Hola mundo Fanfiction, he vuelto.

Bueno, más bien dicho por fin pude volver a publicar, la semana pasada mi memoria no servia y la antepasada se me olvido actualizar la historia, pero bueno, solo por eso, hoy... ¡Tendremos un dos por uno!, sera este capitulo y el siguiente (obviamente).

Dentro de poco llegaremos al final, solo otros tres capitulo, sin contar el que voy a publicar ahora, y luego... ¡Vacaciones!.

Es probable que dentro de dos semanas que en un par de semanas suba el capitulo extra de Rosario No Vampire, asi que esperenlo (es una orden XD).

Ok, a leer.


Capitulo XIV: Condiciones

-¡Omote!... podría ser que... ese sujeto otra vez... rayos, si algo le sucede será ahora por mi culpa - y dicho esto se dirigió justo hacia el mismo lugar de la última batalla, sin embargo, en el camino se tropezó, literalmente, con un chico alto de pelo aparentemente azul que se paseaba por ahí -¡oye, fíjate por donde...!

-¿Eh, Moka-san?

-¿Tu? - dijo abriendo un poco más los ojos ante la persona que estaba frente a ella.

-¡Oh, lo siento!, ¿estas...? - decía, pero en ese momento se tapó la boca de súbito.

-¿Que rayos te sucede ahora? - le pregunto, sin embargo, el no respondió nada, cosa que la hizo enojar una más -¡respóndeme Tsukune!, ¿qué te pasa, porque no me dices nada?

-Es que... Moka-san me dijo que no le hablara - murmuro con algo de pena, aun se notaba algo deprimido.

-¡Ah eso!, ahora no tengo tiempo para tus tonterías, apártate y déjame sola - en eso se volvió a escuchar el grito de la Moka externa.

-¡Moka-san!, ¿qué está ocurriendo Moka-san interna?

-¿Moka inter...?, olvídalo, esto no es de la incumbencia de un humano como tú.

-¡Claro que lo es, Moka-san... las dos son lo más importante para mí!, y si alguna está en peligro yo...

-Debiste haber pensado eso antes de hacer tratos sin decirnos, no lo crees idiota.

-¡Dije que lo sentía yo...! - nuevamente se volvió a tapar la boca, esta vez Moka si se notaba un tanto compasiva con él, claro, sin dejar de lado su enojo.

-¡Deja de hacer eso!, no tienes que hacer todo lo que te digo como si fuera tu mamá o tu jefa.

-Lo siento, es solo que no quiero que te molestes más conmigo.

-Eso es imposible - con esas palabras Tsukune pensó que tal vez la situación se estaba calmando un poco, hasta que Mizore lo bajo de sus ilusiones -si estuviera más molesta te haría reconocer tu lugar.

-Lo sé... bueno, que pasa con Moka-san externa.

-No sé... creo que está en peligro... así que sirve de algo y ayúdame a encontrarla - en eso los dos salieron rumbo al lugar de donde provenían los gritos.

Por lo mientras en ese mismo sitio, el enemigo tenía sujeta a Kurumu por las piernas, esta intentaba a su vez zafarse, sujetando fuertemente su falda.

-¡Vaya, vaya!, tu también estas bastante buena pequeña súcubo.

-¡No por favor, déjame! - "No puede ser, yo soy un vampiro, tendría que ser capaz de defenderme por mi misma... pero ahora... necesito ayuda... alguien por favor...!" - pensaba, en eso recordó todo lo que había pasado en esos días, de lo que había sucedido con Tsukune, pero en especial, de la pela que tuvo con su contraparte: -"sería mejor que tu no existieras" - con todo eso en mente, empezó nuevamente a derramar algunas lágrimas, el orco solo hecho una risa malévola.

-Ni siquiera he empezado niña, cuando veas quien soy en verdad te hace sentir lo que es el verdadero infierno - estaba a punto de azotarla contra el suelo, pero en eso, sintió como una enorme peso caía sobre el de lleno, dejándolo tendido.

