N/A: ¡Hola!

Muchísimas gracias por los reviews que me habéis dejado con el capítulo anterior! :D

Sin duda vuestros mensajes me alegran el día.

Y sí, sé que a cualquier persona que se considere tan fan del Harmony como yo - o al menos que haya podido verlo donde otros no lo han hecho, negándose a conformarse con lo que JK nos ha dado -, no le agrada ver a Ron y a Hermione juntos, pero insisto en que mucho menos me gusta a mí escribirlos. Es algo que me cuesta porque, la verdad, me parece del todo incorrecto que dos personas tan opuestas mantengan una relación amorosa, pero bueno, la autora así lo ha escrito y no nos queda de otra que atenernos a sus normas... Por eso me obligo a seguir su línea, para después poder ir curvándola hasta llevar la historia al punto que yo deseo, con las parejas que yo considero habrían quedado mejor que las que Rowling nos ha "regalado". Es mi opinión, al fin y al cabo y tengo el permiso de la autora para ponerla en práctica jajaja. Que no se diga que lo desaprovecho.

Bien. Ahora será mejor que me deje de cháchara y que os deje con el capítulo.

Espero que os guste!

Un saludo enorme a todos y muchísimas gracias por leerme y obsequiarme con esos mensajes que me dejáis!

Hasta la próxima! :D

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Capítulo 14: Extrañeza

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Harry se removió incómodo en el sofá. Trataba de concentrarse en el libro que tenía abierto sobre su regazo y del cual debía leer los dos capítulos encomendados por el profesor Binns para poder escribir la redacción que les había impuesto entregar la semana próxima, pero le resultaba complicado hacerlo cuando, frente a él, Ron y Hermione compartían un sofá y no dejaban de desconcentrarlo. ¿Cómo? Pues, por ejemplo, besándose como si él no estuviera allí sintiéndose incómodo por estar presente en una escena de pareja que deberían de compartir cuando no hubiera nadie delante.

No era que pensara que la gente no tenía derecho a hacer esa clase de muestras de afecto en público, pero de veras que le costaba habituarse a ver a sus dos mejores amigos en una situación tan íntima. Habría preferido que siguieran comportándose como lo habían hecho hasta hacía unos días, antes de que Ron decidiera besarla por primera vez en público una vez finalizadas las pruebas de acceso al equipo de Quidditch. Pero era como si después de ese primer arrebato se hubiera liberado al fin a la bestia que ambos habían contenido por tanto tiempo porque, hasta entonces, los dos se habían comportado como si en realidad eso de ser novios no fuera más que una etiqueta sin significado. Nunca, hasta ese día en las gradas del estadio, los había visto compartir un beso. Ni siquiera una casta caricia de labios contra mejilla. Tampoco los había visto pasear agarrados de la mano ni decirse confidencias al oído. Habían sido simplemente Ron y Hermione, amigos que discutían entre sí por las tonterías más grandes del mundo.

De hecho, su discreción había sido tal, que todas aquellas personas de su círculo – y también los demás alumnos del colegio, se quedaron de piedra cuando los vieron ingresando en el Gran Comedor la mañana siguiente de las pruebas de acceso al equipo de Gryffindor tomados de la mano, como si no pudieran creerse que esos dos fueran en verdad Ron y Hermione. Aquellos que lo sabían tampoco pudieron ocultar su sorpresa, incluido Harry, quien de un momento a otro se encontró a sí mismo compartiendo una mirada extraña con una Ginny que tenía su ceño fruncido mientras parecía debatirse entre seguir mirando a su hermano y a Hermione, o sin embargo fijar su total atención en el moreno.

'Así que… vosotros dos…'

Había dicho Neville Longbottom cuando la pareja tomó asiento en la mesa, a su lado. Y a Harry no le pasó desapercibido el tono de voz de incredulidad que empleó, como tampoco la mirada que Hermione le había enviado a su compañero de curso y amigo, al igual que si estuviera viendo en ese momento cómo le salía un cuerno en el entrecejo y tuviera ganas de preguntarle si es que acaso no lo había visto venir después de todos los sucesos del curso anterior.

'Somos novios'

Ron había dicho aquello después de que Neville no terminara la frase, como si los demás no hubieran podido interpretar a la perfección lo que las palabras del chico aludían y fuera preciso aclararlo.

Harry se fijó en la sonrisa soñadora que bailaba en los labios de su mejor amigo mientras lo veía abrazar a Hermione por el costado, atrayéndola hacia él, y enarcó una ceja al ver que su castaña amiga no parecía demasiado cómoda con aquel gesto por la forma en la que, de soslayo, contemplaba a Ron. Sus miradas se cruzaron y ella echó un rápido vistazo a los lados mientras fruncía los labios antes de volver a posar sus orbes sobre él, dándole a entender que en realidad lo que no le agradaba en absoluto era que atrajeran tanta atención y que los ojos de los más curiosos estuvieran en ese momento puestos sobre ellos como si no hubiera nada más interesante en el mundo. Harry se encogió de hombros, como expresando que pronto dejarían de ser la novedad y que la atención se centraría en cualquier otra cosa, y Hermione lo comprendió, sonriéndole débilmente a modo de agradecimiento.

