¡¡¡HOLA!!! ¿Cómo están? Espero que estén bien. Yo de salud estoy un poco mejor, no de el todo bien pero algo mejor, gracias por sus palabras de apoyo. Bueno en este capítulo se habla de el castigo que tuvo que sufrir Luna después de ser descubierta por el odioso Filch.

Capítulo 14- Castigada

Las chicas caminaban calmadas hablando hacía su próxima clase que era Herbología. En ese momento Narciesi recordó algo que decidió cuestionar a su amiga Luna.

Oye no te había preguntado ¿Dónde pasaste la noche, o al menos la madrugada?

En el aula abandonada- le respondió Luna mientras acariciaba a Orión.

¿Sola?- volvió a cuestionar la pelinegra muy intrigada.

No- le respondió Luna pero con cara de no dar importancia a lo que decía.

¿Oye pero me vas a contestar en monosílabos todo o que?.- preguntó Narci ya impaciente.

Bueno esta bien déjame te cuento. Pero no puedes decir nada a nadie.- le advirtió Luna.

¿Cara de que me ves tu?- le respondió Narci a la rubia.

Si, lo siento se que no dirás nada.- dijo apenada Luna.

Bueno pues desembucha todo.- le dijo aun mas impaciente la pelinegra.

Pues te contare desde lo acontecido en las tutorías llegue a eso de las seis luego de hablar contigo y ...- así Luna le relató a Narci desde lo de la profecía ya que la noche anterior sus ánimos no se lo habían permitido, luego le relató lo de la noche hasta lo de el castigo de esa mañana. La pelinegra se encontraba en un estado cata tónico, totalmente impactada.

Amiga, en serio que me has dejado atónita.- le decía incrédula Narci.

Ni yo me creo todo esto, es como una mala pesadilla de la cual quiero despertar y no puedo. Pero no tengo mas remedio que afrontarlo.- dijo resignada Luna.

Luna ahora tienes que andar con mucha cautela, es peligroso eso de que te quieran utilizar. Y no es por reprochar pero creo que te arriesgaste mucho al decirle a Malfoy, sabiendo la procedencia de su familia y la particular devoción que demuestran por el señor obscuro.- le recriminó Narci muy preocupada por lo que se acababa de enterar acerca de la profecía.

Sabes Narci es muy difícil de explicar, pero confío en él. No se por que, pero lo hago es como otro sentido de mi cuerpo el que lo permite.- le respondió Luna.

Amiga espero que así sea. Así que te tienes que quedar hoy en la tarde a hacer tu castigo.- preguntó.

Si, ahora que lo mencionas tengo que avisarle de esto a Malfoy, ya que hoy no nos podremos reunir.- dijo Luna recordando ese detalle que anterior mente había olvidado.

Bueno pues. Le escribes en herbología y luego vemos la manera de hacérsela llegar.- le dijo Narci en tono cansino y luego de esto ambas continuaron su caminata a hacia el invernadero donde tomaron Herbología.

Luego de salir de herbología, le tocó el turno a la clase Encantamientos donde realizaron el encantamiento multiplicador el cual hacia a los objetos inanimados multiplicarse por tres este nadie logró realizarlo, aunque por su complejidad Flitwick no se decepcionó. Luego de salir de esta clase con la orden de practicar este hechizo era la tan esperada hora de almuerzo. Las chicas dialogaban acerca de temas triviales en su camino hacia el comedor. Al llegar una gran cantidad de estudiantes ya se encontraban tomando sus alimentos. Las chicas tomaron asientos quedando frente con la mesa Slyherin. Muchos estudiantes miraban con curiosidad el animalito que dormía en el hombro de la rubia, ella no prestó importancia, si alguien quería saber que le preguntara.

Bueno Luna ahora una incógnita ¿Cómo le harás llegar la carta a Malfoy?- le preguntó Narci en un susurro a la rubia.

Pues no se. De verdad que no se me ocurre nada.- decía ella muy pensativa mientras veía al rubio que se mantenía muy pensativo en su mesa, aparentando comer pero sin probar bocado.

