Capítulo trece:

-Alice, ¿Tengo que ponerme esto?

-Sí, Bella

-Pero.. Pero..

-Adentro – dijo arrastrándome hasta el baño. ¿Cómo era posible que tuviera tanta fuerza?

Odiaba cada vez que Alice me usaba de modelo Barbie. Y lo peor era que se estaba volviendo costumbre. La conocía hacia un poco más de dos meses y ya no recordaba cuantas veces había tenido que acompañarla a comprar (malditas compras) y menos cuantas se había metido en mi ropero jurándome que la cuando saliéramos iba a elegirme la ropa. Y no solo eso, el maquillaje y el peinado incluido.

Me puse los sencillos pantalones de jeans, que gracias a Dios había conseguido convencer a mi amiga de que no fueran muy ajustados. Unas sandalias, hermosas lejos de mí. ¡Era un peligro con los pies en la tierra, ¿Cómo se suponía que iba a caminar sobre esos tacos?!

-¡Estos tacos! Mala idea.

-¿Estas cuestionando mis ideas, Isabella? – preguntó el demonio en miniatura que me esperaba del otro lado de la puerta del baño de mi apartamento. Intentando sonar ofendida.

Y por último, una remera ajustada y terriblemente roja.

-Alice! Ni loca me pongo esto.

-A ver.. Sal de ahí de una vez para que puede verte, Bella. – Ang ahora. ¿Por qué se complotaban para hacerme sufrir? ¿Qué les había hecho?

Tomé aire y cerré los ojos, por más que me viera al espejo miles de veces nada cambiaría. Abrí la puerta del baño y, con los ojos aun cerrados, esperé las criticas.

-Te queda hermoso, Bella. No molestes, sí? Ahora es mi turno

-Pero..

-Sabes que lo vas a llevar igual – dijo Alice con esa vocecita de soprano, entrando a mi cuarto para terminar de arreglarse – Ven Bella.. voy a pintarte

-Noo

Salió de mi habitación y con una fuerza, que es imposible creer que salió de ella, me llevó hasta mi cuarto. A pesar de las quejas y para variar, Alice me pintó y me peinó. Y también, me obligó a verme en el espejo de mi ropero. Abrí un ojo a la vez. Oh, ¿Realmente, debajo de toda esa ropa y ese maquillaje estaba Bella? Parecía otra.. Mucho más acorde con mi nombre.

-No lo sé, Alice.. ¿No es demasiado llamativo? Esta remera es...

-hermosa – contestó del otro lado de la puerta Ángela.

-Demasiado roja

-Combinará a la perfección cuando te avergüences. ,

-NOO – recordé por que nunca me vestía de rojo. – VOY A PARECER UN TOMATE, ALICE!

Se escucharon risitas por todo el apartamento.

-No voy a ponerme esto

Se escuchó una bocina desde lejos.

-Tarde. Ya no hay tiempo para cambiarte, vinieron a buscarnos.

-¿Jasper?

-No, Edward

-¿Quién?

-Tranquila, Bella. Vamos, Ang! Mi hermano ya llegó

Desde el otro lado de la casa se escuchó un "voy"

-Pero.. ¿Por qué Edward – inevitable el sonrojo – y no Jasper? Jasper es tu novio

-Edward es mi hermano. Y se ofreció solito

-No te creo

-Como quieras – dijo con cara desafiante

-Alice – dije con tonito acusador. Sabía que había sido ella. ¿Quién más? Estaba empecinada, desde el día anterior, en hacer que su hermano me mirara. Loca.

A medida que bajaba los escalones hacia la planta baja, amarrándome fuerte de la baranda y con mucho miedo a resbalarme por esos terribles tacos, el miedo y la vergüenza habían en aumento. Cada vez que ponía un pie sobre un escalón recordaba sus labios sobre los míos e instantáneamente me ponía colorada. El siguiente escalón recordaba como se había ido, dejándome sola en mi apartamento. El continuo recordaba su voz. Y nuevamente todo volvía a comenzar. Beso, despedida, voz.

Mi pecho latía fuerte. ¿Qué iba a decirle después de lo que había pasado la otra noche? ¿Hacer como si nada hubiese pasado o encararlo?

