¡Hola! ¿Como han estado? Nuevamente pido disculpas por mi retraso, es que ¡Cielos! No se porque pero ahora el tiempo me rinde menos, y de la imaginación para continuar los caps ni se diga, la chispa me viene cada 3 mil años . y me frustra porque de verdad mi corazoncito desea actualizar, no solo este, sino mis otros fics. De verdad agradezco a esas personitas que todavia sigan pendiente de mi fic, muchas gracias.
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Capitulo 14: Totalmente inesperado.
El médico se había marchado hacía varias horas, por supuesto que explicando antes el estado de salud de Shouta, sin embargo, Kou notó que pese al "informe" el médico ocultaba algo, y como no fijarse cuando de vez en vez le dirigía una mirada de angustia y suplica que gritaba "Protege a Shouta del maldito infeliz", y claro que cumpliría esa silenciosa promesa, aunque para eso necesitaba saber quién se enfrentaba, y Shouta no le ayudaba mucho guardándose ese dolor para si mismo. Casi al instante de la ida del doctor los padres de Shouta se excusaron con él, subirían a la segunda planta para platicar un poco con su hijo y despues se retirarían a su habitación, pues la pequeña Sun-Mi comenzaba a entrecerrar su mirada por el cansancio.
Considerando el tiempo supuso que ya era prudente subir tambien a la segunda planta y entrar a la habitación de Shouta, donde por palabra de sus suegros sabía que en un closet estaba un futón.
-Debe estar dormido-Murmuró antes de abrir la puerta, pero por más que quiso ser sigiloso la perilla y las bisagras de la puerta rechinaron burlonas-¿Shouta-san?-Exclamó aquel nombre justo despues de cerrar la puerta, pues el pelinegro no estaba recostado en la cama como esperaba sino que estaba recargado en una de las ventanas admirando la playa-Creí que estabas dormido-
-No quiero dormir-
Esas eran las palabras decisivas del pelinegro, pero Yukina podía notar los discretos bostezos, cabeceos y parpadeos constantes que enfatizaban el cansancio.
-Pero deberías hacerlo-La luz de afuera no ayudaba mcho a suprimir la oscuridad de la habitación, por lo que caminó lentamente hasta llegar al lado de Shouta-Anda, no es bueno para tú salud-
-No me importa, no quiero-
Yukina suspiró pesadamente ante el nuevo cambio de Shouta. Al llegar se le notaba bastante tranquilo, feliz, libre de cualquier pensamiento negativo y ahora volvía a mostrarse evasivo.
-Solo hazme caso-Ya mucho hacía con no preguntar sobre quién lo había lastimado como para ahora permitir que Shouta se descuidara de esa forma-Por favor-Tomó la mano del de menor estatura para dirigirlo a la cama-Tienes que descansar-
-Sueltame-Dijo el pelinegro, agachando la cabeza y ocultando así su mirada con los mechones de su fleco.
-Pero tienes que descansar-Insistió.
-¿QUÉ NO ENTIENDES?-Su voz no se escuchaba fuerte por el resfriado, pero en la forma de exclamar se notaba claramente su enfado, eso y que logró alejarse de Yukina-NO QUIERO TENER PESADILLAS-
Shouta cubrió sus ojos con sus manos, en un intento de que el castaño no viera su llanto, claro, que solo quedo en eso, un intento, pues el ligero hipeo y las gotas saladas se hacían notorias en las mejillas hasta descender por el cuello y perderse en la ropa.
-No las tendrás-Kou acortó por milesima vez la distancia y estrechó al de menor estatura entre sus brazos, y mientras acariciaba con suavidad la espalda, tambien repartía dulces besos en aquella negra cabellera-Te lo aseguro-
Shouta no era muy dado a ejercer el primer paso a las muestras de afecto más "inocentes", o al menos eso era lo que venía sucediendo desde el inicio de su relación con Kou, pero en esta ocasión, al escuchar las firmes y dulces palabras del castaño no pudo evitar tomarlo por el rostro y plantarle un beso que duro unos breves 3 segundos.
-Te creo-
Esas pequeñas palabras lograban aminorar un poco la rabia y la impotencia en su corazón, y es, ¿Como podría ser que Shouta reaccionará mejor que él ante una situación así? La respuesta era simple, no lo concebía.
-Te creo-Repitió Shouta al percatarse de la expresión del castaño-Te creo-
Yukina decidió depositar de igual forma un beso en los labios contrarios, salvo que este era en una intensidad completamente diferente, era tan demandante que llevó Kou a colocar sus manos en la espalda del otro, para luego descender por la cadera y despues detenerse en los gluteos con el fin de levantarlo un poco y hacer que Shouta enredara sus piernas alrededor de él.
-Te amo-Dijo apenas alejando sus labios lo suficiente para decir aquello y luego volver a su trabajo.
Y Shouta, aunque sorprendido por el cambio drastico de Yukina no se negaba a nada, por el contrario, mientras su lengua danzaba junto a la de Kou, aprovechaba para quitarse su ropa puesta en la parte superior, y una vez terminada prosiguió con la del contrario.
-Vamos a mi cama...por favor-Susurró Shouta en el oído-Estar así será incomodo para los dos-
El castaño en una muda respuesta acepto dicha proposición y comenzó a caminar en dirección a la cama, y aunque el editor quiso bajarse al notar como Kou daba ligeros traspies, este último se negó y aferró más al mayor, tenerlo de esa manera lo hacía sentirse...caliente.
-Te deseo, Shouta-san-Le susurró Yukina una vez que hiso contacto con la cama y se fue recostando mientras el mayor se frotaba contra su pecho y jugueteaba con su cabello.
No habían sido años o meses sin tocarse, vaya, ni siquiera había pasado tanto tiempo como cuando Kisa estaba ahogado de trabajo, y sin embargo, la pasión que estaba encendiendose era la misma.
-Yo...-
Y fue allí cuando hubo un "Click" en le mente de Kou al observar los gestos de su pareja, el pelinegro a pesar de corresponder al beso mantenía sus parpados cerrados con fuerza, no hacía falta razonar demasiado como para saber que a pesar de deseo y pasión arrastrados por su amor el pelinegro inevitablemente recordaba todo aquello que le hiso sufrir esa misteriosa persona.
