Guardianes
14ª Parte: el Examen
A comienzos del mes de mayo el nerviosismo previo a los exámenes comenzó a dejarse sentir entre los alumnos. Atrás habían quedado los días ociosos de marzo y abril, y la pequeña liguilla entre las 2 escuelas, dejando un recuerdo dulce para los Halcones, el equipo vencedor, y otro no tan bueno aunque agradable para Hipogrifos de Dragones. Era un recuerdo agradable porque a pesar de no haber ganado, habían sido unos partidos muy buenos, que había logrado superar la media hora, algo bastante insólito en los partidos de los Halcones. Hagen era el principal motivo de que los partidos de su equipo fuesen tan breves, gracias a su prodigiosa visión, solo mejorada por su sorprendente agilidad, la mayoría de los buscadores no podían hacer gran cosa contra él y algunos habían llegado a sugerir que no era del todo humano. Harry e Iris habían sido unos dignos oponentes y su actuación había sido brillante. Sin embargo ahora que tenían los exámenes a las puertas, la vida de los estudiantes sufría un cambio drástico y el estudio pasaba a ser el tema central de la mayoría de las conversaciones. Los exámenes que tenían lugar a finales de mayo eran los que más preocupaban a los estudiantes, no en vano se jugaban el paso al curso siguiente. Los alumnos de tercer año de Mnemosine eran los primeros en pasar por aquellos exámenes. Sus exámenes tenían lugar en la primera semana de mayo, ya que a principio de junio tenían el Examen. El Examen era lo que más temían los estudiantes de los primeros cursos de Mnemosine, era el último obstáculo que debían superar para acceder al 4º curso y al nivel superior. Se trataba de un examen completamente práctico y el suspenderlo suponía tener que abandonar la academia. Pero esta prueba era también uno de los acontecimientos más esperados y deseados, pues era algo realmente espectacular. A pesar de este nerviosismo, Harry y Ron lograron disfrutar un poco de su merecida recompensa. Los dos chicos habían terminado de recuperarse en la enfermería de su propia escuela, aunque gracias a las atenciones recibidas en Mnemosine solo tuvieron que permanecer allí una noche. A la mañana siguiente no quedaba nadie en Hiparión que no supiera lo que habían hecho. Por supuesto la versión oficial había sufrido algunos retoques, pues había ciertas cosas que solo un Guardián podía conocer. Sin embargo, misteriosamente, ni Ron, ni Harry fueron capaces de advertir estas pequeñas modificaciones. Pero lo que todos sabían y aplaudían era el Premio que ambos habían recibido por Servicios mas aya del deber con riesgo claro de la integridad física. Sus familias habían sido informadas, y la señora Weasley se había apresurado a escribirles para decirle lo orgullosa y enfadada, apartes casi iguales, que estaba con ellos. Ron esperaba que para cuando volviera se le hubiese pasado el enfado y solo estuviera orgullosa. Harry había recibido carta de Sirius que solo se sentía orgulloso. En su primera visita a los jardines de las residencias de Mnemosine todos con los que se cruzaban se les quedaban mirando, unos asombrados de verlos allí, otros con curiosidad y algunos con cierta molestia. Pero si Harry y Ron creyeron que podrían deambular solo por los terrenos de Mnemosine, abandonaron aquella idea cuando vieron a la Profesora Calixto esperándolos a la entrada de la Residencia de los Dragones. Aunque el Director de Mnemosine les había dado permiso para entrar en los terrenos de su Academia, de mala gana por supuesto, no iba a permitirles andar solos, sin vigilancia. Hades conocía lo suficientemente bien a sus alumnos como para poder prever que alguno de ellos trataría de atacar a los dos chicos. Por eso decidió que durante los primeros días, y hasta que todos se acostumbraran a su presencia, alguien les haría de guía. El Director había hecho recaer este dudoso honor en Calixto, puesto que si esos dos muchachos estaban allí era a causa de un miembro de su Orden. Calixto no recibió con agrado aquel encargo, tenía cosas mejores que hacer, y si no las hubiese tenido las habría buscado, cualquier cosa sería mucho mejor que hacer de niñera como bien había resaltado Hefestión. Quizás por eso cuando vio aparecer a los dos chicos, les dirigió una mira más dura de lo que hubiese querido. Harry y Ron se quedaron inmóviles sin saber si dar media vuelta y echar a correr, o seguir donde estaban, sin moverse con la esperanza de que no pudiese verlos. Calixto soltó una exhalación cansada y se relajo un tanto antes de hablar.
- Potter y Weasley, supongo - dijo en tono algo frío aun, y los 2 asintieron - Soy Calixto Deades, y me temo que voy a ser vuestra "guía" por unos días. Antes de nada me gustaría hacer un breve repaso a las normas que habréis de seguir mientras estéis aquí.
En pocos minutos Calixto les recordó las normas de la Academia y el hecho de que no podían poner un pie en cualquiera de los edificios. Para cuando termino Hermione ya había bajado y no le sorprendió encontrar allí a su profesora, le habría sorprendido más lo contrario. Después del recordatorio a las normas, Calixto se llevo al trío para mostrarle los laberínticos jardines y el resto de los terrenos de la Academia. Esta visita guiada tenía una doble función, primero que los chicos fuesen conociendo el lugar, y segundo que a todos los alumnos les quedase claro que Harry y Ron eran unos invitados especiales, y como tales, debían ser respetados, de no hacerlo responderían ante los profesores.
