N/T: Crepúsculo es de Stephenie Meyer y la historia de direwolfy.

NEÓFITO

Jasper miró a su alrededor notando con algo de diversión las expresiones de aquellos que no eran vampiros que se encontraban en el cuarto, sus rostros mostraban diferentes expresiones desde el confuso Charlie a la asqueada Sue al curioso Seth. Al menos este iba a ser un capítulo interesante. Solo esperaba que no hubiese reacciones incómodas tras su historia.

Lo mismo que te ocurrió a ti en la mano —contestó Jasper con voz serena—, sólo que mil veces más —

¿Mil? pensó Jacob palideciendo. Tiene que estar exagerando, pensó antes de darle una rápida mirada a Jasper, o tal vez no.

soltó una risotada amarga y se frotó el brazo—. La ponzoña de vampiro es lo único capaz de dejar cicatrices como las mías.

¿Por qué? —jadeé horrorizada.

Me sentía grosera, pero era incapaz de apartar la mirada de su piel, de un aspecto tan sutil y a la vez tan devastador.

Yo no he tenido la misma... crianza que mis hermanos de adopción. Mis comienzos fueron completamente distintos —su voz se tornó dura cuando terminó de hablar.

Eso es poco, pensó Jasper notando las expresiones incrédulas de los que no eran vampiros ante la forma agradable en que Jasper trataba de esconder la crudeza de su vida.

Me quedé boquiabierta, apabullada—. Antes de que te cuente mi historia —continuó Jasper—, debes entender que hay lugares en nuestro mundo, Bella, donde el ciclo vital de los que nunca envejecen se cuenta por semanas, y no por siglos.

"¿Semanas?" repitió Seth sacudiendo la cabeza.

"Si tiene suerte" respondió Jasper estoico.

Los otros ya habían oído antes la historia, por lo que se desentendieron de la misma. Carlisle y Emmett centraron su atención en la televisión. Alice se movió con sigilo para sentarse a los pies de Esme.

Edward permaneció tan absorto como yo; sólo que podía sentir el escrutinio de sus ojos en mi rostro, leyendo cada estremecimiento provocado por la emoción.

Si quieres entender la razón, has de cambiar tu concepción del mundo e imaginarlo desde la óptica de los poderosos, de los voraces... o de aquellos cuya sed jamás se sacia.

Charlie se estremeció sin poder evitarlo.

"Tienes una visión bastante pesimista de tu mundo" notó Billy.

Jaspe río sin humor "Puedo ser un vampiro pero no soy ciego. Tampoco ingenuo"

»Como sabes, algunos lugares del mundo resultan especialmente deseables para nosotros porque en ellos podemos pasar desapercibidos sin necesidad de demasiadas restricciones.

»Hazte una idea, por ejemplo, del mapa del hemisferio occidental. Imagina un punto rojo simbolizando cada vida humana. Cuanto mayor es el número de puntos rojos, más sencillo será alimentarse sin llamar la atención, es decir, para quienes vivimos de este modo.

Los humanos y lobos compartieron una mirada de disgusto.

Me estremecí ante la imagen en mi mente y ante la palabra «alimentarse», pero Jasper no parecía interesado en asustarme ni se mostraba demasiado protector, como solía hacer siempre Edward.

Edward musitó algo que hizo que Bella le dé un manotazo mientras sus hermanos reían.

Continuó sin hacer ninguna pausa.

A los aquelarres sureños apenas les preocupa ser o no descubiertos por los humanos. Son los Vulturi quienes los meten en vereda. No temen a nadie más. Ya nos habrían sacado a la luz de no ser por ellos.

"No los chicos buenos" admitió Jaspe seriamente "Pero son necesarios de todos modos. A pesar del resentimiento que muchos aquelarres puedan tener contra ellos, los únicos que desean sacarlos del poder son aquellos que los quieren para sí. Y siendo sinceros, ¿alguno preferiría ver unos como los rumanos con el tipo de poder que poseen los Vulturi? Serían villanos"

"Sería mejor sin ninguno" musitó Jacob mientras sus ojos se oscurecían al recordar ciertos sucesos amargos.

Jasper puso los ojos en blanco "¿No escuchaste si quiera una palabra de lo que acabo de decir? Los necesitamos. ¿Puedes imaginar lo que pasaría si esos vampiros del sur quedan libres sin nadie que los haga atenerse a las reglas? Las consecuencias serían desastrosas. Sería el fin del mundo como lo conocemos. Y olvidando los problemas que nos han traído los Vulturi ellos no han abusado de su poder… no mucho. Mucho menos de los que otros harían" sonrió antes de añadir en voz baja "Los eventos del año pasado demostraron que ellos no son intocables y todopoderosos. Somos sus opositores, se podría decir un recordatorio para que se mantengan en sus asuntos si no quieren ser… destronados"

Jacob resopló "En ese caso, prefiero los Vulturi"

Fruncí el ceño por el modo en que pronunciaba el nombre, con respeto, casi con gratitud. Me resultaba muy difícil aceptar la idea de los Vulturi como los buenos de la película, fuera en el sentido que fuera.

En comparación, el norte es mucho más civilizado. Fundamentalmente, aquí somos nómadas que disfrutamos del día tanto como de la noche, lo que nos permite interactuar con los humanos sin levantar sospecha alguna. El anonimato es importante para todos nosotros.

»El sur es un mundo diferente. Allí, los inmortales pasan el día planeando su siguiente movimiento o anticipando el de sus enemigos,

"¿Todo el tiempo?" repitió Seth incrédulo "Eso se volvería aburrido muy rápido"

"¿Aburrido?" rio Jasper "No en realidad, pero se tiende a volver tedioso"

y sólo salen de noche; y es que allí ha habido guerra constante durante siglos, sin un solo momento de tregua. Los aquelarres apenas son conscientes de la existencia de los humanos, o lo son igual que los soldados cuando ven una manada de vacas en el camino. El hombre nada más es comida disponible,

Los que no eran vampiros se veían horrorizados con la idea.

de la que se ocultan exclusivamente por temor a los Vulturi.

Pero ¿por qué luchan? —pregunté.

Jasper sonrió.

¿Recuerdas el mapa con los puntos rojos?

"Oh" musitó Leah con el disgusto evidente en su voz "Debí haberlo sabido"

esperó a que asintiera—. Luchan por controlar las áreas donde se acumulan más puntos rojos.

»Verás, en algún momento, a alguien se le ocurrió que si fuera el único vampiro de la zona, digamos, por ejemplo, México Distrito Federal, entonces podría alimentarse cada noche dos o tres veces sin que nadie se diera cuenta, por lo que planearon formas de deshacerse de la competencia.

» Los demás no tardaron en imitarlos, unos con tácticas más efectivas que otros.

»Pero la estrategia más efectiva fue la que puso en marcha un vampiro bastante joven, llamado Benito. La primera vez que se oyó hablar de él apareció desde algún lugar al norte de Dallas y masacró los dos pequeños aquelarres que compartían el área cercana a Houston. Dos noches más tarde, atacó a un clan mucho más grande de aliados que reclamaban Monterrey, al norte de México, y volvió a ganar.

¿Y cómo lo consiguió? —pregunté con curiosidad y cautela.

Benito había creado un ejército de vampiros neófitos. Fue el primero en pensarlo y al principio, esto hizo de él y los suyos una fuerza imparable. Los vampiros muy jóvenes son inestables, salvajes y casi imposibles de controlar.

