capítulo 14

Terry tienes visita. le comunicó la duquesa a su malhumorado hijo, últimamente no había quien lo aguantará.

- ¡no! no quiero ver a nadie. - le contestó sin siquiera mirar a su madre.

-son los hermanos Cornwell, los primos de Candy.

Apenas supo quiénes lo venían a ver corrió a recibirlos, pensando que le podían traer alguna noticia de su pecosa.

-Terry hermano .- lo saludo con un fraternal abrazo a su amigo

- ¡Stear, Archie !saben algo de Candy.-les preguntó atropelladamente.

- nooo... más quisiéramos nosotros tener noticias de ella, lo que te venimos a proponer es ir al gran evento que se realizará en Edimburgo.

Stear no término de explicarse bien, cuando el castaño lo interrumpió, con una mirada fulminante.

-Stear como se te ocurre, que yo estoy para esas cosas. -contestó con fuego en sus ojos.

-lo mismo pensábamos nosotros, pero la idea de Albert es muy buena, piénsalo, como tu sabrás que en esas fiestas se reúnen mucha gente, vienen de muchos sitios. -se explicó Stear

- y que con éso, yo no pienso ir a divertirme, sin tener noticias de Candy.

-lo que Stear quiere decir, es que a esa fiesta aprovecharemos para llevar fotos de Candy y preguntar por ella. - dijo esto Archie

- bueno no sé.- diciendo esto miro por la ventana el jardín. - esta bien yo también iré, es más toda mi familia irá, iré con ellos.

El verano, estaba en la cumbre, Candy con su peto blanco, intentaba pintar la habitación del bebé, estaba tan concentrada en su labores, cuando escucho el timbre y para sorpresa suya, llegaron sus dos amigas con Michelle y Pool.

-sorpresaaaaa... dijieron en unísono las chicas.

- ¡ holaa ! pero pasen, no se queden ahí.-los invitó la rubia.

- mira candy, te hemos traído a dos pintores, porque tú y nosotras nos vamos al salón, mírate no más como tienes esos cabellos. - le decía Estefanía

- si, Candy tenemos que estar hermosas para las fiestas . - le segundo Marlene.

Mientras que para los Duques de Edimburgo, los preparativos del gran baile, los mantenían muy ocupados, estaban muy excitados por las nuevas que acaban de recibir, les explicaban en una masiva, que tenian que presentarse en el juzgado tanto ellos, como los Condes Wessex, Candy y Annie .

Los Condes, tenian que llevar consigo a su hija Ennia y los Duques una muestra del lunar característico de la familia del duque, que tanto nombraron y que su niña Candicce tenía en la parte media de la espalda, y para esto podía llevar a uno de sus dos hijos ó a la vez el Duque mismo mostraría su lunar.

Eleonor, recién le comunicaba a su amiga, que su nuera se encontraba desaparecida, ella confiaba haberla encontrado antes, de que tener que dar esa noticia a sus amigos, sabiendo que para ellos Candy significa mucho en sus vidas.

- nooo...Eli, no puede ser, alfin que creía recuperar a mi niña, se encuentra desaparecida.- algunas indiscretas lágrimas escapaban de sus esmeraldas.

- se como debes sentirte, Terry está desesperado, yo ya no se que hacer para ayudarlo .- Eleonor le contó todo lo que pasó a su amiga.

La puso al tanto de las investigaciones, de las esperanzas de la gran fiesta que organizaban en Edimburgo, se sabía que a acudirían, clanes Escoceses de todas partes del mundo.

Albert, ha duplicados fotos de Candy, para que ese día, discretamente preguntar por ella. explicó Eleonor

- ¿ quién es Albert?

- ¡Albert! es el padre adoptivo de Candy, es el hijo de Wuillian Andley, él es a hora el patriarca de la familia, no lo has visto, por que hace poco se lo encontró, tiene amnesia, no recuerda nada de su vida pasada, pero se está adaptando bien con su familia, y ha colaborado fervientemente en la búsqueda de Candy.

- sí, al joven Wuillian lo conozco, lo que no sabia que se llamara Albert, en alguna ocasión he coincido con él, es más si no me equivoco adquirió un departamento en los condominios de Shofia, ellos se llevan muy bien.

