Inuyasha fanfic
"Knockout"
por Ivan Emiliano Altamirano
Capítulo 14: Responsabilidad.
Advertencia: Todos los personajes en este fanfic son propiedad de Rumiko Takahashi, así que no me demandes

-Voy a salir a correr - murmuro Kikyo al terminar de calzarse los zapatos tenis. Sango asintio levemente. Tan pronto la boxeadora salio del gimnasio, Ayame se acerco rapidamente.
-Es un mounstro. Apenas hace 1 semana que peleo y esta totalmente recuperada.
-Sí, ni rastro de inflamación. Es como si nunca la hubieran tocado.
-Es el potencial ilimitado de la joven - murmuro Inuyasha que había escuchado la conversación - tal como predijo Bankutsu.
Sango miro al peliblanco. Este solo suspiro y se dio la vuelta para seguir golpeando la pera. Se le veía molesto. Tal vez porque el moreno había logrado descubrir eso y no él.

-¿Potencial ilimitado?
Bankutsu asintio mientras esperaba fuera de las regaderas.
-Tal como han escuchado. Ya algo así me las olía, pero no creí que el poder de la chica fuera tan alto.
-No entiendo - Kagome se acerco - ¿De que hablan?
-En el mundo de los deportes, como el boxeo, siempre hay personas que tienen un "potencial ilimitado" - comenzo a explicar Miroku - es decir, que tienen un talento innato para los deportes.
-Eso se aplica a velocidad, fuerza, talento o instinto - apreto los dientes Inuyasha - pero...es el más raro es una recuperación fuera de lo común
-Se supone que los golpes te terminan lastimando en diferentes ordenes - continuo Miroku - primero te provocan un dolor, un shock tan terrible que no eres capaz de seguir. Al último se ve afectado los órganos, sea por hemorragias internas o por daños estructurales.
-¿Entonces insinuan que Kikyo tiene alterados los nervios?
Miroku e Inuyasha miraron sorprendidos a Sango.
-¿Como sabes?
-Yo lo veía en las peleas callejeras. Había tipos que los golpeabas una y otra vez y se volvían a levantar. Como si solo pensarán en matar y ya.
-Pero no entiendo. Kikyo no parecía tener ese "talento" de antes. Muchas veces la han tumbado.
-Allí es donde entraste tú, cierto? - Inuyasha miro a Bankutsu. Este solo sonrio.
-En parte. Simplemente quería quitarle el miedo, pero no creí que tuviera tal...límite...
-¿Miedo? - Kagome parpadeo. Inuyasha suspiro.
-Cuando recibimos un golpe, no solamente es el efecto físico, sino también mental. A veces, puede ser algo insignificante, pero por nuestras experiencias, lo vamos amplificando.
-Sí. Al momento que Kikyo perdio el miedo emocional, se dio cuenta que los golpes no dolían nada. Por eso era capaz de seguir en pie...
-Eso es increíble - sonrio Ayame - Entonces es...
-No. Es el peor punto que alguien puede tener - Inuyasha alzo la voz - puede morir sin que se de cuenta!
-Como dices???
-Sí. El dolor no es malo, es también defensivo! Si no sabes si te duele, no sabrás el daño que tengas! Puedes morir sin que lo sientas!
Todos se quedaron en silencio ante las palabras de Inuyasha.
-Eh - Kikyo abrio la puerta de las regaderas y miro a todos - ¿Que pasa? Porque tienen esas caras? Parece que yo hubiera perdido la pelea.
Kagome no contesto. La hinchazón en la cara de la pelinegra era muy evidente. Jamás la había visto.
Sin embargo, Kikyo parecía como si nada.
-Bueno, mejor me voy. Quiero ir a celebrar mi victoria. No se que les paso, pero no quiero aguar mi triunfo.
-N-No, espera - Kagome se adelanto sonríendo - ire contigo! Vamos Sango, Ayame!
-Eh, sí, sí - las susodichas parpadearon un momento y siguieron a Kagome.
Tan pronto las mujeres se alejaron, Inuyasha miro fríamente a Bankutsu.
-Sí le pasa algo, juro que te mataré.
-Aunque no sabía los efectos que podía tener, me parece injusto me inculpes del resultado.
-Precisamente! Kikyo estaba bien así!
-¿Bien? - el moreno enarco una ceja - atada a su pasado! Atada a tí?
Inuyasha no contesto. Miroku vio como su amigo mantenía los puños apretados, listos para soltar uno en cualquier momento.
-Se que es preocupante que Kikyo no mida las consecuencias de sus actos, pero hay que confíar en ella...
-¿Confiar? Ahora debe estar embriagada por lo que acaba de descubrir!
-Inuyasha, ella ya no es una niña, y menos tu novia!
El comentario hundio el ambiente a 10 grados bajo cero. Miroku miro horrorizado a los dos. En cualquier momento seguro iban a...
-Feh - Inuyasha termino por sonreír y nego con la cabeza - no puedo negarlo. Aun son celos de ex-novio.
Bankutsu le correspondio el gesto.
-Se que te preocupa, pero tenemos que dejar que madure.
-¿Y si le pasa algo?
-No lo creo - Bankutsu miro el pasillo por donde se habían ido las chicas - no lo creo.

