El ultimo cap lectore :3
Espero les guste
Gracias por su apoyo
Asile-chan
-Se siente bien regresar—dijo Mikasa entrando a la habitación que compartía con Levi, la que, para su sorpresa estaba perfectamente limpia.
-Erwin mando a Limpiar antes para que no lo hiciéramos nosotros—le explico el azabache.
-Hicieron un buen trabajo—dijo sinceramente la chica, pues todo había quedado tan bien como si el mismísimo Levi "Aseos locos" lo hubiese hecho.—Podremos descansar entonces—hablo, pero Levi tenía otros planes.
-¿Mmm? ¿Descansar? ¿No podemos hacer nada más…"Interesante"?—dijo el azabache a la vez que tomaba a la chica por la cintura y la atraía hasta el para besarla.
-Levi, todavía seguimos heridos—dijo ella cortando el beso, tratando de usar la razón antes de que se le acabase, pues ella deseaba a ese hombre de la misma manera que el a ella, pero no podía darse el lujo de lastimarle más cuando tenía heridas bastante grandes en el cuerpo.
-¿Todavía duelen tus heridas?—dijo el capitán, si era así, tendría que dejarla ir por esa vez, le costara lo que le costara, pues no iba a lastimarla, después de todo lo que tuvo que pasar…
-No, estoy casi recuperada, pero recuerda también tus heridas y que dentro de un rato tenemos que reunirnos con los demás—dijo siguiendo su tarea de convencerlo.
-Yo estoy bien, resistiré, ellos pueden esperar—decía el azabache intentando convencer a su novia que seguía renuente ante su petición. Pero de repente recordó algo por lo que tal vez, solo tal vez, la chica no quisiera estar con él, -Mikasa,-dijo ahora separándose un poco para verla directamente a los ojos, con aires de preocupación y comprensión,-¿Sera que lo que paso con Zeke, sea la razón por la que no quieres tener nada de intimidad?—pregunto esperando no alterarla, si era así, él lo comprendería y la apoyaría para resolverlo, sabía que lo que ella paso fue duro, y ahora se sentía culpable por pedirle que de buenas a primera tuvieran sexo, cuando apenas habían pasado días algunos días desde ese horrible recuerdo.
Mientras tanto, Mikasa observaba directamente a Levi, sorprendida por su pregunta, eso no era para nada la razón, está claro que lo que Zeke intento hacerle no salió de su cabeza de inmediato, pero al estar con Levi era diferente, sabía que él no la dañaría, porque no había persona que la tratara más tierna y dulcemente, que el frio y cortante Heichou.
-Levi, sé que tú no eres él, nunca en mi vida podría compararlos—dijo enternecida por la preocupación del mayor y lo acerco para besarlo, primero de forma lenta y tranquila, para luego pasar a la desbordante pasión que ambos retuvieron por mucho, mucho tiempo.
De los besos pasaron a las caricias, decidiendo que ya era hora de satisfacerse; se dirigieron a la cama que compartían, donde el azabache la deposito suavemente, para quedar el arriba y seguir con sus besos ahora por todo su cuerpo, explorando cada rincón de su amada Mocosa y deshaciéndose de las prendas que estorbaban en el camino.
-Le-levi—decía ella entrecortadamente debido a las caricias que el mayor le depositaba, sentir sus manos paseándose por todo su cuerpo hacia que perdiera toda cordura y razón.
Mientras que el capitán estaba completamente feliz de por fin tenerla para él después de tanto tiempo, pero necesitaba más, las caricias ahora ya no eran suficientes, todo en su cuerpo pedía a gritos unirse por fin a la chica; por lo que detuvo sus caricias ganándose de inmediato una mirada curiosa de Mikasa, y comenzó a quitar su ropa dándole a la chica la gloriosa vista de su cuerpo. Terminada su labor se posiciono en la entrada de ella, y mientras la besaba comenzó a estocarla, ganándose varios gemidos por parte de su amada, que para él era el mejor sonido que sus oídos escucharon.
Se adentraba en ella, cada vez con más rudeza y necesidad, deseando sentir cada parte de su intimidad, mientras ella disfrutaba todo el deseo que desbordaba del mayor que hacía que tocara el cielo con cada estocada.
Después de un tiempo así, Levi comenzaba a sentir que estaba por acabar, por lo que con una fuerza todavía más bestial que la que ya usaba, comenzó a penetrarla duramente, hasta que sintió que todo su deseo salía de su cuerpo y llenaba el de la chica que tanto amaba.
Ella por su parte, al sentir las embestidas tan profundas y con fuerza inhumana que Levi le brindaba, también toco el cielo, solo unos segundos antes que él, sintiéndose plena y feliz.
Levi se separó de ella y la atrajo hacia sí, para abrazarla y darle un casto beso.
-Te amo Mocosa—dijo él antes de caer en el sueño profundo.
-Yo también te amo Enano—contesto la chica después de quedarse profundamente dormida.
Horas después Mikasa se despertó, dándose cuenta que ya era hora de celebrar con sus amigos, por lo que se apresuró a arreglarse un poco y a despertar a Levi, quien quería repetir lo ocurrido anteriormente, pero que, para desgracia de este, la chica negó hacerlo, alegando que tenían que bajar a disfrutar con los demás, pero prometiendo recompensarlo más tarde; promesa que le levanto los ánimos al azabache.