Charlie se estremeció pensando en su hija. ¿Había sido ella también así? Pero él la había visto apenas unos meses después de su aislamiento y aunque no se veía completamente igual a como lo hacía antes, definitivamente no se veía fuera de control. ¿Qué la hacía así?

A un neófito se le puede enseñar a que se controle, razonando con él, pero diez o quince neófitos juntos son una pesadilla. Se vuelven unos contra otros con tanta rapidez como contra el enemigo. Benito debía estar creando continuamente otros nuevos conforme aumentaban los enfrentamientos entre ellos y también porque los aquelarres derrotaos solían diezmar al menos la mitad de sus fuerzas antes de sucumbir.

"¿Abuelito? Te ves verde" observó Nessie vacilante.

Charlie sacudió la cabeza sin saber que le incomodaba más, la historia que estaba escuchando o el hecho de que a Nessie le preocupara más su bienestar que el horror que escuchaban.

"Es enfermizo en todos los aspectos" musitó.

"Ya ves, aunque los conversos son peligrosos, hay todavía posibilidad de derrotarlos si sabes lo que haces. Tienen un increíble poder físico, al menos durante el primer año y si se les deja utilizar la fuerza, pueden aplastar a un vampiro más viejo con facilidad,

"¿Esos… neófitos son más fuertes que los otros vampiros?" preguntó Sue vacilante. Ella también encontraba la historia desagradable, sabiendo que cada palabra de aquello era cierto.

Carlisle asintió "No hay forma de saber con exactitud pero creemos que es por la sangre humana de ellos mismos que aun corre por sus venas. También toma alrededor de un año para que cambie de color los ojos de los vegetarianos" explicó al notar la mirada confusa de Sue.

pero son esclavos de sus instintos, y, además, predecidles. Por lo general, no tienen habilidad para el combate, sólo músculo y ferocidad. Y en este caso, la fuerza del número.

»Los vampiros del sur de México previeron lo que se les venía encima e hicieron lo único que se les ocurrió para contrarrestar Benito, es decir, crearon ejércitos de neófitos por su cuenta...

»Y entonces se desató el infierno, y lo digo de un modo más literal de lo que a ti pueda parecerte.

Muchos de aquellos que habían participado en la pelea contra los neófitos de Victoria resoplaron con perversa diversión. Había sido una batalla rápida y relativamente limpia. Solo podía imaginar cómo sería en el sur.

Nosotros, los inmortales, también tenemos nuestras historias, y esta guerra en particular no debería ser olvidada nunca. Sin duda, no era un buen momento para ser humano en México.

"Ni que lo digas" murmuraron.

Me estremecí.

Cuando el recuento de cuerpos alcanzó proporciones epidémicas, la historia oficial habló de una enfermedad que había afectado a la población más pobre,

Emily no pudo contener un estremecimiento, preguntándose cuantas enfermedades fueron resultado de ataques de vampiros.

"Usualmente enfermedades son solo enfermedades" explicó Edward al escuchar sus pensamientos "Pero los vampiros tienden a tomar ventaja de esas situaciones sabiendo que nadie notaría unos cuantos humanos más desaparecidos. Lo mismo con guerras, terremotos…" hizo una mueca "Ya entiendes la idea"

"Si ya has terminado asustando a los pobres humanos" dijo Esme haciendo un gesto para que Emily continúe leyendo.

Edward le envió una mirada avergonzada.

y entonces fue cuando intervinieron los Vulturi. Se reunió toda la guardia y peinó el sur de Norteamérica. Benito se había afianzado en Puebla, donde había erigido de forma acelerada un ejército dispuesto a la conquista del verdadero premio: la ciudad de México. Los Vulturi comenzaron por él, pero aniquilaron a todos los demás.

"Lob tenía merecido" musitó Billy. Le sorprendió ver a todos los vampiros, especialmente Jasper asentir vehementemente con sus palabras.

»Ejecutaron sumariamente a cualquier vampiro que tuviera neófitos, y como casi todo el mundo los había utilizado en su intento de protegerse de Benito, México quedó libre de vampiros durante un tiempo.

"Lo cual obviamente lo hizo mucho más llamativo a los demás" murmuró Rosalie.

» Los Vulturi invirtieron casi un año en dejar limpia la casa. Es otro capítulo de nuestra historia que no debemos olvidar a pesar de los pocos testigos que quedaron para describir lo ocurrido. Hablé con uno que había contemplado de lejos lo que sucedió cuando cayeron sobre Culiacán.

Jasper se estremeció. Entonces caí en la cuenta de que nunca antes le había visto temeroso ni horrorizado; aquélla era la primera vez.

Jacob parecía comentar la respecto, peor se contuvo notando que los vampiros tenían expresiones serias, incluso Emmett que tenía por costumbre dejar que todo comentario pase.

Bastó para que la fiebre de la conquista sureña no se extendiera y el resto del mundo permaneció a salvo. Debemos a los Vulturi nuestra actual forma de vida.

"A pesar de que me molesta tener que decirlo, empiezo anotar a que te referías por necesitarlos" suspiró Sam "Tan solo el pensamiento de lo que hubiese sucedido si los Vulturi no hubiesen tomado control de la situación me da escalofríos"

Jasper asintió "También mantienen el número de vampiros bajo control, lo cual lo hace más seguro para todos"

» Los supervivientes no tardaron en reafirmar sus derechos en el sur en cuanto los Vulturi regresaron a Italia.

»No transcurrió mucho tiempo antes de que los aquelarres se enzarzaran en nuevas disputas. Abundaba la mala sangre, si se me permite la expresión,

Bella musitó algo que hizo que Edward riera por lo bajo mientras el resto de los vampiros ponía los ojos en blanco.

y la vendetta era moneda corriente. La táctica de los neófitos estaba ahí y algunos cedieron a la tentación de usarla, aunque los aquelarres meridionales no habían olvidado a los Vulturi, por lo que actuaron con más cuidado en esta ocasión: seleccionaron a los humanos y luego los entrenaron y usaron con más cuidado, por lo que la mayor parte de las veces pasaron desapercibidos. Sus creadores no dieron motivos para el regreso de los Vulturi.

»Las reyertas continuaron, pero a menor escala. De vez en cuando, algunos se pasaban de la raya y daban pie a las especulaciones de la prensa de los humanos; entonces, los Vulturi reaparecían para exterminarlos, pero quedaban los demás, los precavidos...

"¿Por qué?" preguntó Sam sin poder contener el disgusto de su voz "Si hubiesen tomado como ejemplo todos los vampiros que poseían neófitos no tendrían que preocuparse por eso después. ¿Por qué permitir que continúen?"

"Probablemente para mantenerlos ocupados" dijo Jasper encogiéndose de hombros "Créanlo o no, pero tal… limpieza tiende a causar resentimiento entre los sobrevivientes y a pesar de todos el poder que poseen los Vulturi, dudo que hayan querido enfrentar una pelea con otra horda de vampiros"

"Y conociendo a Aro habría querido ver que resultaba de ese desastre" notó Edward "Los que tienden a sobrevivir más son como tú Jasper, dotados con talentos especiales y tácticas de pelea incomparables. Sabemos que a Aro le gusta… coleccionar" resopló en disgusto.

"¿Coleccionar?" preguntó Charlie.

Edward hizo una mueca "Ya verás"

"Esa frase se está poniendo vieja" musitó Charlie. Su hija tenía un puñado de vampiras en su contra sin mención el montón de neófitos, ahora los Vulturi tenían una agenda secreta que se relacionaba con ella y ella se rehusaba a decirle algo.