Sango solto un largo suspiro.
-El superior Bankutsu sabe lo que hace - Ayame se acerco. Sango volteo a verla, pero luego miro a lo lejos unos gritos provenientes del salón de conferencias.
-Maldita sea Bankutsu! Se supone soy tu compañero de juego! Debes dejarme pasar!
-Vas una vuelta atrasado con tu "Toad", así que vete al diablo! Hey! No me muevas el control!!
A las dos chicas les salio una gota de sudor.

Kagura hizo unas cuantas anotaciones al final de la hoja. Solto un largo suspiro y cerro la carpeta.
-¿Ocupada?
La susodicha levanto la vista. Musou le miraba desde un extremo de la habitación.
-¿Cuando fue que entraste?
-Estabas distraída. Sabes que te ves muy linda trabajando?
Kagura hizo una mueca. Solo se levanto, tomo el expediente y se dirigió a los archiveros.
-Ya me habían platicado de tí y tus...dotes para conquistar mujeres.
-Supongo Kikyo te ha platicado de mí - Musou tomo asiento. Kagura abrio el archivero, deposito el folder y luego lo azoto con fuerza - supongo que no estas contenta.
-Hazme el favor de salir de mi consultorio.
-Vale, vale - el chico se levanto y siguio sonnriendo - ¿Ya has pensado lo de mi propuesta?
-Sí. Y sigue siendo un rotundo "No". No me interesa deberle favores al tipo que me tiene aquí atada.
-No sería un favor, luego me lo redituarías.
-Que... - Kagura tomo un expediente metálico - mirá, mejor te largas o te estrello esto en la cabeza!
-Hey, hey. ¿Acaso dije algo malo?
-Claro que sí! No soy una prostituta barata! No voy a acostarme contigo!
-¿Acostarme contigo? Bueno, sería interesante ver como eres en la cama - Kagura alzo el expediente - vale, vale, dejo de bromear. Pero esa no era mi intención original.
-¿Entonces?
-Necesito me acompañes a una fiesta...
-¿Qué? Me vas a dar una beca completa solo por una maldita fiesta?
-Sí y me digas que eres mi prometida...
Kaguya abrio los ojos desconcertada, mientras el expediente se resbalaba de sus manos y caía al suelo haciendo un sonoro "clanck".