-No pasó nada, no pasó nada. COBARDE

Bajé el último escalón convencida de que era una cobarde pero que lo ignoraría.

-¿Qué pasa, Bella? Estas pálida. ¿Te sentís bien?

Estuve a punto de decir que me sentía mal, si podíamos cambiar la salida para otro día. Pero no pude, mas que nada en el mundo deseaba verlo y eso era más poderoso que mi vergüenza.

-Hola, Bella

-Hola, Edward. -dije bajando la mirada, no iba a mirarlo, no iba a sonrojarme

-¿Por qué Ángela y yo vamos a tras y Bella va contigo adelante Eddie? Y por las dudas, no más.. ¿No cierto que Bella esta hermosa?? - sugirió Alice, mientras yo me prometía a mi misma que iba a matarla en cuanto pudiera.

-Como quieran, Alice ¿Antas veces hace falta que te repita que no me digas Eddie?- agradecí a todos los dioses por habérsele ocurrido no contestarle a su hermana.
-Ok, Eddie

-Vamos, vamos que se hace tarde.

Alice y Ángela subieron al perfecto Volvo plateado. Levanté a mirada y instantáneamente me arrepentí. Me quedé helada, perdiéndome en sus ojos esmeraldas.

Desde el auto se escuchaban risitas y gritos.

-Jazzy!!! - cuando escuché a Alice gritar, pude despegarme de sus ojos.

-¿Jasper esta en auto?

-Si, estuvo molestándome toda la tarde con que no quería que Alice saliera sola.. así que, no tuve otra que traerlo conmigo

-Ah. - ¿Por qué no podía armar una oración coherente en su presencia?

Dio la vuelta y abrió la puerta del acompañante para que pasara. ¿Siempre era tan caballero? Entré al auto y me llegaron miles de gritos a mis oídos. Miré para atrás y no solo estaba Alice y Ángela. Estaban, como ya sabía Jasper pero además contra la ventana estaba sentado un hombre gigantesco que ocupaba la mitad del asiento trasero del volvo.

-Ah, y también vino Emmett - dijo una voz aterciopelada pegada a mi oído. Sentí cosquillas y miles de descargas eléctricas en mi espalda.

-¿Él.. Él es Emmett?

-Hola, Bellita

-¿Bellita, Emmett? Podrías haber pensado algo mejor - reclamó del otro lado del auto. Y se reanudaron los gritos, parecía que estaban peleando por el lugar que cada uno ocuparía. Definitivamente los cuatro atrás (contando al semigigante de Emmett) no entraban. Alice terminó sobre Jasper y Ángela, en cuanto alguien le propuso sentarse sobre Emmett se puso toda colorada y por suerte, me di cuenta a tiempo y terminó sentada entre Emmett y Jasper algo apretada.

-¿Todos listos, entonces? - Era obvio que Edward estaba enojado. -¿Dónde vamos?

Me acomodé en mi asiento y miré para delante. Atrás se desató una pelea por ver a que bar íbamos antes del maldito boliche.

-¿Estas bien? - le pregunté a Edward, sintiéndome extrañamente confiada.

-Mis hermanos me sacan de las casillas

-Típico.. o eso dicen

-¿Pero.. Tu no tenias hermanos? ¿O sí?

-No, no tengo.. Pero tengo amigas que sí.

-Entiendo.

Puso la llave en contacto y miró hacia atrás.

-Decidieron?

-Si, vamos a ir donde yo quiera. Además ustedes no sé que se meten. Es una salida de chicas.

-Pero, Alice.. Mi vida, no quiero que vayan solas, ya hablamos de esto - dijo Jasper y Alice, como nunca la vi hacer en mi vida, aceptó lo que decía su novio. Oh, definitivamente Jasper era un genio.

-Esta bien. Pero igualmente vamos a ir a donde yo quiero

-¿Dónde demonio en miniatura?

-Muy gracioso, Eddie. Vamos al restaurante nuevo, el que abrieron en la esquina del edificio del trabajo de Jasper. Además, sé que siempre esta lo suficientemente agarrotado de gente para que no los vean - dijo señalándonos a Edward y a mí y recordé el riesgo que corríamos.

-No sería mejor si lo dejamos para otro día

-Ya que estamos en el baile, bailemos..

