Hey, hey, ya estoy aquí. ¿Cómo van las Navidades? Espero que muy bien. Como regalo de fin de año os traigo un nuevo episodio de Lost Bullets y espero que no me odiéis por haber tardado tanto pero no he tenido tiempo de nada estos días y estaba falta de inspiración. En este capítulo hay canción: Sugar, we're going down de Fall Out Boy (Freddie, Sam, todos). Sin nada más que decir nos vemos abajo.
Y, como siempre, iCarly no me pertenece.
Benito había acordado con Stan que estaríamos a las once de la mañana en su estudio y así fue. El problema era que no era solo su estudio de grabación, sino que también era su casa. No, no vivía en el estudio, el estudio estaba en su casa. Aquel tipo vivía a las afueras del pueblo en un casoplón de esos que solo ves en los programas de la MTV en los que niños ricos y mimados enseñan sus mansiones. Sam, Cam, los gemelos, Carly y yo nos quedamos pasmadísimos al verla.
Era realmente grande, con jardín delantero y, lo más probable, trasero. Los tres pisos de altura eran evidentes y los dos garajes daban a entender que tenían más de un coche.
-¡Benito! Tan puntual como siempre – Dijo Stan cuando abrió la puerta.
-La ocasión lo requería.
-¿Quién es Stan?
Y entonces se plantó frente a nosotros el mayor monumento de mujer visto jamás por un hombre. Hasta Brad y yo que estamos con las chicas, fuimos incapaces de no babear por ella. Alta no, altísima, morena, ojos verdes, unas curvas de infarto… Un monumento.
-Son los chicos de los que te hablé anoche.
-¿Betsy? – Gritó Benito sin previo aviso.
-¿Benito? ¿En serio sos vos?
-No te puedo creer – Dijo abrazándola – hacía milenios que no sabía nada de ti.
-Desde aquella noche en casa de Berni. A los dos días me fui de Argentina para ir a la universidad en Manhattan.
-Espera – Interrumpió Cameron - ¿esta es tu chica de grandes ojos?
-Sí.
-Definitivamente Benito, eres subnormal – Esta vez fue Brison el que habló.
-Totalmente de acuerdo – Y Brad y yo apoyamos su moción.
Aquel monumento de persona, porque no había otro modo de describirla, era la chica que estaba colada por Benito. La chica de la anécdota que nos contó al empezar la gira. Betsy, la chica de ojos grande y, tal y como nos dijo nuestro manager, con un buen par de tetas.
-¿Os conocéis? – Preguntó Stan que estaba completamente perdido.
-Éramos amigos de pequeños. Pasamos toda la adolescencia juntos, éramos muy buenos amigos. Después yo me fui de Argentina y perdí el contacto con él.
-¿Están casados? – Preguntó Benito.
-Prometidos – Dijo ella enseñando su anillo – nos casamos en Octubre.
-Me alegro por ustedes – No Benito, no te alegras. Todos sabemos que te estás cagando en toda tu corte celestial en estos momentos.
-Pero bueno, no os quedéis en la puerta, pasad.
Aceptamos la invitación y entramos en la casa. Si por fuera parecía grande, por dentro lo era más todavía. Solo el salón ya era como todo mi apartamento.
-¿Queréis tomar algo? ¿Agua, limonada, café, cerveza? ¡No os quedéis ahí parados! – Soltó una fuerte risotada – Estáis en vuestra casa.
-Haremos una cosa – Dijo Betsy – Vosotros id a dar una vuelta por la casa mientras nosotros terminamos de organizarlo todo y, en una media hora, bajad aquí e iremos al estudio que está en el sótano. ¿Os parece bien?
-Perfecto – Dijo Sam - ¡Vamos! – Me agarró de la mano y empezó a correr escaleras arriba.
No era lo más apropiado de hacer puesto que n teníamos ninguna confianza con Stan y Betsy, pero… ¿A quién quiero engañar? Me encanta su espontaneidad y sus arrebatos de locura. Nunca deja de sorprenderme.
Sam abrió cada puerta de cada piso de la casa a una velocidad tal, que me sorprendería mucho que hubiera mirado dentro de las habitaciones. Ninguna puerta había estado abierta más de dos segundos. Salvo una.
-Mira esto Freddie.
En la habitación había una pared llena de las entradas de todos los conciertos a los que Stan había ido. Era como un muro de la fama. Había entradas de bandas míticas como AC/DC, U2, Led Zeppelin; cantantes como Elton John, Billy Joel; y entradas de grupos poco conocidos y desconocidos. En esa parte del mural, estaba la entrada de nuestro concierto del día anterior.
-¿Estamos en el muro de la fama de Stan? – Gritó Sam cuando se la señalé.
-Sí, y podéis estar orgullosos.