'¿Y desde cuándo estáis juntos, si puede saberse?'

Esa pregunta había sido formulada por Parvati Patil, detrás de la cual se ocultaba una Lavender Brown que parecía estar orando porque se la tragara la tierra. Harry vio que Hermione enrojecía, pero en esta ocasión pareciendo molesta más que cohibida, y que abría la boca para rebatir.

'Y eso a ti es algo que no te incumbe, ¿no es así?'

La castaña frunció el ceño y miró a Ginny con la boca entreabierta, como si no pudiera creerse que hubiera sido más rápida que ella y mucho menos el que hubiera intervenido pareciendo que le hacía la burla a su compañera de casa al emplear el mismo tono cantarín que ella. Sin embargo, al ver que Parvati no sólo se quedaba callada sino que los demás habían decidido dar por finalizada la ronda de Ron y Hermione tienen monos en la cara, miradlos, terminó por vocalizarle las palabras te debo una a la joven pelirroja. Ginny simplemente le sonrió y, enviándole antes a Harry una mirada, se había volteado para proseguir conversando con un par de alumnas de su año con las que compartía dormitorio, como si nada hubiera sucedido.

'Me temo que seremos la comidilla del colegio'

'Tranquila, pronto se les pasará' le había respondido Ron a Hermione antes de meterse en la boca una magdalena entera. La castaña arrugó la nariz con disgusto y de nuevo miró a Harry quien, con una extraña sensación en el estómago, eludió sus ojos y se dispuso a seguir comiendo sus tostadas con mermelada de frambuesa.

Porque si al moreno se le había hecho raro el verlos besarse, más lo había sido el que hicieran al fin pública su relación y por eso estaba seguro, debido a las sensaciones que sentía cada vez que los veía caminar agarrados de la mano o compartir un beso, por casto que éste fuera, de que tardaría tiempo en habituarse a ese nuevo estatus en el que se encontraban. Y sabía que Ron y Hermione no eran verdaderamente conscientes de cómo se sentía, pero ahora el moreno no podía evitar notar como si estorbara, al igual que si se tratara de un mal tercio que haría un gran favor al mundo si desapareciese.

Por esa razón quizás se sentía incómodo en ese momento frente a ellos, aún cuando había sido Hermione quien había insistido en que los tres hicieran juntos los deberes, como en los viejos tiempos. Harry había aceptado porque sabía cómo era la castaña en cuanto a sus estudios se trataba y suponía que lograría controlarse, pero jamás habría podido imaginar que Ron fuera del tipo insistente que incluso llegaba a aburrir. Hermione, quien parecía debatirse entre una cosa u otra, no le decía nada a pesar de la cantidad de veces que Ron la había interrumpido en su lectura para darle un beso, pero se notaba que de igual forma se sentía contrariada. Era como si quisiera besarlo, pero no le pareciera el momento de hacerlo y Harry, cual violinista solitario en medio de esos dos, tuvo ganas de poder expresarle en voz alta la razón que tenía al pensar eso.

'Ron, necesito mi mano derecha para pasar la página, ¿sabes?' las cejas de Hermione se habían contorsionado en una mueca que Harry nunca le había visto y, por tanto, no supo interpretar si era un gesto de molestia o tal vez perspicaz.

'Puedes hacerlo con la izquierda' le respondió el pelirrojo sonriéndole de medio lado mientras apretaba la mano derecha de Hermione más fuerte contra la de él, acercándola a sus labios. Harry rodó los ojos y de nuevo trató de fijar sus atenciones en el libro.

'Enserio, Ronald, déjame leer esto. Tenemos que entregar el resumen-'

'La semana que viene. Así que hay tiempo de sobra' terminó el pelirrojo por ella mientras que Harry los observaba a ambos por encima de sus gafas redondas, suspirando de cansancio al ver a su mejor amigo tratando de arrebatarle a Hermione el libro de Historia de la Magia de entre sus manos mientras ella lo alejaba todo lo que podía en dirección opuesta.

'Lo mejor es hacerlo en cuanto antes y después… dedicarnos a otros quehaceres' la nariz de Harry se arrugó de forma automática una vez más mientras que una sensación extraña le rondaba la garganta. Suplicó porque su cerebro dejara de formular hipótesis acerca de a qué se había referido Hermione al decir aquello y agitó la cabeza, clavando sus ojos en el libro para leer repetidas veces la palabra rebelión plasmada en la página, hasta que su mente sólo pudo pensar en las batallas entre los trolls y los gigantes del siglo V.

