CAPITULO 13: BUSCATE UNA VIDA ¿QUIERES?
SPOILER:
Apenas llegaron a la aldea, Sakura fingió que tenía trabajo para alejarse. Quería amar a Naruto, y reventarlo a puñetazos por la misma razón. Solo le quedaba juntarse con Ino y derramar las lágrimas que le pesaban como hierro. Naruto no regreso a su casa, enterarse que Konan lo había delatado no contribuía a su estado de ánimo.
Decidió invocar a Yamato y ver el entrenamiento de Hanabi hasta la hora de comer. Sentado bajo un árbol observaba a lo lejos en el campo 9 como las dos Hanabi hacían los ejercicios al compas del usuario del Mokuton. Rato después apareció Tenten, lo había visto llegar junto a Sakura del bosque y por su rostro, era probable que no la habían pasado nada bien con su charla.
La castaña se sentó junto a Naruto y enseguida lo animo con sus risas y charlas. Tenten tenía esa manera especial de ser. Era muy simpática, de un ánimo desbordante y carente de energías negativas. Naruto le agradeció con el corazón el gesto de compartir, tan solo una alegre charla.
-respóndeme esto, -consulto Tenten- ¿Cómo un hombre fuerte, guapo y perseguido por las chicas puede estar tan deprimido?
-me va mal en los juegos de azar –suspiro Naruto bromeando
-Naruto!, Ji ji ji –rio Tenten- sucede que…necesitas…."estabilidad".
-Eh?
-claro tontito –acariciándole el cabello dorado- podrás divertirte al acostarte con muchas.-sonriendo- pero en las mañanas no tendrás familia, ni amor.
-bien sabes cuál es mi "problema" –indico Naruto- ¿Cuál será mi oferta? ¿Cásate conmigo y tendrás más sexo de que nunca soñaste?
Ambos rieron y Tenten continuo la broma:
-no es mala oferta para algunas…-sonrisa de picardía- por ejemplo…..Ino-san
-¿Por qué con Ino?
-¿No lo sabías? –Sorprendida- tiene que casarse por el liderazgo de su clan. Y sus otros candidatos, -gesto de lastima fingido- digamos que hasta podría hacerse monja, después de casarse.
-¿Y a quien más me sugieres? –Susurro Naruto travieso- bien sabes que no puedo con una sola esposa.
-no te hagas ideas ji ji. Papa me matara si supiera que su niña…..digamos no es tan "niña" ahora. ¿Imaginas si intentara casarme con un hombre de varias esposas?
-yo te protegeré cariño –dijo meloso- ya tenemos casa…..y un gran Dojo. –perverso
Tenten se sonrojo avergonzada, Naruto era encantador. Cuando estaban juntos, tan solo hablando de nada, el mundo no era feo ni triste. Juntos eran muy felices.
-No me casare contigo para que luego me abandones por tus otras esposas más bellas –declaro la castaña apoyando su cabeza en el hombro de Naruto
Guardaron silencio un rato sonrientes, ambos sabían que Naruto jamás dejaría de amar y proteger a las mujeres que se convirtieran en sus esposas.
-clones de sombras –sugirió el rubio- cada mujer tendrá su marido en la cama –travieso- todas las noches
-¿Y si se me da por morder….o pellizcar? –intervino la castaña
-tengo un sello Uzumaki que fortalece a mis clones, serán Narutos sólidos y originales.
-pervertido, -le acuso Tenten con una sonrisa- lo tienes todo planeado eh?
-salvo a las bellas mujeres que se apiadaran de mi- carita de inocente-
De pronto, una explosión sobre Naruto y alguien los interrumpió en la charla:
-Sensei! –Grito Hanabi saltado sobre Naruto- ¿Me vio entrenar? ¿Me vio? ¿Me vio?
-claro que te vi –gotita en la cara- recuerdas a Tenten-san? –señalando a mujer junto a el
-See –mirándola de reojo- la maestra de los Gennin a los que aplaste el mes pasado.
