Aqui, de nuevo, con otro capitulo mas, el cual espero que disfruten.
14. Odisea
Al día siguiente de la caída de su hermano, Thor se levantó muy temprano y preparo todo para su viaje a Jotunheim. Pidió a los sirvientes que le ayudaran a colocarse la armadura y todo su equipamiento para la batalla y salió de su habitación.
Al salir se encontró con sirvientes y constructores, que estaban reparando el daño que su hermano había causado. Aun se preguntaba cómo es que lo había logrado. Pero era complicado saberlo cuando se trataba de Loki. Él había tratado de entenderlo, y creyó que lo hacía, pero en realidad no era así, nunca lo fue.
Recorrió todos los pasillos del castillo hasta ir a la armería de su familia, en donde tomo su preciado martillo, se redirección al establo en donde preparo un caballo, lo monto y se fue rumbo al Bifröst.
Tenía una urgencia por llegar. Necesitaba explicaciones por parte del pelinegro y sabía que podría obtenerla lleno a Jotunheim, donde él se encontraba en estos momentos. Aun tenía marcadas en su mente las palabras de odio y de rencor que su hermano le había escupido el día anterior.
Estaba consciente de que Loki había perdido el camino y todo debido a él, por no haberle dado el afecto que su hermano necesitaba. Pero aun guardaba las esperanzas de que, muy en el fondo, aun quedara la esencia de aquel niño que siempre le sonreía, aquel que siempre buscaba su protección y compañía, aquel que tras perderse en el extenso bosque que rodeaba la ciudad, regreso abrazándolo totalmente desconsolado y prometiéndole que nunca se alejaría de él por miedo a perderse. Pero también recordaba que en esa misma ocasión, Loki le hizo prometer que siempre lo buscaría, que si él se perdía, tendría al menos la esperanza de que Thor, su hermano mayor, siempre lo buscaría, siempre.
Y ahora, tenía que cumplir su promesa, si no ¿qué clase de rey, y sobre todo hermano, seria? Tenía que cumplir todas sus promesas.
El guardián del puente que acababa de ser reconstruido estaba de pie, como siempre, observando todo con sus ojos omnividentes, su sola presencia era intimidante, siempre mostraba un porte duro y fuerte, pero también sereno y confiable. Sus manos descansaban sobre la espada, que le ayudaba abrir el Bifröst, la cual estaba incrustada en su lugar sobre el puente.
Thor detuvo a su caballo y lo palmeo cobre el lomo, seña que el caballo interpreto y obedeció, este regreso, solo, al establo; el dios del trueno camino, entonces, con rumbo al dios de la luz y guardián del Bifröst, estando a unos metros de distancia, lo saludo muy animado.
— ¡Buen Heimdall! — su voz era alegre y potente, su brazo se sacudía en el aire en un saludo como de dos viejos amigos.
— No puedo ver al otro príncipe desde aquí, se me está escondiendo — respondió a la pregunta que Thor aún no había formulado, el rubio sonrió y comprendió que realmente las habilidades del guardián eran sorprendentes.
— Lo sé, por eso necesito ir a reino de los Gigantes de hielo — Thor, por primera vez, en mucho tiempo, se mostró serio, se acercó a Heimdall y coloco su mano sobre su hombro. — Por favor, Heimdall, tengo que encontrar a Loki.
El guardián mantuvo su semblante serio, inmutable. El rubio estaba esperando al menos una negativa de todo aquello, pero le sorprendió la respuesta que este le dio.
— Ahora que el padre de todo está en su sueño de Odín, como el único heredero presente, todo recae sobre ti. Sin embargo, creo que es bueno que enfrentes a tu hermano y resuelvan su problema de relación.
Por Yggdrasil, él lo sabía. Su cuerpo se tensó.
— ¿Pero cómo...? — su voz era temblorosa. Se suponía que nadie debía de saber sobre lo de Loki y él, pero Heimdall lo sabía, eso era algo evidente, él podía ver todo, no sería extraño que los haya visto. Y si él lo sabía, entonces...
— Tranquilo, hijo de Odín. El padre de todo no sabe. Yo no hablo si no me lo cuestionan — su voz sonó monótona, pero Thor quiso ver en ella algo de comprensión.
El rubio sonrió.
— Gracias, buen Heimdall — sujeto más fuerte su hombro relajado, casi lanzándose a abrazarlo, pero opto por mantenerse al margen, no quería romper aquella seriedad.
— No lo he dicho porque no me lo han preguntado — el cuerpo de Thor se volvió a tensar —, no mentiré, no puedo mentir.
— Gracias, Heimdall — suspiro y soltó su hombro. — Abre el Bifröst, iré a Jotunheim.
El guardián asintió, tras un momento de guardar silencio, y camino hacia dentro de la cúpula reconstruida. Coloco su espada sobre el pedestal y acciono el puente arcoíris, observo a Thor y le asintió. Las luces comenzaron a inundar la habitación y la maquina comenzó a funcionar.
— Mucho cuidado, no te abriré el Bifröst si Asgard se ve en peligro en el acto.
Thor rio sonoramente, tomo su mazo y lo levanto en el cielo.
— Como en los viejos tiempos, ¿No Heimdall?
Avanzo sobre el portal y se lanzó hacia el portal.
Thor se arropo un poco más mientras mantenía su Mjolnir en su mano.
Jotunheim era igual a como la recordaba, pero aun así, lo veía más decaído, la poca vida que tenia se había consumido tras el ataque de Loki durante su reinado en Asgard. A donde quiera que viera, todo le recordaba a su hermano.
Era realmente increíble que su hermano, tras haber querido erradicar a Jotunheim, ahora se encontrara en aquel lugar. Loki era un Jotun, era su verdadera naturaleza, pero él sabía que no era muy bien recibido en su propio reino.
Camino hasta el palacio, se encontró con algunos Jotuns en el camino pero estos nunca lo atacaron, solo lo observaban con recelo. Lo fueron guiando hasta que se encontró con lo que una vez fue el trono de Laufey. El lugar estaba totalmente en decadencia, el trono estaba totalmente destrozado y el arco que una vez adorno el lugar estaba sobre el piso, esparcido. En verdad, Jotunheim estaba en total depresión. A Thor nunca le toco conocer al reino de los gigantes en todo su esplendor, pero según las historias que su padre le contaba, era un lugar con una belleza muy peculiar, y aunque ya no tenían el cofre de los antiguos inviernos, la última vez que estuvieron ahí él lo comprobó. Pero ahora, el lugar estaba totalmente muerto.
Tal vez eso es lo que pasa cuando no hay un líder fuerte quien los dirija.
En el trono, encontró a un Jotun joven, el cual tenía un aspecto muy semejante al del antiguo rey. Supuso que, tal vez, podría ser su hijo.
El rubio se hincó por respeto y le presento su saludo, después se fue incorporando poco a poco.
— Ahora si muestras tu respeto, Asgardiano — la voz rasposa salió del Jotun del trono, su tono había sido duro y delator.
— Esta vez no busco una guerra, hijo de Laufey...
— Rey Býleistr, para ti — soltó tajante.
— Disculpe, Rey Býleistr — inclino su cabeza en forma de disculpa. Mismos genes y diferentes temperamentos.
— Y si no es la guerra lo que buscas, entonces ¿Que te trae por aquí, hijo de Odín? — volvió a su tono duro. Al parecer no buscaba ser amable.
— Pues vera, rey Býleistr... — su voz fue ahogada por un grito.
— ¡Odín! ¿Cuánto tiempo?
Todos giraron en dirección a dónde provenía la voz. Thor se sorprendió al ver que una mujer gigante se aproximaba. Nunca había pensado que en Jotunheim aun hubiera mujeres, y sobre todo, que les permitieran salir. La mujer era de color azul y tenía un aspecto semejante al de los otros Jotuns, pero su estado era más deplorable, se notaba que el tiempo había causado mucho daño en ella. Esta mujer caminaba arrastrando los pies y sujetándose de las paredes rocosas, sus pasos eran lentas, pero decididas.
¿Quién sería esta mujer y por qué le decía Odín?
— ¡¿Que hace esta mujer aquí?! — grito colérico Býleistr, mientras se ponía de pie. Sus ojos estaban abiertos completamente, provocando que se le vieran más rojos.
— Odín, ¿Vienes a entregarme a mi hijo? — camino la mujer en dirección a Thor. ¿Acaso esa mujer lo confundía con su padre? — Vaya Odín, no has cambiado nada.
Thor observo a la mujer la cual luchaba por acercarse más a él.
— ¡Que esperan para sacarla de aquí! — volvió a gritar en son de orden.
Varios gigantes se apresuraron y sujetaron a la mujer de brazos. La vieja comenzó a gritar desesperada que la soltaran mientras pataleaba y forcejeaba con determinación.
— ¡Laufey! — esta vez el grito iba dirigido al joven que estaba sentado en el trono, el cual solo seguía con los ojos abiertos irradiando ira — ¿Que no vez que Odín vino a regresarme a mi pequeño Loki?
Ahora fue Thor él estaba sorprendido. ¿Aquella mujer era la madre de Loki?
— ¿Cuantas veces te he dicho que no soy Laufey, Farbauti? Vieja decrepita — le soltó el rey a la vieja.
La mujer dejo de moverse y observo detenidamente al nuevo monarca de los gigantes. Tras observarlo un tiempo, la mujer sonrió y comenzó a saludar al Jotun.
— Býleistr, hijo, discúlpame — sonó más tranquila la mujer —, ya sabes mis problemas...
Býleistr gruño y se lanzó sobre la que era su madre, propiciándole una buena bofetada en el rostro, la cual hizo que la mujer se callera, puesto que los gigantes que la sostenían, la habían soltado.
— ¡No vuelvas a llamarme hijo, vieja loca! — su voz fue tajante e hiriente.
Thor se apresuró a con la mujer y la sostuvo sobre si, la cual le sonrió.
— Odín, te lo pido — comenzó suplicante Farbauti —, devuélveme a mi pequeño Loki.
— Yo no soy Odín — le aseguro Thor a la mujer, tratando de sonar lo más pasivo posible, no quería alterarla. — Soy el hijo de Odín, Thor.
— El hijo de Odín — suspiro la mujer — ¿Entonces tú sabes dónde está mi hijo?
