Víveme.
Los personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP.
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BEST FRIEND
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Love is where this begins
Thank you for letting me in
You've always known where I stand
I've never had to pretend
And I feel my life is better
Because you're a part of it
I know without you by my side
That I would be different
POV. Sakura
En cuanto la enfermera salió, acomode la compresa caliente en mi cabeza y me deje caer en las almohadas duras de la camilla.
En un par de días comenzará el festival deportivo de Seijo y yo me encontraba practicando con las porristas casi todas las tardes al finalizar las clases.
Y para variar, hoy mi control del bastón fue lo suficientemente mediocre como para lograr que me cayera en la cabeza, regalándome una espectacular visión de luces tras mis párpados y un chichón bastante molesto.
¡Pero no es culpa mía!
La culpa es de Kerberos y su actitud evasiva, ¡Durante toda una semana!
Agreguemos a la cuenta el hecho de que mi prima a estado quedándose en mi casa desde el día de la revelación y la pelea con Sonomi.
Yo comprendo lo difícil que debe ser para mi tía, siendo tan protectora con Tomoyo -a veces creo que mis hermanos heredaron la actitud sobre protectora de ella más que de mi padre-, pero no soy fan de sus reacciones exageradas, sobre todo si sus alusiones a errores se basan en mi madre.
Hice una mueca de dolor. Dios, ¿No debería estar ya acostumbrada al impacto del bastón?
Kero...
Mi hermano es un mal actor y un imbécil si realmente piensa por un segundo que yo me trago el cuento de "Estoy muy ocupado, Sakurita. Hablamos después, ¿sí?" Y esa sonrisa más falsa que las de Sonomi cuando ve a papá.
Sé que hice las cosas mal con respecto a la noticia de mi emigración a Gran Bretaña. Debí hablar con Kero antes de soltar la bomba.
Y ahora que quiero hablar, él me evita.
Llevé una mano a la compresa. Ah, rayos, la cabeza duele como una perra.
-¡Cherry!
La puerta de la enfermería se abrió de golpe. La bolsa caliente abandonó mi cabeza por el sobresalto.
En el umbral estaba mi novio, aún con el uniforme deportivo.
Encogí los dedos de los pies.
Eriol estaba tan guapo con el cabello revuelto por el movimiento de su entrenamiento -y presumo que también por las veces que pasa una mano por él, intentando peinarlo hacia atrás- unos mechones negros cayendo en su frente, haciendo que sienta un cosquilleo en las manos por las ganas de apartarlos de sus hermosos ojos, tan azules como el zafiro.
Ojos que me veían con preocupación y con una pizca de diversión por mi reacción.
Me lleve una mano a la garganta, en un intento por evitar vomitar mi corazón.
-¡Me has dado un susto de muerte!
-Lo siento, Cherry.
-No, no lo sientes.
Sonrió ampliamente después de soltar un suspiro de alivio.
-No, no lo siento. Te ves adorable con ese puchero. Me provoca besarlo.
No tardó en acercarse y sucumbir a la provocación.
-¿Cómo supiste que estaba aquí? -pregunté al finalizar el beso, Eriol se sentó en el borde de la cama.
-Yamazaki te vio cuando salía del gimnasio. Corrió a decirme que te había visto caer de las escaleras que dan al patio y que te trajeron a la enfermería unos chicos de primer año.
Agrande los ojos por la sorpresa y un segundo después me reí con ganas.
-Entonces, asumo que no viniste tan deprisa por preocupación a mi supuesta caída, ¿no?
-No. Vine rápido para ver quiénes eran los mocosos que se atrevían a ponerle las manos encima a mi mujer.
Me ahogue con mi propia carcajada. Cuando Eriol me llama así no puedo evitar el flujo de recuerdos de nuestra primera noche juntos.
Sabiendo que mi cara debía ser el ejemplo del tierno apodo frutal por el que Eriol me llamaba, e importándome muy poco, llevé mis manos a su nuca y lo guíe a mi boca.
Con una mano en mi cintura y otra en la cabecera de metal de la camilla, el azabache respondió con ímpetu a mi beso. Sus labios exigentes sobre los míos. Aunque Eriol había bromeado hace unos segundos, su beso me transmitía lo aliviado que se sentía al encontrarme a salvo, la desesperación que mostraba era conmovedora. Y es que, vamos, se preocupó tanto que olvido que su informante había sido Yamazaki Mentiras Andante.
Cuando quise profundizar más el beso, pasando la lengua por su labio inferior, él se alejo.
-¿Eriol?
-Te recuerdo que estamos en la enfermería, Cherry. A mí no me interesa en lo absoluto, debo aclarar, pero estoy seguro que Yamazaki le dará la misma mentira a tu hermano y él vendrá corriendo a verte. No quiero que Kero nos encuentre en esa situación. No veo la necesidad de avivar su odio hacia mí.
Hice un mohín.
-Ósea que, no solo viniste a darme un susto, también viniste a dejarme con las ganas de besarte.
Eriol sonrió de lado y me paso el pulgar por el labio.
-Dejarte con las ganas jamás -como para afirmar su comentario, posó sus labios sobre los míos, un beso largo y tierno, casi casto.
-Mmm... -ronroneé.
