CONQUISTANDO TODO
(Conquering All)
Por LavenderGoddessV
Traducido por Inuhanya
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Capítulo 14
El Deseo
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"Y a quién es que vamos a ver?" Preguntó Kakarotto mientras se sentaba junto a Bulma en su auto.
"Su nombre es Chi-Chi, y ha sido mi mejor amiga desde la niñez." Explicó Bulma calmadamente mientras se acercaban a su casa.
"Y vamos a verla porque???" Kakarotto rascó su cabeza aún completamente confundido por este plan maestro.
"Porque ella tiene mi radar del dragón." Le recordó Bulma exasperada.
"Y un dragón realmente sale de esas esferas, las cuales encuentra el radar, una vez que tú las tienes todas?" preguntó él completamente incrédulo.
"Por supuesto! Realmente piensas que inventaría algo como esto?" Le preguntó ella, ofendida por la acusación.
"Si tú lo dices." Él se encogió mientras continuaba disfrutando del paisaje. "Pero no estoy seguro sobre este deseo. Digo, romper el vínculo con Vegeta podría no ser tan buena idea."
"Tienes una mejor?" Preguntó ella, casi esperando que sí. "No lo creo." Anotó ella cuando falló en responder.
Fueron unos minutos después cuando Bulma finalmente vio su destino. "Ahí está su casa!" exclamó ella mientras bajaba el auto cápsula y lo aterrizaba justo afuera de la humilde casa. Luego el par salió del auto y caminó hacia la puerta. Bulma golpeó unas veces antes de que hubiese una respuesta.
"Bulma!" La mujer de cabello oscuro sonrió mientras saludaba a su amiga de mucho tiempo con un abrazo. "Cómo has estado? Pensé que estabas viajando fuera del planeta."
"Lo estaba." Explicó Bulma rápidamente. "Mira, me gustaría ponerme al día contigo pero--"
"Quién es él?" Chi-Chi interrumpió a su amiga cuando se dio cuenta del hombre de rasgos oscuros tras ella.
Bulma movió su cabeza cuando se dio cuenta lo grosera que estaba siendo. "Oh, lo siento Chi-Chi, él es Kakarotto." Ella señaló al hombre tras ella para avanzar y presentarse. Lo hizo tan respetuosamente mientras encontraba difícil retirar sus ojos de la belleza de cabello negro. "Kakarotto, ella es Chi-Chi… Ahora lo que ne--"
"Es un placer conocerte." Chi-Chi otra vez ignoró a su amiga mientras salía de la puerta y caminaba en frente del hombre. Ella, con toda la clase, le ofreció su mano como un saludo.
"A ti también." Kakarotto casi tartamudea mientras tomaba la suave mano de la mujer y la llevaba a sus labios lentamente.
"Voy a enfermar." Bulma giró sus ojos. "Mira Chi, odio interrumpir este encuentro, pero realmente necesito mi radar del dragón."
"Tu qué?" Chi-Chi movió su cabeza mientras regresaba su atención hacia la mujer tras ella.
"Mi radar del dragón. Necesito encontrar las esferas del dragón para poder pedir un deseo. Es una emergencia Chi, la salud de un hombre y el destino de un planeta depende de eso!"
"Bulma, creo que debes explicarte." Chi-Chi rascó su cabeza completamente perdida.
"Por favor permíteme." Kakarotto recuperó la atención de la mujer. "Verá, Señorita…"
"Por favor, llámame Chi-Chi." Ofreció la mujer mucho más informal.
"Ah… Sí… Chi-Chi." Kakarotto casi se ruboriza mientras decía el nombre. "Verás, soy de Vegetasei y--"
"El Planeta Vegeta! Entonces eres uno de esos Saiyajín que Bulma mencionó?!" preguntó Chi-Chi, completamente asombrada.
"Sí." Kakarotto asintió en acuerdo. "Y es mi pueblo el que está en peligro. Han sido atacados por una criatura a cuyo hijo derrotamos hace unos años. Está buscando venganza y mi pueblo sufrirá sin este dragón del que me habló Bulma."
"Ya veo. Bueno, entonces puedes tener todas las esferas del dragón." Chi-Chi sonrió mientras les indicaba que la siguieran.
"Tenerlas? Quieres decir que ya encontraste algunas?" preguntó Bulma, esperando que eso acortara un poco su búsqueda.
"Las tengo todas." Explicó Chi-Chi mientras los guiaba en su habitación hacia un pequeño cofre. "Las reuní recientemente. Iba a pedir un deseo con ellas, pero el de ustedes parece más importante."
