Hello! he vuelto con otro capítulo! Espero sea de su agrado y me regalen un review. Agradezco los follow y favorites, así como los review que me dejaron, me hacen muy feliz! Recuerden que HP no es mio, solo juego con los personajes un ratito.

CAPITULO 14. VARITAS… HERMOSAS VARITAS.

-Bueno chicos, antes de todo este asunto del local comercial, Luna y yo los buscábamos para otra cosa- comentó Psique antes de meter otro poco de helado a su boca.

-Local que tenemos que discutir cómo te vamos a pagar- dijo George -Porque te lo vamos a pagar tarde o temprano – finalizo Fred que también comió más helado.

-Sí, sí, sí, ya luego platicamos eso, por el momento necesito su ayuda para conseguir algunos ingredientes para crear una varita para Neville y de paso mejorar sus varitas- les guiño un ojo.

- ¿Mejorar nuestras varitas? - dijo uno - ¿eso es posible? -

-Sí, miren la mía, las chicas de Ravenclaw la rompieron y Psique no solo la reparó, sino que la hizo más poderosa- Puso su varita sobre la mesa y los chicos la pudieron ver por primera vez más de cerca, la madera brillaba como si tuviera polvo brillante a todo lo largo, y una línea dorada en espiral le daba unos reflejos dorados que emanaban un aura mágica muy fuerte.

-Vaya, es hermosa- Fred la miraba con asombro.

-Pues así se verán sus varitas cuando las mejore, pero ahora concentrémonos en encontrar ingredientes especiales para lo que necesito, ¿alguna sugerencia? Ustedes conocen mejor a Neville que yo-

-Neville ama las plantas, es en lo que destaca más, tiene una colección de papeles de dulces, los he visto alguna vez, porque los trae en sus bolsillos- dijo Luna.

-Es cierto, nosotros también los hemos visto, algunos chicos lo molestan por eso…- dijo uno - y dicen que esta gordo por comer tanto dulce, pero nunca lo vemos comer- dijo otro.

-Ahora recuerdo, son los envoltorios que le da su madre- dijo con pesar Psique -se me olvidaba esa parte de la historia, también tengo que solucionar eso-

- ¿Su madre? -

La rubia vio a los gemelos que la miraban interrogantes -Su madre y su padre fueron torturados por Bellatrix hasta la locura, ambos están en San Mungo desde que Neville era un bebé, por eso su abuela lo crió, cada vez que Neville los visita su madre le da de regalo envoltorios de dulces, ella no lo reconoce, está perdida en su mente, pero… el atesora cada pedazo de papel que ella le da- una lágrima se le escapó a la diosa -yo también haría eso en su lugar-

Los gemelos bajaron la cabeza y Luna también soltó una lágrima -Al menos yo tuve a mi madre un tiempo, él los tiene, pero al mismo tiempo no, es muy triste- dijo Luna secando la lágrima.

-La magia negra que los dejó en ese estado es muy fuerte, sé que podría revertirla, pero no se los resultados, creo que sería mejor que él lo hiciera, tiene un lazo de sangre con ellos, el deseo y la voluntad, pero sobre todo el amor- dijo la diosa -El amor es la fuerza más poderosa de este universo, nunca lo olviden, tomen nota si es necesario- les dijo a los chicos hablando muy seriamente.

-Así que… creo que ya sé qué haremos, necesito algunos de los envoltorios, por lo que esa es tarea para ustedes chicos- señaló a los gemelos que de inmediato asintieron.

-Necesito madera de sándalo- dijo a continuación – creo que la mejor está en la India si no me equivoco- Luna asintió.

-Viaje exprés a la India entonces- tomó sus manos y desaparecieron del lugar dejando a más de uno sorprendido.

Esa noche volvieron algo tarde a la escuela, ya se había dado el toque de queda. Caminaron por los pasadizos que los gemelos conocían, si bien Psique podía aparecer en sus salas, era más divertido de esta forma.

Una vez en su habitación Psique le dijo a Luna -Luna, va a faltar un material y ese tú lo vas a conseguir por favor, necesito un pelo de Threstal, pero debe ser dado, no robado, por lo que ese solo tú lo puedes conseguir-

Luna sonrió -Dalo por hecho-

Más tarde, Psique fue a visitar a Snape

-Veo que tu excursión por el callejón Diagon fue motivo de sorpresa para muchos- le dijo nada más verla.