-Mmm... -repitió -Me gustaría complacerte, amor. Pero no creo que sea correcto profanar nuestra sagrada institución... al menos no en la enfermería, que aburrido ¿Nos trasladamos a la sala de música o al salón de audiovisual? ¿Qué tal el teatro escolar?
-¡Eriol!
Su risa sonó por la habitación, relajándome. Cuando se calmó me miró con tranquilidad.
-Además yo ya tuve mi propia dosis de sustos hoy. Primero estuvieron a punto de tirarle los dientes a mi mejor amigo; después me engañan diciendo que mi novia está en la enfermería gravemente herida y, para terminar, cuando llego a verla no solo está a salvo, sino que quiere aprovecharse de mí.
Ignoré eso último porque él no se veía como alguien a quien le importase demasiado que yo me aproveche de su sensual cuerpo.
Me concentre en lo primero.
-¡¿Iban a hacerle que a mi hermano?! -grité y salté para ponerme de pie.
Ya sé que Kerberos no es Don amable o el Señor tranquilidad, pero jamás se metía en peleas sin una buena razón -una buena razón para él, claro-. Eriol me tomó de la mano y con un leve jalón hizo que me sentara de nuevo.
-Shh... Cherry. No es lo que crees. No fue una pelea.
Busqué en su mirada algo que me dijera que me estaba mintiendo solo para tranquilizarme, pero solo nadaba la serenidad en sus ojos.
Así que levanté la mano y le di un leve golpe en el brazo.
-¡¿No podías haberlo dicho antes?! -regañé -¿Sabes cuantas cosas horribles pasaron por mi cabeza?
-No. ¿Cuántas?
-Como diez.
-Vaya...
-¿Y...? ¿Qué sucedió?
Eriol ladeó la cabeza, divertido y tomó mi mano para jugar con mis dedos entre los suyos.
-Kerberos sólo está muy distraído, últimamente. -me miró con fingido espanto -Y viniendo de ustedes dos eso es preocupante.
Le saque la lengua para no reír ante su tono sarcástico.
-Yo también tengo una -susurró -, y si eres buena te enseñaré todo lo que puedo hacer con ella.
Un pequeño jadeo salió de mis labios. El calor recorrió mi cuerpo ante la expectativa. Dios, Eriol es un seductor experto. Si no supiera que solo ha estado con dos mujeres en su vida, realmente andaría muriéndome de preocupación cuando él hablara con las personas. Y no es que en su forma de ser normalmente las mujeres no quisieran lanzarse a sus brazos de buenas a primeras, sobre todo fans de Haru No Kemono. Rayos, algunos hombres también.
-Quiero hablar con él. Necesito hablar con él -confesé -. Pero Kero se aleja cuando intento acercarme.
-Cherry...
-Me hace daño, Eriol, esta distancia es algo que jamás ha habido entre nosotros.
Me mordí el labio para refrenar las lágrimas. Eriol me tomo entre sus brazos, arrastrándome a su regazo. Acomode la cabeza en su cuello, respirando su delicioso aroma. Masculino, fresco, único, muy Eriol.
-No es que quiera avivar el dolor, Sakura, porque me mata verte tan afligida -dijo pasando los dedos de una mano por mi cabello -. Pero dime amor, si te duele que no te hable ahora cuando aún así viven en la misma casa y lo ves todos los días, ¿Qué harás cuando ya estés en Inglaterra y no lo veas más que en fechas especiales?
Me tense. No lo había pensado. ¿Cómo sería mi vida cuando me fuera y mi hermano -mi mellizo, la mitad de mi- ya no estuviera a mi lado?
Ya no entraría a mi habitación por las mañanas a apagar el despertador e intentar levantarme. Ya no tendría que esconder mis dulces por miedo a que él los encontrará y se los comiera. Ya no me despertaría -al menos una vez al mes- a las 2 de la mañana con un Kero asustado, en el umbral de mi puerta, porque ha tenido una pesadilla y quiere dormir conmigo; ya no le cantaré hasta que se tranquilice y se duerma. Ya no pelearé con alguien por el mando de la televisión. Ya no escucharé su risa a todas horas ni lo oiré gritar por cualquier cosa. Ya no lo veré jugando videojuegos cuando camine por el pasillo. Ya no habrá pruebas de platillos que él cocine. No lo veré golpeando las baquetas en cualquier lugar sólo porque está pensando en alguna canción. No veré sus brillantes ojos dorados ni su rubia mata de cabellos por meses. No oiré su voz. No sentiré el calor de sus abrazos. No habrá sonrisa tierna cuando me vea. No me regañara. No me cuidara. No me tranquilizara ni me hará reír. ¡Por meses! Porque solo podre verlo en vacaciones y festividades.
No supe en qué momento las lágrimas habían brotado de mis ojos, fui consciente de ellas cuando los preocupados ojos azules de mi novio entraron en mi línea de visión y sus pulgares limpiaban el rastro de húmedo de dolor en mis mejillas.
-Comprendo cómo te sientes, amor -dijo con voz dulce -. Kerberos también es mi hermano, aunque imagino que el vínculo de sangre lo hace más difícil para ti.