- Y este es el Bosque, al que no debéis entrar, aunque imagino que esa norma y la tenéis en vuestra escuela - dijo Calixto y los dos chicos asintieron.
- Esta prohibido, ¿no? - dijo Ron mirando hacia el Bosque.
- Prohibido, lo que se dice prohibido, francamente no lo sé - dijo Calixto con gesto pensativo tratando de recordar las normas que se referían al Bosque.
- ¿No se sabe las normas, Profesora? - pregunto Hermione sorprendida.
- Claro que me las sé - dijo Calixto aparentemente indiferente y en su rostro se dibujo una mueca traviesa - Como poder puedes entrar, todo depende de cuanto aprecies tu vida.
Con la visita ya terminada, Calixto dejo a los 2 chicos en compañía de Hermione y desapareció. En principio no debían tener problemas, no obstante le dijo que si sucedía algo la buscasen. Lo cierto era que ya no debería molestarlos nadie, Deimos le había leído la cartilla a los Lobos de modo que los dejarían en paz, Hefestión había hecho lo propio con sus Hidras por lo que tampoco serían objeto de sus bromas, los Unicornios eran demasiado tranquilos y tolerantes en general para hacerles algo, y eran demasiado insignificantes para que los Halcones se tomasen la molestia de pensar si quiera en algo que hacerles. Lo peor que podía sucederles era sufrir el acoso de algún Fénix, y no estaba del todo claro que eso supusiera un problema. Pasados unos días todos se acostumbraron a verles por allí y dejaron de prestarles atención.
Pronto llego el tiempo de ponerse a estudiar para los exámenes, así que tuvieron cosas más importantes por las que preocuparse y Harry y Ron pasaron a ser casi invisibles. También los profesores estaban más ocupados corrigiendo los exámenes de 3º y preparar los del resto, además de tener que atender las consultas de última hora. Todos estaban muy atareados. Tal vez por eso las conductas anormales de algunos pasaban fácilmente desapercibidas. Una tarde mientras Hermione daba un último repaso a sus apuntes antes de ir a cenar escucho voces en la habitación de Mireille. En seguida descubrió que era Ander quien discutía con la joven rubia. No era algo extraño que los 2 hermanos tuvieran pequeñas diferencias, pero a juzgar por el tono de sus voces, aquello era algo más que una diferencia. Hermione trato de no prestar atención a lo que decían, pero gritaban demasiado fuerte y aunque no quiso, escucho la mayor parte de lo que decían. André estaba reprendiendo a su hermana porque últimamente estaba siempre en las nubes y había descuidado sus estudios. Normalmente era Mireille quien regañaba a su hermano por esto.
- ¿Quién es? - soltó de pronto André.
- No es asunto tuyo - respondió Mireille irritada.
- ¡¿Cómo qué no?! - chillo André claramente indignado.
- No tengo porque contártelo todo - le grito su hermana a la defensiva.
Para entonces Hermione ya había salido al pasillo alarmada por el tono de las voces de sus dos amigos. Vio como André salía de la habitación de su hermana hecho una furia apartando con malos modos a Ezequiel y Kai que se habían asomado desde la sala común al oír los gritos. Un par de días después empezaron los exámenes y todos olvidaron la pelea de los Blanc. Mireille había vuelto a prestar atención a sus estudios, pero su hermano seguía enfadado con ella y solía fingir que no estaba ahí o estar demasiado ocupado como para reparar en su presencia. Fue durante el examen de Conjuros de Runas, el 5º examen que hacían, cuando quedo claro que algo no iba bien. Para los exámenes los hacían sentarse por orden de lista, siempre había algún fantasma a la puerta del aula llamándolos uno por uno. André pasó por delante de su hermana sin mirarla. Mientras el Profesor Héctor seguía colocando a los alumnos que iban entrando, André empezó a rebuscar su bote de tinta, horrorizado descubrió que lo había olvidado en su habitación.
- Toma - le dijo Mireille ofreciéndole un bote de tinta que había llevado de más.
- No, gracias - respondió André mirándola con el ceño fruncido.
- No seas tonto ¿Cómo vas a escribir sin tinta?
- Me las arreglare solo - dijo André en tono helado y de repente recibió un golpe en la nuca - AI ¿Qué haces Iris? - se quejo volviéndose hacia la chica que tenía detrás.
- Deja de portarte como un crío enfurruñado y coge el maldito bote de tinta - le ordeno Iris molesta con aquella actitud.
André estaba apunto de contestarle que se metiera en sus propios asuntos, algo no muy sensato pues últimamente Iris andaba con los nervios de punta a causa de los exámenes, pero en ese momento el Profesor Héctor carraspeo atrayendo la atención de los tres.
- ¿Qué problema hay aquí? - les pregunto más serio de lo que era costumbre en él.
- Nada - se apresuro a decir André al tiempo que tomaba el bote que aun le tendía su hermana.
- Bien, pues silencio entonces, vamos a empezar el examen.
Los exámenes aparecieron boca abajo sobre las mesas y el profesor les recordó rápidamente las normas a seguir durante el examen antes de dejar que le dieran la vuelta. Hermione leyó el examen completo antes de empezar a escribir, y respiro tranquila al comprobar que sabía todas las respuestas, tenía alguna duda sobre 2 de ellas, pero por lo demás todo estaba bien. Una fila por delante, Iris escribía bastante deprisa con letra clara y muy pequeña para asegurarse de que le cabía todo, Héctor hizo una mueca al ver la letra diminuta. Kai estaba un poco más atrás, peleándose con su bote de tinta que se resistía a ser abierto, hasta que Hecate de los Lobos, a quien estaba poniendo más nerviosa de lo que ya estaba, le arrebato el bote y se lo abrió en un santiamén.
