Viernes de nuevo, descanso de una larga y aburrida semana! ¿Que mejor forma de descansar que una buena lectura? xD, como siempre, venimos a dejar nuestro capitulo, esta vez extensamente largo xD, con respuestas a reviews, el capi mismo, y el inolvidable disclaimer!
Ejem, con disculpa, apartamos este minuto para recordar que Full Metal Alchemist no nos pertenece a nosotras, las alquimistas, sino a Arakawa Hiromu, gracias a quién disfrutamos la serie, haciendo ojitos por ciertos personajes xD... Los únicos derechos que poseemos son la idea y los personajes que no han aparecido en el manga ni en el anime
¡Buena lectura! ¡Feliz finde!
14
Otro paseo en tren
Los chicos ya se habían despedido de Vincent y montado en el vagón del tren que les correspondía, mientras Roy se quedaba a respirar aire fresco. Hablaban de lo más tranquilos, con Sarah aún molesta por no poder participar en la investigación, mas no lo demostraba, participando alegremente en la conversación, sin dejar de jugar con Black Hayate
-. La verdad es que Vincent es bien agradable –Argumentó Sarah-
-. Calcula mucho, pero es simpático
-. Y sabe reírse de casi todo… Parece que conoce a Mustang mejor que todos –Dijo Edward-
-. Eso es cierto… Me pregunto de dónde lo conoce –Sarah dijo, pensativa-
-. Habría que preguntárselo –Dice Andrea, pensativa, pero luego niega con la cabeza-
-. Olvídalo. Te molestará porque te llama la atención –Comentó Edward-
-. ¡Es que es la verdad! –Sarah sonrió- a todos nos llama la atención este detalle… Hemos debidos preguntarle a Vincent cuando tuvimos la oportunidad –Sarah dice, frunciendo el ceño-
-. Para la próxima –Dijo Edward, bostezando-
-. Si… -Sarah se rió- Tengo hambre… -Observó-
-. Yo también –Al mira el reloj de Edward- ya es la hora de comer… Iré a buscar algo para comer
-. Tráeme un poco –Sarah pidió mientras el salía. Andrea miró a la ventana, algo inquieta, se levantó y se dirigió a la puerta-
-. Iré a dar una vuelta –Dice cerrándola-
-. Seguro –Sarah sonrió divertida-
-. Sarah… -Susurró Edward-
-. ¿Si? –Sarah se vuelve con una sonrisa-
-. ¿Estás molesta conmigo? –Preguntó Edward-
-. ¡No! –Sarah volteó a ver la ventana, y luego volvió su mirada a sus ojos- ¿Por qué lo estaría?
-. Sé que soy muy sobre protector contigo –Dijo Edward- Pero… Tu realmente me importas, y no quiero que te pase nada malo por mi culpa –A eso, Sarah sintió como el color se le subía al rostro y atinó a mirar la ventana con una sonrisa-
-. No estoy molesta –Suelta una risita- es imposible molestarse contigo por mucho tiempo –Lo mira y le abraza con una sonrisa- simplemente no es posible –A eso, Edward la abraza fuertemente y la besa en la cabeza-
-. Tampoco es posible estar enojado contigo… Aunque haya otros que digan lo contrario… -Edward cierra los ojos-
-. Gracias –Dice Sarah con una sonrisa, negándose a soltarlo, y Edward simplemente sigue abrazándose a ella, y ellos, sin saber, tenían a Black Hayate mirándoles tiernamente debajo del asiento, mientras movía la cola feliz-
Cuando Andrea Winchester llegó al puente del tren, que solo tenía una pasarela metálica con barrotes para sostenerse de ellos, encontró a quién buscaba: Roy Mustang, quién tenía los ojos cerrados mientras el viento y el sol le daban de lleno en la cara, con una leve sonrisa, casi imperceptible, y a la vez, bastante seductora, la cual se enserió, mientras el volteaba a verla
-. Señorita Winchester –Roy la ve con la mirada como ida- ¿Está usted bien? –Le preguntó, preocupado-
Al oírle preocupado, Andrea reacciona rápidamente, tratando de respirar profundamente, para así poder pensar en otra cosa, mas no tardó en decir algo