Los ojos de Bulma se iluminaron tan pronto como vio todas las siete esferas. "Oh sí!" Exclamó ella mientras tomaba una y la besaba, completamente emocionada.
"Esa es una esfera del dragón? Habría pensado que eran más grandes." Kakarotto se encogió, no creyendo completamente que un dragón pudiera salir de esas pequeñas esferas.
"Oh, nunca he estado tan feliz de ver algo en toda mi vida!" Bulma ignoró la confusión del hombre mientras levantaba el cofre y comenzaba a llevarlas afuera. Kakarotto y Chi-Chi la siguieron de cerca.
"Y qué ibas a desear?" Preguntó Kakarotto curioso.
Chi-Chi sintió enrojecer sus mejillas. "Oh… era tonto." Ella intentó evitar la pregunta.
"Aw, puedes decirme. Qué era?" Persistió Kakarotto.
"Yo… Oh, esto es vergonzoso." Ella fijó sus ojos en el suelo. "Iba a pedirle al dragón decirme quién era mi alma gemela."
"Alma gemela?" Él parpadeó. "Oh, quieres decir como un compañero. La persona para la que estás hecha. Verdad?" Anotó él, sin insultar a la mujer en lo más mínimo.
"Sí." Chi-Chi levantó sus ojos, sorprendida por su amable comportamiento. "No piensas que es estúpido?"
"No." Admitió Kakarotto honestamente. "Me encantaría saber con quien estoy destinado a unirme. Es tan raro encontrar a tu verdadera pareja. Saltaría ante la posibilidad."
"Bueno, yo creo que es estúpido." Intervino Bulma después de que bajó el cofre afuera de la pequeña casa.
"Es mejor que el novio perfecto!" Espetó Chi-Chi.
"Entonces era una adolescente!" Discutió Bulma. "Pero suficiente de insultos, necesito invocar al dragón." Ella no desperdició más tiempo mientras decía la contraseña para liberar al dragón que apareció con total fuerza.
"Es asombroso!" Dijo Kakarotto, completamente sorprendido mientras observaba la forma de la criatura.
"Shenlong!" Saludó Bulma al dragón.
"Hola, Bulma. Cuál es tu deseo esta vez?" Preguntó él con su poderosa voz.
"Deseo…" Bulma se sintió caer mientras se daba cuenta exactamente de lo que iba a pedir. Esto terminaría todo. Vegeta no sentiría nada por ella después de hoy. Ella realmente quería eso? Sí, la lastimó, pero qué si el vínculo causó sus crueles acciones? 'No, no voy a pensar en esto! Él me lastimó y eso es. Es mejor de esta manera!' Ella tomó un largo respiro y reunió la fuerza para decir las palabras. "Deseo que rompas el vínculo que Vegeta tiene conmigo. Quiero que regrese a como era, como si nunca me conociera."
"Vegeta? No es ese el nombre de tu planeta?" Preguntó Chi-Chi completamente perdida.
"Lo explicaré luego." Susurró Kakarotto, quería escuchar la respuesta del dragón.
"Imposible." Dijo Shenlong simplemente.
"Qué!" Bulma le gritó. "Qué demonios quieres decir con que es imposible!?!"
"Un vínculo en más fuerte que el poder que poseo. El vínculo que tienes con aquel llamado Vegeta no está en mi poder romperlo."
Bulma quedó boquiabierta, no podía creer esto. "Ahora qué!?!?" preguntó ella mientras caminaba hacia Kakarotto. "Si no puedo romper el vínculo entonces qué!?"
Kakarotto pensó un momento, y entonces la respuesta lo golpeó tan claro como el día. "Ve con él."
Bulma parpadeó. "Perdón?" preguntó ella, completamente sorprendida.
"Usa tu deseo para ser llevada a Vegeta. Si estás con él su enfermedad se aliviará lo suficiente para que pueda pelear. Luego pueden solucionar el tema de la unión después de que todo esto termine." Kakarotto pensó que esta sería una solución fácil.
Bulma sólo frunció. "No puedo enfrentarlo todavía!" Espetó ella. "Digo, que si--"
"Bulma." Kakarotto colocó una mano en cada uno de sus brazos. "El asunto más grande es proteger a Vegetasei. Tú y Vegeta necesitan hacer a un lado sus asuntos por el planeta. Si él no puede pelear todos sufrirán. Entiendes?"
"Sí." Bulma asintió tristemente. "Chi," ella rápidamente se giró hacia su amiga. "Le dirás a mi mamá a dónde fui?"
"Seguro." Chi-Chi asintió mientras abrazaba a su amiga como despedida.
"Gracias." Susurró ella mientras se giraba hacia Kakarotto. "A ti también."