Jasper se quedó mirando a las musarañas.

Fueron esos quienes te convirtieron —conjeturé con un hilo de voz.

Sam hizo una mueca. Suponía que había peores formas de… morir (o lo que sea que fuera) pero ahora ano podía pensar en ninguna.

En efecto —admitió—. Vivía en Houston, Texas, cuando era mortal. Tenía casi diecisiete años cuando me uní al ejército confederado en 1861. Mentí a los reclutadores acerca de mi edad, les dije que había cumplido los veinte y se lo tragaron, pues era lo bastante alto como para que colara.

"¿Para qué?" preguntó Charlie.

Jasper se encogió de hombros "¿Qué hace que los jóvenes se enlisten? ¿L a idea de gloria, deber o historias heroicas? No estoy seguro pero recuerdo que perdí las ilusiones bastante rápido"

»Mi carrera militar fue efímera, pero muy prometedora. Caía bien a la gente y siempre escuchaban lo que tenía que decir. Mi padre decía que yo tenía carisma.

"Supongo que esa es una forma de llamarlo" resopló Seth a la vez que sus labios se inclinaban hacia arriba.

Por supuesto, ahora sé que había algo más, pero, fuera cual fuera la razón, me ascendieron rápidamente por encima de hombres de mayor edad y experiencia. Además por otra parte, el ejército confederado era nuevo y se organizaba como podía, lo cual daba mayores oportunidades. En la primera batalla de Galveston, que bueno, en realidad, fue más una escaramuza que una batalla propiamente dicha, fui el mayor más joven de Texas, y eso sin que se supiera mi verdadera edad.

"Guau" musitó Charlie mirando a Jasper con nuevos ojos "Eso es algo impresionante"

»Estaba al frente de la evacuación de las mujeres y los niños de la ciudad cuando los morteros de los barcos de la Unión llegaron al puerto. Necesité un día para acondicionarlos antes de enviarlos con la primera columna de civiles que conducíamos a Houston.

»Recuerdo perfectamente esa noche

Solo Atice notó la ligera tensión en su esposo al tiempo que trataba de mantener una atmósfera tranquila en la habitación, preocupado de que sus propias decisiones tomaran control del resto.

»Había anochecido cuando alcanzamos la ciudad. Me demoré lo suficiente para asegurarme de que todo el grupo quedaba a salvo; me procuré una montura de refresco en cuanto concluí mi cometido y galopé de vuelta a Galveston. No había tiempo para descansar.

»Me encontré con tres mujeres a pie a kilómetro y medio de la ciudad. Di por hecho que se trataba de rezagadas y eché pie a tierra para ofrecerles mi ayuda, pero me quedé petrificado cuando contemplé sus rostros a la tenue luz de la luna. Sin lugar a dudas, eran las tres damas más hermosas que había visto en mi vida.

"¿Debería preocuparme?" preguntó Alice en son de forma aunque sus ojos se veían oscuros.

Jasper envolvió sus brazos alrededor de los hombros de ella, asegurándole su amor sin palabras.

»Recuerdo lo mucho que me maravilló la extrema palidez de su piel, ya que incluso la muchacha de pelo negro y de facciones marcadamente mexicanas tenía un rostro de porcelana bajo la luz lunar. Todas ellas parecían lo bastante jóvenes para ser consideradas muchachas. Sabía que no eran miembros extraviados de mi grupo, pues no habría olvidado a esas tres beldades si las hubiera visto antes.

"Ese es el momento donde es bueno correr" comentó Jacob mientras los otros murmuraban concordando peo Jasper negaba con la cabeza.

"Demasiado tarde"

»—Se ha quedado sin habla —observó la primera. Hablaba con una voz delicada y atiplada, como las melodías de las campanas de viento. Tenía la cabellera rubia y la piel nívea.

»La otra era aún más rubia, pero su tez era de un blanco calcáreo. Tenía rostro de ángel. Se inclinó hacia mí con ojos entornados e inhaló hondo.

»—¡Um! —dio un suspiro—. Embriagador.

"Bueno… eso da un poco miedo" indicó Seth.

"¿Solo un poco?" preguntaron.

»La más pequeña, la morena menudita, le aferró por el brazo y habló apresuradamente. Su voz era demasiado tenue y musical como para que sonara cortante, pero ése parecía ser su propósito.

»—Céntrate, Nettie —la instó.

"La que está a cargo" musitó Sam. Y por ende lo más probable es que sea la más peligrosa.

«Siempre he tenido intuición a la hora de detectar la jerarquía entre las personas y me quedó muy claro que era la morena quien llevaba la voz cantante. Si ellas hubieran estado dentro de un ejército, yo habría dicho que estaba por encima de las otras dos.

»—Es bien parecido, joven, fuerte, un oficial... —la morena hizo una pausa que intenté aprovechar para hablar, pero fue en vano—, y hay algo más... ¿Lo percibís? —preguntó a sus compañeras—. Es... persuasivo.

"Si antes daba un poco de miedo ahora es aterrador" dijo Seth estremeciéndose "¿Por qué siguen hablando como si no estuvieses allí?"

"Era humano, en otras palabras inferior a ellas" dijo Jasper sonriendo y respondió a las miradas extrañas de los humanos "No había forma de escaparlas entonces así que podían decir cualquier cosa"

»—Sí, sí —aceptó rápidamente Nettie mientras se inclinaba de nuevo hacia mí.

»—Contente —le previno la morena—. Deseo conservarle.

»Nettie frunció el ceño. Parecía irritada.

»—Haces bien si crees que puede servirte, María —dijo la rubia más alta—. Yo suelo matar al doble de los que me quedo.

Jacob gruño, incluso ahora encontrándolo difícil el hecho de que alguien pudiese tratar tan pobremente una vida humana.

»—Eso haré —coincidió María—. Éste me gusta de veras. Aparta a Nettie, ¿vale? No me apetece estar protegiéndome las espaldas mientras me concentro.

»El vello de la nuca se me puso como escarpias a pesar de que no comprendía ni una sola de las palabras de aquellas hermosas criaturas. El instinto me decía que me hallaba en grave peligro y que el ángel no bromeaba al hablar de matar, pero se impuso el discernimiento al instinto, ya que me habían enseñado a no temer a las mujeres, sino a protegerlas.

"¿Qué nos dice eso?" rio Seth.

"Nada que quieras aprender" respondió su madre.

»—Vamos de caza —aceptó Nettie con entusiasmo mientras alargaba la mano para tomar la de la otra muchacha.

»Dieron la vuelta con una gracilidad asombrosa y echaron a correr hacia la ciudad. Parecían volar e iban tan deprisa que los cabellos flameaban detrás de sus figuras como si fueran alas. Parpadeé sorprendido mientras las veía desaparecer.

»Me volví para observar a María, que me estudiaba con curiosidad.

»Nunca había sido supersticioso y hasta ese momento no había creído en fantasmas ni en ninguna otra tontería sobrenatural. De pronto, me sentí inseguro.

»—¿Cómo te llamas, soldado? —inquirió María.

»—Mayor Jasper Whitlock, señorita —balbuceé, incapaz de ser grosero con una dama ni aunque fuera un fantasma.

"Repito lo dicho" sonrió Seth.

Jasper hizo una mueca.

»—Espero que sobrevivas, de veras, Jasper —aseguró con voz suave—. Tengo un buen presentimiento en lo que a ti se refiere.