Bajaron y ya la mayoría de sus amigos estaban reunidos, comenzando la celebración; ninguno hablo sobre la tardía entrada de los dos puntuales azabaches, porque prácticamente todos se habían dado cuenta del salvaje encuentro entre los dos; y no, no porque fueran ningunos morbosos ni chismosos, sino porque sus "acciones" se oían en todo el pasillo o así lo descubrió Armin, quien todavía no era capaz de verlos a ambos a la cara sin sonrojarse, además de Eren y Annie, que después de oir toda la pasión desbordante, hasta se contagiaron y fueron a hacer de las suyas; o en última instancia, Jean, quien seguía un poco traumatizado por todo lo que oyó, y seguía maldiciendo la hora en que Sasha le había pedido ir por ese pasillo en dirección a la cocina, por bocadillos.
La noche paso entre bromas y buenos recuerdos, hasta que cada quien fue a su habitación, algunos lo suficiente ebrios como para necesitar un aventón y otros con bastante prisa para seguir con lo que habían dejado pendiente, como era el caso de la pareja de azabaches, quienes se dieron el gusto de seguir dándose amor y demostrándose el deseo que sentían el uno por el otro.
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Los meses siguieron pasando y las dos personas más poderosas de la humanidad volvieron a sus actividades, siguiendo sus entrenamientos, búsqueda con la legión de reconocimiento y demás, pero de pronto, a tres meses desde que fue secuestrada por Zeke, la azabache comenzó a sentirse bastante mal por las mañanas, se mareaba rápidamente y vomitaba casi diario, por lo que decidió ir a ver a Hanji para despejar dudas.
La azabache no sabe cómo, ni de qué manera, pero justo al momento en que la teniente la vio llegar a la enfermería supo que venía por algo en particular, pues se acercó a abrazarla y comenzó a hablarle.
-Sabía que vendrías pronto, he oído que has estado con muchos mareos últimamente—le comentaba sonriente—estaba segura que dentro de poco ustedes tendrían mini-azabaches—dijo ganándose una mirada de sorpresa y un sonrojo por parte de la chica, a ella se le había cruzado esa idea por la mente, pero hasta el momento no era más que eso, una simple idea, aunque Hanji hablaba como si fuera un hecho confirmado.
-Hanji, aun no esta confirmado nada—dijo ella tratando de mantener su compostura.
-Lo sé, pero estoy segura que estas embarazada, aunque las pruebas no estarán de mas—dijo al tiempo que la tomaba del brazo y la llevaba a toda prisa por una prueba de embarazo, para luego meterla al baño y esperar que la hiciera.
Mikasa hizo el test y salió para esperar el resultado junto a Hanji, el cual estuvo listo en un par de minutos, la chica lo vio y su mirada se llenó de sorpresa y alegría, por lo que Hanji predijo que había tenido la razón en su corazonada.
Mikasa, por su lado estaba tan absorta en su felicidad, que tardó en reaccionar al abrazo que la teniente le estaba brindando, ahora su felicidad estaría completa, solo faltaba que se lo dijera a Levi, quien por suerte esa noche vendría de su exploración fuera de las murallas.
La chica fue a su habitación y espero hasta que el azabache llegara, pero estaba tan nerviosa que daba vueltas por todos lados, pensando una y otra vez en qué manera decírselo.
Cuando Levi llego, se encontró a su amada mocosa hecha un manojo de nervios, "genial" pensó, ya de por si él estaba ansioso por lo que tendría que decirle, y ahora encontrarla en ese estado solo hacia crecer su ansidad.
-Volvi, Mocosa—dijo al entrar y ver que ella no se había dado cuenta de su presencia, ella se paró de su caminata y lo miro intentando mantener su compostura.
-¿Cómo te fue?—dijo ella tratando de hacer conversación.
-Todo bien ¿Y a ti?—pregunto el, pero al ver que la conversación ya iba rayando lo monótono, decidió ser directo—Ven tengo que hablar de algo contigo—dijo demasiado serio según Mikasa, pero es que al azabache los nervios se lo estaban consumiendo desde adentro.
-¿De qué se trata, Levi?—pregunto ella al acercarse a él.
-Ya no quiero ser tu novio—dijo directo el y luego guardo silencio, para la chica esas palabras eran tan difíciles de procesar que tuvo que sentarse en la cama para evitar caerse ¿Qué había pasado? ¿Por qué justo ahora que le avisaría que seria padre? ¿acaso tenia a alguien mas' las dudas iban llenando la cabeza de Mikasa, pero no pudo seguir en sus ensimismaciones porque la voz de Levi volvió a sonar—No quiero seguir siendo tu novio—repitio y se arrodillo frente a ella, -Quiero ser tu esposo—dijo al tiempo que sacaba de su bolsa una caja con un anillo dentro, dejando a la chica más confundida que antes-¿Qué dices mocosa, Aceptas?—pregunto él esperando la respuesta de su amada.
-Claro que acepto, Levi,-dijo la chica que se abalanzo a besarlo, llena de alegría, tanto que desbordaba lágrimas de felicidad.—No hay nada que me gustaría más que pasar el resto de mi vida contigo.
-Y con el tiempo, formar una familia—contesto el azabache, haciendo que la chica se pusiera de rodillas y tocara su vientre mientras una sonrisa adornaba su cara—No me digas que…-dijo Levi sin creérselo.
-Serás papá, Enano—le contesto Mikasa y el chico sonrió ampliamente, ¡Era el broche de oro para su propuesta! Pues no solo se casaría con su amada Mocosa, sino que además seria Papá y formaría con ella una hermosa familia.
No pudo existir día más feliz que ese hasta el momento en la vida de los dos Azabaches, pues ahora más que nunca sabían que compartirían su vida no solo por estar comprometidos, sino también por el más puro fruto de su amor: "Su Hijo"
FIN
