Cosas de familia
Capítulo 14: Cuando los velos se descubren
"En realidad yo la pasé genial"- contaba Saori tirada en la cama aquel domingo
"Adhiero a eso"- comentó Shaina con una sonrisa pícara en los labios, tirada a su lado
"Claro porque ustedes es fueron de vacaciones con sus amores, saben lo aburrido que es pasarse un mes en Siberia??"- me quejé sentada en el suelo
"No se de que te quejas, no imagino un lugar mejor para estar encerrada con la persona que amas- se burlo Marin- alejado del mundo, con la nieve cayendo, la chimenea, la verdad es muy romántico"
"Si, pero descubrí que Camus no es de los que mezclan las cosas- me la pase entrenando y jugando al ajedrez"
"Y que me decis del día que fueron al pueblo?"- quiso saber Shaina con una expresión traviesa
"Si lo decis por los tipos que me molestaban es obvio que es porque soy su discípula"- le expliqué
"Para mí se puso celoso- afirmó Saori con una sonrisa- ya sea porque siente algo por vos, o porque te considera importante como su discípula, en cualquiera de los dos casos esos fueron celos"
"Bah, mejor dejémoslo ahí"- suspiré- "Shaina todavía no nos contaste que tal te fue en tu salida al cine con Ikki"- la amazona se tiño de un chulisimo color tomate
"La verdad es que la pase genial, cada día me gusta más ese pajarito"- nos informo mientras nosotras estallábamos en carcajadas- "Aunque yo no fui la única que tuvo una cita"- al parecer el rojo estaba de moda, porque mi hermanita se transformo en un instante de este color
"Eso no fue una cita- se defendió- fue... una salida entre amigos"
"Si claro, como no, y yo soy la reina de Inglaterra"- se burló Marin
"Seiya y yo solo fuimos a tomar un helado y al parque"- explicó
"Que tierno!!!"- exclame mientras me tiraba encima de ella y comenzaba torturarla con las cosquillas- "por no decirme nada, mala hermana"- sentencié
Dos días después Saori se encontraba con un terrible dolor de estómago mientras yo revisaba el armario
"Estas segura que no queres que me quede?"- le pregunté por milésima vez mientras se retorcía en la cama
"Apolo te va a matar si no vas a esa fiesta- me espetó- vos no te preocupes que voy a estar bien, debe ser algo que me cayó mal"
"Okas, pero, cual crees que me va a quedar mejor?"- quise saber enseñándole dos vestidos
"El celeste, es más demostrativo de quien sos"
"El celeste entonces- acepté- me voy a cambiar a otro lado, así no te molesto ¿Vale?"
"Gracias"- murmuró cuando otra puntada nació en su estomago, y su rostro se desfiguraba en una mueca de dolor
"Decidido, me quedo"- le informé dejando el vestido a un lado- "estas demasiado enferma como para que te deje sola"
"No te preocupes, es el cumpleaños de Apolo, es tu hermano, tenes que ir"
"Vos tambien sos mi hermana"- expliqué
"Sí, pero yo me llene de papas fritas anoche mientras veía una peli, y sería muy injusto que te perdieras el cumpleaños de tu hermano porque yo tuve una comilona"- susurró
"Esta bien, pero si te sentís muy mal me llamas, quiero quedarme tranquila ¿okas?"
"No te preocupes, Shion te va a llamar si las cosas se complican"
"Muy bien, cuidate entonces- murmuré dándole un beso en la frente- y ya sabes, llevo el celu prendido"
Cuando salí de la habitación cargada con mis cosas busqué a Shion y le expliqué donde estaría y que por favor me llamara si las cosas se complicaran, una vez que me hiperjuró que cuidaría bien de Saori, me aventuré a buscar un lugar donde poder cambiarme tranquila sin arriesgarme a que se descubra mi secreto
La verdad, tenía muy poco interés en ir a esa fiesta, de seguro estarían las miles amiguitas de mi hermano revoloteando por el lugar, peleándose por atenderlo y servirlo, probablemente se vanagloriara de alguna de sus últimas aventuras, contando historias en las que supuestamente era un genial cazador, malas noticias hermanito, la diosa de la caza soy yo. Suspire resignada, al fin y al cabo, era mi hermano, el único con el que compartía ambos padres, por muy molesto que fuera.