'Pero yo ya me he cansado de leer' la voz de Ron parecía en ese momento la de un niño caprichoso al que le negaban un dulce, y el ojiverde no pudo evitar el volver a mirarlos en el momento justo en el que el pelirrojo se inclinaba sobre Hermione dispuesto a besarla una vez más.

'Ron… no estamos solos. No seas maleducado' le reprochó ella mientras lo esquivaba colocando una mano en su pecho que lo empujaba hacia atrás al tiempo que movía su cabeza a un lado para eludir los labios del pelirrojo.

Hasta que por fin se da cuenta y hace algo para remediarlo, fue algo que atravesó la mente de Harry de una forma fugaz. Los ojos chocolate cayeron sobre los suyos mientras Ron de nuevo tomaba asiento separándose unos centímetros de Hermione y él aspiró una bocanada de aliento, decidiendo que estaba un tanto cansado de ser el violinista allí al ver que su pelirrojo amigo acababa de mirarlo suplicante.

'Por mí podéis…' arrugó levemente los labios al no saber cómo terminar esa frase y se puso en pie 'Yo ya me voy a la cama, así que…' se quedó durante varios segundos mirándolos con el ceño fruncido, percatándose de que Ron le sonreía a modo de agradecimiento mientras que la castaña parecía que le enviaba una disculpa silenciosa por la forma en la que lo miraba.

'Hasta mañana, colega' le dijo el pelirrojo cuando él le susurró las buenas noches a ambos, volteando sobre sus talones y caminando a pasos rápidos hacia su dormitorio, donde se encerró lanzando un suspiro.

Esa noche tardó más tiempo de lo común en dormirse, pero los minutos debía admitir que no se le habían pasado en vano. Hasta que cayó rendido a la una de la madrugada, tuvo tiempo no sólo de escuchar a Hermione lavándose los dientes antes de encerrarse en su dormitorio, sino que también fue capaz de terminar de leer aquellos dos capítulos, de escribir la redacción que debía entregarle al profesor Binns y de progresar en la forma de controlar la estantería mágica de su dormitorio. Cosa que agradeció enormemente a la mañana siguiente, cuando despertó gracias a la claridad que penetraba en su cuarto para ver el tumulto de volúmenes esparcidos por doquier. Lanzando un gruñido tomó la varita de encima de la mesilla de noche, colocó sus gafas sobre el puente de la nariz y de un giro de muñeca logró que todos los libros regresaran al estante para, segundos después, desaparecer hasta que una cantidad normal adornaba las paredes. Todavía no tenía mucha idea de cómo conseguir exactamente eso de vaciar su mente para que aparecieran los tomos ajustados a sus necesidades, pero al menos sí que sabía ya cómo deshacerse de una forma rápida y sencilla de los colapsos.

Acostumbrado como estaba últimamente a dormir poco y aún así sentirse como si hubiera incluso hibernado como los osos, se apresuró a prepararse para el nuevo día antes de bajar al Gran Comedor a desayunar con todos los libros que necesitaría para esa mañana bajo el brazo. Claro que su humor descendió en picado al ver que en la mesa Gryffindor, Ron y Hermione ya se encontraban comiendo sus respectivos desayunos de todos los días mientras ambos mantenían la mirada fija en el periódico matutino. Pensó en sentarse lejos de ellos para no tener que ser testigo de más arrumacos que lo hicieran sentir como el sobrante del grupo, hasta que recordó que al menos en público seguían comportándose como si en realidad sólo tuvieran el título de pareja y nada más.

Se sentó frente a ellos y frunció el ceño al ver sus gestos preocupados todavía clavados en las páginas iniciales de El Profeta, razón suficiente para que todo lo que había pensado hasta ese entonces se le olvidara y se apresurase a preguntar qué sucedía.

'Los ataques se han reanudado. Los Mortífagos han arrasado dos pueblos muggles del norte de Inglaterra' le explicó Hermione mientras lo contemplaba con una clara mirada de preocupación 'Han hecho una masacre' añadió con la voz cortada por la congoja, logrando que Harry sintiera un fuerte nudo instalándose en su pecho. Todo apetito que había sentido al despertarse acababa de desvanecerse después de esa noticia.

'Se aprovechan de los débiles, son unos malditos… unos malditos… aprovechados' escupió Ron con enfado y Harry lo contempló por un momento sin saber si debería de darle la razón o de reírse de su poca elocuencia matutina.

