Endimión retrocedió dos pasos
— Vas a pagarlo, vas a pagar la muerte de Seiya— concluyo llorando —
— Deben marcharse— sentencio sin dejar de mirar a la rubia — esto es… entre ella y yo.
Hare tu ultima voluntad serena, no te preocupes…
Con ese pensamiento presurosa se alejo lo mas que pudo de la batalla, cuando estuvo lo suficientemente lejos como para adquirir seguridad abrió el portal, ahora estaba en Tokio de cristal...
No dejo de correr, irrumpió en palacio y ningún guardia intento detener a Sailor Mars en su presurosa carrera, era evidente que ella era la respetada guerrera de Tokio de Cristal sin importar su tiempo y espacio, aun antes de llegar hasta las puertas, estas eran abiertas, no tenia ojos para otra cosa que no fuera su objetivo en el corazón de palacio y solo se desvió de él durante un instante, cuando en medio de su carrera paso junto a sus propios ojos negros y estos, le devolvieron la mirada mas triste que jamás pudo imaginar; una que le recriminaba con odio y dolor por la vida perfecta que no había sido capaz de proteger, la vida que esos ojos pudieron ver en todo su esplendor y la que los suyos nunca alcanzarían a vislumbrar. Durante un instante vio con melancolía la Sailor Mars que algún día sería y la que ahora no será jamás.
La última puerta estaba frente a ella, la empujo con apuro y atravesó el gran salón con las mejillas húmedas del llanto, mas su mirada se aseveró al encontrarse con la de aquel petulante rey, tan tranquilo, tan apacible, tan cómodo en su trono mientras afuera todo esta apunto de reducirse a polvo.
— Es momento de irnos princesa— exclamo seca, no tenia tiempo ni espíritu para discutir.
—¡Ah no! claro que no— murmuro en respuesta el soberano con total seguridad, la pelinegra le miro incrédula mientras trataba de elegir un insulto lo bastante bueno
—Escucha Sailor Mars, no vas a venir a llevarte a mi hija de esa forma sin haberme escuchado, vas a tener que escuchar todo lo que he querido decirte dese siempre.
Su voz grave infundía el más profundo respeto, no podía compararlo con el adolecente, porque era un niño en comparación, que se había quedado en el siglo XXI, pero eso no era suficiente… ella ya había encontrado un para de putiadas bastante originales y cuando estaba punto de gritárselas a la cara un susurro la detuvo
— Por favor…
Era la pequeña de cabellos rosados, con el mismo timbre roto en la voz, que su madre.
La sacerdotisa cedió, libero los puños de sus manos y se dispuso a escuchar…
Endimión tomo la delgada mano de su hija y sin soltarla inicio la conversación
— Yo solo, solo... deseo saber ¿porque? Ahí algo mas Mars, y quiero saberlo, necesito saberlo.
La pelinegra espero
— ¿Qué ves cuando me vez? desde aquella ahora muy distante alborada en la que pise la luna para presentarme ¿lo recordáis Sailor Mars? Sentí sobre mis hombros el oscuro, siniestro y meticuloso examen de tus ojos. ¿Que viste?
— Que pasa con usted majestad, empieza a perder la razón, no me detenga si va a hablarme de cosas completamente fuera de lugar.
— Esto no esta para nada fuera de lugar… limítate a responder, es todo lo que quiero— se encogio de hombros—
— Sobre que, ¿sobre mi mal mirar?— finalizo escandalizada por lo ridulo—
— Nunca confiaste, ni una pizca, cuando le sonsacaste a la fuerza a Venus lo de mi relación clandestina fuiste directo a mi a hacer oficial la amenaza implícita que siempre hubo en vuestros ojos... era diferente, era mas que una mala espina ; no intentes negarlo.
— No se de lo que hablas— farfullo entendiendo a donde se dirigía, porque aunque siempre lo evadió era cierto.
