Disfruten la lectura
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Capitulo anterior:
Harry pasa tiempo con su padrino, él le enseña algo sobre la magia y le propone un plan de estudios algo particular. Al final le informa que habrá una reunión de la orden y lo manda hacia un cuarto de la casa Black, porque no quiere que su presencia sea conocida por todos.
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Los miembros del reducido grupo (como los había llamado Sirius) habían empezado a llegar minutos después, la primera en entrar había sido Tonks quien había trastabillado sobre la alfombra de la misma manera que Harry y con entusiasmo los había saludo, Harry aún tuvo tiempo de hablar unos minutos con ella antes de que Sirius lo mandara hacia arriba, argumentando que muchas de las personas que también llegarían ni siquiera sabían de su existencia.
Así que refunfuñando y ante la mirada divertida de Tonks, Harry terminó subiendo las escaleras, después caminó hasta llegar al que había sido su antiguo cuarto y con un suspiró cerró la puerta.
Al principio escuchó las amortiguadas risas de Sirius y con esfuerzo también los gritos que lanzaba Remus (quien había llegado en algún punto de la historia). Aburrido como estaba, había rechazado la idea de bajar cuando escuchó voces que no conocía y adormilado se había acomodado en el colchón.
—Bueno, suponte que lo encontramos Fred—Harry saltó sobre su lugar y aun espantado se irguió lo suficiente como para observar a los gemelos pelirrojos, quienes estaban parados frente a él.
—¿Cómo lograron entrar?—cuestionó buscando su tono más seguro, los hermanos se observaron antes de alzarse de hombros.
—Tenemos nuestra licencia de desaparición—contestó George sonriendo, Harry tomó aire profundamente.
—I-di-o-tas—vocalizo apretando los dientes— ¿¡no se les ocurrió qué tal vez podrían matarme de un susto!? ¡Podrían haber tocado la puerta!—los gemelos no parecieron preocupados.
—Sencillamente, creo que te llevarías muy bien con nuestra madre Harry, ella dice lo mismo…
—… pero nosotros pensamos que aparecernos así de improvisto es mucho más divertido—concluyó el otro, antes de abrir la puerta y observar a ambos lados del pasillo. — ¡Lo encontramos Ronnie!
—Somos parte de la orden así que pronto bajaremos, deja de observarnos de esa manera, no te molestaremos mucho rato—Harry bufó.
—Ron ha venido con Neville, ¿sabes quién es?—el azabache negó, Fred y Geroge se observaron.
—Es un tipo genial, algo tímido y torpe pero…
—Amable—continuó su gemelo—te caerá bien—después ambos compartieron una mirada y volvieron a desaparecer dejando a Harry completamente solo.
—Bueno, eso fue sofocante—murmuró antes de que Ron apareciera caminando por el pasillo, seguía igual de pecoso que siempre y mantenía una sonrisa agradable, siguiéndole el paso iba un muchacho cabizbajo y alto, el tal Neville, supuso Harry.
—Hey compañero—saludó Ron cuando entró sin pedir permiso, Harry que analizaba las facciones de Neville, sonrió a Ron. —Allá abajo todo es una completa locura—informó, —Dumbledore no ha llegado así que mi madre está poniéndose algo insoportable con Sirius y…—se interrumpió al observar al azabache analizar a su amigo, mientras este le regalaba una sonrisa nerviosa—Este es Neville, Nevile, este es Harry—el adolescente asintió y dio un paso nervioso hacia el azabache, cuando estuvo cerca estiró su mano, ambos se saludaron entonces.
—¿Van juntos a la escuela?—cuestionó el azabache quien había optado por sonreír con más apremio, Ron quien no había notado el nerviosismo inicial emparejó de una patada la puerta y se sentó en la cama.
—Ambos somos Gryffindors…—Harry optó por no preguntar, dejo que continuara—y compartimos un mismo dormitorio así que se podría decir que somos amigos…
—Eso no se escucha muy seguro.
—Es porque aún está enojado—intervino Neville, adoptando una actitud más segura—su madre le dijo hoy que debería tratar de portarse como yo de vez en cuando porque sus modales en la mesa son deplorables y cuando yo estuve de acuerdo, Ron llegó a la conclusión de que me había pasado al lado oscuro—después puso los ojos en blanco.
—Bueno, lo normal hubiese sido que me apoyaras a mí—dijo defendiéndose, después observó a Harry—¿no lo crees así?
—No voy a opinar en esto—murmuró haciendo una mueca, tenía suficiente de riñas absurdas con Math y Aura—¿tú también perteneces a la orden Neville?—cuestionó adoptando el sustantivo de Fred y George, el joven negó.
—No, pero mi padre sí que es miembro—musitó con cierto recelo, Harry lo observó con atención.
—Aún estamos en la escuela a pesar de ser mayores de edad así que no se nos permite ser parte—dijo Ron, ignorando la actitud de su amigo—lo que es una completa idiotez si me lo preguntas.
—Yo estoy con Ron—expresó Neville, el nerviosismo había desaparecido, ahora en sus ojos se posaba una sombra que Harry no reconoció—creo que como mayores de edad tenemos derecho a decidir si queremos pertenecer o no a esto.
—Eso díselo a mi madre.
—Lo haría si tú se lo dijeras a mi padre—Ron pareció levemente pálido antes de negar.
—Paso compañero, tu padre, perdóname, pero da miedo…
—¿Por qué?—interrumpió Harry con muy poco tacto, Ron tragó en seco, Neville desvió la mirada.
—Es Auror de primer rango—murmuró con voz baja—y cojea de una pierna así que supongo que eso es suficiente como para aterrorizar a Ron.
—Hay muchas otras razones Nev—susurró el aludido, pero optó por no seguir riñendo y enfocó la vista en Harry—¿Cómo van las cosas con… ya sabes, todo?—el azabache observó nervioso a Neville—él lo sabe todo, ¿verdad Neville?
—Sí—dijo ante la mirada sorprendida de Harry—pero no te preocupes, no pienso decir nada.
—¿Cómo te enteraste?
—Papá lo menciono—aseveró el muchacho—últimamente ha trabajado con tu padre así que ambos han mantenido varias charlas, pero como has de suponer, en muchas has sido mencionado—Harry suspiró ante de observar con recelo a Neville.
—¿En qué ha estado trabajando con tu padre?
—Él no me cuenta mucho de eso Harry—dijo con cierto tono amargado en su voz—como supongo que te pasa a ti—el azabache asintió, después Neville se alzó de hombros—probablemente no debería decirte, pero han habido ataques aislados en algunas ciudades muggles—Ron se agitó sobre su lugar.
—Papá me dijo que en el último habían muerto algunas decenas de muggles—Harry tragó en seco cuando Neville asintió.
—Así es, y aunque nadie menciona esto y Fudge aún no cree que Voldemort sea el culpable en todos esos ataques, en ellos hay magia negra, lo que involucra al ministerio—Harry alternó su mirada entre uno y otro cuando ambos comenzaron a lanzar teorías y rumores sobre el regreso silencioso de Voldemort.
Ron creía con total seguridad que Voldemort ya era bastante fuerte y que en cualquier momento saldría a la luz ya incapaz de ser vencido, Neville por otro lado aseveraba que todos esos ataques tenía un motivo escondido, no sabía cuál, pero estaba seguro de ello.
—¡Willy!—Harry saltó sobre su lugar, el pelirrojo que estaba contando sobre algo que su hermano mayor le había dicho, se calló de golpe y escuchó como alguna de las muchas puertas del pasillo, era cerrada con fuerza—¡Willy!
—sencillamente…—susurró agitado Harry antes de cruzarse de brazos y esperar con la ceja alzada que quién fuese que gritaba apareciera.
Sus dos compañeros lucían sorprendidos a la par que estupefactos.
Por fin la puerta de su habitación fue abierta y la imagen de una niña con una enmarañada melena rubia hizo su aparición.
—Podrías haber salido a decirme que estabas aquí, ¿sabes?—dijo con voz aguda, Ron la observó con atención, obviamente no la conocía ni tampoco sabía a quién le hablaba.
—Eso te hubiese quitado la diversión—contestó Harry con una sonrisa, después la niña se carcajeó, acto seguido observó a los adolescentes que acompañaban a sus hermanos y enfocó la vista en el azabache.
—¿Quiénes son ellos?
—Podrías preguntárselo, deberías tratar de ser menos maleducada—ella rodó los ojos.
—Soy Aura, hermana de William aunque pienso que ustedes lo conocen como Harry—informó a los dos adolescentes—¿Quiénes son ustedes?
