Stage XIV:

Tiempo: El Tiempo Que Nos Toma Tratar De Comprenderte

Araziel POV

Este debía de ser uno de esos momentos que la gente llama "momento mágico", uno de esos que compartes con tu pareja o con una persona especial e importante para ti. El momento en que ambos se toman de las manos y caminan uno al lado del otro en silencio, sonriéndose, disfrutando únicamente de la presencia del otro.

Se supone que esa era la idea de nuestro paseo, porque, efectivamente íbamos tomados de la mano, en silencio, y habríamos estado disfrutando de nuestros momentos juntos de no ser por culpa de esa molestia de pelos rojos.

-"¡¿Quieres parar ya con eso?"- gruñí molesta mirando con odio al sujeto, al disque guardián de Viorel, si bien se había apartado de nosotros, en la primera oportunidad había cogido una rama del suelo y ahora la arrastraba contra este con cada paso que daba, causando un chirrido por demás molesto.

-"No, es divertido"-contestó como si nada ¿divertido? Mentira, a menos que su diversión consistiera en arruinarnos a mí y a Viorel nuestro paseo.

-"Tienes que parar eso ya"-la voz de Viorel sonó como una orden, su ceño se frunció y miró con verdadero odio a Elliot.

-"He dicho que no lo haré"- contestó, vaya terquedad, luego simplemente siguió caminando y haciendo ese estúpido y molesto ruido.

Lo siguiente que se me ocurrió hacer fue tratar con todas mis fuerzas de bloquear ese sonido y concentrarme únicamente en disfrutar de la presencia de Viorel, lo miré de reojo, había cerrado los ojos y ahora respiraba como haciendo ejercicios de relajación, probablemente tratando al igual que yo, de bloquear aquel fastidioso sonido, cerré los ojos también y continuamos caminando, tratando de concentrarnos en no pensar ni percibir nada que no fuéramos nosotros dos.

-"Saben que así suceden los accidentes ¿verdad? Por gente que peca de tarada y no se fija de lo que hace al caminar"- comentó la vocecita de la molestia.

Viorel y yo suspiramos, estuve a nada de sugerir terminar con el paseo pero al final desistí, hacer eso significaría darle la victoria a la maldita molestia de pelos rojos y a su estúpida rama. Lo único que atinamos a hacer fue a abrir los ojos y seguir caminando.

Después de un rato llegamos a las orillas del canal del río, había una pequeña butaca blanca frente a estas y desde ese punto de la ciudad se podía ver perfectamente la pronta puesta de sol; no tuve siquiera que sugerirlo, porque los pasos de Viorel nos condujeron exactamente hacia esa butaca, nos sentamos juntos y apenas fuimos conscientes del momento en que la molestia alias "guardián" siguió de largo y se inclinó a mirar el correr de las aguas, al menos ya había soltado la estúpida rama aquella.

Por fin suspiramos tranquilos, miré unos momentos el rostro de Viorel, él también me miraba, nos sonreímos y después sentí como me abrazaba por la cintura para acercarme más a él, no me quejé, tal vez aun no teníamos nada en concreto pero solo me dije a mi misma que tenía que disfrutarlo porque aquello no iba a durar para siempre, así pues, con dicho pensamiento, de nuevo cerré los ojos y me apoyé contra el pecho de aquella persona tan importante para mí, agradeciendo que ahora sí hubiese silencio y con ello ya podía disfrutar de la grata presencia que me rodeaba.

-"Hey, no te duermas"- escuché la vocecilla de Viorel murmurarme al oído, abrí los ojos y miré los suyos, el azul en ellos brillaba de un modo especial, de un modo pícaro y divertido.

-"¿Qué pasa?"-pregunté igual en un murmullo, él me sonrió y con el soplar del viento sus cabellos rubios fueron revueltos, vaya imagen, me sentí sonrojar e incluso sonreí tontamente, tenía que disfrutarlo.

