Capítulo 14
Explicaciones
"¡Shun! ¡Tengo hambre! ¡Vamos sácame de aquí! ¡No puedo levantarme tampoco!" Ace gritaba acostado en esa cama. Toda la noche fue una tortura y solo pudo dormir unas horas debido a que despertaba constantemente por el dolor y solo se podía quejar tratando de calmarse.
Maldecía internamente a Shun por dejarlo simplemente allí y ni siquiera estar pendiente. Por la madrugada volvió a despertar con ganas de ir al baño, por suerte había un baño interno o de lo contrario se tendría que arrastrar hasta la puerta y golpear y gritar hasta que Shun viniera.
Aunque la situación ahora por la mañana no era diferente.
"¡Shun! ¡Shun!" grita desde la cama.
Entonces guarda silencio cuando la puerta se desbloquea y se queda mirando mientras se abría.
"¡¿Quieres dejar de gritar?!" Exclama Shun entrando en la habitación, ya se había bañado y vestido, incluso ya había preparado el desayuno.
"Tardas mucho, ¿Sabes lo desconsiderado que eres?"
"Desconsiderado hubiese sido si te hubiera dejado dormir en el sofá o incluso en la casa del perro."
Shun se acerca para ayudarlo a levantarse, no sin antes mirar su pie y notar una leve inflamación.
"Tuve que cojear hasta el baño, luego me cansé y me arrastre hasta la cama, ni siquiera viniste a ver si estaba bien durante la noche."
"Estaba muy cansado Ace, agradece que te estoy ayudando ahora mismo."
"Hm…" Ace lo mira de reojo, se poya contra su cuerpo y lo lleva hasta al baño.
"Báñate, te prestaré una toalla y algo de ropa" menciona Shun dejándolo sentado en el inodoro.
"Hm… no quiero usar tu ropa, ni tu ropa interior."
Shun frunce: "¡No la vas usar! Simplemente te prestaré un conjunto de ropa que compré hace mucho y no he usado todavía. Puedes estar sin ropa interior todo el día."
"Ah… eso es incómodo."
"Entonces deja de quejarte, la ropa interior está completamente sin usar y limpia. Cuando estés listo vendré por ti para desayunar o ¿No quieres escuchar la explicación que te debo?"
"Bien, bien" Ace frunce moviendo su mano y mirándolo salir del baño. Luego suspira profundamente mirando la ducha, jamás pensó que bañarse fuera una tarea tan complicada. Su pie inflamado y adolorido se lo complicaba mucho más.
Shun le dejo la ropa que había comprado hace semanas para el chico Ace, algunas eran muy grandes para el chico así que quizás al Ace mayor le quedaría. Bajó de vuelta al primer piso en donde estaba el chico Ace desayunando, se acerca sentándose a su lado.
"Conocerás a tu otro Ace, puedes explicarle todo lo que me has contado. Bueno, lo que te parezca conveniente contarle."
"¿Confías en él?"
Shun lo piensa, luego niega con la cabeza: "No por completo, pero no puede hacer mucho en estos momentos y me haré cargo de que no revele que estás aquí, ¿Bien?"
El chico Ace asiente, termina su desayuno y toma un poco de jugo.
Luego de unos minutos, escuchan de nuevo los gritos de Ace desde arriba.
"Es mi voz… un poco más grave y gritona." Menciona el chico Ace, Shun no sabe si reírse de aquello, solo toca su cabeza sonriendo.
"Si, creo que ya terminó. Espera aquí."
"Bien"
El chico Ace lleva su plato hasta la cocina, lavándolo y colocándolo a secar. Shun le había ensañado a hacerlo y era parte de sus deberes.
Volvió a sentarse en el comedor escuchando las voces de Shun y de esa otra persona, parecían discutir pero no parecía una discusión conducida por el odio sino más bien algo divertido.
"De verdad, sería incomodo no llevar ropa interior ¿No me digas que solo tiene estos dos pares?"
"No tengo más, a menos que quieras compartir los míos, pero luego tendré que quemarlos."
"¡Ugh!" Ace y Shun bajaron las escaleras lentamente.
Ace no podía ni apoyar su pie en los peldaños, el mínimo toque le hacía quejarse.
El chico Ace volvió su cabeza para mirar a las dos personas, su atención se centra en la persona que es parecida, no, que era justo como él solo que unos años más grande.
De igual manera, Ace también miró al chico y se sintió aturdido.
Shun pudo notarlo, de todas formas le ayudó a sentarse en el comedor un poco alejado entre sí. Shun se sentó del otro lado al lado del chico Ace.
Los dos no se quitaban los ojos de encima, ambos sorprendidos y sin palabras. Pasaron unos minutos hasta que se sintieron más tranquilos. Shun intervino.
"Ace" Se dirige al menor de ellos: "Él es tu yo en este tiempo o realidad." Dijo sin sentirse muy seguro: "Es mi compañero y estaba espiando desde el balcón por eso se lastimó." Sonríe.
Ace frunce sin poder decir algo.
"Oh…" el chico Ace vuelve a mirar a su contraparte mayor: "Yo… no recuerdo muchas cosas, solo he recuperado algunos recuerdos."
Ace intenta decir algo pero sus labios temblaron. Shun se sorprendió un poco debido a que él suele ser un poco más ruidoso que ahora mismo, por lo menos esperaba que estuviera gritando y exigiendo respuestas al chico: "Ace, ¿No estás investigando?"
"Ah" Ace suspira: "Esto es demasiado, Shun,"
"Entiendo."
"Tú…" habla el chico Ace: "¿Trabajas para Spectra?" dijo directamente y Ace se sorprende, dirige su mirada a Shun.
"¿Cómo lo sabe? ¿Se lo dijiste?" Pregunta al pelinegro, ya que no se sentía listo para hablarse a ese chico."
Shun suspira: "Desayuna primero, iremos por tus cosas y más tarde seguimos con esta conversación" se levanta y le busca el plato de comida para Ace: "Come bien."
"Ugh…" Ace sentía hambre pero no podía comenzar a comer con ese chico mirándolo.
Shun toma la mano del chico Ace: "Vamos a tu habitación."
"Hn" El chico Ace asiente, regalándole una sonrisa a Shun y caminando con él hacia el segundo piso.
Ace comienza a comer una vez que los pierde de vista, aunque ahora que lo pensaba, aquello fue tan surrealista.
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La misma noche que fue ingresado.
Lync despierta en esa cama de hospital, se sentía cansado por permanecer tanto tiempo acostado y también débil. Era todavía muy tarde, de hecho observó hacia la ventana notando la oscuridad de la noche y el silencio.
Totalmente en silencio.
Sintió un poco de temor, no le gustaba la oscuridad y el silencio pero no tenía miedo.
Entonces alguien entró a su habitación de hospital.
Solo pude ver la sombra de una persona alta acercándose hasta llegar a su lado.
"Hm… ¿Qué es?" Lync no puede identificar a la persona, pero se sintió asustado cuando pudo ver los rasgos de esta persona: "¿Quién eres?" pregunta.
"Vine por ti."
Lync se encoge atemorizado, esa voz no fue para nada normal y podía sentir la frialdad mezclada con un poco de diversión. Algo parecido a una persona sádica.
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