Neville fue el primero en recuperarse.
—Soy Neville—se presentó antes de darle un codazo a Ron, este bufó sobándose las costillas.
—Soy Ron.
—Es un gusto—dijo la niña con una sonrisa—pecas y… ¿Cómo crees que deba llamarlo a él, Willy?
—No creo que deberías ponerle ningún apodo, a él no le gustan—aconsejó seguro, la niña dio un paso adelante ante el enojado Ron.
—Te pones como Lizzy cuando te enojas—aseveró con una sonrisa.
—¿Dónde está ella?
—Venía detrás de mí, pero entonces Sirius le habló—dijo sin preocuparse—hemos llegado tarde, ¿sabes? Él ya nos estaba esperando y dijo algo sobre la llegada de Dumb… Dlimbu… Dlembion…
—Dumbledore—corrigió Harry, la niña asintió.
—Es lo que dije, Demblion—Neville fue el primero en reír con gusto, pronto Ron le siguió.
—Mierda Aura, ¿Cómo lo haces?—cuestionó Harry, ella sonrió.
—Es parte de mi encanto natural—entonces caminó hacia la cama y se subió acurrucándose cerca de Harry.
Lizzy llegó segundos después, parecía un tanto malhumorada y murmurando insultos por lo bajo, entró a la habitación.
—¿Cómo nos encontraste?—cuestionó Harry, ella rodó los ojos.
—Seguí el sonido de las risas—informó—esta casa es realmente tétrica aunque la preferiría a ella que a su dueño—aclaró antes de volver a soltar insultos por lo bajo, después negó y suspirando por fin prestó atención a la presencia de los adolescentes quienes la observaban sorprendidos.
—¿Amigos tuyos?—cuestionó al azabache, él asintió—supongo que ustedes también son mágicos, ¿o me equivoco?—Ron negó y por un segundo la pelirroja presto especial atención al muchacho, no porque le resultará especialmente atractivo, sino más bien porque soltaba un aire familiar que le fue imposible de reconocer—pues bien, mucho gusto, mi nombre es Elizabeth.
—Soy Neville y él es Ron—presentó el moreno, Lizzy asintió—tú no pareces hermana de Harry…
—Y doy gracias a Dios no serlo—informó ella antes de optar por sentarse en una destartalada silla. —Soy su novia.
—¿Ella es a la que ibas a…?—Harry hizo callar a Ron con la mirada pero fue demasiado tarde, Lizzy ya observaba al joven con la ceja alzada, él se apresuró a rectificar. —Es que habla mucho de ti—informó incómodo, había sentido la misma familiaridad extraña.
Había algo en la adolescente que reconocía aunque no lograba saber qué era.
—Me imagino, —susurró la muchacha— que son cosas buenas—Harry soltó una carcajada antes de asentir.
—No sería capaz de decir nada malo de ti amor…
—Excepto que es una controladora—interrumpió Aura—¿Recuerdas cuando le dijiste eso Willy?—él bufó.
—Nunca lo olvido, pero gracias por recordármelo—Lizzy soltó una risita acida.
—Es por eso que las relaciones a veces son tan desgastantes—informó la niña—¿ustedes tienen novias?—Ron se volvió a sonrojar antes de murmurar por lo bajo algo que nadie entendió, Neville pareció incómodo.
—No, por ahora no—susurró, ella le sonrió.
—Es una lástima, eres apuesto—Neville se sonrojó violentamente ante la mirada del azabache y la de la pelirroja.
—Cielos santo, ¿dónde está Zack? Al menos él mantendría entretenida tu lengua afilada—ella le sacó la lengua a su hermano.
—Se ha quedado abajo con Tim, a ambos los revisaron porque parecer ser que gustan de escuchar lo que los magos hablan en la junta con Demblion…
—Dumbledore.
— De todos modos, el umpa-lumpa me sacó de quicio horas atrás—continuó ignorando a su hermano.
—Ambos peleaban en la mañana con tanto apremio que ella terminó dándole una patada en sus… partes masculinas—Ron se separó con velocidad de la niña, ella alzó una ceja.
— Lizzy me castigó—informó a su hermano—así que terminé sacándole brillo a cada pieza de porcelana y plata fina que hay en la casa…
—¿Tú no haces lo mismo que los gemelos Ron?—cuestionó Harry cambiando de tema, el pelirrojo se alzó de hombros.
—Suelo hacerlo pero quería presentarte a Nev…
—Sí, Ron—murmuró el adolescente rodando los ojos—tu presentación fue asombrosa—el pelirrojo bufó mientras todos reían.
A partir de allí, los cinco comenzaron a hablar sobre cosas sin importancia, Aura quien había encontrado un placer especial en hacer sonrojar a ambos muchachos, soltaba de vez en cuando preguntas indiscretas sólo para ganarse alguna que otra mirada de su hermano, algo que no le importó mucho.
No supieron cuánto pasó, ni siquiera prestaron atención a las voces que de repente se escucharon atropelladamente, hasta que Tim llegó abriendo la puerta con cuidado.
—Ya ha acabado la junta—informó con una sonrisa, le hubiese gustado más haber subido desde su llegada pero se había sentido culpable porque últimamente había dejado muy solo a Zack, así que había preferido quedarse abajo con él, —la señora Weasley y mamá han hecho comida para un ejército, mejor bajen—a Ron no le dijeron dos veces, se levantó jalando a Neville en el proceso.
—¿Quién está abajo?—cuestionó Harry, sin seguir a Ron. Su hermano le regaló una sonrisa sincera.
—No más que la familia Weasley, Tonks, Sirius, Remus, el señor Frank (papá de Neville), Dumbledore y nosotros—Harry entonces asintió y sin más, se levantó junto con Aura, Lizzy ya estaba a un lado de Tim cuando los cuatro caminaron hacia la planta baja.
*"""*
Molly no se sorprendió de que su hijo fuese el primero en llegar arrastrando a Neville en el proceso como si se tratará de un muñeco de trapo, ni tampoco se sorprendió de que se sentará con una sonrisa, sin saludar a nadie, a esperar gustoso la comida que pronto llegaría.
Neville fue mucho más amable, saludó a Tonks con una sonrisa y después asintió con respeto a Dumbledore y a su padre. Lily sin embargo, observó al pelirrojo con atención.
—¿Y Harry, Ron?—él lució algo sorprendido.
—Pensé que iba detrás de mí… de seguro se quedó arriba, señora Potter—ella asintió sin emitir ningún otro juicio, Molly sin embargo la observó con atención.
Lily había hablado con ella apenas lo suficiente como para informarle de las buenas nuevas, que se traducían como la llegada de la hermana pequeña de Harry y de su novia. Molly había estado un tanto estupefacta ante ese hecho y Lily había tratado de explicar que la muchacha era una mujer fuerte y bonita y que la niña era… una sorpresa.
Molly dudaba mucho aquello porque después de todo ambas eran muggles, lo que no era malo por supuesto, pero lo que causaría que ambas se sintieran tal vez algo intimidadas.
No tuvo que esperar mucho para conocerlas, Harry llegó al comedor entre risas apenas contenidas mientras una pequeña niña de rulos rubios le gritaba algo, esa debería ser la hermana y pudo notar con cierta preocupación que detrás de él iba Tim junto a una joven pelirroja.
Extraño, pensó Molly, Harry tapaba su cara y cuerpo en general, pero el cabello sobresalía con facilidad, un cabello de un color muy parecido al de su familia, quizá un poco más rojo, quizá un poco más brillante, sin embargo, familiar.
—¡Pecas!—vociferó la niña, quien no pareció incomoda ante las miradas que estaba recibiendo, su hijo Ron bufó con aprecio antes de observarla.
—No me digas así…—ella sonrió con gusto antes de acercarse a Neville.
—Ya sé cómo te voy a decir—informó con una sonrisa, el niño perdió el color ante la mirada calculadora de su padre, pero Aura por primera vez fue discreta y se acercó lo suficiente como para murmurarle su apodo, en seguida Neville se sonrojo.
Mientras tanto Harry había aprovechado para jalar a Lizzy a las sillas más cercanas, ella a diferencia de la niña si lucia algo incomoda ante las miradas.
—Usted debe ser Aura—informó Dumbledore cuando la niña se sentó a un lado del abochornado Neville, ella que hacia morisquetas a Zack asintió.
—Y usted es Demblion, mucho gusto—Ron que había comenzado a tomar jugo escupió gran cantidad en un ataque de risa y los gemelos, atentos a la niña, pronto le acompañaron, en la mesa la incredulidad era palpable.