-Odio bailar - y comencé a buscar en mi mente todas las posibilidades que había si llegaban a descubrirnos juntos. ¡Podrían llegar a cancelar el juicio!

-Ok, Alice.. tu mandas

Me di vuelta y empecé a sentir nauseas.

-Bella ¿Estas bien?

-Yo.. No puedo ir. ¿Qué pasaría si nos ven, Edward? Podrían cancelar el juicio, o sacarme del caso. Es muy arriesgado.

-Lo sé. Yo no iré, tu ve a divertirte.

-No, no..

-Sí Bella..

-Ellos son tus hermanos, ¿Crees que quedaría bien que me vean con los Cullen?

-Bueno, eso es otra cosa

-Alice. No puedo ir

-¿Qué?

-Es muy arriesgado. Si llegan a vernos pueden cancelar el juicio o sacarme del caso

-Pero Bella.. Vamos hay que arriesgarse.

-Alice ¿Quieres que tu hermano pase el resto de su vida en una cárcel por una salida a un estúpido boliche? ¿Quieres que pierda a Andrew?

Mi amiga palideció y evité con todas mis fuerzas ver a mi acompañante.

-Esta bien.. no ira nadie

-No Alice.. Ustedes vayan. Yo volveré.

-¿Aunque sea nos acompañaras hasta el bar?

-Si, no creo que la carretera sea un buen lugar para bajar del auto. - dije tratando de volver a recuperar el ambiente distendido que había antes de la mención de la palabra cárcel.

-Ok, ok..

Volvieron las charlas en la parte tracera y yo me acomodé en mi asiento. Llegamos en un minuto hasta la puerta de un gigantesco bar en el centro de la cuidad. Todos bajaron y Alice se disculpo mil veces antes de entrar al bar.

Los únicas dos personas que quedaban paradas en la vereda, éramos Edward y yo.

-Bueno.. eh., Yo me voy. Nos vemos el lunes

-No, Bella.. Espera. - dijo tomándome del brazo antes de que diera la vuelta - yo te llevo, no voy a dejar que te vayas a esta hora de la noche sola.

-No hace falta, en serio.

-Vamos - dijo con su voz aterciopelada. ¿Y como negarme?

Subí de vuelta al Volvo...

Mientras atravezabamos la ciudad en silencio, Edward se estiró y prendió el equipo de música. Claro de Luna, de Debbusy comenzó a sonar en el Volvo.

-¿Te molesta?

-No, claro que no.

De vuelta todo se volvió silencio, salvo por la suave melodía de fondo. Hasta que su voz aterciopelada rompió el silencio, mucho más ronca y triste que nunca

-¿Cómo sabias de Andrew? Yo no te conté su nombre

-Alice me lo dijo - me defendí rápidamente

-No te estaba acusando de nada, Bella

-Ah..

-Llegamos

-Oh - ¿Tan rápido?

-Nos vemos mañana, Señora fiscal

- Muy gracioso. Adiós - se acercó y me besó en la mejilla. Me puse colorada, recordé que debía lucir como un tomate y me puse aún más colorada, si eso era posible. Y nuevamente, se acercó a mi oído y haciéndome pegar un saltito de la sorpresa me dijo con su voz aterciopelada - Estoy de acuerdo con Alice.. Estas hermosa, Bella.

Mi corazón se aceleró como nunca y empezó a faltarme el aire.

-Nos vemos el lunes.

-Nos vemos.. - dije con el último aliento. ¿Ese hombre no se daba cuenta de que me deslumbraba con sus ojos esmeraldas y su voz aterciopelada? Un día de estos me iba a matar de un infarto.

Bajé de auto y entré lo más rápido posible al edificio donde vivía (después de hacer el ridículo cayéndome tres veces la llave). Abrí la puerta de mi apartamento, agradeciéndome a mi misma por volver tan temprano. No sentía las piernas. Estaba cansadísima ya que la noche del jueves y la salida de compras con la enana, sumada a que últimamente tenía miles de pesadillas, hacían que tuviera ganas de tirarme en la cama sin siquiera sacarme los malditos tacos. Pero... Jano empezó a ladrar con la correa a su lado en cuanto crucé la puerta. Oh, dios. Así que no tuve otra que bajar hasta el jardín del edificio, esta vez equipada para dejar todo limpio.

