Los personajes no me pertenecen, solo la trama es mía ;)
"Apariencias"
Bella POV
Cuando abrí los ojos por la mañana vi mi resolución de conquistar a mi guardaespaldas caer, no tenía ninguna gana de andar por ahí medio desnuda en esos vestiditos. Yo no era así, el último vestido que usé me llegaba más abajo de la rodilla y esos apenas me cubrían el trasero.
Le gemí a la almohada ocultando mi cara, no tenía ganas de levantarme hoy. Podría decirle a Edward que no me sentía bien y que me dolía la herida…
Dudé pero finalmente me decidí a levantar mi sucia humanidad lejos de la cama, aunque me seguía rondando la idea de fingir la deseché rápidamente.
Me tomé los antibióticos y casi salté de alegría porque quedaban solo dos, eso quería decir adiós a las estúpidas pastillas.
Me vestí con lo más tradicional que encontré en ese gran armario y salí de la habitación después de echarle una rápida mirada a mi costado, al tacto la herida no era tan notoria como a la vista, tendría precaución de que Edward no la viera, tenía cierto complejo de sentirse culpable de todo.
Al salir noté que Edward no estaba, pero sobre la mesa reposaba un desayuno y al costado una nota que tomé rápidamente
Volveré pronto, hay guardias fuera
Buen desayuno, Bella
Era el insustancial contenido pero aún así tomé en cuenta el tiempo que empleó en escribirlo, no salí a verificar si es que era cierto lo de los guardias porque confiaba y le creía plenamente a Edward.
Desayuné sola y luego ordené mi cama… debí haberme quedado dormida viendo la película y Edward tuvo que traerme a la habitación ya que no recordaba haberlo hecho por mi propio pie.
En fin, como no volvía decidí buscar lo que usaría hoy en el evento al cual no tenía ni pizca de ganas de ir, preferiría quedarme acurrucada con él todo el día. Sí, ese sería mi plan favorito.
Pensaba mientras descalificaba uno tras otro los vestidos, buscaba algo elegante pero a la vez no tan… llamativo. Y claro, que cubriera todo lo necesario.
Detuve mis cavilaciones cuando paré una percha en concreto.
Era una prenda sencilla de color púrpura, constaba de una vaporosa falda hasta casi llegar a la rodilla, terminaba en varios cortes de tela y las traseras quedaban más largas. La parte superior solo se ceñía en el busto y tenía pedrería además de dos finos tirantes. (N/a: foto en mi perfil) Era muy lindo, si soy sincera y tomé mi decisión.
Seguí mirando entre los zapatos y accesorios algo que le fuera a la prenda.
¡Gracias home & health por tus sabios programas de moda!
Busqué dos brazaletes, uno sobrio y el otro con grandes piedras brillantes los cuales combiné con unos zapatos de tacón neutros.
A mi ojo, era algo bueno.
Dejé todo en un espacio y salí del gran armario con una mueca satisfecha en el rostro.
-veo que ya te acostumbraste a tu nuevo guardarropas- dijo Edward llamando mi atención, él estaba sentado en mi cama, sonriendo.
No pude hacer menos que copiar su gesto y acercarme
-toda chica lo haría- me senté a su lado mientras me observaba fijamente
-este vestido te queda de maravilla- alabó mirando hacia abajo de mi cuerpo y me sentí estremecer ante su inspección.
-eeh… hm, gracias- dejé que el cabello me cubriera el rostro porque sentí que la sangre se acumuló de pronto ahí ¿cómo se supone que lo voy a seducir así?
Rió suavemente y de la misma manera retiró el cabello de mi oreja y se acercó lo suficiente como para susurrarme las palabras
-luces hermosa cuando te sonrojas- me besó lentamente y yo solté un lastimero gemido también parecido a un suspiro. Las cosas que él me provocaba no eran normales. Presioné fuertemente los ojos esperando que se alejara porque se me escapó un suspiro, pero no.
Sus labios seguían enviando cientos de corrientes eléctricas por todo mi cuerpo y lo miré de reojo, parecía tan sumido en sus propias sensaciones como yo
Y entonces corrió su rostro cerca del mío, casi rosando mis labios con los suyos, contuve el aliento por su repentino movimiento, aunque no es que me queje en lo absoluto solo que estaba aturdida por sus reacciones hacia mí, quiero decir…antes se culpaba demasiado por acercarse a mí y hora casi siempre es él el que toma la iniciativa…
No pude procesar más ya que me besó, tomando fuertemente mi nuca para plantarme el beso más ardoroso de la historia.
