Muchas gracias a los que dejaron un Review, realmente se los agradezco

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Vi que Celestia se acerco a Twilight y le dijo

-Bienvenida mi querida estudiante- Giro hacia Afterlife y con una sonrisa gentil en su rostro dijo- Muchas gracias por cuidar de ella, tienes mi gratitud, Afterlife

Afterlife que ahora tenía la forma de una Alicornio casi tan grande como Luna hizo una reverencia, y a paso lento se alejo del lugar.

Las risas de Edgar y Ken me estaban empezando a cansar, los sujete de la ropa y los hice que se pusieran de pie

A los dos les susurre

-Oigan, compórtense ¿Quieren? Aun que ella no sea nada de nosotros eso no significa que no deban presentar algo de respeto

Ken me observo y susurro

-¿Y tu? ¿Por qué no le haces una reverencia?

-Ella no es nada de mi, jamás la acepte como mi señora, además, no me arrodillo ante nadie

-Orgulloso y cabeza dura, ¿Eh?- Dijo en voz baja Edgar mientras golpeaba con el codo mis costillas

Celestia se acerco a nosotros, observando a Edgar, Ken y al final a mi

-Bienvenidos humanos, el tiempo a pasado y es un verdadero regocijo el volver a ver sus rostros, tal y como en el pasado, la amabilidad de mi pueblo y las puertas de mi reino están abiertas para ustedes

-Gracias Celestia- Dijeron Ken y Edgar los cuales hicieron una pequeña reverencia

Celestia me observo y pregunto

-¿Sucede algo, Pablo?

-Vaya, haz recordado mi nombre, supongo que también recuerdas que no me arrodillo ante nadie que no respete, ¿Cierto?- Twilight y sus amigas se veían estupefactas, pero Celestia conservaba su serenidad

-Por supuesto que si, pero ¿Dónde están mis modales? Permítanme hacerles una fiesta en su honor- Al escuchar esas palabras Edgar y Ken se emocionaron

-Temo que paso esta vez, no estoy de humor para fiestas, Celestia. Ahora si me disculpas, hay muchas cosas que deseo hacer- Sin perder un minuto mas esquive a Celestia y a Twilight, rápidamente me aleje del castillo en dirección a la ciudad de Canterlot

Los ponys paseaban alegremente por las calles, pero al verme actuaban como si fuera la primera vez que se encontraban con un humano. Sorpresas, susurros e incluso algunos huían a gran velocidad

-Es agradable volver aquí- Vi el lugar perfecto donde sentarme, bajo las sombras de un frondoso árbol- Perfecto, aun que desearía en este momento el tener algo que beber.

Cerré mis ojos y me deje llevar por la tranquilidad del lugar, el viento acariciaba mi frente y jugueteaba con mi cabello, mi camisa estaba desabotonada hasta el cuarto botón, dejando la parte superior de mi torso al desnudo y por lo tanto mis cicatrices a plena vista.

*Me pregunto ¿Como llegare ponyville? Hmm…*

Desde la estación de trenes se escucho un '¡¿Cómo que te marchas?! ¡No podemos prescindir de la seguridad de la señorita Fleur!'

Una sonrisa llena de satisfacción se grabo en mi rostro, cargue por encima de mi hombro el baúl de madera y con seguridad camine hacia la estación de trenes, en ese lugar un fornido pegaso discutía con un unicornio, al parecer alguien importante estaba viajando en este vagón y necesitaban de seguridad

Al acercarme al Pegaso dije

-¿Necesitas manos fuertes?

-¿Manos? ¿De que carajo hablas hijo?- Al voltear hacia mi se llevo el susto de su vida, casi como si susurrara dijo-¿Qui…quien eres tu?

-Oh, nadie importante, un simple viajero de tierras muy lejanas, dime mi pequeño amigo, ¿Este tren va hacia ponyville?

-A…así es…

-Ya veo, hagamos un trato, prometo cuidar de tu ama si me permites viajar gratis hacia ponyville

-¿Tu? ¿Y como se que eres alguien apto para el trabajo?

-Creo que las cicatrices hablan por si solas

-Hmm…esta bien, pero solamente tendrás el viaje gratis, la comida tendrás que conseguírtela tu

-Me parece perfecto

-Bien, sígueme- Con una sonrisa en mi rostro seguí al Pegaso en silencio, cuando llegamos a la puerta del vagón privado me dijo- Quédate aquí, procura que nadie entre o salga, ¿Entendido?

-A sus órdenes

La noche llego y aun estábamos viajando hacia ponyville, ya habíamos pasado el segundo túnel así que dentro de unas horas estaríamos llegando. Yo estaba sentado encima del baúl de madera.

Desde adentro lo único que se había escuchado eran risas y el ruido de copas brindando.

