Capítulo 14
Compañía en Soledad
Rin no pudo evitar notar a Inuyasha tomado de la mano con Kagome el día del sepelio. Al igual que a Sesshoumaru, Inuyasha lo veía como un tío y también le afectó mucho la muerte de Danny.
Esa noche, en la casa, reinaba el silencio, Rin se acercó a Sesshoumaru, él la hizo sentarse a su lado y la abrazó con fuerza.
-Mi amor... no prefieres dormir un poco?
-Más tarde...
Rin asintió, lo besó en la mejilla.
-Llevaré a Maya a la cama...
-Está bien...
Tenía la mirada vaga, Rin lo hizo verla, lo besó apasionadamente.
-Te amo, Sesshoumaru...
-Rin...
-No estás solo... me tienes aquí...
Sesshoumaru asintió, besó su mano. Rin llevó a la pequeña a su cama.
-Mama...
-Dime, cariño...
-Mama, yo no quiero que papi siga tan triste... se va a enfermar...
-Papá va a estar bien, mi amor...
-No, mami, se va a enfermar otra vez...
Rin intentó calmar a Maya, acarició sus mejillas, removiendo sus lágrimas.
-Si hay algo que lo hace bien triste es verte llorar... ni siquiera cuando eras bebé y era normal, lo soportaba...
-Es que yo no quiero quedarme sin papá! Se va a ir al cielo también!
-No, amor... Sesshoumaru no se va a ir al cielo... cariño, tu papi todavía tiene muchos años de vida por delante...
-Maya...
Sesshoumaru entró en la habitación, la pequeña lo abrazó con fuerza.
-Gomen, papi, no te pongas más triste...
-Princesa...
-Papi...
-Mi princesita preciosa... no me voy a enfermar...
La pequeña lloró refugiada en el pecho de su padre. Sesshoumaru la besó con ternura y la mantuvo en su abrazo.
-Te amo, princesa... Descansa, cariño... te prometo que no me enfermaré...
-Papi...
-Te lo prometo, princesa...
Salieron de la habitación tomados de la mano, Rin lo abrazó con fuerza.
-Estoy bien, Rin...
-Me lo prometes?
-Te lo prometo...
Rin lo besó en la mejilla y bajó las escaleras. Satoshi la siguió.
-Mamá... mamá, porqué lloras?!
Rin se limpió las lágrimas y sonrió.
-Estoy bien, cariño...
-Pero...
-Estoy preocupada por Sesshoumaru y Maya...
Rin bajó la mirada y se acarició el vientre. Nuevas lágrimas brotaron de sus ojos.
-Mamá...
-Hace dos días que no se mueve! No desde que tu papá no le habla...
-Ma-má...
Rin lo abrazó con fuerza.
-Ya casi no me quedan fuerzas, Satoshi...
Satoshi la vio caer de rodillas.
-Mamá... mamá! PAPÁ!!!!
Sesshoumaru bajó las escaleras lo más rápido que pudo. Satoshi sostenía a Rin como podía, desmayada, de inmediato la llevó al hospital. Mientras los médicos la atendían llegaron Inuyasha y Satoshi con Maya.
-Qué hace Maya aquí?! Llévenla a la casa de inmediato!
-Papi, no! Yo quiero ver a mi mami!
La pequeña se aferró a su cintura.
-Onegai, papi, no...
El doctor salió de la sala, Inuyasha se quedó con Maya, Sesshoumaru fue con el doctor.
-Doctor, mi esposa...
-Su esposa tenía un aneurisma en la aorta abdominal... la presión del embarazo provocó su rotura...
-Y... cómo está?
-Logramos estabilizarla, pero aún no ha salido del estado crítico...
-Y el bebé?
-Debíamos sacar la creatura...
-Mi...
-Es muy temprano para haber nacido... pero haremos todo lo posible... señor Kazami...
-6 meses... sólo tiene 6 meses...
-Ha sucedido... sólo, crea en los milagros...
-Doctor... qué es? Niño o niña?
-Es una niña...
El doctor se alejó, Sesshoumaru cayó de rodillas llevándose las manos al rostro.
-RIN!!!!