- Gracias - murmuro el chico avergonzado, recibiendo un gruñido por respuesta.
Héctor que estaba atento a todo lo que ocurría rió por lo bajo mientras seguía recorriendo la clase. Cuando anuncio que faltaban solo 10 minutos para el final André y Mireille se apresuraron a completar la última pregunta, habían descuidado un poco el tiempo y aun les quedaba bastante por poner. Hermione escribió una última frase y se apresuro a repasar todo el examen para asegurarse de que no había olvidado nada. Una sensación de nerviosismo flotaba en el ambiente, más fuerte en esos últimos minutos. Cuando Héctor anuncio el final del examen, los más rezagados se apuraron para escribir las últimas líneas, temerosos de que el examen se desvaneciera como había hecho el día anterior en Hechizos. Pero Héctor era habitualmente más paciente que Deimos, y les concedió unos minutos extra mientras iba recogiendo los otros exámenes. Esa mañana Hermione no tenía más exámenes teóricos, de modo que tenía tiempo para repasar el examen practico que tendría es tarde.
Harry y Ron por el contrario hacían frente a su segundo examen de la mañana, y aun tenían otro más por la tarde. La pluma de Ron estaba sufriendo los nervios del pelirrojo, tras haber sido retorcida, aplastada y mordisqueada, se encontraba en un estado algo lamentable. Ron dudaba que su pluma llegase al último examen, no estaba seguro de que sobreviviera hasta el final del día. Lo que peor llevaba Harry era que sus profesores tenían la molesta costumbre de comentar lo brillantes que eran algunas de sus respuestas a toda la clase. Esto le irritaba, sabía que tenía que haber hecho alguna mal, y le hubiese gustado que eso también lo hubieran dicho en voz alta, pero nunca lo hacían y algunos de sus compañeros le lanzaban miradas molestas. Era en momentos así cuando echaba de menos a Snape, y eso era algo que nunca se le habría pasado por la cabeza. Sin embargo, después de sus primeros parciales, Harry ideo una táctica que por el momento le estaba yendo bastante bien, esperar al último momento par entregar los exámenes de los profesores que exageraban tanto sus habilidades.
Cuando Hermione llego a la puerta del aula de Conjuros de Runas para el examen practico, vio que muchos de sus compañeros ya estaban allí. Algunos movían los labios repitiendo para si los hechizos, otros practicaban los movimientos y muy pocos estaban aparentemente tranquilos. Hermione se sentó en el suelo junto a Mireille que consultaban el libro de texto. Iris estaba un poco más aya disculpándose con André por haberlo golpeado. En ese momento las voces de la profesora Calixto y Ángelo que acababan de llegar a esa planta atrajeron la atención de todos. El joven rubio tenía una expresión desesperada y suplicante, así que mucho pensaron que se habría saltado alguna norma y lo habían pillado
- No, Ángelo, si digo no, es no. Estas preparado, así que domina esos nervios y te ira bien - le decía Calixto.
- Pero profesora…. - trato de insistir Ángelo angustiado.
- No hay peros que valgan, no vas a estar más preparado en agosto que ahora.
- Lo dice porque quiere irse de vacaciones - la acuso Ángelo para arrepentirse de sus palabras acto seguido - Lo siento….yo no…lo siento - balbuceo el joven nervioso.
El silencio se adueño del pasillo, todo el mundo esperaba conteniendo el aliento a que la profesora dijese algo. Hermione se dio cuenta entonces que Mireille no apartaba la vista de Ángelo. André los miraba alternativamente a ambos. Calixto tardo un poco en hablar, y cuando lo hizo, sonó más calmada de lo que habría cabido esperar.
- Te examinas dentro de una semana, y es mi última palabra, así que vete haciendo a la idea - le dijo Calixto con voz calmada y en tono autoritario que dejaba claro que no admitía replicas.
Luego dio media vuelta y siguió su camino escaleras a bajo dejando al joven Dragón atrás. Ángelo no se atrevió a moverse hasta que no dejaron de oírse los ecos de los pasos de la profesora, entonces siguió bajando las escaleras con gesto abatido. Hermione lo observo hasta que desapareció, al hacer memoria recordó que hacía tiempo que Ángelo tenía aquella expresión, y ahora entendía porque, estaba preocupado por su examen. Los otros alumnos de tercero también estaban nerviosos, pero no se había fijado en que tuvieran ese gesto abatido, la mayoría parecían nerviosos y cansados, pero parecía que a Ángelo le daba verdadero pánico ese examen. También comprendió el motivo de las distracciones de Mireille y empezó a imaginar donde se metía cuando desaparecía. Lo que no había entendido muy bien, había sido lo de la posibilidad de examinarse en agosto, no sabía que existiera.
Unas horas más tarde, sentados en la sala común, Argol les hablo de la convocatoria especial de agosto. Existía pues la posibilidad de hacer el Examen Final de tercero en el mes de agosto. No obstante esta posibilidad estaba reservada a casos especiales. Solo tenían opción de aplazar para agosto aquellos que por un razón de peso no pudieran hacer el Examen en junio. Por supuesto los nervios o la inseguridad no eran considerados una razón de peso, debía ser algo que realmente impidiera estar en condiciones para presentarse al Examen en junio, una enfermedad o algo parecido. De modo que lo normal es que todos se presentaran en junio.