Finalmente optó por asentir en silencio y, tragando saliva, escuchó cómo Hermione relataba los titulares más escabrosos de la noticia a toda velocidad, dándole los detalles de los fallecidos y heridos de aquellas dos comarcas después de que los Mortífagos las hubieran visitado. Cuando la castaña hubo terminado de leer los datos más importantes, le mostró la foto en la que podía verse la marca tenebrosa flotando sobre un conjunto de casas en llamas que a Harry le encogió todavía más el estómago, confirmándole que no sería capaz de comer sin vomitar después.

'Esta tarde comenzaré sin falta a investigar acerca de los Horcruxes' informó a sus amigos, serio.

'Te ayudaré' le dijo Hermione al instante, contemplándolo con el semblante todavía preocupado después de la noticia del periódico.

'Pero nosotros íbamos a-' el pelirrojo se silenció tan pronto como la chica le envió una mirada de advertencia mientras Harry se removía incómodo 'Allí estaremos, compañero'

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Horas más tarde, después de haber cenado, Harry se encontraba en la Sección Prohibida de la biblioteca de Hogwarts contemplando los estantes frente a él aún cuando no tenía idea de por donde debería de empezar a buscar. Llevaba varios minutos caminando por los pasillos como si esperara que la respuesta de lo que necesitaba llegara a él por arte de magia, cuando por fin escuchó pasos acercándose a toda velocidad, acompañados por la voz siseante de su mejor amiga diciendo algo que no fue capaz de captar. Se volteó hacia la derecha y, un par de segundos más tarde, sus ojos estaban fijos en los marrones de Hermione mientras ella parecía enviarle una mirada de disculpa. Ron, detrás de ella, se rascaba la nuca con una mano al tiempo que lo saludaba con la otra y Harry no necesitó más para saber que sus dos mejores amigos habían discutido y por eso se habían retrasado. De todas formas, debía admitir que se alegraba de que estuvieran allí, porque él sólo se sentía más perdido que aguja en un pajar.

'Creo que deberíamos empezar por lo más básico' comentó Hermione en un susurro apenas audible, rompiendo al fin el silencio sepulcral que envolvía aquella enorme estancia. Harry alzó las cejas esperando que se explicara un poco mejor de lo que lo había hecho y ella, pareciendo molesta, rodó los ojos 'La Historia de Hogwarts, por supuesto'

'Hermione, te has leído ese libro cuatrocientas veces. ¿Todavía no te lo sabes de memoria como para ahorrarnos ese sufrimiento?' ella le envió a Ron una mirada dura y el pelirrojo chistó la lengua a modo de fastidio.

'Tres pares de ojos ven mejor que uno' lanzó Harry antes siquiera de poder pensar en lo que decía. Hermione asintió y les dijo a ambos que iría a buscar el libro y que se reuniría con ellos en la misma mesa que ocupaban siempre, dejándolos solos.

'No ha sido con ánimo de ofenderla, es sólo que no creo que en La Historia de Hogwarts haya nada relevante' comentó el pelirrojo mientras seguía a Harry hacia el lugar acordado, la mesa situada al fondo de la biblioteca entre las estanterías de Defensa Contras las Artes Oscuras y Runas Antiguas 'Enserio dudo que, si en ese libro se dijera algo sospechoso, Hermione no lo hubiera visto ya' añadió al tiempo que apartaba una silla ruidosamente y se dejaba caer sobre ella. Harry, desde su posición, alzó la vista en el momento justo en el que Madame Pince les enviaba a ambos una mirada por encima de sus gafas de pasta cuadrada a modo de advertencia y, sabiendo muy bien que la mujer no tendría reparos en echarlos de la biblioteca, tomó la silla que ocuparía él con sumo cuidado y se sentó '¿Estás bien?' la pregunta de Ron lo pilló por sorpresa e hizo que todas sus atenciones se pusieran en él.

'Sí, ¿por qué lo preguntas?' el pelirrojo se humedeció los labios y acto seguido se encogió de hombros.

'Es sólo que te he notado extraño estos últimos días y, no sé, me preocupo por ti' le dijo mientras lo contemplaba como si quisiera penetrar dentro de su mente 'Espero que no tenga nada que ver con que Hermione y yo…'

'No' negó el ojiverde a toda velocidad, incomodándose al instante por la alusión que su mejor amigo había estado a punto de hacer. En parte era verdad que se había mantenido más ausente de lo habitual debido a esa razón precisamente, pero sabía que eso era algo que jamás debería de decirle a Ron 'No se trata para nada de eso'

'¿Estás seguro? Porque no quiero que pienses que te dejamos de lado ni nada por el estilo' Harry se sintió agradecido porque le dijera aquellas palabras y sonrió de medio lado aún cuando en realidad no tenía muchas ganas de hacerlo.