Maya se soltó del abrazo de Inuyasha y corrió hasta su padre.
-Papi... papi, papi, mi mamá? PAPI!!!
Sesshoumaru la abrazó llorando amargamente.
-No, no, no, no!!!!
Satoshi comenzó a romper y tirar cosas. Sesshoumaru lo controló.
-Mi mamá!!!
-Ella... Ella se pondrá bien!
-No!
-MÍRAME! SATOSHI, MÍRAME! Rin se va a recuperar...
-Pero...
-Ella se va a recuperar...
Aquél tedioso y constante recordatorio de que su corazón aún latía la sacaba de su letargo, de pronto eso pasó a segundo lugar, ese sollozo, sintió su corazón romperse en mil pedazos.
-Rin, okite, onegai... ya no puedo más...
Cerró su mano al rededor de la que la sujetaba, lo vio levantar la mirada y sonreír con el rostro lleno de lágrimas.
-Rin!!!
Sesshoumaru la abrazó con fuerza y la llenó de besos.
-Kami, mi amor... preciosa... mi princesa...
Rin sonrió débilmente, acarició su rostro marcado por el cansancio, con una incipiente barba. Movió sus labios, pero no tenía mucha fuerza para hablar, Sesshoumaru se acercó lo más que pudo.
-Has estado comiendo bien?
Sesshoumaru la besó con ternura.
-Preocúpate por ti, primero, preciosa...
Luego de que los doctores la examinaran y comer algo, Rin se sentía con más fuerzas, una vez solos.
-Sessh... el bebé...
Sesshoumaru le mostró su celular.
-Es una hermosa bebita, como su mami...
-Kami... es rubia...
Sesshoumaru sonrió, la besó en la sien. Rin veía el video ensimismada.
-Respira sola, mi amor...
-Cómo?! Pero y ese tubo?
-Para la comida, aún no sabe tragar bien... pero ella respira sola...
-Ya le pusiste nombre?
-Sí... me lo exigieron por si algo pasaba...
Sesshoumaru la besó con ternura.
-Rin Hikari Kazami...
-Rin?!
-Sí... como su bella madre...
-Hiciste trampa! Quedamos de acuerdo en que no le pondríamos nuestros nombres!
-Y Satoshi?
-Bueno, pero quién sabe que te llamas Satoshi?
-Quién sabe que te llamas Hikari?
-Pero es que...
-Desde un principio decidí que se llamaría Rin. Además, ya está hecho.
Rin se recostó de su pecho mascullando que era un tramposo y que sólo lo perdonaba por lo sexy que se veía en pijama, Sesshoumaru rió y la abrazó mientras veían el video de la pequeña.
-Preciosa...
-Sí?
-Es una broma, no se llama Rin... Se llama Hikari...
Rin sonrió y lo besó en la mejilla.
-Quiero ver a mis hijos...
Cuando llegaron, Sesshoumaru la ayudaba a acomodarse en la cama nuevamente, Maya corrió hacia ella y la abrazó con fuerza.
-MAMÁ!!!
-Mi amor... espera, Maya, me duele!
La pequeña se apartó con lágrimas en los ojos.
-Gomen!
-Ven aquí, mi cielo!
Rin la abrazó y la llenó de besos.
-Mi princesita... te amo tanto, mi princesita...
-Mami...
-Te amo... ve con tu papi, mi amor...
La pequeña la besó en la mejilla y fue con Sesshoumaru, Satoshi la abrazó sin reservas.
-Mamá...
-Cariño!
-Mamá, sentí tanto miedo!
-Cálmate, mi amor...
Rin acarició sus mejillas.
-Te pareces tanto a tu papá...
Satoshi la abrazó con fuerza.
-Satoshi, mi amor...
Después de un buen rato, Satoshi se hizo a un lado. Inuyasha estaba parado junto a la ventana.
-Inuyasha...
Inuyasha sonrió tristemente.
-Disfrute de sus hijos, madre...
-Tú eres mi hijo también...
Inuyasha la vio con los brazos abiertos, la abrazó con fuerza.
-Inuyasha, cariño...
Rin lo besó en la cabeza.
-Hueles a puro cortisol...
-4 ataques en un día... 3 me los provocaste tú...
