Hola de nuevo XD!!! Kat Dark Shadow se reporta. Bien, gracias a todos por sus reviews, me alegra a que les guste tanto mi fic ( A pesar de que él responsable de que existiera fue mi falta de sueño, ¡Viva el insomnio X3!) Sé que han esperado con ansias este capítulo, así que los dejare con lo que me han pedido XD!!!


Capítulo 14: El Secuestro

Abrió los ojos lentamente, con cierta pesadez, no miraba nada, sólo oscuridad. Se los restregó un par de veces pensando que seguramente aún estaba algo aturdida, pero se dio cuenta que no eran sus ojos, era el lugar. Todo estaba demasiado oscuro cómo para poder distinguir algo; hasta que... "Veo que has despertado" escuchó decir. Un rayo de luz iluminó la habitación haciendo que cerrara sus ojos casi de inmediato. Puso una mano enfrente de sus ojos para protegerlos de aquel resplandor.

-¿Dónde estoy?- dijo levemente.

-¡Come!

Aquella persona tiró un plato con algo que no parecía comida. Luego se marchó. Parpadeó un par de veces y sus ojos parecieron adaptarse a la tenue luz del lugar. En aquel lugar había un colchón viejo y roto, de donde algunos resortes sobresalía, una ventana que estaba tapada con tablones de madera, y algo parecido a un inodoro. Kagome hizo una expresión de repulsión al ver las condiciones tan desagradables en donde se encontraba. Corrió a la puerta y la somató un par de veces con sus puños.

-¡Saquéenme de aquí!- gritó desesperada.

Gritó y gritó por horas, hasta que sus manos empezaron a sangrar. No había respuesta. Cayó sentada en el piso y lágrimas de sus ojos empezaron a brotar nuevamente. No entendía lo que estaba sucediendo, de lo último que se acordaba, era sobre cómo la habían apresado camino en la escuela y para tranquilizarla alguien la había golpeado fuertemente en la parte trasera de la cabeza, quedando así inconsciente.

-¿Por qué yo?...

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Las horas pasaron así y no había respuesta alguna a las miles de preguntas que gritaba en la habitación donde se encontraba. ¿Qué querían de ella?, ¿Era un secuestro a cambio de millones que su familia no poseía?, ¿Por qué a ella? Era la pregunta que se hacía con más frecuencia. Y así la tarde entró, llevándose los pocos rayos de luz que el sol podía brindar a través de su ventana.

Kagome se encontraba sentada en una de las esquinas de la habitación, hambrienta y con sus manos lastimadas de tanto golpear la puerta de aquel lugar, hasta que de nuevo una luz la cegó. Cerró sus ojos fuertemente para que no se lastimaran más, sintió cómo alguien la tomaba por el brazo y cómo otra persona le tapaba los ojos con una venda negra, imposibilitándole ver algo.

Sintió cómo la metían bruscamente a una mini camioneta, atándole las manos. Gritó miles de cosas en ese transcurso, pero sólo uno que otro golpe, para callarla, recibió como respuesta; se quedó en silencio después de eso. La camioneta empezó a moverse, ella lo sentía, y de vez en cuando escuchaba algún susurro, pero nada más. Se preguntaba por sus adentro qué le haría ahora, ¿la matarían? Y si era así ¿Por qué?

-...¿Me mataran?- susurró.

El silencio reinó en el lugar, no parecía haber respuesta.

-Si es así, deseo saber por qué- dijo con firmeza.

-No pasara si todo sale de acuerdo al plan- escuchó decir.

-¿Plan?

-¡Silencio!

Otro golpe. Al menos había tenido respuesta. Pero, ¿Qué plan?. ¿Qué estaba pasando?

Se detuvo la camioneta en algún lugar y luego escuchó cómo las puertas se abrieron. Fue sacada bruscamente de aquel lugar. La llevaron caminando a algún sitio, no sabía a donde, sólo sabía que se escuchaba transitar automóviles por el lugar, eso le indicaba que aún estaba en la ciudad. Sus sogas fueron cortadas y sus ojos fueron destapados. Abrió los ojos, pero debió cerrarlos por la luz; poco a poco recuperó su visión normal y pudo distinguir algunos edificios vacíos a su alrededor.

-Kagome...- se escuchó nombrar.

Abrió sus ojos por completo, y vio dos figuras conocidas paradas a la distancia. El primero que distinguió fue a Miroku, que no entendía porque se encontraba allí. Movió su cabeza levemente para ver a la otra persona que lo acompañaba, y lo vio, era él. "Inuyasha..." musitó sin creerlo "¡Inuyasha!" gritó con más fuerza. Kagome corrió hacia donde él se encontraba sin importarle que sus secuestradores estuvieran detrás de ella o que Miroku se encontrara a la par de él. Se abalanzó sobre él y lo abrazó fuertemente, sin poder evitar derramar unas lágrimas.

-Inuyasha, estoy tan feliz de verte- dijo entre sollozos.

El le regresó el abrazo delicadamente "...¿Estás bien?" dijo levemente. Kagome asintió con su cabeza sin soltarlo en ningún momento. "Me alegro" dijo con un tono suave. Se separó de ella un momento y la vio a los ojos, la vio con gentileza y suavidad, una mirada profunda y dulce.

-Inuyasha...-musitó ella.

-¡No se te habrá olvidado nuestro trato!- escuchó gritar al secuestrador.

Kagome lo vio por primera vez, era aquella persona que había escuchado, pero que no había podido distinguirla cuando la secuestraron.

-No, no lo he olvidado- respondió seriamente.

-Inuyasha ¿De qué habla?