-Lo siento-Exclamó totalmente apenado y a su vez interponiendo algo de distancia tratando de levantarse de la cama-De verdad lo siento, despues de lo que...pasó es muy pronto para que intentes esto, no volverá a pasar-
Yukina no esperaba una respuesta por parte del menor, y sin embargo la obtuvo al instante en que Shouta lo sujetó de la mano.
-Yo quiero hacerlo-El editor se apegó a la espalda de Yukina, deslizando sus pequeñas manos sobre el pecho del más joven y dando suaves mordidas en el cuello y hombro-Solo si eres tú-
-Shouta-san...no quiero lastimarte-
-Nunca lo has hecho y jamás lo harás-
Las palabras dichas por Shouta hicieron que Kou se cubriera los ojos con sus manos en señal de verguenza.
-¿Como puedes decir eso?-Interrogó el menor sin atreverse a enfrentar la mirada del pelinegro.
Lo había corrido de su casa sin dejarlo dar una explicación y tambien le había dado un golpe en ese mismo arrebato de celos, despues había querido sacarlo de su mente, y aunque en eso no había tenido exito, si dejó tiempo para que esa persona escondida en las sombras del anonimato lograra lastimarlo. Él era la primera persona en la que Kisa confiaba para tener una relación y sin pensarlo bien había dejado que los temores se hicieran más y más grandes.
-Yo te he hecho daño más que ninguna otra persona-
Algo que no se esperaba el artista es que Shouta cortara sus pensamientos recostandolo en el colchón y colocandose encima de su abdomen.
-No has sido tú-Era más bien la maldad de otro a quién alguna vez vio como la persona más importante de su vida, aunque tampoco podía culpar de todo a Jung, él tampoco se había comportado muy inocente antes de conocer a Yukina, por el contrario, también había usado a varias personas para saciar su sed de pasión y lujuria.
-Pero...-
-No hablemos esta noche-Pidió tranquilamente el pelinegro colocando una mano sobre los labios de Kou-Solo...-
Kou decidió conceder la petición del más bajo, apartando de manera un tanto salvaje aquella mano que le impedía probar aquellos labios, ambos tuvieron que soltar un suspiro ante sus respiraciones entremezcladas al sentir sus lenguas danzar hipnotizadas por el sabor.
-Ah...ah...si...-Gimió de satisfacción el pelinegro al cambiar de posición con Kou y ser él quién disfrutaba ahora de la fresquedad de la cama.
La ropa de la parte superior ya estaba en alguna parte del suelo, así que lo que hacía falta eran los pantalones de ambos, o más bien la de Yukina, pues la de Shouta al tratarse de una pijama el pantalón cedió fácilmente hasta la mitad de los muslos al tener elastico y no botones, pero en fin, ya no tenía importancia, a los pocos segundos el botón y el cierre del castaño cedieron y un Shouta para nada lento lo bajo junto con la ropa interior.
-Se siente bien-Murmuró Kou al sentir su exitación libre de aquella jaula.
-Y se sentirá mejor-
Shouta abandonó los labios de su principe y se enfocó en aquella piel del cuello, claro que esto no fue solo para marcar unos cuantos besos, sino para ayudarse a descender un poco y que así su entrepierna rozara contra la del castaño, haciendo el roce más intenso al estar sus manos en los gluteos de Yukina y empujarlo hacia él.
-Mnghhh-Definitivamente él estaba haciendo honor a sus palabras, aquel tacto se sentía igual que el cielo-ah...-
Tantas, tantas veces había hecho aquel acto, y ninguna de las veces llegaba a igualarse a cuando lo hacía con Kou, cuando lo hacía con él sentía de alguna manera como si su piel fuese tocada por primera vez, y es que aunque al principio del acto él lograra mirarle de manera ardiente o incluso le dijera palabras con un doble sentido al final algo en su interior se doblegaba y sus labios aún con pasión se movían torpes, sus dedos a pesar de posarse en una zona sensible temblaban como hecho de gelatina, incluso una extraña verguenza le invadía cada vez que estaba desnudo.
-No me puedo contener más-
-Entonces hazlo-
Kisa lanzó un pequeño grito volviendose a encontrar recostado con el colchón y con las piernas un tanto abiertas, quedando fascinado observando como Kou acomodaba su miembro en "aquella" zona que ahora estaba bastante humeda y sensible.
-Mnghh-
-Eres increíble Shouta-san...-Kou comenzó con un lento vaivén-Ah...-Estar dentro de su pareja le hacía enloquecer-Lo siento, no puedo contenerme-
El otro ni siquiera pudo responder, al menos no con una palabra entendible, pues solo logró sentir como su atractivo principe se inclinaba un poco más hacía él para embestirlo a mayor velocidad, pero claro que no iba a quejarse, en cambio acercó sus labios al hombro del otro y empezó a succionarlo mientras sus manos se deslizaban por esa ancha espalda que tanto le fascinaba.
-¡Ahh!-Aquella pasión por parte del otro le desbordaba-Mnnhgg
-Me encanta cuando haces eso-Admitió Yukina refiriéndose a los gemidos-Pero recuerda que debemos contenernos un poco-
-Me estas pidiendo algo imposible-
¡Claro que si! ¿Como podía controlarse cuando estaban haciendo el amor de forma tan excitantemente bien?
-Tendremos que intentarlo-
-Quiero ver que lo logres-Fue la respuesta retadora del pelinegro.
Shouta solo esperaba que el castaño no aceptara, pues la única forma en que él dejara de dejar exclamar esos sonidos para nada puritanos sería dejar de lo que estaban haciendo, y eso no lo aceptaría de ninguna manera, estaba disfrutando demasiado como para permitirlo.
-Esta bien-
-No pares-Pidió entrecortadamente al sentir como el ritmo del otro disminuía poco, aunque sin dejar de ser constante-No lo hagas-Llevó sus manos a los gluteos del otro y los apretó con fuerza para tratar de "ayudarlo" a volver a ese ritmo desenfrenado de minutos atrás.