Kakarotto asintió mientras él y Chi-Chi observaban a la mujer regresar a pedir su deseo. "No tengo todo el día." Rugió Shenlong, irritado.
"Cálmate, tengo mi deseo." Explicó Bulma. "Deseo que me lleves directamente a Vegetasei… Al príncipe, no el planeta!" Especificó ella sabiendo que con el sentido del humor de Shenlong la dejaría en medio de la nada en Vegetasei.
"Tu deseo está cumplido." Y con esas palabras Bulma desapareció y Shenlong regresó a las esferas del dragón dejando solos a Kakarotto y a Chi-Chi.
"Bueno, eso fue muy loco." Anotó Kakarotto, cautivado por todo el episodio.
"Sí, y… vas a explicarme qué fue todo esto?" le preguntó Chi-Chi al apuesto Saiyajín.
"Seguro, cualquier cosa por estar lejos de esa rubia!" Él hizo una mueca ante la idea de tener que regresar a la Corporación Cápsula.
"La Sra. Briefs… No tienes que decir otra palabra." Chi-Chi asintió comprensiva mientras lo guiaba a la casa. "Te gustaría algo de comer?"
Kakarotto sonrió mientras seguía a la mujer a la cocina. "Creo que vas a agradarme."
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"Cómo está?" le preguntó el Dr. Briefs al preocupado Rey cuando entró a la habitación del príncipe donde había sido llevado después de que uno de los ataques de King Kold golpeara la bahía médica.
Vegeta frunció inmediatamente. "Está muriendo." Dijo el Rey tristemente. "Ninguno de esos tontos pudieron descubrir qué le pasa, pero están seguros de que su cuerpo no soportará más horas de esto. Lo que sea esto."
"Y el ataque de Kold?" El Dr. Briefs casi traga en seco.
"Está atravesando nuestra línea de defensa. Tampoco tenemos mucho tiempo en el campo de batalla." El Rey Vegeta dio el doble golpe. "Este podría ser el fin de la raza Saiyajín." Los hombres fueron interrumpidos cuando Vegeta liberó un doloroso aullido.
"No puedo ver esto." Vegeta desvió la mirada mientras se giraba para dejar la habitación. El Dr. Briefs lo siguió inmediatamente. Podría no haber tenido un afecto particular por el muchacho, pero si Bulma estuviera en esta posición sabía que esto estaría matándolo.
Al momento que los dos hombres se fueron, Bulma apareció exactamente donde ellos habían estado. Ella parpadeó mientras su mente registraba el nuevo lugar en el que estaba.
'Gracias Shenlong.' Pensó ella antes de que un doloroso gruñido de Vegeta robara su atención. Ella inmediatamente miró la cama donde Vegeta yacía. Sintió un horrible dolor en su pecho mientras lo observaba moverse y girar de un lado a otro. Estaba pálido y sudor cubría su rostro. 'Yo hice esto.' Pensó ella, completamente arrepentida mientras caminaba lentamente hacia la cama.
"Vegeta?" Susurró Bulma, mientras se sentaba en el borde de su cama y suavemente comenzaba a secar el sudor de su entrecejo. Ante su caricia su cuerpo de repente dejó de convulsionar de dolor y su respiración lentamente comenzó a estabilizarse. Bulma secó manchas de lágrimas debajo de sus ojos mientras sentía formarse algunas de las propias.
"Lo siento tanto." Susurró ella, no podía creer que su sufrimiento era por nada sino su distancia. Ella esperó unos minutos para que despertara, esperando que Kakarotto tuviera razón en que sólo su presencia lo curaría. Sin embargo, cuando el tiempo pasó comenzó a pensar que no. Él dejó de retorcerse de dolor, pero su rostro permaneció tan pálido como antes y su respiración era tan lenta que se preguntó si estaba en coma.
"Vamos Vegeta! Tienes que despertar!" Ordenó ella, sin notar que sus lágrimas estaban brotando libremente por su rostro. Ella se sonó y bajó las cobijas y deslizó su cuerpo bajo ellas. Se acurrucó más cerca a él esperando que hiciera una diferencia. Descansó su cabeza en su pecho mientras lentamente comenzaba a acariciar su abdomen. "Por favor di algo, Vegeta." Susurró ella mientras sus manos se movían un poco más abajo de su estómago, rozando contra su cola envuelta alrededor de su cintura.