-Hanabi…-le regaño Naruto
-Perdón Sensei –se disculpo con gesto triste- perdóneme Tenten-sama
-no hay cuidado –le sonrió Tenten- me agradan las niñas- revolviéndole el cabello tiernamente
Hanabi se tuvo que aguantar las ganas de golpearla ¡¿Cómo se atrevía a llamarla "niña" delante de Naruto-sensei?! ¡Ella era una mujer!...una joven mujer era cierto, pero una mujer al fin! Ahora Naruto-sensei pensara que…
-Hanabi-chan, -le sonrió Naruto- ¿Qué dices si vamos a comer juntos?
-¿Solo….nosotros dos? –toda roja, jugueteando con la punta de su chaqueta
-nosotros tres, -señalo Naruto sin entender- invitaremos a Tenten-san y comeremos bien rico ¿A que si?
Hanabi soltó un bufido, haciendo puchero se levantó y comenzó a caminar por el sendero, para salir del campo. Tenten se reía por que entendía las reacciones de la niña. Estaba celosa, simple y claro. La castaña muy distraída por ese pensamiento intento pararse y tropezó cayendo sobre las piernas de Naruto que aun no se incorporaba de su cómodo asiento en el pasto.
-Tenten –dijo el rubio travieso- ¿no deberíamos esperar a estar solos?
La mujer enrojeció hasta la medula y le costó reaccionar al ver los azules ojos del hombre. Hanabi se volteo y vio la escena de la peor forma posible.
-¡¿Qué hace sobre Naruto-sensei?! –grito histérica Hanabi
-¡Solo me caí! –decía Tenten roja como tomate
-(desvergonzada) –chillo Hanabi- Déjeme que la ayude –apretando los dientes
Hanabi casi la saco a rastras de sobre Naruto mientras el rubio se reía de la cara de Tenten toda sonrojada y avergonzada.
El almuerzo trascurrió normalmente, eso diría Naruto, porque entre Hanabi y Tenten hubo miradas fijas y concurso por captar la atención del Sannin. Tenten se divirtió mucho haciendo cabrear a la pequeña con insinuaciones dulces y caricias al rostro del hombre entre ellas.
Hanabi experimentaba celos, aunque su concepto del amor no estuviera aun formado completamente. Naruto constituía en su sensei, su persona favorita, su inspiración para el futuro. Por supuesto que no aprobaba las perversiones en las que se metía….pero no era nada que una dulce y buena esposa no cambiaria en el.
¿Esposa? ¿En que estaba pensando? Ella no quería casarse. Quería ser fuerte, quería ser la mejor Kunoichi de Konoha. Las tontas clases de arreglos florales y cocina que había recibido eran burdas pérdidas de tiempo. Ella era una Kunoichi, una guerrera.
De pronto, el alegre gesto de Tenten se trasformo. Neji Hyuuga había entrado al restaurant y la castaña desvió la mirada molesta. Naruto capto enseguida ese cambio, y aunque sabía que le molestaría no volver a compartir cosas con Tenten, sintió la necesidad de ayudarla.
-Hanabi-chan –sonrió el rubio- me gustaría hablar a solas con Tenten-san ¿Podrías…..por favor?
Hanabi sonrió tontamente y sonrojada asintió. Le molesto el pedido, pero pocas cosas podían negarle a su sensei. Lo admiraba, y a su modo, lo quería mucho. La ojiperla se puso de pie y fingiéndole su mejor sonrisa a Tenten, se retiro del lugar.
La mujer vio irse a la niña y divertida por sus reacciones declaro a Naruto en secreto:
-Parece que tienes un atractivo irresistible para las mujeres Hyuuga. –Indico traviesa- tu estudiante te cela terriblemente.
-¿Hanabi-chan? –Sorprendido- Nee….debes haber visto mal.
-lo que tu digas –indico la castaña- además, el otro día me cruce con Hinata….esta loca por ti.
Naruto no respondió, pero se le quedo mirando para saber más.