— Vas a continuar desentendiéndote
—Que no es obvio,— dijo de pronto, afirmando justo lo que acababa de negar, su autocontro no parecia querer hacerse prsente—
Cuando la saque a rastras de esa ominosa habitación, envuelta en aquella sabana blanca, tan frágil, tan mataría, lo juro, si pudiera vencerte físicamente y si claro, no se me hubieran adelantado...
La frase quedo en el aire, la joven princesa se aferro con más fuerza a la mano de su padre.
—Pero, ¿Por qué no veis claramente lo que grita mi corazón? ¿porque tu, y únicamente tu jamás creíste? es lo que no termino de entender, tiene que haber algo mas, algo mas que viste en mi, necesito saberlo para corroborarlo ¿¡Lo comprendéis Marte!?¿cuando menos un poco? Eres capaz de ver a donde voy. No voy negar los errores de mi pasado pero, se lo que siento, se lo que soy. Solo tu puedes echar esas afirmaciones por tierra
— Que mas queréis de mi, lo siento majestad pero no puedo saciar sus culpas, ya lo he dicho, odiaría tener que repetirlo. Tengo suficientes razones para no mirarle de amores ¿no cree?
— No intenteis engañarme, eso no es todo.—sentencio ofuscado— no creas que olvide la noche en la cual todos enfrentamos nuestro destino, descubriste y me atrevería a decir que con pesar, que era ella la princesa, os enterasteis que yo era Endimión, era otra vez esa maldita mirada y no tenias idea de ese pasado oscuro.
— Disculpe usted el atrevimiento pero no tengo tiempo para aguantar su paranoia.
—Luego yo estuve del otro lado—continuo ignorando a la pelinegra— me convertí en el enemigo y no creas que me fue indiferente esa mirada fácilmente confundible con celos que despedías por instantes,. — arrugo el ceño aun mas profundo— me di cuenta Mars, me viste tal y como la primera vez que pise la luna, mucho peor. ¿Eran acaso celos? Tu y yo salíamos… no lo creo pero…
— Esta ofendiéndome majestad, y ha de imaginar que no tengo humor para soportarlo
— No se me ocurre otra cosa… tu nunca pensaste en mi de esa forma pero algo paso cuando supiste quien era, algo que tal vez supere tu mente consiente pero que es real.
La sacerdotisa se mordió el labio impaciente, descubriendo la veracidad en las palabras del sujeto frente a ella. Sus ojos negros se clavaron en el suelo de mármol, porque para ella también fue evidente ese cosquilleo odioso que surgió en su pecho cuando esa niña resulto ser su princesa y aquel el soberano. No podía creerlo, no entendía lo que ocurría, y el cosquilleo se volvió pánico en su interior. Tal cual lo dijo él "fácilmente confundible con celos" La piel se le puso de gallina justo como ahora, era el presagio mas aterrador y rotundo que antes. El instinto de atravesarse entre ellos, de separarlos…
Empezaba a comprender lo que sintió en aquel entonces, lo que sintió en el milenio, lo que sentía justo ahora. ..
—Yo… es que...no, si...
—Habla
—Cállate
— El tiempo sigue corriendo Sailor Mars
— ¡¡Cállate!! Sentencio una vez mas con aquel ronquido tenebroso que solo despiden las almas viejas— yo soy la premonición encarnada, la caída del milenio reposaba en tus manos. Siempre lo supe, desde que pusiste tus malditos pies sobre la luna lo supe y no fui capaz de hacer nada, y de nuevo en la tierra, despertó y tú con ella, era de nuevo la catástrofe frente a mis ojos.
Y yo… Solo la deje pasar de nuevo Endimión.— dos gruesas lagrimas se deslizaron de sus ojos y alcanzaron el frio suelo.
.