- Pero si suspendes en junio ¿no puedes volver a intentarlo en agosto? - pregunto André.
- No, solo se permite intentar pasar el Examen una vez - explico Argol - Por eso Ángelo quiere retrasar el suyo, pero la profesora Calixto no puede permitírselo porque no hay una buena justificación. Además, ella cree que esta preparado.
- Y eso debería bastarle - dijo Nina apartando la vista de sus apuntes un instante - De verdad que no entiendo su actitud, siempre ha sido una persona muy segura, así que no sé a que viene ese miedo ahora.
- Porque suspender un examen puede ser malo, pero no se acerca ni de lejos a que te echen de la escuela - dijo André muy serio.
Nadie comento nada más al respecto. Ángelo llevaba viendo en Mnemosine desde su primer año, no había regresado una sola vez a casa, pero casi nadie sabía el motivo.
Poco a poco, examen tras examen, llego por fin el final para Harry, Ron y Hermione. El último examen de Hermione fue el de Historia Antigua que no tenía parte práctica. Después de entregarlo la joven sintió de golpe todo el cansancio acumulado a lo largo de los días. Harry y Ron aun debían hacer un examen más, el examen practico de Rastreo. Milagrosamente la pluma Ron sobrevivió hasta el último examen, partida y mucho más deteriorada que cuando empezó, pero al menos escribía. Hermione estaba sentad con Iris en la puerta de la Residencia de los Dragones, no quería distraer a Harry de su último examen. Era una mañana calurosa, pero en los escalones de piedra no se estaba del todo mal. Iris estaba contándole que había visto a Rea a la salida del examen, al parecer los ex-alumnos de 5º año habían regresado en mitad de la semana de exámenes de forma que nadie se había percatado de ello. Además todos habían estado ayudando a preparar el Examen Final de 3º, y no pasaban mucho por el castillo, así que no habían tenido muchas opciones de verlos. De repente un chorro de agua le dio a Hermione en la cara y una carcajada se escucho cerca de ellas.
- Veo que los exámenes han causado estragos en tus reflejos, Mione-chan - se burlo Ángelo.
Hermione lo miro frunciendo el ceño, Ángelo sonreía burlonamente y no sostenía varita alguna. Parecía estar de muy buen humor, lo cual podía tener dos explicaciones, que hubiese logrado sobreponerse a su pesimismo o bien que hubiese perdido el juicio definitivamente.
- Le veo animado señor Bellaluce - dijo Iris imitando a su hermana.
- Uhi, eso da miedo - bromeo Ángelo - La verdad es que lo estoy - admitió y entro en la casa canturreando.
- Ayer hablo con él el profesor Ayax, supongo que le diría algo que lo animo - dijo Hermione secándose con un hechizo sin usar la varita.
- Si, y también con André - comento Iris con gesto sonriente.
- No sabía que se llevase mal dijo Hermione algo confusa.
- Bueno, no se llevaban mal, es que no se hablaban, André estaba molesto - dijo Mireille quien acababa de llegar en ese momento.
- Mireille, te vamos a poner un cascabel para oírte llegar - bromeo Iris - La verdad es que no me había dado cuenta de que André estaba enfadado hasta que discutisteis.
- Ni yo tampoco - admitió Hermione.
Claro que no era tan extraño, con los exámenes se le pasaban muchas cosas por alto.
- André disimula bien, yo siempre sé cuando esta molesto porque me desaparecen cosas - dijo Mireille y sus dos amigas se le quedaron mirando con cara de no comprender del todo - Esta vez intuía que estaba molesto, pero cuando no tuve dudas fue cuando empezaron a desaparecerme los calcetines.
Hermione e Iris intercambiaron una mirada y se echaron a reír.
- ¿Nos tomas el pelo? No estarás diciendo que cuando tu hermano se enfada contigo por algo, te roba los calcetines - dijo Iris conteniendo la Iris.
- Otras veces son los zapatos, lo cual supone un problema más grave. Según le de - respondió Mireille encogiéndose de hombros - Lo hace desde niño, según le moleste lo que le haya hecho escoge una cosa u otra y me las esconde.
Iris y Hermione reían a carcajadas.
- ¿Y tú que le haces cuando te enfadas con él? - le pregunto Iris dejando de reírse.
- Me como sus ranas de chocolate o cualquier dulce que tenga - respondió Mireille como si nada - No, hablando ya en serio, es mi hermano, por lo general sé lo que va a pensar sobre algo antes de que él se entere sobre ese algo - añadió más seria.
- ¿Te refieres a Ángelo? - pregunto Hermione.
- Si. No es que se lo tomara realmente a mal, lo que le fastidiaba era que no quería contarle nada al respecto - dijo Mireille - Es un poco cotilla.
- ¿Y por qué no se lo dijiste? - sugirió Hermione.
- Bueno, debo decir que me daba un poco de vergüenza, aunque sea mi hermano hay ciertas cosas que siguen siendo privadas - se defendió Mireille - Bueno, ¿qué vais hacer estas vacaciones? - les pregunto Mireille cambiando de tema.
Lo cierto era que no habían pensado demasiado en eso. Por la tarde con todos los exámenes ya terminados, los terrenos de las dos escuelas volvieron a llenarse de alumnos que buscaban la sombra de los árboles. Hermione estaba sentada a la sombra de un gran árbol escuchando como el pelirrojo se quejaba de su examen de Rastreo. A Ron le había ido bastante bien, no le había llevado más de 5 minutos encontrar a la criatura que debían rastrear, y el profesor lo había felicitado por ello, pero también le había regañado por dejarse morder por la criatura. Ahora tenía su dedo índice hinchado y envuelto en vendas.