-Excelente, excelente - Miroku miraba complacido como Sango había ya apiñado un montón de leña - estas más que lista para tu pelea de la próxima semana.
La castaña asintio contenta mientras se limpiaba el sudor de la cara.
Ya había aprendido a "tolerar" un tanto el mutismo de su entrenador con respecto a lo que había pasado dos semanas atrás. Cierto que tenía ganas de estrellarlo contra el suelo y obligarle a decir algo, pero tampoco le parecía lo más sensato. Si Miroku no quería nada con ella, era mejor.
¿O no?
-Bien. Pensaba enseñarte un nuevo golpe, pero lo dejaremos para la siguiente pelea, no esta.
-¿Como? ¿Porque?
-Apenas has aprendido a fortalecer la parte baja. Ahora viene la baja. Si no estas en equilibrio, podrías desgarrarte.
-Oh. Entiendo. ¿Pero que usaré contra mi oponente de esta vez?
-Tú lo verás. Con lo que has entrenado ahora es más que suficiente. Sin embargo, si fallas, no te invitaré a salir.
-Excelente. Entonces daré...¡QUE! ¡¿Que dijo Excelencia?!
-Sí. Será tu premio por ganar.
Sango se quedo en shock un momento. Miroku la miro sonriente, pero luego parpadeo sorprendido.
-¿Eh? ¿No te gusto el premio que te he prometido?
-¡Cual premio! - Sango tomo uno de los troncos - ¡Eso no es premio!
-Espera, pensé te gustaría.. - retrocedio alzando las manos a modo de defensa.
-¡Quien iba a salir con alguien como ústed! ¡Dígame!
-Sango, algo paso cuando estuvimos encerrado, no podemos dejarlo atrás!
-¡Usted lo dejo atrás! Yo quería que se sincerará y ahora me sale con estas! Cuando ya lo había asimilado!! - la chica sacudio la cabeza fuertemente. Estaba furiosa en serio. Miroku tuvo que correr cuando Sango solto el tronco y tomo el hacha que tenía a lado. Definitivamente no entendía a las mujeres. Más cuando le había hecho caso a una.
-Maldita seas Ayame - penso mientras veía a Sango ir trás él - tú y tus grandiosas ideas!!

-Ven muchacho, miralo tú mismo. Desde aquí serás testigo final de la destrucción de la alianza y el fin de tu insignificante rebelión...quieres esto ¿Verdad? El odio inunda tu ser. Toma tu arma y usala. Estoy desarmado. Abatame con ella. Entregate al odio. Con cada momento, te vuelves mi servidor...
-No...
-Es inevitable. Es tu destino. Tú, como tu padre, ahora, eres mío...

-Me quejaría de que es una especie de acoso, pero sería entender demasiado lo que estas viendo.
Bankutsu se volvio lentamente. Kikyo le observaba desde la entrada de la sala de conferencias.
-¿Que tal la caminata?
-Bastante bien - la susodicha se coloco la toalla alrededor del cuello. Se acerco y miro la caja del DVD a lado de Bankutsu - pensé no las sacabas de casa.
-Y no las he sacado. Estas las tengo aquí de reserva.
Kikyo le salio una gota de sudor, mientras murmuraba "frikie" en voz baja. El moreno sonrio y reanudo su atención al televisor.
-¿Estas preocupado por mí, verdad?
-Luego me dices que soy un frikie. Entendiste bien el mensaje de la película.
Kikyo no respondio. Solo tomo asiento a lado de él.
-Yo...me sentí invencible durante la pelea....
-Se nota. Por un momento te desconocí.
-Perdona haberte preocupado.
-La preocupación aun sigue - Bankutsu no dejaba de ver la escena del Emperador hablando con Luke - sino puedes dominar ese "talento", terminarás en coma en algun hospital.
-No soy una...
-Ya se que no eres una chiquilla - el moreno le miro de reojo. Kikyo abrio la boca y nego con la cabeza.
-No me crees... - se levanto - no tiene caso discutir contigo.
Bankutsu no contesto, mientras seguía viendo la televisión. Kikyo hizo una mueca de molestia.

-Bien, ya puedo sentir tu ira...estoy indefenso, toma tu arma. Atacame con todo tu odio y tu jornada hacia el Lado Oscuro estara completa...