-Vaya Betsy, no sabíamos que estabas aquí.
-Tranquilo Freddie. Stan solo pone en esa pared a grupos desconocidos que sabe que tarde o temprano triunfarán. Pocas veces es equivoca y, francamente, si os va a grabar y a producir la maqueta, no es por compasión. Es por que sabe lo que se hace – Y, sin más, se dio y la vuelta y se fue.
Busqué a Sam con la mirada y la vi curioseando las fotos que había colgadas en las otras paredes. Era tremendamente gracioso verla ponerse de puntillas para llegar a ver bien las que estaban en puntos más elevados. Era como un niño pequeño tratando de alcanzar un tarro de galletas de encima de la nevera. Adorable, no hay otra palabra para describirlo.
-No te haces una idea de las ganas que tengo de besarte ahora mismo – Pensé en voz alta.
-¿Por qué?
-¿Por qué, qué?
-¿Por qué tienes ganas de besarme? Acabas de decirlo.
Pienso en voz alta y no me doy cuenta.
-¿Acaso necesito un motivo concreto para querer besar a mi novia? – Dije acercándome a ella.
-La gente normal suele tener motivos.
-Simplemente me apetece.
-No me parece suficiente – Empezó a remolonear.
-Está bien, pues no te beso – Salí de la habitación con una maliciosa sonrisa en la cara.
-No, espera.
Empecé a correr con intenciones de saltarle en la espalda pero, antes de que pudiera hacerlo, se dio la vuelta y me atrapó en pleno vuelo para después empotrarme contra la pared. Estoy segura de que el golpe retumbó por toda la casa, pero, curiosamente, no me hice daño al impactar contra el muro. Todo lo contrario. Me puse a cien por hora.
Parecía que más que besarme quisiera comerme viva, algo comprensible. No malinterpretéis mis palabras. El ser humano tiene ciertas… necesidades, las cuales Freddie y yo hacía mucho que no saciábamos. No me quejo, hace muy poco que estamos juntos oficialmente, sin besos esporádicos y sin sentimiento alguno; no estaba en mis planes acostarme con él así a bote pronto…
Acostarme con él… Ahora que lo pienso con calma, suena muy vacío, sin nada detrás del acto. Tener sexo por tener sexo. Para calmar el calentón y ya está. Y, ahora que lo pienso, cuando pase lo que tenga que pasar con Freddie no será sexo por sexo (como nuestra primera vez). Será con sentimiento, puede que hasta con… ¿amor?
Amor. Que extraño se me hacía que aquella palabra pasara por mi cabeza, teniendo en cuenta el poco que había recibido en mi corta vida. Pero era inevitable, poco a poco lo iba sintiendo por él y, probablemente, él por mí. El mero hecho de pensarlo, hizo que sonriera como una idiota.
-¿Qué pasa? – Preguntó al ver mi cara.
-¿Sinceramente? Yo diría que casi amor – Y salí corriendo escaleras abajo.
Cuando llegué abajo, ya estaban todos en la cocina.
-Bueno, ahora que estamos todos – Dijo Stan – seguidme y os llevaré al estudio. Tenemos mucho trabajo por delante.
Seguimos al viejo vestido de cuero hasta unas escaleras que habíamos pasado por alto. En las paredes había más fotos como las de la habitación del muro de la fama y, al final de las escaleras de madera, estaba el estudio. Era enorme.
La sala de mandos, una mesa llena de comida, una sala enorme con un montón de instrumentos al otro lado de un cristal y dos más pequeñas para los cantantes. Por el suelo había alfombras para insonorizar y en las paredes más fotos y algún que otro disco que se había producido allí.
-Bienvenidos a vuestro lugar de trabajo. Porque esto no es un parque de atracciones – Por primera vez desde que lo habíamos conocido, Stan se puso serio – es como una oficina para un trabajador de una empresa y como un autobús para el conductor. Sí, hay muchos instrumentos y muchas ganas, pero estos días vais a trabajar como negros. Tocaréis hasta que os duelan los dedos, os salgan callos en las manos y no podáis mover las piernas y cantaréis hasta que os duela tanto la garganta que no querréis volver a ver un micrófono en toda vuestra vida.
-Me estoy empezando a replantear eso de grabar – Dijo Cameron.
-No les asustes Stan, esto no es el ejército – Le regañó su prometida – vais a trabajar muy duro, pero tranquilos que no saldréis de aquí en silla de ruedas, con las manos vendadas y una laringitis de caballo. Si necesitáis un descanso decidlo, si una canción no os sale bien, no os frustréis y pasad a otra. Pero, ante todo, disfrutad y sed vosotros mismos igual que en el escenario. La esencia de una banda no está en lo que transmiten su música, sino en lo que transmiten los músicos a través de esta.
