Avión de papel

Aunque tenía fama de profesor comprensivo y relajado no salva que deba imponer orden ante el montón de jóvenes escandalosos que había cuando regresaba de atender un asunto administrativo con la profesora Terumi.

Hablamos de tercer semestre de preparatoria, no de secundaria ni primaria*y aún a ese nivel de escolaridad es recibido por una bola de papel que logra esquivar hábilmente junto a otras que vuelan por todo el aire del salón. Ante la respetable presencia todo detiene su marcha para dar pie a los divertidos sermones del Uchiha, pero el timbre lo arruina antes de que pudiera pronunciar algo, entonces ríe ante lo ocurrido, su clase le ha ganado por hoy.

Los alumnos guardaron sus útiles, sin recibir permiso del maestro salieron empujándose unos a otros. Madara los miró sin remedio; la juventud de estos días.

‒Que tiradero‒ dijo para sí mientras se arremangaba para comenzar a limpiar, esos mocosos recibirían por castigo un trabajo especial.

Bolas de papel por aquí y por allá, debajo de los mesabancos y entre los pasillos que había entre los mismo. Una figura llamó su atención, un avión de papel que en una esquina y con una fina y muy pequeña letra decía "Abre", la curiosidad se hizo presente, el Uchiha deshizo los dobleces de la hoja.

"Aunque no nos conozcamos bien… me gustas"

Una confesión romántica anónima. De eso se trataba todo. A juzgar por la caligrafía era muy posible que se tratara de una mujer.

Arrugó el papel en su mano.

No era en verdad relevante, pero ese avión de papel se encontraba cerca del pupitre de su rubio.