-. Estoy bien, solo que me dio… Mareo –Mintió Andrea-
-. Que raro –Roy dice extrañado- con las veces que se ha montado acá… -Vuelve a mirar el horizonte- hace un lindo día
-. Muy bonito… -Dice Andrea, mirando el paisaje- Discúlpame por haberte acosado estos días… -Roy sonríe levemente-
-. No te preocupes… Fue divertido ver la competencia de Hawkeye –La mira de reojo-
-. ¿La competencia de Hawkeye? –Preguntó perdida Andrea-
-. Si –Asintió serio- ella era la única que me había presionado para hacer las cosas… Aunque… Agradecería que no inundes mi oficina
-. No podría hacerlo… No soy tan mala en ese sentido –Dijo Andrea con una sonrisa-
-. Casi lo hiciste –Roy sonríe sin poder evitarlo-
-. Bueno… Ese día estaba muy molesta, pero ya pasó –Andrea se sacude la cabeza, tratando de olvidar eso-
-. ¿Solo viniste por eso? –Preguntó Roy al ver como casi se iba-
-. ¿Quieres que me quede? –Preguntó divertida Andrea-
-. Me da igual –Roy respondió, volviendo a ver el horizonte- solo que no esperaba que te tomaras tantas molestias para encontrarme…
-. ¿De dónde conoces a Vincent? –Soltó Andrea, a lo que Roy se queda muy serio-
-. En la masacre de Ishbal
-. Esto… -Andrea se calla al no saber que decirle-
-. Me… -Dijo Roy, como dudando si seguir o no- lo encontré intentando huir… Y… Lo dejé ir –Suspiró- no le veía sentido quitarle la vida a alguien que no había hecho nada -Dice, mirando el horizonte-
Flashback
Roy Mustang caminaba por los desiertos de Ishbal con la mirada pérdida… Hacía solo minutos que había dejado a Marco huir, era lo más que podía hacer luego de haberle salvado su vida tras el crimen que había cometido… Un crimen que no le dejaría en paz, con el cual cargaría durante largo tiempo… El crimen de los Rockbell.
Tenía los puños apretados, los ojos rojos, y temblaba, pero no precisamente por el frío… Suspiró… Ya había tomado su decisión. Esa sería la última vez que haría algo tan estúpido e insensato, siguiese o no siguiese órdenes. Al día siguiente, todo ocurriría, y a la vez, todo acabaría, pensaba.
Una sombra le hizo detenerse en seco y agudizar la visión en medio de la oscuridad, persiguiendo algo invisible con la mirada, y en eso, también agudizó sus oídos, pudiendo alcanzar a oír lo que parecía ser una respiración pausada, acompañada de lo que parecían ser agitadas… Quizá demasiado.
Supo de qué se trataba enseguida, y no tardó en dirigirse, con cierta cautela, hacia donde estaba un largo muro de ladrillos, donde pudo hallar a un hombre de su edad, de cabellos castaños, revueltos y sucios, con ojos rojos, el cual le miraba, con desafío y, a su vez, una gran calma, mientras escudaba a unos seis, siete niños, que le miraban con miedo.
En eso, uno de los chicos empieza a toser con violencia, mientras que otros dos lo sostenían, el hombre desconocido mira a los niños, y luego mira a Roy
-. Déjalos ir, si quieres pelear, pelearé contigo, pero con ellos lejos de aquí –Roy se quedó mudo, miró a los niños con seriedad, y luego miró al desconocido-
-. No recomiendo salir por allá –A eso, el hombre le mira atónito, pero sin cambiar su expresión-
-. Hermano… Tenemos que salir de acá –Susurró un niño al hombre- Rápido –Rogó-
A eso, Roy miró al niño con cierta ansiedad que encubrió con una expresión bastante seria, para luego mirar alrededor suyo, como asegurándose de que todo estuviera despejado, y en eso, volvió a ver al grupo que tenía delante suyo, todavía con seriedad
-. Por allá hay demasiadas medidas de seguridad, además del alquimista Sangre de Hierro… Hay otra forma de salir
-. ¿El maldito de Grand? –Preguntó molesto el desconocido, a lo que uno de los niños se asusta más- Demonios… ¿Por qué debemos confiar en ti?
