Capítulo Catorce: Drow.
Durante los sucesos del capítulo anterior, Courtney y Duncan son presa de una trampa de parálisis que se encontraba cerca del hombre capturado, quien a pesar de su cansancio, les advertía una y otra vez que lo abandonaran a su suerte y siguieran su camino.
-Se los… dije- jadeó- ahora… ellos… vendrán…
-¿Quiénes?- preguntó Bridgette.
-Los seres más oscuros que jamás se hayan visto…
-¡Alguien viene!- dijo Owen inquieto.
Finalmente, los demás decidieron esconderse en las cercanías del lugar, viendo después como un grupo de hombres de contextura delgada, quienes vestían de armaduras de metal oscuro y traían al cinto unas espadas con hojas de brillo extraño. Uno de ellos se arrodilla a ver al hombre de la red, dos más ven a la sacerdotisa y al ladrón, quienes luego dicen algo en un idioma que para Owen y Tyler les sonaba desconocidos.
-¿Qué idioma es ese?- preguntó Tyler en un murmullo.
-Es el "idioma oscuro"… -le respondió Gwen de la misma manera- hablado principalmente por los elfos drow.
-Así que por eso ese sujeto quería que nos fuéramos- dijo Geoff- esos drow son unos salvajes- sentenció con un dejo de desprecio.
-¿Qué haremos? No podemos dejar a Duncan y a Courtney con ellos- dijo Bridgette.
Una vez que los drows terminaron de revisar a sus prisioneros, deciden llevarlos con ellos lejos del lugar donde se encontraban; a unos pasos más, el grupo los seguía con cautela.
-Será mejor que no hagan mucho ruido- dijo Gwen.
-Gwen…- decía Owen un poco nervioso.
-¿Qué pasa, Owen?
-Hay alguien detrás de mí…
La visión de Duncan apenas estaba focalizada debido a la parálisis de su cuerpo, el cual fue metido dentro de otra red junto con Courtney. El dolor que sentía recorrerlo empeoraba al verse arrastrado por el suelo, y la red en la que lo pusieron era del mismo tipo en la que estaba el otro hombre, quien venía detrás de ellos escoltado por otro grupo de drows; la red le drenaba su energía como si una sanguijuela le drenara la sangre.
-¿Hacia donde voy…?- pensaba mirando al vacío.
La cueva en la cual se encontraba estaba totalmente oscura, apenas podía ver a través de la red, lo único que podía percibir era el suelo rocoso por el cual era arrastrado. Intenta mover un poco su cuello, y a pesar del dolor punzante que esto le ocasionó, pudo ver que la sacerdotisa estaba inconsciente a su lado.
-Court… ney…
Uno de los soldados que los arrastraban se dio cuenta de la voz de Duncan, procediendo a pegarle un puntapié en la espalda, haciéndolo retorcerse de dolor hasta quedarse quieto, continuando así su marcha.
Ya pasado un tiempo, el grupo de soldados llega a una especie de cueva subterránea, por la cual caminan hasta llegar a un lugar que parecía ser una suerte de prisión. Las celdas del lugar, a pesar de su suciedad, se notaban en ellas un grabado bien hecho; además, dentro de esta estancia de paredes oscuras, sentada al lado de una mesa de madera, se encontraba una mujer que era tan delgada como los soldados que hacían acto de presencia, de piel negra como el ónix, cabello blanco, ojos de brillo rojizo y orejas puntiagudas, la cual estaba vestida con una túnica negra sin mangas, la cual se ajustaba de forma perfecta a su cuerpo esbelto, y cuya única ornamentación que llevaba encima era un medallón de plata con una araña en relieve.
La mujer saluda a los soldados mientras ve dentro de la red a los prisioneros, esbozando una débil sonrisa mientras ordena a los guardias arrojarlos dentro de una de las celdas. Una vez hecho esto, la mujer les habla en el idioma drow, el cual Duncan no entendía, pero por el tono prepotente que usaba la mujer, entendió que ella era la que estaba a cargo del lugar.
Una vez que terminó de hablar, escucha como las pisadas metálicas de los soldados empezaba a alejarse de a poco, quedando solos junto a la mujer, quien los miraba con desprecio y satisfacción mezclados.