— Es lo mismo que vengo a preguntar — se puso de pie, mientras sostenía a Farbauti y la incorporaba, la mujer apenas se sostenía. — ¿Donde esta Loki? — su voz fue potente y dura.
Býleistr arrugo el ceño mientras se colocaba en una postura altanera. Se acercó al dios del trueno mientras en su rostro se comenzaba a formar una gran sonrisa.
Verdaderamente, aun no entendía cómo es que el gigante que tenía enfrente de él era el verdadero hermano de Loki. Este era de mucho mayor tamaño, tenía más aspecto de Jotun que su propio hermano y, sobre todo, tenía un peor aspecto, a diferencia del ojiverde. Era increíble que ambos seres hubieran sido hijos del mismo Jotun.
— Tanto así cuidas a tu "hermano" — soltando la última palabra con sarcasmo —, que ni siquiera sabes donde esta — se acercó a Thor y le escupió a los pies. — ¡Que patético!
Thor contuvo el impulso de destrozarlo con su Mjolnir, evitando así una nueva guerra. Respiro profundo y solo intento sonreírle de manera pacífica, lo último que quería provocar era un conflicto.
— Se dónde está — soltó Thor de frente al rey —, lo vi venir hasta aquí.
— ¿Ese bastardo se atrevió a venir aquí? — cuestiono furioso mientras apuñaba su mano. — ¿Cómo se atreve? — giro hacia con sus súbditos y los señalo con la mano. — Vayan a buscar a ese mal nacido.
— ¡No le hables así a tu hermano! — Farbauti se lanzó sobre su hijo totalmente molesta. A pesar de que tenía magullados los pies, había logrado dar firme los pasos.
— ¡Esa monstruosidad no es mi hermano! — aventó a un lado a la mujer y esta cayó al suelo. — Ahora, llévense a esta mujer, lejos de mi vista.
Tomaron de los brazos a la mujer y la comenzaron a arrastrar por el suelo congelado, mientras esta mujer gritaba desesperada. El dios del trueno solo pudo mantenerse ahí, observando, a pesar de que odiaba lo que veía.
— ¡No deberías tratar así a tu madre! — soltó el rubio un poco molesto.
Býleistr giro rápidamente hasta él y le gruño fuertemente, casi lanzándose a él. Thor retrocedió, buscando evitar una pelea.
— ¡Tú no eres nadie para decirme que hacer o no! — gruño.
Se movió de su lugar y fue de nuevo a su trono, se sentó en este y se cruzó de piernas mientras arañaba el hielo del asiento. Observo a Thor unos momentos y después suspiro. Al parecer, ahora estaba más calmado, ya no había nada que lo perturbara.
— ¿Que te hace pensar que Loki está aquí?
Thor comenzó a caminar en círculos con la cabeza hacia el suelo.
— Discutí con él antes de que se transformara en su forma Jotun y se dejara caer por el Bifröst.
— Entonces tú tampoco sabes tratar con él — soltó con picardía mientras sonreía de lado, el rubio giro rápidamente hacia el rey, que al parecer su juventud aun predominaba en él y la madurez aún faltaba por llegar. — Escuche que lo habían encerrado, ¿Qué acaso no tienen buena seguridad en su majestuosa Asgard?
— Loki es un as para la magia y los encantamientos — apretó su mazo en su mano, al parecer todo esto le ponía los nervios de punta. Thor sabía y podía asegurar que su hermano estaba aquí, si ellos ya estaban conscientes de que él lo sabía, ¿Por qué tenían que ocultárselo? —, fue sencillo para él.
— Agregándole que los guardias de Asgard son un asco — Thor se plantó en el suelo ante la ofensa. "Piensa antes de actuar, piensa, Thor", se dijo a sí mismo. Observo la sonrisa de Býleistr, la cual disfrutaba de cada ofensa lanzada, buscaba provocarlo y así comenzar una guerra justificada. Quería venganza y si el dios del trueno daba un paso en falso, lo conseguiría.
— Se ha tratado de mejorar la seguridad — soltó intentando relajar los hombros y el agarre de su Mjolnir —, es solo que a Loki se le dio un trato moderado, por ser parte de la familia real.
— Esa escoria no merece su compasión — soltó secamente mientras posaba su cabeza sobre su palma. — De haber sido yo su verdugo, lo condenaría a muerte y le arrancaría la lengua para que no pudiera hablar y, después, lo degollaría. Es un castigo digno de un monstruo.
Thor gruño por lo bajo. Le había herido en donde más le dolía. Thor soportaba escuchar ofensas en contra de su tierra y de él mismo, todo aquello se le resbalaba y lo tomaba como una simple ofensa de niños; pero que alguien ofendiera a su padre, a su madre y, sobre todo, a Loki, no merecía compasión. Hizo su mayor esfuerzo por no lanzarse sobre el monarca de Jotunheim y destrozarle esa estúpida sonrisa en su asqueroso rostro con su mazo. Ganas no le faltaron de hacerlo, pero sabía que no podía precintarse a nada, debía de manejar este problema con la mayor inteligencia y diplomacia posible.
Se mantuvieron en silencio, Thor por no querer decir alguna estupidez y Býleistr por encontrarse ido en la nada. Al pasar unas horas, los Jotuns encargados de la búsqueda de Loki regresaron. El rubio de puso de pie, en espera de las mejores noticias, aunque sabía que si los Jotun lo encontraban podrían haberlo matado, pero eso era algo improbable ya que su rey lo quería vivo para el mismo torturarlo y matarlo con su propia mano.
Býleistr ni se inmuto cuando los gigantes se postraron ante él en una reverencia, solo propicio a soltar un ligero suspiro.
— Rey Býleistr, el asgardiano nos ha mentido, el traidor Loki no está aquí — expuso el gigante más cerca al trono.
Thor abrió grandemente los ojos, ¿Cómo era que su hermano no se encontraba aquí, si el mismo lo había visto descender hasta Jotunheim?
— ¿Ya buscaron por todas partes? — se lanzó sobre de ellos el rubio de manera ansiosa, quería respuestas y no se iría sin ellas. — ¿Están seguros?
— ¿Acaso crees que mentimos asgardiano? — uno de los gigantes de hielo se alzó y encaro a Thor de manera desafiante. — Los únicos mentirosos aquí son ustedes, princesita.
El hijo de Odín solo respiro profundamente: no caería de nuevo en aquella provocación.
— No los acuso de mentirosos — trato de mantener la formalidad, alguien debía de mantener la diplomacia —, es solo que no creo que mi hermano no esté aquí.
— Pues no lo está, Thor — tomo la palabra ahora el rey de Jotunheim, para sorpresa del rubio, de manera serena. Al parecer las provocaciones habían cesado, posiblemente al no obtener nada. El monarca se puso de pie de su trono y se acercó al lugar en donde gigantes y el asgardiano se aglutinaban. — Te recomiendo que busques en otro lado, hijo de Asgard, por aquí no encontraras a tu amado hermano.
Thor subió a su caballo, el cual lo esperaba en la entrada del puente, junto al guardián, y cabalgo velozmente con rumbo al palacio.
Una vez hubo terminado sus asuntos en Jotunheim, llamo al guardián y pido regresar. Cuando hubo llegado al lado del guardián le pido explicaciones. A lo cual, Heimdall, le respondió que en ningún lado de los nueve reinos podía encontrar al otro príncipe.
Era imposible, Loki debía de estar en alguna parte del universo, no podía haber desaparecido así nomás porque sí. ¿En dónde demonios estaría y que estaba haciendo, que era capaz de esconderse de la aguda y poderosa vista de Heimdall? Necesitaba encontrarlo a como diera lugar.
Llegado al palacio, tuvo que enfrentar el interrogatorio que le hizo Frigga, la cual estaba preocupada del paradero de sus dos hijos. Él rubio solo pudo contestar que no podía abandonar a su hermano, nunca descansaría hasta encontrar a Loki, no volvería a pasar por la incertidumbre de creerlo muerto y el no poder tener su cuerpo para velarlo. Tal vez no podría soportar, de nuevo, la idea de tener a Loki muerto. A pesar de todo lo que había pasado entre ellos, aun le tenía sumo aprecio, a pesar de que lo reclamo como suyo, solo para después hacerlo a un lado cuando apareció Jane en su vida, tenía la leve esperanza de poder volver a la relación de hermanos, aunque solo fuera eso, verdaderamente no quería perder a Loki de ninguna forma, no lo podría soportar.
A partir de ese día, iba con Heimdall para preguntarle sobre si había noticias nuevas sobre el paradero de su hermano. Pero para su desgracia, siempre eran noticia negativas, al parecer, a Loki, se lo había tragado las ramas de Yggdrasil y lo habían desaparecido. Aun así, el seguía visitando reino por reino que tenía permitido visitar, en busca de su hermano perdido. No podía fallarle, no de nuevo, lo encontraría a como diera lugar.
Para su desgracia, el tiempo del sueño de Odín se había prolongado muchos más que en otras ocasiones y Thor no pudo obtener respuestas a sus dudas: la verdad de como había encontrado, su padre, a su hermano, Loki. En las noches, la voz y gritos de Farbauti, la verdadera madre de Loki, lo atormentaba y le exigía la verdad ante todo aquello. Pero era imposible saber la verdad, estando el Padre de Todo en su sueño.
Tras tres días de haber visitado Jotunheim, ya había recorrido otros dos reinos en busca de su hermano perdido. Y aun le hacían falta otros por recorrer.
Había hecho un hábito el despertarse temprano, arreglarse para la batalla y salir con rumbo al Bifröst, para viajar hacia cualquier reino.
Y esa mañana no había sido la excepción.
Iba sumergido en sus ideas, mientras caminaba por los extensos pasillos del palacio, cuando una mujer lo sujeto, fuertemente, del brazo y, sacándolo de su ensimismamiento, hizo que se detuviera.
— ¡Ya basta de esto Thor! — grito una molesta Sif, una vez que el aludido la miro y vio de quien se trataba.
— ¿Ya basta de que, Sif? — cuestiono confundido.
— Llevas tres días escabulléndote desde muy temprano, con rumbo al Bifröst para salir a buscar a Loki, y regresas hasta ya muy avanzado el día — el rubio parpadeo ante aquello, mostrándose un poco confuso, aun no entendía a qué se refería la mujer. — Ya basta de eso, ya basta de ir a buscarlo a lugares en donde no va estar.