-"Venganza"- contestó Viorel con una amplia sonrisa justo antes de robarme un rápido beso que no tuve tiempo de contestar, lo miré con los ojos muy abiertos, no comprendía a qué se refería con venganza; su mirada se movió hacia el frente, yo la seguí.

Elliot continuaba mirando el correr de las aguas, parecía totalmente concentrado en ello, perdido, abstraído, como si su mente estuviera lejos, ausente. En ese momento en que yo me distraje en mirar a la molestia, Viorel se levantó lenta y sigilosamente de mi lado y se acercó a su guardián en un silencio perfecto, digno de un felino al acechó, se inclinó casi sobre el pelirrojo y sin mediar una sola palabra lo empujó al agua.

-"¡Oh!"- fue todo lo que Elliot atinó a decir, su boca formó una "O" perfecta y luego terminó cayendo con una fuerte zambullida al agua donde finalmente desapareció.

Elliot POV

En determinado momento sentí el empujón pero no hubo sitio del cual aferrarme, de hecho, ni siquiera lo intenté, solo caí; el agua helada chocó contra mi piel como agujas de hielo y creo que me quejé por aquello.

De nuevo había cometido el mismo patético error: acercarme a una imprudente distancia al agua. Y de nuevo instintivamente luché por salir hacia la superficie, por unos momentos lo logré, al siguiente me hundí de nuevo, el instinto me ordenó volver a intentarlo pero mi conciencia hizo la simple pregunta que detuvo toda lucha: "¿Por qué?". Sí, ¿Por qué? ¿No me había prometido dejarme ir a la primera oportunidad? ¿No había sido esa la razón por la cual había accedido a ser niñero del principito Capuleto en primer lugar? Porque sabía que el chiquillo estaba en un peligro serio, uno mortal; muerte, eso era exactamente lo que yo estaba buscando con desesperación.

Para mí la muerte era igual que una fruta dulce, me invitaba una y otra vez a probarla y yo no me negaba, no teniendo en cuenta que mi existencia estaba condenada a causar sufrimiento y a recibirlo de un modo u otro.

Ahora que ya no luchaba por salir a la superficie y escapar del agua incluso me sentía mucho mejor, aun cuando me faltaba el aire y el agua que había tragado me quemaba la garganta como los mil demonios, yo me sentía mejor, mucho mejor, complacido de saber que la siguiente vez que en casa recibieran noticias de mi sería para comunicarles que estaba muerto.

-"Seguramente se alegraran de saber que se han librado de mí"- pensé con los últimos resquicios de mi conciencia, dándole paso a la oscuridad, percibiendo el dulce abrazo del ángel negro.

Viorel POV

Reí complacido de mi traviesa venganza, más cuando me encontré con la mirada asustada de Elliot al caer al agua, las risas se hicieron carcajadas cuando noté como luchaba por no hundirse, en determinado momento la risa de Araziel comenzó a acompañarme y yo me sonreí orgulloso de mi obra; la miré unos instantes, lucía radiante con esa sonrisa en sus labios y su risa era como la de un ángel, volví de nuevo la mirada hacia nuestra diversión, notando entonces una extraña determinación, alegría, alivio y paz en los ojos rojizos de mi guardián, después simplemente se perdió entre el agua y no dio señas de intentar salir de nuevo ¿Se había vuelto loco? Las risas pararon y ya no había más sonrisas.

-"Viorel, ¿Por qué no sale?"- preguntó la voz de Araziel con un incierto deje de ansiedad.

-"No lo sé, conociendo su retorcida percepción de la diversión, ha de creer que esto resulta muy gracioso"- contesté tratando de mostrarme seguro de mis palabras, aun aguardando, unos minutos más y aun sin señal alguna.

-"Hay que sacarlo"- advirtió mi acompañante, se notaba cada vez más alarmada por la situación.

-"Mira Elliot, esto te aseguro que no es ni de lejos gracioso así que sal ya de una maldita vez"- dije seriamente y frunciendo de nuevo el ceño –"Sal ya, es una orden"- insistí, nada, otro par de minutos y nada.