Mientras tanto, a unos metros más arriba sobre Duncan, el grupo de aventureros se encontraba frente a un extraño encapuchado, a quien pudieron ver que llevaba dos espadas al cinto a través de la tela de su capa.
-Eres un drow ¿no?- dijo Geoff tensando su arco.
-Lo soy- dijo el extraño- pero antes quisiera que me escucharan…
-¿Hablas el idioma común? (1)- preguntó Gwen asombrada- no muchos drows lo saben hablar…
Bridgette, quien se dedicó a mirarlo más detenidamente, vio un poco a través de la capucha, notando su piel negra y sus ojos, los cuales tenían un brillo lavanda. El drow nota que la semielfa lo miraba con atención, fijando su mirada en ella por unos momentos.
-Sé que piensan que soy como los demás de mi especie, pero me encuentro en este lugar por un propósito…- dijo desviando la vista de Bridgette.
-No me interesa escucharte- sentenció Geoff con sus manos sobre su arco- eres solo un drow entre muchos…
-Espera Geoff- dijo Bridgette- creo que él tiene razón, el no parece tener intenciones hostiles…
-Es cierto que los drows pueden actuar amigables si eso les beneficia- dijo Gwen- ¿qué nos dice que tú eres diferente?
-Chicos… no creo que el sea un enemigo…
-¿Por qué lo defiendes?- sentenció el rubio.
-Porque sé que el es bueno… confía en mí.
Geoff no dejaba de apuntar con su flecha al extraño drow; a pesar de las palabras de Bridgette, no podía confiar en un drow, un elfo oscuro, una de las criaturas más malvadas y traicioneras que alguna vez haya habitado en los reinos. No podía fiarse de los drow, sobretodo debido a la guerra eterna que siempre ha habido entre ellos y los demás elfos…
De pronto, se ve como Geoff pensaba soltar la flecha, pero se detiene al ver como Bridgette se ponía delante del drow, protegiéndolo con su cuerpo.
-¿Qué haces?
-No me moveré- dijo Bridgette con una voz penetrante- si quieres herirlo, tendrás que pasar sobre mí.
-Oigan, cálmense muchachos- decía Tyler mientras intentaba apartar la punta de flecha de Geoff.
-Un momento…-dijo Owen mirando bajo la capucha del drow- a ti te conozco…
-¿Lo conoces?- preguntó Gwen.
En eso, el extraño decide sacarse su capucha, mostrando una melena de blanco platinado hasta los hombros, una cara alargada de color ébano y unos ojos violetas, los cuales al ver el cuadro que se daba, intentaba permanecer en calma.
-¡Ya se quien eres!- exclamó Owen con júbilo- ¡eres Drizzt Do'Urden!
-¿Drizzt Do'Urden?- dijo Gwen con los ojos muy abiertos.
El drow, quien respondía al nombre de Drizzt Do'Urden, estaba un poco aliviado al saber que alguien del grupo lo había reconocido, aunque se sentía un poco extraño al ver como Owen lo miraba con admiración.
-¿Cómo es que lo conoces?- preguntó Tyler.
-El salvó la vida de mi padre en Diez Ciudades durante la invasión de los bárbaros- dijo Owen lleno de admiración- nunca pensé que volvería a verlo.
Drizzt miraba a Owen, intentando hacer memoria sobre aquel momento, cuando Diez Ciudades sufrió una invasión bárbara, momento en el cual luchó junto a su amigo Bruenor Battlehammer, y en donde conoció a Wulfgar, uno de los bárbaros a los cuales el enano había perdonado la vida y tomado luego bajo su ala (2)
-En ese entonces tenía unos doce años, creo…
-Creo que ya te recuerdo- dijo Drizzt- recuerdo haberte ayudado a sacar a tu padre de una pared que le cayó encima… ¿cómo está el?
-Murió hace unos años atrás…- respondió el chico con la cabeza baja.
En ese momento, Geoff deja de tensar su arco, guardando silenciosamente la flecha que tensaba en su carcaj, bajando la mirada luego de ver como Bridgette lo miraba con un cierto dejo de decepción y pena.