Los días siguientes fueron más de lo mismo, mucho tiempo libre. A veces se juntaban suficientes para jugar partidillos de quidich, en otras ocasiones Harry y Ron se quedaban mirando las clases de preparación de los de tercer año. La tarde del segundo día después de acabar los exámenes, aparecieron las notas en los tablones de anuncios. Como de costumbre Hermione había aprobado con buenas notas. Ron y Harry se alegraban de haber aprobado todo y tener alguna nota lo bastante alta como para poder presumir por ello. La mañana del tercer día, las gradas del Coliseo empezaron a llenarse desde muy temprano, nadie quería perderse el Examen Final de 3º. En la tribuna de los profesores solo estaba Hades, acompañado por Terpsícore, las tres Erinas, el Director de Hiparión y el resto del profesorado de la Escuela de elite para Aurores. Harry advirtió que en la zona de las gradas que había justo debajo de la tribuna de los profesores, había un grupo de niños, y más abajo, sobresaliendo por delante de la primera fila, había una plataforma. En esa plataforma había una mesa larga con tres sillas. Iris les dijo que ese era el lugar que ocuparían los tres Jueces, que iban a evaluar el final del Examen. Los aros de gol ya habían desaparecido. Kai les explico como se usaban las burbujas de visión que les permitirían ver cualquier parte del recorrido. Cuando estaban apunto de dar las 9, el cielo se cubrió de unas nubes negras oscureciéndolo todo. El suelo comenzó a temblar y tres nubes de humo negro que giraban muy deprisa surgieron en mitad del estadio. El suelo dio una última sacudida y las tres nubes de humo negro se desvanecieron, dejando ver a tres hombres. Rondarían los 50 y vestían túnicas de colores claros con el escudo de Mnemosine en dorado. Sus nombres eran Minos, Radamantis y Éaco, los llamaban los tres Jueces y eran los encargados de evaluar el Examen Final. En lo que se tarda en parpadear los tres desaparecieron y reaparecieron en los tres asientos. Hades apareció justo después en la plataforma frente a la mesa.
- ¿Qué están diciendo? - pregunto Ron mirando a los cuatro hombres.
- Se ponen de acuerdo para empezar - comento Iris - Esperan a que les digan que ya están preparados para comenzar.
Unos instantes después Neria apareció junto a Hades para informar de que ya estaban todos preparados para empezar. El Director asintió y Neria volvió a desaparecer para regresar a su puesto. Hades miro a los tres Jueces y estos asintieron. Hades regreso entonces a la tribuna y su voz amplificada mágicamente se dejo escuchar por todo el Coliseo anunciando que el Examen daba comienzo en ese momento. En las gradas aplaudieron y gritaron, como si los examinados pudiesen escuchar sus ánimos, aunque sabían que no era así. Las burbujas de visión comenzaron a mostrar el principio del recorrido, donde una chica rubia de ojos castaños acababa de comenzar su examen. Hermione no recordaba su nombre, pero la reconoció como miembro de los Fénix, y aun cuando no lo hubiese sabido, habría resultado difícil de adivinar porque los Fénix eran inconfundibles, con muy pocas excepciones. La joven vestía unos pantalones negros y una camiseta de color claro con el escudo de la escuela. Recorría a toda prisa un camino boscoso que descendía. De repente se detuvo mirando a todas partes, dio un salto haciendo gala de unos extraordinarios reflejos y esquivo un hechizo que nadie supo decir de donde había venido. Pero la joven si lo había visto, hizo un movimiento con su mano y una bola de fuego salio disparada en dirección a la copa de un árbol. Un chillido furioso y un golpe sordo en el suelo le indico que había dado en el blanco. Mientras la chica rubia seguía su camino, otro más tomo la salida. Faltaban apenas 10 minutos para las 10 cuando la joven rubia entro en el Coliseo. Para entonces ya habían visto salir al menos a 10 personas y caer a 3. La joven que acababa de ingresar en el estadio cojeaba ligeramente de la pierna izquierda, tenía el cabello revuelto y algunos arañazos en la cara. El terreno de juego se había transformado hacia rato en un terreno pantanoso con grandes árboles. La chica puso cara de asco al ver el fango y con gesto de desagrado se interno entre los árboles. Resultaba imposible ver lo que sucedía ras de suelo, al menos para los espectadores, porque los Jueces no perdían detalle. Se escucho entonces un rugido, seguido de un grito, que hizo enmudecer a las gradas. Durante unos instantes interminables solo se escucho el sonido que producían los hechizos al impactar contra los árboles, y finalmente una gran explosión. Entonces la chica rubia apareció en el otro extremo del estadio, arrastrando su pierna izquierda que estaba en una posición un tanto extraña, y cubierta por completo de una repugnante sustancia viscosa.
- ¡Qué asco! - fue lo primero que dijo la chic al terminar.
El Coliseo rió y aplaudió a partes iguales. Un par de chicos de 4º aparecieron enseguida para ayudarla y se la llevaron a la enfermería que habían improvisado en una carpa fuera del estadio.