-"Viorel, sácalo, pronto"- miré a Araziel, lucía preocupada y ansiosa, mirando hacia la corriente, recordé entonces el pasado incidente con ella, cuando creí que la había perdido para siempre, deduje entonces que le guardaba cierto recelo al agua.

De nuevo odié a Elliot, me saqué los zapatos y después salté al agua, así helada como estaba me dio un nuevo motivo para odiar a mi guardián; primero tanteé buscándolo pero no obtenía nada, tuve que abrir los ojos y enseguida sentí la molestia del agua, salí unos instantes a la superficie, tomé aire y luego volví a intentar, esta vez con éxito, lo jalé por la camisa y lo saqué hacia la superficie, llevándolo después a la orilla y tratando de hacer que se aferrara a esta pero entonces me di cuenta de que ni siquiera estaba consciente, estúpido Elliot, muy estúpido, ¿A eso tenía que llamarle guardián y confiarle mi seguridad? Ni de broma, apenas volviéramos a palacio le diría a Sir Conrad que lo mande a oler viento.

Fue Araziel quien me ayudó a subirlo y sacarlo por completo del agua. Bufé con molestia y sacudí mi cabello detestando de inmediato la sensación de estar empapado, luego me volví hacia Elliot, ni siquiera se movía, estaba pálido y al tocarlo percibí la heladez de su cuerpo, inclusive sus labios comenzaban a ponerse azules; sin tacto alguno me acerqué a su rostro y le di un par de bofetadas esperando que con eso reaccionara pero nada, otro par más y aun sin resultados; cambié mi estrategia, forzando a mi mente a recordar lo poco que sabía de primeros auxilios, entonces me dispuse a intentarlo.

Unos tres intentos más tarde por fin obtuve un resultado favorable, aunque el muy idiota más bien me empujó se dio la vuelta y comenzó a toser y sacar el agua que se había tragado mientras temblaba.

-"¿Tu eres idiota o qué? ¿Qué diablos estabas pensando eh?"- gruñí molestó por lo que recién había pasado.

-"¡No! ¿Tú qué estabas pensando principito idiota? ¿Qué te iba a agradecer arruinar mi muerte, eh?"- contestó medio en grito, aunque su voz se escuchaba algo pastosa, probablemente por el agua que había tragado y sacado recientemente; aquella respuesta no hizo más que aumentar mi molestia para con él.

-"¿Pero qué es lo que estás diciendo?"- repliqué confundido y molesto, para todo esto mi estúpido guardián solo me ignoró, se levantó del suelo y echó a andar haciendo distancia –"¡Elliot!"- le llamé a gritos.

-"¡Ya déjame en paz! ¡Su tonto paseo se acabó!"- gritó molesto igual, alejándose más y chorreando agua a su paso. Bufé furioso de nuevo antes de volverme hacia Araziel y tomar su mano para reemprender el camino de regreso, al fin y al cabo era lo mejor, después de todo no podía ir a ningún lado así mojado como estaba.

Araziel POV

Realmente no entendía lo que acababa de pasar, estaba algo asustada y confundida, asustada porque nunca pensé que una simple broma fuera a terminar de aquel modo, es que, a pesar de ser una molestia, Elliot casi se había ahogado y estaba confundida porque no entendía a qué se había referido con eso de que Viorel le había arruinado su muerte, era realmente una extraña molestia; sin duda lo peor fue que aquel incidente terminó con el paseo, aunque de todas formas no había sido tan agradable como había deseado.

Suspiré y apreté más fuerte la mano ya seca de Viorel, mientras tanto, Elliot iba delante de nosotros aun salpicando agua a cada paso suyo. Después de un par de minutos más reconocí el camino por el que íbamos, de regreso al convento, en un principio había pensado que ellos irían directo a palacio pero bueno, al menos me estaban acompañando de vuelta a casa, cada uno gruñendo en su respectivo sitio, casi era gracioso de ver, casi.

