Bueno, ni hablar. Este capítulo es extra corto porque, cuando lo terminé de escribir me parecía que había un quiebre importante y... punto aparte. Eso necesitaba... un gran punto aparte. Espero lo disfruten.
Gracias especiales por los reviews a: any, Susana, ricitos de menta, saffuran..
pnpotter: Espero te guste este capítulo. Si, las cosas se complicaron un poco pero... yo no me preocuparía mucho por John. Ginny sabe todas esas cosas que dijiste, y John... sólo guarda una vaga ilusión. Lo importante es lo que vendrá después. Espero te guste.
pottershop: Bueno, me alegro que te gustara!. En realidad, si pensabas que en el anterior habían dejado salir sus verdaderos sentimientos... en este termina de cerrar todo. Acá si se explicita todo.
En realidad, lo que le pasó con John fue tan rápido que, ella ni siquiera pudo pensar desde otra perspectiva.. no lo ha considerado mucho como hombre.
Espero no te desepcione mucho el capítulo. Menteneme informada por favor. :) Besos.
fatty73: Lo de John no tiene mucha explicación, él vio la oportunidad y la aprovechó.. ahora, para Ginny no ha sido EL GRAN CAMBIO, ella sólo fue sorprendida por el momento. No obstante, el próximo capítulo se termina la idea de la relación de ambos. Lo importante ahora, es la reacción de él. A ver que te parece. Saludos.
paaoo: Te entiendo completamente. Nada más odioso que gente externa metiéndose en el medio, cuando una quiere que termine con el de la cara rajada... igual, no dura mucho, termina el capítulo siguiente... No es que esté siendo Spoiler, sino que, creí que iba a quedar un poco implícito pero, creo que todos pensaron que apartir de aquí comenzarían una relación y... PARA NADA!. así que el capítulo que viene, cerraré el ciclo. Espero te guste este chap. Besos.
RocioHP: Claro que le hacía falta. aunque no se si lo ayuda a apreciar lo que podría tener... solo ayuda a encapricharse más. A ver que te parece este capítulo. Saludos.
Rocidito Azul: Que bueno que entendieras el real motivo por el cual aparece John. Él es sólo un contenedor emocional momentáneo, todas tuvimos uno alguna vez y... siempre fue util para ambos, para una para sobrellevar la emoción y para el otro, para darle la oportunidad de vernos vulnerables y aprovecharse jajaja. Espero te guste este capítulo. Muchas gracias por tus reviews. ME ENCANTAN
Capítulo 14: Negociación
Harry la miró luego de oír cómo se cerraba la puerta tras él. Ginny lo interrogó con la mirada, intentando entender qué demonios le sucedía a él, o mejor, qué diablos le acababa de suceder a ella. Harry se adelantó un paso, decidido y claramente molesto.
-¿Es por eso que no me atendías?- repitió.
-No- contestó secamente- No te atendía porque no tenía más nada que hablar contigo.
-¿Desde cuando pasan estas cosas aquí?- preguntó intentando no parecer tan asombrado ni tan horrorosamente enfadado.
Ginny intentó descifrar su postura y, por sobre todo, sus planteos. Francamente, ya no lo entendía. No sabía si la quería a ella o... No. ¡Sabía que la quería a ella! El tema era otro y no estaba pudiendo atisbarlo.
-¿Qué quieres?- Le preguntó, con resignación- ¿Para qué viniste?
-Pues...- pareció dudar- ¡Con esa escenita tuya, me he olvidado!- la acusó- ¿Quién es ese crío? ¿No te queda un poco chico?
-Te ruego no seas desubicado.
-Cuanta solemnidad de pronto, recién no parecías tan seria- se burló intentando provocarla- ¡Desubicado yo!- se quejó- ¿Y tú, que haces escenas en tu oficina? ¿Nunca te dijeron que donde se come no se caga?- ella se enfadó sobremanera.
-Los asuntos de mi oficina, son asuntos míos.
-¿Y por qué tuve que presenciarlo yo? ¿Por qué tengo que mirar cómo te toca ese niño?
-¡No me estaba...! ¿Sabes qué? No te incumbe. ¡Vete!
-¿Para qué? ¿Para que puedas ignorarme y no atiendas mis llamadas? ¡Claro que no!
-¿Cuál es tu problema?- le gritó, exasperándose mientras movía enérgicamente sus manos.
