Perdón, en serio lamento tanto el retraso. Sé que es horrible, pero ahora si que no he podido trabajar en la historia por la escuela y mis otras actividades.
Perdónenme, los amo a todos.
Disfruten el cap.
Gracias por los hermosos reviews que siempre me animan.
Creo que nunca había sentido un momento tan incómodo en mi vida que este, no sé por qué la vida se empeña en hacerme pasar por situaciones así. En serio odio mi vida, no, odio a la persona que siempre me mete en estas situaciones. Si, odio a Takano-san.
Él es la única persona que logra meterme en este tipo de situaciones tan bizarras y extrañas y que hasta cierto punto yo trato de evitar.
Y una vez más por su culpa estoy aquí, en un café tomando el almuerzo con mi jefe, pero el mayor problema es que no estamos solos en esta ocasión, que admito que tampoco me hubiera gustado estar sola con Takano-san, sino que estamos junto con mi compañera de trabajo, Kisa-san, y con un chico de aura resplandeciente que lastima mi ojos que trabaja medio tiempo en la librería Marimo, Yukina-kun.
Nadie en la mesa dice nada, Takano-san esta serio, igual que cuando está corrigiendo un manuscrito, Kisa-san tiene la cara azul junto con sus facciones formando una expresión de deseo de irse de ahí corriendo, yo creo que tengo la misma cara y por otro lado esta Yukina-kun, él parece estar fuera de esta situación completamente mientras mantiene un alegre sonrisa en su boca.
El primero en hacer un ruido es Takano-san con un simple suspiro que indicaba cansancio y molestia, yo por mi parte solo me encojo más en mi asiento ya que yo realmente quiero escapar de ese lugar, y a pesar de que elegimos un lugar apartado en ese café para evitar llamar la atención de manera innecesaria la gente que aun así no deja de observarnos, porque ya de por sí es difícil que la gente ignore; y aunque odie admitirlo, a un hombre atractivo pero de alguna manera que no resalta tanto como Takano-san ahora imaginarse que ignoren a él y a un chico con aura de príncipe Shojo.
En serio deseo que me tragara la tierra en este instante.
-Bien, la que ha de tener más preguntas aquí eres tú, Kisa –dice Takano-san de manera simple-. Así que hazlas.
-¿Eh? Si…, tengo algunas preguntas –responde Kisa-san con voz baja-, pero no sé qué decir, esto es muy incómodo.
-Solo dilas para acabar con esto –dice Takano-san con molestia.
-Perdón, pero no sé cómo reaccionar en una situación así –exclama Kisa-san con desesperación-. Todo esto es muy raro y nuevo para mí.
-¿Hablas en serio? –Pregunta mi jefe con aire escéptico-. Patético.
-Hey, a pesar de que eres mi jefe sigo siendo mayor que tú –responde ella con una mirada afilada que nunca había visto en Kisa-san y voz intimidante-, así que no te comportes tan altanero conmigo mocoso.
-Eso solo lo hace aún más patético aún –explica Takano-san con sorna-, que una mujer ya tan madura como tú no sepa responder a una situación como esta.
Kisa-san no dice nada y solo se ve como mantiene esa mirada afilada en contra de Takano-san. Ella está a punto de responder algo cuando decido que es momento de intervenir.
-Por favor, pueden dejar de discutir –digo de manera nerviosa pero firme-. Solo recuerden que tenemos que vernos en el trabajo el lunes y no podemos dejar las cosas así.
-Onodera-san tiene razón –exclama Yukina-kun de manera con una sonrisa-. No sería bueno que dejáramos las cosas así. Pero si usted se vuelve a meter con Kisa-san no responderé por mis acciones.
Qué clase de personas son estos dos, siendo capaces de cambiar de tal manera sus rostros y actitudes de una cordial a una amenazadora tan rápidamente.
-Me interrumpiste cuando yo estaba ganando la discusión –dice Takano-san como un leve berrinche.
Kisa-san muestra una cara de completa estupefacción, supongo que ella nunca ha conocido la faceta más infantil y molesta de Takano-san.
-Que infantil –dice ella.
-¡Eres como un niño malcriado! –respondo con fastidio.
-Te ves linda enojada, Ritsu.
Un sonrojo se apodera completamente de mis mejillas y no sé qué responder. Un tic nervioso se toma control en el ojo de Kisa-san.
-Nunca lo imagine así, Takano-san –dice ella con nerviosismo-. Siendo un hombre tan infantil, cuando se corre el rumor de que usted sale con tantas mujeres.