-. No deberían –Dijo Roy con cierta tristeza en la mirada- hagan lo que quieran… Pero no pienso permitir otra matanza sin motivo…
-. Por lo menos ya abriste los ojos –El desconocido le mira fríamente- Nosotros nos vamos… ¿Nombre? –A esa pregunta, Roy le mira un tanto desconcertado-
-. Roy Mustang
-. Kain… -Rogó una niña-
-. Mi nombre es Kain Alberten. Espero volver a verte, Roy Mustang… Pero me temo que me reconocerás por otro nombre –Dice Kain, antes de alejarse de allí con los otros niños-
Roy se quedó contemplando como Kain se marchaba con los niños, en una nueva dirección, hasta que desaparecieron de vista, para luego suspirar, sintiendo como se había aligerado un poco la culpa de haber matado a los Rocbkell con esa acción, para luego volver al cuartel…
Las calles estaban en silencio, se respiraba un aire pesado, de miedo, y el amanecer ya se acercaba… Y el se sentía en paz consigo mismo, sabiendo que había ayudado a salvar algunas vidas.
Fin Flashback
-. Veo… -Dice Andrea- ¿Cuándo lo volviste a ver?
-. ¿Querrás decir medio ver? –Roy suspiró- poco después de que Elric desapareciese
-. ¿Por qué medio ver? –Preguntó extrañada Andrea-
-. Yo, al matar a King Bradley, un homúnculo… Perdí un ojo –Soltó a modo de broma-
-. ¿Estás bromeando? –Preguntó Andrea, atónita al verle los ojos, y le pegó un puñetazo suave en el brazo- Vamos, cuéntame bien
-. No bromeo –Roy la miró, serio- tras matarle, salí con el que era su hijo, medio muerto, pues el King intentó matarle… Y allí me encontré con Frank Archer transmutado… Me disparó en el ojo, y de no ser por Hawkeye, ya podrías llorar mi existencia –Sonrió divertido-
-. ¿Cómo hubiera podido llorar tu existencia? No te hubiera podido conocer –Andrea sonrió levemente-
-. Habrías sabido del gran Roy Mustang, de una u otra forma –Roy bromeó-
-. Sigue contándome –Andrea se rió-
-. ¿Sobre qué? –Roy sonrió levemente-
-. No me has terminado de contar cómo conociste a Vincent
-. Pues Vincent andaba de alquimista… Tras lo de Ishbal, se volvió en el alquimista no registrado de la Salud… Y al verme, me reconoció, con parche y todo –Roy soltó una leve risa al recordar la escena-
Flashback
Roy Mustang estaba sentado en el bar, tomando whisky. Estaba muy deprimido y callado. En eso, levantó su mirada y vio, en el reflejo de la ventana, su cara, y con eso, admiró su parche… Su ojo… Tomó un trago y siguió tomando, sumido en sus pensamientos, cuando oyó una curiosa voz. Sin levantar la mirada, escuchó atentamente
-. ¿Podría darme un whisky en las rocas? Gracias
A continuación, vio como alguien se sentaba a su lado, por lo que apenas y volteó la cabeza, para mirarle con fijeza… Los ojos eran rojos, la tez era ligeramente morena, y tenía una sonrisa curiosa. Extrañamente, le pareció conocido, pero no logró recordarle, mas no dijo nada, solo volvió su mirada al trago.
-. Es curiosa una cosa… La probabilidad de volver a verte era de un 45, no podía asegurar si estabas vivo o muerto después de tantos años, Roy Mustang –A eso, Roy frunció el ceño y le miró con extrañeza, desconfianza y, a su vez, una gran sorpresa-
-. ¿Nos conocemos? –A eso, el hombre le mira y se ríe-
-. Realmente no me recuerdas, pero quizá recuerdes esto… Una noche en Ishbal, viste a un joven huir con siete huérfanos… ¿Recuerdas?