-¿Quién dijo que pararía?-Yukina sonrió maliciosamente y como pudo colocó una de sus manos en los labios del más bajo-Yo solo te estaba haciendo una broma-Nuevamente volvió a aquella velocidad tan pedida por parte del otro, sin embargo, esta vez los gemido eran ahogados pues "chocaban" contra la mano del más joven-Lo que haré será besarte-
Y como bien había dicho, una sesión de apasionados besos se desató mientras aquellos movimientos salvajes continuaban en sus partes bajas.
-Mnghg-No faltaba mucho para que él llegara al limite, y lo sabía-Si...ahí...se siente...-Quería sentir la esencia de Kou llenarlo por dentro y la suya misma manchando sus vientres, pero al mismo tiempo no correrse y dejarse llevar por ese extasis por un poco más de tiempo, claro que como estaba debil aún dudaba lograr ese "impuro" deseo-Mmnm-
-Eres tan sexy...Shouta-san-
Y él no dijo absolutamente nada, no había nada que decir, solo acciones que realizar, solo deslizar sus manos por los hombros del castaño, sintiendo esos musculos tan bien dotados de fuerza y luego mover sus dedos hacia aquella espalda y enterrar sus uñas para saber que tanto estaba disfrutando.
-Estoy por...-Pronunció a medias el pelinegro pasado un rato.
Yukina no respondió nada, solo asintió levemente y dejó escapar un leve gemido, el mismo sentía como las paredes internas de su lindo editor empezaban a contraerse y humedecerse más, logrando que el tambien estuviera a punto de correrse.
-Solo un poco más-
Le encantaba cuando llegaban al climax juntos, era mucho mejor que con unos segundos de diferencia y para ser un acto practicamente de reconciliación merecía tal mérito, objetivo que logró al entrar lo más profundo que pudo en aquel caliente orificio y estimular el miembro de esa misma forma presurosa.
-¡Ahh!-Este último fue tan inevitable que ni con un beso pudo ser callado.
La neblina lujuriosa se disolvió solo un poco, pero lo suficiente para que se intercambiaran una mirada y sonrisa complice antes de abrazarse y cubrirse con la sabana que con tanta acción apenas y cubría pocos centimetros de sus pieles desnudas.
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Jung estaba en el interior de su habitación sentado en el suelo y recargado en la puerta bebiendo, y él, fiel a su palabra no se había marchado. Soltó un suspiro totalmente lleno de fastidio y resignado se sentó hincó en el pasillo, mirando con nostalgia la puerta que lo dividía de su amigo.
-Si tengo que sacrificarme por ti lo haré sin dudar-Exclamó, siendo lo más cuidadoso con él tono para que Jung no lo escuchara.
Le había enviado un mensaje a su padre para que hiciera los arreglos necesarios para la ausencia de "Maeno" por los siguientes dos días, la respuesta de su padre no se hiso esperar, aunque no por medio electronico, sino frente a la puerta del hogar de su amigo. -Cancelé todas sus reuniones, pero aunque se ausente de la oficina necesito que él revise estos documentos-Fue el "saludo" que exclamó su padre en cuanto Mamoru abrió la puerta. -Bien, se los daré en la mañana-Respondió mientras hojeaba dichos archivos-Te llamaré cuando esten listos y puedas entregarselos a Sakamoto-san con nuestras disculpas por la manera precipitada en que se canceló la reunión y espero que acepte la programación de una reunión para la semana entrante- -Menos mal que Sakamoto-san es una persona comprensible, porque lo que hiso hoy fue una completa grosería- -Estoy de acuerdo- -¿Y bien? ¿Donde está Maeno? Dijiste que no pudo localizar a ese editor- -En su habitación- -Menos mal-Exclamó para despues dar un suspiro sonoro-Ya son muchos los dolores de cabeza que ha estado dando por culpa de ese Kisa Shouta- -Dolores de cabeza o no es lo que menos importa porque decidimos ayudarlo en esto, aunque honestamente comienzo a arrepentirme, no le estamos haciendo ningun bien, creo que solo logramos que este enloqueciendo- -Amenazar o incluso asesinar a alguien me tiene sin importancia-No podía creer que su padre estuviera diciendo esas palabras, apesar de las circunstancias del pasado siempre le había parecido una persona incapaz de dañar a una mosca-Lo que a mi me interesa es hasta donde puede llegar por un hombre- -Está demasiado enamorado-Admitió, girando un poco la cabeza para mirar en dirección a las escaleras del interior-Se trata de su primer y único amor, despues de todo- -¿Y eso te molesta?- Mamoru aclaró su garganta ante tal insinuación por parte de su padre, nunca antes había dicho comentarios de ese tipo, y mucho menos si relacionaba a Maeno. -No debería bromear con algo así- -¿Bromear? Yo no sirvo para esas cosas-Exclamó sin abandonar la serenidad en su voz-Pero piensalo bien hijo, esta oportunidad es única, si lograras hacerlo significaría tener el poder absoluto de todo lo que le pertenece, está en un estado vulnerable y en espera de que alguien lo salve- -Yo jamás...-Le ofendía que siquiera su padre pudiera pensar en una idea tan descabellada, ¿Valerse de la debilidad sentimental de su amigo para apoderarse de lo suyo? ¿Era enserio? ¿Su padre estaba tan interesado en lo economico que no importaba si su hijo se relacionaba con un hombre? Para cuando quiso enfrentar la mirada de su padre, este ya se dirigía a la salida de la residencia. -¿No es eso lo que quieres? ¿Salvarlo? No te hagas de tantos escrupulos, ¿Que tantas veces puedes vivir la oportunidad de hacer feliz a quién tienes en estima y ademas disfrutar de lo mejor de los lujos?-
-Aunque tal vez si sea capaz de hacer algo que te lastime-
No podía fiarse de la desaparición repentina de Kisa Shouta, probablemente se había alejado de la ciudad y en unos días estaría de regreso, así que debía localizarlo antes que Jung y hacerlo desaparecer de su vida sin temor a un regreso. Definitivamente eso haría, pero no lo haría por ambición como le sugería su padre, sino porque Jung era una persona muy preciada para él y deseaba salvarlo.
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Al despertar esperaba encontrarse atrapado en un abrazo mientras esas grandes manos acariciaban su piel y una mirada cálida lo derretían de tal forma que no podía evitar morir de verguenza, pero no era así, estaba solo en la habitación, aunque cabía destacar que su cuerpo desnudo estaba muy bien protegido por sabanas con las que no recordaba haberse colocado encima, acción que seguramente había hecho su pareja.