Espera se me ocurre una idea, dame el pergamino.- dijo la bonita pelinegra mientras Luna le entregaba el pergamino

¿Qué haces?- preguntó Luna mientras veía a su amiga hacer unos dobleces algo extraños en el pergamino.

Mira.- le dijo mostrándole un avioncito a su amiga.

JejeJeje... ¿Y ahora que? eso no cruzara las dos mesas hasta llegar a la de Slytherin.- dijo muy divertida la rubia mirando la ocurrencia de su amiga. En realidad la distancia era larga ya que entre la mesa de Ravenclaw y Slytherin se encontraba la de Hufflepuff.

Ay Luna, que no sabes de la existencia de algo llamado magia. – le dijo irónicamente su amiga como si esto fuera lo mas obvio.

¿Que vas a hacer?- preguntó la rubia extrañada de lo que decía su amiga.

Yo nada, tu seras.- le dijo con una sonrisa mordaz la pelinegra.

¿Yo? ¿qué puedo hacer yo?- le preguntaba aun sin saber nada de la idea que maquinaba la cabeza de su amiga que en ocasiones era muy impredecible.

Muy sencillo, levitaras la carta sin que nadie lo note hasta las manos de el Slytherin.- le respondió como si esto fuera lo mas sencillo de el mundo a la rubia.

No puedo hacer eso.- alegó Luna muy impactada.

Por que no si ayer levitaste un cuerpo, una carta será pan comido.- le dijo sonriente Narci.

Bueno, lo intentaré.- dijo resignada la rubia sabiendo que no podría discutirle mas a su amiga. Comenzó a levitar la carta haciendo el menor movimiento de su varita posible ya que no quería que notaran que era ella quien guiaba el pequeño avioncito. Lo guió a través de muchas cabezas de estudiantes que estaban tan envueltos en su comida que no lo notaron. El avioncito aterrizó justo enfrente de el plato de el rubio que al verlo instintivamente lo tomó y miró hacia todos lado a ver de donde había sido su procedencia.

La rubia observó la reacción de el Slytherin quien al leer la nota frunció el entrecejo y miró a la rubia. Ellos conectaron sus miradas, cuando la rubia sintió los intensos y grises ojos de el rubio mirándola tan penetrante solo atinó a darle una tímida sonrisa y bajar la mirada. Luego volvió a subirla, pero al hacerlo notó que el rubio ya no estaba. Al mirar hacia la salida pudo ver como él salía de el gran comedor. "Bueno creo que él estará contento de no tener que compartir el día de hoy con migo" pensó la rubia poniendo inconsciente mente una cara resignada mientras se ponía de pies para disfrutar de la hora libre antes de Defensa contra las artes obscuras. Las chicas caminaron a el exterior de el castillo donde escucharon música por un rato y jugaron con Orión pero en esta ocasión no se envolvieron ya que no querían que Snape les volviera a quitar puntos a su casa. Así que esta vez llegaron a tiempo a la clase que como siempre fue una muy fría y recta. Al final todos los estudiantes comenzaron a salir de el aula. Todos menos Luna y Narci. La primera por que esa era la hora de su castigo y la segunda por no dejar sola a su rubia amiga.

¿Srta. Coldstain se puede saber que se le ofrece?.- preguntó Snape mirando de muy mala manera entre la cortina de grasiento cabello a la pelinegra.

Bueno profesor, acompañaré a luna mientras cumple su castigo.- le dijo Narci en un tono que le pareció algo altanero al profesor.

Ella no necesita guardaespaldas.- le respondió el malhumorado hombre mirando peor que antes a la chica.

Pero...- se disponía a refutar Narci.

Pero nada si no quiere perder mas puntos de lo que ya perdieron con la escapada de su amiga en la mañana, le recomiendo que salga ahora mismo de aquí.- le dijo en tono de exigencia Snape.

Narci miró a Luna y ella le hizo señas a su amiga para que se fuera y no se preocupara.

¿Te podrías llevar a Orión?- le preguntó antes de que la chica saliera.