A eso, la memoria de Roy Mustang hizo un clic, pero aún así, el le miró con total seriedad, pues podría tratarse de una trampa… Aún había muchos cabos sueltos. Tras analizar cuidadosamente lo que haría, mientras tomaba un trago, le miró con una ceja alzada
-. ¿Quién es usted?
-. Un viejo amigo –Sonríe- al joven que conociste aquella vez se llamaba Kain, y ahora es conocido por Vincent Lysandre Renault Accard
-. Un nombre bastante largo –Roy asiente- ¿Y qué haces por acá, Renault?
-. Vine a buscar al amor de mi vida –Vincent suspira-
-. Ya veo –Roy asiente con una sonrisa ligeramente burlona- ¿Cómo se llama?
-. Danielle Lyanne Hughes –Dice con un suspiro ensoñador-
-. Hughes… -Roy asiente- ¿Tendrá algún parentesco con Maes Hughes?
-. Efectivamente –Lo mira-, la conocí un día en que lloraba por su hermano… No soporté verla así
-. Debiste conocerla durante su funeral, me imagino –Dice Roy, dejando el vaso de lado. Odiaba beber mucho-
-. Así es –Vincent mira entristecido su vaso, cuando recuerda el motivo por el que estaba allí- Lo de tu ojo… ¿Fue durante Ishbal?
-. No –Roy meneó la cabeza y soltó un suspiro- intenté evitar más masacres y maté al Fuhrer… Pero eso me costó un ojo –Sonríe levemente- pero eso no importa… Estoy vivo
-. Así que tú lo mataste –Vincent toma un trago- ¿No te echaron del servicio militar?
-. Él era un homúnculo… Solo querían sembrar más guerra para crear la Piedra Filosofal… No podía permitirlo, tenía que acabar con eso… Ese desgraciado… -Roy aprieta los puños- me convertí en algo que nunca creí que sería –Suspira, intentando serenarse- y no iba a permitir que le hiciera lo mismo a Elric y a otros inocentes…
-. Entonces gracias, Roy, por acabar eso de una vez
-. Lo hice por el bien de todos –Roy suspira- no fue nada
-. Te tengo un trato –Dice Vincent, serio-
-. Habla
-. A cambio de que me presentes a Danielle… -Lo mira- te curaré el ojo… Será doloroso, pero estarás curado
-. ¿Hay otra opción? –Roy sonríe levemente- acepto… –Asiente, y luego mira a la ventana- ¿Cómo están los chicos? –A eso, las facciones de Vincent se endurecen-
-. Unos viven sus vidas… Con pesadillas de vez en cuando. Uno está internado, y otros han muerto, durante el trayecto y estando aquí… -Cierra los ojos al acordarse del pequeño que estaba enfermo desde hace tiempo, y Roy cerró los ojos con pesadumbre-
-. ¿Cuántos han muerto? –Preguntó casi sin voz-
-. Tres
-. Lo siento –Dijo Roy con voz seria, y los puños apretados- de verdad, Renault –Él suspiró con pesadumbre-
-. Yo también lo siento –Dice Vincent, cubriéndose la cara, deprimido- y por sus padres… Les prometí que los cuidaría y que estarían a salvo…
-. No todas las promesas se pueden cumplir –Le da una palmada en la espalda- lo importante es que algunos sobrevivieron, y ahora viven… -Dice con la mirada pérdida, y luego repara en algo- ¿Cómo me curarás el ojo?
-. Pues… -Vincent sonríe, sin descubrir su rostro- Con alquimia… Será difícil y doloroso a la vez
-. ¿Cuándo empezamos?