-¿Takano-san?-Exclamó en dirección al baño, sin embargo, no hubo respuesta-¿Takano-san?-
Se vistió rapidamente para bajar a la cocina, pues seguramente Masamune estaría haciendo el desayuno. Estando a unos escalones del primer piso estaba por exclamar los "buenos días", sin embargo, una voz femenina le hiso guardar silencio.
-Me sorprende que aceptaras recibirme en tú casa despues de lo que me dijiste ayer-
Ritsu terminó de bajar los escalones, y valiendose de la pared que tenía a su lado se oculto, solo asomandose lo suficiente para ver. Fue una verdadera sorpresa darse cuenta de que era la madre de su pareja, la mujer estaba sentada en el comedor debiendo un poco de té mientras miraba a Masamune en espera de una respuesta, una que no tardó por parte del pelinegro que estaba a una distancia considerable de la señora.
-Mis palabras siguen en pie, si accedí a hablar contigo fue por...-Takano se retractó inmediatamente de confesarle a su madre que había sido convencido por Ritsu-Olvidalo, no tiene caso aclarar porque cambie de opinión, mejor dime aquello importante que querías decirme, así podrás marcharte y dejar de molestar-
Le había sugerido a Masamune acercarse a su madre, al menos en esta ocasión para saber de sus intenciones, aunque la verdad no creía que aquel encuentro fuera a ser esa misma mañana siguiente.
-Esta bien-Fue la respuesta un tanto enojada de Kotoko-Quisiera hablarte de tú padre, nos hemos reencontrado y hablamos de ti-
-¿Mi padre?-Takano soltó una leve carcajada de burla-¿Es enserio? ¿Aún podemos verlo de esa manera? Te recuerdo que ningun lazo me une a él, vaya, ni siquiera el apellido. Y será mejor que demos por terminada esta conversación, sea lo que sea que este relacionado con él no tiene caso-
-No me refería a Saga, sino a tú padre biológico, quiere que viajes este fin de semana a su casa-Ella sacó de su bolso un pequeño sobre-Aquí esta la dirección-
El rostro de Takano lucía totalmente desencajado ante aquella revelación por parte de su madre, desde que se enteró de no tener el derecho de llevar el apellido Saga jamás imaginó que llegaría el día en que sabría el nombre de su verdadero padre, su madre siempre se mostró dura a confesar tal verdad, hasta que llegó al punto de pensar en que no tenía caso saberlo, seguramente era igual de detestable que su madre o el hombre que le crio durante varios años. Pero que su madre estuviera a punto de revelarle quién era provocaba que en su corazón naciera un extraño sentimiento.
-Mi padre-Se sentía ridiculo, tomando en cuenta los pensamientos que había tenido respecto al tema durante esos años, pero una extraña sensación podía más que esas ideas de negación sobre la identidad de su progenitor-¿Quién es?
Una sonrisa casi imperceptible apareció en los labios de Kotoko, siempre había sido tan indiferente en todo lo que respectaba a Masamune, pero a pesar de desconocerlo en muchos aspectos, tenía la "fortuna" de ver que él a pesar de aparentar ser un hombre rudo y serio era en realidad tan transparente como el agua y de sentimientos bastante suaves, no era dificil adivinar que lo convencería.
-Su nombre es Matthew-Contestó-Es extranjero, de Dinamarca para ser especificos-
-¿Como fue que se reencontraron?-Indagó, tratando de mostrarse lo más sereno posible ante su madre.
-Llegó hace unos días, hubo una conferencia en Kioto y como Capitán del Departamento de Homicidios en Copenhague fue enviado en representación, es un evento de nivel internacional al que decidí asistir y fue como nos encontramos-
Su madre había dicho esas palabras de manera insipida, como si la confesión valiera absolutamente nada, y sin embargo, las dudas que creyó enterradas resurgían aún ante la simpleza de su madre al abordar el tema, ahora que tenía la oportunidad no serían para atormentarlo, sino que esta vez obtendría respuestas, y claro que no lo desaprovecharía.
-¿Porqué hasta ahora?-Preguntó Takano.
¿Despues de casi 29 años venía a interesarse en haber dejado a un hijo en Japón?
-¿A qué te refieres exactamente con eso?-Contraatacó su madre.
Takano golpeó con fuerza la mesa, haciendo que la taza de su madre regara el liquido.
-¡No te hagas la que no comprende!-Sus ojos se mostraban vidriosos, pero ninguna lágrima fluia-¡Sabes bien de lo que hablo! ¡¿Porque tanto interes por mí a estas alturas?! ¡¿Es que acaso no sabía de mí o simplemente la culpa lo ha atormentado lo suficiente por ignorarme por tantos años que considero que lo mejor era conocerme?! ¡Eso quiero saber!-
-¡Baja la voz o me reventaras los oídos!-Ordenó Kotoko-Detesto que te pongas así, comportate como un adulto y toma este asunto con frialdad-
Takano apretó con fuerza sus puños, porque de no hacerlo estaba seguro que rompería todo lo que se pusiera en su camino.
-¡Soy un adulto y me tomo la mayoría de los asuntos con frialdad desde siempre gracias a tú empeño por ignorarme!-Reclamó el pelinegro, olvidando por un segundo que Ritsu estaba en casa-¡Pero necesito saberlo! ¡¿Que no entiendes?! Aquí no se trata de una negociación sobre la compra del algo para pensar friamente las cosas, estamos hablando sobre mi padre, la persona por la cual existo-
La mujer desvió la mirada, totalmente furiosa al ver que su hijo no le dejaba otra escapatoria más que responder.
-El vino por un transferencia de 6 meses, al terminar deseaba quedarse pero lo obligaron a regresar, fue cuando me enteré del embarazo, pero yo no quería ser madre soltera, ¿Te imaginas el escandalo?-Kotoko suspiró y Masamune solo soltó un bufido-Así que busqué una solución-
-Un padre sustituto-
-Puedes verlo de esa manera-Afirmó ella-Por ese tiempo ya conocía a Saga, unos 3 meses atrás tú padre había impedido que lo asaltaran y yo estuve presente durante el papeleo. Yo le gustaba, pero nunca antes intentó nada porque yo estaba con tú padre, pero ante su ausencia todo se volvió más fácil, yo tenía una semanas de embarazo, así que no hubo sospechas, Ryuuji aceptó hacerse cargo y nos casamos-
¿En verdad la mujer que le confesaba todo eso era su madre? Sabía que era una persona fría y dura de sentimientos, pero no creía que llegaba hasta tal punto.