Sam sacudió la cabeza "Esa es una de las conversaciones más bizarras que jamás he escuchado"

"Sin mencionar aterradora" añadió Leah haciendo una mueca.

»Se acercó un paso más e inclinó la cabeza como si fuera a besarme. Me quedé allí clavado a pesar de que todos mis instintos clamaban para que huyera.

Jasper hizo una pausa y permaneció con gesto pensativo hasta que al final agregó:

A los pocos días me iniciaron en mi nueva vida.

No supe si había eliminado de la historia la parte de su conversión como deferencia a mí o en reacción a la tensión que emanaba de Edward, tan manifiesta que hasta yo podía sentirla.

Jasper hizo una mueca "No es algo de lo que me guste hablar"

Se llamaban María, Nettie y Lucy y no llevaban juntas mucho tiempo. María había reunido a las otras dos, las tres eran supervivientes de una derrota reciente.

"Pero María era la líder" notó Sam.

"Ella no permitiría que fuera de otra forma y a las otras no les molestaba… no hasta después" explicó Jasper "Ella es egoísta y ambiciosa más que nadie, pero es realmente buena en lo que hace"

María deseaba vengarse y recuperar sus territorios mientras que las otras dos estaban ansiosas de aumentar lo que podríamos llamar sus «apriscos». Estaban reuniendo una tropa, pero lo hacían con más cuidado del habitual. Fue idea de María. Ella quería una fuerza de combate superior, por lo que buscaba hombres específicos, con potencial,

"Suena como los Vulturi" dijo Jacob.

"Pero sus objetivos con diferentes" recordó Jasper haciendo una mueca "Y sus miembros no suelen durar mucho tiempo"

y luego nos prestaba más atención y entrenamiento del que antes se le hubiera ocurrido a nadie. Nos adiestró en el combate y nos enseñó a pasar desapercibidos para los humanos. Nos recompensaba cuando lo hacíamos bien...

Hizo una pausa para saltarse otra parte.

Todos los humanos se estremecieron ante la implicación.

Pero María tenía prisa, sabedora de que la fuerza descomunal de los neófitos declinaba tras el primer año a contar desde la conversión y pretendía actuar mientras aún conserváramos esa energía.

»Éramos seis cuando me incorporé al grupo de María y se nos unieron otros cuatro en el transcurso de dos semanas. Todos éramos varones, pues ella quería soldados, lo cual dificultaba aún más que no estallaran peleas entre nosotros. Tuve mis primeros rifirrafes con mis nuevos camaradas de armas, pero yo era más rápido y mejor luchador, por lo que ella estaba muy complacida conmigo a pesar de lo mucho que le molestaba tener que reemplazar a mis víctimas.

Jacob resopló ante tal problema.

Me recompensaba a menudo, por lo cual gané en fortaleza.

»Ella juzgaba bien a los hombres y no tardó en ponerme al frente de los demás, como si me hubiera ascendido, lo cual encajaba a la perfección con mi naturaleza. Las bajas descendieron drásticamente y nuestro número subió hasta rondar la veintena...

"¿Solo veinte?" preguntó Charlie sorprendido,

Jasper sonrió sin humor "Incluso diez es una bomba a punto de estallar. Tener más que eso es extremadamente difícil de controlar, el que enloquezcan y hagan desastres se considera pérdidas naturales. Mantener veinte de ellos clamados y vivos…" sacudió la cabeza "Incluso con mi talento no era algo fácil"

»...una cifra considerable para los tiempos difíciles que nos tocaba vivir. Mi don para controlar la atmósfera emocional circundante, a pesar de no estar aún definido, resultó de una efectividad vital. Pronto, los neófitos comenzamos a trabajar juntos como no se había hecho antes hasta la fecha. Incluso María, Nettie y Lucy fueron capaces de cooperar con mayor armonía.

»María se encariñó conmigo y comenzó a confiar más y más en mí. En cierto modo, yo adoraba el suelo que pisaba.

Jasper hizo una mueca por sus propias palabras.

No sabía que existía otra forma de vida. Ella nos dijo que así era como funcionaban las cosas y nosotros la creímos.

Seth suspiró "Eso suena triste. El pasar toda tu… existencia con la convicción de que deberías pasar siempre n batallas"

La expresión de Jasper era indescifrable "Es así como se hace. ¿Crees que esos neófitos en Seattle tenían una idea?"

Seth hizo una mueca recordando a Bree.

»Me pidió que la avisara cuando mis hermanos y yo estuviéramos preparados para la lucha y yo ardía en deseos de probarme. Al final, conseguí que trabajaran codo con codo veintitrés vampiros neófitos increíblemente fuertes, disciplinados y de una destreza sin parangón. María estaba eufórica.

»Nos acercamos con sigilo a Monterrey, el antiguo hogar de María, donde nos lanzó contra sus enemigos, que nada más contaba con nueve neófitos en aquel momento y un par de vampiros veteranos para controlarlos. María apenas podía creer la facilidad con la que acabamos con ellos, sólo cuatro bajas en el transcurso del ataque,

"¿Solo cuatro?" musitó Charlie sacudiendo la cabeza. Si había una banda de neófitos en Seattle la situación era peor de lo que él había pensado originalmente.

una victoria sin precedentes.

»Todos estábamos bien entrenados y realizamos el golpe de mano con la máxima discreción, de tal modo que la ciudad cambió de dueños sin que los humanos se dieran cuenta.

»El éxito la volvió avariciosa y no transcurrió mucho tiempo antes de que María fijara los ojos en otras ciudades. Ese primer año extendió su control hasta Texas y el norte de México.

"Eso es bastante" silbó Charlie.

Jasper asintió "La mayoría de las tropas iban dirigidas a una sola ciudad, porque no podían controlar a tantos neófitos. Una de las desventajas más notorias de esas tácticas. En la mayoría de ciudades habían suficientes vampiros para un grupo de vampiros que pase desapercibido, si no tuviesen que alimentar a tantos neófitos"

Entonces, otros vinieron desde el sur para expulsarla.

Jasper recorrió con dos dedos el imperceptible contorno de las cicatrices de un brazo.

Los combates fueron muy intensos y a muchos les preocupó el probable regreso de los Vulturi. Tras dieciocho meses, fui el único superviviente de los veintitrés primeros.

Los humanos se veían paralizados ante tal revelación, recién notando lo brutal de dichas batallas.

Ganamos tantas batallas como perdimos y Nettie y Lucy se revolvieron contra María, que fue la que prevaleció al final.

Seth frunció el ceño. Lo que había iniciado como una historia un tanto mítica y brutal se había vuelto bastante deprimente.

»Ella y yo fuimos capaces de conservar Monterrey. La cosa se calmó un poco, aunque las guerras no cesaron. Se desvaneció la idea de la conquista y quedó más bien la de la venganza y las rencillas, pues fueron muchos quienes perdieron a sus compañeros y eso no es algo que se perdone entre nosotros.

Todos los vampiros hicieron una mueca al escuchar eso, pensando en Victoria. Solo sentía odio hacia ella, peor entendían de donde habían venido sus ideas.

»María y yo mantuvimos en activo alrededor de una docena de neófitos. Significaban muy poco para nosotros. Eran títeres, material desechable del que nos deshacíamos cuando sobrepasaba su tiempo de utilidad.

"Tú…" dijo Jacob al tiempo que sus ojos se abrían como platos antes de que su cara cambiara por una de disgusto.