-. Cuando quieras… Pero estarás mucho tiempo en reposo –Dice Vincent sonriendo- Te recomendaría que avises que te ausentarás por unas semanas
-. Al fin me libraré de Hawkeye y su amenaza a punta de pistola –Dice Roy con una leve sonrisa-
A eso, Vincent se ríe, haciendo desaparecer la tensión y la tristeza que había antes, y Roy apenas y sonríe, no acostumbrado a reírse de otra forma que no fuera sarcástica, como siempre lo hacía con Edward
Fin Flashback
-. No… -Andrea iba a agregar algo- sigue
-. Fue algo raro. No le recordaba, y entonces… Ishbal surgió a la luz y… -Roy cerró los ojos- otros temas también… Y luego él me dijo que me podía ayudar, si le presentaba a Danielle Hughes, me ayudaría
-. ¡Que aprovechado! –Andrea se reía encantada-
-. Al menos él, a diferencia de Maes, no me anda diciendo a cada rato que busque prometida –Roy suspiró al recordar- era desesperante, te lo aseguro… Siempre quise carbonizarlo, pero… -Niega con la cabeza-
-. Era tu mejor amigo… –Andrea sonríe- aunque siempre nos saquen de quicio y queramos botarlos por la ventana, no podemos… Porque ellos nos importan…
-. Si –Roy asiente, serio- lo mató Envy –Frunce el ceño, con una gran tristeza en los ojos, cosa que Andrea notó-
-. No te sientas culpable por esto
-. No debí permitirle hacer eso… Yo… Me di cuenta de que estaba muy centrado en algo y… -Suspiró- surgió algo, no pude hacer nada… -Apretó los puños y cerró los ojos, furioso-
-. Roy, tranquilízate, por favor –Dice Andrea, cogiéndole la mano, a lo que Roy abre los ojos con sorpresa y la mira-
-. Gracias, Andrea –Sonrió, aflojando los puños- algún día deberé presentarte a Elysia
Andrea asiente con la cabeza, mientras se regañaba mentalmente por haberlo llamado por su nombre, por primera vez desde hacía mucho tiempo, y en eso, reparó que hacía mucho tiempo que no le oía llamarla por su nombre. De pronto, suelta su mano y mira hacia delante
-. ¿Quién es ella?
-. La ahijada de Acero y mi sobrina… Elysia Hughes
-. Otra razón más por la que Maes quería que te casaras –Dijo Andrea con una sonrisa divertida-
-. No te burles –Roy le dirigió una mirada seria- no es gracioso
-. Lo siento, pero es que me encanta la idea de imaginarte buscando prometida –Se ríe- Ya tienes 30 y tantos y ya tenías un hermano que te decía que te encontrarás una chica –Andrea vuelve a reírse, divertida- lo siento, pero nunca he oído de esas situaciones
-. Maes no era mi hermano –Roy frunció el ceño, desconcertado-
-. Pero si me dijiste que Elysia era tu sobrina –Andy sonríe-
-. Ellos me adoptaron como su tío… Y a propósito… No estoy tan viejo –Roy la miró, ofendido-
-. Estás joven –Andrea sonríe levemente-
-. Gracias –Roy asiente-
En eso, el tren frenó bruscamente y chocó contra algo fuerte, que no se pudo identificar. Todos terminaron en el suelo, derrumbados y golpeados. De pronto, se oyeron gritos fuertes y explosiones, por lo que el pánico surgió rápidamente, y Roy levantó justo a tiempo a Andrea y la sacó del camino, evitando así ser aplastados por toda la gente que corría hacia los vagones de atrás
-. Ese debe ser Envy –Dijo Roy en estado de alerta total- será mejor que volvamos por los otros
Justo en eso estaban, pero de pronto, un disparo le dio en el hombro derecho a Roy, y de este empezó a salpicar un montón de sangre, ante la expresión aterrada de Andrea
-. ¡Demonios! –Exclamó Roy, adolorido- ¿Qué todos me van a disparar siempre? ¡Muévete!