-¿En pocas palabras? –continuo la chica- me amenazo con matarme si no me alejaba de ti
Naruto reflexiono un momento. La Hinata que recordaba jamás hubiera amenazado a nadie, era una mujer tímida y muy sensible. Algo de lo que Kabuto le había dicho podía ser cierto después de todo, el rubio se dijo que enviaría a Yamato para averiguar un poco más sobre el asunto.
-¿Y tú que le dijiste? –pregunto con cautela
-¡Que a mí también me…. sonrojada- que….que éramos solo amigos.
-Tenten….-serio- siento que esto es injusto para ti, pero quiero decirte que pueden suceder cosas que serian peligrosas. Tal vez…seria mejor que dejáramos de….
-¿Injusto?, -pregunto la chica- déjame decirte que eres el primer hombre que me quiere. Neji jamás se fijo en mí. Ni él, ni nadie.
-típico, -admitió Naruto- desde que dejaste de seguirlo que se siente incompleto. Tú tienes el don, de animar a las personas con tu presencia. Imagino que el borde de Neji debe sentirse solo ahora.
-Naruto….ten mucho cuidado, -dijo Tenten preocupada- lo nuestro es solo…
-no…..-le corrigió el- si solo fuera sexo, hace tiempo que no estaríamos juntos. Tu representas algo que yo solía tener. Pensamientos alegres, dulzura en el corazón. Me cuesta trabajo entender como ningún hombre puede ver….-sonriendo- todo lo maravilloso que veo en ti.
Ella se le quedo mirando sorprendida y agradecida, apenas podía creer las hermosas palabras que le había dedicado. Así era Naruto con ella, la llenaba de flores y caricias, la hacía sentir mujer en una aldea que siempre la vio tan solo como una ruda Kunoichi.
-dicen que querer a una persona, es buscar la felicidad del otro….aun al costo de la propia. Si es cierto, si eso significa querer. –Declaro Naruto- yo te quiero Tenten, porque me harás mucha falta si te alejas de mí, pero me gustaría verte vivir muy feliz.
Tenten bebió su vaso de té, miro por la ventana y respondió como conociendo el motivo de sus tristezas.
-¿Eso estás haciendo con Sakura-san? –Pregunto Tenten seria- ¿La alejas para que sea feliz?
-Sakura-chan está enamorada de un hombre que ya no existe, -indico triste- mi egoísmo me hizo intentar poseerla. Pero al fin comprendí que no soy el Naruto que ella ama.
-eres un mentiroso, -señalo sonriente Tenten- poco a poco, Sakura-san te ha recuperado. La amaste con locura, y si dejaste de hacerlo…..ahora mismo te veo perdido por ella.
Tamaña descripción de lo que en su interior se agitaba, perturbó a Naruto. Tenten lo había descubierto, era indudable. Pero aun así el rubio decidió ocultarse esquivando el asunto.
-¿Y tú qué? –señalo como para cambiar de tema- no creas que no me di cuenta lo que te ocurrió al ver entrar a Neji.
-Neji Hyuuga me gustaba –admitió la chica- creí amarlo pero solo era admiración. Me deje llevar por su seriedad y compromiso como Shinobi. –mirando al vacio- pero nunca sentí su calor, nunca la sensación que experimento al tenerte cerca. Tu….me das mucha protección.
-tú nunca das la impresión de necesitar "protección" –haciendo las comillas con los dedos
-y la necesito a veces, cuando quiero bajar la guardia y descansar. Pero contigo, -sonriendo- puedo hacerlo todo el tiempo. Como estando detrás de un escudo- sonriendo.
-de acuerdo –dijo el – decidas lo que decidas, te apoyare…así como tú lo has hecho ahora.
Hanabi regreso a la mansión Hyuuga y eludió el almuerzo gracias a su comida con Naruto. Odiaba sentarse a la mesa con su familia últimamente. Se la pasaban censurándola con las miradas todo el tiempo.
Se cruzo con Hinata y se miraron duramente, Hanabi no desvió la vista. No tenía nada que temer por qué no hacía nada impropio en las prácticas con su sensei.