—Aura, ya te dije que es Dumbledore—susurró Harry, claramente abochornado por el espectáculo que daba su hermana, ella rodó los ojos.
—Ya te dije que sí—dijo con una sonrisa—eso es lo que digo, Demblion—el anciano sonrió con gusto haciendo que algunos que habían aguantado las ganas de reír soltaran alguna que otra carcajada.
—¿Cuántos años tienes pequeña?—ella frunció el ceño.
—Acabo de cumplir trece—informó justo en el momento en el que la comida llegó levitando desde la cocina, ella no pareció sorprendida y con deleite, comenzó a servirse del cuenco más cercano.
—Su vestido es muy bonito—dijo al anciano y aunque las charlas amenas ya habían aparecido nadie pudo evitar escuchar a la niña, Harry se sintió más abochornado, suerte para él, el anciano parecía encontrar todo muy divertido.
—Es una túnica—informó—pero gracias de todos modos—ella rió con gusto.
—Lo siento señor Demblion—se disculpó aun riendo, Harry soltó una suspiro ahogado.
—¿Podrías simplemente comer sin hacer ruido?—ella le sacó la lengua.
—Es parte de mi encanto, ya te lo dije—después observó a los presentes con más atención.
—Tienes un cabello grandioso—informó maravillada cuando su mirada se posó en Tonks, ella asintió gustosa, la niña tenía tal parecido con su carácter divertido que desde ya le había caído bien.
—Puedo cambiarlo a mi gusto—informó antes de que su cabello se volviera rojo, la niña soltó una cargada.
—¡Eso es genial! Aunque me gusta más el rosa, ¿es lo único que puedes cambiar?—Tonks negó y ante la diversión de la niña, su nariz comenzó a cambiar de forma.
Molly ni siquiera hizo gran caso a la niña, quien se había llevado la atención de casi todo el comedor, su mirada seguía en la muchacha pelirroja a la que ahora podía ver bien.
Y aquello provocaba que el nudo en su garganta se acrecentara, como le sucedía cada vez que veía a una adolescente con características tan parecidas a las de su difunta Ginny.
Se estremeció cuando la pelirroja la observó y dándole un asentimiento de cabeza, susurró a Harry quien decidió dejar de regañar a su hermana para poder prestarle atención. La muchacha tenía un escalofriante parecido a su familia y aquello estaba empezando a sentarle mal; el mismo cabello pelirrojo y lacio, las mismas pecas salpicadas por su cara, los mismo ojos chocolate tan parecidos a los suyos.
El dolor incrementó en su interior y el nudo en la garganta se hizo imposible de digerir; con la llegada de la adolescente aquellos sentimientos que normalmente alejaba de su mente se propagaron invadiendo todo su ser y la imagen difusa de una pequeña bebé inundo su mente.
Ginevra, la primera niña en siete generaciones había muerto de la manera más hostil y dolorosa, se le había negado pues el crecer junto a su familia que tanto la había esperado, se le había negado la protección de su madre que sin dudarlo hubiese dado la vida por ella.
Entonces, su mirada buscó a Lily, quien acercándose a su hijo pareció decirle algo que hizo que este riera con énfasis contagiando a la joven pelirroja. Lily había sido la única capaz de entenderla, la única que conocía cuan fuerte era el sufrimiento de perder a un hijo; ahora Molly se sentía completamente sola al observar a Lily riendo con tanto fervor.
No porque quisiera que las cosas hubiesen sido diferentes, no porque fuese una mala persona. Simplemente dolía darse cuenta que Lily había recuperado aquello que tanta falta le hacía y Molly seguía completamente abandonada en su sufrimiento. ¿Qué si sentía envidia? Lo hacía, por supuesto, no era algo que pudiese negar ni tampoco desaparecer, sucedía porque daría todo, todo lo que tenía, por estar en el lugar de Lily y disfrutar de su hija sana y salva.
Y de nuevo, su atención volvió a la adolescente, era bonita, hermosa si se tenía que decirlo, su cabello pelirrojo estaba atado en una coleta alta y sus manos jugaban con el tenedor. Una mujer joven, la niña que tal vez pudiese haber sido suya.
¿Su Ginny se vería parecida? ¿Su Ginny sonreiría de la misma manera?
Su Ginny….
Su Ginny sería una joven hecha y derecha si estuviese viva.
Y con aquel sentimiento, sus ojos se humedecieron hasta el punto en donde tuvo que bajar la cabeza para ocultar su desgracia.
La cena terminó una hora después, principalmente porque todos habían estado riendo y jugando, ajenos a la amenaza que se cernía sobre ellos, Aura había sido todo un éxito en la reunión eclipsando por mucho a la pelirroja y al azabache quienes habían estado tremendamente agradecidos.
Los primeros en irse habían sido los hermanos mayores de Ron, Bill y Charlie, uno porque tenía que madrugar al siguiente día por su trabajo, otro porque necesitaba descansar. Después Sirius y Remus se habían despedido ante la mirada ceñuda de Tonks quien se había levantado casi al instante murmurando algo sobre Sirius y la bebida.
El último en irse había sido Frank quien con un suspiro asintió a James y Dumbledore, después se despidió de su hijo diciéndole que tenía trabajo en el ministerio.
En el comedor, quedaron solo los Potter, los Weasley, Neville, Lizzy, Aura y Dumbledore quienes disfrutaron un minuto de silencio antes de que Zack sorprendiendo a todos, se levantará aullando de dolor y sobándose el pie derecho con una mano observará a la niña.
—¡Estás loca!—gruñó enfocando su mirada en la niña quien sonreía con énfasis.
—Eso es por lo que me dijiste al llegar—informó aun sonriendo, Zack rugió por lo bajo.
—¿Sabes algo? No esperes que nadie jamás te diga lo delicada y bonita que eres, el carácter que tienes ahuyentaría a cualquier chico—ella le sacó la lengua.
—¿Y quién dice que necesito que me digan eso? Yo no necesito ser delicada ni hermosa—Zack levantó una ceja, claramente burlón y Harry negando tomó a la niña por lo hombros.
—Ya basta Aura…—ella no le hizo caso, Lily desde su lugar lanzaba una mirada fastidiada a su hijo.
—Compórtense niños—murmuró con voz acida, Zack estuvo a punto de sentarse antes de ver que Aura aun no bajaba la guardia.
—Niño de mamá—dijo burlona—sin ofenderte señora Lily—aclaró lanzándole una mirada de disculpa a la mujer, quien negando observaba a su esposo, él no parecía interesado en detener la pelea, comía con gusto de su pudin.
De hecho, nadie en la mesa aparte de Harry y Lily parecía querer detener la pelea.
—Al menos no terminaré solo y amargado, porque con ese carácter especial que tienes, no creo que nadie llegue a quererte—las mejillas de la niña se sonrojaron violentamente, —imagínate lo horrible que será morir y jamás ser besada por nadie…
—¡Cállate umpa-lumpa!—vociferó, saliendo de su lugar, Zack apenas tuvo tiempo de tragar en seco, sorprendido de haber tocado alguna fibra sensible en la niña. No se lo pensó dos veces, echó a correr mientras Aura lanzando insultos había agarrado un bol con sopa para después correr tras él.
—¡James!—vociferó Lily a su esposo, quien se levantó en un suspiro.
—Ya voy—murmuró por lo bajo, siguiendo el camino en donde ambos niños habían desaparecido, Tim no tardó en seguirlo, ansioso por ver cómo terminaba la pelea, Neville primero impresionado después curioso también le había seguido.
—Bueno, eso fue inesperado—informó Lizzy lo suficientemente alto como para llamar la atención de los restantes.
Dumbledore que hasta el momento había observado el lugar en donde los niños se habían ido, centró por primera vez su atención en la muchacha.
Un jadeó contenido salió de su boca dejando a todos anonadados. Albus Dumbledore pocas veces dejaba entre ver sus sentimientos.
—¿Pasa algo Albus?—cuestionó Arthur, claramente preocupado por el director, sin embargo él no había apartado la vista de la muchacha, quien perturba por el escrutinio se removió incomoda, en la mesa hubo un silencio expectante.
Que terminó hasta que Albus levantó su varita apuntando directamente a la muchacha, Harry actuó por instinto interponiéndose ante el director y la pelirroja quien apretaba los labios calculadora.
—¿Qué está tratando de hacer?—exigió sin intimidarse por el hombre, todos esperaron alguna reacción del director.