De repente Kisa-san cubre su boca, en señal de lo que ha dicho no tenía la intención de ser escuchado.
-Oh ¿en serio? –pregunta el con esa sonrisa seductora y a la vez burlona que odio-. En realidad yo soy un hombre simple que le gusta ser un empalagoso en mis relaciones, ¿no es así, Onodera?
-Yo que sé, no es algo de mi incumbencia –me excuso mientras desvió mi mirada a otra parte.
-En serio, Ricchan, ustedes son muy diferentes de cómo son en el trabajo.
-Lo dice la mujer que puede cambiar su personalidad en menos de un segundo –exclama Takano-san.
-Hmmp –responde Kisa-san-. Por esto siempre trato de no meterme con mis compañeros de trabajo.
-Igualmente –respondo.
-Eso es difícil de creer, Ricchan. –Usa un tono de voz acusador-. Considerando que relación tienes con Takano-san.
-Discúlpeme, Kisa-san –exclamo con enojo-. No sé de qué relación habla.
-¿En serio crees que estos dos se creerán eso? –No respondo-. Eres una estúpida.
-¡Sí, si lo soy!
-Supongo que Kisa y Yukina-kun al menos son más atentos a ese tipo de cosas que tú –explica él en forma de burla en mi contra-. Tú eres una obtusa en ese sentido.
-Te he dicho que yo no entiendo todo esto sobre las relaciones románticas –me excuso-. No son temas sencillos para mí.
-Por eso sigues siendo mala editando.
-¿Y de quién es la culpa de que no entienda?
- Sigues con esa jugada, tu Oda Ritsu.
-Esto me recuerda a una manga shojo –exclama Yukina-kun con alegría-. Si, a ese que Kisa-san editó hace un mes.
-Sí, era una discusión un poco parecida y después la pareja se dio un lindo beso –exclama Yukina-kun con un aura de flores a su alrededor-, ah fue muy lindo, sin duda. Después eso ellos tuvieron un lindo final feliz.
Parece que el trata de aliviar un poco la situación tan tensa y extraña en la que estamos, pero esto no se puede comparar a un manga, de ninguna manera.
-Los finales felices no son reales, son demasiado fantasiosos –explico con un nudo en la garganta-, algo tan simple como eso no existe. En la vida nada es tan feliz, todo siempre puede terminar mal y uno siempre saldrá lastimado.
-Ritsu…
-¡¿Qué viene después de el "Vivieron felices para siempre"?! –Exclamo con enojo-. Decir te amo implica entregarle tu todo a una persona y eso es aterrador, saber que al final siempre saldrás lastimado por hacer eso, y que esa herida no se puede curar, saber que sin esa persona no puedes vivir.
-Es cierto, los finales felices son ideales –interrumpe Yukina-kun con cara seria-, pero yo creo que esa historia antes y después de ellos es más increíble, ya que esos son los momentos que más adoras de estar con esa persona y saber que ella, después de todo, seguirá ahí es muy bueno.
-Esas heridas nunca se curan, yo traté de encerrarme de ese sentimiento por diez años para no ser lastimada otra vez –digo mirando hacía el suelo-, al final fallé en eso.
-Puede ser, yo sé que la vida no es tan perfecta –explica con una sonrisa ligera-, yo sé que todo es un gran obstáculo en el amor. Pero yo no deseo un simple final feliz, yo deseo toda una vida, con todos sus altibajos, junto a Kisa-san.
Después de eso él toma el rostro de Kisa-san y le planta un beso, yo no puedo evitar que una lágrima se deslice por mi mejilla. Algo cálido se posa sobre mi mano, no tengo que ver para saber de quién es.
-¡¿Qué-qué demonios estás haciendo?! –Un sonrojo se apodera de la cara de Kisa-san-. ¿Acaso no eres japonés?
-Shouta-san es muy linda -. Él empieza a rebuscar algo en su mochila y saca un cuaderno y un lápiz-. Déjame dibujarte otra vez, Kisa-san.
Él mira con ojos resplandecientes y suplicantes a Kisa-san. Ella se le queda mirando sin pestañear, como si estuviera en una clase de hechizo.
-Supongo que puedes –dice de manera distraída.
De repente siento un apretón en mi mano y volteo a ver a Takano-san, el me mira con ojos tristes y yo no le puedo sostener la mirada.
-Ricchan, entonces ¿qué paso hace diez años? –pregunta Kisa-san con curiosidad.
