ADVERTENCIA: Este capítulo es M, es decir, su contenido no es para niños ni personas fácilmente traumatizables. No sé si debería subir el fic a M, me gustaría que me lo dijerais en el comentario.
Disclaimer: bla bla blah Nintendo bla bla blah no me pertenecen
Gracias a Sam y Isuam por sus maravillosos reviews!
No estoy muy contenta con este capítulo, pero en fin... no disfrutéis, por favor xDDD
La imagen del niño llorando en los brazos de su madre desapareció. De nuevo, todo estaba negro. Esta vez, sin embargo, pasó bastante más tiempo que las anteriores hasta que la luz se hizo de nuevo. Abrí los ojos tras la ceguera inicial, y vi que me encontraba en la habitación de Marth, a la cual sólo había ido dos o tres veces en toda mi vida.
Sentado en el alféizar de la ventana, con un aspecto mucho más maduro y bastante más alto, se encontraba Marth. Estaba escribiendo. Cuando me acerqué y vi mejor, me di cuenta de que se trataba de su diario. Recuerdo que a veces, cuando yo aún estaba allí y mi hermana aún seguía viva, intentaba quitárselo para leerlo, pero nunca lo conseguí. Ahora parecía estar leyendo lo que acababa de escribir. No había atisbos de sonrisa en su cara.
La idea de observar sin ser visto me atrajo, así que me incliné al lado de Marth y leí la última frase.
"Esto cada vez se parece más al infierno."
Vale, no era un buen final, hay que admitirlo. La curiosidad me tentó y, finalmente, empecé a leer la hoja entera.
"13 de Junio del año de la XV Luna.
Hace ya dos años que Greil dejó este palacio. Los mismos desde que yo no escribo en este diario. Pero ahora, se siente como una necesidad, pues ya no tengo a nadie con quien hablar, y los monólogos mentales no me atraen en absoluto.
Casi es verano y hace un calor insoportable. En los periódicos hablan de una ola de calor proviniente del desierto que trae consigo un altísimo riesgo de incendios forestales; de hecho, en el bosque de la montaña del Templo ya ha habido cinco en lo que lleva de mes.
Esto cada vez se parece más al infierno."
Mientras yo leía, él había seguido escribiendo en la otra página.
"Pero no sólo el calor hace que esto sea un infierno. Mi vida familiar cada vez está en peor estado. Mi padre prácticamente no sale de su estudio más que para comer y dormir. Mi madre se puso enferma poco después de que Greil se marchara; cada vez está peor. Y... lo más grave, es que Falcon se quedó en el palacio. A menudo sale y vuelve borracho, y como mi padre no se entera, hace lo que le viene en gana. Yo lo paso muy mal con él, pues a veces me persigue, ebrio, llamándome "Ellis". Creo que ha perdido la cabeza."
Cuando acabé de leer, miré a Marth. El chico tenía la mirada perdida en su diario. Luego, volvió a escribir.
"El primer mes tras la partida de Greil, lo pasé realmente mal. Me volví paranoico. No dejaba de preguntarme por las intenciones del padre de Greil. ¿Acaso sólo quería que Greil se sintiera un poco mejor tras su muerte, y por eso le dio el zumo?... No... no era eso. Si lo fuera, no me lo hubiera enseñado, haciendo parecer que era veneno. Tal vez lo tuviera todo planeado. Tal vez a eso se refería con que Greil me odiaría. Tal vez supiera que iba a ver a Greil a punto de beberse el zumo y que le detendría, aumentando su odio hacia mí.
Pero eso sería demasiada casualidad...
Aunque también podría haberse planteado el hecho de que yo no viera a Greil beber. Si fuera veneno, Greil habría muerto. ¿Entonces quería que yo sufriera, pero sin que su hijo saliera mal parado?
Aún sigo pensando en ello, pero ya no podré encontrar la respuesta..."
Unos gritos que provenían del pasillo hicieron dejar de escribir al chico. Yo reconocía la voz; su dueño parecía estar borracho y, teniendo en cuenta lo que acababa de leer, era muy probable que fuera...
- Falcon...- susurró Marth, mirando a todas partes, como si buscara algo.- Tengo que esconderme... tengo que...
La puerta se abrió de golpe y un ebrio Falcon se apoyó en el marco, para evitar irse al suelo de cabeza. Sus mejillas estaban rojas y sus ojos, vidriosos. Tenía una sonrisa estúpida en la cara y parecía buscar algo en la habitación. Marth se había escondido bajo la cama. Falcon empezó a caminar por la sala.
- Marth~~. Te llama tu mami~.