-Supongo que Malfoy te comunicó que nos vimos ahí- tomó asiento al lado del pocionista que estaba leyendo un libro.

-Se comunicó conmigo, quería saber ¿Quién eras? Creo que un espejo llamó mucho la atención hoy en el banco- dejó el libro en la mesa que estaba junto al sillón y se volteó a verla -Tal vez deberías ser más cuidadosa con lo que haces-

La risa de ella se escuchó -No hice nada malo, más bien, él es un chismoso, solo fui a ayudar a los gemelos con algo y aproveché para comer helado, de hecho, te traje un poco- le extendió un paquete que hizo aparecer -y también te traje otros regalitos- apareció otro paquete -Hicimos un viaje relámpago a la India, te traje algunos ingredientes frescos para pociones y un par de libros que encontré en el camino-

Severus ya estaba comiendo helado mientras revisaba el contenido del paquete, nadie lo hubiera creído, pero el pocionista era un amante de los dulces -Gracias, ya me hacían falta algunos de estos ingredientes, y estos son de magnífica calidad-

Al día siguiente, decidió que solo asistiría a las clases interesantes, no le gustaba historia de la magia ni la de defensa de las artes oscuras, por lo que teniendo ya los ingredientes que le habían entregado tanto Luna como los gemelos se escabulló a la orilla del lago.

Tomó asiento junto al agua y se preparó para iniciar. La madera de Sándalo era hermosa, y el olor era muy rico, empezó a tallarlo con ayuda de su magia, poco a poco le fue dando forma al tiempo que cantaba, o eso parecía, en realidad iba recitando diversos hechizos de protección y curación. La elección de esa madera no fue por capricho, ella sabía que esa madera tenía poderes de protección, curación, cumplía deseos y exorcizaba demonios, era perfecta para Neville.

Después tomó los envoltorios de los dulces, ella pudo sentir el amor de la madre de su amigo, era dulce y cálido, los convirtió en polvo brillante de colores, con ella cubrió el cuerpo de la varita y después introdujo el pelo de Threstal en ella. Si bien decían que ese tipo de núcleo tenía que ser controlado por un poderoso mago, ella supo que Neville lo era, no iba a ser difícil para él manejarlo. La varita de Sauco tenía el mismo núcleo y era la única conocida con tal núcleo.

Finalmente tomó uno de sus cabellos y lo envolvió en el mango, formando un patrón distinto al de Luna, pero dotando a la madera de un poco de su propia magia. Una vez terminada, revisó su creación. Fawkes se había acercado a ella mientras trabajaba, el fénix pasaba largos periodos en el bosque prohibido.

- ¿Qué dices? Creo que me ha quedado bien ¿no? - el fénix contestó con una dulce melodía.

-Sí, tienes razón, creo que ese sería un toque muy original- acercó la varita al fénix quien depositó una lágrima en la madera, la cual fue absorbida. -Vida y muerte, luz y oscuridad- dijo al ver el resultado -Gracias Fawkes- le dio un beso al ave y se dirigió al castillo, ya era la hora de la cena, el tiempo pasaba volando cuando se concentraba en algo.

Entró al gran comedor y vio a Neville sentado en la mesa de los leones, se dirigió hasta él y tomó asiento a su lado, empujando nada sutilmente a Ron Weasley de paso. -He terminado lo que te prometí- le dijo con una sonrisa y le extendió la varita, Neville la miró asustado, no pensó que fuera a cumplir lo que le había dicho y menos tan rápido. Los gemelos que habían visto a su amiga se acercaron para ver el resultado.

Neville aún no tomaba la varita que le ofrecía ella, y ya todos los de la mesa estaban hablando de lo que pasaba, no entendían por qué la chica de Ravenclaw le estaba dando una varita a su compañero. Finalmente, Neville tomó la varita y de ella salieron grandes chispas doradas y plateadas, el cabello de él se revolvió con el viento perfumado que se formó a su alrededor, se escucharon exclamaciones en varias mesas que habían visto y olido, lo que pasaba.