—Sólo quiero ver algo…—después suavizó la mirada y bajó lentamente la varita— no es necesario que la protejas de esa manera mi querido muchacho—Harry esperó unos segundos más antes de hacerse a un lado, Lizzy cuadró los hombros, Albus todavía la observaba de esa extraña manera.
—Dígame señorita—soltó despacio, midiendo sus palabras—¿es usted una muggle?—aquello dejo a todos estupefactos.
—¡Por Merlín Dumbledore!—murmuró Lily, claramente nerviosa—ella es una muggle, ya lo sabe—pero Albus no tuvo ninguna reacción, claramente esperando que la adolescente contestará.
—yo…—suspiró con fuerza, ella jamás mostraba un nerviosismo tan palpable pero Dumbledore aun la seguía observando de esa manera y Harry a un lado suyo simplemente parecía estupefacto—lo siento, no entiendo—después frunció el ceño, —no entiendo el motivo de su pregunta, cuando la respuesta es tan obvia—Dumbledore la observó con atención, los presentes no decían ya nada.
—Aparentemente, la respuesta no es obvia—después se acercó un poco más a la joven—¿podría hablar con usted a solas un momento?
—¿Es realmente necesario?—cuestionó el azabache preocupado por lo que el director quería decir a su novia.
—Me temo que sí, no puede esperar—después se levantó dejando en claro que no aceptaría un no por respuesta, pero incluso así, la joven no se movió, Dumbledore suspiró—supongo que el joven Harry puede venir también, si eso la hace sentir más cómoda—la pelirroja observó al azabache quien asintió y después ambos se levantaron siguiendo al director.
—¿Qué fue todo eso?—cuestionó Fred frunciendo ligeramente los labios a su lado George soltó una risita nerviosa.
—La mente de Dumbledore funciona diferente a la de todos nosotros, no deberíamos tratar de entender su comportamiento.
Después ambos se levantaron.
—Tenemos que irnos mamá—Molly, quien se había quedado observando la silla antes ocupada por la muchacha asintió bajando ligeramente la cabeza.
—¿Los veré está noche?
—No es seguro—contestó George—pero iremos mañana a almorzar…—después observó a su padre, quien sinceramente parecía no saber qué hacer.
—Cuídense—él asintió y después de revolver el cabello de Ron ambos se dirigieron a la chimenea.
Lily se levantó casi al instante y desesperada por volver a la normalidad comenzó a apilar los platos sucios, Arthur no tardó en ayudar en la tarea. Ron prefirió escabullirse y corrió tras los tenues gritos de Aura y Zack, Molly se levantó sólo para decir que iría al baño y con velocidad asombrosa desapareció de escena.
*"""*
Dumbledore parecía nervioso, caminaba a pasos rápidos ignorando los gritos infantiles provenientes de algún lugar de la casa, ni siquiera parecía ser consciente de que ambos jóvenes le seguían aunque se hizo obvio que si lo hacía cuando llegó frente a una puerta al final de un pequeño pasillo.
Entonces abrió la puerta con cuidado y haciéndose a un lado permitió la entrada a ambos jóvenes quienes entraron con algo de reticencia, Dumbledore entonces entró y cerró la puerta para después murmurar una serie de hechizos que ninguno de los dos conocía.
La habitación era grande y como casi todo en aquella casa tenía un aire abandonado, habían unas pocas sillas abandonadas alrededor así como trastos llenos de polvo. La habitación claramente había servido para guardar todo aquello que había perdido utilidad.
Harry no pudo evitar sentirse inquieto, no había tenido ninguna comunicación con Dumbledore desde que ambos habían hablado en aquel parque, pero estaba seguro que aquella no era su manera de actuar común.
—Siento mucho todo esto—dijo el viejo luciendo claramente más calmado cuando dejo de lanzar hechizos, su rostro pareció calmado al observar de nuevo a la pelirroja. —Es sólo que… ¿Cuál es su ultimo recuerdo señorita Lizzy?—ella suspiró con fuerza, claramente cansada de la locura del hombre, pero ansiosa por saber qué era lo que estaba pasando.
—Tendría unos cuatro años, fue antes de que me mudara a la calle de William—después frunció el ceño—no recuerdo mucho, era muy pequeña, pero yo estaba riendo mientras mi tía leía algo en voz alta… es todo—Dumbledore no dijo nada por lo que pareció una eternidad.
—Asumo entonces que usted desde pequeña ha estado con su tía—Ginny asintió.
—Así… pero no entiendo a qué viene tanto interrogatorio—después observó al azabache—¿algo está mal con mi tía o con…?
—No debe preocuparse, estoy seguro que ella está bien—la interrumpió.
—Entonces explíquese porque sencillamente no entendemos—aclaró Harry, claramente arto de Dumbledore, el anciano asintió antes de tomar suspirar.
—Durante la cena, rodeados de tantos magos y atentó como me encontraba con tu encantadora hermana, Harry. Me fue imposible notar a la señorita Lizzy como lo hice en el momento en el que ella habló hace unos momentos y… —entonces volvió a observar con atención a la muchacho, —no pude evitar notar algo inusual en ella, su aura si quieren llamar a eso que sentí de alguna manera, no es como la de todos los muggles—Lizzy perdió el color, Harry lucio simplemente sofocado—a lo que me refiero es que ella no es una muggle, no al menos físicamente. No es algo fácil de notar, pero allí está, presente como en los niños magos, algo inestable que necesita ser entrenado, algo diferente… mágico. Usted posee magia señorita Lizzy.
Nadie lo vio venir, ella perdió completamente el color y se acercó lentamente a la silla más cercana, Harry fue incapaz de mostrar reacción, su mirada quemaba en la pelirroja cuando ella buscó a Dumbledore.
—Debe estar bromeando—dijo despacio, con un tono histérico en su voz—yo… yo no puedo… es imposible—Dumbledore le dio la razón asintiendo secamente.
— Esta en lo correcto, incluso si fuese el primer ser mágico en su familia, que es probable y muy usual en este mundo; su nombre debió estar inscrito en el libro de registro de Hogwarts y posteriormente, cuando usted cumpliera once años, su carta debió haber llegado. Nunca Hogwarts se ha olvidado de un niño mágico, todos sin excepción son registrados, no hay trucos—la pelirroja se sintió abrumada, poco entendía aun o en realidad, poco quería entender. Porque todo sonaba inusual, incluso risible.
—Entonces usted debe estar equivocado—murmuró aferrándose a las pocas esperanzas que aún le quedaban—yo he pasado mucho tiempo con Will, tal vez la magia de él se… es…
—La magia no se transfiere a las personas ni los infecta si es lo que quiere decir… —después la observó con atención—lo que parece estar dentro de usted es todo suyo, nada tiene que ver el joven William—Lizzy paso el hecho de que Dumbledore llamará a Harry de esa manera y se enfocó en observarlo a él, quien aún seguía sin emitir reacción.
—Yo no entiendo nada—murmuró dejando entrever lo mal que estaba, el azabache por fin reaccionó y se acercó lo suficiente como para abrazarla después observó feroz a Dumbledore.
—Es totalmente improbable—el anciano negó.
—Pero no imposible—después suspiro con fuerza—creo que hay algo en usted señorita Elizabeth—ella se separó lentamente de Harry, haciendo frente al problema, aunque este aún se mantuvo a su lado—no puedo decirlo con exactitud, es apenas notable. Pero parece un hechizo, lo que sea que signifique, usted está bajo algún tipo de magia—la pelirroja de repente se sintió ultrajada. —Por eso deben entender que yo apuntará con mi varita a usted, quería conocer ese hechizo.
Harry podría decir que después de la semana que había tenido, nada podría ser más raro; pero mientras escuchaba a Dumbledore, sintió que perdería la cabeza, todo parecía una gran mentira en su vida y sabía lo que sentía. Y es que ser lanzando a un mundo donde todos los convencionalismos se quebrantaban y la misma identidad no parecía la correcta, dejaba mucha confusión y dolor en cualquiera.
Pensar que Elizabeth había corrido con una suerte parecida a la suya le causa nauseas.
—¿Hay alguna forma de esclarecer todo esto?—escuchó a su novia preguntar, ella realmente lucia escéptica, claramente sin creer todo lo que Dumbledore le había dicho pero en Harry una brecha ya había sido abierta, esas cosas sucedían en su mundo, esas cosas pasaban.
—Un sencillo hechizo podría demostrarnos qué tipo de magia la protege.
—¿Proteger?—cuestionó el azabache, Dumbledore asintió.
—Una maldición la habría matado en cuestión de horas he incluso si no es así, hubiera sufrido dolores o enfermedades inexplicables, ¿le ha pasado algo así?—Lizzy negó.