Asentí, Eriol y Kero han sido mejores amigos desde el momento que se vieron. La primera vez que mi mellizo se embriagó confesó que sería capaz de cambiar a Touya por Eriol o, al menos, se lo pensaría dos veces.
-Estoy seguro de que Kerberos está pensando en todo esto -soltó una risita -. Y también en el futuro.
Lo miré en busca de una explicación.
-Kero no había pensado en el futuro hasta esa noche en mi casa y vio que tanto Tomoyo como nosotros ya teníamos planes que realizaríamos en un año. Estoy seguro de que él no ha decidido que es lo que quiere o debería hacer. Por eso ha estado tan distante con todos.
Conociendo a mi hermano, debía admitir que Eriol tenía razón. ¿Por qué siempre debe tener la razón? ¿Es un don que viene con la sangre Hiiragizawa?
-Amo tus súper poderes -dije en medio de un hipo.
Él soltó una carcajada.
-Hablaremos con él. -Juró y le creí.
Inclinándome le ofrecí la boca y él la tomo gustoso.
Hace días me di cuenta que hay cosas que cambiaron desde la noche que hicimos el amor. Los besos, por ejemplo, son más intensos y no me refiero al acto en sí, sino a la sensación, al sentimiento. Es como si cada roce, cada aliento compartido y cada suspiro robado se atesoraran diez veces más.
Incluso la forma en que Eriol me toca ha cambiado. Antes parecía tener miedo de romperme, como si estuviera hecha del más fino y delicado cristal. Y ahora parece que no pudiera tocarme con suficiente frecuencia, como si no pudiera sostenerme más fuertemente contra su cuerpo.
Y el cambio más notable es su mirada.
Los zafiros brillan con más intensidad. Y no es que no brillaran antes, es que ahora lo hacen siempre. Parece feliz y no tiene reparos a la hora de asegurarle al mundo que el motivo soy yo. Yo lo hago feliz. Incluso e llagado a sorprenderlo buscándome con la mirada y cuando me encuentra se relaja visiblemente y sigue con sus asuntos. Todo protector y posesivo, sin llegar a ser acosador ni psicópata.
Todo un encanto.
Deje de respirar al sentir su mano bajo el short del uniforme deportivo, subiendo por mi muslo.
Mordí su labio y él sonrió.
-Ahora, sobre profanar la enfermería...
Se interrumpió al escuchar la puerta abrirse.
Kerberos nos veía con una ceja levantada, incrédulo. Lo que traicionaba su aparente calma eran los nudillos blancos de sus puños fuertemente cerrados a ambos lados de su cuerpo.
Me incorporé un poco, quedando sentada y le sonreí como quien no ha matado una mosca. O tenido un momento caliente con su novio.
Mi hermano cerró los ojos y se llevo una mano a la cara para pellizcarse el puente de la nariz entre los dedos índice y pulgar.
Cuando sus párpados dieron paso a sus doradas pupilas le lanzó una mirada resignada a Eriol.
-Idiota -fue su saludo al ojiazul.
-Imbécil -replicó mi novio.
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~~~~~~~~~~K~vs~S~~~~~~~~
Thank you for all of your trust
Thank you for not giving up
Thank you for holding my hand
You've always known where I stand
And I feel my life is better
So is the world we're living in
I'm thankful for the time I spent
With my best friend
Cuando las clases terminaron y faltaban aproximadamente 30 minutos para que fuera a reunirse con el equipo de basquetbol al gimnasio, Kerberos decidió dar una vuelta sólo por los pasillos de Seijo.
Toda la semana su cabeza había estado hecha un caos.
Su mente y su corazón en un constante estira y afloja sobre lo que debía hacer.
Pero esa era la cuestión ¿Qué hacer?
Su melliza, una de las mujeres por la que él daría la vida, la persona que compartía su existencia se iría. Su mente ya se había hecho a la idea y su corazón dolía como un hijo de puta. Y luego estaba el otro punto. Ese que le decía que mientras él se la pasaba haciendo el tonto por la vida, había personas que ya estaban pensando en el futuro.
Su hermana estudiará ballet. Su mejor amigo se irá por el camino que lo convertirá en médico. Incluso su novia había decidido estudiar administración empresarial, como su prima.
¿Y él? Nada.
Su pasión era la cocina y Sakura no se cansaba de decirle que debía dedicarse a eso cada vez que le complacía sus antojos. También le gustaba la historia y la arqueología, otra cosa que compartía con su melliza, porque ambos admiraban el trabajo de su padre, pero él no es tan bueno en los idiomas ¿y todo lo que necesita saber para calcular el valor y el tiempo, incluso la composición de los diferentes y variados descubrimientos, en caso de que hiciera alguno? Mucha química y cerebro. Eriol suele decir que Kerberos es más de acción.
Y volvía al principio: no tenía nada.
Tan metido estaba en sus pensamiento y tan interesante se le hacia la vista de sus zapatos que no vio que alguien iba a dar la vuelta en la esquina por la que él pasaba.
Un choque brutal de cuerpos y una que otra maldición después, el rubio se llevó la mano al lugar donde su cabeza choco con el suelo y levantó la vista a la otra víctima, alegrándose de no haber sido el único con repercusiones, pero maldiciendo el hecho de tener que encontrarse con su rival después de las horas de clase.