Realmente no me interesaba saber que sucedía ahí dentro, pero no fue hasta que escuche el ruido de un violonchelo sonar que mi curiosidad se despertó, pegué mi oreja en la puerta del vagón y desde adentro se escucho

-¡Magnifico Octavia! ¡No podía esperar menos de ti! ¡Tus habilidades son simplemente insuperables!

-M…muchas gracias señorita Fleur

-Dime querida, ¿Cómo es que haz llegado a ser tan buena?

-Mucha practica, señorita…

-Ya veo, tienes razón en eso querida

*Así que Octavia también viaja en este tren ¿Eh?, bah, realmente no me importa pero lo mejor por ahora es que no me vea*

Me volví a sentar en el baúl de madera, procurando evitar hacer ruido. Pero un terrible picor en mi nariz comenzó a molestar

*Oh no… Aguanta…*

Algunas lagrimas comenzaron a salirme mientras que el picor se hacia cada vez tortuoso

*No…*

No pude aguantar más y solté un terrible estornudo el cual hizo eco en el vagón vacío donde yo iba sentado, las voces del vagón privado se callaron por un buen rato

*Oh-ho*

Desde adentro se escucho

-¿Quién esta ahí fuera, señorita Fleur?

-Oh, debe de ser el guardia que contrataron, según me contó el que lo contrato la apariencia de este guardia es un poco…peculiar

-¿Peculiar?

-Si, me parece que cuando lleguemos a ponyville despediré al jefe de seguridad, de seguro estaba borracho

-¿Por qué lo dice?

-Esto sonara ridículo, pero el me dijo que el guardaespaldas que esta ahí fuera no es un pony

-¿No? ¿Qué es? ¿Un Diamond Dog? ¿Un grifo?

-Nada de eso querida, según el, mas parecía un mono afeitado que un Diamond Dog, pero el llevaba una larga cabellera, casi llegándole hasta la mitad de la espalda, y cargaba un baúl de madera en sus hombros

-¿Mono afeitado?... ¿Puedo salir a verlo?

-¿Para que? De seguro son desvaríos de un guardia borracho, no te preocupes por eso querida, por favor, toca algo mas para mi ¿Si?

-…Como ordene señorita

Las horas pasaron y en ningún momento Octavia dejo de tocar, su música casi era mágica, embriagadoramente adictiva. Deseaba quedarme ahí para siempre y seguir escuchando aquellas mágicas notas las cuales parecían haber sido extraídas de los mismísimos sueños, aun que sus notas eran tristes eran lo suficientemente buenas como para dejar eso de un lado y dejarte llevar por la arrebatadora música

Mi pequeña aventura tocaba fin cuando vi que habíamos llegado a la estación de ponyville, rápidamente escape del tren antes de que Octavia saliera del vagón privado y me reconociera.

Cuando estuve en el pueblo lo primero que hice fue el trepar a un árbol y descansar en ese lugar, con lo pobladas que estaban las ramas era imposible que me vieran fácilmente.

-Bueno, eso fue extraño, ¿Qué hacia Octavia con esa tal 'Fleur'?- Deje escapar un bostezo y mientras me acomoda en las gruesas ramas dije en voz baja- Una siesta y ya veremos que pasa

Me dormí por un par de horas, al abrir mis ojos vi que la luna se encontraba en su máximo esplendor, acompañada por su corte de estrellas.

Salte del árbol y procurando ser cuidadoso camine hacia la casa de los capas negras, abrigándome con el manto de la noche para no ser visto por nadie.

Cuando estuve en la entrada del enorme edificio pareciese como si nada hubiese cambiado, los distintos instrumentos de ejercicios, pesas, mancuerdas estaban desperdigados por el patio.

-Hora de que el capitán vuelva a ocupar su viejo asiento- Con fuerza moví las enormes puertas de madera que tenían tallada un dibujo de grifos, ponys, Diamond dogs y por encima de ellos a un humano que portaba un hacha, a paso firme entre en la sala principal, los miembros que aun estaban despiertos o recién volvían de sus misiones me observaron perplejos, los mas jóvenes decían '¿El viejo capitán? ¡Creí que era tan solo un cuento!' '¡Por supuesto que es real estupido! ¡Yo luche a su lado hace mas de cuatro años! Pero no entiendo que hace aquí, supuestamente el había desaparecido tras la batalla'

-¿Cómo están muchachos? ¿Cómo los ha tratado la vida?- Todos me miraban perplejos, sonreí burlonamente y pregunte- ¿Randall a que hora llega?

-A…a…a… al amanecer…señor- Dijo un pequeño Pegaso el cual se tapaba el rostro con las alas

-Perfecto, no quiero que el se entere de esto, deseo darle una sorpresa

Sin perder mas tiempo subí a mi vieja oficina, el lugar estaba mas ordenado que de lo normal, cuando yo solía ocupar esta oficina el lugar era un verdadero desorden, hojas y documentos tirados por todos lados, tazas de café amontonándose en una esquina del escritorio, lápices quebrados e incluso en los días mas ocupado solía haber platos de comida sin terminar en el lugar.