—No.
—Entonces no se trata de ninguna maldición ni hechizo pensado para hacerle daño; yo creo que es algo totalmente opuesto pero no lo sabremos hasta observarlo.
—Está bien—murmuró Ginny quien se levantó con lentitud, Harry la observó preocupado—haga lo que vaya a hacer ahora—y con esto se separó de Harry lo suficiente como para mantener una distancia prudente, Dumbledore no lo pensó de veces ya que levantó su varita para después comenzar murmurar algo que ni Harry ni Lizzy y entendieron, parecía latín recitado casi como un cantico.
Y a medida que avanzaba, una luz invisible casi blanca, envolvió a Lizzy quien sorprendida había levantado una de sus manos; lo que fuese que eso significara, sólo parecía confirmar sus sospechas.
Cuando Dumbledore terminó, la luz aún se tomó su tiempo de formar una serie de enredaderas a lo largo del cuerpo de Lizzyy, justo en el pecho estas se fusionaron creando un color rojo que por un momento quemo en los ojos de todos, después desapareció dejando un aire de incredulidad a su alrededor.
—Qué… ¿Qué significa eso?—cuestionó Harry acercándose a una estupefacta Ginny, el anciano sonrió con tristeza, en su cabeza algo realmente horrible parecía haber hecho click.
—hace mucho tiempo…—comenzó con lenta parsimonia, ambos adolescentes prestaron atención, —cuando el mundo mágico aun no decidían alianzas ni poderes, cuando la guerra y las cruzadas entre nosotros eran algo común y los magos morían con relativa facilidad y juventud—sus ojos azules se opacaron un segundos antes de observar con verdadera curiosidad a la muchacha, —había un hechizo de magia muy poderosa que con el paso del tiempo se olvidó, no porque no fuese útil, no porque fuese malo. Solo pasó, es magia poderosa y antigua que requiere de un gran instinto natural, el quererlo con toda el alma… este poderoso conjuro se hacía a la merced de alguien más, así por ejemplo si en un incendio sobrevivían madre e hijo cuando no debía ser así y ambos estaban realmente mal heridos, la madre hacia esta poderosa protección y drenaba su magia hasta el punto en donde terminaba muriendo dejando al niño completamente a salvo, oculto bajo su magia no podía ser encontrado y esa misma magia lo curaba físicamente… Eso es lo que usted tiene señorita Elizabeth, alguien, quién fuese esa persona, porque no necesariamente tenían que ser madre e hijo, drenó su mágica para protegerla.
Elizabeth se sintió enferma cuando Dumbledore terminó con su explicación, al principio se había sentido ultrajada pensando que alguien había hecho algo a su cuerpo o su magia, lo que fuera. Pero ahora, después de la explicación del hombre, una profunda inestabilidad la invadió.
Había habido alguien dispuesto a morir por ella y aquello difícilmente podía dejarse a un lado, en especial cuando aquello significaba que había estado en grave peligro, incluso tal vez prácticamente al borde de la muerte si la explicación de Dumbledore había sido correcta alguien había elegido la vida de ella.
¿Ese alguien había sido su madre? Era confuso, incluso realmente extraño pensar en ella como un ser físico dispuesto a renunciar a su vida.
No porque su tía no le hablará de ella, no porque no supiese de su existencia, porque había visto algunas pocas fotos y en ellas siempre la había observado sonriendo a la cámara. Sino más bien porque aquello sonaba a completa locura, y ella quien ni siquiera recordaba a su madre se sintió de repente enferma.
¿Su tía sabría algo? ¿Por qué no le había dicho nada?
—Yo sé que puede ser mucho para digerir—Dumbledore entonces llenó sus pulmones de aire—alguien bloqueó de alguna manera su contacto con la magia manteniéndola sólo es usted, pero no necesita más pruebas señorita Elizabeth, es usted una bruja.
Y ante esas palabras todo pareció explotar dentro de la cabeza de la pelirroja quien apenas tuvo tiempo de sentarse en el frio piso y cubrir su cara con sus manos escapando de la realidad complemente distorsionada que estaba viviendo.
—¡Lizzy!—vociferó Harry, hincándose frente a ella—escúchame, tienes que tranquilizarte, no es tan malo como parece…
Dumbledore no dijo nada más, observó a los adolescentes una vez más antes de dirigirse con tranquilidad a la puerta necesitaba hablar sobre ello con los Potter. Tenía que haber alguna manera de conocer la historia de la adolescente.
Y aún más importante, tenían que ayudarla a superar aquella gran prueba.
Los adolescentes no se dieron cuenta que se encontraban solos hasta que Lizzy pudo salir del shock para buscar con la mirada, Harry se había sentado a su lado y acariciaba con cuidado su cabello.
—Creo que él quería darnos algo de privacidad—murmuró como respuesta, Lizzy gimió despacio y volvió a acurrucarse con Harry.
—¡Esta todo tan mal!—vociferó con coraje, Harry siguió acariciándola.
—Lo sé, créeme que te comprendo más que nadie—después suspiró con fuerza—aún se siente extraño, ¿sabes? como si no pudiese asimilarlo bien, pero yo lo vi Lizzy, cuando él te lanzó el hechizo algo brilló dentro de ti, algo diferente y especial… mágico.
—¡Yo no quiero esto William!
—Yo tampoco quisiera que tuvieras que pasar por esto, créeme cuando te lo digo—ella bufó.
—Hay magia dentro de mí… alguien se sacrificó por mí… alguien… ¿crees que esa persona fue mi madre?—cuestionó admitiendo lo que de verdad le dolía, Harry la observó con atención.
—Es curioso que pienses en ello, yo estaba reacio a aceptar que había magia dentro de mí y tú pareces…
—Sé que la magia existe—lo interrumpió—no tiene caso negarlo, ya lo has dicho tú. No sería factible ni correcto emberrincharme en ello cuando hay cosas más importantes—y ante esas palabras Harry se dio cuenta que la vieja Lizzy fuerte e independiente salía a la superficie— eso puedo controlarlo… pero el saber qué fue lo que pasó para que alguien diera su vida por la mía parece lo más importante.
—No sé si fue tu madre, Liz—dijo contestando a su primera pregunta— ¿hay algo que tú recuerdes?—la pelirroja frunció el ceño.
—No realmente…—después se cubrió la cara con ambas manos—¡todo esto está mal!—Harry sólo alzó una ceja, Lizzy parecía sobrellevar la buena nueva teniendo momentos de histeria.
—¿Amor?—esperó hasta que ella lo observará para continuar— ya sé que esto parece tan alucinante y que es una completa locura, pero esto no cambia nada—después sonrió—tú misma me lo dijiste, tener magia no cambia lo que siento por ti ni tampoco lo que los demás sienten por ti, eres sólo tú y ahora conoces más de tu pasado—ella se removió incomoda.
—No lo entiendes—tomó aire precipitadamente—es todo diferente porque tú sabías que algo te faltaba, tenías ese momento en blanco y una historia que no conocías a tus espaldas… yo, yo en cambio me siento profundamente engañando, incomoda y ultrajada—Harry se estremeció ante sus palabras, ella suspiró—¿entiendes que algo verdaderamente malo debió haber pasado para que mi madre drenara su magia por mí?
Harry por fin fue consciente de ello, Lizzy así como él parecía haber estado en grave peligro.
—Tiene que estar relacionado con Voldemort—dijo despacio—quiero decir, eres apenas un año menor que yo, estoy seguro que cuando naciste la guerra mágica estaba aún en apogeo y si no es así aún existe la posibilidad de que a tu madre la estuvieran persiguiendo los locos que estaban a merced de él—Lizzy frunció el ceño.
Desde aquella perspectiva todo sonaba más lógico, en especial si se tomaba en cuenta que Harry hablaba de aquellos momentos como verdaderos tiempos oscuros. ¿Había sido su madre acequiada como habían sido los padres de Harry?
Pero luego también estaba el hecho de que su tía jamás había mencionado nada, ni una sola palabra sobre esto… como si no hubiese pasado nunca y su madre en realidad hubiese muerto por el accidente automovilístico que ella se había asegurado de hacer creer.
—¿En qué piensas? —Lizzy observó a Harry antes de contestar.
—¿Crees qué mi tía sabe algo de esto?
—Janeth nunca dijo nada, ni siquiera daba muestras de saber acerca de la magia—dijo Harry con tranquilidad, sus pensamientos claramente iban por el mismo rumbo que los de Lizzy.