En el siglo XXI
.— Muy bien, príncipe Endimión, con esto—mirando a Seiya— ha rebasado el límite de heridas que podía causarme. ¡Que pasa contigo que erras a cada momento!— y no se lo recrimino con odio o ironía, se lo recrimino con tristeza…
—Lo siento—susurro— porque no tengo excusas princesa, todo lo que tengo para justificarme es este amor que justo ahora parece querer matarme.
— No… tu amor no va a matarte, lo hare yo. De todos modos algo imaginario y surreal como lo que tú sientes por mi no puede acabar ni con un insecto.
—No es cierto.
— Escucha…—ella parecía calmarse de nuevo, esconder el dolor bajo su piel de forma majestuosa. — que te parece si nos hacemos esto fácil, dejando a un lado palabras melosas y suplicas infructuosas. Porque ya ves que tal ves tu sucumbas ante el dolor y encuentres en la muerte algo de paz, pero yo… yo, no importa cuanto duela permaneceré de pie, soportare aun sin querer todas las heridas que quieras hacerme.
— Empiezo a enojarme Serena Tsukino…— farfullo con un repentino temblor en la voz— porque no me llena de ira que no quieras perdonarme, no me enfurece que me odies, lo que realmente no soy capaz de tolerar es el hecho de que aunque de ninguna forma lo hayas causado si fue tu intensión consiente no hacer nada para evitarlo, nunca tuviste intenciones de detenerlo, no moviste uno solo de tus dedos. Y es que — fuera de si, envuelto en la amargura, en la frustración…— ni el mismo diablo hubiese podido separarnos, mas tú lo has hecho por tu propia voluntad.
— ¿Que intentas? ¿estas insinuando que la mala aquí soy yo? ¿te lavas las manos conmigo? Es tan típico de ti, eres tan perfecto que como podrías ser responsable de esta pesadilla. Aunque bueno, parece que estas mejorando, porque si no lo era, ahora lo soy… soy el diablo Darién, el mismísimo Lucifer ha ascendido de las tinieblas en mí. — sonrió y el ronroneo maligno perduro en un largo y aterrador eco.
Tokio de cristal
En el tiempo que dura un luminoso flash ella recordó todo tan perfectamente como si acabase de vivirlo, cada pequeño e insignificante detalle.
Levanto la vista y se dispuso a responder las muchas preguntas que el rey tenía dibujadas en su expresión.
— Yo la sacaba a rastras, ella tropezaba con sus propios pies, temblaba y lloraba… Urano quería matarte y por supuesto yo también— era de nuevo el alma vieja quien hablaba en lo que sonaba como un lamento— la lleve con la reina que no necesito explicación alguna y no alcanzo a llegar a su frágil cuerpo para abrazarle cuando el ataque empezó. La reina me vio asustada, yo también entre en pánico, el poder del milenio que reposaba en muestra princesa fue reducido a trozos irregulares incapaces de equilibrar siquiera sus propias emociones.
Y el hueco en mi pecho no se cerraba, aunque lo peor que podía ocurrirnos había acontecido yo sabia que no había terminado, desde ese entonces supe que "esto" sucederia. Esa odiosa intuición quemándome las venas siempre estuvo allí.
Las Sailor scout salieron a combatir, mas sus esfuerzos fueron penosos, la energía lunar suministrada por el cristal era insuficiente por razones obvias, tu escapaste de Urano en busca de Serenity, afuera todo era destrucción y gritos. Ordenaste que se detuvieran mas metallia no te escucho, estallaste en ira cuando te enteraste de que dos de tus generales y leales amigos habían perecido ya.
Tu padre irrumpió en el recinto donde yo me encontraba con Selene y Serenity para atacarnos. Más Sion se interpuso y batallo nuevamente, luego de tantos años con Christopher.
Esta vez nuestro rey no tuvo tanta suerte y fue herido de muerte, la reina se hizo trizas. Corrió sobre el cuerpo de su esposo y cuando vi sus ojos supe que ya no se levantaría de allí.
La princesa temblaba mas que antes, su padre había muerto, su madre se había ido con el aunque su cuerpo se mantuviese en perfectas condiciones.