Fue Elliot el primero en alcanzar el portón de mi hogar y fue mi madre quien lo recibió, aunque fue extraño que apenas si se dio cuenta de que estaba mojado entró corriendo y volvió con un par de toallas, de nuevo no comprendía esa actitud de mi madre para con semejante molesto ser así como tampoco comprendía la actitud del sujeto pelirrojo, cerca de mi madre se volvía demasiado sumiso, como una pequeña mascota, simplemente se dejaba hacer sin queja alguna, hasta solo le faltaba ronronear y ahí tendríamos a un digno gato dos caras.

-"¿Elliot-kun, por qué esta todo mojado?"- mamá preguntó, entretenida en secar amablemente los rojizos cabellos del guardián de Viorel.

-"Resbalé y caí al agua"- contestó Elliot, aun dejándose hacer, sorprendiéndonos a Viorel y a mí, realmente creí que le diría a mi madre que Viorel lo había empujado pero tan solo se limitó a mentir.

-"Bueno, al menos es un alivio que esta vez haya logrado salir bien librado, me alegro de que ya sepa nadar"- dijo mamá, entonces le sonrió igual que una madre a su hijo, Elliot bajó la cabeza y apartó la mirada, de no saber como de molesto era, habría pensado que estaba avergonzado, pero conocía ese detalle de su persona así que simplemente no supe interpretar ese gesto.

-"Aun no sé nadar, tuve suerte"- contestó en voz baja, tanto que apenas si logré escucharlo. Recordé luego que Viorel también estaba mojado, lo recordé por el hecho de que Elliot se había saltado la parte en que había sido Viorel quien lo había sacado del agua, aunque podría ser que omitiera ese detalle porque no quería darle el crédito por algo que desde un principio no debía de haber tenido que pasar.

Como fuere, entré corriendo al convento y una vez que conseguí un par de toallas volví al portón para ayudar a Viorel a secarse, mi madre aun estaba ocupada con Elliot, no entendía en lo absoluto su actitud para con él.

-"Creo que será mejor que regrese ya a palacio"- dijo Viorel luego de un rato, una vez que estuvo considerablemente seco –"Gracias por la ayuda"- me sonrió, y de nuevo sus ojos azules brillaron de ese modo que me hacía perder el control, apreté distraídamente lo que tenía entre las manos.

-"Sí, lo sé, espero que nos volvamos a ver pronto"- contesté algo desanimada, no quería que se fuera aun, que estuviera cerca me hacía increíblemente feliz.

-"Trataré, de todos modos tenemos que vernos "ese" día en Escalus"- cierto, recordé que pronto tendría que despedirme definitivamente de mi hermano, otra razón para estar triste.

-"Portia-sama, tengo que irme"- escuché decir a Elliot, en todo lo rato se había estado calladito, simplemente dejando que mi madre lo secara y mimara.

-"Esta bien, tenga mucho cuidado y procure abrigarse bien"- vaya, mamá realmente se ponía extraña cerca de él, hacía mucho que no la veía ponerse tan sobre protectora y maternal; apartó con la toalla algunos mechones pelirrojos de la frente de Elliot y se inclinó para darle un beso ahí y luego abrazarlo, sorprendentemente Elliot no la apartó, simplemente se quedo quieto y aguardó a que ella lo soltara.

-"Gracias por todo, Portia-sama"- murmuró una vez libre, después de nuevo hizo una reverencia y se alejó pasando luego por el lado de Viorel y haciéndole una seña.

-"Nos veremos pronto"- se despidió Viorel, luego se apresuró en alcanzar a Elliot, aunque aun así guardó una distancia prudente detrás de él.

Yo simplemente los miré alejarse, después miré a mi madre con una creciente curiosidad, me acerqué a ella y la miré más, queriendo saber, deseando entender.

-"No puedo decírtelo cariño, no es mi vida"- me dijo, sonriéndome con su usual semblante amable, pasó una mano por mi cabello y me dio un empujoncito para que entráramos a casa, ni hablar, era obvio que al final me quedaría sin saber nada.

