Hola, no tengo perdón. Sé que dije que contestaría todso los reviews esta vez... pero tendrá que esperar un poco. era contestar o actualizar. Y creo que todos preferis lo segundo :D

Espero que os guste!


Jamás había disfrutado un café tanto como el que estaba tomando en ese momento. Sus piernas flexionadas y apenas cubiertas por un pantaloncillo corto descansaban sobre la propia tumbona del jardín, frente a la playa.

Vestía una camiseta algo ancha que había utilizado para dormir. Movió sus pies descalzos y sonrió mientras daba otro sorbo a su café, ultra relajada como llevaba semanas allí en los Hamptons, olvidándose de todo.

Era primavera y después de todo, hacía un día agradable.

Cerró los ojos mientras se recostó mejor y a su mente llegaron unas voces… era Rick la noche que hicieron el amor…diciéndole todas esas tiernas y amorosas palabras. Abrió los ojos y apretó sus labios molesta.

No podía quitárselo de la cabeza.

Pensó que estaba volviéndose completamente loca cuando volvió a escuchar su voz, bastante lejana.

Se levantó con su taza en la mano y cuando miró al interior de la casa allí estaba plantado de espaldas a ella, abrazándose a Martha.

Kate no pudo evitar sonreír y morderse el labio al verle. Llevaba unos vaqueros ajustados. Sobretodo en su trasero. Ese trasero que se le antojaba delicioso y con el que soñaba meterle más de un mordisco.

Se quedó parada en la puerta que daba al patio mirándole detenidamente. Era tan… enorme. Se río pensando que era enorme en todos los sentidos.

Sus brazos largos y con esos bíceps bien formados pero sin exagerar, se movían mientras explicaba algo de la gira completamente emocionado a pesar que no llegaba a escucharle. Pero sabía perfectamente que Castle amaba su trabajo y le entusiasmaba hablar de todo lo que hacía.

Sus ojos siguieron su camino fijándose en su espalda, sus omoplatos, sus hombros…. Daría lo que fuera por ir y abrazarlo, cruzar sus brazos por su cintura y depositar un beso en el centro de su espalda después de haberse desecho de la camiseta verde que vestía en ese momento.

Su corazón se aceleró cuando vio como se pasaba una mano por el cabello que llevaba algo más largo pero tampoco mucho. Ese gesto era tan "de él".

Dio un par de pasos para adentrarse en la sala, Martha la miró y le sonrió y cuando fue a hablarle y Castle justo se giró y le sonrió. Meredith apareció por detrás de ellos.

El rostro de Kate cambió por completo. La sonrisa y las ganas que tenía de correr y abrazarlo se desvanecieron.

Le saludó escuetamente como si hiciera apenas un rato que se hubieran visto y no casi un mes como había pasado y tras hablar con Martha y saludar más brevemente a Meredith pasó de largo.


Por mucho que Castle lo intentó, durante las siguientes horas, Kate lo evitó a toda costa y le fue imposible acercarse a ella y tener un momento a solas, y mucho menos sin sentir la mirada de su madre sobre él o las peticiones de Meredith en todo momento.

No llevaba ni un día en los Hamptons y ni un día con la pelirroja después de su gira por todo el país, que ya estaba agotado.

Meredith se largó a dormir y se quedó a solas con su madre, fregando los platos. Kate se había disculpado tras terminar de cenar y avisó que iría a dar un paseo por la playa y a dormir.

-Ni lo pienses.

-¿Qué?

-Cuando acabes… no saldrás a buscarla. Irás con tu mujer ahí arriba-dijo Martha que terminaba su copa de vino observando a su hijo.

Debía tener una charla con él.

-Mamá, tengo 25 años.

-Richard, tienes 25 años, puedes hacer lo que te de la real gana, pero te aconsejo… por favor, déjala en paz.

Castle cerró el grifo y miró a su madre y negó.

-No puedo… tengo que hablar con ella…

-Escucha, no sé lo que ha pasado…ni quiero-alzó la mano para que Castle la dejara terminar-sólo…ella es de la familia, Richard, no le hagas daño…estás jugando.

-No quiero…yo…

-Vas a ser padre, y estás comprometido… o haces las cosas bien, o no las haces hijo.

Castle golpeó la mesa molesto y tiró el trapo con el que secaba los platos encima de la mesa y salió de allí. Cuando fue a caminar para la playa, estuvo apunto de chocarse con Kate.

Ambos se quedaron mirándose. Kate le esquivó y sin decir nada entró en la casa. Saludó a Martha y subió las escaleras para una vez más encerrarse en la habitación.

Martha salió al patio y observó a su hijo pateando la arena y caminado por la playa. Mordió su labio preocupada sin saber como lidiar con aquella situación.


Kate estuvo durante toda la noche dando vueltas sobre su cama. Si llegó a dormir dos horas seguidas fue todo un milagro. El culpable no fue otro si no que el inquilino de la habitación de al lado.

Desde que había regresado… no habían cruzado apenas una palabra pero aun así, la había desestabilizado por completo.

Beckett fue la primera en bajar al salón para prepararse algo de comer, apenas estaba amaneciendo cuando caminaba descalza por el pasillo de la planta inferior cuando una mano tiró de ella y la metió en uno de los salones de la casa.