Claro.- le dijo mientras se colocaba al pequeño animalito en el hombro.- Hasta luego.- dijo Narci. Ella le dio una mirada reprobatoria al profesor, se puso de pie, luego agitó su largo cabello negro y salio con paso firme y decidido de allí. El profesor dio un resoplido de molestia y en el rostro de la rubia se dibujo una pequeña sonrisa casi imperceptible. Snape se puso de pie para hablarle a la rubia.

En el día de hoy Srta. Lovegood su castigo consistirá en organizar en ese anaquel vacío- le dijo el odioso profesor mientras con su larguirucho dedo señalaba un anaquel de madera de gran tamaño y longitud- Esa pila de libros clasificándolos por su contenido – ahora señalando una montaña de polvorientos libros los cuales eran mas de trescientos.- Creo que esta demás decirle que el uso de la magia en un castigo esta prohibido. Ya que yo no podre encontrarme presente en el castigo por que tengo cosas mas importantes que hacer, una de mis alumnas se encargará de supervisar que realice con éxito y como se debe su tarea.- finalizó Snape quien al momento fue interrumpido por la puerta de su aula que se abría dando paso a una muchacha alta de estatura, una increíble tez blanca, ojos de color chocolate oscuros, su cabello era corto y muy negro. En el rostro de la chica se podía ver a simple vista un gesto de suficiencia que hacia juego a la perfección con el escudo de Slytherin que portaba orgullosamente en su negra túnica.

Buenos tardes Profesor Snape. – dijo en tono lambiscón y oportunista la chica.

Srta. Parkinson usted se quedara vigilando el castigo de la alumna Lovegood como ya le había indicado- le dijo el profesor sin cambiar ni mostrar ningún gesto en su rostro amargado.

Con gusto profesor.- dijo la pelinegra mientras en su alargado rostro se le dibujaba una malévola sonrisa, para luego dirigirla en la dirección en que se encontraba Luna quien ya se había puesto de pie y se disponía a comenzar a realizar su tarea sin protestar.

Yo me retiro, cuando termine se puede ir Srta Lovegood. Espero que haga bien su labor por que si no su castigo se extenderá.- dijo el profesor de DCO mientras salia de el aula dejando a Luna en las garras de aquella arpía.

Vaya, Vaya Lunática, yo me pregunto ¿Qué harás ahora que no esta tu amiguita la fiera para que te defienda?.- preguntó en tono mordaz la pelinegra mientras se acercaba al lugar en el cual se encontraba Luna arrodillada con un trapo y un cuenco de agua limpiando ya los libros.

Parkinson, Solo quiero terminar mi castigo e irme. No quiero problemas.- le dijo la rubia sin mirar a la pelinegra mientras continuaba apaciblemente limpiando. Esto hizo que Pansy se molestara.

¡Estúpida! Mírame cuando te dirijas a mi.- dijo enojada, mientras le propinó un puntapié al cuenco de agua haciendo que este se desparramara por todo el suelo y la ropa de la rubia quien se levantó de el suelo al sentir el contacto de la fría agua con su piel.

¿Y ahora que? No me digas me vas a golpear Lunática- le dijo Pansy mientras aprovechando el aturdimiento de Luna la agarró fuertemente por su largo y rubio cabello.- ¿Qué me vas a hacer?- le dijo la pelinegra mientras halaba mas el cabello de la chica.

Suéltame Parkinson.- dijo Luna aunque pese a la situación su tono de voz era tranquilo.

¿O que?- preguntó en un tono amenazador el cual desapareció al ver que los cristalinos ojos azules de Luna se estaban tornando en un negro macabro.

De pronto se escucho que alguien abrió la puerta de el aula de golpe y con seguridad. Pansy soltó instantáneamente a Luna que calló sobe sus rodilla dejando que su cabello cubriera su rostro como una platinada cortina.

Parkinson yo me encargaré de el castigo de Lovegood- se escucho decir a la voz masculina que acaba de entrar y quien arrastraba las palabras con un gran toque de elegancia.

Malfoy pero Snape dijo que...- se disponía a refutar furiosa Pansy.

Parkinson, te dije que yo me encargo- volvió a repetir pero esta vez con un tono amedrentador el rubio mirándola seriamente.