-¡Mi problema eres tú, maldición!- soltó como si no fuera dueño de su cuerpo o de sus palabras- ¡Mi problema es Jack! ¡Y el peor de mis problemas, es ese crío!- señaló la puerta.
Luego se calló repentinamente ante la cara atónita de ella. Harry pareció avergonzarse, lo cual la ayudó a entrar en razón a Ginny. Aquello era excederse. Últimamente, no paraba de excederse.
Ginny lo asesinó con la mirada.
-¿Te ha molestado esa escena?- Preguntó retórica y provocativamente.
-¡Si!- contestó con impulsividad. Sus ojos relampaguearon.
-¡Pues me alegro!- le gozó- Me alegro que te haya dolido verme con otro- lo empujó, casi sollozando- ¡Te mereces cosas peores, maldito arrogante! ¿Qué mierda creíste que sentí yo con Nathali? ¿Qué pensaste? ¿Que moría por conocerla?- volvió a empujarlo- No tienes ni una pizca de tacto y me pides a mí consideración. ¡Hipócrita! ¡Eso es lo que eres!
-¡Soy un ser humano!- gritó encima suyo, intentando esquivar sus pequeños empujones- ¡Cometo errores!- ella parecía no escucharlo, así que lo repitió- ¡Cometo errores, no los preveo como tú! ¡Usaste a ese mocoso para molestarme a mí!
-¡Ni siquiera sabía que venías!- se defendió mientras lo golpeó con fuerza. Él agarró su muñeca al vuelo. Ella intentó pegarle con su otra mano, la cual él también tomó- ¡Suéltame!
-¡No...! ¡Hablaremos como personas civilizadas!
-Entonces tendrás que irte...
-¡Maldición, Ginny!- la retuvo con un poco de fuerza- ¿puedes escucharme de una vez?- ella lo miró fijamente- He venido hasta aquí, he pedido a Hermione que mantuviera ocupada a Nathali para poder venir con tranquilidad... ¡No me merezco esto! Cuántas personas harían eso por ti ¿eh?
-No me interesan ese tipo de personas- confesó- Si tienes que librarte de alguien para venir a verme, es porque no estás siendo sincero, ¡No me eches la culpa a mí!- intentó safarse.
-¡Siempre fui sincero contigo, Ginevra! ¿Puedes pensar en eso? Jamás oculté mi estado. Jamás te dije que era libre... Siempre te he hablado de Nathali, como siempre me hablaste tú de Jack. ¿Acaso yo me he quejado de eso? ¿Alguna vez me quejé de que te revolcaras conmigo y te fueras con él por la mañana?- soltó completamente sacado, jalando sus muñecas. Ella hizo una mueca, pero no se quejó.
-Pero yo fui sincera con él.
-No le contaste nada... simplemente lo dejaste.
-Exacto, ¡lo dejé! ¡No como tú!
-¿Qué significa eso?- se molestó, soltándole por fin las manos, casi a modo de reflexión- ¿Significa que quieres que deje a Nathali?
Ginny no respondió.
-¿Para qué la dejaría, si no tardaste en encontrar reemplazo de Jack? ¿O me dirás que siempre estuviste interesada en ese aprendiz de brujo?- volvió a señalar a la puerta. Luego la miró acusadoramente- Si lo dejaste, fue por ti, ¡no me metas en el medio de todo! Bien lo dijiste tú... estabas cansada de tu relación, ¡no fue mi culpa!
-¿Entonces qué mierda discutimos?
-¡No lo sé...!- le gritó fuera de sí- ¡Tú dímelo! Que no dejas de atacarme y evadirme. ¿Qué hice, además de exponerte ante Nathali? Fue un error, no lo pude evitar... Y creo que con lo de hoy estamos a mano, ¿o acaso tú podías evitar eso?- señaló el sofá del crimen, ella calló.
Parecía que volvían a ser los del principio, esas dos personas que no podían evitar gritarse cada que se veían. Esas dos personas tan distintas que se repelían, y tan compatibles, que se deseaban con enfado. Si no podían tenerse, ¿por qué no pelear? Ambos sabían que así dolería menos la despedida. Al menos ella parecía saberlo y él, parecía no querer abandonar Londres, hasta no hacer las pases con ella. ¿Por qué esa obsesión?