¿Por qué Janeth había decidido inventar toda una historia diferente alrededor de Lizzy?
—Ella puede conocer todo, sin embargo—después soltó un suspiro, —lo peor es que no puedo preguntárselo, ni siquiera sé dónde está ahora—Harry le dio la razón con un asentimiento de cabeza.
—Eso reduce nuestras posibilidades de saber algo, pero te mandará alguna carta tarde o temprano y con ella podremos tratar de localizarla, incluso deberíamos llamar a la revista en donde trabaja, tal vez alguien allí sepa dónde está—Lizzy asintió apenas segura, la verdad era que no lo creía muy posible.
Hablar con su tía le causaba una clase de pavor extraño.
—Por ahora preferiría adecuarme a esta nueva información—murmuró antes de volver a observar el piso.
Aquello hizo que Harry frunciera el ceño y por unos segundos nadie dijo nada, hasta que el azabache buscó en uno de los bolsos de su chamarra para después sacar su varita.
—Mira Lizz—ella pareció estupefacta cuando observó la varita—no te la había enseñado, ¿verdad?—no espero la negativa, simplemente murmuró quedadamente el primer hechizo que había conocido en aquel mundo. —Lumus—y la luz inundo el lugar.
Lizzy pareció fascinada, no era la primera vez que veía magia, Lily había utilizado su varita en la cocina por la mañana y James había convocado su capa desde el perchero antes de que llegaran a aquel lugar, pero que fuera Harry el que practicara la magia hacia todo más real.
—Nox—la luz desapareció en seguida, después Harry observó a la pelirroja y estiró su varita a ella—puedes intentarlo aunque no sé qué vaya a pasar, ¿no menciono Dumbledore que tu magia había estado atrapada dentro de ti?
Ella escuchó a medias, su atención se encontraba en el palito de madera que ahora se sentía correcto y necesario en su mano, aunque también incomodo, como si no le perteneciera.
—Lumus—murmuró sin siquiera meditarlo. Al principio no sucedió nada y ella se sintió terriblemente decepcionada, después como un rayo, la varita pareció explotar en su mana dejándola cegada por unos segundos antes de que todo volviera a su normalidad.
No pasó mucho antes de que Harry le arrebatará su varita claramente nervioso.
—¿viste…?
—Preferiría no volver a intentarlo—al interrumpió—es obvio que tu magia se encuentra reprimida o algo así—ella no dijo nada ante ese hecho.
—¿No sientes nada?—él frunció el ceño.
—¿Qué debería sentir?
—No lo sé, supongo que aun albergaba las esperanzas de que todo fuese una gran confusión, es extraño saber que no es así—después observó su propia mano—es raro pensar que dentro de mí hay magia.
—Es raro pensar que tú estás relacionada con todo este mundo—corrigió Harry.
—Esto no cambia nada, ya lo dijiste y de todos modos en poco tiempo cumpliré los diecisiete, prácticamente soy mayor de edad y toda mi vida he crecido como muggle así que no necesito nada más.
—¿Ni siquiera saber qué pasó?—ella frunció el ceño.
—Eso es punto y aparte, me refiero a que no quiero continuar con nada de esto, digo. Tú no tuviste elección, Lily y James no te dejaron escoger, pero yo si la tengo y pienso que las cosas están bien como están—Harry la observó incrédulo.
—¿No crees qué te estas precipitando?
—No—negó con énfasis—de todos modos no gano nada con querer, James y Lily te quieren alejado de la magia y entrar en ella, porque ellos realmente no podrían decirme que no, sería alejarme de ti—después frunció el ceño—y tomar clases como tú me parece un gran riesgo. Luego también está Aura, ella me necesita y mi escuela por supuesto, estoy solo de vacaciones—entonces observó la mirada aun incrédula de Harry, —tú estás relacionado con este mundo William, pero mi única relación murió con mi madre, si nuestras hipótesis con correctas y mi tía no quiere saber nada de este mundo no tiene gran caso que yo intente entrar en él.
—¿Cómo puedes tomar una decisión tan importante sin siquiera pensar en ella?
—No hay mucho qué pensar—dijo más calmada, la explosión de magia con la varita de Harry la había vuelto a sus cabales y la realidad había caído sobre ella dejándole en claro su posición— le diré al señor Dumbledore que no quiero adentrarme en la magia—después acarició la mejilla de Harry—además, si en algún momento me arrepiento siempre puedo acudir a ti para que me enseñes. No es realmente importante.
Y ante aquella confesión, lo besó con fuerza y entrega.
En su futuro inmediato, nada parecía realmente difícil.
*"""*
Dumbledore observó la cara incrédula de los presentes, nadie parcia saber qué decir ante aquella confesión. Estaban todos sentados en la sala, incluso los adolescentes quienes ahora parecían simplemente sorprendidos.
Aura sentada junto a Tim se retorcía con violencia. Claramente la idea de que Lizzy también tuviera magia la había desestabilizado, algo extraño si se tomaba en cuenta que ella parecía simplemente aceptar todo con suma facilidad.
—Pero la tía Janeth jamás dijo nada—murmuró despacio, la atención de los presentes se concentró en ella, Molly visiblemente nerviosa se restregó ambas manos sobre su delantal, algo en su mirada esperanzada preocupo a Dumbledore. —Ella una vez me enseño todas esas fotos de la madre de Lizzy, ¿sabe? Tenía un cabello pelirrojo bastante bonito y su mirada era azul claro…—pareció perderse en sus cavilaciones por un momento antes de concentrar su atención en el mago—ella simplemente dijo que había muerto en un accidente automovilístico—después frunció los labios y se removió incomoda.
Parecía simplemente inquieta, aun no acababa de aceptar la buena nueva. Ni siquiera pareció importarle que aún tenía algo de sopa sobre el cabello, Zack alejado de ella todo lo posible estaba bañado de sopa pero tampoco se quejaba, él también parecía sorprendido.
—Pero… ¿cómo? Quiero decir, nosotros nos hubiésemos dado cuenta de algo—cuestionó Lily, sentada a un lado de su esposo, él asintió.
—Como les dije, está magia antigua sirve para no ser encontrada, Elizabeth está protegida por ella, puede incluso ser que su magia se encuentre reprimida dentro de ella—Lily lucio aun algo escéptica.
—¿Entonces cómo es que usted se dio cuenta?
—uU hechizo tan fuerte no se puede pasar por alto, menos si es para un viejo como yo, que he visto mucho en mi vida—dijo claro, queriéndoles hacer entender—y su magia parece la de un niño queriendo salir pero sin posibilidad de hacerlo, eso también se puede notar—Lily dejo salir el aire con reticencia.
—¿Cómo está ella?
—Está con William—contestó Dumbledore a la niña—estoy seguro que ahora está mejor—los ojos de la pequeña mostraron una profunda tristeza que Dumbledore no había notado antes, parecía simplemente derrotada y aquello fue una sorpresa para él quien se había dado cuenta de lo traviesa y llena de vitalidad que era.
—¿Podría verla?—James la observó con incredulidad, Aura posiblemente hubiese exigido estar con su familia, en cambio, estaba pidiendo permiso.
—Antes quisiera que no dijeras todo lo que sepas sobre la señora Janeth—dijo el viejo, la niña suspiró.
—Ella está de viaje—parca apretó los labios—no sé dónde está si es lo que busca saber—su respuesta filosa no pareció importarle a Dumbledore.
Pero no hubo necesidad de decirle nada más, de repente las risas de Harry y Lizzy inundaron el lugar y ellos aparecieron caminando por el pasillo hacia la sala, ella no parecía realmente preocupada, incluso lucia relajada igual que él.
—...él fue el que me golpeó primero y…
Harry se interrumpió al instante al observar a los presentes, los señores Weasley junto a Ron, sus padres y los gemelos, Neville, Dumbledore y Aura parecían observarlos, u observarla con verdadero interés.
Claramente Dumbledore ya había dado la notica y por la mueca que hizo la pelirroja, aquello no pareció gustarle en lo más mínimo.
—Confío en que se encuentre mejor—Lizzy asintió a Dumbledore.
—Así es—no pareció siquiera nerviosa cuando habló—y veo que usted se tomó la molestia de informar a todos—y cuando dijo aquello observó con especial énfasis a los Weasley, claramente sin entender qué tenían que ver ellos con todo aquel lio.
—Pensé que le sería más fácil de esa manera, siempre es bueno tener ayuda de otros lados—dijo con tranquilidad, porque tenía razón.