-Lo siento, mi amor...
-No me importa, mamá...
Rin lo besó en la mejilla.
-Quiero que todos se vayan a descansar, que coman bien... y mañana vuelven...
-No, mami...
-Cariño... quería verlos... pero ya es muy tarde... vayan a descansar...
Rin los besó a todos de buenas noches, una vez solos, Sesshoumaru se sentó frente a la cama, Rin acarició sus mejillas.
-Vete a la casa...
-No.
-Amor...
-No te voy a dejar sola, Rin, fin de la discusión!
Rin sonrió y asintió, Sesshoumaru la besó con ternura.
-Descansa, mi amor... perdiste mucha sangre y debes reponerte...
-No me dejes sola...
-Nunca, mi amor...
Sesshoumaru despertó escuchando un balbuceo. Vio a Rin sonreírle con lágrimas en los ojos.
-Preciosa...
-Es hermosa, mi amor...
Sesshoumaru sonrió, la pequeña tomaba la leche de su botella con los ojos fijos en su madre.
-Eres una bebita hermosa, como tu papi...
Sesshoumaru se sentó a su lado, acarició la cabeza de su pequeña y besó a Rin en la sien.
-Kami, es hermosa...
-Como su papi... no sé de dónde dices que se parece a mí... mírala, es rubia y esos ojitos serán dorados como los de su papi...
Sesshoumaru sonrió, viéndola tomarse su leche.
-Es hermosa...
-Mi amor...
-Hm?
-Gracias...
Sesshoumaru sonrió, Rin se le recostó del hombro mientras alimentaba a la pequeña.
Inuyasha se levanta, se pone unos boxers grises y sale de la habitación. Kagome despierta y envuelta en las sábanas sale a su encuentro.
-Inu...
-Kagome... no me hagas caso, vete a dormir...
-Cómo puedo dormir si estás tan tenso?
Kagome se sentó a su lado.
-Estás preocupado por Rin-sama?
-No... ya mamá pasó el peligro... pero Hikari...
-Inuyasha...
-Ella no soportaría perder otro bebé...
-Inu...
-Kami, Kagome... quisiera... pero...
-Te sientes impotente ante todo esto...
-Sí!
-Y no piensas que estando a su lado es más ayuda que dar vueltas en círculos?
-Pero...
-Inu... no hay nada que puedas hacer... muchas veces, la vida es así de cruel... a las personas más dulces, son a las que les pasan más cosas... algo como una prueba de fe...
-No es justo...
Inuyasha la abrazó con fuerza, Kagome era capaz de echar a un lado sus propios demonios, para luchar con los suyos.
Satoshi apagó su televisor, escuchó un llanto. Al entrar en la habitación de sus padres, encontró a Maya, llorando aferrada a la almohada de Sesshoumaru.
-Maya...
-Tengo miedo Toshi...
Hacía años que Maya no lo llamaba así. No desde que la golpeó tan duro que le dejó un morete, tal y como Sesshoumaru le había recordado.
-Maya, mamá va a estar bien...
-No! Yo quiero que vengan a la casa!
-Maya...
Satoshi la abrazó con fuerza, la pequeña lloró refugiada en su pecho, él sólo pudo mantenerla entre sus brazos y darle tiernos besitos en la cabeza, buscando calmarla como Rin lo haría.
-Maya...
-Hm?
-Maya, me perdonas?
-Toshi...
-Me perdonas por no haber sido un buen hermano?
-Demo... demo, tú eres bueno...
Satoshi sonrió, Maya era tan pequeña que no recordaba todo lo que él le hizo.
-Te prometo que seré mejor...
-Toshi... gomen...
-Por qué?
-No te gusta que te diga así... por eso me golpeabas...
Satoshi sonrió.
-Perdóname... nunca fue tu culpa...
-Cómo?
-Papá te enseñó a decirme así...
-Demo... gomen...
-No importa... puedes decirme Toshi cuantas veces quieras...
Satoshi se quedó abrazándola, se quedaron dormidos y abrazados.
Inuyasha llegó a la casa temprano en la mañana, era sábado así que pensó en llevar a Maya a la clínica.
-Tío...