No sé qué responder, pero de repente Yukina-kun regaña a Kisa-san por moverse durante su dibujo ya que así no puede dibujar lo bonito de su rostro. Ella se vuelve a sonrojar.
-Kisa-san, en serio no entiendo como cuando hacemos todo tipo de cosas en la cama nunca te sonrojas –explica Yukina-kun de forma simple-, y cuando apenas te doy un beso siempre te pones tan vergonzosa.
Yo me atraganto con el agua que estaba tomando y Takano-san comienza a reírse de manera descontrolada.
-No te rías, Takano-san –responde Kisa-san-. En ese caso, ¿cómo es su relación con Ricchan? Y ¿qué es eso de Oda Ritsu?
-Tenemos la más linda y empalagosa relación de pareja que te puedas imaginar –dice el con una perfectamente seria cara – y sobre lo de Oda Ritsu, solo diré que fue el destino.
-Takano-san es como muchos de los hombres con los que me acosté, bonitos rostros, pero horribles personalidades –explica Kisa-san con cansancio.
-Todos los editores de manga son muy raros y a la vez muy hermosos –exclama Yukina-kun de forma alegre-, pero creo que la mejor editora es Kisa-san, sus mangas siempre son mis favoritos, por eso me gusta tanto Emerald.
-Al menos tiene buen gusto –replica Takano-san-. ¿Qué es lo que más te gusta?
Ellos comienzan a hablar sobre el manga de nuestra revista. Pero en un momento Takano-san deja esa conversación y habla con nosotros.
-Kisa yo no diré nada de tu relación si tu no dices nada de la nuestra –explica él de forma seria-. No dejaré que esto interfiera con nuestro modo de trabajo.
-Realmente no tengo problema con ello –explica Kisa-san de manera desinteresada-, desde que llego Ricchan ella recibe la peor parte de su carácter, Takano-san, así que los demás de hecho estamos agradecidos con ella en realidad.
Mi mente por fin se relaja un poco en toda esta extraña situación, parece que no todo salió tan mal como creí. Siento un enorme alivio por eso y siento que me he quitado un enorme peso por ello.
-Ah y Kisa, preguntaste por lo que paso hace diez año, solo diré que el destino fue lo suficientemente amable para dejar que yo pudiera volver a ver a Ritsu, después de diez años –dice Takano-san con una sonrisa amable-. El destino dejó que alguien como yo tuviera una oportunidad de ser feliz.
Esas palabras me estremecen y me dan ganas de llorar pero no puedo decir nada, alguien como Takano-san merece todo para ser feliz, yo soy la que debería estar agradecida de que alguien como él me diera un segundo chance.
Un beso en la mejilla es todo lo que puedo hacer, el me mira con sorpresa y una mirada sorprendida. Me abraza y yo correspondo.
-Kisa, te quiero presentar a mi pareja que yo lograré que diga "Te amo", y que un día se llamará Takano Ritsu – dice él con simpleza- y futura madre de mi hijo.
El posa su mano en mi barriga, Kisa-san pone una cara de incredulidad pero después sonríe de manera amable.
-Felicidades por él bebe –exclama Yukina-kun-, nosotros también esperamos un bebe.
-Felicidades y todo eso –responde Takano-san con enojo-, pero ahora tengo que preocuparme de dos de mis editores yéndose por maternidad.
El aura tierna del momento acaba ahí.
-Mmm… Yukina-kun ¿No te interesa trabajar como editor de manga shojo? –empieza Takano-san en mi cara y en la de Kisa-san-. Se ve que eres bueno.
-Sería una buena forma de estar con Kisa-san, lo pensaré.
-¡No lo digan tan en serio! –exclamamos en unísono Kisa-san y yo.
-Ah, y por favor Takano-san, cuide bien de Shouta-san –pide Yukina-kun con una amable sonrisa-. No puedo cuidarla todo el tiempo como me gustaría.
-No te preocupes, yo me encargó –promete Takano-san con un aura aterradora-. Yo haré que s cuiden como deben por el embarazo.
-Ahí va mis últimos momentos donde podía descuidarme –replica Kisa-san con decepción-. Te mataré Yukina.
-También te amo, Shouta-san.
-Aquí ya ni siquiera tengo voz- digo de forma derrotada.
-Que bueno que lo entiendes –dice Takano-san con una sonrisa socarrona.
-Te odio.
Una vez más gracias por sus reviews y espero que les haya gustado el cap.
Son unos amores, trataré de volver pronto.
Con cariño, Ili-Dany.