Esto sorprendió a Eleonor, no recordaba, haber escuchado a su hijo que haya viajado a Edimburgo en busca de Candy.

Ella sabía que Terry junto a los Andley habían recorrido todas las propiedades de la familia.

Pauna le hablo a su amiga, trayendola de sus pensamientos.
- sabes que pueden contar con nosotros para lo que sea, es más quiero ayudar en lo que sea posible, sabes muy bien que todo lo de este evento conlleva, aparte del gran desfile y las fiestas del pueblo, como ya sabes, habrá un baile de bienvenida a todos los clanes ilustres, estan invitados aparte de la aristocracia, las familias más importantes de los clanes escoceses y que, como es costumbre se hará en el Castillo, Quisiera ayudar en lo que haga falta. - le decia la duquesa cogiendola de las mano a su gran amiga.

-gracias Pauna, se lo comentaré a Terry.

La duquesa de Edimburgo,le preguntó a Eleonor,algo que la tenía preocupaba.

-Eli, los Andley no les han comentado nada de Candy y de los acontecimientos que se estan presentando a lo que respeta a los orígenes de ella.

- no, consideró que es una situación complicada, estarán esperando encontrarla primero a ella, Elroy y toda la familia la estan pasando muy mal, se ve que ellos la quieren mucho.- explicó la duquesa a su amiga.

Eleonor guardó silencio y continuó.
- lo que no te he conversado, ni a ellos tampoco es que es probable que se anule el matrimonio, como temíamos, la Reyna le ha dado un ultimátum a Richard, ya se la puso al tanto de la situación, de las sospechas vuestras, que es muy posible que Candy sea la Condesa de Edimburgo, la hija perdida de los Duques de Edimburgo.

- Y Terry, ¿ que dice él?. -pregunto la duquesa Pauna.

- lo hemos mantenido al margen, no sabe nada...que la corte y la casa real ya está al tanto de la realidad de su matrimonio. - una sonrisita de resignación de le dibujo a Eleonor. - él está dispuesto renunciar a todo, no permitiría un divorcio , él la ama demasiado, para que la corte lo obligue a casarse con otra.

- cuánto tiempo le han dado. - preguntó preocupada Pauna. - no sabes cuánto quisiera, que todo esto se aclaré lo antes posible.

-tenemos hasta septiembre, si no la hemos encontrado o ustedes no han podido reconocer a Candy como vuestra hija, estaremos perdidos y no quiero ni pensar en el enfrentamiento que Richard tendrá con Terry.

En otro punto de la ciudad

tranquilizate Annie, los señores Bitter siempre serán tus padres. le decia Archie abrazando a su novia que lloraba desconsoladamente .

siii... lo sé, pero ya no será lo mismo, me apena mucho verlos tristes, mi felicidad no es completa, tú no sabes lo que es crecer pensando que tus padres no te quisieron y te abandonaron, y a hora me enteró que no ha sido así, que fui arrebatada de sus brazos y que nunca han dejado de buscarme, como quisiera compartirlo con Candy, se que ella se alegrará por mi ¿ donde estará? . le decia Annie sollozando en el pecho de su novio.

-estoy seguro que muy pronto la encontraremos, no llores más, piensa lo afortunadas que eres a hora tendrás dos mamás y dos papás, . - le decia Archie muy cariñoso, tratando de animarla. - mejor ven aquí y aprovechemos que no han dejado solos. - término diciéndole las últimas palabras sobre sus labios, entregandose en un beso poco decoroso.

Lo que ni Annie, ni Archie, ni los demas a excepción de Elroy y Albert, es que es que con Candy estaban en la misma situación, ambas eran citadas el mismo día para la misma causa, igualmente la identidad de los padres que las reclamaban como sus hijas se mantenía en absoluta discreción.

- ¡Annie! te has puesto a pensar que tus padres son Leoneses, porque la citación es aquí?

- es verdad no he caído en ello a hora que lo dices, tiene lógica. -decia una meditabunda Annie.

-bueno mi amor el tiempo de visita se nos acabó. - le decia señalando a la dama de compañía, que había regresado y miraba con insistencia el reloj.

