Aquí el siguiente capitulo c: espero les guste. Ya saben comenten c:

Disclaimer: Harry Potter y su mundo no es mio es de J.k. Rowling

Capítulo 14

De compras

Los jóvenes llegaban a callejón Diagon y se dirigían a Gringotts, para sacar el dinero necesario.

Al llegar al edificio blanco, el cual ya estaba remodelado después de que el trio de oro haya escapado de ahí encima de un dragon, ingresaban y se dirijian hasta el escritorio principal.

-Buenos días—decía Harry.

El goblin lo veía y sonreía.

-Buenos días señor Potter, ¿En qué podemos ayudarle?—decía el goblin

-Queremos sacar dinero de mi bóveda al igual que el señor Weasley—decía el joven pelinegro señalando a su mejor amigo.

-Y quiero suponer que ambos tienen las llaves de su bóveda—

-Si claro—decía Harry mientras que Ron y el daban las llaves.

El goblin las examinaba.

-Todo parece estar en orden.—y en ese momento llamaba a otro goblin.

-Orddog los llevara a sus respectivas bóvedas—

-Perfecto gracias—decía Ginny y tomaba la mano de Harry.

-Bueno Harry nosotros vamos a nuestra bóveda y te vemos en media hora acá afuera—decía Ginny.

-De ninguna manera amor, vamos a nuestra bóveda tú y yo mientras que Ron saque lo suyo—

Ron se le quedaba viendo extrañado.

-Mi bóveda ya está también al nombre de tu hermana—decía el joven sonriendo

-Pero Harry ¿Cuándo lo hiciste?—decía extrañada la chica mientras los demás lo veían

-En la semana pasada le mande un patronus a kingsley y otro a tu hermano Bill para que me ayudaran con el papeleo—decía el joven

-y ¿Por qué no me dijiste nada?—decía Ginny.

-Era una sorpresa amor. Ahora tu dispones plenamente de lo que necesites de mi bóveda y de nuestra riqueza, lo que necesites, ahí está para ti—decía Harry dándole un beso en la frente.

La pelirroja se sonrojaba ante lo hecho por su novio y lo abrazaba.

-Recuerda amor, quiero mi vida contigo, y esto es solo el comienzo—le susurraba Harry a su amada

-Gracias—era todo lo que podía decir la chica viéndolo.

-Entonces—decía Ron –Nosotros vamos a nuestra bóveda y ustedes van a la tuya ¿no Harry?—

-Si amigo, nos vemos aquí en media hora—decía Harry.

Y con ello el goblin llevaba primero a Ron y a Hermione a la bóveda de los Weasley mientras que Harry y Ginny eran llevada a la del pelinegro.

Al llegar el goblin abría la bóveda con la llave de Harry.

-En media hora regreso por ustedes—decía el goblin yéndose en el carrito de Gringotts

Al ingresar Ginny quedaba maravillada y boquiabierta ante la masiva fortuna de Harry, montaña sobre montaña de Galeones, Sickles y Knuts, en las paredes diversos artefactos y varios cofres en los estantes.

-Esto…es mucho Harry no puedo aceptar esto…-

-No importa ya lo aceptaste al unir tu vida a la mía- decía Harry abrazándola.

Ginny se aferraba a él como nunca lo había hecho.

"Qué hice para merecer a este gran hombre, es…maravilloso, es perfecto" pensaba

-Te amo Harry, como no tienes idea—Ginny.

-Yo a ti Ginny como no tienes la más mínima idea—respondía el joven de cabello azabache.

Comenzaban a tomar el dinero necesario para sus comprar, llenando dos bolsas con dinero.

Harry iba hacia uno de los cofres donde sabía que guardaban las joyas y abría uno mientras Ginny exploraba la cámara y los diversos artefactos en ella.

Encontraba un prendedor de cabello, de un colibrí, bañado en oro y plata y lo tomaba.

Posteriormente se acercaba a Ginny y la veía a los ojos, sacaba el prendedor y se lo daba.