A media mañana habían comenzado ya el Examen cerca de 20 personas, pero solo 9 habían logrado terminarlo. Una décima persona había logrado alcanzar el Coliseo, sin embargo no había sido capaz de atravesarlo y había caído allí. Deimos había acudido de inmediato en su ayuda, y con un simple gesto de su mano había creado una lluvia de meteoritos, eliminando a la criatura que lo acosaba. En ese momento escucharon como Lillian decía que Cirene acababa de empezar, con ella ya solo quedaban 12 personas más. Ángelo era el último, lo cual era difícil de decir si resultaba bueno o malo. Con tanto tiempo de espera se había puesto nervioso y tranquilizado varias veces. Vio partir a Cirene sabiendo que no podría saber si su amiga había superado el Examen hasta que no terminase y se encontraran en la enfermería. Un poco después Gabriel se despidió de él y le deseo suerte antes de empezar también su examen. Ya solo quedaban tres personas allí, Ivanna, de los Lobos, Eric, de los Unicornios, y él mismo. Vio salir a Eric y los nervios volvieron a instalarse en su estomago. Inspiro hondo un par de veces tratando de recuperar la calma, pero no sirvió de mucho. El corazón le dio un vuelco al escuchar que llamaban a Ivanna, el siguiente sería él.
- Buena suerte - le dijo cuando paso a su lado.
Desde nunca se habían llevado demasiado bien, pero tampoco se odiaban tanto como para desear ver al otro fuera de Mnemosine.
- Te veré en la enfermería - dijo la joven antes de acercarse hasta donde estaba Hylea esperándola.
Unos 5 minutos más tarde llego el turno de Ángelo. Si el corazón le dio un vuelco al escuchar el nombre de su compañera, casi le da un infarto cuando Hylea lo llamo. Temblando y algo pálido se acerco hasta donde se encontraba Hylea.
- ¿Nervioso? - le pregunto la profesora y él asintió enérgicamente - Pues no lo estés, no es tan malo como parece.
- ¿En serio?
- Hay cosas peores - afirmo Hylea, pero por alguna razón aquello no le consoló - Bueno, no olvides que en algunos puntos podrás elegir entre más de un camino, pero todos llegan al Coliseo. Cuando llegues allí procura no perder la concentración, olvídate de los Jueces y de todos, tú céntrate en tú Examen - siguió diciendo Hylea - Si en algún momento ves que ya no puedes más, pide ayuda o simplemente deja de defenderte y se acabara - Ángelo asintió muy serio - ¿Estas listo? - pregunto y el chico asintió - Bien, pues adelante.
Ángelo echo a corre por el camino que descendía hacía el espeso bosque y rápidamente se perdió de vista.
El Coliseo volvió a cambiar para recibir a Cirene cuando André grito que Ángelo acababa de comenzar. Pasarían bastantes minutos antes de que lo vieran entrar en el estadio, eso suponiendo que lograse llegar hasta allí. Hermione, Harry y Ron se apresuraron a enfocar la imagen de Ángelo en sus burbujas de visión. De vez en cuando los gritos de advertencia del público desviaban su atención hacia el terreno de juego alterado donde Cirene agotada se esforzaba por llegar al final. El estadio irrumpió en aplausos cuando la joven acabo con la última criatura que le cerraba el paso y cruzo la línea que marcaba el final de su examen. De inmediato un par de chicos aparecieron para llevarla a la enfermería, pero Cirene se negó a moverse de allí y los dos chicos desconcertados no tuvieron más remedio que dejarla. Casi media hora después Rea se apareció en las gradas detrás de Hermione sobresaltándola y pisando a Ezequiel.
- ¿Cómo le va? - pregunto Rea inclinándose sobre la burbuja de Hermione.
Ezequiel se aparto un poco acercándose un poco más a Iris y hacerle hueco a Rea.
- Bien, está…no sé donde está - reconoció Hermione - Pero le va bien, acaba de deshacer una barrera mágica que le cerraba el paso.
- ¿si? Eso esta bien. Yo lo he dejado entrando en la mitad del recorrido, va un poco lento - comento Rea.
- Mejor que vaya lento y llegue al final - observo André al ver que su hermana ponía mala cara.
- Bien visto. Cada cual a su ritmo. Pero podría correr un poco más que me esta poniendo nerviosa - dijo Rea.
Gabriel termino su examen instantes antes de que Eric entrase en el Coliseo, y agotado se dejo caer en el suelo, pero tampoco él quiso abandonar el estadio. Los chicos de 4º encargados de llevar a la enfermería a los que iban finalizando el examen empezaban a sentirse algo perdidos, les habían encargado que llevasen a la enfermería a los que fuesen acabando el Examen, pero ya tenían a dos personas allí que se negaban a moverse. No tardaron en ser tres, pues cuando Eric concluyo su Examen, también decidió esperar a los dos compañeros que iban detrás de él. Y pronto Ivanna se unió al grupo de examinados que se negaban a marcharse a la enfermería. Yara discutía con las 4 personas que se negaban a salir de allí cuando Ángelo entro en el estadio. El terreno que había vuelto a cambiar, se había transformado en una especie de bosque formado por altas columnas hechas de roca. A simple vista todo parecía completamente despejado, no se veía nada extraño.
- ¡Qué suerte! Solo tiene que cruzar hasta el otro lado - dijo Ron confiado al ver el terreno.
- No creas - lo contradijo Rea - Ahí abajo hay algo, aunque tú no lo veas está ahí, y Ángelo no tiene un solo sitio donde cubrirse bien. Si quiere avanzar tendrá que defenderse y atacar.