Como quieras Draco.- le respondió la chica sin atreverse a contradecirlo saliendo de el aula.- Ahí te dejo al fenómeno ese.- agregó y luego salio dando un portazo. Malfoy esperó oír los pasos de Pansy alejarse para acercarse a Luna.

Lovegood ¿todo en orden?- preguntó el rubio a la chica.

Casi No.- contestó la rubia si subir la vista.

¿Qué sucede?- Preguntó el slytherin aunque casi conociendo la repuesta ya que al entrar había visto la expresión obscura de los ojos de la rubia.

Casi sucede de nuevo.- dijo en un hilo de voz Luna.

Pero no fue así. Vamos de Pie.- le dijo extendiéndole la mano la cual la chica tomó poniéndose de pie.

¿Malfoy, pero que haces aquí?- le preguntó la rubia mientras limpiaba con su mano una lágrima que corría por su mejilla.

Es que me enteré de tu fascinante y entretenido castigo. Y ya que se que te castigaron por ayudarme anoche, pues decidí que era hora de devolverte el favor. Y conociendo a la gente de mi casa sobre todo a Pansy Parkinson, sabía que no sería condescendiente contigo por eso decidí venir.- Concluyó el rubio mientras que de su túnica sacaba su varita.

¿Qué haces?.- le preguntó la rubia que lo veía apuntando a la torre de apiñados y sucios libros.

¿Qué piensas recoger todo esto sin magia?, por que déjame decirte que yo no estoy para estarte esperando toda la tarde a que termines.- dijo el rubio mientras miraba a la Raven.

Es que Snape dijo que no podía utilizar magia.- le respondió preocupada ella.

Lovegood, Snape dijo que tú no podías utilizar la magia, no que yo no podía utilizarla.- le dijo mientras le daba un leve y picara sonrisa y luego sin darle tiempo a que dijera nada movió su varita en torno a los libros diciendo dos o tres conjuros en menos de lo que se dice limpieza los libros se encontraban ordenados y limpios en donde debían.

Gracias Malfoy, espero que Snape no lo note.- dijo Luna impresionada de la ayuda de el chico y sobre todo de lo fácil que se la había hecho hacer los conjuros.

No, no lo sabrá. Ahora larguémonos de aquí, tenemos que investigar acerca de lo de tus poderes y si no lo recordabas hoy es el ultimo día para lo de nuestras tareas. Así que andando.- dijo el rubio mientras se daba la vuelta para salir de allí.

Espera Malfoy, sabes tengo una idea.- le dijo Luna emocionada, mientras lo tomaba de el brazo con sutileza para que volteara.

¡NO! ¡Por Merlín Lovegood! Sabes me preocupa cuando dices eso.- le dijo con mala cara el Slytherin mientras pasaba su mano por su rubia cabellera.

Es que vamos a buscar información acerca de la magia negra y magia blanca ¿Verdad?- le preguntó la chica..

Si ¿Y?- preguntó sin entender el punto de la chica.

Pues Malfoy que donde mejor para buscar información de magia negra que en el salón de defensa contra las artes oscuras en el cual hay cientos de tomos de libros.- le explico mientras señalaba los libros que el chico acababa de organizar.

Sabes eso tiene algo de lógica y mira que contigo eso no es muy común- le dijo él pensando que lo que la chica decía era muy buena idea.

Gracias- dijo la chica haciendo una falsa reverencia tomando su falda por las esquinas e inclinándose levemente, esto hizo que al rubio se le dibujara una sonrisa casi imperceptible en los labios.

Los rubios comenzaron a buscar entre los libros cuales podían serles útiles. La rubia comenzó a buscar libros acerca de la magia blanca y el Slytherin hizo lo propio con los de magia negra. Luego de alrededor de unos quince minutos la chica tenía unos tres libros y el rubio unos cinco. Ambos tomaron asiento, el rubio antes de hacerlo se acercó a la puerta y lanzó un hechizo sellador en esta, si alguien quería entrar él lo sabría. Estuvieron leyendo un rato sin que ninguno dijera nada pero los semblantes de cada uno lo decían todo. Según se adentraban en la lectura sus semblantes tomaban diferentes gestos, los de él se hacían preocupados y los de la chicas se hacían emocionados.