Y acto seguido, a cuestas, Roy Mustang empujó a Andrea Winchester hacía el interior, en dirección al compartimiento que habían reservado, en estado de alerta total, mientras se abrían camino entre la gente asustada, hasta que al final lograron entrar al que era su compartimiento, encontrándose con que Edward estaba ayudando a Sarah, que tenía un corte en la frente
-. ¡Chicos! ¿Están bien? –Preguntó Sarah, totalmente tranquila, pues se esperaba algo así-
-. ¡No! ¡Siéntate! –Ordenó Andrea, empujando a Roy mientras buscaba algo para detener la hemorragia, cogió una camisa y presionó la herida con ella, provocando un quejido en Andy-
-. Tenemos que salir de acá cuanto antes, antes de que nos hallen –Dijo Edward-
-. Tranquilos… Sé que hacer –Dice Sarah, colocándose junto a Andrea- ¿Me permites? –Preguntó seria-
Andrea se apartó y se sentó en otro asiento, notando que le sangraba el brazo, al igual que Sarah, que solo frunció el ceño, como evaluando cuál estaba más grave, para luego dedicarse a la de Roy
-. Luego me ocupo de eso… Roy está más grave –Dice-
Sarah, tras eso, se puso a atenderle con unos materiales que sacó del kit que llevaba consigo a todos lados, para luego sacar una aguja y un hilo, a lo que Roy la miró como si estuviera demente, y tras la joven Bright esterilizar la aguja, sonrió con tranquilidad
-. No dolerá, la sustancia que te eché me la dio Vincent para cuando tuviera que suturar heridas… Tu piel está dormida
-. ¡Ni modos! –Dijo Roy con horror- aléjate de mi
-. Déjame hacerlo –Pidió Andrea-
-. No –Sarah la miró, seria- tu también tienes el brazo malo
-. Puedo con el derecho, Sarah… No se necesitan dos manos para eso
-. ¡Por favor! –Roy la miró, desesperado-
-. ¿Y después tu andas molestando a Edward? –Sarah alzó las cejas con una sonrisa- Para que veas –Dijo, dándole la aguja y el hilo a Andy-
Andrea dejó de lado la aguja y el hilo, a lo que Sarah frunció el ceño, pero luego comprendió que ella pensaba lo mismo que todos, que no tenían tiempo para sanarse las heridas, y se apresuró a colocarse a su lado, mientras la ayudaba a colocar el vendaje, para que, por lo menos, Roy no perdiera tanta sangre
-. A la próxima será –Sarah sonrió burlona a Roy-
-. Muy graciosa –Mustang la miró como si estuviera loca-
-. Dame, Andy… A ver si te vendo esto –Dijo Sarah, pero en eso, los disparos se oyeron cerca de dónde estaban-, vale, plan "B"
-. Voy enseguida
En eso, Edward choca las manos y las coloca en la pared, abriendo un hueco enorme, por el que Sarah fue la primera en bajarse de un salto, seguida por Andrea y Roy, y apremió a Edward, que parecía esperar algo
-. Edward, muévete –Ordenó, seria-
Edward la miró, y luego cogió a Black Hayate, y se preparó para saltar, cuando en eso, la puerta estalló, haciendo que perdiese el equilibrio y cayese hacia adentro. Sarah abrió los ojos de par en par y Mustang preparó sus dedos para chasquearlo
-. ¡Edward! –Gritó Sarah, angustiada-
El joven Elric se levantó con algo de dificultad y se bajó rápidamente del tren, todavía cargando con Black Hayate, y todos echan a correr hacia fuera, y todos empezaron a correr desesperados, cuando Jordansen disparó a una de las chicas
-. ¡¿A qué demonios cree que está jugando ese animal?! –Chilló Sarah, furiosa, cuando el disparo la rozó- ¡Con mi vida no se juega!
-. ¡Corran, chicas!