-Dijiste que sabía de mí-
-Así es-Confirmó-Regresó unos 10 meses despues, contactó con alguien que le dijo sobre mi embarazo-Se recargó en el respaldo de la silla, aburrida del "interrogatorio" por parte de su hijo-No podía dejar que destruyera lo que había logrado, así que hice lo que creí conveniente y le entregue estudios que negaban su paternidad, así que se resignó y regresó a su país-
Sabía que su madre siempre lograba hacer su voluntad, pero ¿Hacer algo así de malicioso?
-¡¿Porque lo hiciste?!-
-¡¿Como que porqué?! ¿No es obvio? Saga era ya un médico cirujano y tú padre un cero a la izquierda, ¿Que podría ofrecernos? ¿Una vida mediocre en un país desconocido y que yo trabajara de sirvienta o fuera una simple ama de casa? Jamás aceptaría algo como eso, Saga por el contrario me daba una vida acomodada, dejaba que continuara en mi carrera y encima te cuidaba y criaba mejor que nadie, ¿Como negar una vida así?-
-Pero no todo salió como querías...-
-Pude sostener la mentira por un tiempo porque tenías facciones bastantes generales, pero con el pasar del tiempo comenzaste a parecerte demasiado a tú padre-¿Acaso le culpaba de haber echado a perder su mentira? ¡Vaya descaro! ¿Que culpa tenía él? Era ella la que había iniciado con mentiras, el destino solo la había castigado, arrastrandolo a él sin tener ninguna culpa de los hechos-Por eso Ryuuji comenzó a ignorarte, pero finalmente no lo soportó y nos divorciamos-
Era normal que Saga Ryuuji lo hubiera mostrado su odio al ignorarlo, cualquiera lo haría, solo había una persona culpable y era su madre.
-¿Porqué decidiste hablar ahora?-Se sentó nuevamente en la silla, se sentía mareado ante la información, y ya ni siquiera tenía fuerzas para levantar la voz-¿Qué te hiso cambiar de opinión? ¿Su regreso? No lo creo-
Su madre sonrió nuevamente al notar a su hijo nuevamente sereno, o más bien impactado, pero que más daba, al menos ya no estaba gritando.
-Te he dicho que ya no es el mismo pobre diablo que conocí, ¿No? Pues no solo es capitán de un departamento de policía, a las afueras de la ciudad donde vive tiene una propiedad que funciona como un lugar vacacional bastante exitoso y es dueño de lo que empieza a ser una cadena de librerías y floristerias-
-¿Qué?-
-Tiene un hijo, pero se niega a manejar el negocio, quiere seguir sus pasos como agente policiaco, ¿Puedes creerlo? Incluso tenía un gran futuro como pianista y lo abandonó-
-¿A donde quieres llegar?
-¿No lo entiendes? Podrías dejar esa simple vida de editor y manejar un negocio aún más importante, e incluso si no quieres manejar lo que te digo podrías convencerlo de invertir en una...editorial-
Takano se río dolido.
-¿Así que era eso?-Debía haberlo imaginado, su madre no era de las personas que hacían algo sin ningun interes de por medio-¿Por eso quiere conocerme mi "padre"? ¿Para darme su apellido y asegurarse de tener un heredero?-Ahora si podía decir con "orgullo" que comprendía a Ritsu.
-Él no ha dicho esto-Confesó sin pena la mujer-Pero quiero que analices bien esta situación, él esta deseoso de conocerte, y con lo sentimental que es tú puedes acercarte a él, mostrarte feliz de ser su hijo y como su hijo menor no está interesado a ti te será bastante fácil adueñarte de todo lo suyo-
-¿Crees que yo aceptaría algo como eso?-Eran madre e hijo, pero sus convicciones no eran las mismas-Ahora me doy cuenta del error que cometí al haberte recibido-
-¡Razonalo Masamune!-
-¡No!-
-¡Solo estoy pensando en tú futuro!-
-¿En mi futuro? ¡A mi esas estupicedes no me interesan en lo absoluto! ¡Yo estoy feliz con lo que tengo! ¡Lo único que yo necesitaba de ti era atención! ¡Era la única cosa que siempre desee y no esa economía que según tú es lo mejor para mí!-
-¡Esas son estupideces! ¡Lo que te estoy proponiendo es la oportunidad de tener una vida lujosa! ¡Eso es mucho mejor que si yo me hubiera puesto a leer cuentos por la noche o darte un beso!-
-A mi me hubiera bastado con eso-
-¡No digas cosas ridiculas! ¡Hazme caso por una vez en tú vida! ¡No seas un idiota y eches todo por la borda!-
-¡No! ¡Estas muy equivocada!-Tal vez no era la mejor persona del mundo, pero no aceptaría participar en un truco así de sucio-Pero me doy cuenta de que es inútil discutir contigo, será mejor que te vayas, no debí dejarme convencer para escucharte-
-¿Y quién fue la persona que te convenció?-
-Alguien a quién no debes conocer-Fue su contestación seca, dirigiendose a la puerta para abrirla y hacer que esa mujer se fuera-No quisiera que me relacionara contigo y crea que soy igual que tú-
-Tú eres igual a mí, y tarde o temprano te daras cuenta de que estoy haciendo lo mejor por ti-
-¡Eso es una sucia mentira! ¡Takano-san no es igual a usted!-
Ritsu finalmente se había decidido a salir de aquella esquina donde en silencio pero lleno de indignación interna había estado escuchando. Pero simplemente ya no soportaba las palabras de la madre de su pareja. Que culpable se sentía por haber convencido a Takano de escuchar a la mujer, jamás hubiera imaginado que era por algo como eso.