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Louise POV

Como mi curiosidad me había podido más de lo que había siquiera creído, salí de aquella habitación corriendo aprisa a la biblioteca, recordaba haber visto un libro sobre familias de la nobleza que habían habitado el mundo. Así que una vez me hallé en aquel salón repleto de libros, corrí buscando aquel, después de un par de minutos y de recorrer varías estanterías y justo cuando ya estaba por darme por vencida, encontré el tan ansiado volumen, lo tomé de inmediato y corrí de vuelta hacia el sitio en donde mi curiosidad me había atacado; daba gracias al hecho de que aun no hubieran señas de los chicos ni de nadie más, aparentemente todos estaban muy ocupados en sus propios deberes.

Así que una vez de vuelta en la habitación de Elliot, tomé de nuevo aquel retrato, buscando algún emblema, alguna insignia o tan siquiera un escudo de armas; casi sonreí cuando advertí que tras aquella peculiar familia se encontraba un estandarte con una estrella negra alada y sostenida y medianamente rodeada por una corona de espinas y rosas negras, ese era un buen comienzo; abrí el libro y comencé a hojearlo en busca de aquel dibujo igual de peculiar que la familia a la que representaba, aunque me desanimaba el hecho de que sin importar cuantas páginas pasara, seguía sin haber resultados positivos, entonces simplemente sucedió, en una de las últimas páginas por fin lo hallé, comparé ambas imágenes más de un par de veces para asegurarme, eran idénticas. Ahora si me dispuse a leer, a encontrar por fin algo que resolviera el misterio.

La Real Familia Darko.- Gobernantes y rigentes de Neo Inglaterra desde tiempos inmemorables, amantes de la justicia, las tradiciones y la unión familiar, bajo su reinado su territorio se ha extendido más de una vez de su tamaño original, siempre prósperos, siempre manteniendo el orden y siempre con la mirada en el futuro.

Se les conoce también por ciertos rumores acerca de un pacto hecho entre ellos y la diosa madre, un pacto que brinda protección y resguardo a sus hijos, un pacto que les otorga…

-"¡¿Qué estás haciendo en mi habitación?"-

Sobresaltada dejé caer el libro y este se cerró casi al instante de haber caído al suelo alfombrado, mi mirada se encontró con la de Elliot, parecía alterado, molesto, sus ojos me taladraban y perforaban con odio, me levanté de inmediato, aunque no me di cuenta del hecho de aun llevaba el retrato conmigo y este cayó al suelo dejando escuchar el sonido del cristal rompiéndose.

-"¡Oh no!"- exclamé, me incliné para levantar las cosas que había dejado caer pero algo se interpuso en mi camino.

-"¡No lo toques!"- gritó Elliot, tomando el mismo aquel retrato y aferrándolo contra su pecho, luego levantó el libro y lo observó unos segundos antes de abrirlo aprisa y buscar la página que antes yo estaba leyendo, antes de que pudiera hacer más nada, él la arrancó y arrojó lejos el libro dedicándome luego una mirada de fiero odio –"¡Sal de mi habitación!"- gritó más fuerte, yo simplemente estaba paralizada en mi lugar –"¡Largo, no vuelvas a meterte con mis cosas!"- siguió gritando, me encogí sin saber qué hacer, estaba congelada ahí sin poder moverme, sin poder huir de sus ojos furiosos y llenos de odio.

-"¡¿Qué está pasando aquí? ¿Elliot-sama? ¿Louise-san?"- escuché la voz de Sir Conrad, parecía alarmado y sorprendido, probablemente por el griterío de Elliot, lo miré casi rogando por auxilio.

-"¡Sáquela de aquí! ¡Aléjela de mi!"- gritó Elliot para toda respuesta, se aferraba con fuerza al retrato y movía su mirada de mi a Sir Conrad.

-"Louise-san, venga conmigo por favor"- ahora era la voz del actual Duque la que se había dejado escuchar, sentí como suavemente tiraban de mí llevándome al exterior de aquella habitación caótica, lejos de su igual de caótico dueño.