-¿Que... quién es?

-¡Moka-san!, ¿estás bien?

-¡Tsukune!

-Moka-san, tenemos que irnos antes de que... - en eso estaba, sin embargo, el rival se levantó con un poco de dolor, estaba totalmente furioso.

-¡De nuevo tu basura!... esta vez no voy a ser tan benevolente - Tsukune hubiera salido volando varios metros por el aire, sin embargo, la mano del sujeto se detuvo en seco, varios kunais de hielo se le habían clavado por la espalda, haciendo que este gritara de dolor -¿ahora quien...?

-Dime, ¿no te quedo claro lo que dije hace un rato verdad?

-¡Ura-chan! - señalo impresionada Moka, viendo como su compañera de vida se le acercaba cada vez más.

-¿Estas bien Omote?

-Si... pero, ¿qué hacen los dos aquí?

-Perdóname Moka-san, sé que me dijiste que no querías volver a verme pero... no puedo dejar que nadie te haga daño por mi culpa - le contesto el muchacho, viéndola directamente a los ojos.

-¡Tsukune!

-Yo estaba buscándote... necesitaba... necesitaba pedirte perdón, sé que lo que dije antes no... - decía la Moka interna, sin embargo, sintió como si un puñal se le clavaba en la espalda, era un de las púas extrañas que tenía el orco.

-¡Moka-san!

-¿No te habrás olvidado de mi mujer de hielo?

-"No puede ser... ¿cuándo?... me distraje... "- pensó mientras sentía como sus fuerzas la abandonaban poco a poco.

-¡Ura-chan no... ! - desesperadamente, Kurumu se le acercó para intentar ayudarla, sin embargo, fue recapturada por el sempai, de hecho ambas Mokas estaban ahora justo entre las enormes manos de él, claro, la interna se notaba muy afectada, el cuerpo de Mizore no era el de ella, por lo que era más débil ante cualquier ataque, por su parte, Moka externa luchaba por liberarse nuevamente lanzando cortes con sus uñas, pero esto no parecía importarle a su captor.

-¡No, suéltalas! - espeto el peli azul convirtiendo sus dos manos en una especie de cuchillas largas, estaba por cortar a su enemigo, pero la voz casi apagada de Inner Moka lo detuvo.

-¡No Tsukune, vete!

-Pero...

-Por favor, no quiero que nada te pase a ti... - decía mientras un poco de sangre salía de su boca -llévate a Omote, yo puedo cuidarme sola...

-¡De ninguna manera!

-¡Dije que te vayas!

-¡Y yo te repito que no lo hare!, ambas son lo más preciado que tengo, si las pierdo... no poder vivir nunca más - de pronto una serie de imágenes de los tres conviviendo dentro de la academia, además de los otros chicos, se le vino a la mente, todos esos momentos felices y también los trágicos, era un gran torbellino de emociones -no importa si es externa o interna, ambas son la persona que más amo - ambas chicas estaban ahora con lágrimas en los ojos que amenazaban con salir en cualquier momento

-¿Por... por qué no lo vi antes... ?, si el hizo todo lo del pasado... fue por nosotras dos... que tonta he sido al no verlo - pensaba Mizore, de pronto, una gran explosión de poder se desbordo del cuerpo de Koutaru, se notaba determinado, el rival solo retrocedió unos pasos ante tal energía.

-¿Que es este youki?, este sujeto no debería ser capaz de tener tanto poder dentro de el... ¿qué rayos es entonces?

-Te lo dije, Takuhe-sampai, que no importara que tendría que hacer, ¡no permitiré que les hagas daño a ninguno de mis amigos! - y con eso se lanzó sobre el con las cuchillas de sus brazos, el orco solo no tuvo oportunidad de reaccionar, los cortes fueron certeros, esta vez no habría forma de que se levantara de ese ataque -lo siento, pero por ellas estoy disputo a pelear contra quien sea.