-¿Y tú quién er...-La mujer detuvo su interrogante al recordar que era el mismo muchacho de el día anterior-¿Que haces aquí?-Era extraño ver al chico aparecer por donde estaban las escaleras que subían a las habitaciones, sobre todo viendo que vestía ropa comoda como si hubiera pasado allí la noche-¿Vives aquí?-
El castaño no pudo siquiera responderle a la mujer, pues Takano había tomado a Kotoko de la muñeca y comenzaba a empujarla a la salida.
-¡No tienes derecho a preguntarle porque no es algo que sea de tú incumbencia! ¡Hace mucho que saliste de mi vida, así que tiene que valerte un comino con quién vivo!-
-¡Que me sueltes de una buena vez porque no me voy a ir hasta que entres en razón!-Kotoko logró nuevamente soltarse del agarre de su hijo-Y claro que tengo derecho a preguntar, soy tú madre, y además, debo saber porque aún cuando lo veo pasearse comodamente por tú casa no quieres que yo sepa quién sea-
Tal vez Takano se enojaría un poco por lo que quería hacer, pero si se habían enfrentado ante sus padres, ¿Porque no hacerlo ante la señora Takano? Por mucho que la mujer hubiese perdido el derecho a entrometerse en la vida de Masamune sentía que debía enfrentarse de igual manera.
-Yo...-Exclamó Ritsu para llamar la atención de la mujer, claro, obteniendo tambien la mirada de Masamune-Yo soy...-
-Tú eres...-La mujer tenía una expresión de sorpresa y rabia-¡AH!-Gritó con rabia, dejando completamente mudos a Ritsu y Masamune-¡Ya te recuerdo! ¡Sé quién eres!-
Kotoko comenzó a caminar presurosamente ante Ritsu, y sin que siquiera alguno de los dos hombre pudiera mover algún dedo, abofeteo con tanta fuerza a Ritsu que este no pudo evitar el golpe de su cara contra una mesilla de cristal que estaba cerca para despues quedar arrodillado en el suelo y cubriendose la mejilla, pues dolorosamente sentía un par de gotas rojizas deslizarse presurosas.
-¡MALDICIÓN!-Takano corrió para auxiliar al castaño, quitandose el sueter ligero que llevaba puesto y utilizandola para que absorbiera la sangre-¡¿Que demonios crees que has hecho?! ¡¿Acaso te volviste loca?!-
-¡¿Porque lo hiso?!-Reclamó igual de furioso el castaño mientras se apoyaba en el mayor para levantarse del suelo, sabía que la mujer tenía un caracter bastante peculiar, pero por muy enfadada que estuviera no tenía porque descargar su enojo con él-¡¿Que le he hecho yo a usted?! Apenas y la conozco, ¿Porque me trata así?-
-¿Y lo preguntas? Vaya descaro el tuyo-Indagó la mujer, colocando una mano en la cintura y una en su frente-No puedo creer que estes de nuevo metiendote entre los ojos de Masamune-
-¿Qué?-Pronunció confuso el castaño-¿De qué está hablando?-
-¿Lo vas a negar?-Cuestionó con burla y enfado Kotoko-¿Acaso no eres el chico que en secundaria visitaba nuestra casa?-
Onodera quedó mudo al finalizar el señalamiento de la mujer, siempre creyó que nadie se se percataba de su presencia cuando frecuentaba la casa de Takano.
-Tú lo sabías-Dijo impresionado el pelinegro-¿Porque nunca dijiste nada?-Si le reclamaba ahora al castaño, ¿Porque no lo había hecho antes?-Contesta-
-Porque creí que era parte de tú estupida rebeldía, sobre todo cuando un día lo vi salir corriendo como si de un loco se tratase y ya no se volvió a aparecer por la casa, pero aquí lo tenemos de nuevo, siendo una molestia-
-Hasta ahora he tenido cierto control porque eres la mujer que me trajo al mundo ¡Pero no te atrevas a decir cualquier cosa sobre él porque olvidaré ese principio hacia ti!-Admitió con una mirada desafiante el mayor de los hombres-Él es la felicidad para mí ¿Lo entiendes?
Ambos sufrimos por 10 años y ahora que estamos juntos no dejaré que ese maldito dolor regrese a mí y mucho menos a él ¡Así que no te atrevas a arruinarlo o lo pagaras caro!-
Kotoko se río poco disimulada, mirando de los pies a la cabeza al castaño con insignificancia.
-Tal vez usted...me considere una molestia y quiera que yo desaparezca-Ritsu se alejó del cuidado de Masamune y se acercó a su "suegra"-
Pero la única persona que podría pedirme que me aleje porque no significo nada en su vida es su hijo y no usted-
-¡Insolente!-
La madre de Takano levantó la mano con el proposito de golpear nuevamente al castaño, pero este la detuvo con firmeza.
-No soy ningun insolente-Respondió con la mayor tranquilidad que pudo reunir el ojiesmeralda-De hecho, la insolente es usted por haber dicho todo eso a su hijo-
Cuando el castaño apareció, la madre de Masamune pudo notar en sus ojos miedo e inseguridad, y no era por la acalorada discusión del momento, sino que su personalidad ya era de esa manera, sin embargo, ese reflejo desapareció de los orbes esmeraldas en cuanto defendió al mayor.
-Tú...-Incluso recordandolo de adolescente era igual a ver un ratón en la jaula del león, ¿De donde sacaba esa sorpresiva valentía?-¿Quién eres?-
-Mi nombre es Onodera Ritsu-Sonrió sutilmente a la mujer, pues a aquella presentación todavía le faltaba algo importante-Y soy el novio de Masamune-Esto último lo habia mencionado con un gran sonrojo, y a decir verdad, no era tanto por la especificación del tipo de relación, sino que era la primera vez que llamaba a su pareja por el nombre-Pero lo más importante que usted debe saber, acepte o rechace lo que soy en la vida de su hijo, es que estoy enamorado de él-
-¿Onodera?-Musitó con supicacia la mujer.
Tanto Ritsu como Masamune bufaron ante la forma en que aquel apellido había sido pronunciado, ambos tenían el mismo pensamiento sobre la mujer, ¿Era sorda o qué? ¿Aún con aquella dulce confesión lo único que había logrado captar era el apellido relevante ante la alta sociedad?
-Si, ese es mi apellido-Respondió el ojiesmeralda al darse cuenta que Kotoko-san había escuchado sobre su familia.