-¿Y cómo está el…"entrenamiento" con tu sensei? –sugirió Hinata
El sonido de la palabra "entrenamiento", no le agrado a Hanabi, constituía un insulto para ella y para Naruto-sensei. Y así se lo hizo saber a su hermana mayor.
-no te gastes insultándome, -dijo fría la niña- no me intimidas, nunca lo hiciste y menos ahora.
-no te confíes de ese entrenamiento –dijo ofuscada Hinata- Naruto-kun solo te utiliza para fastidiar a Oto-san.
-Hinata…..-señalo despreocupada la niña- búscate una vida ¿Quieres? Naruto Uzumaki ni siquiera te elegiría así fueras la última mujer viva en la aldea.
-¡Niñita estúpida! –Grito furiosa Hinata- ¡prepárate a morir!
Hanabi se vio sorprendida por el ataque a traición, pero los entrenamientos para despertar sus reflejos que Naruto le obligaba a hacer, la salvaron. Activo su Byakugan y se trabaron en combate duramente. En el patio de mansión comenzaron a destruirlo todo. Hanabi se defendió solamente, presa de una extraña serenidad, razono que no era correcto mostrarle a su rival nada de lo aprendido. Simplemente utilizo su nueva velocidad y ajustados reflejos para eludir las embestidas de la furiosa Hinata. Esto provocaba aun más ira y frustración en la Hyuuga mayor.
De pronto, alguien ataco a Hanabi desde el interior de la casa, los 3 kunai iban dedicados a separar a las hermanas, pero la mala fortuna hizo que la niña trastabillara al retroceder y recibiera un ataque completo a sus canales de chakra por parte de Hinata.
Hiashi lo vio todo, su intensión había sido separarlas y el asunto se había agravado. Hanabi estaba en el suelo escupiendo sangre, pero aunque Hinata esperaba ver miedo o dolor en su hermana, solo noto una fría sonrisa cargada de burla.
-¿Acaso quieres más? –amenazo Hinata rabiosa
-Oto-san es muy bueno ¡Cof Cof!...-¿No crees hermana? Eligio el momento justo, en mis cambios de pies para atacar.
-¿Crees que por Oto-san te vencí niñita? –contradijo furiosa
-no….-respondió Hanabi con una fría sonrisa que representaba un "si"- Eres la mejor del clan. –termino con ironía
Hinata estaba fuera de sí, iba a rematarla aun estando Hanabi en el suelo indefensa, pero Neji detuvo su brazo…
-se acabo Hinata-Hime, -preocupado- ella ya no se puede parar, no puede pelear.
-si….-dijo aun sonriente Hanabi- estoy…."vencida".
Hinata y Neji la miraban extrañados, apenas debería respirar después de 128 golpes a su cuerpo y sin embargo….
Cuando Hinata desvió la vista con arrogancia de su victoria, Hanabi estaba apuntándole con un kunai justo en el cuello. Se había puesto de pie, aun sangraba por la boca, pero podía cortarle el cuello y vencer.
-¿Pero…..como? –susurro Neji sin creer
-Naruto-sensei tenía razón…-sentencio la niña- somos arrogantes y predecibles.
Naruto le había enseñado bien, "nunca le des la espalda a tu enemigo" – dijo algún día- "si lo ves vencido, redobla tus precauciones, los ninja más astutos siempre buscaran hacer que te confíes….y justo en esos momentos…..te mataran"
Hanabi se separo de Hinata en un movimiento y le dio tremenda patada en la boca del estomago. La Hyuuga mayor se retorció de dolor cayendo de rodillas, el golpe había sido muy duro, impresionante para una niña de 13 años con la contextura física de esa chica.
Hanabi se alejo caminando con dificultad, estaba en las últimas por el terrible ataque recibido, pero uso toda su voluntad en simular que se encontraba normal. Se retiro a su cuarto sonriendo fríamente, pero su mente estaba dividida en el rencor que le genero la acción de su padre, y la satisfacción por el nivel que había adquirido gracias a Naruto. Faltaban dos meses para los exámenes Chunnin y Hanabi Hyuuga estaba convencida que esta vez…..lograría ascender de rango.