Sin embargo, Sarah se detuvo en seco y giró sobre sus talones para confrontar con la mirada a Jordansen Birdison, y cuando los chicos la pasaron en la carrera, voltearon a ver y se detuvieron en seco, alarmados, pudiendo contemplar como Sarah chasqueaba los dedos, haciendo que una enorme pared de fuego cubriera el hoyo, y por consecuencia, la vista desde el interior hacia el exterior
-. ¡Perfecto! –Sarah sonrió, complacida, para luego volver a correr-
-. ¡No se detengan! –Mustang ordenó, aunque para Sarah fue más bien un regaño-
Los chicos siguieron corriendo hasta llegar a un punto en que ni veían lo que había pasado. Decidieron que allí descansarían hasta el día siguiente, y luego seguirían avanzado hasta la siguiente estación, dónde volverían a tomar el tren y se encontrarían con Riza Hawkeye y Alphonse Elric
Mientras descansaban, tuvieron más tiempo para reparar en sus heridas, por lo que llegaron a la conclusión de que Andrea, además del brazo cortado, tenía el tobillo doblado, que Roy se había vuelto a abrir la herida, por lo que habían tenido que volver a vendarle, que a Edward se le había vuelto a dañar el automail, y que Sarah tenía un corte feo en la frente
Tras Sarah haber vendado y suturado, aún en contra de sus protestas, a Roy, se fue junto a Edward para que le limpiase la herida de la frente, dejando a Andrea a cargo del General Mustang, pues él había insistido, pese a las quejas de Sarah, en dar las puntadas al brazo de Andrea, mientras Black Hayate les observaba, recostado en el suelo, sin dejar de temblar
-. Estoy seguro de que, cuando Vincent se entere de eso, se reirá de lo lindo –Dijo Roy mientras le limpiaba la herida-
-. ¿Estás seguro de que puedes? –Preguntó Andrea, mirando la herida de Roy- Digo ¿Puedes suturarmela con el hombro así…?
-. Lo hice varias veces antes… Ahora no será la excepción –Dijo tranquilo, y luego sonrió con picardía- ¿Preocupada?
-. No. Adolorida –Contestó bruscamente al sentir una punzada de dolor en el tobillo-
-. No te muevas mucho –Roy ordenó, molesto, casi le había metido mal la aguja-
-. No me moveré –Dijo Andrea, procurando estarse quieta-
-. Oye, dije que no te movieras, no que no respiraras –Dijo al ver que apenas y se movía-
-. Estoy respirando… Solo estoy tratando de pensar en otra cosa –Dijo Andrea, algo molesta-
-. ¿En qué? –Preguntó Roy curioso-
-. En cosas… En mi familia –Dijo Andrea-
-. Los extrañas –Dijo Roy, comprensivo- ¿Volverás? –Preguntó con voz inexpresiva-
-. No lo sé… Me gusta más este mundo que en el que vivo, pero mi familia… Ya debe de haberme dado por muerta…
-. En este caso, cuando vuelva… Se llevarán la sorpresa…
-. No dije que fuera a volver… Simplemente, no lo sé
-. Cuando sepa, dé aviso –Roy asintió, serio- ya está… ¿Le reviso su tobillo o se lo dejo a la psicópata de su amiga?
-. Prefiero dejar a Sarah con Edward –Andrea sonríe-
-. Si –Roy le devolvió una leve sonrisa- dejemos a los psicópatas juntos y quedémonos nosotros los normales –Andrea se ríe, y Roy sonríe abiertamente, mirando por dónde ocurrió el accidente- No sé que querrá Envy de ustedes, pero es algo grande
-. Solo hay que esperar a ver qué es –Andrea se enseria-
-. No creo –Roy la miró, muy serio- no pienso dejar que él las atrape y haga lo que quiera con ustedes
A eso, Andrea lo mira y se queda callada, sin saber como interpretar su preocupación, mientras Roy se queda pensativo y niega levemente con la cabeza, para luego seguir atendiendo el tobillo ante los quejidos inconscientes de Andy, con lo que diagnosticó que no era más que un leve esguince
-. El pie necesita frío, y un vendaje comprensivo
-. Bueno… El frío es fácil, pero no el vendaje…
-. ¿Quieres apostar? –Roy miró a Sarah, que seguía con su kit-
-. Sarah… El pervertido de Mustang te está mirando –Observó Edward-
-. Uh… -Sarah se volvió extrañada- ¿Pasó algo?
-. Necesito un vendaje
-. Toma –Sarah le lanzó un rollo con vendas, para luego volverse a Edward con una sonrisa divertida- ¿Celoso? –Preguntó, sin saber cuan cierto era eso. Edward botaba humo por las orejas, pero no dijo nada, sino que miró su brazo destrozado- Ya lo arreglaremos
-. Eso espero
A la noche, los chicos estaban cerca de la fogata hecha por Mustang y por Sarah, temblando sin parar a causa del frío que hacía, pues pese a que estaban en un desierto, lo cierto es que al perder el calor del sol, las noches eran crueles.