-El niño mimado que hace poco cancelo su compromiso con la heredera Kohinata Ann y que encima rompió los lazos con su familia por tener una relación con alguien obviamente no aprobado por sus padres-Reafirmó Kotoko, ignorando al hombre castaño para posar su inquisidora mirada en la de su hijo-Sorprendente, jamás creí que aquel "chisme" contado por un amigo que trabaja para esa editorial se relacionara con mi hijo-Se acercó a su hijo y colocó una mano en su hombro-Dices que no te interesa la fortuna de tú padre biologico y por eso no quieres conocerlo, pero, te has involucrado con el único heredero de una de las editoriales más importantes de Japón, y si sus padres son de mente debil igual que él seguramente terminaran aceptando esta ridicula relación-Sentenció la abogada-¿Qué no eres igual a mí y no te importa el dinero? Si, eso es lo que veo-Musitó ironica.
-YA FUE SUFICIENTE, NO PUEDO SEGUIR ESCUCHANDOLA-
Para sorpresa de Kotoko, no era su hijo quién le daba esa orden, sino el castaño que a sus ojos era insignificante, y lo único que ella pudo responder fue un "OYE, OYE" de manera consecutiva cuando este logró lo que Masamune no había logrado, tomarla por el brazo y llevarsela practicamente a rastras fuera de la residencia sin que ella pudiera zafarse de aquel agarre por mucho que forcejara para seguir diciendo palabras venenosas.
-¡Dejame!-Exigió mientras con una de sus manos arañaba el rostro de Ritsu, pero esta vez era inutil, pues él no dejaba de llevarla a la salida.
-No voy a hacerlo-Dijo Onodera sin inmutarse en su forma de hablar, aunque sintiendo internamente como su corazón quería salirsele del pecho por la rabia-Ya ha lastimado lo suficiente a su hijo...y yo...no puedo ver como él se desmorona. ¡No lo permitiré!-
Finalmente llegaron a la puerta que daba a la calle, el castaño la abrió presuroso y de la forma más "sutil" que pudo logró que Kotoko-san saliera finalmente de su hogar.
-¡¿Como te atreves?!-
-Ya se lo dije, no permitiré que vuelva a entrar aquí si lo que dijo allá dentro es su único proposito-Declaró Ritsu-Adiós-
Una vez que la puerta estuvo cerrada dejó escapar un suspiro lleno de irritación para despues revolver un poco se cabello castaño para aliviar un poco el estres y finalmente caminar hacia el interior de la casa.
-Takano-san...-
Igual que cuando estaba en la recamara no obtuvo respuesta por parte del más alto, sin embargo, esta vez no era porque estuviera ausente en el lugar, sino porque Takano-san estaba en el suelo sentado y con sus manos ocultando el rostro.
-Lamento que la conocieras-
-Takano-san...-Repitió el nombre, pero esta vez con un tono de melancolía.
-Pero no pude evitar salirme de control ante lo que dijo-Musitó sin hacerle frente al castaño que seguía inmovilizado a cierta distancia de él-Aunque probablemente tenga razón y yo si sea exactamente igual a ella, soy su hijo despues de todo-
-¡Oye! No digas es...-No podía creer que su novio estuviera dejandose influenciar por las palabras de la mujer.
-Es cierto, no soy muy diferente a ella-Se recargó sobre la pared y finalmente enfrentó a la mirada esmeralda que muda le pedía que detuviese aquella afirmación, pero él no se daba cuenta y decidió proseguir-Yo dije que jamás me atrevería a utilizar a las personas para hacer algo así de bajo como ella me lo proponía, pero la verdad es que desde siempre lo he hecho-
-Eso no es cierto-Claro, habían sucedido muchas confusiones en el pasado, pero Takano era una buena persona, de eso no tenía duda, por lo que dolía verlo autojuzgarse como alguien igual a su madre-Tú no eres de esa forma, no vuelvas a decir algo como eso-
-Es amable de tú parte negar esa personalidad mía, pero tampoco debemos engañarnos-Le contestó el pelinegro, sonriendo de manera extraña-¿O acaso olvidas que hace 11 años yo decidí salir contigo para destruirte porque eras lo opuesto a mí?-
Ritsu caminó y se sentó frente a Masamune, tomando su rostro entre las manos y sonriendole de manera tierna.
-Es cierto que hacerlo con esas intenciones no estuvo nada bien, pero despues ya no tuvo importancia-Le aclaró con voz suave-Porque luego te enamoraste de mí así como yo lo estaba de ti-Ritsu depositó un beso en la mejilla del otro antes de continuar-Y si hablamos de lastimar a las personas, yo tambien te he lastimado a ti, me fui sin explicarte mis dudas y al reencontrarnos sufriste porque yo no te decía cuanto te amaba y cuanto te amo-Deslisó uno de sus dedos a los labios del mayor para que no lo interrumpiera con palabras negativas-Así que, por favor, no vuelvas a decir algo como eso-
-Gracias-Soltó dificultosamente acompañado de un suspiro el pelinegro antes de sentir como el castaño lo abrazaba amorosamente.
Por otro lado, Ritsu internamente no podía dejar de sentirse un tanto impotente por no saber que hacer más allá de aquel abrazo, y es que por mucho que se quebrase la cabeza tratando de comprender nunca lo lograría del todo, ya que él había crecido en una familia bastante amorosa y comprensiva hasta antes de haber rechazado a su prometida por elegir a la única persona capaz de hacer latir su corazón.
-Nunca creí que fueras capaz de decir esas palabras sin titubear-Exclamó Takano sacandolo de sus pensamientos.
-Bueno, creo que cuando alguien dice cosas tan negativas de ti tengo la mala costumbre de defenderte-
-Di lo que quieras, verte de esa manera es casi como un milagro-
Takano ante las palabras recibió un ligero golpe en la cabeza, ¿El culpable? Ritsu, quién le miraba con cierto enfado e indignación.
-¿Que tonterías estas murmurando? ¿Crees que yo soy un cobarde?-Atacó el castaño-¿Acaso no hemos enfrentado a mis padres? Decirle a tú madre era lo único que faltaba-
Una leve risa y un beso en la mejilla fue lo que recibió Ritsu despues de dar aquel ligero regaño.