-Grabarán cinco canciones – Esta vez fue Benito el que tomó el relevo de la conversación – esto nos llevará unos cuatro días, cinco si tenemos complicaciones de algún tipo. Eso significa que tendrán que estar aquí todos los días a las ocho de la mañana y estar trabajando hasta la noche. Una maqueta de cinco canciones tarda en grabarse un mes y nosotros no tenemos tanto tiempo, así que tendrán que hacer el sacrificio de madrugar y trabajar duro hasta que esté lista. ¿Me han entendido?
Todos asentimos con una clara decisión en el rostro aunque, por dentro, nos estábamos durmiendo solo de pensar en todo lo que se nos venía encima.
-Stan se encargará de la grabación, edición y montaje de las diferentes pistas que graben para que, finalmente, estén las canciones listas. Mientras tanto, Betsy se encargará del diseño del disco. De la portada, el libreto con las letras de las canciones y todas esas cosas. Y ustedes se encargarán de lo más esencial de todo el proceso. La música. ¿Qué me dicen?
-¿Cuándo empezamos? – Dijo Brison dando un salto.
-Ahora mismo – Dijo Stan - ¿Queréis tocar alguna canción para ir entrando en calor?
-Está bien – Dijo Freddie.
-Vale, entrad ahí dentro y preparaos, cuando estéis listo me lo decís, hacemos la prueba de sonido y empezamos. Sentíos libres de moveros, coged los micros normales y comportaos como si fuera un concierto, no os cortéis un pelo, chicos.
-Si no os importa estaré dentro con vosotros sacando un par de fotos – Dijo Betsy con la cámara colgada al cuello.
Nos metimos en la sala, afinamos los instrumentos, calentamos un poco la voz e hicimos las pruebas de sonido. Benito descubrió el panel de los focos que había en la sala y empezó a juguetear con ellos para que nos sintiéramos como en un escenario de verdad. Entonces empezamos a tocar.
Am I more than you bargained for yet
I've been dying to tell you anything you want to hear
Cause that's just who I am this week
Lie in the grass, next to the mausoleum
I'm just a notch in your bedpost
But you're just a line in a song
(A notch in your bedpost, but you're just a line in a song)
Drop a heart, break a name
We're always sleeping in, and sleeping for the wrong team
We're going down, down in an earlier round
And Sugar, we're going down swinging
I'll be your number one with a bullet
A loaded God complex, cock it and pull it
We're going down, down in an earlier round
And Sugar, we're going down swinging
I'll be your number one with a bullet
A loaded God complex, cock it and pull it
Is this more than you bargained for yet
Oh don't mind me I'm watching you two from the closet
Wishing to be the friction in your jeans
Isn't it messed up how I'm just dying to be him
I'm just a notch in your bedpost
But you're just a line in a song
(Notch in your bedpost, but you're just a line in a song)
Drop a heart, break a name
We're always sleeping in, and sleeping for the wrong team
We're going down, down in an earlier round
And Sugar, we're going down swinging
I'll be your number one with a bullet
A loaded God complex, cock it and pull it
We're going down, down in an earlier round
And Sugar, we're going down swinging
I'll be your number one with a bullet
A loaded God complex, cock it and pull it
Down, down in an earlier round
And Sugar, we're going down swinging
I'll be your number one with a bullet
A loaded God complex, cock it and pull it
We're going down, down in an earlier round (Take aim at myself)
And Sugar, we're going down swinging (Take back what you said)
I'll be your number one with a bullet (Take aim at myself)
A loaded God complex, cock it and pull it
We're going down, down (down, down)
Down, down (down, down)
We're going down, down (down, down)
A loaded God complex, cock it and pull it
We're going down, down in an earlier round (Take aim at myself)
And Sugar, we're going down swinging (Take back what you said)
I'll be your number one with a bullet (Take aim at myself)
A loaded God complex, cock it and pull it.
Durante la canción, Betsy nos hizo bastantes fotos, o eso me pareció a mí.
La miré. Sonreía de oreja a oreja y en sus ojos pude ver reflejada una tremenda emoción en forma de chispas y brillos. Entonces dijo algo que no esperábamos pero que nos cargó las pilas a todos:
-Ahora entiendo por qué estáis aquí.
Hasta aquí. ¿Qué tal? Siento la espera otra vez, de verdad. No me puedo parar demasiado que tengo mil cosas que hacer, desearos a todos un feliz 2013 y daros las gracias por haber estado siguiendo mis historias durante todo el 2012. Espero que este año sea igual y que mis historias no os decepcionen.
Como siempre, dejad vuestros reviews con lo que queráis, estamos en un mundo libre.
Nos vemos en el próximo capítulo.
Besos ^^