-¿Qué es esto?—cuestionaba ella.

-Algo que quiero darte…- sonreía el viéndola.

Ginny veía el colibrí y quedaba maravillada con el mismo.

-No puedo aceptarlo Harry, esto ha de costar una fortuna—decía la chica

-Es pequeño presente, perteneció a mi madre, estoy cien por ciento seguro que ella hubiera querido que lo tuvieras tú—por el simple hecho de amarme.

La pelirroja no pudo más y se le resbalaron unas lágrimas de sus ojos.

-Harry…gracias por cumplir mi sueño, por ser parte de ti, por haber en verdad hecho realidad el sueño de esa niñita boba que cuando escuchaba tu historia se volvía loca y añoraba conocerte y casarse contigo—decía la chica aun llorando –te amo Harry, como no tienes la más mínima idea, cada día que paso a tu lado mi vida tiene más sentido, eres perfecto en todo aspecto—

-Yo te amo como no tienes idea Ginny, estúpido fui al no darme cuenta desde hace mucho de que tú eras para mí, pero eso ya no importa ya estamos juntos y nada y nadie nos separara—Y la besaba tiernamente acariciando sus lágrimas con sus pulgares limpiándoselas.

Ginny respondía mientras hundía sus manos en el cabello del chico.

Se separaban y se veían a los ojos sonriendo.

En ese momento llegaba el goblin para recogerlos, ellos agarraban lo seleccionado y salían.

Ron y Hermione ya los estaban esperando y lo primero que veían era el prendedor en el cabello de Ginny.

-Esta hermoso…- decía Hermione admirándolo mientras Ron asentía.

-Me lo obsequio Harry—sonreía la pelirroja sonrojada.

El joven pelirrojo le daba una palmada en la espalda.

-No le vayas a cumplir todos sus caprichos amigo, se va a hacer una malcriada—decía Ron riendo.

-Yo se lo di porque quería amigo, no porque ella me lo pidiera—sonreía Harry.

-Lo sé, Ginny no es de pedir cosas, y menos de esa magnitud—decía Ron sonriendo.

Los cuatro jóvenes salían del edificio de Gringotts.

-Por qué no van ustedes por su uniforme nuevo y nosotros vamos mientras por los libros de todos—decía Harry señalando a las chicas, mientras veía a Ron.

-Me parece perfecto, y nos vemos en una hora en la apotecaria para los ingredientes de pociones—decía Hermione.

-Ok me parece perfecto—decía Ron, y con ello los chicos se deslindaban de las chicas e iban por los libros comprándolos enseguida de que entraban a Flourish and Blotts.

-Ven Ron, acompáñame a la tienda de Quidditch—decía Harry

-Vamos—

Llegando a la tienda ingresaban e iban directo al mostrador donde los atendía el encargado.

-Buenas tardes en que les podemos…- levantaba la cara de las cuentas que hacía y veía a Harry y Ron –Por Merlin, es Harry Potter y Ron Weasley, sean bienvenidos, ¿En qué podemos ayudarles este día?—decía el encargado extendiéndole la mano a ambos, la cual tomaban cortésmente.

-Vengo buscando una escoba excelente para la posición de cazador—decía Harry.

Ron se le quedaba viendo.

-¿Le vas a comprar una escoba a Ginny? –

-Si, la necesitara para su carrera y para el equipo de Hogwarts. Aparte su cumpleaños se acerca.—decía Harry

-Ah, ok—decía su amigo

-Pues tenemos el modelo más reciente de la firebolt, que es firebolt "X", de 0 a 170 km/h en menos de cinco segundos—

-Ok y ¿la tiene ahorita o es por pedido?—preguntaba Harry.

-Es por pedido señor Potter…-

-Harry, dígame Harry solamente—sonreía el joven.

-Ok, Harry, como le decía es por pedido—

-¿Cuánto se tardaría en llegar?—

-Alrededor de cuatro o cinco días—

-Ok me gustaría pedir dos de ellas—decía Harry.