Y podía sentir la culpa de su corazón en el sentía culpable y miserable por haber sido engañada, por amarte y ver el reino caer por esa razón.
— Le amaba-..— susurro el rey conmovido—
soy el presagio encarnado en su forma mas literal, los dioses me dieron forma humana para poder cuidar de las hijas de la luna, para cuando tuviese frente a mi unos ojos como los tuyos supiese que era momento de correr.
¿Quieres saber que vi?
Vi defectos, tantos como solo los de tu raza son capaces de poseer. Y pese a eso la deje en tus manos— a Endimión le recorrió un fuerte escalofrió, el ronroneo de la voz de Sailor Marte era una amenaza letal.
Ella estaba desesperada, oyó tus gritos y corrió, yo peleaba con tu padre y no pude detenerla
Bajo la vista extasiada en sus agonicos recuerdos
Entonces metallia te ataco y ella se atravesó sin pensarlo entre tu y el ataque que hubiese evitado todo esto acabando con tu vida.
Cayo sobre tus brazos, — tomo aire para respirar — y solo pudiste preguntar "¿Por qué lo hiciste?"
— Su piel estaba helada, envuelta en la hermosura de su desnudes "Ahora no lo se" respondió… — finalizo el soberano devastado
Ella moría en tus brazos y con ella toda esperanza… luego solo deseo volver a empezar. Fue su último deseo Endimión. El destino es cruel, pues desde siempre planeo iniciarlo todo otra vez con la única diferencia de hacer mucho más fatalista el final.
—Juro que la amo Mars, siempre la ame… y necesito— enfatizo— necesito que creas en ese amor
—¿Por qué yo?
—Porque solo la premonición encarnada daría fe de la tragedia que este amor, que no quede duda AMOR, causo.
—Pero no creo majestad
— Es eso lo que no comprendo ¡¡ porque no crees!! No ves en mis ojos que la amo con desesperación. Ya lo dije se quien soy y aunque no niego mis errores no tengo duda de amarla con la intensidad del mismo mundo.
— Tal vez majestad—se torno acida— no la ama, solo lleva tantos siglos convencido de estarlo que necesita que alguien se lo confirme para creer.
— El silencio reino
— Princesa—dijo con cariño— sabes lo que sigue verdad
Asintió y se levanto para arrojarse sobre su padre que no salía del shock de las palabras de la pelinegra— yo te creo— murmuro en su oído— soy la prueba que necesitas papa… no la busques en Rei—
Se abrazaron fervientemente. Ella beso su mejilla antes de ir tras sailor Mars que se había adelantado unos pasos para evitar presenciar la despedida.
—Eres una traidora sailor Mercury… no tengo mas remedio que asesinarte— y hasta unas palabras tan grotescas parecían inocentes en la voz dulce de la Sailor de la muerte—
— Si Mars no cambio de parecer mucho menos un monstruo—exclamo con resentimiento pensando en la muerte de Taiki—como tú, no entenderias lo valioso de la vida humana, de la vida en si misma, solo sirves para destruir…
— Eso dolió— respondió con sinceridad— pero es probable que eso es lo que sea, un monstruo, he aprendido a vivir con ello muchas vidas.
— Solo asesíname
— Ejecútame querrás decir…, soy la ley… serás ejecutada como la vil traidora a la corona que eres.
— Lucharía pero es en vano, moriré con dignidad Saturn. Hazlo… hazlo ahora.— dijo sin temor.
— En silencio la pelinegra se acerco a la malherida Amy, beso su mejilla.
— ¿El beso de la muerte eh?
— Duele... no sabes cuanto duele estar en mis zapatos. — y tras esas ultimas palabras de un manotazo ágil y rápido de su hoz del silencio, rebanó la cabeza de su contrincante.
*******************
— Eres un traidor Kou
— Que querías, que viera como las matabas frente a mis ojos
— Si.