-Incluso huele mejor- Sonreí y dije en voz baja- Joder Randall…me pones en vergüenza

Me senté en la silla que había detrás del escritorio y espere a que el sol saliera

/Dos horas después/

Los primeros rayos del sol comenzaban a asomarse, relamiendo el cielo con sus rayos y calentando poco a poco la tierra. Al parecer hoy va a ser un día caluroso.

Se escucho que alguien abrió la puerta y se acercaba a la silla, pero se detuvo abruptamente, con autoridad grito

-¡¿Quién eres?!

Era Randall, ¿Quién mas tendría un grito tan tembloroso como ese? Intente contener la risas y le demostré como era una verdadera voz autoritaria

-Randall, llegas tarde, me sorprende de ti muchacho, si sigues así tendré que bajarte la paga, o peor aun, despedirte

Randall se había quedado callado, su respiración era pesada, cuando gire la silla y lo vi dije

-¿De vuelta al trabajo, pequeño amigo?

Randall y yo nos quedamos viéndonos a los ojos, el movía la boca como en un intento de encontrar las palabras adecuadas para la situación, me puse de pie y con una sonrisa dije

-¿No me vas a ofrecer algo de beber? Que malo eres conmigo Randall

-Je…jefe… ¿Es usted?

-No lo se, tal vez soy un fantasma o un zombi… o el fantasma de un zombi- Dije en un tono juguetón, una sonrisa se grabo en el rostro de Randall y poco a poco se fue acercando a mi

-No…no puedo creerlo…es usted…- A pasos torpes el se iba acercando- Je…jefe…

-¿Qué pasa muchacho?- Me arrodille para ponerme a su altura- ¿Te sorprende verme por aquí?

-C…creí que nunca volvería

-Oye, te dije que aquella vez no era un 'Adiós' si no un 'Hasta luego'- Le sonreí amablemente

De un momento al otro el se me lanzo encima, con una gran sonrisa en su rostro no dejaba de repetir' 'Haz vuelto' Tras unos minutos de repetir lo mismo conservando su sonrisa el se dio cuenta de lo que estaba haciendo, rápidamente se quito de encima y dijo

-L…lo siento jefe...

-Oye, primero invítame a cenar, después me besas

-¿Parece que no a cambiado en nada, verdad?

-Y tú sigues siendo el mismo aburrido de siempre

Nos mantuvimos en silencio durante varios segundos hasta que las carcajadas comenzaron a surgir de nuestras gargantas, hacia tiempo que no me reía de esa manera

-Aaah…seré sincero contigo Randall, te extrañe, pequeña peste

-Y yo a usted jefe, las cosas se tornaron aburridas sin alguien al cual molestar

Me pare y puse una expresión mas seria

-Randall, reportes

-A sus ordenes jefe- El se acerco a la ventana y dijo- Las cosas han estado tranquilas últimamente, los capas negras se han expandido a casi los cuatros rincones de este país. Ya no somos la única hermandad, pero si la cabeza de esta

-Entiendo, ¿Seguimos con nuestra política de siempre, verdad?

-Así es jefe, no estamos aliados con ningún gobierno, nuestro deber es…

-El proteger y servir al pueblo

-Contra los tiranos que están a vista

-Y contra los que conspiran en las sombras

-Me sorprende que aun recuerdes la política con la que nació nuestra pequeña hermandad-Trague un poco de saliva y con una sonrisa dije- veamos si nuestros hermanos recuerdan el lema de los capas negras, Reúne a todos en el patio

-A sus ordenes jefe

/Quince minutos después/

El murmurar de los capas negras se escuchaba por todo el patio, reclutas, hermanos juramentados y los veteranos de las dos guerras. Todos estaban presentes ahí. Cuando Randall se paro en el podio los murmuros callaron

-Hoy es un día para celebrar, nuestro capitán ha vuelto

Un recluta levanto su pata y pregunto

-Randall ¿No es usted el único capitán?

Los hermanos juramentados lo miraron con neutralidad, en cambio los veteranos de las dos guerras tan solo fruncieron el seño y susurraron en voz baja. Randall se aclaro la voz y dijo

-No, yo no soy el único capitán, el verdadero capitán de los capas negras es alguien mas, Pablo, por favor ven

A paso ligero y luciendo una capa negra la cual era sujetada por dos prendedores los cuales tenían la forma del escudo de mi casa y estaban hechos de oro, la capa que era tan negra como la noche y me llegaba hasta los talones. Lentamente pero con seguridad avance hacia el podio.

Los veteranos de las dos guerras se veían asombrados, muchos creían que su capitán había muerto por las heridas sufridas en la batalla contra los grifos, hace cuatro años atrás.