Si había decidido decir a todos ellos la verdad era porque pensaba que Lizzy necesitaba personas que supieran apoyarla y cuidarla y los Wealey harían muy bien ese papel.
Harry quien había notado a Aura, no pudo evitar fruncir el ceño. A aquellas alturas su hermana estaría saltando sobre ellos, sin embargo, allí estaba, aun sentada en la silla con los brazos cruzados y la mirada derrotada.
—No debió molestarse—dijo con educación—yo realmente no quiero esa ayuda.
—¿A qué te refieres Lizzy?—cuestionó Lily.
—A que no quiero ser parte de este mundo ahora—después se alzó de hombros ante la estupefacción de todos—estoy feliz siendo una simple muggle, no encuentro razones para cambiar eso.
—Pero…—Tim no pudo terminar su oración, no encontró qué decir. No entendía que alguien decidiera declinar lo que era, una bruja o un mago, con tanta facilidad.
—Tengo dieciséis años—dijo con voz lacónica—creo que puedo decidir sobre esto, mi magia o lo que sea puede quedarse donde esta—ante aquella declaración, nadie se atrevió a decir nada.
— ¿Está totalmente segura?—cuestionó Dumbledore, ella asintió.
—El caso es que mi tía es la única capaz de aclarar todo este embrollo y es lo único que necesito—después negó, —sólo quiero saber qué fue lo que sucedió.
—¿Qué pasa con la protección que tienes?—cuestionó James, Lizzy le sonrió con cansancio.
—Puede quedarse como está, nunca ha afectado mi vida—fue su respuesta, dejando a todos estupefactos.
—Es algo importante lo que estás diciendo—murmuró Lily, ella asintió.
—Lo sé—Dumbledore observó a la pelirroja antes de suspirar.
—Podríamos resolver una parte de todo el misterio. Y seria sencillo, sólo tendría que hacer una prueba mágica con su sangre para rastrear la línea mágica de su madre, sería más fácil saber si ella era nacida muggle o una hija de magos—Lizzy frunció el ceño.
La idea no sonaba tan mal, y no parecía dolorosa. Sólo era un poco de sangre y conocería su línea mágica, o la de su madre porque en aquel momento ella había renunciado a todo lo que aquel mundo le ofrecía.
—Me parece bien—Dumbledore se levantó de donde estaba sentado.
—¡Piffy!—una elfina sonriente apareció frente a ellos, Dumbledore le sonrió.—¿Podrías hacerme un favor querida?—ella chilló.
—¡Piffy estaría feliz de ayudar al maestro Dumbledore!—y entonces el anciano le dio algunas instrucciones que ella juró seguir a rajatabla. Sólo tenía que aparecer en su oficina y traer un pergamino especial que guardaba en el cajón inferior derecho de su escritorio, allí también encontraría una pequeña pluma afilada y un tintero sin tinta.
Cuando la elfina desapareció, Dumbledore observó a la joven con interés renovado.
—No es un procedimiento complicado—comenzó a explicar ganándose la atención de los presentes en su totalidad— sólo tendría que poner algunas gotas en el tintero y esperar unos cinco minutos, después solo basta con escribir su nombre en el pergamino y eso es todo —ella asintió.
—Eso parece mucho más fácil de lo que le hizo a Harry—interrumpió James, el azabache pareció curioso, jamás había pensado mucho en cómo habían sabido sobre su identidad.
—El caso de Harry era mucho más especial—dijo con voz serena—existía la posibilidad de que se tratará de alguna trampa o de magia negra muy poderosa suplantando una identidad—Harry frunció ambas cejas, Dumbledore había pensado claramente que se podía tratar de una trampa—el hechizo que utilicé en Harry no comete errores, por eso es tan poderoso—continuó explicando, —en cambio con la señorita Elizabeth sabemos quién es, es más fiable utilizar este método—todos parecieron aceptar la descripción y cuando la elfina apareció, la pelirroja no lo pensó mucho, estiró su mano derecha a Dumbledore quien hizo un pequeño corte antes de que cayeran algunas gotas de sangre al tintero.
—Pensé que sólo el ministerio contaba con ese tipo de pergaminos—interrumpió Albus en los cinco minutos de espera, Dumbledore sonrió travieso.
—Hace mucho hice algunas investigaciones respecto a las líneas de sangre mágica más comunes y me pareció un artefacto tan interesante que decidí quedármelo cuando terminé la investigación.
Nadie reprochó nada, parecía una conducta normal en el profesor cargar con algo totalmente improbable.
—¿Entonces sólo dirá quiénes son los padres o abuelos de mi madre?—Dumbledore asintió.
—O de su padre si me permite decirlo—ella pareció estupefacta ante la revelación.
—No sé quién es mi padre—murmuró despacio, la idea de que fuese él y no su madre, el que dio su vida por la de ella la puso nerviosa. Janeth jamás había mencionado la existencia de un padre y cuando lizzy había tenido suficiente edad como para entender y cuestionar, su tía le había dicho con mucho tacto que no sabía de quién se trataba.
Aquello había dejado a la pelirroja en el limbo hasta que su tía le había dicho que había muerto antes de que ella llegara a conocerlo, y que su madre embarazada y deprimida se había negado a hablar de él, pero que había existido y había estado con su madre.
Lizzy entonces no se había cuestionado ya nada más, la idea de que jamás sabría nada de él la había acongojado pero saber que estaba muerto era una buena forma, sana y rápida, de dar punto final a aquella historia.
—Quiero decir…—murmuró despacio cuando sintió la mirada incrédula y general que todos le estaban dando—él murió antes de que yo naciera y mi madre no le sobrevivió mucho tiempo, así que nunca pudo decirme quien era ni siquiera mi tía lo sabe.
Harry apretó su hombro con cariño, aquello parecía ser una posibilidad real y sabía que dejaba a Lizzy con una creciente ola de pánico.
—Pues lo averiguaremos—dijo el anciano metiendo la punta de la pluma en el tintero, sin proponérselo la pelirroja así como los demás, se acercó a Dumbledore con la respiración contenida.
—¿Podría darme su nombre completo señorita Elizabeth?
—Elizabeth Janeth Alcott—murmuró impaciente.
El pergamino voló sobre ellos cuando Dumbledore escribió rayando el papel el nombre de la muchacha. Nada paso por unos minutos.
—¿No debería haber aparecido algo?—cuestionó James, el anciano asintió y observó curioso a la pelirroja.
—¿Está su nombre bien escrito señorita Elizabeth?—ella asintió frunciendo el ceño.
—Sí, ese es mi nombre.
—¿Es el apellido de soltera de su madre?—ella asintió, sin entender realmente—podría ser que el pergamino tarde en reconocerla porque su magia está relacionada con su padre, entonces el apellido no dice mucho—ella se mordió el labio, estaba nerviosa.
—¿entonces qué…?—no pudo decir nada más, el pergamino había comenzado a colorearse por los bordes de una extraña manera.
—Aquí está—dijo el anciano—hay un pergamino que sólo utiliza nombres pero este más eficaz, si su nombre no aparece comienzo a buscar el origen de su sangre, tomará más tiempo pero tiene el mismo resultado.
La espera pareció eterna hasta que el pergamino se limpió por su propia cuenta, volviendo a su color natural.
Fue entonces cuando todo se volvió una confusión.
El nombre de Elizabeth apareció y bajo este hubo tres iniciales. La G, la M, y la W.
Dumbledore volvió a perder los papeles y sus ojos se abriendo desmesuradamente, sin embargo nadie entendió la reacción hasta que su nombre comenzó a conectarse en una larga línea hacia la derecha, el pergamino se expandía por arte de magia y cuando la línea terminó, se formaron siete ramas.
—¿Qué es eso?—cuestionó ella sin entender, había pensado en un árbol genealógico en donde sus padres estarían sobre ella, no en siete líneas a su derecha. Dumbledore negó sin contestar.
Todo comenzó a ir realmente mal cuando la primera línea se llenó con un pulcro y extraño nombre.
William Arthur Weasley.
A su lado Lily soltó un grito de sorpresa y frente a ella Molly abrió los ojos con tanta fuerza que de ellos comenzaron a saltar gruesas lágrimas.
El tiempo se detuvo mientras el pergamino se llenaba y a un lado de William Weasley se unía en una pequeña línea plateada el nombre francés de una mujer.
Pero el pergamino no se detuvo, la ramificación siguió en ese orden con el nombre de Charles Weasley, después con el de Percival Ignatius Weasley, las otras dos ramificaciones se volvieron un poco más oscuras y gruesas, uniendo de esa manera los siguientes nombres que aparecieron en un margen de tiempo casi igual: Fred Weasley y George Weasley.