— Sif, tu no entiendes, tengo que encontrarlo…
— No, si entiendo — puso sus manos en la cadera, una vez que había soltado al rubio y arrugo el ceño, mostrándose verdaderamente molesta —, el que no entiende aquí, eres tú. Se supone que mientras el padre de todo este en su sueño de Odín, tu estas a cargo, y en vez de eso te vas a quien sabe dónde a buscar a tu perdido hermano, dejándole todo el peso a tu madre, a la cual la arrastras en todo esto y solo la preocupas de más.
Thor solo observo a su amiga mientras hablaba y se movía conforma a su boca. El rubio sabía que cuando hablaba también con sus manos, se encontraba realmente molesta y preocupada.
Entendía el punto de Sif y congeniaba con ella, pero era mentira cuando ella decía que lo entendía a él. Estaba seguro que nadie podría entender como era que él se sentía con respecto a todo esto, a lo mucho su madre llegaría a comprenderlo, hasta cierto punto. Pero nadie lograría saber cómo era que se sentía en esos momentos, nadie.
— Sif, tengo que ir, es mi deber como hermano…
— Tu deber es quedarte aquí, Thor, como el Rey, mientras Odín despierta — la diosa lo sujeto de las manos y lo miro fijamente, sabía que usaría cualquier cosa para hacerlo desistir de sus planes, aunque que estos fueran inútiles, hasta mostrarse sumisa y tierna. — Por favor, Thor, espera hasta que Odín despierte.
— No puedo Sif — se soltó de su agarre suavemente, mientras veía la mirada triste de la guerrera. — Necesito ir a buscarlo y encontrarlo.
— ¿Encontrar que, príncipe Thor? — cuestiono una voz melodiosamente dulce a sus espaldas.
Ambos guerreros giraron, se encontraron con la bella y radiante diosa de la fidelidad, Sigyn, vestida con un largo vestido de color verde, con encajes de color dorado, al igual que su cabello, el vestido tenia largas mangas que caían en punta más allá de sus manos, sus hombros estaban descubiertos por un escote recto. Su cabello dorado y rizado estaba recogido en una enorme trenza que iba del lado superior derecho de su cabeza y finalizaba hasta el lado inferior izquierdo, cayendo por su hombro izquierdo.
Thor se inclinó en forma de saludo y Sif solo la saludo con la mano. Al parecer las viejas amistades aún seguían presentes.
— Lady Sigyn, ¡Que agradable sorpresa! — soltó educadamente el tosco de Thor. — ¿Cuánto tiempo sin verla?
— Lo mismo digo, su excelencia — su sonrisa era totalmente encantadora y dulce, todo en aquella mujer era dulzura y hermosura, a pesar de que era la más pequeña, tanto en edad como en estatura, de los tres. — No nos veíamos desde la fiesta que se celebró en el palacio, en su honor.
— Basta de formalidades, lady Sigyn, puedes llamarme simplemente Thor — sonrió de manera infantil.
— ¿Pero cómo me atrevería a semejante falta de respeto, su excelencia? — los colores se le subieron a su rostro, el cual, antes, era de un color níveo antes que se tornara completamente rojo.
— Vamos, Thor — soltó entre risas la guerrera mientras pegaba un codazo a su compañero —, lady Sigyn es una doncella hecha y derecha, no está acostumbrada a las informalidades de los guerreros.
La rubia mujer asintió mientras entrelazaba sus dedos frente a su abdomen y dejaba la cabeza gacha.
— ¡Ves! Hiciste que se apenara — ambos guerreros sonrieron y se miraron. — A todo esto, Sigyn, ¿qué te trae por aquí, al enorme castillo imperial?
La mujer se encogió más en su lugar y por unos instantes guardo silencio. Después, levanto el rostro y miro, por debajo de sus ojos a Thor y a Sif.
— Vine a visitar a la Reina Frigga, venía a traerle un recado un presente por parte de mi madre…
— Y, ¿Por qué no enviaste a una de tus sirvientas? — cuestiono extrañada Sif. Era extraño que una doncella de la casta de Sigyn, estuviera enviando presentes a otras mujeres, por muy amigas que fueran, ellas mismas. Por lo general, siempre enviaban a la servidumbre.
— Es que también vine a pedir el consejo de la reina — su voz sonó débil y un poco temblorosa. — Y de regreso a mi hogar, no pude evitar escuchar su conversación… En verdad, mis más sinceras disculpas.
— ¡Oh! — Exclamo el rubio mientras observaba a la doncella frente a él. — Me encontraba discutiendo con lady Sif sobre unos asuntos de mi hermano.
— ¿Acaso le ocurrió algo a el príncipe Loki en su prisión? — cuestiono preocupada la joven.
— ¿No estas enterada? — soltó confundido el dios del trueno.
— Thor — soltó entre dientes Sif mientras le pegaba un codazo.
La rubia negó con la cabeza mientras su semblante seguía siendo de preocupación. Thor sonrió al ver la veracidad en su expresión. Si, era posible, había alguien más que se preocupaba por su hermano, que entendería su punto y apoyaría en esta discusión.
— Tras el ataque de las bestias al palacio, mi hermano huyo de prisión.
— ¿El príncipe Loki huyo? — ahora su rostro era de total sorpresa.
— Así es — escupió Sif, reintegrándose en la conversación. — Y ahora, el príncipe Thor, quiere ir a buscar por todos los reinos a su hermano, dejando a Asgard sin un monarca, mientras que el padre de todo está en su sueño de recuperación — se acercó a Sigyn y la tomo de los hombros mientras la acercaba al rubio. — ¿Verdad que Thor debe de cumplir, primero, sus obligaciones como rey, por sobre todos sus decesos?
Sigyn se soltó del agarre de Thor y lo miro con ojos suplicantes. Al parecer se había equivocado con respecto a la joven; Sif había logrado convencerla y puesto de su parte, aun sin antes haber dado su punto de vista y el cómo se sentía ante todo aquello. Aunque poniéndolo de aquella forma, Thor quedaba como el malo en todo esto. La guerrera no tuvo que haber dicho aquello de esa forma.
La rubia tomo sus manos de manera tierna, mientras le sonreía.
— Príncipe Thor — comenzó con un tono de voz dulce —, por favor, traiga a Loki devuelta. Su hermano no puede esperar, él lo necesita, su excelencia.
— ¡¿QUE?! — grito sobresaltada Sif tras haber escuchado a la más joven de los tres, la cual le sonreía al gran dios del trueno.
— Gracias, Lady Sigyn — le respondió a la sonrisa el rubio.
— Y ustedes también necesita de él — esta vez su voz fue casi un susurro que solo Thor logro escuchar.
El rostro del hijo de Odín se comenzó a tornar confundido. No entendía las palabras de la doncella. Al parecer la mujer lo entendía más de lo que el suponía, pero no entendía por qué y cuándo se dispuso a preguntarle el sonido de una explosión, seguido por el característico sonido del cuerno de Heimdall hizo sobresaltar a los tres dioses que se encontraban reunidos.
Aquel característico sonido, semejante al de una trompeta, solo podía significar una cosa: Asgard estaba siendo atacada.
Otro sonido de una explosión se hizo presente, confirmándoselo.
Todo Asgard se hallaba sobresaltado y preparándose para lo que venía. Sabían que solo había dos ocasiones para las cuales Heimdall, el guardián del Bifröst, haría sonar suGjallarhorn, cuerno que le había regalado Odín: una de ella seria si se aproximaba el Ragnarök, y la segunda era si un enemigo peligroso se aproximaba. Y todo los asgardianos se temían que fuera la primera opción.
De los cielos vieron cruzar al hijo del padre de todo, con su Mjolnir en mano, volando a gran velocidad.
El dios del trueno estaba realmente angustiado ante lo que se avecinaba. Al llegar hasta Heimdall, seguido por sus fieles amigos, los cuales iban a caballo detrás del dios, interrogo al dios de la luz y guardián del puente sobre lo que acontecía.
— Es un enemigo al cual, usted y sus amigos, ya se enfrentó.
Heimdall señalo con el rostro el rumbo de donde provenían las explosiones y el rubio, al girar hacia el mismo punto que le indicaban, se sobresaltó al ver de quien se trataba. Eran los Chitauri.
— ¿Pero cómo es esto posible? — cuestiono el dueño del legendario Mjolnir, se denotaba en él total desconcierto y, sobre todo, se sentía herido. Ahora entendía en donde hacia donde había ido su hermano, y lo peor del caso, es que él se había preocupado y ocupado en buscarlo con desespero. Que tonto había sido.
— ¿Qué buscan? — cuestiono Hogun, con su tono serio.
— Buscan al príncipe perdido — expuso Heimdall sin mostrar emoción ninguna.
— ¿Qué? — ahora el sorprendido era Thor.
Un leviatán emergió del cielo, seguido de varias naves flotantes. El rubio, Sif y los tres guerreros se sobresaltaron ante lo que estaban viendo. Después de eso, una voz potente sobresalió entre todo aquel ataque.
"Asgard, denme a su traidor, que lleva por nombre Loki, y no les tendré por que destruir su ciudad".
Toda Asgard se sobresaltó. Al parecer, el rubio había malinterpretado todo. Gruño, molesto consigo mismo y comenzó a girar su mazo.
— ¡Thor! — le llamo Sif, casi en un grito. — Debemos hacer algo.
El aludido giro su rostro hacia la guerrera, sin dejar de girar su Mjolnir.
— Busquen a todos los guerreros de Asgard. Que nadie se acerque al castillo. Ese, será el punto seguro.
Y dicho esto, salió disparado de nuevo hacia el cielo, dejando atrás a sus amigos guerreros.
Se dirigió hasta el Leviatán que flotaba en el cielo, pero al estar lo bastante cerca, logro vislumbrar una nave que flotaba detrás de este, más grande de lo que normalmente eran los pequeños deslizadores de los chitauri. Se aproximó hasta ella y se paró en la parte superior de esta.
— ¡Muéstrate! — grito enfurecido el dios del trueno mientras alzaba su mazo y comenzaba a convocar a los truenos.