Spinel se sobaba el lado derecho de la espalda y lo veía con mala cara.
Sin embargo, Kero no se sentía de ánimos para pelear con su némesis.
-Lo siento -dijo el de ojos dorados encogiéndose de hombros -. No te vi.
Se levanto y le ofreció una mano al azabache.
Spinel levantó ambas cejas, sorprendido.
Kerberos se veía mal, cansado y con la mirada perdida. El de ojos celestes se pregunto qué rayos le pasaba a Kinomoto para tener una actitud tan... mediocre.
Acepto la mano ofrecida y lo observó detenidamente, provocando un escalofrío al rubio.
-Gracias.
Kero lo soltó -Si, bueno... no es nada.
Cuando Kinomoto dio indicios de seguir con su camino Spinel lo llamó.
-Kinomoto, ¿te encuentras bien?
El rubio lo miró por encima del hombro con interrogación.
-¿De qué hablas?
-De ti. Te ves como la mierda.
Kero rodó los ojos provocando un pequeño sobresalto en Sun por lo mucho que le recordó a Sakura ese mínimo gesto.
-Que observador -ironizó Kerberos.
A Spinel le pareció graciosa la forma en la que el rubio se forzaba a parecer molesto.
-Voy camino a la cafetería, ¿Vienes?
-¿Por qué demonios iría contigo? -soltó el mellizo.
El azabache reprimió una sonrisa.
-Porque el entrenamiento de tu equipo tardara en comenzar y porque no tienes nada mejor que hacer.
-Vete a la mierda.
Spi bufó y siguió con su camino a la cafetería, sonrió al escuchar los pasos de Kinomoto tras él.
Al llegar a su destino, Kerberos se detuvo junto a Sun, frente a un dispensador de bebidas.
Observo como Spinel seleccionaba un té negro que Kero había probado solo una vez en la vida y le había parecido la cosa más amarga que había tocado su lengua.
El rubio saco su cartera y se detuvo cuando el de ojos celestes le hizo un gesto.
-Yo pago.
-No necesito que lo hagas -fue la respuesta del rubio.
Asiendo caso omiso del brusco rechazo, Spinel se encogió con indiferencia, deslizó algunas monedas en la maquina y se alejo.
Suspirando con frustración, Kero vio con mala cara el indicador que le anunciaba cuanto saldo contaba para su bebida, seleccionó chocolate.
Una vez la lata estuvo en sus manos fue a sentarse con el hermanastro de Ryou a una mesa al fondo de la cafetería, junto al gran ventanal.
Se sentó frente al pelinegro y reparó en que él jugueteaba con una manzana, que no vio de donde salió, entre sus manos.
-¿Cuando fue qué...? ¡Ah!
Spinel le lanzo algo y Kero lo tomó un una mano. Un muffin de chispas de chocolate.
Las cejas rubias se elevaron por la sorpresa y observo su comida y la de su rival.
Spinel sonrió al reparar en el ceño fruncido de Kerberos -tan parecido al de Sakura- al ver como mordía la manzana.
-No me gustan las cosas dulces -confirmó
La boca de Kero se abrió y lo miró como si tuviera dos cabezas, seis ojos y una serpiente alrededor del cuello.
-¿Eres humano?
Spinel se río ante eso. No era la primera vez que alguien se sorprendía ante esa revelación y probablemente tampoco sería la última.
-Y bien, ¿Qué te ocurre?
-¿Por qué crees que ocurre algo?
-Porque has estado actuando como un tonto del culo por días -hizo una pausa-, bueno, más de lo normal.
-Que te den -replicó Kero -. Y si así fuera ¿Por qué habría de contártelo a ti?
Sun suspiro con cansancio y tomo un sorbo de té -Dicen que a veces es mejor contarle tus problemas a alguien que no conoces, así le importa una mierda tu vida y te daría un consejo justo.
-Vaya.
Kero observó la expresión tranquila, incluso un poco aburrida, en el rostro de Spinel y pensó en sus palabras.
Era verdad que él necesitaba hablar con alguien sobre lo que rondaba por su cabeza, y no podía ser con cualquier persona, mucho menos sus amigos. Todo Tomoeda lo conocía a él y a su familia y no quería que nadie fuera de cotilla con su hermana y le dijera que él estaba sufriendo por su partida y porque al parecer era lo suficientemente estúpido como para no saber lo que quería hacer en la vida.
Y Spinel estaba frente a él, sin ningún lazo -aparte del disgusto mutuo y los celos irracionales -. Y fuera del asunto de querer superarse mutuamente por Soel, no tenían nada en contra del otro, ¿no?
El mellizo soltó un tembloroso suspiro.
-¿Como sé que no le contarás a nadie lo que hablemos ahora?
Spinel le lanzó una mirada divertida.
-¿Sera porque no hablo con nadie, listillo? -dijo - Además no creo que a los chicos del club de ciencias les importe un comino tu vida.
En eso el rubio tuvo que darle la razón.
Se hizo el silencio.
Pasados unos minutos, Spinel tuvo que aceptar que nada saldría de Kinomoto así que se levanto con intención de salir de ahí.
-Sakura se va.