El ambiente en la sala podía cortarse con un cuchillo, aunque Lizzy seguía sin entender, los últimos dos nombres, incluso los dos primeros parecían conocidos. Pero no podía asociarlos con nada.
Fue hasta que la última ramificación se mostró, que ella por fin se dio cuenta de la reacción que casi todo estaban teniendo.
Ronald Bilius Weasley
—¡Pero si ese soy yo!—vociferó el pelirrojo con la cara totalmente roja y la mirada estupefacta. Ver aparecer a tus hermanos en la línea mágica de alguien que ni conocías era una cosa, pero ver aparecer tu propio nombre estaba fuera de toda lógica.
Pero las cosas no se pusieron verdaderamente mal hasta que los siete nombres se unieron a otros dos encima de ellos.
Arthur Weasley y Molly Weasley/Prewett
Lo último que escuchó antes de que entrara en shock fue el grito feroz y sorprendido de una mujer, probablemente Molly.
*"""*
Probablemente deben pensar que está actualización no es más que un sueño, yo así lo siento. Ha pasado tanto tiempo que cuando terminé el capítulo me volví desidiosa porque ya había pasado mucho tiempo y ya me daba cierta flojera, pero seguía escribiendo la historia y recibiendo todoso sus mensajes de ánimo. Así fue como me di cuenta que aún habían muchas personas por acá que esperaban esta actualización y dije: Ya es hora.
Así que aquí estoy, tengo muchas excusas, como imaginaran, estoy a punto de salir y estuve arreglando todo mi desastre además de buscar universidad y todo eso. Lamento mucho la tardanza, ahorita estoy en eximentes finales, será una semana y después espero poder volver a retomar el ritmo de la historia, sólo que ya no quería dejarlos esperar más.
En fin… ¡lo siento mucho! Y sí, espero que a pesar de todo este tiempo hayan podido llegar hasta aquí. Por último, contestó todos los reviews acumulados:
Luli-Potter: ¡Hola! Antes que nada, muchas gracias por comentar :D Aunque no lo creas fue muy grato leer tu review, sobre todo porque compartiste la manera en la que sentías a Harry-William y Lizzy-Ginny, fue interesante dame cuenta que no era la única que sentía eso, que cuando hablaba de William o de Lizzy era como si fuesen dos personas físicamente parecidas pero psicológicamente diferentes, perfectos para interactuar con Lily, James, Sirius, Remus… Ahora, con respecto al capítulo anterior concuerdo contigo, fue algo denso y estoy segura que este capítulo también lo fue, pero me alegro que a pesar de todo de haya gustado y espero que te guste este :D Gracias por la corrección, le di una checada a este capítulo y creo que no hay tanto error de tipeo pero Word a veces se pone como loco. ¡Te deseo mucha suerte para los exámenes que tienes que rendir! Vas a ver que todo va a salir bien, te lo dice alguien que una vez en su pasado rindió el mismo número de exámenes y con gran estrés y demasiado pesimismo a cuestas logró sacarlos todos. En fin, ¡Cuídate mucho! Gracias de nuevo por el comentario tan largo y un beso de regreso para ti.
Lunarisita: ¡Holaaa! Tienes razón, hace mucho que no sabía de ti, aunque te comprendo, la escuela a veces es asfixiante y primero son los estudios :D espero que te haya ido muy bien en el curso y en todas las otras actividades que tenías pendiente y me alegro mucho que tu regreso haya sido tanto provechoso (mujer que alcanzaste a leer tres capítulos y eso es mucho si se toma en cuenta que yo duro en actualizar)
Guest: ¡Hola! Gracias a ti por leer el capítulo, esperó que también leas este y sí… lamento mucho la tardanza.
Arii Black-18: ¡MUCHAS GRACIAS!
xXm3ch3Xx: ¡Hola¡ ¿Qué te puedo decir? amo los reviews largos y el tuyo es perfecto por eso y creo que tienes razón, Sirius jamás podrá perdonarse el hecho de que no haya estado junto a Regulus, con James las cosas serán difíciles, él estuvo tanto tiempo pensando que Harry estaba muerto, que el temor de perderlo no le dejara ver lo maduro que es su hijo. Con respecto a Ginny, creo que expusiste los puntos más importantes, ella vivirá un momento muy difícil porque está acostumbrada a que los adultos confíen en ella y en sus capacidades y Molly es… un poquito sobreprotectora. Los gemelos también son un punto muy importante, porque su reacción hacia Harry es totalmente diferente, de hecho, pienso que Zack tendrá un futuro en la historia mucho más difícil. En fin, ¿Qué más te puedo decir? me encanta que comentes, porque se ve que leer el capítulo. Muchas gracias por todas tus palabras de aliento y de nuevo… lamento terriblemente la tardanza.
Hanna27: ¡Gracias! me gusta que el capítulo te guste :D y tienes razón, el capítulo anterior fue más la relación de Harry con Sirius, aunque no te preocupes, James también tendrá sus momentos, te lo prometo. Y bueno, aún faltan las reacciones de la familia, pero ya todos saben que Ginny es Lizzy.
Lillieblack: ¡Hola a ti también! Sirius es un padrino muy inteligente, sólo de una cabeza como la suya podía salir tal idea. Tienes razón, Lily es muy perspicaz pero James por otro lado, simplemente está en la pura negación. Y bueno, ya tenemos el primer encuentro de Ginny con los Weasley, ¿Qué te pareció? ¡Muchas gracias por tu review!
ArianaDW: ¡Gracias! la escuela se ha vuelto un poco dolor de cabeza, pero ya voy para afuera así que como que me ha entrado la nostalgia… en fin, me pone feliz saber que el capítulo te gustó tanto y sí, yo quería que Harry Sirius tuvieran sus propios momentos familiares. Espero que este capítulo haya sido de tu agrado y en el siguiente, veremos más las reacciones de todos, en especial la de Ginny y la de Molly. En serio, muchas gracias, que bueno que la historia te guste tanto.
XohePotter: jaja, ¡Gracias! entonces sí era un alago… Si quieres un consejo, escucha las criticas pero no te limites, si de verdad quieres escribir, sólo hazlo, la única manera de mejorar es por la práctica, y si un una crítica te sirve, tómala, sino no dejes que te afecte. ¡Y tienes razón! Potterfics ya no es lo que era, antes encontrabas verdaderas historias tesoro, ahora es más difícil que encontrar oro. En fin, Hermione será parte esencial en algún momento, pero creo que sin Harry, Ron y Hermione son sólo amigos, no mejores amigos, así que a ella la conocerá más adelante. ¡Ya me entro la curiosidad! Entré a tu perfil y vi que estabas haciendo una historia que me llamó la atención, ahora mismo estoy leyéndola poco a poco y en cuanto terminé… ¡te dejo mi review! Cuídate mucho, chica.
Ari: ¡Hola! Jeje, tu comentario me causo un poquito de risa… ¡perdón de nuevo! Tardé meses en actualizar y en el capítulo tú esperabas que actualizara en uno o dos días…
Susy Snape: jaja… sí! Sirius (o el pulposo, como le llamaste) tiene una mente maligna y muy inteligente y además, es el mejor padrino del mundo :D espero que este capítulo te haya gustado, cuídate mucho.
Paoo15: ¡hola! Me emociona saber que se unen nuevos lectores y más me emociona saber que la historia te gusto tanto por toda lo que ya escribiste. ¡Yo también amo este tipo de historias! En fin, espero que después de tanto tiempo aún sigas la historia, ¡gracias por tu review!
OCEANO: YA ACTUALICÉ EEEÉ EEEÉ EEEÉ! :D
MarcoAL: ¡Gracias! me emociona leer comentarios de nuevos lectores… :D muchas grcias… y espero que este capítulo haya valido la pena… y gracias por la compresión.
Saariitaa:¡que bueno que te guste la historia! Y… bueno, dure mucho en actualizar, pero tenía la cabeza en mil partes diferentes así queestoy un poquito avergonzada. ¡muchas gracias!
Anycullen93: ¡muchas gracias! ¿de verdad has leído y releído? Eso es impresionante y me pone muy feliz. Espero que el nuevo capítulo haya sido de tu agrado.
Oceano: ¿Qué te puedo decir? muchas gracias por tu mensaje de animo, a pesar del tiempo que ha pasado es obvio que te gusta mucho la historia y que esperabas ansiossa el siguiente capítulo, tu comentario fue el bálsamo que me faltaba para saber que tenía que actualizar pronto.