Dentro de mi confusión logré corresponderle enredando mis dedos en su cabello. Gimió mientras me devoraba la boca con su ávida lengua… Dios, que paraíso
Bajó las revoluciones sin romper el contacto y terminó con un beso delicado y tierno. Yo me encontraba en el tercer cielo aún perdida y ahogada en un mar de emociones
-¿por qué…por qué ahora me haces esto?- murmuré sin aliento, aún sujeta a su cuello
Sonrió perezosamente
-porque me cansé de contenerme, me cansé de alejarme de ti… ahora será lo que tiene que ser- dijo con un millón de sentimientos nadando en sus ojos chocolate y sentí mi corazón agrandarse y latir con fuerza ante sus palabras.
-me alegra que te cansarás- susurré chocando sus labios con los míos suavemente. No sabía si eso significaba que me quería…pero yo también haría lo que quiero, y lo que quiero es a él.
Me correspondió el beso y sentí algo cálido extenderse por mi pecho al sentirlo tan… mío.
-¿dónde estuviste hoy?-pregunté casualmente cuando salimos al fin de mi habitación después de una sesión de besos muy placentera, pero no más allá de eso. Yo todavía tenía que saber si solo estaba necesitado de amor o si sentía algo más por mí. Como fuera yo le iba a sacar la verdad
-arreglando lo de esta tarde, no quiero que corras ningún tipo de riesgo- agregó lo último serio y yo solo pude sonreír porque él se preocupaba de mí
Y recordé que yo tenía un montón de cosas que decirle, ahora me encontraba segura y lista para contarle. Tomé su mano en medio de su confusión y lo llevé a uno de los sofás sentándome frente a él.
-¿qué ocurre Bella?- consultó perdido
Procuré despejar mi rostro del cabello antes de alzar la mirada hacia él
-nada malo, es solo que tengo… cosas que decirte- jugué con mis dedos mientras escogía las palabras.- verás… yo no he sido del todo sincera contigo- miré a hurtadillas su cara.
Estaba serio
-¿a qué te refieres?- preguntó inclinándose a mí, y antes de que pudiera contestarle tomó mis manos entre las suyas- si es de tu pasado, no quiero saberlo de verdad- aseguró mirándome fijamente y yo retiré mis manos de las suyas, vi como cierto rasgo de dolor se instaló en él
-ese es precisamente el problema; mi pasado. Yo… yo creo que tuve algo que ver con ellos- sabía a quiénes me refería- no maté personas-negué con la cabeza obligándome a estar serena y controlada- pero vi como lo hacían, vi cuerpos… sé quiénes son Edward- vi su rostro tornarse sumamente serio y precavido- aún no lo recuerdo…pero lo sé. Eso es otra cosa, a veces… a veces revivo escenas y creo que por eso mis sueños versan sobre esa fraternidad- expliqué mirándolo
-¿qué sueños?-
-gente muerta… Edward, ellos realmente son sádicos… no tienen escrúpulos son mucho peores de lo que yo escribía, los soñé y jamás creí que fueran reales- me quedé un instante en silencio procesando todas las imágenes que acudieron a mi mente- yo estuve con ellos, y … y no me tomes como loca o tonta por favor- él quiso hablar pero al ver mi determinación por seguir guardó silencio- en situaciones críticas recuerdo cosas, es como si me hubiesen entrenado para esto… para pelear y saber - me sobé la frente sintiéndome realmente fuera de lógica- Alec lo sabía ese día en el baño, me lo dijo- él frunció el ceño
-¿qué te dijo Bella?- estaba centrando al cien por cien en la conversación
-que sabía quien había sido y que no podía huir de mi destino- mi voz salió un poco bajita – además de que había cambiado… lo que quiere decir que me conocía de antes- tardé mucho en aceptar que esta era la verdad . Edward solo guardó silencio.