El débil susurro de Kerberos lo detuvo, incluso bajo la mirada a su rostro, temiendo haber imaginado eso. Los ojos dorados estaban opacos, agonizantes, sin embargo su rostro no mostraba expresión alguna, todo en blanco, pero gritando tantas bajas emociones.
Tomó asiento de nuevo.
-¡Oh! -exclamó y sonrió un poco ante la mueca irónica del rubio frente a él. Otra mueca idéntica a las de Sakura -¿Eso será pronto?
El rubio negó -Cuando terminemos el instituto.
En un año. Spinel frunció el ceño.
-¿Solo eso?
-Se va a Londres con Eriol. También... esta la sensación de que no se qué rayos hacer con mi vida. Todos parecen tenerlo claro. Menos yo.
Spinel parpadeó.
-¿Eso es todo? -repitió.
Kerberos lo vio con odio.
-¿Te parece poco, imbécil o te divierte?
Sun estaba a punto de contestarle que ambas, pero percibió el estado de ánimo de su compañero. Tomó aire.
-Creo que le estas dando muchas vueltas a algo que aún no ocurre.
Kero abrió los ojos como platos y Spinel podía jurar que era la melliza del rubio quien lo veía si no fuera por el color dorado de los orbes.
-Explícate.
-No es muy difícil realmente, pero entiendo que las emociones no te dejen pensar con claridad -se enderezó en su lugar e hizo todo lo posible por no sonreír ante la mirada curiosa de Kerberos mientras tomaba un sorbo de chocolate -. Te lo pondré de esta manera: Punto número uno; Tu melliza se va a Londres a Estudiar ¿no?
Kero asintió -Ballet.
-Bien. Según entiendo tu problema ante esto es que la extrañaras, ¿No? -esperó a que Kero asintiera de nuevo -. ¿Y no crees que, tal vez, no seas el único que piensa así? Eres su hermano y es obvio para todo el mundo que ella te adora. También se va tu mejor amigo. Es obvio que debe dolerte, pero ¿Has pensado en las posibilidades? Podrías irte con ellos, o podrías ser egoísta y pedirle que se quede; también podrías madurar y aceptar que no puedes estar toda tu vida a su lado pegado como lapa. -bufó al ver que Kerberos le mostraba el dedo medio. Ahí estaba su madures -O podrías ser inteligente y dejar de pensar en todo esto por ahora y disfrutar del año que te queda con ellos en lugar de alejarlos como si fueran la peste.
-¿Que quieres decir?
-Digo, Kinomoto, que dejes de preocuparte tanto por todo. Pensar en todo desde ahora solo te amargara la existencia. Te diré algo: piensa en ello cuando sea inevitable. -le sonrió- El día que hagas el examen de aptitud vocacional, toma una decisión. Escoge una carrera o profesión, siempre y cuando sea algo que te guste y apasione, después de todo será algo que harás toda tu vida y de lo que vivirás.
Kero movió la cabeza de forma afirmativa.
Esa era la parte fácil.
-En cuanto a tu hermana... -siguió Sun -Yo creo que primero deberías pensar en ti, en lo que quieres hacer. Y después preguntarte: ¿Quiero hacerlo a su lado? Te recuerdo que para tu melliza tampoco debe ser fácil alejarse de ti. Pero ella primero tomo su decisión sobre que quería estudiar. Como debes hacerlo tú.
Kero pensó en eso.
Sakura no lo abandonaba por gusto. Después de todo se iría a un lugar al que apenas y conocía por lo que la familia de su novio le había contado. Dejaría a su familia, amigos y tanto ciudad como país de origen. Pero no se iba porque estuviera decidiendo entre todo eso y Eriol.
Sakura dijo "Estudiaré en The Royal Ballet" No dijo "Dejo todo lo que conozco para estar con Eriol" ó "Adiós hermano te cambio por mi novio". Se va porque su sueño es ser prima ballerina. Porque para cumplir ese sueño el destino, y su talento, le dieron la oportunidad de ir a una de las escuelas más prestigiosas de ballet.
Kerberos sintió las lágrimas en los ojos y se llevo una mano a la cara. No quería que Spinel lo viera llorando.
-Supongo que tienes razón. -susurró.
Spinel se rió con ganas -Normalmente siempre tengo la razón.
Al rubio ese comentario le recordó tanto a su mejor amigo que saltó del asiento.
-¡Olvidé el entrenamiento!
Buscó en su muñeca el reloj y vio que iba 10 minutos retrasado.
-No hay problema, ¿no? -dijo Spi con aburrimiento -Tu cuñado es el capitán del equipo.
-Eso significa que tiene más confianza para echarme la bronca.
Kero se colgó la mochila al hombro y tomó la lata vacía de chocolate y el muffin intacto, observando a Spinel con atención pensó en que, tal vez, solo tal vez, si el tipo no quisiera arrebatarle a Soel definitivamente sería un buen amigo.
-Gracias. -fue apenas un susurro, pero le provocó un ligero sonrojo y Spinel alcanzó a escucharlo.
Los ojos celestes se perdieron en algún punto del ventanal a su lado.
-Solo fue una bebida -fingió no comprender y fue el turno de Kero para sonreír -Por cierto, ¿Te han dicho que al hacer muecas te pareces terriblemente a tu hermana? -preguntó y Kero arrugó la nariz. Eriol era el único valiente que se lo decía todo el tiempo -Se te hace tarde, Kinomoto.
