CAPITULO 14

Gracias por tomarse el tiempo para leer mi historia, lo aprecio mucho.

Más tarde subo a verla con el desayuno. Abro la puerta y la encuentro aún bajo las sabanas, dejo su desayuno en la mesita y me siento a su lado en la cama.

-¿tris?

-¿qué?- responde sin una pizca de somnolencia

-espera. ¿Estas despierta?-le pregunto- ¿porque no tomaste tus medicamentos o me dijiste que te trajera el desayuno?

-sí. Solo que no tengo hambre- dice enderezándose. Yo le paso el desayuno y ella solo lo ve.- no tengo hambre, gracias- dice pasándome la bandeja con su desayuno y se vuelve a esconder bajo las sabanas.

-tris, tienes que comer, o mínimo tomar tu medicamento.- le digo poniendo la bandeja en la mesita

-está bien, pásame los medicamentos

Tomo los frascos y saco una pastilla de cada uno y luego lleno un pequeño frasco con el suero de la paz que tiene que tomar y se lo paso con un vaso de agua. Ella se toma las pastillas y se toma de un trago el suero de la paz.

-listo, ahora déjame en paz- dice y se tapa con las sabanas. Yo suspiro y salgo de su habitación. Bajo y me quedo sentado mirando la pared hasta que escucho un golpe y risas, instintivamente me levanto y corro hacia el cuarto de tris, al entrar la veo en el piso riendo.

-tris, ¿Qué pasa?

-me caí- responde entre risas, me acerco y la levanto en brazos.

-eres muy apuesto ¿sabes?- dice mirándome con esos hermosos ojos azules que tiene. En seguida sé que está bajo la influencia del suero de la paz, creí que solo se calmaría, o eso fue lo que dijo la enfermera. Tengo que arreglar esto.

-tris, voy por tu chaqueta, iremos a la enfermería.

-pero estoy bien- dice sonriendo

-no, no lo estas

-no quiero ir, no quiero, no- dice como una niña pequeña que no quiere volver a casa después de ir al parque.

-solo… quédate quieta –le digo poniéndola en la cama- ahora vuelvo, voy por tu silla.

Bajo corriendo las escaleras y busco rápidamente la silla de tris, en cuanto la encuentro la pongo cerca de donde terminan las escaleras y regreso por ella, al entrar al cuarto la veo jugando con un calcetín como si fuera un títere.

-eso fue grosero- le dice al calcetín- no me importa – dice fingiendo una voz chillona

Yo me acerco y la levanto, ella sigue hablando con el calcetín, yo salgo del cuarto, bajo las escaleras y la pongo en su silla.

-tris-le digo con toda la paciencia que tengo- baja el calcetín ¿quieres?

-no- dice y se echa a reír, yo simplemente lo tomo de su mano y lo lanzo lejos-¡oye!-exclama- eso fue grosero

-no importa, tenemos que ir a ver qué fue lo que te hicieron. Vámonos

Salimos de la casa y empezamos a avanzar hacia la enfermería, no queda muy lejos pero estoy desesperado por llegar y saber que hicieron con tris.

-¡mira!-grita emocionada

-¿Qué pasa?- digo aburrido

-lo olvide- dice encogiéndose de hombros, luego empieza a jugar con su pelo

-¿Por qué tengo el cabella tan corto?-dice sujetándose las puntas

-tú lo cortaste

-¿Por qué?

-por qué…, no importa, ya llegamos- digo abriendo la puerta para entrar, caminamos a la recepción y empiezo a hablar con la enfermera que se encuentra ahí

-tengo un problema- digo y ella asiente- me dieron un medicamento para ella y se supone que solo se calmaría pero ahora está así-digo señalando a tris que juega con un lapicero. Me agacho junto a ella y lo tomo de su mano- tris ¿de dónde sacaste esto?-Ella pone cara triste y señala el escritorio de la recepción.

-pórtate bien, tengo que hablar con una enfermera

-¿por qué no hablas conmigo?- dice frunciendo el ceño- yo también puedo hablar

-lo sé. Pero tengo que ver la razón por la que te comportas como una lunática

-eso fue grosero- dice bajando la voz, entonces veo una pequeña lagrima en su ojo- ¿ya no me quieres?

-si te quiero, pero tengo que ver unas cosas ¿está bien?

-LO SABÍA- dice abrasándome- aún me quieres

-si tris, pero necesito que me sueltes – le digo quitando sus brazos de mi –ahora, tengo que irme pero necesito que te portes bien ¿lo harías por mí?

-si- dice sonriendo

Yo asiento y me levanto, me volteo hacia la enfermera

-¿me podrías decir que le pasa?

-supongo que le diste el suero de la paz ¿cierto?- pregunta y yo asiento-¿Cuánto le diste?

-el frasquito lleno ¿Por qué?

- eso fue demasiado, solo era la mitad-dice- se le pasara en unas cuantas horas, tal vez para el anochecer

¿El anochecer? Pero apenas ha amanecido. Genial, ahora tengo que cuidar que no haga alguna tontería por el resto de día.

-está bien, gracias. Vámonos tris

-¡sí!¡Nos vamos!-grita emocionada

Hola, gracias por leer este capítulo. Debo admitir que batalle un poco, una amiga me sugirió la idea cuando le leí lo del suero de la paz en insurgente. Bueno espero que les haya gustado. Otra pregunta:

¿Con cuál libro se identifican, o cual les encanta y porque?

Yo me identifico con el de fangirl: bueno, me identifiqué con lo de días de novato, porque me acuerdo que cuando entre a secundaria los meses me parecían años y cuando lo leí me dio mucha risa porqué era cierto, también porque yo tenía un amigovio en la primaria y en la secundaria me dijo que estaba saliendo con una chica y que (lo dijo indirectamente pero lo capte) era más lista que yo, y el colmo es que ni siquiera llore, solo estuve triste u rato y luego se me paso.

Bueno, adiós. Sigan leyendo