-Ok necesito que deje un anticipo de 700 galleones por las dos, que sería la mitad de costo total—

Harry sacaba una bolsa extra que había agarrado de dinero y se la daba al señor

-Son novecientos galleones ahí, es para que no falle la entrega—decía Harry sonriendo.

-¿Vendrá usted por ella o gusta que se las enviemos?—preguntaba el encargado.

-Yo vendré por ellas el diez de agosto, ¿No hay ningún inconveniente?—preguntaba Harry.

-Desde luego que no Harry—

-Perfecto—y con ello firmaba los papeles.

Agradecían al vendedor y salían de la tienda con dirección a la apotecaria.

Mientras tanto las jóvenes estaban terminando de pagar sus nuevos uniformes y los de sus novios.

-Acompáñame Hermione, quiero ir a la tienda de mascotas—

-¿Para qué?—

-Tengo un poco de dinero propio guardado y quiero comprarle un búho nuevo, ya que perdió a Hedwig—

-Me parece excelente, vamos—

Iban hacia la tienda de mascotas entrando, a un lugar obscuro por los búhos, mientras se acercaban al mostrador.

-Buenos días—decía Ginny.

-Buenos días, ¿en qué puedo ayudarles hoy?-

-Estamos buscando un Buho—decía Ginny.

-¿Qué clase de Buho?—decía la encargada.

-Es para mi novio, entonces quiero el mejor que tenga—decía Ginny

La bruja se daba la caminaba alrededor y las llevaba a donde los búhos y se los comenzaba a mostrar.

Y Ginny al empezar a verlos notaba uno en particular, un búho real de hermoso plumaje, café con gris y un tinte amarillo en su pecho, unos grandes ojos anaranjados, con unas garras imponentes y un gran porte cuando lo veía Ginny.

-Quiero ese—decía la chica señalando al gran búho.

-Es una excelente elección son fieles, y nunca fallan una entrega aparte de que son muy fuertes.—decía la encargada.

-¿Cuánto sería?—decía Ginny yendo ya al mostrador con el búho en una jaula.

-Sería 15 galeones por favor—

Ginny pagaba el dinero a la bruja –Gracias—.

-A ustedes por su compra—

Las chicas salían con el búho y se dirigían a la apotecaria.

Llegaban y veían que sus novios ya estaban esperándolas ahí, pero ambos las veían extrañados cuando llegaban con la jaula y el búho.

-¿Y eso?—preguntaba Ron viendo a su hermana y a su novia.

-Es para Harry, se lo compre—decía Ginny sonriéndole a su novio.

El pelinegro quedaba maravillado con el búho.

-Esta hermoso, pero amor no debiste haberte molestado—decía Harry viéndola a los ojos.

-No fue ninguna molestia amor, yo quise hacerlo, ya que pues…Hedwig ya no está con nosotros—decía tristemente la joven.

-Lo se amor, ella vivió una larga y buena vida, ahora ya tendremos nuevo amigo—decía sonriendo Harry viéndole el lado bueno a todo y abrazaba a la joven pelirroja.

-Gracias princesa.—

-De nada amor—

Y Con ello entraban a la apotecaria y compraban lo que necesitaban para su kit de ingredientes de pociones, al terminar salían con dirección a la heladería de de Florean Fortescue, y pedían todos un helado el cual pagaba Harry y se sentaban a comérselo contentos, sin preocupación y sin miedo de morir en cualquier momento.

"Esta es la vida que todos merecemos ya" pensaba Ginny mientras veía primero a Hermione después a Ron y al último a su amado, el cual la hacía sonreír con solo verlo.

Harry la veía.

-¿Qué pasa amor?—

-Nada amor, solamente estoy feliz de que todo lo malo este en el pasado—y con ello lo besaba tiernamente disfrutando uno de los tantos besos similares que tendrá en el futuro con Harry.