"Vaya, que rapidez" soltó una voz potente, la cual provenía de dentro de aquella nave. "No pensé que la respuesta fuera a llegar tan pronto, asgardiano".
— ¿Quién eres? — volvió a gritar Thor, ignorando completamente la voz que resonaba.
"Pero que falta de respeto, por parte de los asgardianos. Creí que eran una civilización más avanzada, eso lo pagaran caro, dios del trueno".
El leviatán que cubría a la nave se comenzó a mover, al igual que las naves, comenzando atacar a la ciudad. Thor intento lanzarse sobre aquellas naves, pero un disparo hizo que cayera en la misma nave. Se comenzó a poner de pie, un poco adolorido mientras miraba que detrás de él había un chitauri armado a un lado de una creatura enorme de color morado, muy distinto al aspecto de los chitauri. Este estaba sonriéndole mientras posaba sus manos a su espalda.
— ¿Quién eres? — volvió a preguntar mientras se incorporaba y atraía hacia él el mazo que se hallaba a su lado.
— Veo que eres muy impaciente, hijo de Odín — se acercó un poco al rubio mientras este solo apretaba su mazo con fuerza. — Mi nombre es Thanos de Titán, el líder de los chitauri. Y he venido a por mí venganza con un cierto dios de las travesuras.
— ¿Tu eres con quien se alió Loki, para conquistar Midgard? — cuestiono Thor, tratando de conectar todos los puntos.
— Era cierto cuando el hijo de Laufey me dijo que eras una bestia primitiva que no podía pensar — soltó irónico mientras observaba al dios del trueno. — Y respondiendo a tu pregunta, hijo de Odín, sí; y vengo por lo que me pertenece: mi venganza contra él.
— Para tu desgracia — se paró a decir Thor mientras sujetaba con fuerza a su Mjolnir —, mi hermano no está aquí, huyo hace unos días.
— ¡Pero qué pena! Ahora tendré que destruir toda Asgard solo por aburrimiento — su sonrisa se mostró amplia en su rostro morado.
Thanos giro y se dispuso a entrar de nuevo en la nave, pero Thor, dando un gran salto, se posicionó frente a él, impidiéndole el paso.
— No dejare que destruyas mi hogar, Thanos — lo amenazó con el mazo.
El titán sonrió ante aquello y ordeno al chitauri que lo acompaña que atacara. Se lanzó sobre Thor, el cual de un solo movimiento de su mazo lo mando volar lejos de la nave. Ante esto, el rubio sonrió desafiante, pero el sonido de gritos y una explosión le borro aquella sonrisa.
— ¿Quién me impedirá destruir toda Asgard? ¿Acaso tú, Thor? — su voz era desafiante y sus brazos estaban extendidos, mientras que de sus manos emanaba energía de color purpura con un contorno negro.
— ¡No, yo! — escupió una voz fuerte y potente, seguida por el relinchar de un caballo.
Ambos hombres giraron sus rostros encontrándose con el padre de todo, montado sobre su caballo de ocho patas, del cual, comenzaban a desaparecer unas alas hechas de energía mágica. Era verdad cuando Loki le había dicho a Odín que ningún caballo lo igualaría y que este lo llevaría por mar, tierra y, sobre todo, aire a grandes velocidades.
Thanos observo de frente a Odín con recelo, mientras esta seguía montado en Sleipnir amenazándolo con su cetro. La sonrisa del titán se fue mostrando poco a poco, conforme avanzaba al viejo dios.
— Cuanto tiempo Alföðr* — lo saludo con recelo el titán. (*Nota: padre de todos, uno de los tantos nombres con los que se le conoce a Odín)
— Mucho, Thanos — correspondió denotando autoridad.
— Pensé que te encontrabas en tu preciado sueño, Odín.
— Como veras, tu información es totalmente falsa. ¿Qué buscas, Titán Loco?
— Hacia tiempo que nadie me llamaba de aquella forma — sonrió divertido Thanos mientras avanzaba, unos pasos, hacia el dios principal. Giro un momento el rostro hacia Thor y le mostro aquella misma sonrisa. — Vengo a terminar una encomienda mía, pero tu hijo me comentaba que no podía cumplir, porque el hombre que necesito para cumplirla, no se encuentra aquí, ¿es eso cierto?
— Totalmente — respondió tajante el rey de Asgard. — Loki no se encuentra aquí, él huyó, al parecer, de ti.
— Ya veo…
— Si no tienes más que hacer aquí, Thanos, te ordeno que te retires de Asgard.
Thanos sonrió y giro, dándole la espalda a Odín. Se encamino hacia la entrada de su nave, aun con la sonrisa plantada en su rostro.
— Lo hare, solo porque tú lo pides, Alföðr — paso enseguida de Thor y le susurro suavemente.— Además, es posible que lo encuentre en Midgard, ya que si no cumplo mi venganza contra él, la tierra lo pagara.
Y dicho esto, entro a su nave, dejando al dios del trueno con los ojos abruptamente abiertos.
— Vamos, hijo — ordeno Odín mientras hacía relinchar a Sleipnir, a la par que al caballo le volvía a salir aquellas alas de magia.
El rubio asintió y comenzó a girar su Mjolnir, para después salir disparado detrás de su padre y su caballo.
Una vez que llegaron al palacio, Thor logro observar como las naves de los chitauri comenzaban a salir, siguiendo la enorme nave Nodriza en donde antes se había enfrentado a Thanos. Al parecer, con lo que había visto, Asgard no había sufrido tanto daño.
Al bajar de Sleipnir, Odín se mostró de nuevo totalmente debilitado, viendo esto, su hijo se apresuró a ayudarlo, mientras llamaba a los guardias cerca del lugar.
— ¡Preparen su habitación! — ordeno el dios del trueno mientras sujetaba con fuerza a su viejo y cansado padre. — ¿Qué es lo que ha pasado, padre?
— He interrumpido mi sueño para poder detener la amenaza de Thanos — su voz era constante, pero aun así se podía denotar el cansancio en la misma.
— ¿Dónde conociste a Thanos?
— Thanos… era un enemigo que ha intentado robar el Guante del Infinito en contadas ocasiones, pero sin éxito. Tal vez, haya aprovechado esta ocasión para robarlo…
— Tienes razón… — concordó Thor, giro a su costado y viendo al guardia le indico: — Vayan a la bóveda de tesoros y vean si todo está en orden.
— Si, su excelencia — y salieron corriendo con rumbo a la bóveda.
Llevaron al padre de todo hasta su habitación, en donde se encontraba sentada la reina y madre de Thor, Frigga.
— Odín — se lanzó la mujer sobre su marido y, retirando al guardia, ayudo a su hijo a llevar al rey hasta su cama.
Acomodaron a Odín en sus aposentos y los recostaron lentamente sobre la gran cama. Frigga comenzó a marcar las runas de protección en el lugar indicado y el escudo comenzó a cubrir la cama de su padre.
— Padre, tengo que ir a Midgard y protegerla del mal de Thanos — su voz era serena y firme, a pesar de que sabía que su padre se opondría a dejar Asgard desprotegida, Thor no podía dejar que su amada Midgard pereciera. — No puedo asumir, aun, mi papel como rey de Asgard. Lo siento, padre.
Los ojos de Odín se fueron cerrando lentamente, mientras asentía levemente y dejaba derramar una lagrima por su mejilla, para después quedar bajo el pesado sueño que le serviría para recuperar fuerzas.
Nunca se había imaginado que tras haber llegado a Midgard y haber ido directamente a una misión, se encontraría con Loki en un establecimiento, acompañado con una mujer.
Ahora se encontraba cargando a un histérico Loki, el cual pataleaba y golpeaba mientras volaban.
— ¡Suéltame, estúpido salvaje! — gritaba Loki mientras era sujeto por el brazo de Thor.
— Necesito de tu ayuda, hermano…
— Pero yo no quiero darte esa ayuda…
— Lo siento hermano — dijo Thor antes de dejar inconsciente a Loki de un golpe.
El viaje de regreso a la torre de los Vengadores fue más calmado una vez que el dios del caos yacía inconsciente en los brazos de Thor.
En esos momentos el rubio se sentía sumamente feliz. Al fin había encontrado a su hermano y había podido cumplir su promesa, a pesar de que haya sido de manera espontánea, aun así, la había cumplido. Lo había buscado, con desespero, y lo había encontrado. Y a partir de ahora, no permitirá que nada lo apartara de su hermano, ni si quiera S.H.I.E.L.D. ni mucho menos sus compañeros de batalla, los Vengadores.
Ahora, el problema sería el que sus amigos aceptaran la ayuda de su hermano, ya que estaba seguro de que estos aun le guardan resentimiento.
— Te pedí unas donas y un café de Starbucks, y me traes a Cornamenta del universo de Harry Potter, ¿es en serio? — Tony Stark observaba al hombre recostado sobre su sofá, hombre que una vez lo había lanzado por la ventana de uno de los pisos de su edificio, mientras le daba un sorbo a su vaso con su whisky favorito. — En verdad, Thor, ¿tenemos que hablar de nuevo entre la diferencia entre un dios nórdico y una caja de donas? Pensé que lo había dejado en claro la última vez.
— Te prometo, hombre de acero, que no hará destrozos — soltó suplicante el rubio que estaba enseguida de él. — Mi padre sello sus poderes, una vez que estuvo encerrado en la cámara de torturas.
El genio solo logro soltar un suspiro prolongado.
El dios del trueno no era consciente de lo que podría provocar la simple presencia, aun así sin poderes, del dios del caos.
Sabía que todo se complicaría en el momento en el que el rubio arribó a su torre, todo húmedo por la lluvia de noviembre (aunque sonara épica la frase, en realidad era más complicado), cargando a su hermano inconsciente mientras iba y lo recostaba sobre aquel sillón. Por fortuna nadie estaba aún en la torre, pero no tardaban en llegar, puesto que se habían citado para una reunión para hablar del problema de Thanos o como sea que se llamara.
Thor había mencionado que ocuparían la ayuda del dios del caos, pero como era de esperarse nadie aprobó la noción del rubio, lo cual deprimió un poco al mismo. Pero ahora, todo era diferente, el dios de las travesuras estaba en la torre y, quisieran o no, él debía de estar implicado en todo esto.