-Miroku, ya sabes que hacer.

Miroku asintió tristemente con la cabeza; se acercó a Kagome y la tomó del brazo con suavidad "Acompáñeme Señorita Kagome" Ella no entendía que era lo que estaba pasando, por qué Miroku quería llevársela.

-Espera, Inuyasha...-

-Lo siento, pero tu novio me va a acompañar- escuchó decir de aquel hombre de ojos lila y cabellera larga -¡Tráiganlo!-Los hombre se abalanzaron contra Inuyasha, tomándolo bruscamente.

-No... ¡Inuyasha!- gritó

Kagome intentó correr tras de él, pero Miroku la sostuvo con fuerza "¡Suélteme!, ¡SUÉLTEME!, ¡NO!, ¡INUYASHA!" gritó con desesperación. Sus ojos se llenaron de lágrimas y gritaba su nombre una y otra vez, mientras intentaba liberarse de su opresor. Lo vio subir lentamente a la mini camioneta, él la volteó a ver una última vez y al hacerlo le dedicó una dulce sonrisa, ella se quedó sin habla al verlo. Luego, se fue.

-¡INUYASHA!-

Calló al suelo de rodillas y las lágrimas empezaron a recorrer sus mejillas.

-Lo siento Señorita Kagome, pero...-

Un golpe en su mejilla lo hizo callar al instante. "...¿Cómo permitió que se lo llevaran?" dijo entre sollozos "¡¿Cómo?!" Miroku la ayudó a levantarse y dio un suspiro profundo, sus ojos al igual que los de ella se mantuvieron en penumbra.

-Yo no tome la decisión...- dijo sin más –Le enseñare.

De su bolsillo sacó una nota doblada en dos y se la entregó en las manos. Kagome no entendió muy bien, hasta que la abrió y la leyó.

Tenemos a tu novia, a esa chica que llamas Kagome. Si deseas volverla a ver con vida, harás exactamente lo que te digamos.Iras a un sector de edificios abandonados en el centro de la ciudad a las 5:30 pm, en punto. Allí llegaremos con ella. El trato es simple, un intercambio, su vida por la tuya. Haz algo astuto y la mataremos antes de que puedas hacer nada.

La terminó de leer y no parecía entender.

-¿Por qué quieren a Inuyasha? No lo entiendo- dijo cabizbaja.

-Es una larga historia- dijo con un suspiro - ...Por fin habían terminado las clases- comenzó -Estaba listo para irme, cuando llegó Inuyasha corriendo a donde yo estaba y...

Inicio del Flash Back

-Hola Inuyasha- dijo sonriente.

-¡Miroku!- gritó agitado.

-Tranquilízate, ¿Qué pasa?

-Necesito de tu ayuda- solicitó apresurado.

-Claro ¿Qué sucede?

-Kagome fue secuestrada

-¡¿Qué?!- dijo alarmado –¿Estás seguro?

Inuyasha sacó aquella nota y se la enseñó a él. Miroku no podía creer lo que leía ¿Era acaso eso cierto?.

-¡No iras a hacer esa locura!

-...No tengo opción.

-¡¿De qué hablas?!

-¡Kagome será asesinada si yo no hago algo!- gritó eufórico –No lo entiendes... yo prometí protegerla- dijo en un tono más bajo y sus ojos en penumbra.

-...¿Por qué te quieren?

-Es el maldito de Naraku... – dijo entre dientes –Es una pelea de hace tiempo.

-¿Qué quieres que haga?- preguntó en un tono de resignación.

-Llévatela contigo, no permitas que nada le pase...

-Muy bien... Lo haré.

Fin del Flash Back

Sus ojos se llenaron de lágrimas nuevamente. Dirigió su mirada al horizonte y vio con tristeza cómo la noche empezaba a llegar y cómo el sol por fin desaparecía ya sin más.

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Lo golpearon fuertemente en la cabeza una vez al entrar a la mini camioneta dejándolo inconsciente durante todo el camino; para cuando recuperó el conocimiento nuevamente, se encontraba atado de manos y pies en una sucia habitación.

-Ya era hora que abrieras los ojos.

-Naraku...- dijo molesto -¡¿Qué rayos quieres?!

-No me mal entiendas, lo del secuestro no es mi estilo, pero al enterarme de que tu familia es una de las más ricas de todo Japón, cómo decir que no a eso.

-Ja, pues suerte con el rescate, ya que mi padre no pagara ni un maldito centavo por mí.

-Eso lo veremos. Después de que le empiece a dar a su hijo en pedazos yo creo que tu padre recapacitara- dijo con una sonrisa de maldad –Dulces sueños.

Salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí. Inuyasha intentó liberarse de las sogas que lo apresaban, pero le fue imposible. Vio resignado aquella habitación, pensando que sería lo último que vería...

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Llegó a casa en la noche, acompañada de Miroku aún.

-Lo lamento mucho, Señorita Kagome...

-No tiene nada que lamentar, lo encontraré.

-¿Qué?

-Cueste lo que cueste, yo encontraré a Inuyasha, y lo traeré de regreso, o me dejo de llamar Kagome Higurashi- dijo decidida.

-¿Pero cómo hará eso?

-No lo sé, pero lo haré. ¿Me ayudará?

-Cuente conmigo- dijo con una sonrisa.

-"Inuyasha, resiste, no te dejaré..."- Pensó mientras miraba el cielo estrellado esa noche.


¿Corto? Si, ahora me doy cuenta que es algo corto, pero bueno XD!!! Espero que les haya gustado, bien el siguiente capítulo: Del Amor al Odio; espérenlo la siguiente semana X3!!! Hasta entonces.