La pelea entre Ladybug y la akumatizada había sido mezquina hasta que Chat Noir se hizo presente para proteger a la azabache. Con su presencia el objetivo de la rubia cambio y Ladybug no pudo evitar volverse un espectador.

Era incapaz de moverse a causa del miedo, ignorando que el de antifaz negro la llamaba una y otra vez. Fue entonces que Antibug más ayudada por la suerte que por la poca maestría que tenía en el uso de su gran arma acorralo al rubio, dejándolo indefenso.

La risa triunfal de la villana se dejó oír mientras que se preparaba para terminar con la vida del chico. Levanto el gran cuchillo y lo dejo caer con toda su fuerza contra el gato; fue ahí cuando la voz de la azabache regreso a ella, permitiéndole un grito agudo lleno de temor.

—¡CHAT NOIR!

La de traje moteado se enderezó rápidamente al mismo tiempo que gritaba y estiraba su mano derecha como si con esa acción pudiera rescatar a su compañero. El rubio que estaba a un lado de ella había caído de bruces por la acción repentina de la chica.

—¿L-Ladybug?

El de traje negro no pudo evitar sentirse asombrado al escuchar a la chica decir su nombre en medio del sobresalto y quiso saber si el sueño que había tenido era de algún modo parecido al suyo. Cuando la de ojos color cielo vio a su compañero, se abalanzo sobre él para abrazarlo fuertemente y permitió que su llanto fuera reprimido torpemente contra el pecho del contrario.

A Chat Noir le tomo de imprevisto el abrazo de la azabache, aun así la abrazó como buenamente pudo, intentando reconfortarla.

—Todo está bien mi Lady —Le resultaba raro verla de ese modo, pues la de ojos color cielo solía mostrarse valiente y fuerte; además, no podía quitarse la idea de la cabeza que esa situación le parecía sumamente familiar.

No paso mucho tiempo antes de que la chica se separara bruscamente del de traje negro y secara bruscamente sus lágrimas para que no fueran vistas.

—Tenemos que encontrar a Teratos.

El rubio dejo a un lado la confusión que se podía apreciar en su rostro y con su usual confianza y una sonrisa ladina señalo hacia la torre Eiffel.

—Creo que no será complicado mi Lady.

Cuando la azabache dirigió su vista al monumento de París pudo notar que el polvo dorado que provocaba las pesadillas salía de la punta de esta, como si fuera una especia de aspersor.

Se dirigieron al monumento icónico de París, lograron divisar mientras se acercaban a Teratos parado en el nivel más alto de la estructura disfrutando de su obra. Los héroes se dirigieron a la plancha metálica, donde el akumatizado les daba la espalda.

—Los estaba esperando ¿han venido a darme sus Miraculous? —El primero en hablar fue el villano que pudo verlos recorrer media París para llegar al monumento.

—En tus sueños Teratos —En la mente de Chat Noir estaba muy presente su pesadilla, aun así estaba consciente de que no podía ser presa del pánico, se había obligado a centrarse en la situación mientras buscaba a su compañera y ahora debía hacerlo en la batalla. Confiaba ciegamente que aquella sensación se esfumara cuando la azabache hiciera uso de su Lucky Charm.

Pero la de traje moteado no era tan fuerte o al menos no en ese momento, las escenas de sus pesadillas no la dejaban en paz y aún estaba emocionalmente alterada por lo que había pasado con su compañero en su habitación.

El primero en moverse fue el gato, que utilizó su bastón para darle un buen golpe al enemigo que fácilmente logro esquivarlo. Para Chat Noir la sonrisa permanente del villano solo lograba sacarlo de quicio, reaccionando sin pensar y sin notar que Ladybug parecía no estar consciente de la pelea.

Los golpes impulsivos de Chat Noir solo lograron que el chico cayera contra una de las columnas metálicas que le daban soporte a la estructura, viendo caer hacia el duro y frío concreto su bastón.

—Pensé que estarías acostumbrado a jugar al gato y al ratón —El comentario fue seguido de una risa mientras que Teratos movía su mano derecha teatralmente.

Cuando Ladybug escucho al villano no dudo en lanzar su yo-yo con la idea de atraparlo con el hilo de su arma, sin embargo, el hombre alado fue más rápido y tomo el arma de la heroína que se encontraba sorprendida por los reflejos del contrario.

—Parece que alguien quiere unirse a la fiesta —Ladybug solo pudo sentir como era jalada por su propia arma mientras ella caía bruscamente y perdía el poder sobre el objeto.

—¡Mi Lady!

El rubio se dejó llevar por el enojo e intento taclear al adversario, sin embargo este pone el yo-yo de la azabache en un bolsillo de su túnica y logra hacerle frente al héroe tomando sus manos con la propias, empujándose ahora el uno al otro con la intención de hacer perder el equilibrio al otro.

La de traje moteado tiene miedo de levantar la vista y que sus inquietantes sueños se hagan realidad, viendo una y otra vez cada muerte del felino en su imaginación. Estaba tan centrada en sus pensamientos que no lograba escuchar cómo su compañero le hablaba insistentemente.

En medio del forcejeo de los varones el yo-yo de la azabache cayó de la túnica del villano y Chat Noir aprovecho para patearlo en dirección a Ladybug, ignorando por completo que Teratos había conseguido dejar al rubio entre él y el límite de la estructura metálica.

—¡Ladybug!

El grito del rubio por fin llego a la aludida, haciendo que levantara levemente su rostro para ver su arma a un metro de ella y después dirigió su mirada a Chat Noir, dándose cuenta de su situación. Un nuevo balde de agua fría fue darse cuenta de la situación, si se mantenía ahí realmente iba a perderlo y no iba a poder cambiar eso.

Se estiro por el piso tomando su arma para aventarla al cielo mientras se incorporaba.

—¡Lucky Charm! —El yo-yo dio vueltas hasta que la chica recibió una soga muy larga con la cual no sabía qué hacer. Observo sus alrededores hasta que supo que hacer con el objeto.

Mientras tanto Chat Noir se quedaba sin espacio para empujar al akumatizado.

—Veamos si los gatos caen de pie —Y sin perder un segundo más empujó al rubio que ahora se encontraba cayendo 300 metros sin poder evitarlo.

Quiso gritar, pero la voz se negó a salir de su garganta e intento mantener la vista en el cielo y no voltear a ver el frío y duro pavimento que cada vez estaba más cerca suyo.

Cerró los ojos, lamentándose por todo lo que no había podido experimentar y mientras mentalmente se recordaba el amor que le tenía a Ladybug sintió como era jalado hacia el cielo desde su cintura.

Uno de los brazos enfundados en rojo le ofrecieron cobijo, mientras que el otro brazo de la fémina se encontraba sosteniendo fuertemente una soga que venía de lo más alto de la torre.

No quiso saber que tan cerca había estado del impacto, pero le basto con ver el rostro completamente pálido de la chica y lo ancha que se veía la estructura desde esa posición para saber que por poco no salía entero em esa batalla.

Ladybug tomo su yo-yo y lo lanzo para que este se amarrara a lo más alto de la estructura, llegando así nuevamente donde se encontraba el akumatizado. Chat Noir no perdió tiempo y tomo la soga de la mano de la chica para rodear a Teratos dejándolo inmóvil.

Con una sonrisa ladina tiro del colguije y se lo aventó a la azabache para que volviera todo a la normalidad. Lo habían logrado.


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