No hubo respuesta. El chico aguantaba la respiración bajo la cama. Las sábanas eran tan largas que ni Falcon ni yo podíamos verle.
- Aww~ ¿No estás~?- el hombre se tambaleaba, con una botella de alcohol en la mano.
Yo cada vez tenía más ganas de pegarle una paliza a ese estúpido militar. ¿Qué demonios habría visto Ellis en él?¡Era más feo que el trasero de un mono!
Tras unos berridos más, se fue, dando un portazo y murmurando entre dientes. Marth esperó un poco para salir de su escondite. Después, abrió con cuidado su puerta y miró a ambos lados. Yo me puse detrás de él, esperando. Tras unos instantes, salió de la habitación y corrió por el pasillo hacia la de los señores Lowell. Le seguí, también corriendo. Cuando llegamos a la puerta de la habitación, Marth dió dos golpecitos en la madera y entró. Y yo detrás de él.
La señora Lowell levantó la vista y sonrió. Estaba tumbada en la cama, leyendo un libro. Su mesilla estaba llena de medicamentos y parecía llevar mucho tiempo tumbada. Sus ojos celestes estaban apagados, y no tenía buena cara. Sentí pena por ella; siempre fue muy amable con Mist y conmigo. Marth se acercó rápidamente y se arrodilló a su lado.
- ¿Me has llamado, madre?- preguntó.
- Sí, cariño- respondió ella.- Tengo un regalo para ti, por tu cumpleaños.
El chico parecía sorprendido, por cómo miraba a su madre.
- Ara, ¿ocurre algo?- preguntó la mujer, sorprendida.
- M-mi cumpleaños no es hasta dentro de un mes...- tartamudeó Marth.
- Lo sé, cielo. ¿Crees que no me iba a acordar?- dijo la señora Lowell, riéndose.- Eres mi hijo, jamás olvidaría el día en que tanto me hiciste sufrir...
Me reí. La señora Lowell parecía bastante animada a pesar de estar tan enferma. También la admiraba por cómo había desviado el tema.
- ¡Mamá...!- protestó Marth.
- Es broma, hijo- dijo la mujer, sonriendo.- ¿Puedes abrir el cajón de la mesita?
El chico hizo lo que le pidió su madre. Después, volvió junto a ella con una cajita adornada con piedras de esas que la gente normal no podemos comprar ni aunque donemos un riñón. Marth se la dio a su madre.
- ¿Qué es?
- Es la herencia que reciben por parte de madre los herederos de la familia Lowell, al igual que por parte de padre reciben a Falchion, la espada legendaria- explicó la mujer.- Se la iba a dar a Ellis el día de su boda, incluso se la probó días antes, pero...
Sus ojos se mostraron tristes por unos instantes. Marth bajó la mirada. Pero poco después, la señora Lowell volvió a sonreír y abrió la caja. Yo abrí los ojos como platos.
- ¡Eso es...!¡Eso es...!- exclamé, señalando el objeto que había en el interior de la caja.
- ¿Una tiara?- preguntó Marth.
- ¡Sí, eso!- respondí, a pesar de que no podían oírme.
- Así es. Como único heredero de la familia, debes tenerla tú.
Marth negó con la cabeza tras mirarla unos instantes.
- No puedo aceptarla, mamá...
Su madre le cogió las manos, con una sonrisa triste en su cara.
- Por favor, Marth- susurró. La voz le temblaba ligeramente.- Quiero que la tengas, como un recuerdo, en nombre de tu hermana. Y cada vez que la mires, sabrás que estamos contigo, donde quiera que estés. Así que, por favor, cógela.
- Mamá...- susurró Marth, entendiendo.- Gracias.
Su madre le sonrió, y tras darle un beso en la frente, el chico salió de la habitación, seguido por mí. Pero, para mi asombro, se quedó apoyado en la puerta, ligeramente entreabierta. Un susurro de la mujer se escuchó. Yo bajé la mirada hacia Marth, quien tenía una expresión de dolor en su cara.
"Después de todo... a mi ya no me queda más tiempo en este mundo."
Ahora, lo que había dicho Roy tenía sentido. "Se la dio la señora muerta."
Sentía la necesidad de darle unas palmaditas en el hombro al chico, de intentar animarle, pero ya me había acostumbrado a no poder tocarle. Seguía preguntándome dónde estaba el Marth real o, por lo menos, aquel que me había guiado. ¿Y si esos tentáculos volvían a atacar...?¿Y si habían devorado ya a Marth? Cada vez me ponía más nervioso.