- así parece, nos veremos en Escosia, ansío,volver a verte con tu kit. - le decía riéndose de su novio, ya hace muchos años atrás que lo hubiera visto con la vestimenta Escosesa, cuando él, su hermano y su primos se lo sabían poner.

-señorita Annie, se va reír de su novio. - le dijo en un tono serio.

-no mi amor, sólo que me hace mucha ilusión verte, a demas lo guapo que se te vera. - le dijo algo sonrojada . - ya mejor vete antes que Dulfina te corra, ya se habían pasado del tiempo estipulado de la visita, que un caballero podía visitar a su novia.

-tienes razón. - se despidió de su novia y se retiró, cuando Annie visitaba a Candy en la Mansion tenian más intimidad, que cuando él la visitaba, ya estaban desesperados para que llegase el dia de su boda.

Era 19 de agosto unos días antes de la recepción que Estefanía invitará a Candy, ya con sus seis meses recién cumplidos, la rubia salía de la modista dándole los últimos ajuste del vestido que usaría para el gran evento, aprovechó para ir a una de las tienda de la gran avenida y comprar unos conjuntitos que anteriormente le habían gustado para su bebé, se la veía feliz contagiada de la alegría de la gente del lugar, todos estaban muy animados, el aire olía a fiestas, las calles muy bien arregladas y adornadas, e incluso estaban abarrotadas de gente.

Asi llegó al establecimiento que quería, cuando sintió que su corazón empezó a galopar muy rapidamente, e incluso sintió pataditas tanto arriba y abajo de su vientre, casi haciéndole daño, enseguida entró a la tienda.

- que pasa, mi pequeño, que te inquietó así. - le decia a su bebé, acariciando su vientre queriendole calmar y calmarse asi misma .

Del otro lado de la calle, corría un castaño en dirección a donde le pareció verla a ella

-Es Candy, le dijo a su hermana. -corrió donde creyó verla, pero cuando llegó cerca del sitio donde la vio, la buscó, entró a varias tiendas al alrededor y no la encontró, de espalda la confundió con otra señorita.

-Candy. - la llamó, pero al voltear la chica, se llevó tremenda decepción.

Su corazón le decia que era a ella, a quién viera, sentía volverse loco de la desesperación, el aire olía a ella, pero increíblemente se sintió con más esperanza a encontrarla, con resistencia dejó la tienda de ropas para bebés, la última que había entrado, su corazón no dejaba de latir alocado.

-juro que te encontré pecosa, te siento cerca. - dijo esto y se fue a encontrarse con su hermana.

mientras Candy se encontraba en el aseo del establecimiento.

-Terry. - lo nombró, llevando su mano a su corazón, ¿donde estarás? ¿ que haras? - no supo porque, pero en ese instante lo sintió tan cerca, e incluso juraría que lo escucho nombrarla.

Cuando sintió que se sentía un poco mejor y terminó de refrescar su cara, para eso su bebé dejó de moverse tan brusco, compró lo que ya tenía visto y enseguida cogió un coche para que la llevará a casa.

La gran noche llegó, Pool fue a buscarla vestido con el kit escocés, al momento que lo vio,Candy se quedó sin palabras, al chico se lo veía muy guapo, le trajo recuerdo de su Príncipe de la colina y de sus tres paladines.

A Candy se la veía hermosisima, le acentaba muy bien el embarazo, el vestido le quedaba espectacular, se había recogido su cabello con un peinado moderno, dejando al desnudo la piel de su delicado estaba Pool que sería la envidia de muchos, él no perdía la esperanza que algún día llegará a conquistar el corazón de Candy

Terry estaba impaciente, esperaba junto a su hermano y su padre, que bajarán su hermana y su madre, los minutos de la espera se le estaba siendo desesperante, se sentía ansioso, él y su hermano se vistieron con la ropa reglamentaria. sus abuelos, su familia materna eran Escosesa. Los hermanos Granchester se los veían hermosos, con la talla que tenían lucían muy bien aquellos trajes.

mientras que en la mansión Andley, se encontraba un cuartetos de paladines, Paty se sentía nerviosa estar rodeadas de esos espécimen, segura estaba que cualquier jovencita perdería la cabeza por cualquiera de los cuatros. Se veían terriblemente bellísimos.

todos se reunirian en el Castillo de los Duques de Edimburgo.

CONTINUARA...