Esperanzados sonidos finalmente alcanzaron sus oídos cuando escuchó un suave ronroneo dejar sus labios. Ella inmediatamente repitió el movimiento cuando sonó un fuerte gemido. Ella sonrió mientras comenzaba a acariciar gentilmente todo el largo de su cola, la cual muy voluntariamente se desenrolló para ella. Con cada caricia su reacción fue más fuerte y más violenta. Sus caderas comenzaron a empujar de la cama mientras las sensaciones se volvían demasiadas para él. Bulma se sintió increíblemente excitada por su reacción. Gradualmente comenzó a incrementar su velocidad hasta que no pudo soportar más el placer. Su cola se alejó de sus manos y se envolvió alrededor de su cintura, colocando rudamente su cuerpo sobre el suyo.
Bulma se mareó por lo repentino, pero se sorprendió cuando encontró que sus ojos aún estaban cerrados. 'Tal vez deba intentar un poco más duro.' Pensó ella traviesa mientras se inclinaba sobre su pecho desnudo y lentamente comenzaba a mover su lengua sobre todos sus perfectos músculos. Ella escuchó de nuevo sus gemidos mientras su disfrute se volvía dolorosamente aparente. Lamió su camino hacia su cuello pero disminuyó su ataque cuando escuchó cambiar su gemido.
Antes el sonido fue de completo placer, pero el gemido que ahora lo escuchó liberar fue de pura felicidad. Bulma sintió sus brazos debilitarse ante el sonido de su gratificación. Estaba volviéndola loca el escuchar su disfrute. Deseando más, gradualmente se forzó más con él. Lo que originalmente eran besos suaves se tornaron rudos. Luego su lengua comenzó a chupar su carne como si fuera alguna especie de ambrosia. Su propio gemido siguió cuando sintió su cuerpo soltarse con el puro sabor de su piel.
Pronto, cuando su carne no fue suficiente, quiso aún más. Sus dientes rápidamente comenzaron a mordisquear su cuello haciendo que los gemidos que estaba liberando fueran más apasionados. De repente el pensamiento racional la dejó cuando el instinto puro la dominó. Quería probar más; quería su sangre en su lengua. Su boca se abrió llevando sus dientes hacia su cuello. Mordió fuertemente mientras su metálica sangre bañaba su lengua en una mezcla deliciosamente salada de puro éxtasis. Ella gimió en la herida cuando sintió un penetrante dolor en el lado opuesto de su cuello.
Su mente no registró lo que había pasado hasta que sus labios dejaron su cuello para liberar una aullada vocalización de su nombre. Ella gritó con regocijo cuando sintió su lengua devorar su carne mientras sus dientes rompían su piel. El dolor fue mínimo comparado al placer que causó la acción. Sumergida en la pasión Bulma no se dio cuenta que Vegeta había despertado y la había desvestido de toda su ropa en menos de un parpadeo.
Ninguna palabra fue intercambiada mientras Vegeta rodaba a Bulma sobre su espalda y empujaba en ella. Mientras la penetraba sus dientes se hundían en su cuello, asegurándose de llenarse de su sabor antes de perderse completamente dentro. Bulma sintió seca su garganta cuando los gritos dejaban ronca su voz. Desesperada por una bebida, llevó de nuevo sus dientes a su cuello, despertando un profundo gemido amortiguado en su cuello. Los dos resistieron unos segundos más antes de que ambos se liberaran y colapsaban en la cama cubierta de sangre y sexo.
El par permaneció acostado por unos minutos mientras luchaban por recuperar el aliento. Una vez que Vegeta se recuperó primero, se tomó unos minutos para intentar descubrir lo que había pasado. Un minuto estuvo en completa agonía, al siguiente estaba en pura alegría. Lentamente miró a la mujer bajo él y vio la exhausta expresión en su rostro. Un rostro que estaba cubierto en sangre. Él pasó un dedo por sus labios antes de que hiciera lo mismo en su cuello. 'Se unió conmigo?' Pensó él, completamente sorprendido, habiendo creído que se había ido para vivir una vida miserable con ese patético de tercera clase.
Una vez que los ojos de Bulma se abrieron levantó la mirada para encontrarse con los confundidos de Vegeta. Ella se tomó un momento para intentar imaginar exactamente qué había hecho cuando levantó su mano para acariciar su cuello. Ella lo observó cerrar lentamente sus ojos y gemir ante la caricia. Sonrió cuando recordó lo que la hizo hacerlo. "Vegeta…" susurró ella sin aliento mientras lo incitaba a abrir sus ojos. "Cómo te sientes?"
Vegeta tomó un largo respiro antes de hablar. "Me siento unido." Susurró él casi orgulloso mientras llevaba sus labios para besar gentilmente la marca que había dejado. "Por qué?" Él amortiguó la pregunta en su cuello estando muy absorbido con el sabor de su sangre.