—Lo siento— dijo irónico
La rubia se levanto confundida… era Yaten… Yaten salvando su vida. El corazón le latió vertiginosamente
— Dos contra uno… muy honorable pero los enfrentare, no se preocupen
— No será así Neptune, serás tu contra ella.. solo que en igualdad de condiciones
— No te entiendo
— Dame 2 minutos — pidió él a la peli verde que le miro extrañada
—¿Para que?
— Por favor— pidió una vez mas pero con orgullo, sin que su voz denotara suplica
— 1:59,1:58….— farfullo cediendo a la petición del peli plateado—
— Escucha Mina… lamento que no haya tenido la valentía de decirte esto antes...
— Hmm— farfullo aun desorientada por lo que ocurría
— Te amo.
Los ojos azules de la rubia se congelaron en los verdes de el, incapaces de asimilar lo que pasaba, no podía creer que lo tuviese en frente, que sintiese sus cálidas manos aferrando las suyas.
— Y esto , mi amor, mi corazón, mi vida es todo lo que puedo ofrecerte— las palabras salieron claras y fervientes, sin el más leve indicio de duda
— Yo... que di-di-ces... yo también te amo Yaten..—farfullo llorando, presintiendo...
El retiro con su pulgar las lagrimas de ella para luego besarla sorpresivamente
Con ansias locas…
Y el beso a pesar de inmenso amor fue amargo, acido, con sabor a despedida.
Una luz plateada los cubrió con un resplandor intenso y cálido. Y las heridas de Venus se cerraron, la energía corrió por su cuerpo nuevamente hasta rebosar
Cuando el corto el beso ella lo comprendió en su demacrado rostro… lo de ofrecer su corazón y su vida era en el sentido mas literal.
— ¿Que hiciste? Exclamo alarmada…— que demonios hiciste… se llevo ambas manos a la boca, sofocando el grito.
— El se tambaleo,su cuerpo se hizo translucido
La respiración de la rubia se hizo precaria, el llanto mas incontenible
— Amarte Mina… te amo— murmuro mientras se evaporaba en el aire antes de que ella pudiese retenerle en sus brazos.
— Noo, que haz hecho… — dijo temblando, destrozada…
En la distancia, pese al ceño fruncido Neptune parecía conmovida… nunca creyó a Healer capaz de hacer algo como eso, mas no podía detenerse en la lastima
— se acabo el tiempo Venus—
Ella le miro mas desorientada que antes, todo había pasado demasiado rápido.
— Me temo que tendré que traerte de vuelta a las malas
— Yo...— tenia la garganta completamente seca, no lograba conectarse con lo que estaba pasando, con la batalla que estaba teniendo, solo veía a Yaten desaparecer…
— Yaten...Yaten… ¡YATEN! — Grito a la nada— regresa... regresa— entro en una especie de crisis nerviosa, miro a su alrededor, siguió llamándole, ordenándole que regresara hasta susurrarlo tan bajo que solo ella podría escucharlo. Una cachetada la despertó.
— Acabemos con esto... no soporto mas drama, ya tengo bastante con el mío
Venus le miro aturdida, despedazada… ¿Dónde estaba? ¿que hacia? ¿quien era? ¿que sentía? su mirada se volvió fría y dura ...
Luego del dolor viene la rabia.
— Será a un solo ataque, prepara lo más poderoso que tengas, yo igual— menciono como si propusiese que hacer un domingo aburrido—
La rubia asintió... necesitaba que le doliera, sangrar, sentir el asfalto en sus garganta se le hizo angosta, tan estrecha que no podía respirar
Ambas se prepararon… Venus rompió a llorar amargamente, sin importarle la mirada de Neptune, o lo que pensaran las ahora muy cercanas Júpiter y Urano, que se habían acercado al lugar en el que estaban, en medio de su propia batalla.
Venus solo lo decidió, Iba a llorar, porque era todo lo que le quedaba en el corazón ahora que Yaten había sacrificado su vida: lagrimas.