Ante eso el rubio se apresuró a salir de la cafetería.
Le agradecía enormemente a Spinel el haberlo ayudado a despejar su mente.
Sin embargo, se dijo a si mismo que no era bueno terminar con todos los hábitos.
Se detuvo en la entrada de la cafetería y gritó a todo pulmón.
-¡Te veo el lunes, Spi!
-¡Vete a la mierda, Bestia!
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Durante el entrenamiento Kero se la pasó pensando en la mejor forma de disculparse con su hermana y su mejor amigo por alejarse tanto y tan deliberadamente de ellos por días. Tan distraído estaba que no vio el movimiento brusco que hizo Yamazaki para quitarle el balón y que casi estuvo a punto de valerle meses de ortodoncia por los dientes que le tiraría de un codazo. Eriol lo salvo al jalarlo del cuello de la camisa, aunque casi lo ahorca.
No fue hasta después de la ducha que se rindió y decidió que la mejor forma seria sólo hablar con ellos, después de todo Eriol no era de las personas a las que le agradaban que le dieran muchas vueltas al asunto.
Cuando salió de los vestidores vio a Takashi partiéndose de risa y a Shaoran viéndolo con mala cara.
-¿Qué hiciste ahora, T? -pregunto acercándose a ellos -¿Han visto a Eriol?
Yamazaki lo miró con seriedad y el ceño fruncido.
-¿No te enteraste?
-Takashi...
-¿Enterarme de qué? -interrumpió Kero a Shaoran.
-Sakura cayó por las escaleras del patio. Eriol fue a verla a la enfermería...
-¡Espera, Kero!
Ignorando a Shaoran, Kerberos corrió con toda la fuerza y velocidad que le daban las piernas. Subió de dos en dos las escaleras y cuando llegó a la enfermería se topó con una escena que le provocó arcadas.
Su bella, tierna e inocente hermanita estaba siendo atacada por un imbécil que le devoraba la boca como un muerto de hambre y la manoseaba mientras la retenía contra su voluntad en la camilla. Si, ajá.
Al reparar en su presencia la parejita se separó. Sakura le sonrió y Eriol le lanzó su sonrisa de lado.
-Idiota.
-Imbécil.
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POV. Eriol
Thank you for calling me out
Thank you for waking me up
Thank you for breaking it down
Thank you for choosing us
Thank you for all you're about
Thank you for lifting me up
Thank you for keeping me grounded
And being here now
Me levanté de la camilla y le ofrecí la mano a Cherry para ayudarla.
-¿Por qué estás aquí, Sakura? -preguntó y puse atención. Entre tantas cosas no le había preguntado a mi novia sobre el motivo de su ingreso a la enfermería. Aunque teniendo en cuenta su uniforme deportivo y que hoy tenía práctica de porristas, me hacia la una ligera idea.
-Me cayó el bastón en la cabeza.
Si. Eso pensé.
Kerberos se acercó de dos zancadas y tomó el rostro de Sakura entre sus manos.
-¿Estuviste llorando?
Sakura y yo nos tensamos. Para ninguno de los tres era secreto que ver llorando a Sakura era como una puñalada en el pecho para Kero y para mí. ¿Y si nosotros provocábamos las lágrimas? Era como nos hurgáramos en las entrañas con un cuchillo oxidado. ¿Cómo decirle a mi cuñado que fue hablando de él que Sakura comenzó a llorar? Exacto mejor no hacerlo.
-Si, por el bastón. Ya sabes cómo duele esa cosa -mintió la pelirroja, haciendo alusión a la ocasión en que Kerberos quiso imitar la rutina de Sakura, teniendo como resultado un ojo morado por querer ver cuando cayera el bastón y no atraparlo en el proceso.
-Y tu sabes que a mí no puedes mentirme -declaró mi mejor amigo y yo me mordí la lengua para no agregar que Sakura no podía engañarlo ni a él ni a nadie porque es una nefasta mentirosa.
Dándose cuenta que era un caso perdido y negándose a hacer sentir mal a su hermano, Sakura soltó una verdad a medias.
-Eriol me dijo algo que me hizo llorar.
Real, convincente y sin platos rotos.
Kero me lanzó una mirada amarga.
-¿Qué le dijiste?
Me llevé una mano al pecho, fingiendo indignación.
-Ya me disculpe, ¿De acuerdo? -mentí -Le dije que probablemente no podríamos ir a su desfile de modas.
Kerberos agrandó los ojos como si recordara algo de suma importancia.
-Es verdad, tu desfile es mañana.
Sakura también agrando los ojos, por la sorpresa, regalándome una vista de dos caras idénticas por la misma mueca, pero diferente color de ojos y cabello.
-¿Lo habías olvidado?
-Sí, bueno, yo... -y despegando su mirada de la de su melliza, me miró como si me hubiera vuelto loco -¿Y porque rayos no íbamos a ir a verla?
Suspire.
-Te lo dije hace dos días -aclaré -. Fye llamó, quiere que toquemos mañana.