"¿Qué, no te alegra que hayan unos cuantos vampiros menos en el mundo?" preguntó Jasper en un tono más hostil de lo que había planeado. Aún después de todo ese tiempo, esos recuerdos lo avergonzaban más que nada.

"¡Jazz!" le reprimió Alice "Eso era innecesario"

Mi vida continuó por el mismo sendero, de violencia y de esa guisa pasaron los años. Yo estaba hastiado de aquello mucho antes de que todo cambiara.

»Unas décadas después, trabé cierta amistad con un neófito que, contra todo pronóstico, había sobrevivido a los tres primeros años y seguía siendo útil. Se llamaba Peter, me caía bien, era... «civilizado»; sí, supongo que ésa es la palabra adecuada. Le disgustaba la lucha a pesar de que se le daba bien.

Nessie tocó la mano de su tío, recordando la vez que había conocido a Peter y preguntando si sería el mismo.

"Si" respondió Jasper sonriendo a su sobrina "El mismo"

"¿A?! Preguntó Charlie confundido,

"Nada" le dijo Bella mirando algo irritada a Jasper.

Charlie ya tenía bastante conocimiento básico para empezar y se encontraba actualmente en el borde de las cosas.

»Estaba a cargo de los neófitos, venía a ser algo así como su canguro. Era un trabajo a tiempo completo.

Bella resopló, se lo podía imaginar.

»Al final, llegó el momento de efectuar una nueva purga. Era necesario reemplazar a los neófitos cada vez que superaban el momento de máximo rendimiento. Se suponía que Peter me ayudaba a deshacerme de ellos. Los separábamos individualmente. Siempre se nos hacía la noche muy larga. Aquella vez intentó convencerme de que algunos de ellos tenían potencial, pero me negué porque María me había dado órdenes de que me librara de todos.

Jasper hizo una mueca, aún molesto por el comentario anterior de Jasper a lo que él veía como obvia crueldad. Pero de todos modos no le agradaba la idea de una pelea, especialmente no con Jasper de todos ellos.

»Habíamos realizado la mitad de la tarea cuando me percaté de la gran agitación que embargaba a Peter.

"Lo que significa que te agitaba a ti también" dijo Nessie suspirando con tristeza.

Jasper se encogió de hombros "Eso está de más. El dolor, miedo, culpa, preocupación, duda…" dijo él perdido en los recuerdos.

Meditaba la posibilidad de pedirle que se fuera y rematar el trabajo yo solo mientras llamaba a la siguiente víctima. Para mi sorpresa, Peter se puso arisco y furioso. Confiaba en ser capaz de dominar cualquier cambio de humor por su parte... Era un buen luchador, pero jamás fue rival para mí.

»La neófita a la que había convocado era una mujer llamada Charlotte que acababa de cumplir su año. Los sentimientos de Peter cambiaron y se descubrieron cuando ella apareció. Él le ordenó a gritos que se fuera y salió disparado detrás de ella. Pude haberlos perseguido, pero no lo hice. Me disgustaba la idea de matarle.

»María se enfadó mucho conmigo por aquello...

Jasper se estremeció involuntariamente, ganándose unas miradas extrañas de los demás que él ignoró.

Peter regresó a hurtadillas cinco años después,

"¿De verdad hizo eso por ti?" preguntó Seth incrédulo, ates de ruborizarse al notar lo que había dicho "Lo siento, es que por la forma que contabas la historia parece que a nadie le importa en absoluto ora persona"

"Peter es especial" sonrió Jasper "Es tanto hermano mío como Edward o Emmett"

y eligió un buen día para llegar.

»María estaba perpleja por el continuo deterioro de mi estado de ánimo. Ella jamás se sentía abatida y se preguntaba por qué yo era diferente. Comencé a notar un cambio en sus emociones cuando estaba cerca de mí; a veces era miedo; otras, malicia. Fueron los mismos sentimientos que me habían alertado sobre la traición de Nettie y Lucy. Peter regresó cuando me estaba preparando para destruir a mi única aliada y el núcleo de toda mi existencia.

"¿De verdad la hubieses matado?" preguntó Billy con expresión indescifrable.

Jasper se veía incómodo "Si no me dejaba otra opción, entones sí. Ella estaba preparando un ataque peor no tenía intenciones de pelear con ella. A pesar de lo que me había hecho por años ella era mi única compañía y le debía mucho"

"¿Qué? ¿El que te sentenciara la infierno al que llamabas vida?" preguntó Jacob sin filtros.

Jasper rio un poco "Eso también. Pero ella dependía de mí y pienso que le preocupaba el que yo pensara que podía hacerlo sin ella, así que se aseguraba de que esté, no feliz pero al menos contento con mi posición. Una tropa que liderar, batallas que planear. Los humanos que quería y e…" le dedicó a Alice una mirada arrepentida pero ella solo sonrió condescendientemente "Creo que parte de la razón por la que dejó que Peter viviera era porque entendía que me hacía bien un amigo, pero comprendía que quería más"

Emmett resopló "Claro, ¿qué más hay en la vida sino sangre, salvajismo y más sangre?

»Me habló de su nueva vida con Charlotte y de un abanico de opciones con las que jamás había soñado. No habían luchado ni una sola vez en cinco años a pesar de que se habían encontrado con otros muchos de nuestra especie en el norte; con ellos era posible una existencia pacífica.

»Me convenció con una sola conversación. Estaba listo para irme y, en cierto modo, aliviado por no tener que matar a María. Había sido su compañero durante los mismos años que Carlisle y Edward estuvieron juntos, aunque el vínculo entre nosotros no fuera ni por asomo tan fuerte. Cuando se vive para la sangre y el combate, las relaciones son tenues y se rompen con facilidad. Me marché sin mirar atrás.

Hubo un momento de silencio mientras todos consideran lo escuchado.

"Suena bastante deprimente si lo pones así" suspiró Seth "Como si todos esos años hubiesen sido un desperdicio"

"En muchas formas lo fue" concordó Jasper "No me importaba casi nada. Cuando Peter escapó o dejé ir porque había sido mi amigo por algunos años y merecía más de mí, pero una vez se fue…" suspiró y sacudió su cabeza "Dependí más de ´le de lo que sabía. Me había mantenido estable cunado mis emociones me sobrepasaban y había olvidado como lidiar con ellas por mi cuenta. Creo que me volví algo loco después de su partida, si eso es posible para los vampiros"

"¿Te refieres a más loco de lo normal?" preguntó Emmett rompiendo inmediatamente la tensión del cuarto.

Jasper le sonrió "No, aún no te había conocido"

»Viajé en compañía de Peter y Charlotte durante algunos años mientras le tomaba el pulso a aquel mundo nuevo y pacífico, pero la tristeza no desaparecía. No comprendía qué me sucedía hasta que Peter se dio cuenta de que empeoraba después de cada caza.

Si la idea no le molestaba a los que no eran vampiros, no lo mostraron.

»Medité a ese respecto. Había perdido casi toda mi humanidad después de años de matanzas y carnicerías. Yo era una pesadilla, un monstruo de la peor especie,

Alice pegó el hombro de su esposo dándole una mirada.

sin lugar a dudas, pero cada vez que me abalanzaba sobre otra víctima humana tenía un atisbo de aquella otra vida. Mientras las presas abrían los ojos, maravillados por mi hermosura, recordaba a María y a sus compañeras, y lo que me habían parecido la última noche que fui Jasper Whitlock. Este recuerdo era más fuerte que todo lo demás, ya que yo era capaz de saber todo lo que sentía mi presa y vivía sus emociones mientras la mataba.

