Capitulo 14: Negación
"AMOLAD es propiedad de The Snipster, yo solo lo utilizo para su deleite"
Lou se encontraba de camino hacia el hogar de Ithiel, William la llevaba en el helicóptero privado que había utilizado con Leo y Vania para ir al safari, la morena se encontraba con los ojos vendados a petición del rubio, debido a que debían mantener en total secreto la ubicación de su hogar.
— Discúlpeme, pero mi jefe es exageradamente rico, y por lo mismo es algo cauteloso de su privacidad — la voz de William vacilo al decir el ultimó comentario, el viento se agitaba furioso entre los cabellos casi blancos de la chica, la cual estaba nerviosa, no sabía que decir para convencer a aquel hombre; Después de casi media hora de vuelo el helicóptero bajó hacia el helipuerto que se encontraba en la mansión, William le retiro el antifaz y la ayudo a bajar, la visión que tuvo enfrente fue de una hermosa mansión en color blanco, era una cosa soberbia, sus jardines eran apantallantes y llenos de vida y numerosas fuentes, a su arribó los sirvientes de Ithiel saludaron a William con el debido respeto.
— Este lugar parece un sueño — murmuro Lou al ver las fuentes y la decoración abundante, a lo lejos cerca de la alberca un joven de cabellos blancos estaba recostado en una de las tumbonas tomando el sol, su piel morena lucía un espectacular broceado, William sonrío con dulzura al verlo tan apacible.
— Madd si sigues así, te quemaras — lo reprendió William en broma, acercándose a donde el chico se encontraba tendido, este levanto su mirada hacia ellos, dándole una sonrisa arrebatadora a Lourdes, quien se ruborizó, con parsimonia se puso de pie, para poder darle un abrazo al rubio, el cual lo estrecho con fuerza.
— Has tardado mucho estos días, ¿Qué ocurre?, ¿Mi hermano sigue explotándote? —
— Yo manejo sus negocios ¿Cómo vas con las voces? — ante la pregunta de William, le rostro de Madd se ensombreció un poco.
— Ese último tratamiento las mantiene alejadas de mí, espero que después de que lleves a la señorita con Ithiel regreses conmigo — el tono de voz era demasiado sugerente, lo que ocasiono que William se sonrojarse ante la propuesta. — Adiós señorita. —
William continuó caminando hacia el interior de la enorme mansión, guiando a Lourdes quien caminaba unos pasos detrás de él; Dentro de ella, la vista era más espectacular que en el exterior, Lourdes estaba encandilada ante el lujo en el que vivía ese hombre. Caminaron al fondo de un enorme pasillo decorado con cuadros renacentistas, al final de este, se encontraba una habitación inmensa con un escritorio sublime de caoba genuina, un grandioso ventanal daba vista a las hermosas montañas de Sudáfrica,
Un joven de estatura considerable y largo cabello dorado estaba de pie, su porte era parecido al de su amigo Des, si no fuera por el bello cabello rubio platinado la chica hubiera jurado que se trataba de Aeva, la luz que irradiaba el ventanal a su espalda le daba un aire casi celestial, la observó fijamente, Lou tragó saliva, el color de ojos era idénticos, parecían similitudes hechas a propósito.
— Señorita Lovelance, siéntese, ¿Ya comió algo? — Señalando la silla enfrente suyo, Lourdes acepto tomar asiento — William, ¡Manda a la servidumbre a traer un aperitivo para la joven!
— No es necesario, señor — murmuro la chica, haciendo ademán de negación con la cabeza, la sonrisa de Ithiel se hizo más amplia, ordenando unos bocadillos y un poco de té, se sentó en la enorme silla ejecutiva con las piernas cruzadas, esas piernas largas y estilizadas le recordaron tanto a las de su mejor amigo.
— Dígalo ahora señorita, ¿Qué es eso tan urgente que quería decirme? — le preguntó una vez que William se dirigió a cumplir la orden dada, la chica notó algo de diversión en la voz del joven tan apuesto que tenía enfrente, dando un suspiro se dispuso a explicar la situación.