Kero se sonrojo, tal vez por recordar que ha estado tan ensimismado en sus pensamientos, y tan ocupado huyendo de mí, que no me había puesto atención en nada.
-¿Me dijiste alguna otra cosa importante estos días? -preguntó con timidez.
Negué, divertido.
-Además fue una broma, ya me disculpe con Cherry. Le dije a Fye que sería la próxima semana.
El rubio asintió de acuerdo. Entonces reparé realmente en su presencia y solté una carcajada.
-Si estás aquí y llegaste de forma tan abrupta, y sin aire, he de suponer que te encontraste con Yamazaki y te dijo que Sakura...
-... se había caído por las escaleras, si. Ese bastardo...
-Ya sé -suspiré -. Algún día deberíamos devolverle todas sus jugarretas, estoy seguro que Mihara estaría más que dispuesta a ayudarnos.
Kerberos tardo un par de segundos en imaginarlo y soltó una carcajada limpia y animada.
-Por fin -ante el susurro esperanzado de Sakura, Kero la miró interrogante -. Es la primera vez que te escucho reír en días -le explicó.
Kerberos se sonrojo.
-Sí, yo... sobre eso -tartamudeo -Me gustaría hablar con ustedes, ¿Tienen tiempo ahora?
-Todo el que necesites -contesté.
Kero bajó la mirada hacia su hermana y soltó un jadeo. Sakura le sonreía a su mellizo con amor y ternura y sus esmeraldas estaban llenas de tanta esperanza que los ojos de Kero se inundaron de lágrimas y la abrazó para después llenarle la cara de besitos.
Fue mi turno de sonreír con ternura al escuchar la risa feliz de mi novia.
-¿Qué tal si vamos a comer? -sugerí.
Los mellizos me dedicaron la misma sonrisa y después de que Kerberos nos hiciera ver a Sakura y a mí que nos faltaba una buena ducha, declaró que él nos esperaría en el auto.
Quince minutos después y recién bañado estaba en mi auto viendo a Kero bajar el descapotable.
-¿Y Tomoyo? -pregunté. Había olvidado que la amatista se estaba quedando en casa de los Kinomoto.
-Dijo que iría a enfrentar a su madre después de clases -respondió y tomó lugar en el asiento del copiloto.
-Una locura, ¿eh? Como lo ha tomado tu familia.
-Sabes cómo son mis padres -Kero se encogió de hombros -. Mientras sus hijos sean felices todo está bien. Creo que el recelo viene más del miedo a que Touya sea demandado a otra cosa.
-Así que Tommy va a hacer las paces con Sonomi para evitar eso. Chica lista.
-Sí. Es mi prima, después de todo.
Le di un puñetazo en el brazo y reímos.
Puedo sonar muy gay. Pero ya lo extrañaba.
No había exagerado al decirle a mi mujer que su hermano también era el mío.
Kero es una parte importante en mi vida. Mi mejor amigo, mi cuñado, mi hermano... Hemos pasado por tantas cosas juntos que no quiero pensar aún en lo difícil que será tomar caminos diferentes. Los juegos, las bromas, los secretos compartidos, los chistes sin sentido, las tardes con la banda, los consejos y las peleas...
Suspire preguntándome si realmente ya no habría más de eso.
Levanté la mirada cuando Kero soltó un silbido de admiración.
Me dio un golpe en el brazo.
-Mira a esa belleza.
Seguí su mirada y me encontré con mi novia caminando hacia el auto. Tenía puesto un vestido veraniego blanco corto y con flores moradas, sandalias blancas y el cabello rojo se veía oscuro por la humedad del baño resiente.
Sonrió con coquetería y se recargo con los brazos doblados en el marco de la puerta, regalándome una vista perfecta de su escote.
-Hola, guapos -nos guiñó -¿Me dan un aventón?
-Te aviento sobre lo que quieras -ronroneé.
Kero y Sakura rieron. Aunque el rubio me dio una palmada en la nuca.
-Sube, nena -dijo Kero. Su hermana saltó al asiento trasero y se recostó a lo largo.
-¿Qué tal si vamos a Panini's? -sugerí, saliendo del estacionamiento de la escuela -Hace mucho que no disfrutamos de una buena comida italiana los tres juntos.
Mi mejor amigo sonrió.
-Suena bien. Sakura necesita comer más carne.
-Pasta ñam ñam... -ronroneo la mencionada.
Kerberos sacó su celular y lo conectó al estéreo al instante se escucho el potente sonido de un bajo.
Tonight we honor the hero!
Sakura saltó en el asiento y gritó emocionada.
-¡He tenido esta canción dándome vueltas en la cabeza por días! -exclamó.
-Lo sé -dijo Kero -. Te he escuchado cantándola en las tardes -y le subió el volumen.
Fusagu NO men ni kowasu kyouran KIDS
Uso kirai? Houkai? Hibi wo touka shite
Amai taion no mitsu nioi tatte
Sosoru flavor flavor flavor
Just wanna hold tour hands!
Hice eco a la risa de Kero al escuchar a Sakura cantando. No porque Sakura cantará mal, todo lo contrario, mi chica tenía una muy buena voz. No como la angelical de Tomoyo, pero si una voz alegre y fresca, perfectamente entonada.