"Oh no…" musitó Sue con los ojos muy abiertos.

Los demás que no eran vampiros se veían igual de incómodos.

"Eso suena… doloroso" dijo Seth haciendo una mueca.

"No más doloroso para mí que para ellos" indicó Jasper "O tal vez un poco peo nunca olvidaría… después de todo sería algo e justicia poética por mis acciones"

"Ojo por ojo" resopló Billy "Entiendo lo que dices pero debo admitir que suena algo extremo"

Jasper escondió su mirada "Viviré. O bueno… olvídalo"

» Has sentido cómo he manipulado las emociones de quienes me rodean, Bella, pero me pregunto si alguna vez has comprendido cómo me afectan los sentimientos que circulan por una habitación. Viví en un mundo sediento de venganza y el odio fue mi continuo compañero durante mi primer siglo de vida. Todo eso disminuyó cuando abandoné a María, pero aún sentía el pánico y el temor de mi presa.

«Empezó a resultar insoportable.

"NI que lo digas" musitó Jacob sacudiendo su cabeza incrédulo "Creo que me volvería loco tratando de pasar por eso incluso sin los vampiros locos haciendo daño"

"Manipularlos ayuda" rio Jasper "¿Por qué creen que nunca dejo que ninguno de ustedes se descontrole en mi presencia?"

»El abatimiento empeoró y vagabundeé lejos de Peter y Charlotte. Ambos eran civilizados, pero no sentían la misma aversión que yo. A ellos les bastaba con librarse de la batalla, mas yo estaba harto de matar, de matar a cualquiera, incluso a simples humanos.

»Aun así, debía seguir haciéndolo. ¿Qué otra opción me quedaba? Intenté disminuir la frecuencia de la caza, pero al final sentía demasiada sed y me rendía. Descubrí que la autodisciplina era todo un desafío después de un siglo de gratificaciones inmediatas… Todavía no la he perfeccionado.

Todos hicieron una mueca recordando la fiesta de Bella.

Jasper se hallaba sumido en la historia, al igual que yo. Me sorprendió que su expresión desolada se suavizara hasta convertirse en una sonrisa pacífica.

"Alice" sonrió Renesmee.

"Sí, Alice" concordaron.

Me hallaba en Filadelfia y había tormenta. Estaba en el exterior y era de día, una práctica con la que aún no me encuentro cómodo del todo. Sabía que llamaría la atención si me quedaba bajo la lluvia, por lo que me escondí en una cafetería semivacía. Tenía los ojos lo bastante oscuros como para que nadie me descubriera, pero eso significaba también que tenía sed, lo cual me preocupaba un poco.

»Ella estaba sentada en un taburete de la barra. Me esperaba, por supuesto —rio entre dientes una vez—. Se bajó de un salto en cuanto entré y vino directamente hacia mí.

»Eso me sorprendió. No estaba seguro de si pretendía atacarme,

Alice resopló, pero era obvio que lo encontraba algo divertido.

esa era la única interpretación que se me ocurría a tenor de mi pasado, pero me sonreía y las emociones que emanaban de ella no se parecían a nada que hubiera experimentado antes.

»—Me has hecho esperar mucho tiempo —dijo.

Hubo un momento de silencio mientras todos los que no habían escuchado la historia se quedaban viendo a Alice quien parecía perdida en sus recuerdos.

"Solo tú Alce "rio Nessie.

"Eso espero" declaró ella petulante.

No me había percatado de que Alice había vuelto para quedarse detrás de mí otra vez.

Y tú agachaste la cabeza, como buen caballero sureño, y respondiste: «Lo siento, señorita» —Alice rompió a reír al recordarlo.

Esme sacudió la cabeza "Es aparte siempre me sorprende. ¿Estabas devastado por perder la mayoría d tus años y esa es la primera reacción que tienes al encontrarte una chica que no conoces?"

"¿Qué puedo decir? Nuestras parejas tienden una tendencia de sacar lo mejor de nosotros incluso si no lo notamos" dijo Jasper.

Él le devolvió la sonrisa.

Tú me tendiste la mano y yo la tomé sin detenerme a buscarle un significado a mis actos, pero sentí esperanza por primera vez en casi un siglo.

Nessie sonrió aunque seguía algo triste.

Jasper tomó la mano de Alice mientras hablaba y ella esbozó una gran sonrisa.

Sólo estaba aliviada. Pensé que no ibas a aparecer jamás.

Se sonrieron el uno al otro durante un buen rato después del cual él volvió a mirarme sin perder la expresión relajada.

Alice me habló de sus visiones acerca de la familia de Carlisle. Apenas di crédito a que existiera esa posibilidad, pero ella me insufló optimismo y fuimos a su encuentro.

"Así que así es como se convirtieron en parte de la familia" dijo Billy "Tengo que admitir que me tenía algo curioso, especialmente considerando el cambio en tu… e, dieta"

"Tenía mis visiones" dijo Alice encogiéndose de hombros "Y Jasper su compasión, aunque no lo crea"

Jasper puso los ojos en blanco aunque no dijo nada.

Casi nos da algo del susto —intervino Edward, que puso los ojos en blanco antes de que Jasper pudiera explicarme nada más—. Emmett y yo nos habíamos alejado para cazar y de pronto aparece Jasper, cubierto de cicatrices de combate, llevando detrás a este monstruito —Edward propinó un codazo muy suave a Alice—, que saludaba a cada uno por su nombre, lo sabía todo y quería averiguar en qué habitación podía instalarse.

"Ness tiene razón, solo tu Alice" suspiró Bella mientas otros reían ante el recuerdo.

Alice y Jasper echaron a reír en armonía, como un dúo de soprano y bajo.

Cuando llegué a casa, todas mis cosas estaban en el garaje.

Alice se encogió de hombros.

Tu habitación tenía las mejores vistas.

Todos resoplaron.

Ahora los tres rieron juntos.

Es una historia preciosa —comenté.

"¿Preciosa?" pregonaron incrédulos.

Tres pares de ojos me miraron como si estuviera loca—.

Bella resoplo.

Me refiero a la última parte —me defendí—, al final feliz con Alice.

Ella marca la diferencia —coincidió Jasper—. Y sigo disfrutando de la situación.

Pero no podía durar la momentánea pausa en la tensión del momento.

Una tropa... —susurró Alice—, ¿por qué no me lo dijiste?

"Así que si hay una tropa" suspiró Charlie. Lo temía.

Todos nos concentramos de nuevo en el asunto. Todas las miradas se clavaron en Jasper.

Creí que había interpretado incorrectamente las señales. ¿Y por qué? ¿Quién iba a crear un ejército en Seattle? En el norte no hay precedentes ni se estila la vendetta. La perspectiva de la conquista tampoco tiene sentido, ya que nadie reclama nada. Los nómadas cruzan las tierras y nadie lucha por ellas ni las defiende.

"A más de nosotros" murmuró Carlisle.

Los otros asintieron.

Pero he visto esto antes y no hay otra explicación. Han organizado una tropa de neófitos en Seattle. Supongo que no llegan a veinte.

"¿Cómo sabes?" peguntó Jacob.

"Dos razones. La persona haciendo los neófitos obviamente no tenía idea de lo que estaba haciendo así que hacer más sería estúpido de su parte, pero si hubieran haciendo más habría más desastre involucrado"

La parte ardua es su escasa capacitación. Quienquiera que los haya creado se limita a dejarlos sueltos. La situación sólo puede empeorar y los Vulturi van a aparecer por aquí a no tardar mucho. De hecho, me sorprende que lo hayan dejado llegar tan lejos.