-ese día… cuando fuimos hasta una de sus sedes- sentí cierto dolor al recordar su comportamiento frío- recordé como era su modo de operación- abrió los ojos mirándome con una expresión que no supe identificar, aunque se parecía a la sorpresa
-¿qué?- quise rodar los ojos pero me contuve al ver la cara de Edward
-lo sé, Edward… podría decírtelo ahora mismo- susurré mientras él se ponía de pie y se pasaba las manos por el cabello el rostro. Creí que la había cagado hasta que me miró con una sonrisa y entusiasmo iluminando su rostro
Me paró y me abrazó fuertemente. Yo no sabía que mierdas había pasado
-¿sabes lo que eso significa?- me miró y yo frunciendo el ceño negué- estamos un paso más cerca de ellos, Bella… con esta información podemos restringirlos, localizarlos y saber sus pasos… no podrían matar como lo hacen, sabemos su mayor secreto… su plan de operación jamás se ha sabido, son celosos con ello ¡y tú lo sabes!- volvió a oprimirme en sus brazos, no me malinterpreten… pero Edward parecía una quinceañera loca.
Sin embargo sentí alegría y también lo abracé estrechamente
-ahora tenemos que hacer dos cosas importantes-aseguró cuando nos tranquilizamos un poco Lo miré expectante. Ahora que ya le había dicho las cosas que tenía guardadas me sentía extrañamente libre y liviana
-¿cuáles?- consulté
-primera, la información debemos enviarla al sector, es un gran progreso en el caso y sé que lo retomaran- sentí cierta molestia ante esas palabras
-yo… yo preferiría hablar con un sector más especifico... FBI o algo así, quiero que los atrapen-él asintió pensativo- ¿cuál es la otra cosa?-cambié el tema
-solo si tú estás de acuerdo, claro- arrugué la frente- ir a…a algún lugar de sicología… o especiales en estas cosas con la mente. No quiero que pienses que te estoy llamando loca…pero creo que en esa cabecita hay mucha información- dijo mientras me acariciaba el cabello.
-yo… yo lo pensaré- estaba confundida y un poco atemorizada de la idea.
Asintió con una sonrisa desordenándome el cabello
-me alegra que confiaras en mí- susurró mirándome con esos ojos suyos cargados de emoción.
Acababa de deslumbrarme por lo que no logré responderle más que un asentimiento de cabeza.
-.-.-.-.-.-.-
El vestido me cerraba y la verdad me quedaba a la perfección y cuando me miré en el espejo del baño quedé satisfecha con mi trabajo. Aunque aún tenía que hacer algo con la gran maraña de cabello que tenía.
Lo recogí en un moño que sostuve con una delicada peineta y horquillas, dejando algunos mechones sueltos. Apliqué un poco de maquillaje en mis ojos, suave y finalicé con una máscara de pestañas. Mis labios iban de un tono coral.
Tuve precaución de ocultar bien la cicatriz en mi cara y salí complacida conmigo misma.
No me torcí ningún tobillo desde el baño a la sala, en donde Edward estaba sentando despreocupadamente mirando tv.
Sonreí antes de caminar hacia él, nerviosa por lo que pensaría de mi atuendo.
Alzó la cabeza ante el taconeo pero volvió rápidamente al televisor. No pasó más de medio segundo antes de que volviera a verme con sorpresa y más tarde con intensidad. Sentía su mirada como brasa en mis piernas y luego ascendiendo lentamente.
Cuando por fin llegó a mi rostro mordí mi labio coquetamente.
-¿qué opinas?- me di una vuelta y cuando lo vi él seguía como ido, con la vista clavada en mí.
-estás…estás preciosa, hermosa- se puso de pie y salí en su encuentro, donde me miró como si quisiera tocarme pero tuviera miedo.
-gracias… tú también luces guapo- alabé mirándolo de arriba abajo. La verdad lucía mucho más que guapo en ese traje negro… jamás creí que alguien podría quedarle tan malditamente bien ese simple traje. Pero él estaba violable.
Como que se me antojaba un Edward metido en mi cama.
Mordí con más intensidad mi labio inferior cuando pensé aquello tan pecaminoso
-realmente estás hermosa- susurró en mi oído y sentí cada partícula estremecerse.
Se alejó contemplando mi rostro que sentí enrojecer
-gra-gracias- murmuré mirando el piso
Él se relamió la boca antes de suspirar
-supongo que no podré besarte ahora- murmuró enfurruñado, poniendo sus manos en mi cintura
-supones bien- le golpeé el hombro ligeramente, mientras lentamente me pegaba a él. Era una lástima que tuviera los labios pintados pero en fin.
-te maquillas de nuevo- susurró antes de pegar mi boca a la suya en un baile desesperado. Ya no me importaba maquillarme de nuevo…solo quería más.
Agarré entre mis dedos la solapa de su chaqueta y lo terminé de pegar a mí.