Las dos darían el 100% de su energía en el siguiente ataque… seria todo o nada.
— Beso de amor y belleza de Venus— grito llorando—
— Maremoto de Neptune—
Los dos ataques salieron disparados y al chocar se mantuvieron… una fuerza negándose a dejar a la otra avanzar.
Un remolino de aire se formo debido a la cantidad de energía, la tierra se resquebrajo.
Los segundos transcurrieron, rápidamente ambas sailor's se debilitaron debido a el trabajo que requería mantener el ataque.
— ¡¡Ríndete!!— grito Neptune— ya no tienes `por que luchar
— ¡¡Eso solo me hace más fuerte!!! nada me importa, ¡¡¡solo derrotarte!!!
— Pues me temo ¡que no lo lograras!
— Eso le veremos…— murmuro entre dientes
Ambas resistieron… por momentos la balanza se ponía de parte alguna de las dos… el tiempo se acababa, no resistirían por mucho mas.
— Yo ganare porque esta no soy yo es él, es su amor, no podrás contra eso —sentencio de un grito antes de sacar fuerzas y lograr que su ataque rebasara el de la peli verde y la impactara enviándola lejos.
La rubia cayó al suelo agotada mientras Neptune quedo inconsciente.
Cerca, muy cerca Júpiter aprovechaba la distracción de Urano para asestarle rotundos golpes.
Venus retomo el aire y se acerco al cuerpo inmóvil, seguía llorando con intensidad. Por Yaten…
Sentía tanta rabia en medio de su tristeza. Pese a tener a Michiru inconsciente y desvalida le abofeteo en repetidas veces, en un intento por desahogarse, pero muy en el fondo en un intento de hacerla reaccionar, reanudar la batalla y que ella le matase.
Porque cuando dijo que no tener por que luchar la hacia mas fuerte solo mintió. Necesitaba que alguien terminara con el suplicio de su vida. Para su alivio efectivamente la peli verde salió de la inconsciencia. Le miro aturdida, adolorida y supo que la batalla estaba ganada, Mina no tenia energías y ella aunque muy malherida sobreviviría. Healer no era lo suficientemente poderoso, nunca podría ser comparado con una Sailor scout de la luna. A duras penas evito que Mina muriese antes. Luego de ver los ojos sin vida de la rubia Neptune dejo de sentirse mal por lo que seguiría.
Se observaron sin tomar acciones por largos segundos, una tumbada en el suelo, la otra sobre ella esperando. ¿A que? A la nada.
Finalmente Neptume tomo el control con una patada… todo iba a terminar.
En ese momento, a su espalda Urano padecía envuelto en el ataque de Júpiter. Cerro los ojos apesadumbrada, tratando de ignorar los gritos.
Mas se equivoco si creyó que Mina haría lo mismo
Mina no vería morir frente a ella a nadie que le importase una vez mas… era incapaz de sobrevivir a eso.
— Noooo –grito envuelta en pánico mientras iniciaba su avance hacia su compañera envuelta en los poderosos truenos de Sailor Júpiter cuando Neptune se interpuso en su camino
— Yo soy tu oponente ahora ¿ que haces?- maremoto de Neptuno -
Venus Salto veloz a pesar de su debilidad, mandando al bledo la honorabilidad, pero el ataque fue más rápido y alcanzo sus piernas, lo que hizo que Neptune bajara la guardia y fuese tomada por sorpresa en el contraataque - beso del amor y la belleza de Venus- la peli verde no esperaba que ella tuviese energías y el ataque Logro impactarla directamente dando espacio a la rubia de ir a rastras con Urano que esperaba ya la estocada final por parte de Júpiter
— ¡escudo!- grito, y la Sailor del aire quedo cubierta justo antes de ser atravesada por el ataque de lita
— Mí.-ina-jadeo Haruka-
— ¡trueno resuena!— grito molesta por la intervención
— ¡Sailor Venus!- chillo Urano cuando la vio palidecer en el pavimento atravesada por la daga eléctrica que Sailor Júpiter acababa de traspasar por su pecho
— Encolerizada Sailor Urano se levanto
— ¡!Tierra… tiembla ¡!!