"A menos que los Vulturi sean los que hagan el ejército" dijo Charlie "Aunque admito que nos los veo haciendo eso. Ellos no los odian tanto, ¿verdad?"

Nadie le respondió.

"Olvídenlo" musitó él.

¿Qué podemos hacer? —preguntó Carlisle.

Destruir a los neófitos, y además hacerlo pronto, si queremos evitar que se involucren los Vulturi —el rostro de Jasper era severo. Suponía lo mucho que le perturbaba aquella decisión ahora que conocía su historia—.

Jasper suspiró. Bella no tenía ni idea…

Os puedo enseñar cómo hacerlo, aunque no va a ser fácil en una ciudad. Los jóvenes no se preocupan de mantener la discreción, pero nosotros debemos hacerlo. Eso nos va a limitar en cierto modo, y a ellos no. Quizá podamos atraerlos para que salgan de allí.

"O no hay por qué molestarse" musitó Jacob amargamente.

Quizá no sea necesario —repuso Edward, huraño—. ¿A nadie se le ha ocurrido pensar que la única posible amenaza para la creación de un ejército en esta zona somos... nosotros?

Charlie palideció. Obviamente él había sabido que los Cullen se involucrarían en algo así, y si la tendencia se cumplía entonces también lo estaría Bella, haciéndolo todo más aterrorizante.

Jasper entornó los ojos mientras que Carlisle los abrió, sorprendido.

El grupo de Tanya también está cerca —contestó Esme, poco dispuesta a aceptar las palabras de Edward.

"Pero ellos no tienen la tendencia de atraer problemas" sonrió Carlisle.

Los neófitos no están arrasando Anchorage, Esme. Me parece que deberíamos sopesar la posibilidad de que seamos el objetivo.

Ellos no vienen a por nosotros —insistió Alice. Hizo una pausa—, o al menos... no lo saben, todavía no.

¿Qué ocurre? —quiso saber Edward, curioso y nervioso al mismo tiempo—. ¿De qué te has acordado?

Destellos —contestó Alice—. No obtengo una imagen nítida cuando intento ver qué ocurre, nunca es nada concreto, pero sí he atisbado esos extraños fogonazos. No bastan para poderlos interpretar. Parece como si alguien les hiciera cambiar de opinión y los llevara de un curso de acción a otro muy deprisa para que yo no pueda obtener una visión adecuada.

¿Crees que están indecisos? —preguntó Jasper con incredulidad.

No lo sé...

"A menos que lo hagan a propósito" musitó Sue. Ella no sabía detalles de la pela pero a diferencia de Charlie ella había sabido el final y no estaba tan preocupada.

"¿Pero cómo sabrían?" demandó Charlie.

Indecisión, no —masculló Edward—. Conocimiento. Se trata de alguien que sabe que no vas a poder ver nada hasta que se tome la decisión, alguien que se oculta de nosotros y juega con los límites de tu presciencia.

¿Quién podría saberlo? —susurró Alice.

Los ojos de Edward fueron duros como el hielo cuando respondió:

Aro te conoce mejor que tú misma.

Hubo un gemido de parte de Charlie.

Pero me habría enterado si hubieran decidido venir...

A menos que no quieran ensuciarse las manos...

Tal vez se trate de un favor —sugirió Rosalie, que no había despegado los labios hasta ese momento—. Quizá sea alguien del sur, alguien que ha tenido problemas con las reglas, alguien al que le han ofrecido una segunda oportunidad: no le destruyen a cambio de hacerse cargo de un pequeño problema... Eso explicaría la pasividad de los Vulturi.

"¿Pero no dijo Jasper que el vampiro responsable no sabía lo que hacía?" preguntó Charlie.

¿Por qué? —preguntó Carlisle, aún atónito—. No hay razón para que ellos...

La hay —discrepó Edward en voz baja—. Me sorprende que haya salido tan pronto a la luz, ya que los demás pensamientos eran más fuertes cuando estuve con ellos. Aro nos quiere a Alice y a mí, cada uno a su lado.

Ambos hicieron muecas.

El presente y el futuro, la omnisciencia total. El poder de la idea le embriaga, pero yo había creído que le iba a costar mucho más tiempo concebir ese plan para lograr lo que tanto ansía. Y también hay algo sobre ti, Carlisle, sobre tu familia, próspera y en aumento. Son los celos y el miedo. No tienes más que él, pero sí posees cosas de su agrado. Procuró no pensar en ello, pero no lo consiguió ocultar del todo. La idea de erradicar una posible competencia estaba ahí. Además, después del suyo, nuestro aquelarre es el mayor de cuantos han conocido jamás...

Hubo un momento de silencio mientras todos pensaban en la implicación de aquello.

"Eso es... problemático" notó Charlie ganándose unas miradas que claramente decían ¿tú crees? sarcásticamente.

Contemplé aterrorizada el rostro de Edward. Jamás me había dicho nada de aquello, aunque suponía la razón. Ahora me imaginaba el sueño de Aro: Edward y Alice llevando vestiduras negras a su lado, con ojos fríos e inyectados en sangre...

Carlisle interrumpió mi creciente pesadilla.

Hay que tener en cuenta también que se han consagrado a su misión y no quebrantarían sus propias reglas. Esto iría en contra de todo aquello por lo que luchan.

Siempre pueden limpiarlo todo después —refutó Edward con tono siniestro—. Cometen una doble traición y aquí no ha pasado nada.

Jasper se inclinó hacia delante sin dejar de sacudir la cabeza.

No, Carlisle está en lo cierto. Los Vulturi jamás rompen las reglas. Además, todo esto es demasiado chapucero. Este... tipo, esta amenaza es... No tienen ni idea de lo que se traen entre manos. Juraría que es obra de un primerizo. No me creo que estén involucrados los Vulturi, pero lo estarán. Vendrán.

Nos miramos todos unos a otros, petrificados por la incertidumbre del momento.

En ese caso, vayamos... —rugió Emmett—. ¿A qué estamos esperando?

Rosalie sacudió la cabeza "¿Alguna vez te he dicho que eres un tonto Em?"

Emmett sonrió "Unas veces"

"Eso es poco" musitó.

Carlisle y Edward intercambiaron una larga mirada de entendimiento. Edward asintió una vez.

Vamos a necesitar que nos enseñes a destruirles, Jasper —expuso Carlisle al fin con gesto endurecido, pero podía ver la pena en sus ojos mientras pronunciaba esas palabras. Nadie odiaba la violencia más que él.

"Peor era violencia contra mi familia" musitó Carlisle con un tono frío que escondía el dolor que sentía al pensar en Bree y los demás, quinees en su mente eran niños inocentes, tan jóvenes y volátiles con sus emociones.

Había algo que me turbaba y no conseguía averiguar de qué se trataba. Estaba petrificada de miedo, horrorizada, aterrada, y aun así, por debajo de todo eso, tenía la sensación de que se me escapaba algo importante, algo que tenía sentido dentro del caos, algo que aportaría una explicación.

Vamos a necesitar ayuda —anunció Jasper—. ¿Crees que el aquelarre de Tanya estaría dispuesto...? Otros cinco vampiros maduros supondrían una diferencia enorme y sería una gran ventaja contar con Kate y Eleazar a nuestro lado. Con su ayuda, incluso sería fácil.