-Así que Drizzt- dijo Gwen- ¿podemos saber qué haces aquí?
-Claro… he venido aquí con un chico, quien me pidió ayuda- sentenció Drizzt.
-¿Sería acaso ese sujeto que vimos antes?- preguntó Tyler.
-¿Vieron como era? nos separamos cuando fuimos atacados por unos gigantes de roca…
-Lo siento, no lo pudimos ver bien bajo la red en la que estaba atrapado.
-Señor Do'Urden…- dijo Bridgette-¿puede ayudarnos a rescatar a nuestros amigos?
-Por supuesto- respondió Drizzt- les ayudaré en lo que pueda…
Volviendo con Duncan y Courtney, ellos se encontraban encerrados en una de las celdas de la cueva, custodiados por la mujer drow que describimos hace un tiempo, quien los miraba fijamente con un aburrimiento marcado en su semblante.
El ladrón es el primero en recobrar la consciencia, viendo que no estaba solo en la celda con Courtney. El otro huésped era un hombre humano, alto y de una contextura musculosa que se notaba a través de su indumentaria, la cual trataba de una camisa color verde musgo y pantalones grises, calzando unas botas de cuero hasta la rodilla. El extraño abre los ojos, notando que Duncan lo estaba observando meticulosamente.
-Les dije… que se fueran- dijo el hombre.
-Lo lamento, no podíamos dejarte- le respondió Duncan- menos con las "sacerdotisas" presentes.
Viéndolo un poco mejor cuando el humano se irguió, Duncan pudo apreciarlo mejor, era un hombre muy moreno de cabello corto y de unos ojos oscuros que combinaban con su rostro redondo.
-Soy DJ- dijo el hombre- ¿y tú?
-Duncan…- dijo el ladrón.
-¿Ella se encuentra bien?- preguntó DJ al ver a Courtney.
-Aún respira… eso quiere decir que está bien.
-Estamos atrapados… quizás nos usen como sacrificio para Lolth… (3)
-No gracias, no quiero ser el regalo de nadie, ni siquiera de una araña babosa…
-Ten cuidado con lo que dices - dijo DJ susurrando- no sabemos si estos drows conocen el idioma común, si entienden que insultaste a su diosa… no quiero ni imaginarlo.
En eso, ven como Courtney despierta, quien se da cuenta del lugar en donde se encontraban, haciendo que su despertar no fuera ameno.
-¿Dónde estamos?- dijo Courtney perturbada- ¿y quién eres tú?- concluyó al ver a DJ.
-Soy DJ.
-Courtney…- respondió la sacerdotisa mirando el medallón de DJ- el emblema de la hoja... ¿sirves a Silvanus? (4)
-Así es… soy un druida a su servicio- dijo DJ para luego mirar su medallón- veo que sirves a un dios también…
-Soy una sacerdotisa de Tyr…- le respondió mostrando su medallón.
-DJ… quiero saber que hacías atrapado en esa red- dijo Duncan mirándolo fijamente.
DJ siente la mirada fija y penetrante del ladrón, seguida de la mirada oscura de la sacerdotisa, la cual reflejaba una curiosidad inquisitiva. Tomando una corta bocanada de aire, el druida decide hablar.
-Como bien saben, soy un druida de Silvanus- comenzó DJ- y he sido enviado desde Aguas Profundas para investigar parte del territorio drow en el Monte Helimbrar…
El joven druida se interrumpe para apoyar la espalda sobre la fría pared rocosa, los demás se acercan para poder seguir escuchando su relato.
-Sin embargo, con un amigo que decidió ayudarme, nos encontramos con un gigante de piedra y no tuvimos más remedio que combatir. Hubo un momento en el cual el gigante lo había herido, así que decidí distraerlo y darle tiempo para recuperarse…
-Y fue así cuando quedaste atrapado en esa red, ¿no?- inquirió el ladrón.
-No estuve atento al camino cuando perdí de vista al gigante- respondió el moreno avergonzado- estuve atrapado ahí durante horas, y no sabía si mi amigo estaba a salvo.