'Estoy bien, Ron' le comentó 'De todas formas quiero que sepas que comprendo perfectamente que ahora necesitéis tiempo para vosotros solos, así que no pienses que podría deberse a eso, porque ni de lejos' sin embargo, él sabía que en parte así era.

Porque a nadie le agradaba sentarse con sus dos mejores amigos y sentirse como si no debiera estar allí y a Harry eso le sucedía cada vez con más frecuencia según los días iban pasando.

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La primera semana de Octubre ya se había quedado atrás y habían entrado en la segunda a pasos agigantados y viendo cómo las obligaciones engrosaban sus horarios. El equipo de Quidditch ya estaba completo y las prácticas para los partidos, el primero contra la casa Ravenclaw a mediados de Noviembre, habían empezado satisfactoriamente el primer lunes de ese mes. Harry no podía sentirse más orgulloso de los compañeros que habían logrado conseguir su puesto en el equipo, quienes se complementaban tan bien que parecían llevar toda una vida jugando juntos. Ginny, Alfred y Claire Robbinson, de sexto, cuarto y quinto curso respectivamente, conformaban un perfecto trío de cazadores que se movían a una agilidad pasmosa por entre las bludgers que Denis Creevey, también de quinto, y Paige Swanton, de segundo, les enviaban desde sus puestos de golpeadores. Ron parecía encontrarse en mejor forma que nunca frente a los aros, deteniendo un alto tanto por ciento de los quaffles que los tres cazadores le enviaban y fastidiando sin cesar a su hermana por causa de eso, hasta el punto en el que se había creado una competición entre ellos. Todo estaba escrito para que la Copa de Quidditch recayera una vez más en la casa Gryffindor, sobre todo si su buscador, Harry, lograba concentrarse en buscar la snitch dorada en lugar de tener la mente ocupada en otros asuntos que en ese momento no hacían más que distraerlo.

Claro que tampoco era nada fuera de lo común que se encontrara tan en las nubes desde lo que había acontecido en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras días atrás. Y más cuando supo que Remus no le permitiría practicar cierto nivel de magia después de que la profesora VanHoor se lo hubiera contado. Así que el ojiverde había empezado el ED con unas ansias que poco a poco se le habían ido desinflando. Al principio no le había importado demasiado el tener que comenzar con los hechizos más básicos junto con Hermione mientras ambos ayudaban a los alumnos más jóvenes a perfeccionar lo aprendido en sus clases de cuarto año. De hecho, se había encontrado a sí mismo disfrutando del manejo cada vez más preciso de los encantamientos y maldiciones que había aprendido por aquel entonces, compartiendo también el progreso favorable de su mejor amiga quien, antes de lo que incluso la señora Pomfrey había podido esperar, había sido capaz de realizar un Patronus que había iluminado por completo la sala de los Menesteres. Eso, quizá, había sido lo que había hecho que Harry comenzara a sentirse atrasado con respecto a los demás. Y no era que no se alegrara de que Hermione se estuviera recuperando a una velocidad récord, sino que se sentía inútil. No comprendía cómo había sido capaz de aprobar el examen de Aparición sin perder un miembro siquiera y, sin embargo, no ser capaz de invocar un Patronus.

'Ejercicio físico y mental, Potty' le dijo Tonks mientras ambos caminaban codo con codo hacia el Gran Comedor, ya que Ron y Hermione se habían quedado atrás y ella era la única que iba en esa dirección después de que Remus despidiera la clase e indicara que tenía una breve reunión con McGonagall.

'¿Te importaría no llamarme así?' le pidió él, enfadándose sólo de recordar lo poco que había notado la presencia de Malfoy por el colegio. Porque cuando esa serpiente trataba de pasar desapercibida, había que sospechar sin duda alguna.

'¿Por qué no? A mí me parece que es-'

'Malfoy me llama así' le espetó antes de que pudiera terminar esa frase, molesto 'Y lo odio. Así que, por favor, no lo repitas'

'Oh, mira tú… Podría ser genética familiar' Harry enarcó una ceja ante el tono divertido de la Auror. Una, porque no le parecía para nada gracioso. Y dos, porque acababa de recordarle que ella y Draco eran primos y que también lo había sido Sirius, y- 'Hablando del rey de Roma' canturreó Dora de pronto, ganándose su atención y que siguiera la dirección de su mirada grisácea hasta que posó los ojos sobre la figura de Draco Malfoy en persona, dejando de andar al instante y llevando a Tonks a detenerse de forma brusca a su lado '¿Potty?' le preguntó en un susurro, confusa por lo que estaba sucediendo allí cuando vio que el rubio se percataba de su presencia y parecía tomar una pose altanera al tiempo que también se quedaba tieso en el sitio.

Pansy Parkinson lo acompañaba, pero Harry no se percató de su presencia hasta que la morena lanzó un gruñido de protesta.

