Allí, debajo de los árboles, se encontraba tranquilito el pobre del estresado Watanuki. No hacía otra cosa que no fuera cocinar y limpiar; realmente era agotador. Se podría decir que estaba más relajado en clase que fuera.

Mogetsu dormía bajo su chaqueta escolar, era peligroso que lo vieran, pero a pesar de ser su protector no se dio cuenta que llegaba el hambriento y sediento Domeki con su cara amargada.

Doumeki parecías molesto, pero no se podía saber si realmente lo estaba o era su cara de siempre (NA: Tenía ganas de ponerlo XD). Se acercó a los labios de Watanuki y lo beso tiernamente para despertarlo.

― Tengo hambre.

― Tsk. Ahí tienes tu fiambrera.

― Eso no es lo que quiero comer.

― ¡Claaaaaro, al señorito no le apetece! Pues es lo que hay. ― Enfurruñado.

― Lo que quiero es esto. ― Y le dio otro beso pero apasionado.