Capítulo 14: Gaara
Dejó el montón de papeles encima del escritorio de su jefe. El hombre alzó la mirada, pero pronto dejó de prestarle atención para volver a su trabajo. El pelirrojo estaba acostumbrado al silencio del actual alcalde de Konoha, era un hombre calmado que disfrutaba del silencio y la tranquilidad. Y por eso lo había escogido como su ayudante.
Gaara estaba en el último año de su doble licenciatura de economía y ciencias políticas. Sus notas eran de las mejores de su clase, era un chico trabajador y responsable que soñaba con dedicarse a la política para mejorar la vida de los demás.
Sonrió sarcástico, si ni siquiera era capaz de animar a su hermana mayor ¿cómo se le ocurría pensar que podría ayudar a otros? Suspiró, desde que llegó Temari estaba alicaída, no bromeaba y sus sonrisas eran escasas.
Al principio no entendió lo que le sucedía.
Luego vio a Uchiha Itachi caminando por el centro cogido de la mano de otra mujer. Entonces todo encajó y por primera vez en años se sintió furioso. El moreno le saludó con una sonrisa, siendo tan amable como siempre.
Y él le dijo con total naturalidad que su hermana llevaba una semana en la ciudad.
Itachi se quedó mudo.
Su acompañante los miró confusa al ver la reacción de su novio.
Habían pasado tres meses de eso y aunque Temari estaba mejor no había recuperado su ironía ni sus bromas, echaba de menos esa parte de ella. Los sorprendente era que en tres meses esos dos no se hubieran encontrado por la ciudad, aunque claro ella salía poco de casa y estaba seguro de que evitaba los lugares que solía frecuentar su ex. Ellos habían tenido una relación fantástica, sin duda tenía que doler que su historia terminase de aquella manera.
Era de noche cuando terminó su jornada laboral pero una pequeña sonrisa apareció en su rostro cuando recordó que era viernes. Desde que se graduaron del instituto él y los demás habían adoptado la costumbre de verse todos los viernes por la noche. Al principio iban a un bar a beber unas cervezas o salían por las discotecas de la ciudad. Ahora solían quedar en el piso que Naruto compartía con Kiba o en el que él mismo compartía con sus dos hermanos mayores. Y desde que Tenten había vuelto también se juntaban en el apartamento que la joven compartía con su novio.
Al principio eran noches de chicos pero ahora que Ino, Karin, Tenten y Temari habían vuelto se juntaban todos.
Resultaba agradable volver a estar juntos como en los viejos tiempos.
La cosas habían cambiado, ahora eran adultos, independientes, responsables y algunos con heridas que aún no sanaban. Los Uzumaki parecían los más rotos aunque Gaara no averiguaba qué era lo que le pasaba exactamente a la pelirroja. Pero era notable que algo le sucedía, había perdido ese sentido del humor mordaz que la caracterizaba y a veces se quedaba callada, como perdida en otro lugar. Por su parte su hermana a veces se quedaba en silencio, con la mirada perdida.
Le dolía no poder hacer nada por sus amigos. Naruto no tenía citas con chicas, simplemente algún que otro rollo en una discoteca, se negaba a salir con ninguna chica debido al recuerdo de la Hyuga. Y eso le preocupaba, cierto era que él no tenía novia y su historial de citas era más bien corto pero era porque ninguna le interesaba no por pensar en una chica que lo abandonó años atrás.
Hacía años había estado a punto de tener algo con Haruhi, pero al irse ella a Tokyo todo terminó. Igual que le había pasado a Kiba con Hanabi, algo parecido a los que sucedió entre su hermana e Itachi cuando él terminó la universidad y ella decidió no quedarse en Japón cuando se graduó. También se asemejaba a lo sucedido entre Hinata y Naruto. ¿Es que acaso la distancia era siempre el problema? ¿O se trataba de las metas individuales?
Fuera cual fuera el caso estaba claro que demasiada gente sufría por el mismo motivo.
Cuando abrió la puerta de su apartamento no le sorprendió ver que ya había unos cuantos zapatos en la puerta. Se dirigió al salón y sonrió al ver aquella escena tan familiar. Chouji se encontraba sirviendo el aperitivo que él mismo había preparado, Suigetsu molestaba a Karin provocando que la chica le gritase enfurecida. Curiosamente el Hoizuki era el único que conseguía distraer a la pelirroja de sus propios demonios o eso le parecía a él. Naruto y Lee hablaban a gritos, mientras Kiba reía por lo que decía ese par. Juugo estaba sentado al lado de Shikamaru, ambos tan tranquilos como siempre. Aunque el Nara estaba diferente desde que había vuelto a Konoha, aunque tampoco podría decir qué le pasaba con exactitud. Su hermana hablaba con Tenten mientras Arata acariciaba la mano de la morena y charlaba con Kankuro. Sai dibujaba algo en su cuaderno y Shino comía lo que Chouji estaba sirviendo. Faltaba algo de escándalo ahí.
Fue entonces cuando el timbre sonó, indicó que iría él provocando que todos lo mirasen sorprendidos y se preguntasen cuando había llegado el pelirrojo. Abrió la puerta y se encontró con una rubia que lo miraba sonriente. Ino siempre le había parecido atractiva pero tenía que reconocer que Tokyo le había sentado muy bien.
— ¡Siento llegar tarde!
—Yo acabo de llegar.
Ella asintió y él notó que lo miraba con atención, la miró con curiosidad.
—Pareces cansado, estás trabajando demasiado ¿cierto?
Él negó con una pequeña sonrisa en su rostro.
—No más que tú.
Ella sonrió con amplitud y pasó cuando el pelirrojo se apartó de la puerta. Anunció su llegada con un grito. A él le alegraba ver que por lo menos Ino parecía igual que antes, era más madurada y parecía más natural que en la preparatoria pero conservaba su energía. Esperaba que ella ayudase a su hermana a recuperarse, de hecho la había visto mejor desde el regreso de sus dos amigas y Shikamaru.
Los ojos azules se encontraron con la mirada vaga de Shikamaru. Gaara apreció que Ino se tensaba ante la mirada del moreno. Entre esos dos había cada día más tensión, a ver si lograba solucionar lo suyo de una vez. Todos sabían que iban a terminar juntos.
Este capítulo es más largo porque he utilizado a Gaara para mostrar un poco de la vida de los demás.
Próximo capítulo: Itachi
Creo que de todos los capítulos el de Itachi es mi favorito, ya veréis por qué. Por cierto, lo publicaré el viernes 10.