Pero no tuve mucho tiempo para pensar, pues el chico salió corriendo y entró a su habitación. Yo le seguí y, al ver que había cerrado la puerta y que en teoría yo no podía tocarla para abrirla, simplemente la atravesé. Me encontraba de nuevo en la habitación de Marth. Él estaba frente al espejo de su armario, poniéndose la tiara. Tenía el ceño fruncido.
- Esto es de niña...- murmuró.- Pero es un regalo de mamá, lo cuidaré bie-
- ¡Marthy~~!- la puerta se abrió de golpe, dejando ver a un aún más ebrio Falcon, quien de repente se quedó mirando fijamente al chico.- E...
Marth tenía una cara de terror absoluto en la cara. Yo fruncí el ceño. Falcon abrió mucho los ojos y cerró la puerta, acercándose al chico, quien retrocedió hasta que su espalda tocó la pared. El militar se detuvo delante de él.
- ¡Ellis!- gritó, completamente fuera de sí.
- ¡T-Te equiv-
Sin previo aviso, Falcon agarró a Marth y le tiró sobre la cama. Yo me puse furioso.
- ¡EH!- grité, dirigiendo un puñetazo a su cara, pero que sólo la atravesó.
El militar se posicionó sobre el menor, quien se retorcía intentando quitarse al hombre de encima.
- ¡Ellis!¡Ellis!
- ¡Suéltame!- gritó Marth.- ¡No soy Ellis!
- ¡Ellis, has vuelto!- gritó el hombre.- ¡Incluso llevas tu hermosa corona!
Así que era por la tiara, aparte de por el alcohol. Intenté con toda mi alma tirar al hombre al suelo, pero sólo le atravesaba.
No pude evitar lo que pasó.
Aún así, cuando Falcon devoró la boca de Marth contra su voluntad, todavía intenté darle puñetazos y patadas. Cuando el chico le mordió para quitárselo de encima, y el hombre le dio una bofetada, grité todo tipo de insultos. Cuando empezó a despojar al niño de sus ropajes, desevainé a Ragnell y, completamente loco, intenté cortar todo lo que me rodeaba, desesperadamente. Y cuando escuché los gritos de dolor de Marth, caí de rodillas al suelo, formando un charco de lágrimas debajo de mí.
El hombre se marchó, tambaleándose, pero yo no levanté la mirada hasta un rato después, sólo para ver a Marth en posición fetal, tapándose con lo que quedaba de sus ropas, completamente humillado. Había sangre en la cama que, como veces anteriores, fue formando una palabra. Pero a mí la cordura ya me había abandonado.
"¿Amarías a alguien a quien han robado su esencia?"
IMPURO
¿A que esa pregunta no os la habíais planteado?¡Pues es la que más dolor de cabeza me ha dado!
Como dije antes, no estoy muy satisfecha con este capi.
Sé que es cruel, de hecho, intenté buscar todo tipo de alternativas, pero... no podía ser de otra forma. Este es probablemente el capítulo que más me ha costado escribir. Que sepáis que Falcon es uno de mis personajes favoritos, pero... no sé, era perfecto para el papel. Espero que os haya "gustado". Quedan dos preguntas por contestar, pero ya se está acercando al final. Arghh qué nervios.
Tengo algunos problemas con el internet y temí no poder actualizar, pero en fin. Gracias por leer. Ahora, a mis queridas comentadoras:
Sam: Bueno, la pregunta de "¿por qué lo hizo Greil?" ya no podrá ser contestada, porque está muerto xD. Pero en este capi pudiste ver las sospechas de Marth, así que... elige la que más te guste y me lo dices xD. No veas qué traumada quedé; no sé escribir Lemon, y mucho menos quiero hacerlo contra voluntad. Tendré que matar a Falcon varias veces en el Smash para desahogarme... ¿te unes? xD. Bueno, ahora mismo tengo la espada de Ike al cuello mientras el mismo me pregunta por mis últimas palabras, así que os las dedico a vosotras. Marthy-poo está traumado en una esquina... ya le curarás. Gracias por comentar!
Isuam: Me reí mucho con tu review, en especial con lo de las verduras xD. Espero que no hayas quedado tan traumatizada como yo después de esto, qué mal lo pasé, tía, qué mal lo pasé xDDD. Te digo lo mismo que a Sam; las preguntas sobre el comportamiento de Greil no podrán ser contestadas, porque como que no voy a meter fantasmas en todo esto xD, pero Marthy hizo sus propias teorías. En cuanto a lo de los apellidos, se resolverá en los próximos capítulos. Gracias por comentar!
Y eso es todo... ¿no? No os olvidéis de decirme si debo subirlo a M!
Ciaossu!