-me quitaste el labial- refunfuñé en su boca ante su mueca divertida, por lo que mordí su labio inferior y un pequeño gemido huyó y se perdió en mi garganta, ya que me tomó fuertemente y comenzó a introducir su lengua en mi boca.
Nuestros gemidos se perdían en el otro y yo solo pensaba que quería mucho, mucho más.
Sin embargo el pensó que ya era suficiente, ya que comenzó a bajar la intensidad pero mi deseo no se detuvo. Lo deseaba demasiado.
Gemí en protesta cuando dejó mis labios
Lentamente abrí los ojos para encontrarme con su mueca algo alterada
-no sabes lo que me haces- exhaló en mis labios y me sentí estremecer
-tengo una idea, créeme- sonrió y noté que tenía un poco de mi labial por la comisura de su boca, por lo que ayudada de su chaqueta me alcé hasta lamer y limpiar con mi lengua ese recoveco que lo hizo jadear
-tenías labial- dije encogiéndome de hombros inocentemente, provocándole un gruñido
-cualquier día de estos te lanzaré a la cama y no te dejaré salir jamás- amenazó y sonreí arrogantemente
-eso quiero verlo- negó divertido y me dejó ir. Caminé dando ligeros tumbos por las sensaciones en mi cuerpo
-hey, espera- me hizo detener, poniéndose a mi espalda y me estremecí cuando sus dedos rozaron ligeramente mi cuello- creo que esto te quedará bien- me susurró al oído mientras algo frío me rosaba la garganta y pronto sentí que abrochaba atrás.- listo- me dejó un beso tierno en la parte trasera del cuello que casi me hizo gemir
Tomé el pequeño dije entre mis dedos y me sorprendí gratamente cuando lo reconocí. Fue el que compró en nuestra salida al pueblo.
-gracias- de pronto me sentí sentimental y él simplemente sonrió ofreciéndome su mano
-perfecta- susurró cuando acepté su invitación y salimos del departamento.
Bajamos hasta los estacionamientos y nos montamos en otro coche. Este era un BMV gris. Un auto hermoso.
Cuando dejamos atrás el imponente edificio dos automóviles negros comenzaron a seguirnos
Daba miradas preocupadas a cada instante por el espejo retrovisor y él lo notó
-tranquila-posó su cálida palma abierta en mi muslo y contuve el aliento cuando comenzó a acariciarlo lentamente en círculos suaves. Por Dios santísimo que bien se sentía eso- son de los nuestros- susurró como si nada, como si no me estuviera acariciando de una forma que debería ser ilegal. Mordí mi labio inferior conteniendo el gemido por su tierna caricia y él se fue contento todo el viaje hasta que llegamos a un gran lugar, con luces en las palmeras de afuera y muchos autos tan lujosos como el nuestro.
Apreté su mano en mi pierna porque estaba nerviosa. Esa era demasiada gente
-relájate, estaré contigo- me sonrió antes de bajarse y abrir mi puerta, ofreciéndome su mano.
Vamos Bella, vamos…
Acepté con una sonrisa y bajé cuidadosamente del coche.
Entrelazó nuestros dedos y comenzó a caminar, me quedé mirando ese gesto con detención. Se sentía demasiado bien.
Tan centrada en eso estaba que no noté que ya estábamos dentro.
Donde había gente conversando mientras sostenían copas en sus manos, y eran muy elegantes a simple vista. Las chicas eran hermosas de sinuosas curvas e inmediatamente miré a Edward, quien buscaba algo o alguien entre la multitud sin tomar atención de las chicas que lo miraban.
Sonreí apegándome más a él, como sacándoles pica. Solo me faltaba sacarles la lengua, sin embargo con sus rostros enfadados me bastaba.
Miré a alrededor absurdamente esperando que alguna de las chicas estuviera aquí.
Pero no estaban aquí. Ya no.
Bajé la cabeza un poco triste, les extrañaba más de lo que creía.
-hola, Edward- alcé la cabeza ante la singular voz y la pequeña vacilación que hubo antes de decir el nombre. Y noté el por qué al ver la mirada del hombre maduro y de facciones duras en nuestras manos. Sin embargo, si Edward lo notó no me soltó ni mucho menos
-hola, señor- supe de inmediato que era del sector de protección y tenía un cargo más importante que Edward.
Observé también al muchacho junto a ese hombre que ahora sonreía un poco, pero solo eso, un poco.
No pasaría los 23 años y era inusualmente alto y de piel rojiza, sus ojos negros centrados en mí y sin hacer ningún tipo de gesto. Era apuesto pero algo en su rostro no me gustó ni me dio confianza.