La castaña se retorció de dolor con el ataque a lo que Urano saco provecho
— Espada sagrada de Urano- grito mientras la empuñaba fuertemente y enterraba en el estomago de Lita, quien arqueo la espalda y callo al suelo lentamente, dejando a una Haruka con las manos ensangrentadas y destrozada, al escuchar el ultimo susurro de la Sailor del trueno …lo siento…
Pero no había tiempo para lamentaciones, Sailor Neptune malherida caminaba ya hacia ella para continuar la batalla.
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— Te amo igual, no me importa si eres el mismo diablo. No me importa nada en absoluto
— ¿estas diciéndome que no te importa que acabe con tu planeta?
— Ni la humanidad es tan valiosa para mi como tu lo eres Serena
— Pues que basura eres…— farfullo castañeando los dientes— porque si de verdad me amases sabrías que nada en el mundo es tan importante para esa Serena a la que amas que la vida y la humanidad.
Y el pelinegro se quedo mudo de nuevo. Porque parecía caer en picada, porque cometía error tras error, porque ella tenia razón y su Serena entregaría su vida misma por el mundo. El no; era demasiado egoísta para sacrificarla a ella por su planeta, Por tanto no la merecía.
Las esperanzas se hacían mas remotas, el aire mas doloroso, los segundos mas insoportables.
— Jamás me amasteis; y sin embargo yo te amo tanto que esta quemándome viva— le susurro encogiéndose un poco ante la agonia. parecia tan frágil mientras sucumbía ante el dolor
El siguió mudo, porque no sabia que hacer, porque deseaba que le matasen, porque ella merecía verle morir,alguien como el debería morir lenta y dolorosamente por herir a la hija predilecta de los Dioses.
Se rendiría, porque era vil, egoísta, y esas chicas habían dado sus vidas por nada porque el príncipe de la tierra era humano e imperfecto. Era la caja de pandora. — una risilla irónica se dibujo en su mejilla con este último pensamiento.
Suplicaría, se humillaría aunque no valiese la pena, para luego como un gran cobarde esperar la muerte de sus manos. Necesitaba que el suplicio acabase, le amaba tanto que no entendía como podía haberle hecho tanto daño sintiendo todo ese amor ardiendo en su corazón.
Suspiro, resignado por completo, listo para ser ajusticiado.
— argggg— gimio rebasada por la inmensa cercania con el final; rasgando la voz entre retorcijones y con la respiración entrecortada. metió su propio puño en la boca para morderlo hasta hacerse sangrar..., era mucho peor de lo que se temio en los peores momentos.
el principe por su parte estaba anonadado ante la debilidad de su oscuridad, Ante la fortaleza de su luz.
Aun le costaba trabajo asesinarle a él, a una escoria como él. ¿como podía ella ser tan.. Tan… buena a pesar de todo.
— Te amo, te amo— dijo mas desesperado... .necesitaba que le escuchase, aunque nunca le creyese.
Ella en respuesta se estremeció dolorosamente aun más.
— Tienes que creer en mi, te amo, siempre te ame...
Y ella lloraba de nuevo atacada. Sus palabras eran como dardos justo en su pecho.
— Siempre…
— ¡¡Mentiroso!!— grito ente llantos, su mirada se hizo hielo de nuevo
El camino hacia ella, quien hacia esfuerzos por controlar el llanto y el temblor todo su cuerpo.
A solo centímetros, tan cerca el uno del otro…
— voy a matarte así que quita esa incredulidad de tu mirada, yo ya no puedo detenerme, — la ira regreso, frunció el ceño y clavo el poder de sus ojos celestes en los zafiros de él sin compasión—
— yo puedo detenerte— afirmo con falsa, muy falsa convicción
— no podrás, porque para eso, tendrás que matarme— el timbre de su voz se hizo peligroso una vez mas.