Casí como si el dialogo de la película la incitara, tomo la toalla y se lanzo a golpear a Bankutsu. Este alcanzo a quitarse, pero tropezo contra la mesita y cayo de espaldas. Kikyo se le lanzo encima.
-Idiota! Soy tu peleadora y desconfías de mí!
-Pensé habías... - el pobre esquivaba los toallazos - cambiado ese carácter!
-Callate! - Kikyo le seguía aporreando con la toalla furiosa - Porque no puedes confiar en mí! ¡Porque no!
-Como...puedo confíar en tí si me quieres matar!
Kikyo dejo de golpearlo. Simplemente solto la toalla y se recosto sobre el pecho de él, sollozando en voz baja.
-Dios - penso el chico mientras la veía en tal posición - estos cambios de humor son horrorosos.
-¿Porque no confías en mi? - le miro con los ojos vidriosos - necesito lo hagas...
-¿Eh?
-No me reconozco...no se quien soy...
-¿Por que?
-Desde que le perdí el miedo a estar sola...siento que he perdido algo de mí. Algo que me mantenía viva...ahora no se que hacer...
-¿Y que te parece volver a empezar?
-No lo entiendes. Es un vacío que siento...
-¿Entonces el miedo era un pilar de tu vida?
-Claro que no!
-¿Porque el vacío?
Kikyo se quedo con la boca abierta. Miro al moreno que le sonreía desde el suelo. Con esa misma sonrisa de satisfacción que tanto odiaba.
-Tú...
-Perdiste uno de los sentidos de tu vida, pero ganaste otro a la vez...el valor..
-Pero...
-¿No te sentiste feliz al ganar?
Kikyo asintio.
-Entonces ya tienes algo porque luchar...
La joven le miro un rato, con la mirada pérdida.
-No te preocupes - le sonrio Bankutsu - puedo esperar todo el rato así. Me encanta la posición que tenemos.
Kikyo le miro de malos modos y luego se dio cuenta de que las caderas de ambos chocaban de manera muy sugestiva. Sin embargo, ella emitio una sonrisa maliciosa que dejo desconcertado al chico...

-Te amo...
-Lo sé...

Los dos se volvieron hacia la escena en la televisión. Kikyo siguio sonriendo.
-Que oportuno...¿No crees?
Bankutsu no contesto. Estaba evitando sonrojarse. La escena le había hecho recordar lo que había pasado en el departamento.
-Hey, ¿Pasa algo?
-Eh, no. Nada...
-Estas raro...generalmente hubieras aprovechado para hacer un comentario pervertido o tocarme...
-¿Y quien querría tocarte eh?
Kikyo fruncio el entrecejo y sin más, tomo las manos de Bankutsu y las coloco encima de su cintura.
-Aja. ¿Entonces insinuas que esta cintura tan torneada no vale la pena?
Sin más, el chico la tomo de la cintura, pero la levanto y rapidamente salio debajo de ella.
-Hey, que te pasa?
El moreno no contesto, solamente abrio la puerta y salio rapidamente. La boxeadora parpadeo varias veces desconcertada.

-Maldición, maldición, maldición - Bankutsu se había apoyado contra una pared de las regaderas, respirando con dificultad. Las cosas se habían salido de su control.
Entonces bajo la vista y suspiro.
Y no solo con ella, sino con él mismo.

-¡Que dijiste!
Inuyasha trago saliva fuertemente. ¡No se supone que ella misma le había dicho que la sinceridad ante todo?
-Lo que escuchaste... - tercio el chico. Sin embargo, dio un paso atrás, cuando Kagome dio un fuerte pisoton y le miro asesinamente.
-¿Te pusiste celoso por Kikyo?
-No por esas razones que conoces!! Fue por otras!!
-Aja, ¿Cuales otras razones? Explicate.
-Que Bankutsu encontrará su punto débil y luego no supiera...es que...no puedo concentrarme si me mirás así!
-Pues vete aguantando eh - Kagome se acerco y le hinco un dedo en el pecho - porque ahora mismo te largas de la casa!
-Que...este es mi departamento y tu... - Inuyasha no termino la frase, cuando Kagome simplemente dio media vuelta y azoto la puerta de la habitación. Inuyasha apreto los dientes y tuvo ganas de ir a patearle la puerta. Él había confiado en que Kagome fuera lo suficientemente tolerante para contarle lo que había pasado hacía una semana.
Sin embargo, era seguro que ahora iba a lanzarlo a un río por ello.

-Maldición - mascullo mientras se dirigía a la entrada de malos modos - espero que Miroku tenga lugar esta noche...

Growing up
on Cinnamon Street.
Everywhere you look
there are lots of people to meet,
it's seven o'clock,
the breakfast treat.
Now the schoolbus is here,
hurry up and grab a seat.
All the dreams are tiny ones,
another week has just begun
on Cinnamon Street.