-Princesa, quieres ir a ver a tu mamá?
-Sí! Hola, Kagome!
-Hola, Maya... En el camino vamos a comprar unas flores...
-Sí! A mami le gustan mucho!
-Perfecto...
-Maya, desayuna primero...
-Kagome, él es mi hermano Toshi...
-Mucho gusto conocerte, Satoshi...
Satoshi la vio y se quedó frío.
-T-tú eres la novia de Inuyasha?!
Inuyasha volvió con ellos mordiendo una manzana, la rodeó con sus brazos desde atrás y por el cuello, la besó en la mejilla.
-Ya la conocías?
-Er... sí... etto... vamos a desayunar...
Kagome sonrió sonrojada. Después del desayuno, Inuyasha fue a su habitación a buscar algo.
2 semanas después.-
Rin estaba de vuelta en casa, Inuyasha y Kagome llenaron la casa de globos y una pancarta dándoles la bienvenida.
-Gracias, mis amores! Kagome!
-Hola, Rin! Me alegra verte bien!
Las amigas se abrazaron.
-Ya conoces a mi bebé?
-No... cada vez que iba, no estaba en la habitación.
Rin se la dio a cargar, la pequeña no hizo ningún ruido y se acomodó entre sus brazos.
-Kami, es tan pequeña!
Rin sonrió. Era algo tan natural en ella, Inuyasha se acercó.
-Mira, Inuyasha...
-Te lo dije, mi sobrinita es preciosa como su mamá...
-No le digas feo a mi papá!
Maya lo pisó, Inuyasha se agarró el pie.
-Ay! Condenada enana! Yo no dije eso!
-Pero dijiste que...
-Dije que Hikari es preciosa como su mamá. Acaso vas a decir que mamá es fea?
-No...
-Entonces...
-Gomen...
Inuyasha abrió los brazos, la pequeña lo abrazó. Rin los vio sonriendo, después de un rato, Rin se fue a descansar.
-Mamá... no me esperen...
-Inuyasha...
-Sé lo que hago, mamá...
Inuyasha la besó en la mejilla.
-Te quiero...
Llegaron al apartamento de Kagome, Inuyasha la abrazó.
-Te veías genial con Hikari en brazos.
Kagome lo vio sonriendo.
-Te gustan los niños?
-Me encantan... y a tí?
-También me gustan mucho...
Inuyasha sonrió, la besó con ternura.
-Y... qué piensas de los propios?
Kagome se lo quedó viendo.
-No me veas como si fuera un bicho raro... dime, cariño...
Lo besó con ternura y se refugió en su pecho.
-Estoy un poco cansada...
-Kagome...
-Es mejor que vayas a tu casa, Inuyasha...
-No iré a ninguna parte! Kagome, qué te pasa? Cambiaste de repente...
Lo besó en la mejilla.
-Buenas noches, Inuyasha...
Inuyasha llegó a la casa, Rin estaba en la sala con Hikari.
-Mamá, no deberías estar levantada...
-Sesshoumaru está muy cansado y Hikari no se quiere dormir...
Inuyasha acarició la cabeza de la pequeña.
-No que no venías hoy?
-Kagome se puso rara... discutimos y... me echó...
-Cómo?
-Estábamos hablando normal... de Hikari... le pregunté que qué pensaba de tener hijos propios y se alteró, se puso rara...
Rin se sentó, la pequeña apenas hizo un ruidito y se quedó aferrada a su pecho.
-Inuyasha... te pedí que tuvieras cuidado... y tú...
-Mamá, yo no quiero hacerle daño! Ella me echó de su casa! Yo... yo sólo...
Inuyasha se sentó a su lado, se llevó las manos a la cabeza.
-Yo sólo quería hacerle saber que la amo... que esto no es un juego de niños... que quiero estar con ella en una relación seria...
-Y porqué no se lo dijiste?
-Pero es que no me escuchas? Se puso a decir incoherencias y terminó por echarme!
Rin suspiró, no sería tan fácil.
-Qué tal si te vas a descansar? Ya esta noche no resolverás nada...
Inuyasha asintió. Besó a la pequeña en la cabeza. Rin subió poco después, acomodó a Hikari en su cuna y se acostó, Sesshoumaru la abrazó dormido.