"Que ahora no saludas?"- preguntó Afrodita mientras pasaba por su casa, inmersa en mis pensamientos
"Ahh??- me sobresalte- perdón Afro, es que estoy en otra"
"¿Pasa algo grave?"- quiso saber con expresión preocupada
"No, no mucho al menos, Saori esta con un terrible dolor de estómago y yo no puedo cuidarla porque tengo un cumpleaños, y como se siente tan mal la deje descansar y no tengo donde cambiarme"- le expliqué
"Eso tiene solución, te cambias acá y listo"
"A sí??? Y como hago para que los caballeros de las otras once casas no me vean bajar las escaleras?" quise saber con escepticismo
"Por si no te enteraste todavía, todas los templos tienen una salida secreta, puedes salir por ahí sin que nadie te vea"- me explicó con cinismo
"Afro, me salvas la vida"- comenté colgándome de su cuello
"Ya entendí, ya entendí"- me explicó descolgándome- "aquella es mi habitación, podes cambiarte tranquila
Hacía media hora la diosa había entrado a su habitación a cambiarse, Afrodita suspiró, en realidad le caía bien esa alocada chica, tenía una personalidad impactantemente seria y responsable en los momentos que debía, pero era entusiasta y divertida, inclusive hasta traviesa en algunos casos, era una chica rara, pero al fin y al cabo ¿qué diosa no lo era?
"Que te parece?"- preguntó una voz a sus espaldas y al voltear sintió que su alma salía de su cuerpo, estaba hermosa, de eso no había duda, lo que lo desconcertaba era encontrar al vivo retrato que Camus llevaba consigo a todos lados, no solo el rostro, sino que el peinado, el vestido, la gargantilla, parecía que el cuadro había sido realizado en ese momento y no tantos meses atrás
"Y estoy bien o que?"- volvió a preguntar Luinil
"Si te queda muy bien todo aquello"- murmuró el caballero aun sin salir de su asombro, Camus había convivido con la mujer de sus sueños durante casi un año y no se había dado cuenta, ella había estado durante este tiempo mucho más cerca que lo que cualquiera podría esperar.
"Ya, si que estas raro- le preguntó Artemisa con extrañeza- ¿Seguro que no te pasa nada?"
"No te preocupes, es solo que... recordé que tengo que hablar algo urgente con Camus ¿me esperas aquí?"
"Sabes que no puedo Afro"- anunció dándole un pequeño beso en la mejilla- "ya estoy llegando tarde"- le explicó mientras se alejaba por la puerta que la llevaba fuera del Santuario
Tenía que hablar con Camus, pero ya, su compañero tenía que saberlo, bajo las escaleras a toda velocidad para encontrarse con una vacía casa de Acuario, en Escorpio, de seguro Camus estaba en Escorpio con Milo, se dirigió hacia allí mientras buscaba la mejor forma de decirle a su amigo que era un idiota, ella había estado frente a sus narices todo este tiempo!!!
"Milo, Donde está Camus?"- preguntó una vez en la octava casa
"Yo que se...- murmuró sonámbulo desde el sillón- que chicas más lindas son ustedes"- finalizó abrazando la almohada.
El santo de Picis estaba al borde de un colapso nervioso, ¿dónde se había metido Camus? Intento ubicar su cosmo pero no pudo hacerlo, probablemente estuviera fuera del santuario, en algún lugar alejado. Maldijo para sí mismo en el instante en el que sintió aquel llamado a través del cosmo, el maestro Shion lo necesitaba, al parecer las cosas se estaban complicando allá arriba y él no podía hacer nada para avisarle al santo de Acuario, suspiró resignado dirigiéndose escaleras arriba, el Patriarca lo esperaba en la cumbre
Camus había decidido perderse aquel atardecer, Luinil le había pedido permiso para ir al cumpleaños de su hermano y no volvería hasta la madrugada, aprovecho ese momento de soledad para replantearse muchas cosas, la imagen de su discípula no quería alejarse de su mente por más que él intentara echarla, la recordaba bajo la luz de la luna, empapada por las aguas árticas o patinando a su lado, con total perfección, esa chica se estaba adueñando de su corazón poco a poco, de una forma de la que nunca creyó posible. La idea de que obtuviera la armadura provocaba sentimientos encontrados en él, la aprendiz se había esforzado mucho alcanzarla, pero para él podría significar el derrumbe de todo, ella podía irse de su lado para siempre, o por otro lado quedarse en el Santuario, donde él tendría al menos una oportunidad ya que sería una amazona y ya no su alumna, pero aun así, eso no significaba un final feliz, ya que ella podría amar a cualquier otro caballero