There was a girl
on Cinnamon Street,
the same age as me,
we shared the curiosity.
I won her heart
cos I could play guitar.
I promised her heaven at once
and later all the stars.
But it all remained the same
cos things can never change
on Cinnamon Street.

I can hear my heartbeat
the very first time we made love,
life was a lazy rest in the sun.
Later we went dancing,
staying up all night long
- playing all our favourite songs,
Cinnamon songs:
Oh oh na na na na na.

I say goodbye
to Cinnamon Street.
Springtime is here
and the air is so dry and sweet.
I walk in a cloud,
the smell of cinnamon bread,
it's in my blood
since the day I was born
'til I wake up... dead.
And the sun is smiling gently,
a funny shade of red,
Cinnamon Street.

I still feel my heartbeat
the very first time we made love,
life was a lazy day in the sun.
Later we went dancing,
hanging out all night long
- singing all our favourite songs,
Cinnamon songs:
Oh oh na na na na na na.

Ayame no podía estar más contenta, mientras trotaba al ritmo de la música. No solo Kouga ya se encontraba mejor, sino dos días antes, Naraku le había dicho que tendría su primera pelea en el Gimnasio Shikon.
-Volveré a la senda de la victoria - murmuro mientras lanzaba puñetazos al aire frente al Gimnasio.
Sin embargo, al momento de abrir la puerta, un aire helado le golpeo de manera brusca.
-Pero que... - la pelirroja parpadeo cuando noto a Miroku, Inuyasha y Bankutsu en un rincón, hablando en voz baja, mientras al otro lado, Kagome, Kikyo y Sango charlaban en un tono muy alto, casí como para opacar la presencia de los hombres.
-Parece que han tenido rencillas - sonrio Myoga llegando con un par de baldes.
-¿Rencillas? Ellas estan furiosas.
-Ayame...
La susodicha se volteo rapidamente al escuchar la potente voz de Naraku.
-Jefe, ¿Que pasa?
-¿Tu sabes que esta pasando aquí? Llevan toda la mañana así.
-Ni idea. Apenas acabo de llegar.
-Esta bien. Arreglalo.
-¿Como?
-Sí. Arregla esto. Sino, suspenderé tu pelea debut.
-Que! Como me pide algo así???
Pero Naraku no contesto, solo dio media vuelta y se dirigio hacia su oficina.
-Será mejor le hagas caso - suspiro Myoga. Ayame solo abrio la boca desconcertada.

Gimnasio Kuro
-¿Tsubaki?
Una joven de pelo blanco y ojos negros, bastante atractiva, se removio en el sofá. Dos jovenes le miraban desde la puerta de la sala.
-¿Que sucede Momiji, Botan?
-Nada. Solo que nos preocupas. Llevas 3 días viendo el mismo video.
-Ah, eso - Tsubaki sonrio y volvio su mirada hacia la pantalla, mientras ponía play al DVD.
Se veía a Kikyo en los últimos momentos, antes de rematar a Shampoo.
-Es tu próxima oponente, no? - pregunto Momiji.
-Sí. Y una bastante dura. No creí que fuera tan fuerte.
-No solo eso. Tiene...
-Exacto - Tsubaki entorno los ojos - un "talento" innato.
-Sí es así, será díficil vencerla. Cada golpe que le des no le hará nada.
Pero Tsubaki no contesto. Una fina sonrisa se dibujo en sus labios mientras veía a Kikyo alzar los brazos victoriosa.