'Draco, ¿por qué te paras?' preguntó acto seguido, hasta que por fin pareció percatarse de la dirección en la que miraba el rubio y vio a Harry y a Tonks 'Genial, el Premio Anual y su guardaespaldas' comentó con sarcasmo y rodando los ojos.

'Primo, te aconsejo que controles a tu mascota antes de que me vea obligada a aprenderle modales' espetó Dora mientras miraba a la chica con una ceja enarcada.

'¿Mascota?' preguntó Pansy con incredulidad '¿Vas a permitir que me falte así al respeto?'

'Cierra el pico, Parkinson' le espetó el propio Malfoy antes de tomarla del brazo para arrastrarla de una forma muy poco caballerosa hacia un pasillo lateral, donde se perdieron de vista a tal velocidad que Tonks no hizo otra cosa que alzar sus cejas, sorprendida.

'Realmente sabe cómo controlar a las víboras. Un punto para él' comentó mirando al ojiverde, quien simplemente apretó la mandíbula al tiempo que retomaba su andar hacia el Gran Comedor con Tonks pisándole los talones 'Quedamos para mañana a la misma hora' le dijo ella cuando alcanzaron el enorme salón, llevándolo a mirarla con confusión 'Para hacer footing antes de la cena, ya sabes… Realmente tienes que estar muriéndote de hambre por la velocidad a la que me has traído hasta aquí. O eso, o has captado a la perfección lo que quería decirte cuando te comenté que tu magia mejoraría con un buen nivel de ejercicio físico y mental' le explicó, terminando por darle una leve palmada en la espalda antes de dirigirse hacia la mesa de los Aurores, diciéndole que se verían por los pasillos.

Harry lanzó un suspiro y se encaminó hacia la mesa Gryffindor sintiendo cómo su estómago brincaba levemente al ver que Ginny lo saludaba tímidamente agitando a los lados su mano derecha. Él, sintiéndose de cierta forma extraño por el saludo de la pelirroja después de varios días en los que ella había actuado como si el moreno no existiera cuando se veían en las clases del ED y en los entrenamientos de Quidditch, miró a los lados de la chica percatándose de que por primera vez desde que habían empezado el curso, Dean Thomas no estaba posesivamente sentado junto a ella. Tragando saliva y lanzando un suspiro se acercó hacia el hueco que había en el banco al otro lado de donde la pelirroja se sentaba y se acomodó frente a ella.

'¿Qué tal ha ido el ED de hoy?' esa pregunta de Ginny lo desconcertó, puesto que de haberle preguntado si la había visto en la Sala de los Menesteres él habría jurado que así era '¿Remus explicó algo nuevo?' añadió después de que Harry no respondiera al instante.

'Hechizos de-' carraspeó al notar que la voz le temblaba inexplicablemente y se humedeció los labios antes de proseguir hablando 'Hechizos de quinto curso. Nada que no sepas ya' Ginny lo contemplaba con tanta fijación que él se sintió nervioso al comprender que ella esperaba que le dijera algo más, claro que no tenía ni idea de qué podría ser. ¿Preguntarle, tal vez, por qué no había acudido a la lección de Remus de ese día? Abrió la boca, aún sintiéndose inseguro de querer conocer la respuesta, pero fue interrumpido antes siquiera de poder pensar bien en cómo lanzar la pregunta.

'Merlín, me muero de hambre' Harry brincó algo sobresaltado cuando Ron se dejó caer a su lado lanzando un suspiro de cansancio '¿Todavía no han servido la cena?' su hermana lo miró con una ceja enarcada al considerar que aquella era una pregunta innecesaria debido a que podía verse que todavía no había ni una sola bandeja de comida sobre la mesa.

'En unos cinco minutos' le respondió Hermione mientras aparecía al otro lado de la mesa para sentarse al lado de Ginny.

'Si tan segura estabas de la hora a la que se servía la cena, ¿por qué me haces correr como un loco hasta aquí?' Harry miró a sus dos mejores amigos percatándose de que ambos tenían las mejillas sonrosadas y de que respiraban como si acabaran de finalizar una maratón de varios kilómetros 'Habríamos llegado a tiempo dando un paseo como las personas normales'

'El problema, Ronald, es que como Premio Anual no puedo permitirme el llegar tarde a los horarios establecidos a menos que se deba a una razón de peso. Y que yo sepa lo que tú tienes en mente cuando hablas de dar paseos, no es precisamente el caminar sin prisa a lo largo de los pasillos' Ginny ahogó una risa después de la aclaración de la castaña y Harry rodó los ojos al ver que su mejor amigo se sonrojaba todavía más de lo que ya de por sí lo estaba.

'Tampoco debería de tener nada de malo que quiera pasar más tiempo con mi novia' se defendió él en un murmullo.