"¿Qué con ellos?" preguntó Charlie irritado de nuevo por no entender cosas.

"Ellos también tienen dones, pero estoy seguro que ya verás eso después" respondió Carlisle calmando al hombre. Era obvio que su atención estaba en otro lado.

Se lo pediremos —contestó Carlisle.

Jasper le tendió un móvil.

Tenemos prisa.

Nunca había visto resquebrajarse la calma innata de Carlisle. Tomó el teléfono y se dirigió hacia las ventanas. Marcó el número, se llevó el móvil al oído y apoyó la otra mano sobre el cristal. Permaneció contemplando la neblinosa mañana con una expresión afligida y ambigua.

Muchos de los que no eran vampiros miraron a Carlisle con simpatía. Nadie estaba muy sorprendido con la idea de que a él le molestara pelear. No solo terminarían con aquellos cuya mayor falta había sido estar en el lugar equivocado en le momento equivocado pero también significaba poner en riesgo a su familia en una situación que nadie imaginaba o entendía.

Edward me tomó de la mano y me llevó hasta un sofá. Me senté a su lado sin perder de vista su rostro mientras él miraba fijamente a Carlisle, que hablaba bajito y muy deprisa, por lo cual era difícil entenderle. Le escuché saludar a Tanya y luego se adentró en describir con rapidez la situación, demasiado rápido para comprender casi nada, aunque deduje que el aquelarre de Alaska no ignoraba lo que pasaba en Seattle.

Entonces se produjo un cambio en la voz de Carlisle.

Vaya —dijo con voz un poco más aguda a causa de la sorpresa—. No nos habíamos dado cuenta de que Irina lo veía de ese modo.

Edward suspiró. ¿Cuán diferente hubiesen sido las cosas si Laurent no hubiese ido a Alaska? No había dado más que problemas con eso.

"¿Qué fue eso?" preguntó Seth notando la expresión sombría en el vampiro, pero no recibió respuesta.

Edward refunfuñó a mi lado y cerró los ojos.

Maldito, maldito sea Laurent, que se pudra en el más profundo abismo del infierno al que pertenece...

"Oh" gruñó Jacob. Era la vampira que les había traicionado con los Vulturi. Había amado a Laurent y después…

¿Laurent? —susurré.

La sangre huyó de mi rostro, pero Edward no me contestó, centrado en leerle los pensamientos a Carlisle.

"Por eso no tenían aliados" suspiró Jacob.

Emmett le hizo una mueca pero ninguno de los vampiros quiso decir algo. La muerte de Irina seguía fresca en sus mentes.

No había olvidado ni por un momento mi encuentro con Laurent a principios de primavera. No se había borrado de mi mente una sola de las palabras que pronunció antes de que la manada de Jacob irrumpiera.

«De hecho, he venido aquí para hacerle un favor a ella».

Los lobos gruñeron de inmediato.

Victoria. Laurent había sido su primer movimiento. Le había enviado a observar y averiguar si era difícil capturarme. No envió ningún informe gracias a que los lobos acabaron con él.

Aunque había mantenido los viejos lazos con Victoria a la muerte de James, también había entablado nuevos vínculos y relaciones, pues había ido a vivir con la familia de Tanya en Alaska. Tanya, la de la melena de color rubio rojizo, y sus compañeros eran los mejores amigos que los Cullen tenían en el mundo vampírico, prácticamente eran familia. Laurent había pasado entre ellos casi un año entero antes de su muerte.

"Suficiente como para decirle a Victoria todo lo que sabía sobre ustedes" musitó Jacob amargamente. Podía hasta cierto punto entender a Irina peor no sentía nada por Laurent.

Carlisle continuó hablando, pero su voz había perdido esa nota de súplica para fluctuar entre lo persuasivo y lo amenazador. Entonces, de pronto, triunfó lo segundo sobre lo primero.

Eso está fuera de cuestión —respondió Carlisle con voz grave—. Tenemos un trato. Ni ellos lo han quebrantado ni nosotros vamos a romperlo.

Los lobos se tensaron pensando en que significaría.

Lamento oír eso... Por supuesto, haremos cuanto esté en nuestras manos... Solos.

Cerró el móvil de golpe sin esperar respuesta y continuó contemplando la niebla.

¿Qué problema hay? —inquirió Emmett a Edward en voz baja.

El vínculo de Irina con nuestro amigo Laurent era más fuerte de lo que pensábamos. Ella les guarda bastante ojeriza a los lobos por haberle matado para salvar a Bella. Ella quiere... —hizo una pausa y bajó la mirada en busca de mi rostro.

Sigue —le insté con toda la calma que pude aparentar.

Pretende vengarse. Quiere aplastar a toda la manada. Nos prestarían su ayuda a cambio de nuestro permiso.

Los Quileutes miraron incrédulos a los vampiros.

"Que amigos que tiene" comentó Billy sarcásticamente "Espero que la oferta no haya sido tan tentadora"

Carlisle suspiró "Ellos no entendía, y se rehusaban a escuchar. Por todo lo que sabían era ataque sin provocación y nada de lo que digamos los convencería. Pero" añadió él más seriamente "Si piensan que consideraríamos tal traición, sin importar la gravedad de la situación, entonces tienen una concepción errónea de nosotros"

Billy resopló pero no ofreció disculpas.

¡No! —exclamé con voz entrecortada.

No te preocupes —me tranquilizó con voz monocorde—. Carlisle jamás aceptaría eso —vaciló y luego suspiró—. Ni yo tampoco. Laurent tuvo lo que se merecía —continuó, casi con un gruñido— y sigo en deuda con los lobos por eso.

Jacob parpadeó "Bueno siempre y cuando lo tengan en mente…"

Esto pinta mal —dijo Jasper—. Son demasiados incluso para un solo enfrentamiento. Les ganamos por la mano en habilidad, pero no en número. Triunfaríamos, sí, pero ¿a qué precio?

Dirigió la vista al rostro de Alice y la apartó enseguida. Quise gritar cuando entendí a qué se refería Jasper.

Venceríamos en caso de que hubiera lucha, pero no sin tener bajas. Algunos no sobrevivirían.

Charlie hizo un ruido. Por qué la idea le aterrorizaba tanto no tenía ni idea, pero sabía que a su hija le devastaría perder esos… vampiros.

"Relájate papa" rio Bella "Si miras a tu alrededor ves que no hubo daño permanente. A pesar de no tener a las Denali no estábamos sin ayuda" añadió ella con una sonrisa enigmática que confundió a Charlie.

Recorrí la vista por la habitación y contemplé las facciones de Jasper, Alice, Emmett, Rose, Esme, Carlisle, Edward, los rostros de mi familia.

"Y sin embargo no querías que te ayudáramos" resopló Jacob haciendo su voz baja para que no escuche Charlie "¿no sería así más seguro para todos?"

"No para ustedes" indicó Bella.

"¿Oh?" dj Jacob arqueando una ceja "¿Y creíste que estaríamos sentados en casa sin hacer nada? Hubiésemos pelado con o sin ti. Solo piensa ¿Qué si uno de los vampiros se hubiese desviado y decidido hacer desastres en Forks o La Push?"

Bella se estremeció.

"De cualquier forma este es el final del capítulo" notó Emily.

"Mi turno" dijo Nessie sonriente tomando el libro.

Emily se veía algo incómoda pero Bella y Edward solo se veían aliviados de que no tenga el capítulo de la pelea.