Los personajes de Kaleido Star no son míos, pertenecen al estudio Gonzo Digianimation bajo la dirección de Junichi Sato y Yoshimasa Hikaike.


En busca de la felicidad
(Por SanLay-cvrt)

Capitulo anterior

Gira su mirada para no verlo -Adiós Yuri- le dice seria y cortante
-Layla espera…- antes que le dijera algo, ella ya estaba arriba de un taxi que la esperaba.
Todos se habían dado cuenta de que algo pasaba ahí, ya que generalmente ellos no se trataban así. Yuri por su parte va hacia su auto, se sube y sigue el taxi dejando a todos los espectadores de la escena, confusos.

Capítulo 13

Layla llega a su casa y comienza a hacer las maletas pero el sonido de su celular la interrumpe.

-Layla, ¿Dónde estás?- una voz masculina hace que ella se sorprenda.

-¿Padre? ¿Por qué me llamas?- le dice a extrañada.

-¿Acaso no puedo llamar a mi hija?- ríe.

-Claro que si puedes, solo que no esperaba una llamada tuya- se sienta en su cama y deja de lado su actividad.

-Layla quiero verte, necesito saber dónde estás-

-Estoy… en Los Ángeles- dudando decirle su paradero.

-¿Desde cuándo estas allá?- frunce el ceño.

-Casi dos meses- claramente Layla y su padre no se habían visto hace varios meses, ni siquiera habían tenido comunicación por vía telefónica, ya que su padre había estado de viaje en los países Asiáticos.

-¿Por qué no me lo dijiste?- se preocupa.

-No lo creí necesario… aparte solo iba estar acá un tiempo aquí- le oculta su verdadero motivo -De hecho, hoy viajare de vuelta a Nueva York-

-Bueno, hija te estaré esperando en Manhattan- le dice cambiando de tema.

Calcula la hora en la que llegara -Entonces nos veremos en la cena-

-Sí, llámame cuando llegues, adiós hija, debo seguir trabajando-

-Adiós papá- corta la llamada y sigue armando su equipaje.

Al salir de la mansión Hamilton, se da cuenta de que el automóvil de Yuri estaba estacionado, retrocede unos pasos, ya que sabía que él estaba ahí.

El joven la intercepta por al lado -¿Podemos hablar?- pregunta seriamente.

Lo mira y comienza a caminar -¿De qué quieres hablar? Ya hablamos todo lo que teníamos que decir-

-Soy capaz de irme yo para que te quedes… necesitas terminar el tratamiento de tu lesión- le dice preocupado.

Se detiene y lo mira -No seas egocéntrico, no me voy por ti, me voy por varias razones que a ti no te incumben y no tienes por qué preocuparte por mi lesión- le dice enojada

-Si es así, no tengo nada más que hacer, este fue mi último intento para que recapacitaras, estas tomando una decisión muy precipitada tienes que pensarlo…-la mira fijamente a los ojos -Layla, quiero que sepas que te quiero más que mi vida y que eso no cambiara de la noche a la mañana… espero que alguna vez lo comprendas…- agacha la cabeza –Adiós, te deseo lo mejor en tu vida… te amo…- con las últimas palabras se sube a su vehículo y se va lo más rápido posible.

Cierra los ojos -Yuri…- mientras pensaba se queda mirando como aquel auto se alejaba del lugar y sube a un taxi que la lleva hacia el aeropuerto.

-o-0-o-

Unas horas más tarde Layla estaba en Nueva York acomodando sus pertenencias en su departamento.

-Cathy, ya he vuelto a New York- le avisa a la escritora por celular.

-¿Tan rápido volviste? Pensé que te ibas a quedar un buen tiempo- ríe

-Me he vuelto por asuntos personales-

-Entiendo… ¿Cuándo volverás a pisar Broadway?- sonrie esperando una respuesta positiva.

-Dije que había vuelto a Nueva York, pero nunca dije que iba a seguir actuando en Broadway- dice seriamente.

-¿Qué piensas hacer de tu vida?- le pregunta sorprendida.