Suspiro exhausto sobre la hierba y encontró aquel papel en su bolsillo, volvió a verla con su impasible mirada de amor absoluto, las pocas imágenes que su memoria guardaba de aquella mujer fueron las que lo destruyeron finalmente, a pasar de los meses transcurridos no había podido solucionar aquel problema, había hablado con Saori varias veces, pero esta le aseguró que no podría decirle nada por ahora; sentía su corazón partirse a la mitad, dividido entre dos mujeres por las que debía decidir, no podía seguir torturándose de esa forma, tenía que terminar con todo aquello, elevó sus ojos al cielo, venía tormenta, al igual que lo hacía en su corazón
Fue en ese instante en el que sintió el llamado del maestro Shion, se puso de pie en un salto y corrió en dirección al recinto principal, al llegar encontró a un preocupado Patriarca que lo veía con pesar
"Ocurre algo grave?"- fue lo primero que quiso saber el caballero de Acuario
"La princesa Saori está enferma, en los últimos 10 minutos comenzó a delirar, ya mande a Afrodita por un médico, pero alguien tiene que quedarse a su lado y yo no puedo, hay demasiadas cosas que hacer hoy"
"no se preocupe maestro Shion, yo me encargo de cuidar a Saori"- aseguró el santo dirigiéndose a la habitación de su diosa, el Patriarca sonrió sorprendido, nunca lo había notado, pero sus chicos habían comenzado a tutear a su diosa, parecían más cercanos a ella, su relación había cambiado mucho, al igual que su joven princesa, tendría que agradecérselo a Artemisa la próxima vez que la vea, por mucho que le hubieran disgustado sus métodos el resultado había sido excelente, las cosas comenzaban a ponerse por fin en orden
Camus llevaba cerca de media hora cuidando a Saori, en realidad la niña estaba mal, muy mal, estaba casi inconsciente a causa de la fiebre y parecía agitarse al tener las puntadas en el estómago, no le agradaba verla así, en sus delirios llamaba a Seiya y, cosa que le sorprendió, a la diosa Artemisa, tenía que admitir que en el último tiempo se había encariñado con ella; volvió a cambiar el paño con agua helada cuando vio correrse el espejo, se puso en guardia y elevó su cosmo, pudo ver una figura, y su corazón comenzó a latir agitado, aquello no podía ser cierto...
"Artemisa"- volvió a llamar Saori, la joven llego hasta la habitación justo antes que el espejo retornara a su lugar, estaba frente a él, tal y como la había soñado, sus miradas se cruzaron un segundo hasta que algo distrajo su atención- "Artemisa"
"Acá estoy hermanita"- aseguró la joven arrodillándose junto a la cama con expresión tierna- "no tendría que haberte dejado sola esta noche"
Ya se que querran matarme, la verdad puden mandar sus insultos a los señores de LQnav. la unica empresa de internet del pueblo en el que estuve, que al ser la unica vende un servicio a todo el mundo que no sirve para nada y te cobran fortunas, la verdad es que pase varias horas intentando subir un misero capi y se colgaba!!! estoy furiosa, de todas formas no se preocupen que ya les dejo un nuevo capi y espero que les guste, como veran las cosas se empiezan a poner buenas. Dejen sus reviews, porfis,, ya sea si les guusta, si no o si quieren insultarme a mi o a LQnav, estan en todo su derecho por la demora. muy feliz navidad para todos y prometo actualizar antes del año nuevo!!!
Shadir: es cierto, el pobresito de Camus va a tener una buena frustracion cuando se entere de la verdad
Lady Grayson: en verdad es todo un alivio, la pobresita de Luinil tenía todo uhnn dolor de cabeza con eso, pero ya vez que lindos son esos dos juntos
Cedrica: desgraciadamente Milo ya tiene dueña, pero podes elegir a cualquier otro de los santos, no hay problema, me alegra que te guste mi historia y espero que te guste este capi
Nice: a camus le va tocar sufrir un poquito, pero no mucho, me alegra que te guste mi historia, y espero que te guste el capi, en cuanto a la escena romantica, todas las parejitas del fic tendran la suya, asi que no dudes que marin y aioria tambien la tenderan, pero un poco más adelante
Juntao19: me alegra que te guste mi fic, y como ya explique antes, no es que no lo continue, sino que no lo pude actualizar, no te preocupes que ya tengo el final en mi cabeza y esta pateando ahí para que lo escriba