— Lamento importunarlo, es solo que, necesito de su ayuda y no se trata de cuestiones económicas, ojalá nuestro conflicto fuese solo por dinero; Mi amigo, Des, está en grave peligro, una persona que fue muy cercano a usted lo tiene a su merced — la voz de Lou se fue quebrando al pronunciar eso último, Ithiel la miraba con una ceja enarcada, con los nudillos comenzó a realizar un sonido incesante mostrando impaciencia. — Su nombre es Nicholas.
Ithiel se puso abruptamente de pie, su sonrisa se desvaneció de golpe y se acercó peligrosamente a Lou, intento asirla del brazo, ella hecho el cuerpo hacía atrás como acto defensivo de las manos del ahora molesto caballero.
— No me interesa saber nada de ese sujeto, ¡Nada! ¡¿Me escuchaste?! — la voz estaba cargada de odio y rencor — lamento que tu amigo este a su merced, pero no pienso ayudarla, ¡William, llévate a esta chica!
William llego a toda velocidad, observando como Lourdes se encontraba con lágrimas en los ojos y con cara de terror ante la actitud de Ithiel.
— ¡Por favor señor! Solo déjeme explicarle — gritó Lou con el rostro surcado en llanto — Des está secuestrado y solo tenemos el día de mañana para liberarlo, Nicholas va a matarlo, si no es que algo peor.
— Con Nicholas la muerte es un descanso señorita Lovelance, lamento lo de su amigo, pero yo no pienso arriesgar mi seguridad física para liberarlo, hace años que hui de su yugo, a su lado experimente lo que es la maldad, cuando su daño llegó a mi hermano jure jamás regresar — la voz de Ithiel acarreaba una enorme ira.
— Solo llámelo, suplíquele que lo suelte, ¡haga algo maldita sea! — la cara de Lourdes lucia furiosa, en su garganta el coraje se acumulaba al no poder decir alguna palabra que convenciera a ese hombre.
— William, ¡llévatela! — ante la orden, William sujeto a Lourdes de las manos y entre él y uno de los sirvientes cargaron el pequeño cuerpo de la chica, la cual pataleaba furiosa, una vez que se cerraron las puertas de la oficina, lágrimas cayeron de los ojos ámbar de Ithiel, lamentaba el destino de ese tal Des, pero no podía arriesgarse con Nicholas, su obstinación podía poner todo en peligro de nuevo, recordó cuanto lo amó, pero el odio superó con creces ese amor.
Lourdes estaba siendo arrastrada hacia el exterior de la mansión, el antifaz fue colocado a la fuerza al igual que el cinturón de seguridad, ella le gritó algunas malas palabras en francés a William, quien con cansancio se dispuso a pilotear de nuevo el helicóptero, tenía que dejar a la chica en el hospital de Johannesburgo y alejarse de Leo Splinder, en definitiva, tendría que dar órdenes especificas a Maia.
Siendo testigo de lo acontecido, Madd corrió a buscar a su hermano, después de recorrer la mansión lo encontró en el invernadero que estaba en el enorme jardín, siempre que estaba alterado Ithiel arreglaba las plantas o realizaba jardinería.
— Ithiel, otra vez huyendo de tu pasado — comentó, ocasionando que el aludido soltara un respingo, Madd no imagino que su hermano sería tan cruel para sacar de esa manera a un invitado, al menos que tuviera relación con su ayer.
— ¿Por qué piensas que es por lo que me ocurrió? Tal vez solo me desagradó la chica — dijo el rubio mientras colocaba unas semillas en una maceta.
— Nunca mencione ninguna chica — Ithiel puso los ojos en blanco, se había revelado por sí solo, Madd sonrió—. Vi que mi novio la llevaba arrastrando de regresó, dudo que esa mujer fuera enviada por Nicholas.
— No lo era, pero sabe de su existencia y que este tiene relación con nosotros — el rostro de furia se volvía a asomar en sus finas facciones.
— Supuse eso, cuando la dama gritó en perfecto francés il m'a envoyé, Tomás m'a envoyé* — comentó con un movimiento de hombros para quitarle importancia, al escuchar el nombre de Tomás el corazón de Ithiel latió desbocado.
— ¿Ella fue enviada por Tomás?, ¡Pero si no lo menciono! — su voz sonaba alterada, la sonrisa de Madd se hizo más amplia, acercándose a su hermano le susurro.