Era de tarde y Naruto regreso a la mansión Uzumaki. Estaba serio, su charla con Tenten le había calmado los ánimos de venganza. La castaña siempre lograba centrarlo con su simpatía y palabras dulces. Pero algo se agitaba por la "traición" de Konan. ¿Por qué lo había hecho? ¿Por qué le había dicho a Sakura todo?! ¿Por qué justo a Sakura?!
Naruto abrió la puerta de su casa y ni bien atravesó la entrada, Konan le salto encima. Lo abrazo por el cuello y lleno de besos el rostro desesperada. Gemía entre la desesperación preguntándole ¿donde había estado?, ¿Por qué no había vuelto antes?
-Konan-san –dijo fríamente Naruto apartándole los brazos- ya no te preocupes que volví. No soy un niño y puedo cuidarme solo.
La peliazul lo miro sorprendida por la falta de calor en sus acciones. Por la frialdad que le dolía ver en Naruto.
-¿Naruto-kun que te ocurre? –dijo al fin siguiéndolo por la casa
-nada, -respondió aun más frio- me daré un baño y dormiré porque estoy…..porque tengo sueño y ya.
Konan lo vio subir las escaleras y lo siguió nerviosa. Un mal presentimiento la asalto, ¿acaso el…lo sabía? No, por Kami que no podía ser, no justo ahora que lo había tenido, que lo amaba y quería estar con él para siempre. No podía ser.
-Naruto-kun –dijo muy deprimida- respóndeme!
Naruto se dio vuelta y la enfrento. Estaba serio, más no agresivo ni violento. Tan solo serio, pero soportando la furia de la traición que él veía en Konan al haber contado ese terrible suceso de su vida.
-¿Por qué lo hiciste? –Pregunto al fin como ahogado de angustia- ¿Por qué le dijiste a Sakura-chan todo sobre el ritual?
Konan bajo la vista herida de muerte. Su peor temor estaba consumado, nada podía evitarlo ahora. Hacia muchos esfuerzos para no romper en llanto, cosa que por el momento lograba.
-estaba ebria, -dijo la mujer- desesperada por que tú la amas y yo creí que….
-¡TE JURE QUE JAMAS TE ABANDONARIA MALDITA SEA! –Bramo rabioso- ¡Lo jure! –dijo dolido como nunca
-¡perdóname! –Grito casi llorando- yo no…por Kami Naruto. –tratando de abrazarlo
-espera –evitando el abrazo- no es así de fácil.
Se miraron un rato, Konan ya no podía más y rompió a llorar como una niña indefensa. Fue ese el momento en que el corazón de Naruto se hizo trizas. No quería verla sufrir, nunca quiso verla llorar, todo el enojo y lo que fuera que sentía se evaporo. Konan cayó de rodillas al suelo y llorando lo miraba pidiendo piedad con su mirada.
El se acerco dolido y la rodeo entre sus brazos elevándola. Tomada de la cintura la guio al cuarto cercano. La llevo a su cama y recostándola se quedo con ella. Acariciando su cabellos azulado, besando su pálida mejilla, susurrándole palabras dulces y diciéndole que le comprendía, que los celos podían ser terribles consejeros, que lo perdonara por que el solía ser algo bruto con sus enojos.
-nunca quise lastimarte –susurro Konan entre los brazos de Naruto- te amo.
-Konan-san –dijo triste Naruto- no tengo nada que perdonarte. Solo me avergüenzo de lo que hice en esos lugares. Tú no tienes la culpa de eso.
-sobreviviste –indico ella abrazada cada vez mas fuerte al hombre- hiciste lo que tenias que hacer. Así como yo lo hare ahora…para quedarme para siempre junto a ti.