Se amaban, indiscutiblemente. Pero acaso ese no era el momento de hacerlo. Ambos habían notado que, si las cosas no se daban con naturalidad, no serían jamás. Y sus dudas con respecto a Nathali eran tan certeras, como las certezas dudosas que tenía sobre Ginny. No era él. No buscaba complicar las cosas. Era simplemente el momento, el lugar. Había cosas de su relación con Nathali, que no podía poner en claro en un lugar que no era su hogar. Y había cuestiones de su relación con Ginny, que no podría aclarar sin un poco de distancia... y no sólo distancia para él. Claramente ella también estaba atocigada. Pero ahora dudaba si dejarla o no. Si él dejaba las cosas como estaban... ese crío tomaría ventaja. Y una ventaja nada honrosa, pues él construiría una relación de las cenizas que dejaba Harry. ¡Y eso era trampa!
Ginny lo miró con cierto pudor. Aún no entendía porqué, pero muchas cosas de las que él había dicho, eran reales. De un modo u otro, él jamás había sido infiel para con ella. Siempre jugó la carta de la verdad. Quizás había sido ella quien prefirió dejarla oculta en algún lado, hasta que ésta había salido a la luz con la pronta llegada de Nathali... pero él había jugado honestamente. Y no podía castigarlo eternamente por el simple error de la humillación en su casa... pero si no se aferraba a eso... lo perdonaría.
¿Y por qué no perdonarlo?
¡Para que no se salga con la suya!
Pero... ¿Acaso "la suya" no era la de "ambos"?
No. Maldición no. "La suya" era irse con el pan y con la torta, y dejarla a ella sin tablero ni jaque mate. Mirara por donde lo mirara, él se iría feliz y con razones de vida. Ella, desolada o como premio consuelo, seguiría con su insulsa vida, sin Harry, ni Jack, ni John. Sin rutinas, pues el morocho se las había dado vuelta, una a una. Sin seguridad, pues el vuelco que había dado su vida, era grosero como para sentir estabilidad.
Y sus ojos la veían y... Ginny juraba que sentía derretirse. ¡¿Por qué? ¡Maldición, ¿Por qué?
-Gin...- le rogó con la mirada, ya más calmado- Hablemos como dos personas civilizadas- intentó persuadirla. Ella no habló- Yo no me olvidaré de tu situación con ese... ese chico, ni tú de la mía con Nathali... pero hablemos como dos adultos. Siempre fue mejor así, ¿o lo olvidas?- ella suspiró ampliamente, como dejando ir todo su enfado reprimido. Cuando él comenzaba a usar la razón con ella, ella simplemente parecía comenzar a ceder- He sido un idiota, tienes razón... Lo de Nathali... no supe manejarlo y te herí, y lo siento... de verdad lo siento. Y lo de este crío... bueno, es tu vida... me tomó por sorpresa y... me llenó de celos, ¿para qué mentirte?- ella negó con resignación.
-Eres un idiota- soltó sentándose en el sofá. Harry pareció impresionado.
-¿Por qué me dices eso?
-Porque no tienes porqué decirme eso. No me interesa saber qué te pasa con John... no esperaba que pasara ni esperaba que lo vieras, así que no me interesa si fueron celos o fue idiotez. No me lo digas- zanjó- Son tus problemas, no los míos.
-¿Y con Nathali no ha de ser igual?
-¡No!- se quejó cuando él se sentó a su lado- ¡Claro que no! Era TU responsabilidad no cruzarla en mi camino- lo acusó con el dedo- Era TU ganado el que no debía juntarse.
-No hables así- le rogó- Jamás te tomé como la segunda, ni como la amante, ni como algo de lo que deba avergonzarme. Sólo que las cosas se dieron mal, en el momento equivocado...
-Como sea.
-No, como sea no... Como ES. Es así. Tú no eres una segunda para mí, como jamás pensé que Nathali sería el estorbo que me representó hoy, al querer venir contigo y no poder hacerlo tranquilo. Las cosas se dieron mal. Tú has sido una gran amiga...-ella estuvo por quejarse pero él levantó la mano para detenerla- digo HAS, porque creí que no podrías ser nada MEJOR que eso. La amistad siempre ha sido más importante para mí, ¿o no te lo he dicho miles de veces? Siempre significó más para mí. El amor verdadero para mí, recide en la amistad.
-¿Y qué vengo a ser aquí, Harry? ¿Más o menos que Nathali? Porque tú dices y dices cosas, pero no las piensas... ¿Qué estás diciendo? ¿Qué ella no es tan importante para ti? ¿O usas frases trilladas para que no te deje un ojo morado?