— Hasta cuando seguirás mintiéndote asegurando que huiste de Nick soló por mi problema con la heroína, hermano.
Mientras tanto William dejó a Lourdes a las afueras del hospital, la chica lo había golpeado y amenazado tanto en francés como en inglés mal pronunciado.
— Señor, ya le dije que Nicholas tiene secuestrado a mi amigo y que Tomás me envió por su ayuda — grito de nuevo, mientras la bajaba del helicóptero en medio de forcejeos.
— Tomás al igual que Nicholas son unos canallas, lamento la situación de su amigo, pero no podemos arriesgarnos a salvarlo y poner en peligro nuestro anonimato; Siento lastima por Leo, pero su pareja se topó con la gente equivocada.
Lourdes regresó al hospital hecha un manojo de furia y tristeza, los pacientes la observaban derramar lágrimas amargas al dirigirse a la habitación de Leo, entrado en ella, lo encontró profundamente dormido, lucia apacible, ajeno a los horrores que se avecinaban al no tener la ayuda de Ithiel.
Tomando su móvil se dispuso a llamar a Tomás, este le contesto al segundo timbrazo, del otro lado de la línea, un desalineado suizo se encontraba junto a Linda, está mando a descansar a los empleados de la cafetería ese día, después de que el chico le mostrara el video de las condiciones de Des, esta decidió que el "Café Ardent" cerraría provisionalmente hasta no saber qué ocurriría con su dueño, la noticia tomo por sorpresa a los empleados que abandonaron de a poco el lugar.
—Lourdes ¿encontraste a William? — la voz de Tomás sonaba ansiosa, Linda comenzó a rezar mentalmente, al ver el rostro del chico decaer, supo que no tenían buenas noticias.
— William e Ithiel se negaron a ayudar, solo sé que ambos están en Sudáfrica, ¿Qué haremos Tomás? — Lourdes estaba desconsolada, el sonido de su voz se escuchaba ahogado en llanto, Tomás en un acto de desesperación, paso la mano que tenía libre por su largo cabello.
— Iré por él Lou, no sé cómo, pero prefiero morir a dejarlo otro día más sufriendo en sus garras — la voz del chico sonaba llena de determinación.
— Ten cuidado Tomás, es mejor que llamen a la policía, Des corre un grave peligro — dijo la chica con su voz desolada, después de ese último comentario, Tomás cortó la llamada, ella volteó para limpiarse las lágrimas, pero una voz gutural la sacó de sus cavilaciones.
— L-lou, ¿Q-que ocurre, con D-des?— la voz de Leo sonaba rasposa por el esfuerzo realizado, los aparatos a su alrededor emitían ruidos erráticos, Maia llegó corriendo al escuchar el alboroto, Lourdes se encontraba pálida, por su culpa Leo se había enterado de que Des corría peligro.
En Francia, Linda observaba a Tomás realizar un par de llamada, su cara lucia con los rezagos del dolor, se notaba que no había descansado y con las noticias dadas por Lourdes, la ayuda de Ithiel estaba fuera de su alcance.
— Tomás, quiero ayudarte — dijo con valentía, el rostro del suizo se quedó sorprendido.
— ¿Cómo? — él la observó con curiosidad — Linda, estas consiente que estamos ante uno de los capos más peligrosos de todos los tiempos, además que casi muero la última vez que fui a su mansión, el sujeto esta armado hasta los dientes, tengo que ingeniármelas para saber cómo puedo llegar hasta él.
— Yo sé una manera, se de personas que podrán ayudarnos dentro de esa mansión, si es que a un siguen con vida — dijo ella tranquila, la confesión confundió a Tomás.
— No entiendo, ¿Cómo que conoces a personas dentro de esa mansión?
—Y-yo, fui parte de las mujeres que Nicholas utilizaba en sus redes de prostitución.
Tomás dejó caer su móvil por la sorpresa, sabía que la rubia escondía algo.
N.A. Drama, drama mi comida de todos los días, justo después del beso que vimos en AMOLAD no me dieron ganas de escribir cosas tristes o deprimentes, pero en vista que mi fic está lleno de acción, tengo que dejar el romance de lado, un capítulo más. Si les gusto, déjenme su opinión, sus comentarios me alegran mis días. Saludos.