Además parecía ser que el grandulón había cambiado su estado de ánimo. A decir verdad, llevaba casi todo el tiempo en el que duro su supuesto hermano encerrado con aquella sombría tristeza que intentaba disimular. Le afectaba que Loki estuviera encerrado, y aquello era algo que, al fabuloso Tony Stark, no le podían ocultar. El había vivido en carne propia el necesitar ver bien a alguien durante algún tiempo y entendía a la perfección como es que Thor se había sentido y al verlo, en estos momentos contemplar al sujeto, que dos años atrás lo quería asesinar, con una radiante sonrisa era más que la confirmación de aquella suposición.
Tony se acercó un poco más al rubio mientras le colocaba una mano al hombro, aquello era un poco complicado para él, debido a la diferencia de alturas, pero aun así quiso darle un poco de apoyo al dios.
— Sabes que el cornudo puede pasar el tiempo que necesite bajo este techo...
— Gracias, hijo de Howard — soltó el rubio con una sonrisa aún más marcada.
— Pero tienes que saber que los otros, posiblemente, no estén completamente de acuerdo con esto — expuso de manera seria, el dios debía de saberlo, a pesar de que le dolía, tenía que saberlo. — Debes de recordar que muchos, incluido yo, tienen algo en contra del dios, así que, no te aseguro que lo acepten y lo tomen muy bien.
— Soy consciente de esto — agacho la mirada Thor, por más que quisiera negarlo, había vuelto a sentir tristeza —, pero no permitiré que nadie le haga daño, ni mucho menos que él hiera a alguien.
— ¡Gracias, nos sentiremos más seguros así! — exclamo con sarcasmo el billonario, lo cual, el dios del trueno no comprendió y sonrió ante aquel comentario. El genio suspiro y volvió su vista al dios mientras se comenzó a masajear el puente de la nariz. — Te recomiendo, Beach boy, que vayas a encerrar a este hombre en tu cuarto, porque no tardan en llegar los demás de sus asuntos y pegaran el grito en todo el universo si se encuentran con este aquí.
Thor asintió y fue al sillón, tomo al inconsciente dios entre sus manos a la par a la voz de JARVIS, que resonó en la sala de estar del piso de entretenimiento.
— Señor, el agente Barton y capitán Rogers acaban de llegar al edificio — la voz de la IA resonó monótona como siempre, cumpliendo su cometido de mantener al tanto de lo que ocurría en la mansión al billonario.
— ¡Ves! Te lo dije — exclamo Stark señalando a los hermanos, mientras los veía dirigirse a la salida de la habitación. — Si algo sale mal, será tu culpa, Grandulón. Diré que me amenazaste, ¿Entendiste?
Solo escuchó el eco que provocaba la estruendosa risa del asgardiano mientras se cerraba la puerta, y este caminaba por el pasillo, rumbo al elevador.
— JARVIS, diles a Steve y a Clint, y también a los que vayan llegando, que vayan directamente a la sala de reuniones, ahí los estaré esperando — ordeno a su mayordomo digital.
"— Enseguida, señor."
Una vez solo tomo su vaso vacío, se dirigió al mini bar que había en la sala y, sirviéndose un poco de whisky, se tomó de un sorbo la bebida que tenía en aquel vaso.
Sabía que si no se volvía alcohólico por su adicción a dicha sustancia, lo haría por el estrés que le provocaba el vivir con varios lunáticos y desaliñados superhéroes. Fue entonces que cuestiono que si realmente había hecho lo correcto al invitarlos a vivir en su torre.
¡Grandiosa idea Stark!
— Ya estamos todos, Stark. ¿Cuál es el nuevo drama? — pregunto fastidiado el arquero mientras jugaba con una pluma entre sus dedos.
— No, aún falta gente — soltó la rubia, la cual llevaba por nombre Carol.
Todos observaron los lugares que estaban vacíos en la mesa y soltaron un ligero suspiro. Era algo normal, que al momento de este tipo de reuniones, dichos lugares siempre se mostraran vacíos.
— La hormiga y la avispa siempre llegan tarde — soltó fastidiado Clint mientras recargaba su mejilla en su mano. — Por eso debemos dar inicio, qué más da si estén o no.
— Barton tiene razón — expuso el rey de Wakanda. — Stark, dinos de una buena vez a que nos reuniste, hay personas que tienen asuntos que atender.
Tony Stark se volvió el centro de atención en ese momento. Algo a lo que siempre había estado acostumbrado.
El grupo de vengadores que estaban observándolo buscaban respuestas ante aquella reunión tan premeditada a la que había convocado.
En un principio, el objetivo de aquella reunión era solo para molestar a los nuevos y antiguos miembros de los vengadores, con la estúpida pregunta sobre de qué color podían pintar la nueva torre que tenía pensado en instalar en Inglaterra y, posiblemente, al final trataría sobre el tema del que últimamente se había tratado: la amenaza del líder de los chitauri en contra de la tierra, con el objetivo de destruirla. Pero todo había cambiado en el momento en que Thor había llegado con Loki en brazos a su torre y, para su desgracia, tendrían que desplazar el tema del color de su torre para otro momento.
— El motivo por el cual los convoque en esta noche es por el mismo motivo de la reunión pasada...
— ¿El tamaño de tus pantallas para la torre Stark de Inglaterra? — giro sus ojos, molesto, el capitán. — Porque si volvemos a discutir eso, Stark, te juro que no te incluiremos en el intercambio de navidad.
— Vamos Capi—paleta, tienes que aceptar que eso era una crisis del tamaño del mundo — puntualizo mientras hablaba con las manos, los presentes solo propiciaron a soltar un bufido de fastidio. — Pero, para mi desgracia, no tocaremos ningún tema relacionado con la torre. Trataremos el tema de Thanos.
— ¿Hay alguna novedad? — pregunto Natasha con tono serio.
— Si — soltó secamente Tony —, surgió una anormalidad en Florida, la cual JARVIS detecto, y mande a Thor a investigarla.
— Y, ¿Qué encontró? — se apresuró a cuestionar Banner.
El genio presiono unas teclas tridimensionales en la mesa y del centro de la misma apareció una imagen.
— Esto.
La imagen mostraba un grupo de personas muertas, a las cuales habían herido de manera salvaje. Sus cuerpos se encontraban tirados en el suelo, cerca de un basurero.
La reacción fue unánime en todo el lugar: sorpresa. Algunos reaccionaron, además, con algo de repulsión y algunos otros no soportaron la imagen y simplemente giraron el rostro.
— ¿Pero qué demonios es esto? — cuestiono Rogers sobresaltado mientras se alzaba de su asiento y posaba sus manos en la mesa.
— No entiendo que es lo que tiene que ver esto con Thanos — comento la viuda negra con su semblante inmutable, solo la había modificado la sorpresa de segundos atrás.
— Lo sé, de esta forma no tiene ninguna relación con Thanos, pero este video — movió la imagen de la mesa y apareció una semejante, pero de más baja calidad frente a ellos, Tony le puso play y el video comenzó a reproducirse —, si les dirá.
En el video se escuchaban unas voces de unos jóvenes que estaban grabando, por morbo y para hacerse famosos en YouTube, los ruidos del ambiente, como el de los autos y murmullos de la gente, se hacían presentes. De repente, los cuerpos comenzaron a moverse y a cambiar de forma, enfrente de los espectadores, los cuales gritan aterrados, pero no dejaban de grabar; la forma que empezaban a tomar los cuerpos era mas mecánica, su piel se vuelvo de color grisácea y sus extremidades comenzaban a verse con una especie de armadura mecánica. Su aspecto se había vuelto muy diferente, pero las personas ahí presentes, al menos en su mayoría, sabían que significaba.
— Chitauris — fue lo único que pudo expresar el capitán cuando se dejó caer en su asiento, mientras el resto de los presentes observaban anonadados.
— ¿Qué significa esto, Tony? — pregunto ahora el doctor Banner.
El filántropo soltó un suspiro y, llevándose una mano a la cara, masajeo el puente de su nariz, cosa que había utilizado la mayor parte del día. Verdaderamente, este día había sido un tanto agotador.
— Significa que aún desconocemos totalmente a nuestro enemigo.
— Pues podríamos conocerlo si le llegamos de frente y le decimos: "Hola ¿qué tal?" — soltó la chica de cabellos cortos que acababa de llegar, la cual estaba recargada en el marco de la puerta. — Disculpen el retraso, Hank estaba haciendo unos experimentos en su laboratorio y no quería venir hasta terminarlos.
La joven entro con pasos ligeros y se encamino a uno de los asientos vacíos.
— ¿Donde esta él, Janet? — pregunto Carol.
— Se entretuvo con algunas cosas de la torre, ya saben lo de siempre: Laboratorios — se sentó en su lugar y se cruzó de brazos.
— Con respecto a tu noción, querida Janet, no creo que sea una buena ir a presentarse como si se tratara de una cita — comenzó Stark mientras tomaba asiento —, lo que necesitamos es alguien que nos instruya y nos ayude con nuestro enemigo.
— Y ¿Que propones Stark? — cuestiono Clint. — Porque te recuerdo que los sujetos que podríamos utilizar para investigarlos, ya están destajados y muertos.
— Yo pensaba, más bien en una diva con cuernos...
— ¡Oh no Stark! Ni siquiera lo pienses.
— Vamos, Barton, tienes que aceptar que es una buena idea.
— Estoy de acuerdo con Clint, no es una buena idea — expuso la pelirroja molesta. — Traerlo aquí es un gran riesgo, sin mencionar que también es una estupidez.
— Esperen, ¿Me he perdido de algo? — pregunto Janet con un semblante confuso.
— Se refieren al hermano de Thor, Loki — explico T'Challa mientras observaba a Stark discutir, estando él de brazos cruzados. — El mismo hombre al que hemos mencionado en las pasadas reuniones.
— No me refería a traerlo, si no a cooperar con él — comenzó dudoso Stark, por primera vez tenía miedo de alguna mujer, más bien de lo que le podía hacer esta mujer. — Es mejor saltarnos unos pasos, hay que resolver esto pronto. Además, ese era el otro punto a tratar de esta reunión…
Los ojos de la viuda se abrieron grandemente. Al parecer, había comprendido a lo que el billonario se estaba refiriendo. Ahora sí, todo se comenzaría a derrumbar.