'Siempre estás pensando en lo mismo, hay que ver' dijo Hermione con tono que sonaba a reproche y que llevó a la pelirroja a menear la cabeza mientras escondía una amplia sonrisa tras sus manos 'Hay cosas mucho más importantes que eso, ¿verdad, Gin?' la aludida se encogió de hombros en una muestra clara de no querer participar en ese debate salido de la nada, en el momento exacto en el que las bandejas de comida hicieron su aparición sobre las mesas del Gran Comedor.

'¡Por fin!' exclamó Ron con ojos brillantes mientras se apresuraba a tomar uno de los cucharones para servir en su plato pasta con albóndigas ante la atenta mirada de su grupo de amigos.

Una vez empezó a comer, Hermione fue la encargada de servir comida en el plato de Harry, en el de Ginny y en el de ella, pasándoles acto seguido la cesta con pan al tiempo que el moreno llenaba de zumo de calabaza las cuatro copas bajo la vigilancia de unos ojos marrones que lo llevaron a contemplar confuso a su mejor amiga. Hermione, quien no se sintió para nada atrapada por haberlo estado observando sino que más bien le sostuvo la mirada, inclinó débilmente la cabeza a un lado para señalarle a la pelirroja sentada a su lado derecho. Harry frunció el ceño y ella repitió el gesto mientras mordía con fuerza su labio inferior. El moreno no comprendió qué quería decirle y se lo demostró encogiéndose de hombros, por lo que Hermione lanzó un suspiro y concentró todas sus atenciones en su plato de comida mientras que Harry dirigía las suyas al frente, encontrándose entonces con una mirada suspicaz de Ginny que le hizo brincar el estómago. Confuso del por qué la chica lo contemplaba con ojos entrecerrados como si lo estuviera acusando en silencio de un delito de estado mayor, agitó levemente la cabeza pensando en que las mujeres se habían vuelto locas y comenzó a comer en silencio aunque sin poder evitar preguntarse qué diablos acababa de suceder.

Horas después, cuando ya estaba sentado en su cama avanzando en su lectura de La Historia de Hogwarts en busca de pistas acerca de los posibles Horcruxes, obtuvo al fin la respuesta a sus preguntas en cuanto Hermione llamó a su puerta pidiéndole permiso para entrar a hablar con él. Harry se lo concedió y dejó el enorme volumen a un lado, en un principio creyendo que ella desearía comentarle algo acerca de sus obligaciones como Premios Anuales puesto que recién llegaba de una de sus guardias. Todavía ataviada con el uniforme del colegio, Hermione entró al cuarto del moreno y avanzó hasta la cama, donde tomó asiento a los pies de ésta mientras Harry veía cómo alisaba las tablillas de la falda con movimientos pausados, como si no supiera bien qué decirle. Ahí fue cuando él se dio cuenta de que, fuera por lo que fuera que Hermione estaba allí, no tenía mucho que ver con las labores que ambos debían de desempeñar en sus cargos.

'¿Todo bien?' le preguntó alzando las cejas y llamando la atención de su mejor amiga, quien por fin lo miró a los ojos mordiéndose su labio inferior.

'Eso mismo quisiera saber yo' le respondió con voz pausada, cansada 'Hace siglos que no hablamos, Harry… Hasta me atrevería a decir que hace siglos que no nos vemos' él sonrió con sarcasmo.

'Nos vemos todos los días' le dijo con tono de burla.

'Sí, pero como si fuéramos compañeros de clase y no mejores amigos' aquellas palabras de Hermione le perforaron de cierta forma en estómago 'Estás ahí, pero es como si en realidad…' ella meneó la cabeza y tomó una bocanada de aire que lanzó en un suspiro de aparente frustración '¿Seguimos siendo amigos, verdad?' le preguntó mientras lo miraba a los ojos, preocupada.

'Por supuesto que lo somos, Hermione. ¿A qué viene esa pregunta?'

'A que cada vez estás más ausente cuando Ron y yo estamos contigo y ya no sé si es por él, por mí… o quizá sea culpa de ambos' él se apresuró a menear la cabeza mientras la incomodidad lo envolvía.

'Hermione, no tengo problema alguno con que tú y Ron ahora seáis más que amigos. Ya se lo dije a él y ahora te lo digo a ti, así que no vayas por ahí' su confesión no pareció calmarla en lo más mínimo puesto que la castaña todavía lo contemplaba con aquella preocupación que tanto la caracterizaba.

