua también. El niño se estaba ahogando.
Lo sacó a rastras, y luego de toser y escupir algo de agua, Private rió alegremente. Kowalski estaba asustado, pero también furioso. Quería darle una lección a quién hubiera intoxicado al cadete. Sospechaba de Julien... y de Andrej.
El teniente se encargó de ayudarlo a entrar en el cuartel, para que no se estrellara contra el suelo. Todo estaba oscuro, y cuando intentó encender la luz, Private lo detuvo tomando su aleta.
—No...—le pidió, sonriente—. La l-luz me molesta...
—De acuerdo—concedió Kowalski, agradecido de que al menos se filtrara algo de la luz de la luna—. Private, ¿qué bebiste ésta noche?
—Pues... sólo unos vasos de... d-de... ¡no sé qué era! Pero... e-era amargo... Andrej dijo que se volvería dulce luego...
Kowalski bufó, llevando su aleta izquierda al puente de su pico, intentando tranquilizarse. Aunque quería ir a buscar a su irresponsable hermano y darle una paliza, se contuvo. Private lo necesitaba.
—Está bien... ven, vamos a dormir—le sonrió, guiándolo hacia la escalera que conducía hasta su litera matrimonial
Al estar allí, se dio cuenta de que debería cargarlo hasta allá arriba, y eso sin dudas sería dificultoso. Además, el niño no parecía con ganas de cooperar, sino que estaba concentrado en trazar círculos irregulares en su blanco pecho.
—No quiero d-dormir, Kowalski.
—¿No?
—No... t-te quiero a ti...
Torpemente intentó besarlo, y aunque estaba sorprendido, Kowalski lo detuvo. Lo miró fijamente, sonrojado por completo.
—¿Qué...?
—Te quiero, yo...
Se quedó a mitad de la frase, porque tuvo que apartarse para vomitar. El teniente no pudo evitar una mueca de disgusto, y apartó la vista enseguida. Cuándo hubo terminado, Private se volvió de nuevo hacia él, aún sonriendo tontamente.
—No... n-no me siento muuuuuy bien...—canturreó, tambaleando aún más
Kowalski lo sostuvo con cierta dificultad. Nunca había pensado que algún día estaría en una situación así. Alejó un poco al chico del desastre que había causado, y lo ayudo a recostarse en la litera más baja, para que no tener que cargarlo hasta arriba y correr el riesgo de que cayera violentamente al suelo en medio de la noche.
—Será mejor que descanses—le susurró, acariciando suavemente su rostro para relajarlo—. Hoy dormirás solo, ¿de acuerdo?
—¡N-NO!
El científico sintió el impulso de bufar, pero se armó de paciencia y se esforzó por formar una pequeñísima sonrisa tranquila. Iba a hablar, pero escuchó que alguien más llegaba al cuartel. Eran Skipper y Rico, que aún tambaleándose, intentaban mantenerse en pie.
—¿Hola...?—saludó el líder, y encendió la luz. Luego vio la enorme mancha en el suelo—. ¡Pero qué asco!
Y enseguida apagó la luz, haciendo muecas de disgusto y siendo secundado por Rico. Tanteó su camino hacia dónde creía que estaba Kowalski, poniendo especial cuidado en no pisar el charco en el suelo. Al llegar, tiró un poco de su aleta.
—Soldado...—le dijo, sonriendo alegremente—. Hoy u-usaremos tu litera... ma-matrimonial... así que arréglate como puedas.
Rico soltó una carcajada, acercándose también con cuidado. El teniente suspiró. Sabía que no podía razonar con ellos estando en ése estado. Por eso sólo se encogió de hombros. El capitán le palmeó la espalda amistosamente y comenzó a subir la escalera.
Cuando vio que el sargento lo seguía enseguida, Kowalski supo que debía irse pronto si no quería ver más de lo que debía. Observó a Private, y notó que ya se había quedado dormido. Se apresuró a buscar unas orejeras, y se las colocó para que no pudiera escuchar nada de nada. También lo acomodó de forma que si llegaba a vomitar de nuevo, no se ahogara.
Suspiró otra vez, y besó su frente.
—Dulces sueños, Private.
Se alejó, y rápidamente se adentró en su laboratorio, dónde se encerró a cal y canto. Definitivamente, no quería ver lo que ocurriría en su litera, y esperaba que Private no despertara en medio de... la acción.
Se resignó a que ésa noche tendría que dormir en su laboratorio. Y agradeció que ése preciado lugar fuera aislante, y no pudiera oír nada de lo que ocurría afuera.
De otra forma, sabía que no podría dormir.
Hola...
Síp, sé que me he tardado una eterna eternidad en traer éste capítulo, y que condené éste pobre fic al hiatus. Lo lamento muchísimo, en verdad. Ahora no tengo tiempo para responder reviews, pero les prometo que les responderé por PM. LO HARÉ.
Y terminaré éste fic. Lo terminaré aunque sea lo último que haga (Teen Drama Queen MODE: ON xDDD)
Los extrañé mucho, en serio. Tal vez ustedes también me extrañaron, ¿quién sabe? En fin.
Si les gustó, dejen un bonito review.
Si no les gustó, dejen un bonito review.
Si no quieren dejar review, chupen el perro (?).
¡Un abrazo psicológico, nos leemos muy pronto!
_-*-_-*-_KovatePrivalski97_-*-_-*-_