Sabes Malfoy, si aprendo a controlar mi magia blanca podría utilizarla en la curación de heridas humanas y animales. – decía la chica mientras leía un párrafo del libro "Las ventajas de la magia blanca".

Y tu sabes que la magia negra es mas difícil de desaparecer de la sangre que la blanca. Que solo hay una cosa mas poderosa que la magia.- le dijo el chico que tenía en sus manos un libro de grandes dimensiones llamado "La magia negra antigua y poderosa"

¿Y que es eso mas poderoso que la magia negra?- preguntó la chica preocupada por lo que acababa de decirle el rubio Sly.

Toma léelo tu misma.- le dijo el rubio acercándole el tomo de el libro.

La chica tomó el libro que el chico le ofrecía comenzó a leer:

"La magia negra es un don para algunos y una maldición para otros. Todo depende de el pensamiento de el portador . Controlarla es difícil pero una vez que se logra es un arma sumamente poderosa. Muy pocos son los que nacen con esta poderosa magia en su genes, la gran mayoría de los portadores de esta magia es por que ha sido adquirida atravez de complicados conjuros y dolorosos sacrificios." Luna paró en seco la lectura, estaba un poco escandalizada con lo que acababa de saber.

De verdad que no comprendo ¿Cómo puede haber alguien que quiera algo tan horrible como esto en su vida voluntariamente?- preguntó en tono indignado y algo petrificado la rubia mientras miraba con sus azules ojos al rubio que la observaba muy atento recostado levemente en su silla.

Créeme Lovegood, los hay y son mas de los que te puedes imaginar.- le dijo en tono sombrío el chico.

Es que es inconcebible para mí, yo queriéndome deshacer de ella y por ahí andan unos inconscientes queriendo obtenerla a cualquier costo, es horrible- le dijo aun impactada.

Pero Lovegood lo que tu aun no comprendes es que en tu caso eres una persona que no le importa el poder en lo absoluto, pero como mismo dice el libro tener magia negra es un gran poder y al que lo porta se le asegura un poder inimaginable,oscuro sí y peligroso, pero inimaginable. Esto le ofrece a magos o brujas que normalmente son ordinarias que con la única magia con la que pueden contar es con las de sus varitas la oportunidad de sobresalir y así es como lo ven y como se dejan cegar por la ambición. Algunos tienen que recurrir a este tipo de medios para sentirse que son mas, y así se mueve este mundo.- Finalizó el rubio su explicación fijando sus ojos grises directamente en los azules de ella, ella se sintió un poco sonrojada con aquella mirada tan directa y retomó la lectura. Él al notar esto dibujó una leve sonrisa en sus perfectos labios.

"Cuando se es portador genético por nacimiento de magia negra es imposible eliminarla, ya que es una herencia sanguínea, como único sería sacando hasta la ultima gota de sangre de el portador cosa que es humanamente imposible. Pero si se puede llevar a un nivel de control absoluto por el portador. La gran mayoría de las veces los portadores sanguíneos de esta poderosa magia no saben que la tienen hasta que una emoción negativa fuerte los activa. Cuando esto sucede es sumamente peligroso ya que al no tener un control sobre estos pueden llegar a suceder cosas terribles. Detener a una persona que esta atacando con esta magia es sumamente difícil pero no imposible. Se debe contrarrestar con una emoción igualmente fuerte pero contraria. No se pueden detener con ningún tipo de conjuro eso seria totalmente equivocado ya que la magia se podría revertir y dar en contra de él que realiza el conjuro. En muchos cazos el amor es un gran catalizador para este tipo de ataques ya que es una de las emociones positivas mas grandes que un ser humano puede llegar a sentir. Una vez que se hace presente la magia negra en el portador los ataques podrían comenzar a ser mas frecuentes ya que han sido activados, esto en cuanto el portador logre llevarlos a el control absoluto" Luna terminó de leer y tenia que admitir que estaba aun mas preocupada.