-Solo responderá a ti, nadie más la podrá usar, ni aunque tu mueras- dijo en voz alta para evitar que sucediera lo mismo que sucedía con la de Sauco -Solo hay un dueño y ese eres tú, no podrá ser partida o destruida y volverá a ti en segundos, aunque la roben-

Neville estaba anonadado, sentía la magia de la varita, pero, sentía también a su madre, no sabía por qué esa varita lo hacía sentir tan bien, Psique supo lo que él pensaba -Solo… tengo que decirte que cometí un pequeño robo para poder hacerla, te robé algo importante para ti-

Neville la miró - ¿Qué robaste? -

La rubia bajó un poco la mirada -unos cuantos envoltorios de los que guardabas, son con los que le di los destellos a la madera, están incluidos ahí- Nev abrió los ojos sorprendido y volvió a mirar la varita, ahí en su mano estaban una parte de los regalos de su madre, y siempre lo estarían, ahora entendía por qué se sentía así. Sonrió -Gracias Psique, es en verdad una hermosa varita, la más hermosa que he visto-

Los gemelos empezaron a felicitarlo, haciendo gran alboroto, cuando se escuchó: -Ejem, ejem-

Todos voltearon a ver a cierto sapo vestido de rosa que se había acercado.

-Todas las varitas que se usan en este colegio tienen que ser fabricadas por fabricantes reconocidos, tendrá que entregar esa varita para su inspección y destrucción- dijo extendiendo la mano para que le fuera entregada.

Psique se paró y la enfrentó - ¿En qué parte del reglamento del colegio viene esa regla? -

-Es mi deber como miembro del Ministerio asegurar el bienestar de los alumnos, esa varita no ha sido fabricada por alguien calificado, por lo que representa un riesgo para todos, sobre todo a su portador- dijo con una sonrisita falsa.

-La varita que fabriqué no es un riesgo, y, soy aprendiz de fabricante por lo que estoy calificada para fabricar varitas, y por su respuesta, no viene nada al respecto en el reglamento- Mintió sobre ser aprendiz, ya vería después como arreglar eso.

- ¿Aprendiz? ¿de qué fabricante? - preguntó divertida, pensando que la iba a atrapar en la mentira.

Psique repasó mentalmente los posibles fabricantes y finalmente dijo: -Fui aprendiz de los herederos de James Steward cuando vivía en Estados Unidos, por lo cual estoy capacitada ¿Si sabe quién fue James Steward verdad?

-Un muggle- respondió enojada Umbridge.

-Un muggle, cofundador de Ilvermorny y fabricante de varitas mágicas, para ser más exactos- sonrió ella triunfante, no iba a ser fácil que investigara si era verdad lo que decía.

-Eso no importa, esa varita no debe ser usada, no es un objeto fiable- insistió y le volvió a extender la mano a Neville para que se la entregara, él no quería, la tenía firmemente sujeta a su mano.

La bruja intentó arrebatarla con un Accio, pero fue bloqueado por Psique.

-Srita. Umbridge, creo que podemos resolver esto de una manera más sencilla- era McGonagall que se había acercado para ver en qué lío estaban metidos sus leones -Podemos pedir a Ollivander que venga a revisar la creación de la joven Liveblood y que de su veredicto-

-Me parece justo- dijo Psique sonriendo a la profesora.

Umbridge no tuvo más que aceptar la sugerencia de Minerva, los otros profesores estaban apoyando la sugerencia.

-No podrá usar la varita hasta no ser inspeccionada- señaló.

-No hay problema con eso- esta vez era Snape el que habló, iba entrando al gran comedor -He enviado a uno de nuestros elfos a pedir al sr. Ollivander que por favor venga a visitarnos, en cualquier momento estará aquí-.

-Muy bien, mientras el sr. Ollivander llega, por favor continuemos con la cena- sugirió Minerva. Y así se hizo.

Unos minutos después llegó Dumbledore y fue puesto al corriente de lo que sucedía, lo cual no le gustó nada, ahora también era fabricante de varitas esa extraña chica. Definitivamente, no era de su agrado.

