-Castiel-

¡Que alguien me golpee! ¡No! ¡No, mejor no! No podía quitarle los ojos de encima a la mujer que tenía enfrente. No es que las demás se vieran mal no; en absoluto… es solo que… esa cabellera naranja y esos ojos azules me habían atrapado ¿se me está cayendo la baba?

No encontraba ningún chiste para decirle, por primera vez sentía que el corazón palpitaba fuerte, pero con un lentitud que casi describiría como ''dulce''.

Jamás pensé que esa palabra o más bien dicho esas palabras cursis volvieran a caber en mi vocabulario.

-T-Te vez despampánate, creo que ahora si pondré más atención a las clases.-Le dije, ante tal disfraz de profesora. La más sexy de esta tierra.

Sus grandes ojos azules me miraron. No podía dejar de pensar que era una fiera escondida. Pero tenía que decírselo alguna vez: ''quiero que seas mía''.

Eran palabras fuertes, pero sinceras.

-Ya no piensas decir nada más del disfraz. Vaya… esperaba otro tipo de reacción.

-Kagura, mi cara está arriba-Mis mejillas se sonrojaron al sentir su mirada en otro lado.

Comenzó a reír a carcajadas, nunca la había visto así. Pero… que mas importaba, siempre… siempre cuando reía sentía que una pesada carga desaparecía. Con ella podía ser yo mismo, con ella podía reír. Me plantee algo en serio en mi cabeza.

-Kagura…

-¿Qué pasa?

-P-Puedes subir a mi habitación.

Lo que dije la dejo desconcertada, pero necesitaba un lugar calmo y salvo del padre de Kentin… aunque esté, había desaparecido a sabe dónde.

-¿Enserio?

Solo asentí con la cabeza y ella obedeció. Nos comenzamos a alejar de los demás. Por primera vez he de confesar que me temblaban las piernas. Enserio hombre, el amor te hace estúpido y ciego.

Cerré la puerta con seguro.

-¿De qué quieres hablar?-Me pregunto. –Te veo muy serio ¿paso algo?-Se sentó en la esquina de la cama.

Relaje mis hombros pero de pronto, sentí la mente en blanco, la boca seca… sentía que el mundo se me iba.

Deja de mirarme así, si te sigo viendo ciento que me voy a quebrar…

-¡AAAH!

Escuche su grito y después que caía en mis brazos. La ventana de mi habitación se abrió por si sola y dejo pasar el viento y el aroma del mar.

-P-Perdón… asustarme por cosas tan triviales, perdón… -intento separarse de mí, pero se lo negué.

-No te separes, déjame… déjame permanecer así para…

-kagura-

SIEMPRE.

Esas palabras, sus brazos abarcando mi espalda, aquellas manos tomándome como si en algún momento me fuera a desvanecer en el aire.

Sentía un nudo en la garganta, un dolor agudo en el pecho.

-Me duele. Me duele…-susurre. Centre mi cabeza en su pecho. No pude evitar dejar las lagrimar correr, una tras otra fueron cayendo. Estaba feliz, no encontraba palabras; Solo me aferre de él como si la vida dependiera de ello.

Escuchar esas palabras, fue la bendición más grande que pude haber escuchado.

-Te amo, Kagura.

-¡Dime que no es un sueño! ¡Dime que no lo es!-Lo mire a la cara y lo que mire… jamás borrare esa expresión por el resto de mi vida.

Castiel mantenía las lágrimas en sus ojos mientras me miraba. M estaba abriendo el corazón… su corazón.

-Quédate conmigo, por favor.

Limpie mis lagrimas y grite mil veces ''SI''.

-Sí, sí, si… ¡SI!

Después de eso sentí sus labios rozar los míos con timidez y después con una fuerza tan brava como 10 ríos furiosos, sentí que la respiración se me iba pero estos besos, son solo para mí y nadie más.

De repente sentí un jaloneo y Castiel me puso detrás de su espalda.

-¿Qué es esto?

Atrapo una pelota de beisbol con sus manos. Me sorprendí porque yo no me había percatado de nada, tremendos reflejos de felino que tiene.

-Provino de la ventana-dijo.

-Espera, tiene algo escrito en ella.

Castiel comenzó a leer:

Es tu amor

Intenso y tan

Verdadero, que me

Nutre de pasión, de

Miles de emociones

Y sentimientos nunca

Antes sentidos, eres el

Amor de mi vida, y lo

Serás en la eternidad.

-¿Qué significa eso?

-Tonto, ¿no lo entendiste?

El rió.

-¿De qué te ríes-Me enfade.

-De que me encanta tu cara cuando te pones así.

No pude evitar sonrojarme, enojarme más y a la vez que me gustara lo que me dijo.

-¡Me haces sentir como una verdadera Tsundere! ¡Maldito! –Le di un pequeño golpe en la espalda.

El rió con más fuerza.

Bueno…. Qué más da mientras estemos juntos. De él me enamore.

Este viaje, fue el mejor de mi vida…

Este capitulo es completamente CastielxKagura

Ya casi llegamos a la recta final, solo faltan dos parejitas mas~

Muchas gracias por seguir apoyando este fic.

Tambien gracias a las siguientes chicas por dar ideas:

Guest

Sakurazoe101

The Cat R18

RhisaMari