-¿Sabes? –Sonriendo- tal vez….deberíamos dormir juntos esta noche. Sabes que suelo tener pesadillas y necesito de ti.
-duerme conmigo –dijo la mujer incorporándose del pecho del hombre y besándolo- quédate conmigo todas las noches. No me dejes.
-no lo hare –le contesto el- te lo prometí hace mucho. Y bien sabes….
-que siempre cumples tus promesas. –completo ella sonriendo levemente
Al día siguiente, Hanabi tenía muchos problemas para mover su cuerpo. Llego a 6:30 a su entrenamiento y merecía ejercicios extra por la tardanza. Pero Naruto en lugar de reprenderla, noto enseguida sus dolores físicos.
-¿Hanabi-chan, dime que ocurrió? –fingiendo no adivinar
-entrenamiento de clan –intento mentir la niña- me descuide y….
-engañarme no hará que te sientas mejor – le respondió el rubio con mirada severa
-sensei, -suspiro Hanabi- lo siento….es que no quiero….
-lo entiendo….-tocándole el hombro delicadamente- pero iremos al hospital justo ahora. No entrenaras hoy en este estado físico.
-¡Pero Sensei! –Se quejo Hanabi- el entrena….
-¡Nada de "pero"! –Indico Naruto- tu salud es lo más importante para mí.
-ya me atendieron en casa….me recuperare en….
-lo que quieras…..-dijo el hombre cortándole la mentira- vamos al hospital justo ahora.
En la sala 4, Ino Yamanaka revisaba a Hanabi. Por supuesto hizo salir a Naruto para que la niña se quitara la ropa y así curarla de manera más efectiva. Ino la reviso y era evidente el daño en cada punto vital de sus canales de chakra.
-128 golpes Hakke –pensó Ino- esto no fue entrenamiento.
Hanabi noto los gesto de la doctora y hablo:
-Ino-sama, -susurro apenas- no le diga a Naruto-sensei.
-¿Por qué? –Pregunto la rubia- estos ataques fueron para dañarte y….
-lo sé…..pero no quiero que Naruto-sensei tenga que cargar con mis problemas.
-mas bien tu cargas con los de el –admitió la rubia en un suspiro
-¿Cómo dice?
-no me hagas caso, -sonriendo- solo aléjate de Hinata, ¿De acuerdo?
Hanabi se le quedo mirando. ¿Cómo había adivinado que Hinata le había hecho ese daño? Realmente Ino-sama era muy lista, y simpática. Ino fingió sonrisa para no preocupar a Hanabi, pero las heridas no se veían bien. Tenía que informar a Naruto que detuviera los entrenamientos o Hanabi sufriría horribles consecuencias por el esfuerzo.
Así mismo, el asunto Hinata había llegado a hartarla. Primero lord Hiashi hablando con su padre para conocer el estado de compromiso entra Naruto y ella. Tratando de que Ino no se relacionara con el naciente clan Uzumaki. Luego Hinata amenazándola si no se alejaba del rubio.
Ino no era cobarde, y desafiarla era generalmente incitarla aun mas a estar con Naruto. Si hacía semanas que lo no visitaba era tan solo por Sakura, que le había pedido que lo dejara. Naruto Uzumaki era una maquina sexual, Ino jamás había estado tan complacida como con él.
Pero Sakura era….Sakura. Y si tenía que dejar a Naruto lo haría.
La expectativa de un casamiento con otro de sus "pretendientes" no era alentadora. Pero Ino Yamanaka no soportaría hacer infeliz a su amiga.
Hanabi y Naruto salieron del hospital, el rubio sonrió despreocupado y luego de felicitarla por sus avances en los últimos meses, señalo que se tomarían algunos días de descanso. Hanabi era inteligente y capto enseguida que el asunto era su físico. Pero Naruto le pidió que siguiera yendo por las mañanas para desarrollar técnicas y estrategias. Además podían almorzar juntos y conocerse mejor ya que como estudiante de un Sannin, era posible que formaran equipo en alguna misión.