-llámame Billy por favor- le dijo amigablemente a Edward quien sonrió antes de estrechar la arrugada mano. Algo dulce tenía ese hombre. De pronto sus ojos se detuvieron en mí y quise esconderme tras Edward-¿es ella?- su mano me apretó un poco para tranquilizarme, pero no funcionó. Estaba hasta la madre de nerviosa e intimidada por el muchacho frío detrás del amoroso hombre.
El cobrizo asintió y él sonrió
-un gusto, eres una chica encantadora- pidió mi mano y obligadamente tuve que retirarla de la de Edward y dársela. Para que dejara un beso en ella.
No te sonrojes, no te sonrojes.
Pero estaba avergonzada
-gracias- retiré mi mano y la puse a mi costado, mientras miraba al muchacho
-¡oh, perdón! Que falta de educación- se tocó la frente- este es Jacob, mi hijo- eso era, los rasgos de ambos se parecían.
-buenas- fue todo lo que dijo y Edward y yo asentimos con la cabeza.
Después el cobrizo y Billy comenzaron una charla de algo importante al parecer, y Jacob estaba verdaderamente intimidándome.
-voy…voy al baño- avisé a Edward y no esperé a que contestara ya que frunció el ceño.
Caminé rápidamente hasta la zona lejos de aquel muchacho.
Sus ojos me traspasaban como cuchillas
Entré en los baños espaciosos y me mojé el rostro antes de retocar mi maquillaje.
Estaba guardando el labial al salir, cuando me topé con alguien, quien sostuvo mi brazo firme pero delicado.
Alcé los ojos nerviosa para encontrar a Jacob.
Me deshice del agarre rápidamente, medianamente asustada
-¿qué quieres?- consulté manteniendo la calma, a la vez que me ponía alerta a cualquier cosa
Sonrió
-lamento lo de antes, soy Jacob- me extendió su mano mientras esa máscara fría desaparecía de sus facciones. Algo atontada y desconfiada acepté la mano
-eso ya lo sé, pero no has respondido mi pregunta- después de estrecharlas la retiré rápidamente, él solo sonrió antes de poner las manos en los bolsillos.
-eres inteligente y astuta- sus rasgos se pusieron rígidos de pronto y me pregunté si es que sufría bipolaridad. Miró a su alrededor antes de chascar la lengua- tengo algo importante que decirte- indicó mirando a sus espaldas
-¿a mí? ¿Por qué?- me llevó un poco más dentro del pasillo relativamente vacío. Me solté y me quedé parada, controlando la creciente ansiedad
-solo escucha y deja de hacer tantas preguntas- lo miré con ojos entrecerrados
-está bien- se inclinó cerca de mí
-no confíes demasiado en el sector que te protege – lo último lo dijo con ironía- solo hay una persona que te está cuidando de verdad, cuida tus secretos no los pases y menos a mi padre. Puedes únicamente confiar en Edward, ten cuidado- aconsejó ante mi mutismo
Se alejó y yo me quedé pensando en lo que acababa de decirme
Antes de irse del todo se volteó con expresión cautelosa
-ah, y una última cosa- lo miré entre mi sorpresa – tu familia está bien…
Hola Hola ¿Qué les pareció el cap?
bueno, partiendo por el principio xd, lamento no haber actualizado el miércoles pero la verdad el cap aún no lo había terminado hasta ahora :S, pero espero que les haya gustado ;)
quiero darles las gracias por los favoritos y las alertas, además a las y los lectores fantasma, son los mejores! y por supuesto a Alice V Greene Masen Cullen muchas gracias, tú también sabes que puedes contar conmigo, ojalá y nos veamos! ;) jhanulita al parecer te ha gustado y eso me hace muy feliz, gracias ! Gatita swan me alegra mucho que te haya gustado y esperaré tranquilamente a que me des tu opinión nuevamente, gracias! Conny muchas gracias en serio, no te preocupes me encanta que hayas dejado tu opinión. Ojalá que alcances a leer el cap antes de que salgas, es una pena no tener internet cuando se sale jasj xd, espero te vaya muy bien y gracias nuevamente!
de veras que me hacen el día mucho más feliz, son los mejores!
bueno, dejando de dar lata les digo adiós y hasta el próximo!
un abrazote enorme
chau chau :P
pd: perdón si se me pasa algún error, mi beta anda de vacaciones jiji xd