-Ya veré que hacer, pero por ahora no estoy interesada en pisar ningún escenario ni actual en ninguna película-

-Esto amerita una conversación, sé que algo te sucedió para decir esas cosas, iré mañana para hablar contigo- no espero respuesta de Layla y enseguida le colgó. Con el tiempo que conocía a esa orgullosa rubia, sabía que le diría que no necesitaba hablar con nadie, por esto decide cortar rápidamente el teléfono.

-o-0-o-

Al terminar de ordenar su equipaje y cambiarse de ropa, Layla va a encontrarse con su padre con quien ya había hablado y se habían puesto de acuerdo para juntarse en el uno de los restaurant más lujoso de la ciudad de Manhattan, se llamaba "Le Cirque" un restaurant francés ubicado entre Lexington y la tercera avenida a solo 15 minutos de la avenida Broadway.

Layla divisa a su padre, quien estaba sentado en una de las mesas del elegante restaurant -Padre que gusto verte- saluda cariñosamente.

-Igualmente hija, hace mucho que no nos veíamos… he estado un poco ocupado- dice mientras guardaba unos papeles.

-Me imagino...- lo observa unos minutos sin decir nada hasta que decide romper el hielo -¿Qué novedad me cuentas?- le pregunta Layla

-He estado pensando seriamente en transferir algunas acciones a tu nombre, quiero que desde ahora aprendas a administrar algunas cosas- le dice prácticamente como una orden.

-¿Por qué quieres que haga eso?- extrañada por la actitud del elegante hombre.

-Me interesa que aprendas, ya que algún día serás la única heredera de los hoteles Hamilton y por ende, tienes que saber cómo manejar una empresa- responde a la pregunta de su hija.

-Comprendo perfectamente, pero no creo que sea necesario que hagas esto ahora, en su debido momento yo sabré tomar buenas decisiones no te preocupes- intenta que su padre no la obligue a meterse en cosas que lo le gustan como con los asuntos de las empresas.

-No dudo de tus capacidades, solo quiero que recibas las acciones que compre hace algún tiempo, sé que te interesaran, son las acciones de Kaleido- sonrie creyendo que así complacería a la rubia.

-¿Por qué me quieres dar las acciones de Kaleido?- le dice un poco molesta intentando disimular.

-Pensé que podrías partir por tener esas en específico, ya que fue el lugar donde trabajaste tantos años, ese es el lugar donde prácticamente creciste, donde pasaste de ser niña a mujer- le sonrie.

-Gracias padre, pero no aceptare tu propuesta, ya que no es el camino que quiero tomar- mira hacia otro lado.

-Te recuerdo que ya no puedes subirte al escenario Kaleido por tu lesión y el trabajo como actriz no es para siempre, nada es seguro… bueno, de todos modos ya no te insistiré…- Layla queda mirando a su padre de una manera diferente como queriendo decir alguna cosa -¿Qué te pasa Layla? ¿Tienes algo que decirme?... te conozco y sé que te pasa algo-

-Me conoces muy bien para no darte cuenta… he querido decirte esto hace días pero no estaba preparada…- cierra los ojos

-¿Qué sucede? Me estas asustando-

-No es nada grave o por lo menos eso creo- agacha la cabeza.

-Te escucho…- coloca atención a su hija

-Ok… no sé cómo tomaras esto, pero es algo que tengo que decirte… ya sabes que he crecido, que soy una mujer por esto es que tengo derecho a hacer mi propia vida…-

La interrumpe -Layla al grano por favor, ya sé que eres adulta y que puedes tomar tus propias decisiones es por esto que no te obligo a que recibas las acciones…-

-Papá no es eso- lo interrumpe -…Serás abuelo…- lo dice muy rápido.

-¡¿Qué?!... ¡¿Estas embarazada?!- exclama su padre y se levanta dejando a Layla un poco asustada con su actitud.

-Veo que no lo tomaste bien…- mira hacia otro lado –Aunque por algunos motivos quisiera, no puedo volver el tiempo atrás…-

Se sienta nuevamente en su silla -Es solo que me sorprende esto de ti… ¿Me puedes decir quién es el padre?- cuestiona a su hija.