-Prefiero ser impulsivo y sincero.
-Por supuesto que sí, porque no es tu corazón el que está en juego- Harry detuvo sus pensamientos.
Ella estaba exponiéndose enormemente. Pero ¿Por qué? Él no paraba de excusarse y ella simplemente le confesaba su realidad. ¿Qué clase de desalmado era? ¿Por qué no le rogaba que detuviera su sinceridad ahí mismo? ¿Cuál era su morbo que no podía dejar de humillarla?
-¿Es tu corazón el que está en juego?- le preguntó, dubitativo. Se sentía una basura, pero no podía evitar hablar impulsivamente. Ella negó con la cabeza.
-Eres un idiota. ¡No voy a rebajarme para que tú te sientas querido!
-No, por favor... no quiero eso...- se disculpó- sólo digo que...- miró al suelo- Jamás te he dicho esto porque... creo que hace más mal que bien, pero necesito que lo sepas antes de irme.
-Harry no me interesa. Sea lo que sea.
-Te amo- la miró de lleno- Y antes de que me dejes el ojo morado, quiero que entiendas que por más impulsivo que sea, con Nathali me cuidé bastante tiempo para no hacerle creer lo mismo, hasta que estuve seguro. Si no me equivoco... tardé más de un año y medio en decírselo. Y contigo no he pasado ni una semana...
Ginny quedó perpleja. No tanto por el modo en que latía su propio corazón, sino por el nuevo brillo en sus ojos esmeralda, que denunciaba su propia y más profunda vergüenza. Estaba siendo sincero, no cabía duda.
-Pero...- comenzó Harry.
"¡Mierda!" pensó.
-...hay cosas que debo cerrar. No puedo prometerte nada, Gin, no estoy en posición de asegurarte cómo saldrán las cosas, por el simple hecho de que... no sé qué demonios espero... pero... la realidad es que no lo sabré, hasta no volver a casa.
Ginny entendió por fin que no tendría ninguna chance de salirse con la suya. Harry no estaba dispuesto a abandonarlo todo como ella había hecho por él. Entendió por fin que, si quería retomar un poco de su paz mental, debía dejarlo ir. Y lo antes posible... y él no se iría hasta que ella no le asegurara que todo quedaba bien entre ellos.
¿Y por qué quedarían mal las cosas? Él le había enseñado a librarse de sus cadenas, a amar sin obstáculos, a buscar su propia felicidad por encima de sus costumbres. Él la había liberado de una enorme cantidad de cosas que, nisiquiera sabía que la aprisionaban. Le debía como mínimo, aquel agradecimiento.
Entendió que no habría forma de hacerlo cambiar de idea. Ella lo había visto más atado a Nathali de lo que él había confesado estarlo. Tenía para con ella, algún lazo tácito en el cual, ambos daban lo mejor de sí y, aunque pasaran por malas rachas, volverían a los brazos del otro. O algo así...
Entendió que la única forma de librarse de aquel suplicio, sería sincerarse del todo, consigo y con él. Ella no quería odiarlo. No quería porque sabía que era incapaz, y si intentaba hacerlo, sería completamente ficticio. La única salida que tenía era, realmente perdonarlo y...
-Te iré a despedir- confesó, como cerrando la discusión- Después de ello, no habrá ningún otro compromiso entre nosotros- dijo con sentimiento- Si vas a hacer esto, tiene que ser radical- le advirtió- Tú no me buscarás más, ni yo intentaré saber de tu vida. Y punto...-Harry estuvo por quejarse pero ella lo detuvo- Nada de discusiones. He cedido en todo lo que me pediste... Te dejé en paz; hice las pases contigo, y te acompañaré al aeropuerto. Por lo demás... respeta mi decisión.
Él calló unos segundos. No podía excederse más, pidiendo relaciones extra-continentales. Ella rehacería la vida que él le había despreciado reiteradas veces, y él iría a sellar sus dudas con Nathali, aceptando su derrota. Y pensaba en derrota, no porque lo que le esperaba en América era desagradable, sino porque el alma humana está ligada inherentemente a la insatisfacción, y aunque ella le había dicho que si a todo, se había negado en lo más importante para él... seguir hablándose, seguir viéndose... después de todo, quizás no podía evitar desear que ella fuera su amante. O algo. Lo que sea... pero que esté en su vida.