-Te amo-Exclamó olvidando un poco el dolor ante el recuerdo de su madre, era lo que podía decir en ese momento a esa persona que desde hacía años significaba su luz de esperanza en medio de tanta soledad.
-Yo tambien...te amo, Takano-san-Respondió con un inevitable sonrojo.
El castaño sacudió un poco la cabeza como un método para despejar su mente, no podía dejarse llevar por un momento romántico, de todo lo sucedido había un hilo suelto que debían resolver.
-Takano-san...-
-¿Si?-Fue la respuesta obtenida.
-Sé que la visita de tú madre...no resultó del todo bien, pero, ella dijo algo importante-
La mirada seria y llena de molestia regresó a Masamune.
-¿Sobre mi padre? No hay nada de que hablar, ya he tomado una decisión-
-¿No irás a verlo?-
-No-
Pero esa respuesta negativa no vencería a Ritsu, seguiría insistiendo, pues por la expresión de su pareja podía notarse el intenso deseo de conocer a su padre.
-Pero...es tú padre, tal vez si le explicas...-
Agradecía el gesto de Ritsu al insitir, pero desde un principio había sospechado que hablar con su madre no traería nada bueno, lo sabía muy bien, y ahora veía las consecuencias de ello, su madre había matado la ilusión y valor nacido en su corazón para conocer a su padre y por si fuera poco tambien se había atrevido a ofender y golpear a Ritsu.
-No iré a conocerlo, será lo mejor para él y para mí-Dijo con determinación Masamune, tomando el sobre donde estaba la dirección de su padre para luego romperla-Y ahora sientate, sino te pongo hielo tú mejilla se inflamará-
Las intenciones de Ritsu eran muy nobles al alentarlo a conocer a su padre, pero esta vez haría caso omiso a la petición de su castaño, no podía enfrentarse a aquel hombre despues de escuchar las palabras de su madre, realmente deseaba conocerlo, pero, ¿Y si luego creía que su acercamiento era por interes? No, suficiente lidiaba ya con que Saga-san y su madre lo hubieran "odiado" durante sus primeros años como para manchar ahora la ilusión de su padre biologico. Si, definitivamente eso haría, no conocerlo, sería la mejor de las decisiones.
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Él sabía que no le esperaba una buena mañana, y no es que fuera inesperado, de hecho ya esperaba con "ansias" la horrible resaca originada por 1 botella de vino y 2 de whisky mientras tenía como colchón el frío piso de madera, del cual se levantó con algo de torpeza.
-Maeno-Murmuró recordando que su amigo se había encerrado en la habitación-Maeno, ¿Puedes escucharme? Hablame , por favor-Golpeó la puerta con cierto desespero y tomó la perilla para verificar si Maeno había quitado el seguro-¿Maeno?-La puerta ya podía abrirse con solo girar la perilla-¿Maeno?-
Un extraño miedo recorrió su cuerpo haciendole sentir escalofríos, aunque dejando ese extraño de lado entró sin más demora al lugar, observando en el suelo varias botellas de licor y una copa rota pero sin encontrar a Maeno, su mirada vagó hasta hallarlo sobre la cama.
-Maeno-
No quería que su amigo lo considerase cruel, no admitiría tal señalamiento, porque de ninguna manera era así, tambien conocía lo que era el dolor de ver a la persdona amada con alguien más, y sabiendo lo que es tener el corazón roto y sin ilusiones, era mayor motivo para no dejar que Maeno siguiera sumergiendose en tetricas locuras como la amenaza o el homicidio.
-Maeno, despierta ya y duchate-Dijo con la voz más apacible que pudo, no quería resultar demasiado obvio en los planes que tenía desde la noche anterior-Yo prepararé el des...-
Los pasos del más alto se congelaron a escazos centimetros de la cama.
-¡Maeno! ¡¿Que has hecho?! ¡Eres un completo imbecil!-
Ahora sabía el porque su mente le advertía sobre un inusual amancecer, y no era la resaca o despertar en una casa ajena, sino ironicamente ver a la persona que quería proteger en un estado inconsciente (Y no dormido como creía antes), con los brazos y parte de su ropa cubierta de sangre que provenía de duversos cortes en las muñecas, y notar como una de las manos sostenía un trozo de vidrio ensangrentado de lo que una vez fue una copa aquella haciendole compañía a esa vieja fotografía que reflejaba su niñez junto a Kisa.
-¡No mueras! ¡Por favor!-Corrió y se sentó en el borde de la cama, una vez ahí, colocó a su amigo en su regazo y lo golpeó ligeramente en el rostro-Contesta, por favor-Sin embargo no hubo ni siquiera un murmullo, y eso destruyó cualquier fortaleza para enfrentar la situación, pues en instantes sus ojos comenzaron a derramar lagrimas-¡Resiste! ¡Yo te salvaré!-
Esto no podía acabar de esa manera.
-¡No te mueras!-
Maeno no se había portado de la mejor manera, pero su corazón y mente le gritaban que la muerte era un castigo bastante cruel.
-Amigo, ¿Como se te ocurrió hacer esto?-Lo abrazó con fuerza, aunque sabía que no habría respuesta fisica alguna-Yo te necesito, yo quiero que tú estes a mi lado-
Él había estado fielmente a su lado, sin esperar nada a cambio, , aún sin importar cuantas cosas le hubiese ocultado, solo viendolo feliz él tambien lo era; y que el pasado condujera a Maeno hacia la muerte no era una opción viable, porque sin Maeno, ahora sería él quién quedaría inmerso en una fatidica soledad.
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Lo sé bien, este capitulo esta bastante extenso, pero es mi manera de pedir disculpas por el tiempo que les he hecho esperar. Muchas gracias. Creo que mi manera de escribir la relación de TakanoxRitsu con Yukisa es como el que dirigió el 5° elemento, el protagonista y el villano nunca se topan xD ¿Qué les ha parecido el capitulo? ¿Muchas o pocas sorpresas? Espero que el lemon les haya gustado, soy muy poca para escribir esas escenas porque la vedad narrarlas no se me da bien (Eso sonó raro xD), ¿Qué piensan del reencuentro entre Kotoko-san y Takano-san y lo que hiso Jung de ultimo momento? D: Espero sus comentarios