Ángelo se adentro entre las columnas con todos sus sentidos alerta. Las columnas de piedra estaban bastante separadas, pero dificultaban la visión del cielo. De repente Ángelo percibió que algo se movía a su derecha, pero fue a penas una fugaz sombra que no se aprecio desde las gradas. Un chillido salvaje resonó en todo el Coliseo, y sin que nadie en las gradas pudiese decir de donde había salido, una veloz sombra se abalanzo sobre el joven rubio. Ángelo se aparto de un salto, pero antes de que llegase si quiera a tocar el suelo, la sombra dio media vuelta para volver atacarlo. Esta vez no pudo hacer nada por evitar el golpe, que lo lanzo contra una de las columnas de piedra. Ángelo volvió a ponerse en pie sujetándose el costado. Rea alcanzo las escaleras de las gradas de un solo salto y rápidamente desapareció por una de las entradas que llevaban a los corredores del interior del estadio. Más a bajo, el terreno alterado, la sombra parecía haberse esfumado, pero Ángelo la localizo de inmediato quita sobre una de las columnas, observándolo. En las gradas tardaron un poco más en encontrarla, se trataba de una criatura que parecía una mujer de piel azul oscura y un par de grandes alas membranosas a la espalda. Podría haber sido fácilmente confundida con un pájaro, porque era mitad pájaro de cintura para abajo, pero su piel de cintura para arriba y sus alas eran muy diferentes a las de las arpías.
- Eso es….¿qué es? - pregunto Ron mirando a Hermione en busca de respuesta, pero su amiga se encogio de hombros.
- No lo sé, no lo he estudiado este año, y creo que tampoco esta dentro del temario del curso que viene - le dijo Hermione.
- Creo recordar que he visto a esa criatura en el libro de Ángelo - comento Kai pensativo a la vez que preocupado.
- Pero eso es bueno, ¿no? Tiene más reciente la información de cómo combatir a esa criatura - dijo Harry tratando de ser optimista.
- Si, en parte tienes razón, pero cuanto más alto es el curso, más peligrosas son las criaturas que se estudian y más difíciles de vencer - le explico Hermione.
En el terreno transformado, Ángelo llevaba ya un rato tratando de alcanzar a la criatura con hechizos que sabía podrían hacerle algo, pero volaba demasiado deprisa, y no solo los esquivaba con insultante facilidad, sino que además contraatacaba. La criatura volvía a cernirse sobre él, pero en esta ocasión no trataba de apartarse o de frenarla. Daba la impresión de que se hubiese rendido. Deimos observaba ya desde el borde, listo para intervenir si fuese necesario. Pero en el último momento, con una veloz maniobra Ángelo se aparto de la trayectoria de la criatura que se estampo contra la columna de piedra. El joven rubio había hecho aparecer a su espalda unas grandes alas como las de los dragones de Mnemosine y ahora se encontraba suspendido en el aire. En el suelo la criatura sacudió la cabeza aturdida. Sin darle tiempo para recuperarse, Ángelo ejecuto un conjuro de runas que resulto ser fatal para la criatura que cayo al suelo inconsciente. El chico dio entonces media vuelta y con un vuelo algo torpe se dirigió hacia donde lo estaban aguardando sus compañeros. Rea ya estaba allí por si debía intervenir. La voz de Hades resonó en todo el estadio anunciando el final del último Examen, un instante después de que Ángelo se llevase por delante a Gabriel y Cirene. Se encontró de repente rodeado de gente, imaginaba que debía levantarse, pues había caído justo sobre Gabriel, pero no tenía del todo claro si se estaba moviendo o no. Supo que no se había levantado cuando Héctor tiro de él y lo puso en pie. Ivanna le dio la enhorabuena antes de marcharse por su propio pie a la enfermería. Yara y otro chico de 4º se acercaron para sostenerlo y llevárselo de allí.
- Ya lo llevo yo a la enfermería - dijo Rea adelantándose - Vosotros ayudad a Gabriel.
- Eso, eso, que alguien lo ha aplastado, pobrecillo - dijo Ángelo e intento reírse pero le dolieron las costillas.
- Eso te pasa por malo - le regaño Rea medio en broma.
- ¡Rea! ¡Uhi que malito estoy! - dijo Ángelo exagerando una mueca de dolor mientras se dejaba caer sobre la joven.
Ángelo era más alto y pesaba más que la joven Guardiana, pero ella se las arreglo para sujetarlo no sin dificultades. Rea noto de repente que el chico ya no pesaba tanto y vio que Calixto lo sujetaba por el otro brazo.
- Me temo que tendré que quedarme un par de años más - dijo Ángelo sin poder disimular su alegría.
- Pobre de mí - bromeo Calixto fingiendo una mueca de sufrimiento.
El joven se echo a reír hasta que el dolor de sus costillas le recordó que no podía hacerlo. Apoyándose en Rea y Calixto empezó a caminar hacia la enfermería. Al llegar a la salida del estadio, se toparon con un pequeño alboroto, un grupo de chicos, que querían pasar, discutían con los encargados de vigilar la puerta. En cuanto Ángelo había terminado su examen lo hermanos Blanc, Harry, Hermione, Ron y los otros se habían apresurado a bajar de las gradas para ir a ver como se encontraba. Sin embargo al llegar a la entrada que daba acceso al terreno de juego, se habían topado con los encargados de vigilar la puerta que se negaban a dejarlos pasar.
- ¿Qué pasa aquí? - pregunto Calixto con voz autoritaria.