La alegría venia al escucharla ya que Sakura rara vez cantaba porque según ella "se moría de la vergüenza", así que ¿Si estas es las raras ocasiones en que quiere deleitarte el oído? Es mejor disfrutarlo.
-Hey people! Let's go back to zero! -coreó Kero a su hermana.
Paré en un semáforo en rojo y giré para ver a la hermosa chica que viajaba en el asiento trasero de mi coche, Cherry tenía los brazos levantados y se contoneaba al ritmo de la música. Delinee las formas de su cuerpo con los ojos. Hermosa, sensual, inocente, alegre y deliciosa, maravillosamente inconsciente de lo que provocaba en mi cada vez que la veía.
Volví la mirada al frente justo en el momento que la luz cambiaba a verde y antes de pisar el acelerador le eche un vistazo a mi cuñado. Su rubia cabeza estaba recargada en el asiento, una sutil sonrisa de admiración en su rostro, ojos cerrados y toda su concentración en la voz de su melliza. Me pregunté en qué momento y de donde había sacado las baquetas cuando lo vi tamborileando en sus muslos con ellas.
Kurutte hey kids! Tozashiya kinou wo terashite yukiba nai shoudou
Kurutte hey kids! Modorenai basho wo sagashite
Kurutte hey kids! Kudaranai ego wo tobashite imi no nai kousou
Kurutte heiki? Watashi no namae wo hakanai ka?
Sakura rió y estoy seguro que Kerberos disfrutó de ese sonido tanto como yo.
-Are you ready? I respect the hero! -canté y vi por el espejo retrovisor como mi novia se acercaba a mi asiento antes se sentir su cálido aliento en la oreja.
-Mmm... -ronroneo -Tienes una voz muy sabrosa.
Solté una carcajada y exclamé -¡Tu también, mi hermosa flor de cerezo!
My life is better,
Because you're a part of it
I know without you by my side
That I would be different
Yes I feel my life is better
And so is the world we're living in
I'm thankful for the time I spent
With my best friend
You're my best friend.
.
.
.
.
.
¡Hola!
Aqui les dejo otra capitulo.
Lo que quise hacer en él fue enfocarme en la relación de amistad de mis mellizos y Eriol. Despues de todo son mejores amigos: Eriol y Kero, Eriol y Sakura, Sakura y Kero. Y hablamos de un posible distanciamiento –si, posible- y los sentimientos que llegan de la posible pérdida de alguien importante, así que quise hacer esto.
Personalmente me divertí mucho escribiendo la escena de Kero y Spi, aunque en un principio quería hacerla con Ryou y no con su hermanastro, me gusto más así, espero sus comentarios a eso.
La canción del capítulo es de Jason Mraz. La canción que cantan nuestros amigos en el auto de Eriol es: Kyouran Hey Kids de Oral Cigarret y es el opening de Noragami Aragoto. La agregue en el cap porque, al igual que Sakura, no he podido quitármela de la cabeza.
R/reviews:
Navessa77: Si, Eriol fue el único abofeteado. Aunque confieso que a Sonomi le picaba la mano para darle una también a Touya jaja Creí que era necesaria la escena de RyouxAkira, no sé, solo me salió jaja. Al igual que Kero, yo también he deseado un deus ex machina en mi vida… solo a veces. Yo aquí feliz de darte todos los emocionantes capítulos que quieras.
TsukihimePrincess: No hay nada como una mujer que sepa amarrarse las faldas sola, sobre todo si pasa demasiado tiempo con un hombre como Touya jaja.
mnj2327: ¡Vaya, gracias! No he pensado eso de ser escritora porque, sinceramente, siento que entre eso y yo aun hay un abismo. Sobre todo por las faltas de ortografía jaja Una vez, solucione eso, me lo planteare realmente. Pero gracias, palabras como las tuyas son lo que me dicen que hago esto bien y me animan a seguir.
roxelanali: Siempre me pregunte como seria Kero de forma humana y cuando me plantee la idea de este fic me dije ¿Por qué no hacerlos hermanos? Entonces estaba el problema de la edad, originalmente quise hacer a Kero hermano mayor de Sakura uno o dos años, incluso pensé en hacerlo "el adoptado" de los Kinomoto, después paso fugazmente la idea de los mellizos y me encandilo jaja. Si, no hay muchos a los que le apasione la idea de un EriolxSakura, pero ya ves, te puedes llevar varias sorpresas.
Camili: Siempre y cuando te tomes la molestia de dejar un review no habrá quejas del tamaño, gracias jaja. La idea del capítulo anterior fue exactamente eso, dar un poquito de protagonismo a los demás y en este me base más en Kero, Sak y Eriol, ¿Qué te pareció? En el próximo cap tendremos una escena Daidouji donde responderé algunas preguntas y si, es bueno saber que Tommy puede defenderse muy bien sola. Aquí deje un poco de Kero, una pequeña pausa a sus problemas y permitirse retrasar sus decisiones un poco más, por ahora disfrutara de sus amigos. Sobre mi demora… intentare tardar menos jajaja.
Me despido pidiendo disculpas por las faltas de ortografía y mala gramática.
Les dejo un beso y un gran abrazo. Nos leemos pronto.
Yo soy Vidal.
Ja ne!