— ¿En dónde está, Stark? — cuestiono molesta Natasha mientras se ponía de pie.
Stark se puso de pie y comenzó a retroceder. Aquella mujer era realmente aterradora cuando se molestaba. Natasha Romanoff era una mujer que rara vez dejaba que sus emociones salieran a flote, pero cuando estas afloraban, como en estas ocasiones, era seguro que lo peor estaba por ocurrir.
— No fue idea mía — señalo a Thor mientras intentaba escudarse en Rogers. — Ricitos me amenazo, era imposible negarse habiendo una amenaza de un dios, y nórdico, de por medio.
Natasha se giró y observo con recelo al rubio que le sonreía tontamente como siempre. Al parecer no había comprendido aun, la gravedad del asunto.
Barton se puso de pie y gruño mientras sujetaba la pluma con la que antes estaba jugando.
— Necesito saber dónde está — su tono también era molesto, era el que realmente debía de estarlo por lo que le había hecho —, tengo asuntos pendientes con ese bufón.
— Esta aquí, en la torre — respondió forzadamente el dios del trueno. — En estos momentos se encuentra en mi cuarto…
— ¡Oh cierto! ¿Cómo lo mantuviste quieto? — cuestiono curioso Tony, realmente aquello llevaba tiempo carcomiéndole.
— Lo sujete a algo que no podrá levantar nunca…
— ¡Excelente! Así será más fácil acabar con él — exclamo con una radiante sonrisa el arquero.
— Eso, si te lo permito, hijo de Barton — amenazo Thor mientras se ponía de pie, realmente molesto.
Todo pintaba para que se diera una enrome, pero divertida, batalla campal. Sería muy interesante ver quien ganaba de una pelea entre el majestuoso dios del trueno contra el Legolas del siglo XXI, lo cual, era muy evidente hacia donde estaba inclinada la balanza del triunfo. Lo malo de todo esto es que su torre se vería afectada en todo aquello, como era de costumbre. Eso era algo que se ganaba por meter a tanto loco bajo el mismo techo.
— ¡Vamos a tranquilizarnos todos! — el capitán hizo uso de su potente voz y habilidades para mantener todo en orden para apaciguar la discusión, sus brazos se habían alzado en seña de querer calmar todo en aquel lugar. Barton y Thor giraron hacia Rogers prestando atención. — Tenemos que poner las cosas en claro — trago saliva y continuo. — Propongo hacer un debate en donde expongamos los puntos a favor y en contra, para después hacer una votación al respecto, ¿de acuerdo?
Los vengadores asintieron al mismo tiempo. Todos volvieron a tomar asiento y dirigieron su vista al encargado de llevar a cabo dicho debate.
— Muy bien, empecemos de mi lado derecho — giro su rostro y asintió débilmente — ¿Bruce?
El doctor se mostró tímido y negó con la cabeza mientras se subía los lentes con el dedo corazón por el puente de la nariz.
— No sé qué opinar — su voz era serena y cansada, su rostro mostraba algunas ojeras, seña de que el pobre hombre no había dormido en varios días, cosa que ya era normal en él. — Desde una vez lo aclaro, pienso anular mi voto.
— De acuerdo, ¿Señorita Danvers?
— No conozco a Loki, para empezar — expuso la aludida —, así que no puedo juzgarlo a él. Pero puedo asegurar algo. Thanos está cerca y es fuerte. Durante mi estadía en los cuarteles de S.W.O.R.D., en La Aguja, conocí a un grupo de héroes espaciales, llamados Guardianes de las Galaxias, los cuales se hicieron aliados de S.W.O.R.D. Un día, recibimos la señal de que habían contactado con una nave que ellos no identificaban, nos dijeron que hoy mandarían un informe de ella, pero por desgracia, perdimos su contacto tras recibir el nombre del líder de aquella nave: Thanos.
"Thanos es alguien fuerte, y yo pienso que si tenemos a alguien que conozca de ese monstruo, es mejor tenerlo de nuestro lado — alzo la mano y soltó firmemente. — Yo voto a favor de que se quede.
Varios de los presentes soltaron un suspiro y otros solo pudieron manifestar un bufido.
— Excelente. Tu turno T'Challa.
— Conozco de mitología nórdica — su voz era seria y profunda, algo normal en él —, y sé muy bien quien es Loki y lo que simboliza, y no pienso arriesgarme a que al final, termine traicionándonos. Voto en contra.
— Yo pienso — se adelantó la avispa antes de que le cedieran la palabra —, que deberíamos de darle una segunda oportunidad. El pobre hombre estaba perdido. Además, sería interesante conocer a otro dios nórdico y tenerlo como aliado — sonrió divertida y alzo la mano. — Completamente a favor.
— Ya saben lo que yo pienso — expuso la pelirroja mientras se cruzaba de brazos y hacia una mueca con la boca.
— Opino lo mismo — puntualizo Barton.
— Correcto — los ojos azules se posaron sobre dios del trueno, el cual tenía un semblante angustioso. — Supongo que tu voto es a favor al igual que tu punto de vista, o ¿me equivoco?
— Estas en lo correcto, capitán — asintió Thor un poco sereno.
— ¿Stark?
El aludido soltó un prolongado suspiro mientras se hundía en su asiento.
— A mi parecer, creo que sería buena idea contar con el apoyo del Ciervo — comenzó el dueño de la torre mientras jugaba con sus dedos. — Lo quieran aceptar o no, necesitamos la ayuda de Loki para poder destruir a Thanos. Los chitauri que encontramos en Orlando, Florida, tienen el mismo aspecto que los de hace dos años, pero esta habilidad nueva suya, de tomar apariencia humana, puede indicar que posiblemente haya más de ellos, trasformados en humanos, en la tierra.
— En eso concuerdo con Tony — expuso Bruce mientras se quitaba sus lentes y los comenzaba a limpiar con una toallita. — Nuestro enemigo, al parecer, se ha vuelto más fuerte o nos está mostrando habilidades que anteriormente no nos había mostrado. Todo esto sería un problema para nosotros en el futuro, si no conocemos, del todo, a nuestro enemigo.
— ¿Eso significa que votas a favor? — cuestiono curioso Barton.
— ¡N—no! ¡Por supuesto que no! — se apresuró a responder mientras se colocaba los lentes de nuevo. — Mi voto sigue siendo nulo, es solo que quiera aclarar que lo que Tony exponía, era muy cierto.
— Creo que es obvia mi postura, no falta decir que estoy favor de esto — concluyo el hombre de hierro.
— Bueno, solo resto yo — índico Steve mientras se sentaba recto en su silla. — Y tengo que aclarar que, por más que me duela mi querido amigo Thor, no puedo aprobar esta noción. Me niego a cooperar con él.
— Esto nos deja, si mis cuentas no me fallan, en un tremendo empate — Tony sintió como todas las miradas se posaban, a una velocidad enrome, de él para luego irse hacia Bruce Banner. — Lo siento, doctor, pero tienes que darnos tu voto.
El ambiente se comenzó a tornar pesado. Todos los ojos de los presentes se posaban sobre el experto en radiación gamma, el cual estaba completamente nervioso por la encrucijada en la que ahora se encontraba. Tony solamente pidió que, por tanto estrés que estaba sufriendo, no se terminara transformando en el otro tipo y su preciada torre quedara hecha ruinas, de nuevo.
— Tony, creo que ya logre terminar los planos para el prototipo de ultrón — entro a la sala de reuniones, sacando a todos de sus pensamientos, mientras observaba unos papeles que traía en sus manos —, creo que sería bueno usar la inteligencia de JARVIS para este proyecto…
— ¡Hank! — lo saludo el genio de manera exaltada y mostrándose, falsamente, radiante, mientras se ponía de pie e iba y abrazaba de lado al aludido. — Haz llegado en el momento justo.
— ¿Ocurre algo? — pregunto el castaño con semblante preocupado mientras se encogía en el brazo del genio.
— A resumidas cuentas, querido amigo, necesitamos tu voto para saber si nos quedamos con el loco y dañado hermano de Thor…
— No ofendas así a mi hermano — soltó molesto Thor.
— Si como sea — dijo fastidiado Tony —, si nos quedamos con él o lo desechamos del plan para acabar con Thanos.
— ¿Te refieres a Loki, el que ataco Nueva York hace dos años, con el ejercito de alienígenas?
— El mismo — le sonrió, radiantemente, Stark.
Se cruzó de manos por unos instantes, para después llevar su mano libre de los papeles a su mentón, intentando reflexionar la situación. Tony, al igual que el resto de los presentes habían comenzado a impacientarse al ver que el hombre solo se quedaba de aquella forma en silencio, sin dar voz ni voto.
— Pienso que sería conveniente — rompió el silencio mientras se masajeaba la barbilla — que contemos con todo el apoyo. Además, teniendo en cuenta que el sujeto en cuestión estuvo aliado con nuestro enemigo, supongo que sería un arma de doble filo. Pero, tenemos que aprovechar aquel lado sin filo.
— Eso quiere decir que…
— Estoy a favor, supongo.
— ¡Excelente! Todos se han vuelto locos aquí — exclamo molesta la pelirroja.
— Ahora solo tenemos que tratar con el mal genio de Loki y buscar que nos quiera apoyar en esto. Alguien debe de ofrecerse a convencerlo.
— Yo lo puedo hacer — alzo la mano un sonriente Thor.
— No lo creo — expuso Bruce — creo que si Thor va, lo único que recibiremos serán negativas. Necesitamos a alguien que él no conozca y le dé el beneficio de la duda…
— ¿Y quién propones tú, entonces? — cuestiono de brazos cruzados Steve.
— No lo sé.
— Supongo que — comenzó la hormiga mientras analizaba todo — debe de ser alguien dispuesto ayudar a alguien relativamente dañado, sin ofender Thor. Alguien con experiencia en reformar a gente mala…
— Pym — le palmeo el hombro Tony mientras le mostraba una sonrisa y el aludido giraba hacia él —, gracias por ofrecerte.
— Disculpe, Señor — sonó la voz etérea de JARVIS —, el señor Laufeyson está gritando con histeria el nombre del señor Odinson, mientras suelta ofensas al mismo.
Stark pudo ver como el semblante sereno del Doctor, había cambiado a uno de total angustia.
Esto sería algo realmente divertido.
— ¡Sophie! — exclamo potentemente.