Diez minutos después y un gran té de por medio llegué hasta mi cama, arrastrando mis pies descalzos (las sandalias estaban tiradas en algún lugar de la casa). Sin cambiarme los incómodos jeans me tiré sobre la cama y me quede dormida al instante.

El domingo pasó como un borrón, ordenando el departamento y comprando provisiones para la semana.

El reloj sonó en la mesa de luz despertándome de un hermoso y profundo sueño. Estaba a punto de verlo, de ver a Andrew. En los últimos días estaba terriblemente intrigada acerca de cómo sería. Solo necesitaba un minuto más de sueño pacifico.

-Maldito reloj..

Salí de la cama varios minutos después de que la alarma sonara y todavía quejándome de ella, tomé un baño y desayuné.

Salí del departamento tarde. Llevaba más de veinte minutos de retrazo y sabía que con todo el trafico que debía haber no iba a llegar a tiempo. ¡El día más importante del juicio e iba a llegar tarde!.

Corrí hasta el auto. Y rompiendo todas mis reglas de jamás conducir rápido llegué exactamente diez minutos tarde a la corte.

-Van a matarme.. Edward y Jasper van a matarme

Corrí por el pasillo abarrotado de gente y llegué hasta la puerta. Pude escuchar el sonido de la gente hablando del otro lado. Todavía no había empezado el juicio, de milagro. Esperé allí hasta que mi respiración irregular se calmó.

Y abrí la puerta. Por última vez. Eso era lo que creía, lo que deseaba desde lo más profundo.

Caminé por el largo pasillo hasta mi lugar, clavando mi mirada en el estrado. Controlándome con todas las fuerzas en no mirar hacia mi costado. Donde sabia que Jasper y Edward estaban. Me concentré en mis papeles. En todo lo que faltaba del juicio.

Antes de que el jurado dictara el veredicto tenía que firmar, al igual que Jasper, miles de papeles que en mi caso tenia pendientes desde hacia días. Y una secretaria, tan amable (notarse el sarcasmo) me trago aun más papeles para revisar.

Intentaba concentrarme en las letras de los papeles que tenia frente a mi pero no podía evitar, cada tanto mirar hacia mi costado. Donde me encontraba nuevamente con esos ojos esmeraldas.

Al mediodía, finalmente, el juez se dignó a entrar en la sala para comenzar la sección. Miraba el reloj cada dos minutos, rezando por que de una vez por todas esto terminara. Pero, el cielo oscureció y yo seguía sentada en esa mesa de madera esperando al jurado que estaba deliberando nuevamente del otro lado de la sala.

Solo estaba pensando cuantos había logrado sobornas Stanley para ese día. Había tenido bastante tiempo, por cierto. Las manecillas de mi reloj parecían paradas. Los segundos transcurrían como horas. Hasta que finalmente la puerta del fondo se abrió.

En unos minutos ya nada iba a importar, iba a ser libre. Declararan culpable o inocente a Edward yo no pensaba seguir trabajando como abogada. Obviamente que deseaba que Edward saliera airoso de todo esto, pero igualmente mi renuncia estaba sobre el escritorio de mi secretaria, la había mandado el domingo a la mañana. Así que suponía que la había leído ya que mi celular no había dejado de sonar en toda la tarde. Y aunque no había atendido sabia que era Clare. Debía estar sorprendida ya que no le había avisado antes, ni lo había mencionado nunca.

Los jurados salían uno a uno por la puerta y se acomodaban lentamente en su lugar. Intenté concentrarme en otra cosa mientras esperaba. Miré el estrado y conté la cantidad de nudos que había en la madera que lo componía.

Después de varios minutos de silencio, que me parecieron horas, uno de los jurados se paró.

El silencio era absoluto. Mis piernas temblaban y no podía dejar de pensar que había hecho mal mi trabajo, y armando los peores pronósticos para Edward en mi mente. No podía dejar de repetirme que si lo declaraban culpable seria mi culpa.

El jurado era un hombre de tez clara, alto y de pelo oscuro que creía conocer a de algún lado. No tenia idea de donde ni como era su nombre. Volví a concentrarme en los nudos de la madera del estrado mientras este hablaba con una mujer morena que era la secretaria del juez.