-¡Tu... tu eres... Aono Tsu...! - decía, sin embargo termino por desmayarse completamente derrotado.

-¡Tsukune! - la primera en liberarse del rival fue la Moka externa, corriendo a abrazar al chico, estaba envuelta en llanto pero se notaba feliz.

-¡De verdad lo siento Moka-san!, si no fuera por mi estupidez esto no habría pasado...

-Te perdono, solo no vuelvas a hacerlo por favor - los dos siguieron en el abrazo, mientras tanto, la otra Moka también se liberaba de la mano de su opresor, su cuerpo empezaba a recuperarse, pero muy lentamente.

-¡Moka-san!, ¿te encuentras bien?

-Si... es solo una herida - (si claro, solo te perforo la espalda, nada más) -estaré bien - en eso volteo a ver a su contraparte con cierto arrepentimiento -Omote... sobre lo que dije... yo nunca quise...

-... - su contraparte se notaba un tanto extraviada, tal vez porque le parecía raro ver a su otro yo en esas condiciones (herida y con lágrimas).

-Perdóname, nuestro padre... el hizo lo que... para protegerme... eres la demostración más grande de cariño que puede haber, tu también... siempre me proteges... y yo jamás - esta vez estaba llorando como nunca lo había hecho, por lo que Omote también le regalo un abrazo.

-Yo también, siento lo que te dije, no estuvo bien haberlo hecho... y no tienes que disculparte de nada - le susurro al oído como confesándole un secreto -no volvamos a pelear así, ¿vale?

-Vale - le contesto ella con una sonrisa reconfortante, por su parte, el peli azul se sentía totalmente desubicado.

-Este... ¿me perdí de algo? - ambas chicas se vieron simultáneamente con una media sonrisa, para después decir al mismo tiempo:

-Es un secreto - luego de esto, Inner Moka se quedó viendo por un momento al chico con una mirada maliciosa -sabes, ahora que estamos en eso de perdonar a los demás... yo también te retiro el castigo, Tsukune - el solo tenía una gotita sobre su nuca, en verdad ella era muy orgullosa, tanto o más que Kokoa.

-Moka-san... te prometo que no...

-Aun no termino, no creas que será tan fácil con solo prometerlo - sus dos compañeros se quedaron con una cara de duda, en especial Kurumu -tendrás que cumplir con una condición.

-¡Espera Ura-chan!, ¿no crees que eso es...?

-¡Ven!, esto también te beneficia a ti - Mizore se le acercó al oído y le dijo algunas cosas en secreto, la súcubo al principio se notaba confundida, pero luego cambio de expresión a la de una más alegre.

-... De acuerdo.

-¿Que, que pasa?

-Tsukune, si quieres que volvamos a confiar en ti como antes tienes que hacer algo por las dos - le respondió Moka externa, que ahora igualmente tenía esa mirada maliciosa.

-¿Que... que cosa?

-Cuando volvamos a ser quien éramos, dejaras que cualquiera de las dos tome lo que quiera de tu sangre - agrego Mizore, el pobre ex-humano solo trago saliva ante tal trato, no sabía que debía de hacer, si aceptar y probablemente morir desangrado, o no aceptar y vivir sin su querida "amiga".

-Bueno... yo... si es por Moka-san... lo hare.

-"Hump, no pensé que aceptara tan pronto" - de acuerdo, pero si vuelves a hacer algo tan tonto como esto, entonces no te daremos otra oportunidad, ¿entendido?

-Entendido... este, no creen que ya deberíamos volver.

-¡Ah sí cierto, vamos Tsukune! - dijo la súcubo tomándolo del brazo, en eso, su contraparte se les quedo observando con una cara como de disgusto.

-Esperen, yo también voy con ustedes - al mismo tiempo también tomaba al chico de su otro brazo libre.

-¿Eh?

-¡Eh... digo, estamos en el mismo salón!, ¿no?... - agrego separándose del chico, se notaba algo nerviosa -es normal que yo también vaya con los dos... además... ella y yo ya estamos acostumbradas a ir juntas... ¿verdad Omote?