-Prefiero no decirlo por ahora- cierra los ojos.

-¡Layla!- empuña su mano y golpea la mesa disimuladamente para que las personas que se encontraban ahí, no se den cuenta.

-Lo siento…- agacha la cabeza.

-Solo puedo deducirlo… estuviste en Los Ángeles debe ser un hombre de allá…de Kaleido obviamente ¿No es cierto?- las deducciones hacen que Layla mirara hacia otro lado evitando las preguntas de su padre -El único hombre con el que relacionas mucho más que con los demás era con Yuri Killian, tanto tiempo como compañera, debió haber pasado algo ¿Es así?…- por la expresión de la rubia se dio cuenta enseguida que estaba en lo cierto -Claro si debí haber hecho caso a esa publicación de la revista de chismes que llego a mis manos, creí que serias capaz de desmentir esa estupidez, pero me doy cuenta que solo le mintieron a la prensa y al mundo… ¿Yuri es el padre cierto?...- sin obtener respuesta se desespera -¡Contéstame!-

-No insistas padre, no quiero decir por ahora quien es…- le dice molesta.

-Si no quieres decir quien es yo mismo iré a averiguar y se enteraran muchos sobre tu condición- frunce el ceño enojado.

Ella sabía que si no le decía en ese minuto su padre era capaz de ir a Kaleido y encarar a Yuri, lo cual era lo que menos quería -No lo hagas por favor… ¿Si te digo quien es, respetaras que no quiera contarle a nadie?- le pregunta angustiada.

-De acuerdo, no le diré a nadie… confía en mí, soy tu padre- dudosamente acepta.

-Tus deducciones están bien… es Yuri, con el mantuve una pequeña relación en secreto, nadie lo sabía y ahora menos quiero que se enteren que estoy embarazada-

-¿Por qué no quieres decirle a él?-

-Tengo mis razones para no contarle… por ahora quiero estar lejos de Yuri-

-¿Te hizo algo cierto?- dice con un tono enojado -…Respetare tu decisión hija- respira profundo -Solo tienes que saber que independiente de todo lo que pase, yo siempre estaré apoyándote en lo que sea… eres mi única hija y nunca te dejaría sola- le hace cariño en su mejilla.

-Gracias, jamás lo dude- sonrie.

-Aunque Yuri es un joven luchador, sabe lo que quiere y tiene sus objetivos claros, tienes que tener en cuenta de que a veces es muy obsesivo, me di cuenta cuando se intentó vengar de Kalos apoderándose de Kaleido y esa característica lo puede hacer una persona peligrosa… esto te lo debería haber dicho antes, pero nunca es tarde…-

-No me arrepiento de nada, a pesar de cualquier cosa que haya pasado conozco muy bien a Yuri y nunca me haría daño a mí ni menos si es que se entera que estoy esperando un hijo de él.

-No me refiero a que te haga daño, sino que al relacionarte con el automáticamente te relacionas con sus amistades y enemistades, Yuri es el tipo de personas que tienen enemigos, los cuales para hacerle daño buscan su punto débil y ese punto débil lo encuentran en…-

-En mi…yo soy su punto débil- lo interrumpe

-Exacto… yo como hombre de negocios, también he tenido que luchar para que no te sucediera nada, hay mucha gente que quiere vernos en la ruina y cuando los enemigos de Yuri sepan de que tienen alguna relación contigo, intentaran hacer algo al encontrar su talón de Aquiles, por este motivo tienes que cuidarte y nunca bajar la guardia-

-Muchas gracias, pensare en lo que me dices…-

-Tu siempre seguirás siendo mi pequeña estrella…- se levanta y le da un cariñoso beso en la frente...


N.A: Ojalá les haya gustado el capítulo...algún día Layla tenía que contarle a su padre ¿No creen? No podía ocultarle a todo el mundo XD… gracias por leer =D mañana un nuevo capítulo, que estén bien.