-¿Se llevo a las chicas? - pregunto Miroku saliendo temeroso del casillero.
-Sí, ya puedes salir de tu escondite cobarde... - mascullo Inuyasha.
-Tú estarías en la misma posición, si ella te persiguiera con un madero.
-Aja, los golpes no son nada comparado a que te dejen sin sexo una noche!
Miroku iba a discutirle, pero se contuvo.
-Tienes tu punto...
-Hey, hey - Bankutsu intervino - dejen eso. Solo hay que dejarles que se les pase la molestia.
-Como si fuera tan simple. Son capaces de matarnos.
El moreno solo entorno los ojos.
-Mejor vayamos al salón de conferencias, tengo algo que mostrarles.
-¿Los siguientes oponentes?
Bankutsu asintio mientras abría la puerta. Luego de unos momentos, los 3 se encontraban viendo al oponente de Inuyasha.
-Ryoga Hibiki. Mismo Gimnasio que el campeón Saotome - Bankutsu pasaba la grabación a velocidad - como ven, no tiene tanta velocidad o es tan listo, sin embargo...
Solo se escucho como el puño de Ryoga hacía un sonido espantoso al estrellarse contra la humanidad de su rival. Miroku hizo una mueca.
-Es terriblemente fuerte. Y no solo eso, su resistencia es legendaria. Inclusive más que la de Ranma.
-Es todo lo contrario a Kouga - Inuyasha se acerco a la pantalla.
-Así es. Lo básico será entrenar tu velocidad ahora y esperar para atacarlo cuando este en rango.
-Aun cuando pueda esquivarlo y golpearlo, si dices que su resistencia es altísima, tendremos pocas posibilidades.
-En parte. Pero tengo otro plan alternativo a eso.
Inuyasha miro de reojo a Bankutsu.
-Agradezco tus atenciones, pero creo que podré hallar el modo de vencerlo...sin ayuda.
-No puedes tomarte mi petición tan a la ligera. Más si quieres ganar el campeonato de Japón.
-Estoy de acuerdo - Miroku intervino - Bankutsu es el mejor para entrenar tu potencia en las piernas.
-Feh, esta bien. Aunque me parece sospechosa tu ayuda. Pensé solo eras el entrenador exclusivo de Kikyo.
-Lo soy, pero a cambio quiero que me ayudes a entrenarla.
-¿Como?
-Ya lo verán - Bankutsu cambio el disco y puso el otro. Luego de unos minutos, Miroku e Inuyasha se reclinaron en el asiento, con una mueca de preocupación.
-Es...fuerte...
-Tsubaki "Dark Wizard". Es una rival sin igual en el torneo. Por algo es la aspirante número uno a la corona de pesos pluma femenil.
-Pero como podría yo ayudarle? Mi estilo es totalmente distinto al de este niña.
-No te voy a usar de sparring para enseñarle sus técnicas, sino para que le devuelvas algo de miedo
-Que... - Inuyasha hizo una mueca de sorpresa - estas loco! ¿Vas a devolverle lo que según le quitaste?
-No exactamente - Bankutsu suspiro - ayer me dí cuenta de que Kikyo no esta midiendo límites.
-Por tu mirada, sospecho que ese fue el motivo por el cual se enojo contigo.
El moreno no contesto, mientras apagaba el aparato.

Ayame le salio una gota de sudor. Pensó que una especie de pijamada resultaría bastante bien, pero el resultado no había sido el esperado.
Kikyo se mantenía en un rincón de la habitación, viendo con poco interés los libros en los estantes, mientras Kagome comía papas a gran velocidad del bol que se encontraba sobre la mesita. Finalmente, Sango se encontraba recostada de lado, dandole la espalda a todas.
-Hey chicas, animense, por favor - sonrio la pelirroja. Sin embargo, las 3 continuaron en la misma posición. La primera hizo una mueca y se acerco hacia Kagome, con una bolsa de papas.
-¿Quieres más?
Kagome la miro un momento, le arrebato la bolsa y comenzo a masticar con fuerza. Ayame suspiro.
-Esto no va para ningun lado - se levanto frustrada. Entonces reparo en el aparato de sonido que tenía en un rincón de su habitación.
Una sonrisa cruzo su rostro al instante.

Kikyo realmente no estaba molesta. Solo un tanto frustrada. Digo, al fin había logrado superar sus miedos y parecía estar lista para algo más.
Y fue cuando vio a Bankutsu, abajo de ella y por un momento no lo penso: era atractivo y tenía un físico excepcional.
Sin embargo, cuando ella se le insinuo, no espero que él la rechazara tan tajantemente.
Si claro, se enfurecio, se sintio menospreciada. Pero a estos sentimientos, le siguieron la culpa.
Le había prometido controlarse y no había podido...
-Maldito seas - penso mientras apretaba uno de los libros de Ayame - porque siempre tienes que tener la razón.
Una voz suave interrumpio sus pensamientos, haciendo que levantará su vista hacia la fuente de tal...