— si la cuestión es mi muerte cualquiera de las opciones termina con mi vida, si te mato me iré contigo
— entonces es bueno saber que ninguno va a sobrevivir, ciertamente también eh de morir tras tu ultimo respiro, no sabes cuan agónico resulta saber que voy a matarte, saber que voy a matarme pues tu vida es la mía…— paso saliva pensando en literal de el "amar duele" de los poetas.
— perdóname— que rayos mas podia decir—
— quisiera hacerlo pero no puedo, mi corazón se pudrió en medio del odio, la amargura, la soberbia…para luego contaminar mi cuerpo, mi alma, mi espíritu… no puedo perdonarte desde aquí donde todo es oscuridad, y dolor!.— la lucha interna se evidenciaba otra vez en sus facciones contorsionadas de dolor
— ¿me amas?— cuestiono sabiendo que esa respuesta le sepultaría o le reviviría
— Mas que a nada en este mundo— escupió finalmente mientras sentía como le arrancaban el alma—
— Ven conmigo, con mi amor, yo sanare tu corazón
— Mi corazón no es como el tuyo Darién, el mío no es tan resistente como el de un ser humano capaz de odiar con todas sus fuerzas y perdonar de la misma forma. Capaz de amar desmesuradamente y desmesuradamente lastimar, ...el mío es incapaz de ser oscuridad y aun así brillar , el mío ya no tiene cura.-llanto-
— ¡¡Lucha!!— gimio desesperado—
— Ya… estoy… cansada, e invertido cada segundo de todas mis vidas en una lucha sin sentido, la luz y la oscuridad se disputan mi corazón y hoy ya no me quedan fuerzas, hoy la oscuridad venció y me hizo prisionera
— Yo voy a liberarte... Serena yo voy a hacerte resurgir de entre las tinieblas solo se fuerte, solo no te rindas— imploro penosamente—
— risa nostálgica- no podrás liberarme de mi misma, no podrás detener mi autodestrucción porque estoy cautiva tras las rejas de mi propio odio y mi propia maldad... no hay nadie que pueda salvarme ahora de mi misma porque soy yo el ser mas poderoso que ha visto nacer el universo
— No te rindas...-lagrimas-
— No Darién, es demasiado tarde... te amo....te amo... pero estoy atrapada, yo y mi amor en este vacio oscuro que me absorbe a cada segundo, el inmenso odio corre por mis venas en vez de sangre, el dolor asfixiante, el rencor, el resentimiento... yo simplemente ya no puedo controlarlos.—se acerco a sus labios y susurro sobre ellos— por eso escucha mi advertencia, y prepárate porque voy a matarte aun amándote como te amo
Un sublime viento abrazo sus cuerpos y jugo con los dorados cabellos de ella y las hebras azabaches de é, el tiempo se congelo, el universo se detuvo y ambos sabían que era el comienzo del fin...
Si, me tarde bastante lo se, lo siento pero mi tiempo se ha visto seriamente reducido y no queria por esa razon subir un capitulo del que no estuviera plenamente convencida.
mucho mas teniendo en cuenta que estamos en la recta final.
qusiera agradecerles una a una por el valioso tiempo que inviertieron leyendo pero me es imposible, en este corto mensajito reciban todo mi amor e inmensa alegria y agradecimiento.
las que escriben saben cuan emocionante es recibir un Review y me honra muchismo que me hayan seguido durante todo este tiempo.
tambien queria recordarles que el asesinato es mal visto en todas las poblaciones de la tierra, solo por si alguna luego de leer este Cap siente deseos de destruirme.
por ultimo, les recomiendo Kleenex para la siguiente actualizacion.
no siendo mas, de nuevo gracias por el apoyo y espero leernos pronto.
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