Castle sin soltarla cerró la puerta y la empotró contra ella, buscando su boca. Asaltándola. Asustándola. Cuando Kate reparó en lo que había ocurrido sólo lo miró desafiante y le negó sus labios velozmente.

-No. Ni se te ocurra.

-Vamos… ¿Qué ocurre, Kate?

La muchacha forcejeó con Castle y consiguió deshacerse de su agarre sin mucho esfuerzo. Él no seguía con la ropa del día anterior. Al parecer no había pasado la noche en casa y había bebido.

-Estas borracho.

-No estoy borracho mira-tocó su nariz varias veces con su dedo índice de la mano izquierda alternándolo con el de la derecha-sé lo que hago-dijo serio.

-No, no lo sabes.-Kate susurraba enfadada.

No quería armar un escándalo. Tanto Martha como Meredith seguían durmiendo en la planta superior y lo último que deseaba era despertarlas en una discusión entre ellos dos. Sobretodo a la última.

-Castle…No sabes lo que haces. Arriba… está durmiendo la madre de tu bebé.

madre… no es mi pareja.

-Ella no lo tiene tan claro.

Castle bufó ofuscado. Estaba molesto, sobretodo con si mismo. No tenía ni idea de que dirección tomar. La presión que sentía con Meredith cada vez que intentaba hablar del tema le hacía echarse atrás, sin embargo, cada vez que veía a Kate, que recordaba como eran sus besos, su piel bajo sus dedos, como le hacia reír… y que siempre habían sido amigos… su mundo se quedaba patas arriba.

-Te deseo…deseo…

-Deseas meterte entre mis piernas. Pero eso.-le clavó el dedo en su pecho y lo empujó-no va a pasar…

Beckett intentó salir de la habitación pero Castle fue más rápido y le impidió el paso.

-Oh si. Si va a pasar.

Lo fulminó con la mirada. Kate era una mujer de armas tomar y odiaba la arrogancia de él… últimamente había dejado ese impertinente parte de su carácter a un lado cuando trataba con ella, pero cuando volvía a salir a la luz, simplemente tenía ganas de golpearlo.

-O me dejas salir o te daré una patada en los huevos.

-Eso no va a pasar…

-Oh si. Si va a pasar-Beckett se cruzó de brazos-.

-Es que no lo entiendes…Kate…me vuelves loco-suspiró y agachó la mirada. Decidió emplear la táctica de la pena.

Kate cabeceó hacia abajo al mismo tiempo y trató de calmar sus tiempos.

-Rick…

-Becks… no sé…no sé que ha pasado…

-¿Por qué ahora?-alzó la mirada-Estaba colgada por ti desde que era una cría… y ahora…cuando todo se complica….te fijas en mi.

-Ahora me he dado cuenta de cómo eres.

Kate relamió sus labios y los apretó. No dijo nada, tan sólo le mantuvo la mirada sin ceder, a pesar que él intentaba abrazarla. Y le dejó hacer, pero ella no le correspondió el abrazo.

Sus lágrimas amenazaban por escapar y su corazón latía con tanta fuerza que pensaba que se le saldría del corazón.

-Anoche no volví a casa… por que cada vez que pensaba…que si volvía…-se detuvo-yo sólo quería entrar en tu habitación y dormir contigo.

-Habla con ella.-dijo refiriéndose a la pelirroja que estaba embarazada de él. Ella no pensaba ser su amante.

-Lo intento.

-No lo suficiente, si de verdad quisieras…

-Es difícil.

-Exacto. Olvídate. Además no pienso traicionar a Martha.

-¿Cómo?-preguntó sin comprender.

-Ella se preocupó mucho por mi… y está preocupada por ti, y no quiero líos… me ha dado su confianza, no quiero líos con ella-su labio tembló-vosotros sois mi familia, y ahora, necesito más una familia que no un novio…

Castle clavó sus ojos en los de ella y lo comprendió. Después de todo lo que había pasado…

Él asintió con esfuerzo.

-No creo que podamos seguir viendonos…

-Regresaré a mi apartamento si lo necesitas…

-No es necesario Rick. Me voy.

-¿Cómo?

-Me voy a estudiar a Kiev. Me han otorgado una beca en la universidad. Me voy un semestre…o tal vez dos.

Aquello le sentó a Castle como un jarro de agua fría. Él comprendía que debía darle su espacio, intentar hablar con Meredith por el bien de los tres y del bebé que venía en camino, pero aquello… él simplemente la estaba perdiendo.

-Estas huyendo.

-No.

-¡Acabas de decir que quieres una familia… y ahora…simplemente huyes, huyes de mi!

El enfado en su voz era patente. Kate lo miró con dureza y no pudo soportarlo más.

-Si. Huyo.-casi gritó- Me voy por que te amo-soltó la chica entre lloros- y no puedo evitarlo… y huyo por que nada me retiene aquí.

Castle no esperó los labios de ella con fiereza contra los suyos y sus manos apretándose en su rostro para acercarlo. No esperó su lengua invadir su boca con tanta pasión y sin embargo, lo disfrutó tanto que sintió que en cualquier momento le daría un paro cardiaco.

Kate llevaba las riendas y cuando quiso, interrumpió el beso. Ella lo controlaba. Se separó lentamente succionando su labio y tras mirarlo unos segundos, salió de la habitación dejándolo ahí pasmado, mirando la nada.


Nos vemos!