'Pues yo hace días que tengo la sensación de que nos eludes… ¿Vas a decirme que son imaginaciones mías?' interrogó la castaña con un tono de voz neutral, como si no supiera bien cómo abordar el tema que estaban tratando 'Además de que no hablamos de otra cosa que no sean los Horcruxes, y yo sé que hay muchas más cosas que te preocupan' Harry tragó saliva y se echó el pelo hacia atrás sin saber muy bien qué responder a eso 'Hoy me sentí horrible sólo de pensar que Ron había podido interrumpir algo importante entre Ginny y tú a la hora de la cena' él frunció el ceño y la miró, comprendiendo al fin a qué venían los gestos de Hermione cuando le había señalado repetidas veces a la pelirroja con la cabeza antes de comenzar a comer.

'Tan sólo me estaba preguntando qué habíamos hecho en el ED hoy' dijo encogiéndose de hombros 'No me parece que sea algo importante'

'Era una forma de entablar conversación contigo, ¿es que no lo ves? Lleva varios días tratando de llamar tu atención, pero-'

'Sin duda metiendo la lengua en la tráquea de Dean consigue mi atención, pero no me parece la mejor forma de hacerlo, ¿sabes?' la castaña resopló.

'Deberíais de dejar este juego enfermizo antes de que sea demasiado tarde para vosotros'

'¡Pero si yo no he hecho nada!'

'Pero podrías hacer algo para ponerle punto y final'

'¿El qué? ¿Arrastrarme frente a ella y pedirle que vuelva conmigo? La dejé para que no estuviera en peligro y Voldemort sigue ahí afuera… Nada ha cambiado más que ella parece no haber aceptado mi decisión tan bien como quiso hacerme creer al principio' Hermione no dijo nada en ese momento y se limitó a contemplarlo con congoja 'No deseo que le suceda nada y por eso me mantengo alejado. Voldemort la usaría en mi contra de saber lo que sucede y tú lo sabes' la castaña bajó la mirada y apretó sus labios '¿Crees que no me duele verla con otro? Y más sabiendo que lo hace solo para darme celos cuando no podemos estar juntos…'

'Pues dile eso antes de que se le sigan metiendo ideas en la cabeza' Harry frunció el ceño.

'¿Qué clase de ideas?' Hermione se sonrojó y miró a otro lado a toda velocidad.

'Cuando hablé con ella después del incidente a causa de tu regalo de cumpleaños… No me lo dijo de forma directa, pero fue como si quisiera darme a entender que tus… atenciones ahora estaban centradas en… alguien más que no era ella' el ojiverde se enderezó mientras un cosquilleo molesto le recorría el pecho y, con los ojos entrecerrados, miró a su mejor amiga esperando a que le dijera algo más. Cuando no lo hizo, el tomó esa línea que la castaña le había marcado y habló.

'Y, como es obvio, tú te diste por aludida' Hermione lo contempló, avergonzada.

'Le dije que era algo ridículo, pero apenas me dejó hablar. Me empezó con cosas como que si yo ahora te gustaba no era culpa mía, sino de ella… Que no debió de haberse mantenido tan alejada de ti cuando todos estábamos en Grimmauld Place, sino que tenía que haber acudido a ti como yo lo hice…' ella agitó la cabeza sin saber qué más decir al respecto mientras Harry todavía la observaba con la misma expresión inverosímil que había bañado su rostro tan pronto como comprendió que Ginny sentía celos de Hermione, como había pensado cuando la pelirroja lo encaró después de que Hermione recibiera su lechuza de obsequio por su cumpleaños, y de veras creía que a él le gustaba su mejor amiga.

'No te preocupes, Hermione. Hablaré con ella y le dejaré las cosas claras. Si no me comprende, al menos que deje de jugar con Dean si no significa nada para ella más que alguien con quien darme celos' la castaña asintió y se puso en pie, claro que no parecía muy segura de querer irse. Harry simplemente la contempló sin atreverse a preguntarle qué más quería decirle al saber de buena mano que no le agradaría abordar esos otros temas que rondaban la cabeza de su mejor amiga. Y por eso, cuando vio que ella se volteaba en su dirección con la boca entreabierta, decidió que debería de interrumpirla antes de que pudiera decirle nada 'Creo que me acostaré. Llevo varias horas leyendo y comienzan a dolerme los ojos. ¿Hablamos mañana?' ella mordió su labio inferior y finalmente asintió. Entonces, y aun cuando no parecía querer dejar las cosas en el aire, giró sobre sí misma y se encaminó hacia la puerta, desde donde le dio las buenas noches.

Harry correspondió a su despedida susurrándole las mismas palabras y, entonces, lanzó un suspiro cuando la escuchó cerrar la puerta de su propio dormitorio. Acto seguido se dejó caer de espaldas sobre el colchón y miró al dosel que había sobre él, percatándose de que finalmente tendría que hablar con Ginny después de todo. Decidió que lo haría en un momento que encontrara oportuno, sin forzar la conversación, y se quitó las gafas dejándolas sobre la mesilla de noche.


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