-"¡¿Qué demonios te sucede? ¡Deja de gritar como loco!"- intervino la voz de Viorel.

-"¡Nada! ¡Salgan todos de aquí! ¡Aléjense de mí! ¡Déjenme solo!"- el griterío de Elliot continuaba y apenas percibió que el último de los presentes salió de su territorio, cerró la puerta con un solo golpe haciendo que más de uno de nosotros pegara un involuntario brinco.

-"¡Elliot-sama!"- llamó Sir Conrad.

-"¡Largo! ¡Lárguense de aquí! ¡Déjenme en paz!"- miré a los adultos presentes, esperando por su reacción, Sir Conrad suspiró y a continuación miró la puerta cerrada de Elliot unos instantes más antes de volverse hacia el Duque Francisco, se miraron en silencio unos momentos.

-"Viorel-sama, Louise-san, por favor vuelvan a sus habitaciones, es tarde ya"- ¿Qué? ¿Era así como el Duque Francisco solucionaba las cosas? Simplemente no podía creerlo.

-"Bien, pero será mejor que calmen a ese loco y lo saquen de aquí, no necesito a un idiota que no sabe nadar"- contestó Viorel, no entendí lo último y tampoco pude preguntar ya que lo siguiente que supe era que mi mejor amigo me llevaba casi arrastras por el pasillo hasta detenerse frente a mi habitación.

-"No entiendo lo que pasa"- logré decir una vez que paramos.

-"Yo tampoco, pero lo resolveremos pronto"- me contestó mi rubio mejor amigo.

Había sido suficiente por ese día, apenas me despedí de Viorel con la mano cerré la puerta de mi habitación luego de haber entrado y suspiré, comenzando después los preparativos para irme a la cama, aunque sabía de sobra que esa noche conciliar el sueño me iba a ser casi imposible.

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Viorel POV

Al final los adultos no me explicaron nada, a pesar de que exigí respuestas, derrotado y más molesto que antes me encerré en mi habitación y casi de inmediato me quedé dormido, probablemente producto del coraje y el estrés acumulado en el día.

No desperté sino hasta que escuché que alguien llamaba a mi puerta, un par de toques seguido de un "Príncipe Viorel, es hora del desayuno", fue eso lo que me trajo de vuelta al mundo. Me levanté sin ganas de la cama y una vez que me hube arreglado de un modo medianamente decente, bajé al salón comedor.

Los adultos ya estaban ahí al igual que Louise, aunque mi mejor amiga se notaba cansada y había ojeras en su rostro, probablemente se había desvelado por la loca experiencia del día anterior. Tomé asiento a su lado y apenas unos instantes después el desayuno fue servido. En ningún momento hubo seña alguna de Elliot, supuse entonces que al menos algo había pasado de bueno la noche anterior, y eso debía de ser que por fin se habían deshecho de la molestia de pelos rojos, ¡Qué gran alivio!

-"¡Conrad-sama!"- intervino una de las mujeres del servicio, parecía alterada –"¡Conrad-sama, es Elliot-sama, se encuentra mal!"- explicó en alterados gritos la mujer, vaya, no solo Elliot seguía aquí sino que además seguramente había hecho otra estupidez de las suyas.

Fin del Capítulo XIV

Wah, estoy ligeramente mareada GoG he escrito casi a velocidad luz, la inspiración me dejó como maniaco posesa, así que si ven algún error de ortografía que yo no haya visto, espero me disculpen, acabo de salir de vacaciones por fin, y eso pareció como un llamado a la musa porque el interruptor simplemente encendió con miles de ideas y yo solo deje que mis deditos dieran rienda suelta a mi imaginación.