-Lo siento...
-No importa, cariño...
Sesshoumaru la besó en la mejilla, Rin sonrió y cerró los ojos. A las dos horas exactas, Hikari despertó, Sesshoumaru se sentó en la cama, Rin se levantó.
-Yo voy...
-Tú tienes leche materna?
Rin fue por la pequeña y la alimentó, al volver a la cama, Sesshoumaru la besó con ternura.
-Kami, olvidaba esto...
Sesshoumaru despertó, Rin estaba a su lado, con la pequeña en brazos, sonriendo, la besó en la cabeza y a Rin en la mejilla.
-Hola, mi amor...
-Cómo estás, preciosa?
-Estoy un poco cansada... no ha dormido mucho...
Sesshoumaru se acomodó detrás de ella y la besó con ternura, rodeándola con sus brazos, le sirvió de soporte.
-Me hubieses despertado...
-Sólo se calla cuando le doy leche...
Sesshoumaru la sentía verdaderamente cansada, decidió hacerse cargo de todo, una vez que la pequeña se durmió, Sesshoumaru la llevó a su cuna, se sentó junto a Rin y la ayudó a acomodarse en la cama, inclinado sobre ella, la besó con ternura.
-Te amo, preciosa... descansa...
-Te amo, mi amor...
Sesshoumaru despertó a Maya y le preparó el desayuno, Satoshi ya estaba en el baño, fue por Inuyasha.
-Inuyasha, levántate...
-No me siento bien...
Sesshoumaru entró en la habitación.
-Qué pasa?
-No me siento bien... me quedaré aquí hoy...
-Hmm... a mí me parece que te mandaron al cuerno...
-Sí, sí, ya vete...
Sesshoumaru haló la silla de su escritorio.
-Qué pasó?
-No lo sé... estábamos bien, de repente se puso como loca y me echó...
-La quisiste presionar para que se acostara contigo...
-No! Hazme el favor de irte de aquí!
Sesshoumaru llevó a Maya y Satoshi al colegio, volvió a la casa, a media mañana, Inuyasha se levantó, Rin estaba en el comedor, con Sesshoumaru, quien le servía leche en una taza.
-Así está bien, gracias...
Sesshoumaru la besó en la mejilla y se sentó a su lado.
-Quieres mermelada?
-Eres un amor...
Sesshoumaru abrió el frasco.
-Mamá... estas bien?
-Sí...
-Qué pasó aquí?
-Con qué?
-Tú estás raro...
-Raro?
-Sí... cuidando de mamá...
-Pedazo de gente, acaso tengo que hacer algo mal para buscar agradarle?!
-Sesshoumaru...
-No... pero no eres tú normalmente...
-El que no lo veas, no quiere decir que no sea!
Inuyasha vio a Rin confundido, Rin sonrió acariciando las manos de Sesshoumaru.
-Sesshoumaru siempre ha sido igual de cariñoso y atento...
Inuyasha levantó una ceja.
-Como sea... nos vemos más tarde...
Se despidió de Rin con un beso en la mejilla y tomando una fruta se marchó, Sesshoumaru estaba a punto de partirle la cabeza, Rin lo detuvo.
-Calma...
Sesshoumaru la vio tomarse su té con toda la calma del mundo, le sonrió. Él acarició sus mejillas.
-Luces un poco pálida, preciosa...
-Sí? Me siento bien...
-Segura?
-Sí...
-Deberías descansar... aprovecha que estoy aquí...
-Lo haré...
Después de comer, Sesshoumaru la acompañó a la cama, vieron sorprendidos a la pequeña que estaba despierta, pero no había llorado ni nada, Sesshoumaru la cargó, la pequeña le sonreía, se pasó todo el día cuidando de la pequeña, permitiéndole a Rin descansar.
N/A: Hola!!! Feliz día de Reyes para quienes lo celebran! Aquí, Mizuho en su última noche de libertad les entrega este super cap. Espero que les guste y espero sus reviews. Como ya Yawarakai Mitai alcanzó los 100 reviews!!!!! esperen una sorpresa.
Besos
Mizuho