-Si... verdad - le respondió esta, dándole una cara que le decía "ya sé lo que querías".

En tanto todo esto sucedía, en la tienda de la Academia, Yukari observaba como los demás estudiantes se paseaban por aquel lugar viendo lo que había por ahí, aunque para ella resultaba un tanto difícil el mantener todos los "empleos" de la original Ruby, en especial este, las matemáticas eran lo suyo, pero trabajar bajo presión no lo era tanto, así que había veces en las que se confundía y estresaba.

-"¡Ah, no puedo aguantarlo más! - pensaba con cierta desesperación -ya me urge volver a mi cuerpo, no sé cómo Ruby-san hace para soportar tanta carga en un todo día" - en eso se le vinieron los recuerdos de cuando aún era ella misma (por raro que suene) de cómo se paseaba por ahí sin preocupaciones, la única cosa... ¿difícil?... eran las tareas que le dejaban, y esto... la verdad que no le gustaba tanto -quizá debería de practicar un poco más-desu, chance y así puedo llegar hasta la colina de las brujas esta misma tarde - y dicho eso, salió de la tienda hacia donde nadie más la pudiera ver.

Las cosas parecían tranquilas por el momento, tal perecía que lo más grave que les podría pasar a los chicos ya había terminado y ahora solo faltaba esperar a que el hechizo se revirtiera para volver a la normalidad, inclusive la idea de Yukari parecía buena hasta entonces. Llego al lugar más apartado de la escuela, en lo profundo del bosque, no había nadie rondando por ese lugar, Ruby se concentró lo más que pudo, sus ojos reflejaban la determinación que estaba poniendo en lo que hacía.

-¡Debo hacerlo!, yo fui la que cause esto, así que tengo que arreglarlo de inmediato - un aura de color morado envolvió su cuerpo, su youki se había incrementado considerablemente y entonces, recito el encantamiento -"tarendes keo-desu" - el aura morada que la rodeaba esta vez se hizo más grande tanto que el viento parecía inexistente en aquel lugar, de pronto un brillo salió de su báculo difuminando la atmosfera de irrealidad, y cuando este término por consumirla, la brujita había desaparecido por completo. Hasta ese instante todo parecía ir bien, sin ninguna complicación... sin embargo, casi al mismo tiempo que esto sucedía, en otra parte de la Academia, Yukari, o al menos su cuerpo, iba caminando cerca de la zona de entrenamientos, parecía un tanto cansada y somnolienta.

-¡Rayos!, los maestros me preguntan de cualquier cosa en todas las clases, solo porque luzco como Yukari-chan, ojala supieran que yo no soy esa chiquilla... ¡ah!, ya veo, ella soporta toda esta presión y se ve como si nada - de pronto, puso sus manos detrás de su nuca mientras miraba hacia su pecho -de verdad que esto se siente muy extraño, aunque también un poco más ligero de lo normal, ni siquiera cuando tenía su edad me sentía así - ella seguía en su paseo, sin darse cuenta de que era seguida por alguien en las sombras, en eso recordó algo que la hizo cambiar de actitud -¡oh, cierto!, Ruby-san me dijo esta mañana que necesitaba mi ayuda en el hechizo de transportación... pero... no estoy tan segura de que pueda hacer algo... apenas y logro controlar lo de las cacerolas y... bueno al menos lo intentare.

Dicho esto se dirigió rumbo al lugar donde la esperaban sus otras amigas, o al menos eso es lo que ella esperaba hacer. Hasta ese entonces parecería que todo lo malo que podrían enfrentar los chicos ya había pasado, pero no sabían que tal vez lo peor estaba por venir...

Continuará...


Dejen sus comentarios y no se olviden de seguir leyendo el siquiente capitulo.

Por cierto la frase en color negro la dice el mismo Tsukune en el capitulo final de Capu2, bueno, más o menos.

Nos vemos.