Después releí y chequé algunas cosas, como el hecho de que incluso mi lindo, lindo, lindo, querido y adorado hasta nomás, Elliot, si, confieso que le tengo un cariño muy especial a este niño, con todos sus traumas, su mal genio y aun así su actitud sumisa, ha sido la creación de la que más orgullosa he estado, aunque en realidad nació como un simple personaje en un juego de rol yaoi, pero tuvo tal éxito que a cierta gente simplemente no le agradó y tanto a mí como a él y a su más joven amigo nos echaron de dicho sitio de un modo injusto y patético, llámese, la simple envidia, pero bueno, ese ya es arroz de otro costal, así pues, como estoy tan orgullosa de Elliot decidí usarlo en algunos de mis proyectos dándole distintos finales, o sea, en este fic tendrá uno y en otro fic ya le tengo otro n.n

Con respecto al capítulo, pues, simplemente salió de la nada, aunque debo confesar que ahora que Viorel está digamos que más libre, está dejando ver todas sus facetas, esas que reprimía cuando era un chico "normal" mientras tanto Araziel está ya un tanto más pasiva, pero solo será momentáneo, ella por naturaleza es fuerte y decidida, aunque igual sensible, por el momento simplemente está dejándose llevar por sus emociones y bueno, Louise por su parte desarrolló una curiosidad digna de un gato y al igual que a uno, le salió algo caro, si bien la curiosidad no la mató si le dio un buen susto XD

En un rato más comenzaré con el siguiente capítulo, la verdad tenía planeado salir de viaje este fin de semana, pero debido a que mi progenitora declinó y entonces solo van mi progenitor y mi odiosa hermana mayor, entonces decidí ya no ir, prefiero dedicarme a escribir y pasarla bonito con mi madre y mi otra hermana n.n

Espero les haya gustado tan siquiera un poco el capítulo, porque ya son los últimos, aunque aun no sé cuantos falten, calculo que unos cuatro o cinco más, tal vez menos, aun no lo sé

Rezo porque nos leamos pronto de nuevo, muchas gracias a mis siempre fieles lectores, esos que son tan lindos y me dejan reviews igual de lindos nOn:

Danibilbocas: ¿En serio fue un buen capítulo? Muchas gracias n.n y me alegra que ya tengas alguito de curiosidad por mi niño, no, no te guardes tus teorías, me encantaría saberlas, no es malo equivocarse, a mi me pasa seguido, sobre todo cuando se trata de gente u.u espero que sigas aguardando por los capis con ansias, yo trataré de apresurarme en escribirlos y publicarlos, disculpa la demora y no agradezcas, publicar es para mí, mi trabajo y mi más grande pasión n.n

Jane Capuleto: Muchas gracias por el comentario, yo también estoy emocionada pero por escribir más capítulos XD en un principio creí que la historia quedaría dramáticamente cursi, pero creo que ha sido una gran idea incluir tanto a Louise como a Elliot, doy gracias de tenerlos porque ellos le dan otros giros a la historia n.n

Umizu: Descuida, yo también me tomo mi tiempo, tanto para escribir como para leer, o al menos trato de hacerlo, jajajajajajaja es que Elliot es la intriga con patas, mi bebe, lo adoro, si sé que se pasa de malo con sus reacciones con Louise pero es que el pobre esta algo emm… afectado por su pasado, si, uno se cree que ya se conocían pero luego cuando descubres que no, te piensas "¿Crío loco, pero qué te pasa?" jajajajaja pues si quieres puedes leer de nuevo su ficha n.n y revelaré un secreto, la Duquesa de Neo Inglaterra no es la madre de Elliot y si, si tiene un problema familiar, pero no como piensan, es algo aun más retorcido, complejo, complicado y además es solo una parte de todo su caótico trauma. Me alegro de que no te moleste, igual y con este se intrigaron más por su momento suicida y si, amalo, lo merece después de todas sus desgracias, otra revelación, entre Louise y Elliot no habrá nada más que un juego de curiosidad y escape, nada más, muchas gracias por tu comentario.

Bueno, espero que dejen más reviews y poder terminar para la próxima semana el siguiente capítulo, al rato trataré de comenzarlo, las ideas ya están, solo falta plasmarlas ordenadamente

Nos leemos pronto, ya saben, nos vemos en Neo Verona para dar un paseo en Ryuuga y molestar a alguno de los cuatro chiquillos lindos XD