-. ¿Cómo es que fue que ustedes se encontraron en el tren? –Preguntó Sarah con voz inocente-
-. Ya te dije que iba a pasear –Respondió Andrea-
-. Oh… Entonces te lo encontraste en el camino –Sarah asintió-
-. Exacto –Afirmó Andrea, y Roy sonrió levemente-
-. Hace frío –Sarah se quejó, frotándose levemente las manos, y luego sonrió, para luego crear una bola de fuego y ponerse a jugar con ella- ¿Juegan?
-. Te la congelo o te la mojo –Amenazó Andrea-
-. Eh… -Sarah la hace desaparecer- de acuerdo…
-. Si eres mala –Roy dijo, serio- le quitaste su fuente de calor
-. No soy mala, dije la verdad, y lo que menos necesitamos, es frío –Susurró Andrea-
-. Es una noche muy bonita –Comentó Edward a Sarah-
-. Si –Sarah asintió con una sonrisa, tiritando levemente- Me encantan las estrellas
Al verla así, de reojo, Edward se acercó más a Sarah y la cubrió con la parte derecha de la gabardina, a lo que la chica sintió como su rostro se ponía de los mil colores, pero simplemente se acomodó en él con una sonrisa
-. Gracias –Susurró-
-. De nada –Edward susurró-
-. Que linda pareja –Susurró Roy a Andrea, con voz algo adolorida-
-. Mustang… Me preocupa tu herida… Estás perdiendo sangre… No tanta como antes, pero… Me preocupa que te de fiebre –Dijo preocupada Andrea-
-. No te preocupes –Roy sonrió levemente- no me va a pasar nada
-. Aún así no se me quita la preocupación –Comentó preocupada-
-. Estate tranquila, Winchester… -Roy suspiró- Solo necesito reposo… Y sino, una visita a Vincent no me hará mal
Black Hayate se acercó más al fuego, mientras Roy contempló a Andrea, que estaba muy callada, y luego contempló a los otros, hallándose con que ya se habían tumbado al suelo, como mirando las estrellas, pero tranquilamente dormidos, y les envidió por como el sueño les había llegado tan rápido
-. ¿Qué crees que será lo próximo que harán? –Roy miró al fuego con expresión de preocupado-
-. No lo sé, pueden muchas cosas… Un ataque o un asesinato –Suspira-, hay muchas cosas que pueden pasar… -Mira a Edward y a Sarah- ellos sí que se duermen fácil
-. Es comprensible –Roy sonrió- nada más entrar en calor, y con la confianza que se tienen el uno al otro…
-. Son un par de babosos –Suspiró Andrea mientras miraba las estrellas-
-. Los chicos tienen razón –Roy se recostó con dificultad en la arena- El cielo está precioso
-. Es hermoso –Andrea mira a Roy- ¿No estarías más cómodo si durmieras de lado?
-. La verdad, no es mala idea –Roy se acomodó con dificultad, de forma que quedó en una posición en la cual la podía mirar fácilmente- mejor… Gracias
Así los dos se quedaron callados, contemplando el cielo, y no se volvió a oír más nada, y uno a uno, se fueron quedando dormidos
Y queda una continua ansiosa xD, pero como siempre... Esperen tranquilitos al viernes, maten el tiempo estudiando (A: Haciendo tareas), dibujando, cantando, leyendo, mirando el techo, como sea, a que llegue xD, ya verán que pasa full rápido el tiempo... ¡Gracias a los que nos leen! (A: O lo peor que les puede pasar: Un trabajo de Física y Matematicas... que afortundamente ya entregue y... que pesdadilla u.u)
Rizita-chan: Correcto, vino lo interesante para quedarse en la cabeza de los que leen esto xD, a comerles el coco... Parece que no han sido días buenos para el pobre de Mustang XD... Descansa para que puedas pensar, y saludos y abrazos!! Buen finde!