Al llegar al podio dije

-¡Hermanos! ¡Me siento complacido de saber que ya no somos la única casa que sirve al pueblo, muchos han seguido nuestro ejemplo y han decidido el abrir una hermandad en sus tierras! ¡Sintámonos orgullosos de saber que el nombre de los capas negras ya no es algo desconocido!

Los veteranos de las dos guerras no pudieron contener sus gritos y dejaron escapar un gran rugido lleno de orgullo y felicidad, algunos hermanos juramentados los imitaron pero la mayoría eran reclutas que hace poco se habían ganado el derecho de llevar sus propias capas.

-¡En honor a esto recitemos el lema de nuestra hermandad!

Randall el cual lucia su armadura de color gris oscuro se puso firme y espero a que yo comenzara

-¡En Paz!

-¡Vigilancia!- Gritaron todos los miembros de la hermandad

-¡En batalla!

-¡Victoria!

-En muerte

-¡Sacrificio!

Randall se veía mas inspirado que nunca, dio un paso al frente y grito

-¡Esto es lo que significa ser un capa negra!

/Mas tarde ese día/

-¿Cuándo regreso jefe?

-Pues, ayer, durante la tarde

-Ya veo, jefe. ¿Desea ver al Liberty?

-Por supuesto, hace tiempo que fue la última vez que volé junto las nubes en ese monstruo

Juntos caminamos hacia el Liberty, al subir escuche una voz conocida

-Que me aspen y me comiencen a llamar marta, ¿Es usted jefe?

-¡Pier!- Desde la cabina de mandos bajo Pier, en su ojo derecho llevaba un parche el cual le daba un aspecto mas rudo- ¿Qué te sucedió?

-Una misión salio mal y termine perdiendo el ojo

-Lamento escuchar eso…

-Bah, no se preocupe jefe, de hecho, desde que tengo este parche las reclutas literalmente, se me lanzan como las moscas a la miel- Pier dio una larga carcajada- había escuchado que usted murió por las heridas y que su cuerpo había sido enterrado en alguna parte del bosque de Everfree

-¿De verdad?

-Fue muy triste el recibir tal noticia, guarde luto durante meses, pero ahora usted esta aquí y se que la hermandad seguirá mejorando

-Muchas gracias Pier, dime, ¿La nave esta lista para navegar por las nubes?

-¡Ja! ¡Esperaba escuchar eso!- Pier grito unas ordenes a los ayudantes de navegación y en menos de dos minutos ya nos encontrábamos por encima de ponyville- ¿Qué le parece jefe?

-Simplemente magnifico, me alegra el contar contigo, Pier

Me apoye en la baranda del Liberty y deje que el viento jugara con mi cabello, el cual se movía en el aire. Randall se acerco y dijo

-¿Qué le parece el Liberty jefe?

-Es mas rápido que antes, ¿Algo que quieras contarme, Randall?

-Que perspicaz, sígame

Juntos descendimos a la sala de los motores en el cual en el centro de la habitación había un cristal gigante de color celeste el cual giraba sobre si mismo, a su alrededor levitaban cristales similares pero de menor tamaño, distintos cables y tubos estaban conectados a este

-Pero que… ¿Qué es esto Randall?

-Lo llamamos cristal de energía, vera jefe, hace dos años atrás en las minas que esta a las afueras de Ponyville encontramos uno de estos cristales, en poco tiempo nuestros ingenieros y magos descubrieron que eran capaz de producir energía de una manera nunca antes vista. Por lo cual comenzamos a usarlos como un remplazo del motor

-Esto es…

-¿Si?

-Magnifico, no podría haberlo hecho mejor, buen trabajo Randall

-Muchas gracias jefe, parece que se hace tarde, ¿Desea que le preparemos una cama en la casa de la hermandad?

-No, llévame a mi antigua casa, deseo ver a mis hijos

-Como ordene jefe

/Quince minutos después/

-Bien Randall, que tengas una buena noche, mañana hablaremos

-Claro jefe, que descanse

Me encontraba en la puerta de mi antigua casa, dude si el entrar o antes el llamar a la puerta.

Levante mi mano y suavemente golpee la puerta

*Esta ya no es mi casa…es la de mis hijos y la de mi esposa, no me puedo permitir el entrar como si nada*

Desde adentro se escucho la voz de una jovencita que gritaba 'Ahora salgo'

La puerta se abrió y una pony de tierra de cabello negro y piel gris salio a recibirme, de cutie mark vi que llevaba unos libros junto a una pluma.

Ella al verme quedo impactada y lo único que alcanzo a decir fue

-¿Pa…papa?

-Espera… ¿Tu eres…


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Fin del capitulo 13, muchas gracias a los que siguen el fic

¡Hasta el próximo capitulo!