¿Lovegood estas bien?- preguntó el rubio al ver que la chica se había puesto mas pálida que de costumbre.

No, Malfoy estoy aterrada.- le contestó ella.

¿Qué sucede?- volvió a cuestionar él.

Es que me da pánico pensar que estos ataques se pueden volver frecuentes. Y sabes creo que es muy cierto esto ya que sentí la magia negra apoderase de mi ser cuando Pansy me acorraló hace un rato. Si no hubieras llegado la historia hubiera sido otra. Es como si al haberte escuchado esa magia hubiera caído.- le dijo la chica intentando explicarle al chico.

Tenemos que buscar la manera de que logres dominar ambos poderes.- le dijo el Slytherin, se encontraba un poco impresionado con lo que la rubia acababa de decirle aunque no lo demostraría jamas.

Malfoy tengo una duda si en el libro dice que no puedes detener a un poseído por un conjuro ¿Como fue que tu me pudiste detener con un Petrificus el día de el ataque?- preguntó la rubia ya que la había invadido la curiosidad.

Al escuchar esta pregunta el Slytherin sintió que se le helaba la sangre. Era muy orgulloso y por esto no estaba dispuesto a admitir que la había besado para detenerla.

Lovegood no se puede creer todo lo que se dice en los libros. Aveces se equivocan- le contestó él sintiéndose descubierto, por eso optó por volver a posar su mirada en el libro.

Si, quizás tienes razón es que me resultó muy curioso.- le contestó la chica quien restándole importancia volvió a retomar la lectura de el libro.

Después de leer un rato escucharon que tocaban la puerta. Luna tuvo una reacción rápida y corrió hacia una pequeña escalera cerca de la estantería de libros y se paró allí mientras tomaba el trapo simulando limpiar sobre la estantería. Draco rápidamente abrió la puerta y por ella entró su profesor de pociones.

Vaya Sr.Malfoy que sorpresa encontrarlo por aquí. ¿Dónde esta la Srta.Parkinson?- preguntó Snape aunque en tono mas alegre del que tenía cuando se había ido.

Si Profesor fue que Parkinson se sintió algo indispuesta y me pidió que si podía vigilar el castigo de Lovegood en lo que ella se revisaba en la enfermería.- le respondió en tono seco el rubio.

Esta bien no hay problema.- le dijo al rubio.- ¿Y usted le falta mucho?.- le preguntó dirigiéndose en tono despectivo a Luna el profesor.

No Profesor ya terminé.- le dijo la rubia mientras bajaba de el escalón en donde estaba parada.

¿Y esos libros?- preguntó señalando los libros que habían dejado los chicos en la mesa.

Esos los tenía yo profesor. Fue que los tomé para entretenerme en lo que esperaba que Lovegood terminara.- mintió Draco aunque con mucha convicción.

No hay problema Malfoy.- le respondió en tono orgulloso el profesor de que su alumno preferido se interesara por la lectura.

Profesor ya que no terminé de leer, me preguntaba si podría prestármelos y en cuanto yo termine se los devuelvo.- le preguntó el chico.

Claro, que bueno que te interés por la lectura Draco, así llegaras lejos.- le contestó el profesor de nariz gachuda.

Gracias profesor, bueno yo me despido.- le dijo el rubio que tomó los libros y salió del salón.

¿Profesor ya me puedo retirar?- le preguntó la rubia a su profesor de DCLA.

Si Lovegood y espero que haya aprendido la lección. – le dijo reprobatoriamente él desagradable profesor.

Buenas Noches- fue lo único que dijo la chica y salió de allí. El pasillo estaba algo oscuro cosa que a Luna no le gustaba, así que caminaba lo mas rápido que podía. Al doblar en la esquina una mano la tomo por la muñeca. Asustándola, ella lo primero que hizo fue hacer el amague de gritar, pero para que no lo hiciera el portador de la mano la había colocado sobre la boca de ella. Y la pegó contra la pared acorralándola.

¿Qué les pareció? ¿Les gustó? Espero sus reviews. Besos gigantes, hasta el próximo capítulo.