La cabeza dejo de zumbarle en el momento en que despertó desesperado. Su respiración era agitada y se encontraba sudando. Hacía mucho tiempo que no tenía pesadillas, y ahora había experimentado una, la cual había sido un tanto extraña. En ella, había visto a Sophia sentada en un sillón de piernas cruzadas, la mujer se encontraba muy quieta y serena, no se movía para nada, ni siquiera podía percibir el movimiento de su respiración. Decidió acercarse para asegurarse que todo estuviera bien, pero conforme avanzaba, aquella habitación que había sido blanca en un principio, comenzó adornarse con manchas rojas al igual que la mujer. Cuando esta frente a ella, observa que sus ojos se encontraban cerrados y al acercar su mano para tocar su cabeza, esta se separa de su cuello y cae rodando al suelo mientras chorros de sangre comienzan a surgir del cuello inerte. El hombre propicio a soltar un alarido lastimero que le raspaba la garganta, para terminar observándose así mismo en un espejo, en el cual, su reflejo revelaba que todo él estaba manchado con sangre y en su otra mano, sujetaba una lanza la cual también estaba chorreando sangre, la sangre de ella. Él la había matado.
El shock del momento hizo que se despertara angustiado y tan agitado. Intento buscar a la mujer, pero la habitación en la que se encontraba le era totalmente ajena a él. No sabía en donde se encontraba y, mucho menos, el como había llegado ahí. Intento hacer memoria de los acontecimientos de antes de haberse quedado dormido, pero le fue muy difícil el acceder a ellos, la cabeza le dolía cada vez que lo intentaba.
Lo que necesitaba, en esos momentos, era relajarse, el sueño le había perturbado demasiado y lo había tensado mucho.
Busco levantarse para poder estirar los músculos, su cuerpo se lo pedía. Pero cuando intento incorporarse, algo se lo impidió. Levanto el rostro para ver que era la obstrucción y fue cuando se percató que una opresión, de la cual no había sido consciente hasta ese momento, la cual provenía de un objeto grande y pesado que estaba sobre su abdomen. Intento levantarlo pero le fue imposible, fue ahí que reconoció lo que lo retenía en aquel lugar: el Mjolnir de Thor. Y fue entonces que todo vino a su memoria como una cubeta de agua fría.
El momento en que estaba con Sophia en aquella cafetería, las cosas que compartió con él, los momentos de risas, cuando Thor llego y los interrumpió, cuando Sophia lo reconoció, tanto a él y al estúpido rubio, cuando se enojó, lo repudio y se largó del lugar totalmente destrozada y cuando su hermano se lo llevo volando y le dio un golpe para dejarlo inconsciente.
Eso quería decir que en estos momentos, se encontraba en la habitación de Thor, posiblemente en la torre de los vengadores. La desesperación lo comenzó a inundar. Necesitaba encontrar a Sophia y debía arreglar el problema que la bestia de Thor había provocado. Todo se había derrumbado y tenía que arreglarlo.
Intento mover el mazo, pero como era de esperarse le fue imposible.
— ¡THOR! — grito furioso el dios del caos mientras comenzaba a moverse desesperado. — ¡Con un demonio! ¡Quítame esta maldita cosa!
Sus movimientos eran precipitados mientras pataleaba en la cama. ¿Cómo se había atrevido aquel descerebrado a dejarlo abandonado sobre aquella cama con el Mjolnir sobre de él? Aquello era una humillación a la cual Loki no estaba dispuesto a repetir. Ya lo había hecho una vez, y en ese momento la desesperación se hizo presente. Esta vez no era la excepción y, podía asegurar, que dicha emoción era más intensa.
— ¡Maldito hijo de Odín! ¡Si no me liberas en estos momentos, te juro que te meteré tu puto mazo por tu enorme culo!— cierto, estaba siendo muy majadero, pero la situación lo ameritaba, en verdad había perdido todo su auto control, y por ende, su serenidad.
Siguió soltando ofensas y alaridos. Tal vez no le dolía el tener el mazo sobre de él, este era pesado, pero podía resistirlo; lo que en verdad le dolía era el esfuerzo utilizado para poder retirar dicho mazo de su cuerpo.
Transcurrió un lapso de tiempo que Loki no supo identificar, en el cual soltó cada ofensa que se le venía por su mente, hasta que se cansó de esto y logro pensar que, a pesar de todo lo que gritara e intentara liberarse, sería infructuoso, ya que, por más que le doliera aceptar, necesitaba de Thor para poder hacer algo.
Luego de unos instantes, la puerta se abrió y dejo ver a un grupo de personas, de las cuales sobresalían dos individuos: Thor y el otro no lograba reconocerlo.
— ¡Vaya! Pero que sorpresa, pero si son el ridículo hijo de Odín y sus mediocres vengadores — soltó con todo el veneno en sus palabras, a pesar de la posición en la que se encontraba no era conveniente, para él, mostrarse débil, debía seguir mostrándose como el dios que aun ellos recordaban. — Dime, Stark ¿Acaso no te alcanzo el dinero para reconstruir una torre con una celda especial para los monstruos?
— De hecho — alzo la mano el aludido para hacerse presente, a pesar de tener baja estatura a comparación con los otros, podía hacerse notar —, tengo tres. Pero debo aceptar que la idea del mazo de tu hermano es mucho más efectiva.
Loki arrugo el entrecejo anta el comentario mientras el hombre de hierro le sonreía tontamente. Aspiro aire profundamente para después irlo soltando poco a poco.
— Según lo que me dijo Thor — comenzó un poco más serio, pero aun así utilizando, en ocasiones un leve tono de sarcasmo —, los héroes más poderosos del Planeta, necesitan de mis servicios para un problema. ¿O me equivoco?
— Estas en lo correcto, Loki — le indico el hombre que está al lado de Thor, este no le era conocido y enarco una ceja al escucharlo hablar como si de un amigo se tratara. — ¡Oh! Disculpa — se llevó una mano a la cabeza mientras se sacudía un poco la melena castaña que traía, en su rostro se había formado una sonrisa tonta. — Soy el Dr. Henry Jonathan Pym, pero me puedes llamar Hank.
El hombre se acercó y le estiro la mano para estrechársela. Loki lo observo con fastidio y decidió ignorarlo. ¿Quién demonios se creía aquel insolente hombre? El castaño soltó un suspiro y regreso su mano a su costado. El dios del caos sonrió divertido ante el desplante que le había hecho.
— Bueno, supongo que esperan que acepte ayudarles — les sonrió burlonamente mientras su tono de voz era totalmente irónico —, pero ¿qué tal si me niego?
— Buscaremos la forma para persuadirlo — le espeto el doctor con una ligera sonrisa. — Pero de que nos apoyara, lo hará.
— Y ¿qué le hace pensar eso, Dr. Pym? — indago el pelinegro.
— Te entregaremos a Thanos. Fin de la discusión — soltó burlona la viuda negra desde su lugar. A pesar de que estaba escondida entre el grupo, Loki podía identificar bien su voz.
— Como veras, Loki, nuestro enemigo es Thanos y su ejército de chitauris, es por eso que necesitamos de tu conocimiento de él para poder tener puntos a nuestro favor — le expuso el castaño.
Loki comenzó a recordar las punzadas y los recuerdos vivientes que le hizo pasar el maldito titán mientras estuvo encerrado en Asgard. El miedo lo comenzó a inundar. Le tenía más miedo a Thanos que a los vengadores y eso, era un hecho.
Comenzó a idear una forma de poder librarse de esto. Sabía que los mortales no conocían toda la verdad sobre Thanos y él. Aunque desconocía la razón por la cual estos mortales conocían su nombre, sabía que aun así tenia ventaja sobre de ellos. Recordó las palabras que aún lo hacían temblar.
"Te dije que no habría lugar en el universo donde esconderse de mí, asgardiano. Te encontrare, y te hare que me pagues lo que me debes".
Ya sabía qué hacer. Haría que los vengadores lo mandaran a Asgard. Al fin y al cabo, Thanos estaría ocupado con Midgard mientras él huía por todos los nueve reinos, una vez que consiguiera su magia.
Aunque la idea de ayudar a los vengadores, para después regresar a Asgard y fingir redención para obtener de nuevo su magia tampoco no era una mala idea. Pero no confiaba que estos mortales fueran capaces de destruir a Thanos. Decidió mejor irse por el lado de seguro: fingir que accede para después, manipulando la esencia mágica del Mjolnir huir de aquel lugar para irse a cualquiera de los nueve reinos. Al fin y al cabo, ellos no sabían del porqué de su huida, ya que desconocían de la venganza de Thanos hacia Loki.
— Hermano, por favor — comenzó el rubio mientras se acercaba a él. — Podemos darte protección, tanto tu como Midgard son los objetivos de Thanos. Podemos cuidarte y protegerte a cambio de que tú nos ayudes a conocer mejor a nuestro enemigo.
Y ahí iba Thor, mandando todo a la mierda, como siempre.
— ¿Cómo saben de la existencia de Thanos? — pregunto molesto el Jotun.
— Porque ya ataco Asgard, mientras te buscaba — le respondió el Dr. Pym.
Loki soltó un suspiro. Así que si estaba cumpliendo su amenaza, se dijo a sí mismo. Eso significaba que no tenía más opción que ayudar a los vengadores, o al menos, orientarlos para que puedan acabar con Thanos.
— Tal vez es posible que acceda — comenzó divagando un poco con las palabras —, pero tendrán de darme mejores argumentos que estos. No les soltare todo lo que se, así por que así.
— No te preocupes cuernitos — le sonrió Stark mientras se posicionaba detrás del doctor — contamos con una persona excelente que se hará cargo de ti para ayudarte con tu locura y, de pasada, sacarte lo que necesitemos.
— ¿Acaso la agente Romanoff se ha vuelto terapeuta? — cuestiono con cierta picardía.
— No — soltó secamente el billonario. — Esa persona será nada menos que Hank, así que… vete a acostumbrando a su presencia.
— Iniciamos mañana temprano, Loki — le sonrió divertido —, por lo pronto, te quedaras en la habitación con tu hermano.
— ¡Vaya tortura! — exclamo irónico.