Casi finalizaba la cena cuando llegó el sr. Ollivander, fue recibido por el director y se le explicó la situación. Obviamente, Umbridge hizo gala de su mala disposición para con la chica, se notaba que quería perjudicarla.

-Por favor, ¿me permitirían conocer a la chica y ver la nueva varita? - pidió después de escuchar todos los comentarios.

Psique se acercó al fabricante -Un gusto volver a verlo sr. Ollivander- lo saludó.

- ¿Srita. Liveblood? Oh, pero que agradable sorpresa. Trece pulgadas madera de manzano y núcleo de piedras preciosas, fabricación especial bajo sus instrucciones- dijo encantado. Esa información llamó la atención de varios en el lugar. -Entonces la varita es fabricación suya por lo que deduzco-

- ¡Exacto! - rió emocionada -Neville, se la puedes mostrar ¿por favor? -

Neville extendió su ahora preciada varita al fabricante, quien de inmediato se puso a inspeccionarla. Mientras la revisaba soltaba cada tanto unas exclamaciones de asombro, pero no decía más.

-En verdad es una varita hermosa, he de reconocerlo- dijo finalmente -Trece pulgadas de madera de sándalo, una madera con muchas propiedades mágicas he de decir, usada en muchas religiones muggles para honrar a los dioses con su aroma al ser quemada, núcleo de pelo de Threstal, creo que no había visto una varita con ese núcleo, poderoso núcleo de verdad, solo se de una con tal núcleo, pero es solo una leyenda- Ante eso Dumbledore se revolvió incómodo, era el mismo núcleo que su varita de sauco, mientras Ollivander inspeccionó un poco más la varita -No reconozco el material que brilla ¿Qué utilizo?- le preguntó a la chica.

-Envolturas de dulces pulverizadas- sonrió ella al contestar -Un ingrediente para ligar todo a su nuevo dueño, eran para él un tesoro-

-Ya veo, ya veo- dijo el fabricante y siguió revisando - ¿Es acaso lágrimas de fénix lo que bañó la varita? - la rubia solo asintió - ¡SORPRENDENTE! - Ollivander estaba muy emocionado.

-Hay algo más, pero tampoco soy capaz de reconocerlo- señaló el mango -Este material que se fundió con la madera y da un brillo delicado ¿Qué es? - Esta vez Psique se acercó al fabricante y le habló al oído -Es cabello, un cabello de una criatura mágica, pero es un secreto de fabricante-

-Por supuesto, por supuesto- exclamó extasiado -Jamás lo hubiera pensado- todos se quedaron intrigados por el intercambio de palabras que no escucharon.

-¿y bien? ¿Cuál es ese otro elemento? - quiso saber Umbridge. Ollivander solo dijo -Secretos del gremio de fabricantes, no pueden ser revelados- Y todos los profesores entendieron, hay cosas que ningún fabricante revela de sus creaciones, para disgusto del sapo.

-Tengo que decir, que hace tiempo no veía una varita tan… maravillosa, es simplemente perfecta- fue su resolución final -Creo que tendré gran competencia en cuanto la srita. Liveblood ponga su taller de fabricación, será un honor competir contra usted-

-No tiene de que preocuparse, no he pensado dedicarme a la fabricación, este es un caso especial- le decía mientras Ollivander devolvía la varita a su dueño.

-Será una gran lástima si no lo haces querida, tanto talento no debe desperdiciarse-

-Entonces el veredicto es que la varita es fiable- interrumpió Snape la conversación, ya quería alejarse de Umbridge, no le agradaba pasar tanto tiempo al lado de ella y de Dumbledore.

- ¡Por supuesto! Una varita así es más que fiable, es excelente para curación y protección, ni yo mismo hubiera creado tal maravilla- dijo siendo sincero y para disgusto del sapo rosa.

-Perfecto- finalizó Dumbledore- Entonces ahora todos vayamos a descansar que ya es tarde, prefectos por favor lleven a sus casas a descansar, profesores, gracias por estar aquí y sr. Ollivander agradecemos la molestia que se tomó en venir a visitarnos- dijo con su mejor voz de abuelito.

-Más agradezco yo de haber podido examinar tal belleza de varita, es en verdad hermosa-

Y así finalizó la noche, para disgusto de varios en el castillo.