-¿Tienes alguna idea de lo que planean los drow?- preguntó Courtney.
-Se dice que siempre han querido expandir su territorio para invadir Aguas Profundas… y según algunos rumores, se dice que han conseguido algunos aliados que podrían ayudarlos.
Haciendo otro salto de escena, vemos a los otros escondidos cerca de la entrada de una cueva. Gwen intenta observar a la distancia si hay indicios sospechosos.
-No parece ser muy recurrida- dijo la maga mirando fijamente hacia la cueva- sin embargo, hay algo en ella que no me gusta…
-Si quieres puedo ir hasta la entrada y ver…- ofreció Geoff.
-No será necesario- respondió Gwen a la vez que movía sus manos-"¡Ojo de Mago!"
Un resplandor blanco aparece, del cual una forma circular se formaba, mostrando un ojo parcialmente visible que consumía la luz de la cual provino. El orbe miró a su invocadora, quedando inmóvil mientras esperaba alguna orden de esta. Gwen cierra, una de sus manos se acerca a su cabeza mientras la otra apuntaba hacia la cueva. El ojo entiende lo que tiene que hacer, dirigirse a la misteriosa entrada y mostrar todo lo que vea.
-Buena idea…-dijo Drizzt observando al ojo marcharse- el Ojo de Mago mostrará lo que hay a su alrededor.
Gwen dirige el ojo hacia la entrada de la cueva, viendo si en el suelo podría haber posibles trampas, sin hallar ninguna de momento.
-El camino está limpio…- dijo Gwen sonriendo.
Cuando apenas dijo esto, ve a través del ojo un resplandor rojo que se dirigía a toda velocidad hacia donde estaba. Un fuego abrazador rodeó al ojo, siendo incapaz de ver más allá del muro rojizo.
-¡Gwen!- exclamó Bridgette llegando hasta Gwen.
La elfa empezó a gritar de dolor, el ojo que había invocado era capaz de transmitirle todo o que podía percibir, incluso el dolor que sentía al ser calcinado mientras se enceguecía para siempre.
-¡Gwen, reacciona!- exclamó Bridgette sujetándola de los hombros con firmeza.
Gwen abre los ojos de un golpe, jadeando con fuerza mientras intentaba coordinar sus sentidos con la realidad. Comenzando ya a calmarse, la maga ve la mirada cálida de Bridgette sobre ella, los demás también la miraron preocupados, preguntándose que fue lo que le pasó.
-No se preocupen…- dijo Gwen suavemente- el Ojo de Mago y su invocador tienen una conexión muy fuerte… si al ojo le ocurre algo, su invocador también lo siente…
-¿Estás bien?- le preguntó la rubia preocupada.
-No te preocupes… es un hechizo nuevo que aprendí, todavía no controlo bien lo que el ojo siente…
-Fuimos detectados…- dijo Drizzt desenvainando sus espadas- prepárense.
Hola buenos lectores, al fin después de un largo tiempo traigo un capítulo más, y como siempre, que disfruten la lectura y que haya sido de su agrado ^^
1) Idioma Común: es el idioma hablado por los humanos, y como bien se sabe, una de las razas más abundantes de los reinos son los humanos. Cada raza tiene un idioma propio.
2) En este punto se habla de los sucesos del libro La Piedra de Cristal de R.A Salvatore, donde cuenta las aventuras de Drizzt Do'Urden en el Valle del Viento Helado, una zona de Faerun que se encuentra en el norte de este continente.
3) Lolth: es la llamada Reina de la Telaraña Demoníaca, diosa araña, entre otros nombres. Esta diosa es malvada, haciendo que sus fieles sean crueles y sanguinarios en su trato, tanto dentro de estos mismo como con los no fieles. Su símbolo es una araña.
4) Silvanus: dios de la Naturaleza, es de alineamiento neutral y entre sus servidores se hallan muchos druidas, cuyo objetivo es buscar el equilibrio entre el hombre y la naturaleza. Su símbolo es una hoja de árbol.
Siempre he pensado que DJ tiene afinidad con la naturaleza, así que por eso lo puse en el papel de un druida.
Y eso es todo, espero que les haya gustado ^^