— Bien cuernitos, espero que disfrutes tu pijamada familiar — soltó el hombre de hierro mientras giraba y empujaba al castaño frente a él. — Si necesitas ropa para dormir, hay alguna en los cajones que te pueda ayudar.
El resto de los vengadores se retiraron de la habitación. Además del rostro del Dr. Pym, le pareció ver otros rostros nuevos, de los cuales no tenía memoria. Si estaría en aquel lugar debía de estar informado sobre cada uno de los integrantes para poder conocer sus debilidades y poder usarlas en su contra cuando las necesitara.
Thor se quedó observándolo, una vez que la puerta de la habitación se cerró. Se acercó a él, mientras Loki intentaba alejarse, por desgracia, su sola presencia le traía recuerdos de su encierro que sinceramente no quería revivir. Para su infortunio, por culpa del mazo que lo retenía en la cama, no podía retroceder absolutamente nada.
El rubio se agacho a un lado de la cama, llevo una mano al mango del mazo y la otra a la mejilla del pelinegro.
— Al fin te encontré, hermano — soltó dulcemente.
— Recuerda que no soy tu hermano — giro su rostro intentando alejarse de aquel roce.
Thor soltó un suspiro y, después, le retiro el Mjolnir que estaba sobre su cuerpo.
Al instante, Loki se incorporó y se lanzó sobre el dios del trueno con la mano hecha puño, impactándola contra su rostro.
— ¡Eres un estúpido y cabeza hueca, Thor! — le escupió el menor mientras sacudía su mano un poco adolorida. Era obvio que Thor era mucho más fuerte que él, y estando en ese estado de debilidad, sin su magia, su resistencia era menor.
— Lamento todos los problemas, hermano — se disculpó el rubio con la cabeza agachada. — Pero, ¿Quién era esa mujer?
El dios de las travesuras giro hacia un lado su rostro, mientras bufaba. Se bajó de la cama y paso por un lado del otro dios.
— Nadie que te interese. Y ahora, si no te disculpa, necesito ropa para dormir.
Thor asintió y lo condujo al armario que había en la habitación. Busco, entre algunos cajones, una pijama que le sirviera, se la entrego y, arrebatándosela de las manos, Loki se fue al baño, que también tenía aquella habitación a cambiarse.
Era ridículo el pensar que le daba pena que el otro hombre lo viera desnudo, pero no quería que viera las cicatrices, que aún no desaparecían de su cuerpo, ni mucho menos la sutura de su brazo derecho. No quería que nadie lo viera herido ni marcado, ni siquiera el hombre que aún se creía su hermano.
Se sacó la ropa que estaba usando y se colocó el pijama, una vez que se había revisado y limpiado la herida. Salió del cuarto y se percató de Thor seguía en su mismo lugar. Loki negó con la cabeza y se acercó a él.
— Necesito un lugar en donde dormir, idiota.
— Lo sé — busco, por debajo de su capa, algo, para después sacar unas esposas con una cadena larga y le colocaba un extremo de estas en una de las muñecas.
— ¿Qué demonios significa esto?
El rubio lo ignoro y coloco el otro extremo en el mango de mazo mientras este lo ponía en el centro de la habitación. ¿No estará haciendo lo que creía que haciendo, o si?
Giro su rostro y encaro al pelinegro.
— Por órdenes de todos, deberás quedarte atado a Mjolnir, para poder evitar que huyas — soltó un poco severo, pero podía ver que la voz se le quebraba. — Lo lamento, hermano.
— Si claro — le escupió molesto.
— Y sobre el lugar donde dormirás — giro su rostro mientras le señalaba el sillón que estaba pegado al enorme ventanal que mostraba toda la ciudad de Nueva York, la cual estaba bañada con la luz de una enorme luna. — Puedes dormir en aquel sillón o si quieres en la cama, puedes escoger el que quieras.
Sabía que todo sería muy extraño de ahora en adelante, pero tenía que seguir. La vida que tenía con Sophia, era obvio que ya no volvería a él. Tenía que repetirse que ya no la volvería a ver, que no podría ver de nuevo su sonrisa, ni mucho menos escuchar su hermosa voz. Ya no volvería ver aquellos grandes y maravillosos ojos, no volvería a tocar su rostro y, sobre todo, no volvería a probar aquellos exquisitos labios que lo volvían loco y hacían que perdiera todo control sobre sí mismo.
Al parecer, su longevidad no sería lo que la había separado de ella, sino más bien la verdad. Tal parece que aquel problema interno que había tenido había sido ridículamente estúpido.
— Quiero el sillón — soltó serio.
Ahora, realmente, ya no le importaba el donde dormiría. Que más daba dormir en un sofá incomodo, si todo el poco tiempo de felicidad que había tenido, se había ido a la basura.
¡Maldito Thor inoportuno!
Mew! ya aparecieron los vengadores xDD.
Bueno, para comenzar. Todos los personajes que salieron en este espisodio, que antes no habia mencionado, son verdaderos y en su mayoria (a excepcion de Býleistr y creo que Farbauti, los cuales son sacados de la mitologia nordica en sus respectivos papeles de hermano y madre de Loki) pertenecen al universo de marvel. Supongo que su mayoria conocen al Hombre Hormiga (Hank Pym) y a la Avispa (Janet Van Dyne), pero existen otros como Carol Danvers (Mis Marvel) y T'Calla (Pantera Negra) que tal vez no reconoscan, si estos personajes son parte de los vengadroes, al igual que muchos otros superheroes, pero en lo personal, estos cuatro vengadores me encantan, sobre todo desde que vi la serie de Avengers Earth's Mightiest Heroes ("Los Vengadores: los heroes mas poderosos del Planeta"), conosco poco de sus personalidades de los comics ( gracias a que he investigado un poco con mi padre y uno que otro comic xD), asi que no pienso arriesgarme mucho y les pondre la personalidad que manejan en dicha seria animada xD. Algo mas que mencionar seria S.W.O.R.D., si verdaderamente existe en el universo marvel y tal como lo menciona Carol en su momento, es la encargada de todos los asuntos del espacio, seria como el primer equipo de respuesta ante cualquier ataque espacial y esta aliada a S.H.I.E.L.D., ignoro si la incluiran en el universo cinematografico, pero pues yo la menciono porque tambien me parece algo ineteresante; otra cosa a mencionar seia el grupo denominado Guardianes de la Galaxia, eso siento seria hablar de mas, puesto que marvel tiene pensado lanzar una pelicula de dichos superheroes.
Espero que este capitulo haya sido de su agrado, puesto que ni Sophia y por poco Loki, casi no salian en él, su menciones y participaciones son minimas a comparacion de los otroso personajes xDD. Pero bueno... espero que les guste lo que viene mas adelante, por que las cosas se estan poniendo interesantes xD.
Ahora si.. los agradecimientos, ya que ahora si cuento con tiempo suficiente xD. Primero me gustaria agradecer a las personas que se dan el tiempo de leer esta historia y la siguen, pero sobre todo quiero agradecer a todas aquellas personitas que se dan el tiempo de comentarla, esto va para todos ustedes.
E. : Gracias por tu comentario! Y para que veas que no soy mala aqui esta el nuevo capitulo, el cual espero hayas disfrutado.
yuzurika: Me alegro que hayas disfrutado de los dos anteriores capitulos. Si, Thor es totalemente inoportuno y estupido. No sabe bien cuando hablar y cuando mantener su bocota cerrada. Pero aun asi, todos queremos a Thor, bueno, al menos yo si xD:
Setsuna Cooper: Las cosas pasaron de manera mala nuestra querida Sophie sufrio... Si yo tambien pienso que Loki debe de mover todo para recuperar a Sophie, pero con esta pesadilla, no se realmente que quiera decirle su incosciente D: . Mori con tu frase de : estúpido Ricitos ;_;. ¿Un triangulo amoroso? hummm... me lo pensare xDDD. Gracias por comentar!
: Mew! Disculpa si te hize llorar... Y que bueno que estes trabajando, yo entiendo cuando tienes el pendiente de un fic y que no puedas leerlo por que tienes que atender tu trabajo ( se siente horrible t.t). Y si, todos esperamos que Sophie entienda que Loki la quiere a la buena. Y sobre los detallitos, ¿a que te refieres?D: ... Gracias por comentar hermosa, espero disfrutes de este nuevo capitulo.
MarianHiddleston: (respondere aqui los dos reviews) 1: Si, hay veces que la vida nos pone pruebas dificiles, de las cuales muchas veces decimos que no hay salida, pero pues siempre tenemos que ver el lado positivo de todo: siempre hay una salida. Tenemos que aguardar la esperanza hermosa de que todo sera mejor y que, a pesar de nuestras limitancias, nuestra vidad debe de seguir desde un punta de vista diferente, pero siempre trantando de alcanzar nuestra felicidad (espero haber leido mal y no sea lo que entendi, pero si es, aqui estoy para hacerte sacar una sonrisa y llevarte por el extraño mundo que es mi mente y que puedas disfrutal de él ;D) 2. Gracias por tu comentario y me alegro que la ames... Siempre trato de hacer esta historia dando todo de mi, para que ustedes la disfruten. y si, la vida de Sophie ha sido muy dificil, pero pues, supongo que ahora necesita de su tiempo a solas y analizar todo lo que pasa... Si, todos deseamos que Loki sea feliz con ella.
annie.m.c.97: Bienvenida, querida! Ahora eres parte del club de loca que adoramos a Loki xDD.. Gracias por tu grandioso comentario y disculpa haber sido la culpable de tu desvelo .-.n ... Que bueno que vayas viviendo la historia con cada sentimiento que plasmo en ella y no te preocupes, no eres la unica a la que se le quedan viendo raro mientras se rie frente al monitor xDD... Supongo que te incluyes en las chicas que quiere a Sophie con Loki xD... Y no te preocuoes por la extencion del comentario... yo tambien suelo extenderme mucho cuando algo me emociona xDD... Espero verte seguido por estos lares xDD...
Guest: Quien quiera que sea, gracias por tu comentario... y si, aqui estoy de nuevo molestandolos xDD
Bueno, creo que me emocione en los comentarios xDDD... Pero hay que festajar... Son 6 hermosos comentarios ^^ . Gracias chicas, a todas por sus hermosas palabras, lo agradesco.
Sin mas que decir... nos vemos en la proxima actualizacion.
Cambio y Fuera ~
