Capitulo 14: El Primer Día En Islas Milo
Era el primer día de entrenamiento en la isla y Milo estaba muy entusiasmado. A diferencia que en el Santuario tenía que levantarse y entrenar por su cuenta, en la isla se tenía un horario. Muy temprano, antes de que el sol saliese, Nira se dirigió al cuarto de Milo y lo despertó. Después de una hora bajó al comedor y le sorprendió que su almuerzo ya estuviera hecho.
- Y no le vayas a hacer caras porque lo hice yo - dijo Nira con mucho orgullo
Cuando Milo terminó de almorzar, Nira le dijo que la siguiera para que fueran a entrenar y una vez que estuvieron fuera vieron a Andro, que los estaba esperando aunque no se dio cuenta enseguida de la presencia de los chicos ya que estaba de espaldas a la casa. Milo y Nira se quedaron parados en la puerta viendo a Andro y después de unos segundos de estarlo observando, Nira tomó de la muñeca a Milo y lo llevó hasta donde estaba Andro.
- Andro, ya estamos listos - dijo Nira mientras soltaba a Milo y jalaba la mano de Andro para que los viera.
- Muy bien - dijo Andro y después se volteó hacía donde estaba Milo - dime Milo ¿tienes alguna técnica en especial o no desarrollaste ninguna en el Santuario?
- Sí tengo una técnica
- ¿Me la podrías mostrar?
- Sí - Milo comenzó a encender su cosmoenergía al máximo al mismo tiempo que su uña comenzó a crecer. Después empezó a buscar un lugar a donde dirigir el ataque hasta que vio una roca lo suficientemente grande para considerarla un buen blanco. Cuando la uña dejó de crecer él ya estaba listo para descargar el ataque - AGUJA ESCARLATA - gritó al mismo tiempo que un pequeño rayo color rojo escarlata salía de su uña e impactaba la roca que estaba frente a él y a diferencia de la primera vez que lo había hecho, esta vez sólo le había producido un pequeño agujero no mas grande que un alfiler. Nira no dejaba de verlo maravillada ni tampoco dejaba de ver la uña que ahora empezaba a decrecer. Andro también se asombró de lo que su nuevo discípulo acababa de hacer.
- Tuviste algún maestro en el Santuario? - preguntó Andro sin salir de su asombro
- No
- Entonces esto va a ser muy rápido - se dijo Andro a sí mismo
Andro puso a entrenar a Milo durante el resto del día poniendo especial atención en la aguja escarlata y en una ocasión le pidió que peleara contra él para ver que tan bien usaba los ataques cuerpo a cuerpo. A las 2:00pm se pusieron a comer y después de media hora de haber terminado continuaron con el entrenamiento, pero esta vez era Nira la rival de Milo. Al principio Milo tuvo dificultades de pelear contra ella ya que no quería hacerle ningún daño pero después se dio cuenta de que no era tan frágil como aparentaba ser y peleo sin ninguna preocupación. En momentos Andro los interrumpía para darles consejos y cada hora tenían un pequeño receso de quince minutos y continuaron así hasta un poco después del anochecer.
- Eso es todo por hoy chicos - dijo Andro mientras se acercaba a ellos - mañana continuaremos con el entrenamiento... Milo, ven un momento por favor
- Sí - Milo siguió a Andro con un poco de incertidumbre y Nira solo se quedo parada observando como se alejaban.
- Milo, me di cuenta de que cuando recién te puse a pelear contra Nira la subestimaste mucho y no te lo quise decir frente a ella porque eso le molestaría mucho - dijo Andro muy serio - solo te voy a decir una cosa, jamás subestimes a un enemigo por su apariencia ya que eso te puede llevar a una muerte segura; si Nira hubiera sido tu enemiga seguramente te hubiera matado, así que Milo, jamás subestimes a tus enemigos, ¿quedó claro?
- Si
- Bien, entonces regresemos con Nira porque ya debe de estar un poco desesperada - dijo Andro un poco más relajado.
Ambos comenzaron a caminar hacia Nira y después los tres se fueron a la casa, cenaron y se fueron a sus respectivos cuartos. Una vez estando dentro, Milo se puso su pijama y se acostó y como estaba muy cansado se quedó casi inmediatamente dormido.