En la puerta del sol
como el año que fue
otra vez el champagne y las uvas
y el alquitran, de alfombra estan
los petardos que borran sonidos de ayer
y acaloran el animo
apara aceptar que ya paso uno mas.

Y en el reloj de antaño
como de año en año
cinco minutos mas para la cuenta atras
hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antes
de la cuenta atras.

Marineros, soldados, solteros casados,
amantes, andantes y alguno que otro
cura despistao
Entre gritos y pitos los españolitos
enormes, bajitos hacemos por una vez,
algo a la vez

Y en el reloj de antaño
como de año en año
cinco minutos mas para la cuenta atras
hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antes
de la cuenta atras.

Y aunque para las uvas hay algunos nuevos
a los que ya no estan echaremos de menos
y a ver si espabilamos los que estamos vivos
y en el año que viene nos reimos
1, 2, 3 y 4 y empieza otra vez
que la quinta es la una
y la sexta es la dos
y asi el siete es tres

Y decimos adios y pedimos a Dios
que en el año que viene
a ver si en vez de un millon
pueden ser dos.

En la puerta del sol
como el año que fue
otra vez el champagne y las uvas
y el alquitran, de alfombra estan.

Ayame sonrio al notar como sus "invitadas" habían notado la canción. Por un momento pensó que se molestarían, pero se habían mantenido tranquilas y atentas escuchando la melodía.
-¿Les gusto? - pregunto cuando finalizo esta.
-Bastante - sonrio finalmente Sango - Mecano es uno de mis grupos favoritos. No sabía que tenías tal gusto Ayame.
-Bueno, no soy de los ochentas, pero mi madre solía escucharlos mucho y termino por pegarme parte de su gusto.
-Pues tiene un buen gusto. Es uno de mis favoritos también - comento Kagome - aunque prefiero más su temporada antes de los noventas. Llamenme anticuada - se volvio hacia Kikyo - ¿Y tú?
-Bueno, no conozco mucho de Mecano, pero me sé algunas de sus canciones. Son muy...tranquilizadoras.
-No lo niego. "La fuerza del Destino" es muy buena.
-Yo prefiero "No es serio este cementerio" - musito Sango acercandose a la mesita de los bocadillos - me recuerda al Extraño Mundo de Jack.
-¿Tim Burton? Ah, es un genio!
-Sí, más cuando aparece Johnny Depp - asintio Kikyo. Todas voltearon a verla - ¿Que? No soy de piedra.
-A veces lo pareces...
Kikyo hizo una mueca. Sin embargo, las 3 rompieron a reír. La pelirroja las miro ya más aliviada. Tenía que agradecerle a Nacho Cano por su ayuda.
-Hey Ayame, ¿No tenías algo para cenar? - pregunto Sango - ya tenemos hambre.
-Sí. Si vamos a despotricar contra los hombres, necesitamos hacerlo con el estomágo lleno.
-En un momento señoritas - sonrio la pelirroja - porque tenemos toda una noche por delante!

Fin del capítulo

Notas del autor.
Ya luego de dos meses, al fin termino este capítulo. Realmente había tenido un bloqueo muy fuerte, ya que no tenía una idea de como continuar la historia, más cuando Kikyo iba superando su trauma.
Sin embargo, luego de ver algo de Batman y Starwars, me dí cuenta de que podía sacar más provecho de esto, ya que como reza el dicho: todo don tiene una responsabilidad.
Sí, frikismo por mi parte, ¿Que puedo decir? Je.
El dialogo que escucha Bankutsu en su encuentro con Kikyo, es del episodio VI, El Regreso del Jedi, cuando el Emperador confronta a Luke y a la vez un dialogo entre Leia y Han Solo.
Ya en el siguiente episodio veremos un avance de las relaciones que se han venido gestando.
Las canciones usadas, fueron "Cinnamon Street" de Roxette, así "Un año más" de Mecano.
Agradecimientos a Azrael, Rukialzp, así Kikyoni por sus comentarios, así quienes más leen este fic.
Nos vemos en un el siguiente episodio...