- Profesora Calixto, quieren entrar - dijo uno de los chicos que guardaban la puerta en tono acusador.
- Esta bien, hemos terminado, podéis iros. Ya me ocupo yo de esto - les dijo a los tres chicos que estaban en la puerta - Y vosotros, despejad la entrada para que podamos llevar a vuestros compañeros a la enfermería - les ordeno.
Ninguno se atrevió a contradecirla, se apartaron y dejaron el paso libre.
- Señorita Blanc, haga el favor de acompañar al señor Bellaluce a la enfermería, tengo asuntos urgentes que atender - dijo Calixto al llegar a la altura de Mireille.
La chica no espero a que se lo dijeran dos veces, se apresuro a sostenerlo y Ángelo sonrió al verla.
A última hora de la tarde el Salón de actos Ceo abría sus puertas para albergar la cena de Fin de curso. Mientras, en el salón de actos del castillo Mnemosine tenía lugar la ceremonia de graduación de los alumnos de 5º curso. Ese año el Profesor Quirón había sido elegido como portavoz del profesorado y en ese momento estaba en mitad de un emotivo discurso. El salón estaba lleno de alumnos vestidos de gala para la fiesta que vendría continuación. A un lado los ex-alumnos recibían ánimos de los líderes de su Orden, algunos contenían las lágrimas a duras penas y otros lloraban ya a lágrima viva. Estaban tan emocionados como tristes, pues ese día abandonarían Mnemosine y pasaría algún tiempo antes de que volvieran a ver a los amigos que dejaban atrás.
- No nos cabe la menor duda de que podemos esperar lo mejor de cada uno de vosotros - dijo Quirón en tono solemne - Podría deciros muchas cosas, pero como sé que estáis deseando que termine para marcharnos a la fiesta, dejadme decir ya para concluir, que estamos orgullosos de vosotros.
El salón en tero irrumpió en aplausos hacia los ex-alumnos. Después, uno a uno, se fueron acercando hasta el Director quien les hacía entrega del medallón de los Guardianes, un objeto que habían recibido muchos otros antes que ellos y que los identificaba como Guardianes completos, dejaban de ser aprendices. Rea fue la última en pasar, y junto al medallón recibió un anillo plateado con el escudo de los Guardianes, esto la identificaba como la mejor de su curso. Los Dragones se pusieron en pie aplaudiendo y coreando el nombre de la joven, orgullosos de que hubiese sido ella la elegida. En seguida se les unieron el resto y sus voces quedaron algo ahogadas. Rea camino entonces hasta situarse delante de sus compañeros y alzo las manos haciendo gestos para pedir silencio.
- ¡Así se hace! - grito alguien a sus espalda y el resto se echo a reír mientras la joven se volvía hacia su compañero de curso con una murada suplicante.
- Bueno, no me esperaba esto - dijo Rea visiblemente nerviosa cuando todos estuvieron en silencio - así que solo se me ocurre daros las gracias - de nuevo el salón aplaudió y la joven tuvo que esperar para poder continuar - En nombre de mis compañeros y en el mío propio, nos gustaría agradecer a los profesores su paciencia y su apoyo durante estos 5 años - prosiguió y la voz le tembló un poco - Y a todos vosotros, deciros que os vamos a echar de menos.
Una vez más el salón estallo en aplausos. Hades tuvo que alzar un poco la voz para hacerse escuchar y anunciar que ya podían ir todos hacia el salón Ceo par reunirse con los alumnos de Hiparión. Se armo entonces un cierto revuelo cuando todos trataron de salir casi al mismo tiempo. Cuando Hermione llego a la puerta del edificio Ceo, Harry y Ron ya estaban esperándola. El pelirrojo no los dejo cruzar más de dos palabras antes de empujarlos hacia el interior del salón en busca de asientos libres par empezar a cenar. Tras la cena llego la fiesta, que se prolongo hasta casi el amanecer. Cuando a la mañana siguiente Harry, Ron y Hermione tomaron el tren que los llevaría hasta Roma, desde donde tenían pensado tomar un traslador de vuelta a casa, vieron que alguno no habían tenido tiempo de cambiarse y todavía llevaban los trajes de gala. A medida que el tren se alejaba de Mnemosine, Morfeo iba extendiendo su manto de sueño sobre los ocupantes del tren. Sentado en los cómodos sillones del tren, viendo pasar el veloz paisajes através de la ventana, Harry comenzó a pensar en el magnifico verano que tenía por delante.
Continuara……
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Bueno, dicen que más vale tarde que nunca, pero la verdad es que he tardado demasiado. Lamento muchísimo el retraso, he estado liada con exámenes y demás, y cuando tenía tiempo para sentarme en el ordenador a pasar el capitulo, era porque debía escribir algún trabajo o algo parecido. Por suerte ya están aquí las vacaciones y tendré algo más de tiempo para ir pasando lo que llevo escrito. Bueno, que me enrollo mucho. Espero que no os haya decepcionado mucho este capitulo. Para el próximo que ya lo tengo por ahí casi terminado pero aun entero por pasar al ordenador, saldrá Sirius, como es normal. No quiero contar más para no estropear nada.
Jim, enigranger, ninia potter, LUZAPOTTER y Karla Riddle gracias a todos por vuestros reviews, me alegra que os haya gustado.
Para los que seguís también mi otra historia, ya tengo el nuevo capitulo terminado, y un trozo también esta en el ordenador, así que espero poder acabar de pasarlo entre mañana y pasado.
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