"Porque… necesitas… pelear." Respiró ella intensamente mientras lo sentía separarse de ella.
"Qué?" Preguntó él, completamente perdido.
"Kold." Forzó ella mientras encontraba sus ojos. "Está atacando Vegetasei. Ellos… te necesitan." Ella se sintió aliviada habiendo terminado su idea.
"Qué! Qué demonios estás diciendo!? Cuándo pasó esto!? Por qué no fui informado!" Demandó él mientras retiraba su cuerpo del suyo.
Bulma lo observó colocarse frenéticamente su uniforme de combate. "Has estado inconsciente por días Vegeta… no podrías haber ayudado, pero te necesitan… Eso es por qué yo-"
Antes de que ella pudiera terminar su oración sintió su mano deslizarse alrededor de su cuello, mientras su cuerpo era halado contra el suyo en un ataque de furia. "Hiciste esto para que pudiera pelear?" Preguntó él en un profundo tono amenazador que habría hecho que una mujer inferior se desmayara del miedo.
"N… No… No lo hice, pero ibas a morir, tenía que…"
"Tenías que clamarme!" Rugió él completamente enfurecido. "Tienes alguna idea de lo que has hecho?! Te has unido a mí hasta el día que muera, mujer! Esto…" Él señaló la marca que él hizo en su cuello. "Esto te hace mía… entiendes eso! Mía! No puedes romper eso! No quiero una compañera unida a mí por compasión o desesperación! Yo no--"
La rabieta de Vegeta fue interrumpida cuando Bulma llevó sus labios hacia los suyos, empujando su lengua en su boca casi violentamente, permitiéndole saborear su propia sangre. Ella envolvió sus brazos alrededor de su cuello sin más necesidad de sus quejas.
Vegeta se permitió caer en su beso brevemente, pero cuando su rabia obtuvo lo mejor de él se separó. "No quiero tu cuerpo para compensar lo que no sientes por mi!" Rugió él.
"Eres un idiota!" Le espetó Bulma. "Tú fuiste el bastardo que me mintió para llevarme a la cama! Cómo demonios te atreves a tratarme así! Yo no soy la mentirosa aquí! No tienes idea de lo afortunado que eres de que esté tan enamorada de ti para que en realidad fuera a perdonarte por--" Bulma de repente se interrumpió cuando se dio cuenta exactamente de lo que había dicho. Vegeta también se paralizó cuando nunca pensó que escucharía la colorida admisión.
Bulma parpadeó mientras intentaba decidir si era en serio lo que había dicho, cuando fue saludada con una sexy sonrisa. "Estás enamorada de mi?" Preguntó él confiado mientras la halaba hacia él.
"Bueno… Tal vez." Ella casi hace puchero antes de que un largo suspiro dejara sus labios. "Pero maldición, Vegeta, no pude soportar que me mintieras. No sabes lo mucho que me hirió escucharte hablar de mi en la forma que lo hiciste con Kakarotto." Ella sintió una lágrima bajar por su mejilla ante la idea.
Vegeta levantó su mano para secar su lágrima mientras suspiraba profundamente. "Mujer… Yo… Siento lastimarte." Él dijo las palabras con una mirada casi humillada. "Pero no me disculparé por remover a Kakarotto. No tenía derecho a acercarse a ti! Tú eres mi mujer!" Dijo él en tono posesivo.
"Vegeta." Susurró ella mientras descansaba su frente contra la suya. "Siento irme, y tú sufriste como resultado. Pero si continúas tratándome como un maldito juguete, voy a hacerlo otra vez!"
"Tú no eres un juguete, mujer." Dijo él con una sonrisa. "Pero eres mía, como yo soy tuyo, y si otro hombre se acerca a ti lo mataré."
"Oh? Y puedo matar a todas las mujeres que se acerquen a ti?" Preguntó ella, desafiando el doble regla.
"Dudo que pudieras." Su sonrisa se amplió. "Pero eso no significa que no me importaría verte intentarlo."
Ella golpeó su hombro por el comentario y sólo recibió una palpitante mano por sus esfuerzos. "Después mujer." Él rió mientras salía de la cama.
"Vas a pelear con Kold?" Preguntó Bulma preocupada mientras se levantaba de la cama, no muy incómoda con su estado de desnudez.
"Estaré bien mujer." Le aseguró él mientras la besaba apasionadamente antes de girarse para irse. Bulma lo observó irse, todo lo que podía hacer era esperar que fuera como decía.
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Nota de LGV: Un buen y largo capítulo! Sí! Siento venir una batalla. Qué pasará? Quién ganará? Podría irme en este punto. Tendrán que esperar y verlo en el próximo capítulo.
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