Hasta que finalmente esta se marcho y el hombre comenzó a hablar.

Mi respiración se aceleró y sentí miles de cosquillas en mi estomago que me daban nauseas. Seguramente estaba terriblemente pálida.

-Después de la deliberación y habiendo revisado las pruebas presentadas por la fiscalía y la defensa, el jurado tomó una decisión.

Silencio. Ese hombre tenia el destino de otro en ese papel y tenia unas ganas inmensas de arrancárselo de la mano para leerlo de una vez por todas. La intriga me estaba matando. Y si yo me sentía así no podía imaginarme como se sentiría Edward.

Me atreví a mirarlo, tan solo un segundo. El tenía la mirada perdida, clavada en algún punto en la pared que estaba detrás del estrado. Parecía calmo, aunque estaba terriblemente pálido. Mucho más de lo pálido que era normalmente. Tenia un deje verdoso.

-El jurado decidió que el acusado es...

Hola! No me maten!!!! jajaja..

Perdón por terminar ahí el capitulo, pero... es necesaria un poco de intriga. ¿Habrá Stanley sobornado a suficientes jurados? ¿Las pruebas de Jasper y las mentiras de Bella habrán alcanzado para salvarlo? ¿Bella habrá mentido "bien" o todos se dieron cuenta del engaño? ¿Alguien los habrá visto cenando? OOOOHH.. muchas preguntas. Por ahora los y las dejo con la intriga! MUAJAJAJA (que mala)

Bueno, perdón por no subir el cap antes como prometí pero mis vacaciones en realidad no son tan vacaciones. Como no tenemos clases por dos semanas por lo de la gripe nos mataron con trabajos prácticos. En cuanto los termine prometo sentarme a escribir, para adelantar este fic y poder subir caps mas seguido. Voy a hacer todo lo posible.

Y ahora lo mejor de lo mejor.. los agradecimientos. Muchísimas gracias.. waw 157 comentarios! es genial

solcullen: muchas gracias!

Vampire Princess: El jueves es tu cumple!!!! oh, por las dudas felicitaciones. Y voy a tratar de subir un cap ese día o el sábado, en su defecto, y va a ser totalmente dedicado para vos Y voy a hacer todoooooooo lo posible por poner a Andrew. Aunque sea algo, lo prometo.

beautifly92: genial! muchas gracias por tu comentario

darthmocy: somos dos! jajaja.. muchos saludos y muchísimas gracias

christti: esperemos que si.. el próximo cap voy a hacer todo lo posible. ya se que dijo lo mismo siempre pero es que escribo los capítulos sin saber de antemano que va a pasar con la historia.. solo tengo una idea general. Muchas gracias!

Maria Swan de Cullen: gracias! aunque la verdad un mes entero en casa.. va a ser aburrido. No paso una y estoy muy muy aburrida. Claro! seguro que lo sacaste.. ya vamos a ver que dice Áng pronto

CasullClare: no sabemos si lo siente todavía.. esperemos que no. Y si Alice esta en marcha para unirlos, como siempre. Y pronto Andrew y voy a hacerlas sufrir a Tanya y Jessica!. Besos y muchas gracias!

SwettyCullen: esperemos que si, pero todavía Bella no hizo la conexión, esperemos que la haga pronto! Muchísimas gracias!

Fran Ktrin Black: muchísimas gracias! espero que este tmb

pequelita: y creo q no.. va por ahora no tiene que ver con Stanley. Solo surgió mientras escribía, aunque no es mala idea jaja.a Espero que hayas disfrutado tus vacaciones! muchísimas gracias

Rosa Cullen: Edward (una aclaración) se siente confundido, triste y cansado de todo esto, creo que antes de pensar sobre Bella quiere deshacerse de todos estos problemas que tiene. Espero que te haya servido la aclaración... muchas gracias!!!!

Muchisimas gracias a todas las alertas y favoritos!!! :D me hacen feliz.. y mucho mas si apretan el botoncito verde de mas abajo si? (A) carita de perro mojado

muchisimas gracias otra vez... nos estamos leyendo

Charlotte-1208