Mientras el sensei y su alumna volvían a la mansión Uzumaki. Un clon del rubio charlaba con Ino en su oficina.
-¿Por qué lord Hyuuga visito a tu padre? –consulto Naruto cuando Ino se lo comento todo
-poder, Naruto…..-indico Ino- intento que mi padre le propusiera una alianza basada en matrimonio.
-¿Quién se casara?
-Hanabi y un primo mío, quieren dejarle el liderazgo del clan a Neji. Por eso lord Hyuuga quiere deshacerse de sus hijas. Por eso Hinata te fue ofrecida.
-y yo que creí que le caía bien je je- se burlo Naruto
-te odia, eres el Kyuubi para él, y su mayor obstáculo para el puesto de Hokage.
-¿tu qué piensas?
-prefiero tomarme una cucharada de acido, -sonrió Ino- que emparentar con los Hyuuga. Pero el clan debe mantenerse fuerte en Konoha. Si Hiashi llegara a ser Hokage….no nos quedaría otra que aceptar.
Naruto negó con la cabeza y una pregunta le molestaba. Tenía que saber mal que le pesara.
-¿Cómo esta Sakura-chan? –triste
-destrozada,-sentencio Ino- culpándose por no haberte dicho que te amaba hace 3 años.
-¿Debes creer que soy un cerdo, verdad?
-lo creía, pero hace días descubrí en la mente de Tenten, el por qué de tantas mujeres alrededor tuyo.
-¿Cómo….lo hiciste? –consulto sorprendido
-una de mis técnicas mentales, aproveche que se hacia un chequeo y lo supe todo. Necesitas varias mujeres para sobrevivir….correcto?
-¿en pocas palabras?….si.
-¿Por qué no se lo dijiste a Sakura?
-tu lo sabes Ino, -indico Naruto- ella siempre se siente "culpable"
Ino reflexiono profundamente, si Naruto le hubiera dicho de su problema, Sakura sin dudas hubiera aceptado ser parte de las esposas Uzumaki. Pero no por voluntad propia, sino por la culpa, era la culpa lo que generalmente movía y torturaba a Sakura.
Naruto como siempre, a su manera loca y cuestionable, la estaba protegiendo. Sakura podía decidir estar con él, pero no por culpa sino por amor.
-No se lo digas por favor –rogo Naruto suavemente- Ino…
-tranquilo, aunque parezca increíble, estoy de acuerdo con tu decisión – de brazos cruzados- Sakura se odiaría a sí misma con el tiempo, si se viera forzada a casarse por culpa. Nunca sería feliz.
Naruto suspiro aliviado, Ino ahora también lo sabía, pero por lo menos no arruinaría todo con Sakura.
-pero tienes que hacerme un favor a cambio de mi silencio. –aclaro la rubia
-dime
-quiero hacerte un examen físico para analizar tu condición.
-¿crees que miento? –consulto Naruto confundido
-no, -admitió ella- pero durante 3 años desarrollamos nuevas técnicas en medicina. Si tu condición puede curarse… ¿vale la pena intentarlo no? –sonriendo
Naruto solo asintió, nunca lo había pensado como enfermedad, era más bien una especie de maldición por tomar el poder del demonio. Había aprendido a aceptarlo como parte de su karma por cargar con la criatura. Pero Ino ahora sugería tener esperanza, ¿podría ser?
-sin embargo, aclaro Ino- deberás abstenerte de tener sexo por una semana más o menos.
-¿Por qué? –dijo Naruto nervioso
-Para analizar tu condición, debo ver qué sucede cuando se agrava- indico Ino- es la manera de analizarte de mejor.
Naruto solo asintió, debía en los próximos dias evitar tentaciones y esquivar a Sakura cuando se apareciera por el hospital, era lo mejor porque la pelirosa se daría cuanta de lo que ocurría si lo veía demasiado seguido por el hospital. ¡Y justo ahora que Konan estaba a su disposición, no podría tocarla por una semana!
-será una semana muy larga –suspiro el rubio deprimido
Fin del capitulo
