Hey...Im here againnn!

Bueno pues sorry por la espera...les juro que he intentado apurarme...pero pues luego en serio no se puede...jajaj me caga que cuando tengo el tiempo mi cerebro esta como bloqueado el hamster esta de huevon...jajaj pero juro que me pondre en chinga para traerles cap más pronto que tarde.

Thanks por sus reviewss y alertas...aunque me pongo exigente y quiero más...jajjaj yo también quiero motivarme...jajja

El playlist de hoy es una canción muy linda...se las recomiendo.

(O Children - Nick Cave & The Bad Seeds)

Bueno a disfrutar cap...las veo abajo

(Los personajes son de mi Diosa S. Meyer yo solo me pongo toda diabolica a jugar con ellos)

SUEÑOS LIQUIDOS

Por. CASANDRA

Dedicado a Eva.

Quiero que me ames, que sigas pensando en mí, haciendo lo que te gusta, así que olvídate del mundo, porque solo seremos tú y yo esta noche, quiero que me hagas sentir como si fuera la única que alguna vez amarás, como si fuera la única que conociera tu corazón.

CAP. XIV

LA ÚNICA CHICA EN EL MUNDO

En partes de este fic se incluirán escenas de sexo explicito, por lo que si no son de tu agrado, puedes saltarte esa parte…jajaja…o leerla en compañía de un adulto…jajaja no es cierto…puedes abstenerte de leer este capítulo.

EPOV.

Cuando abrí los ojos, supe que estaba en el infierno, o lo que quedaba de él, después de lo de anoche, o más bien de lo de hace unas horas, seguramente el infierno debía de haber desaparecido por tanto vodka, tequila, brandy, whisky, cerveza y demás que se derramo en la casa.

Me incorporé, y fue un error, la cabeza me empezó a dar vueltas y el estomago me dio más vueltas que una licuadora a su máxima potencia, salté corriendo fuera de la cama y entré en chinga al baño a echar todo mi intestino, páncreas y demás por el escusado.

Cuando salí, lo hice con más cuidado, todo me daba vueltas, además de que con cada paso que daba sentía que alguien movía mi cabeza, el piso, las paredes, parecía que alguien quería que me metiera un putazo con el suelo.

Me di cuenta que realmente si era lo que parecía, todos nos habíamos quedado dormidos en el cuarto de Alice, corrección en el chiquero que se había convertido el cuarto de Alice.

Basura, ropa, zapatos, comida, todo tirado por todos lados. No se como pero Jasper, Alice, Bella y yo habíamos dormido sobre la misma cama, espero y no hayamos hecho un cuarteto, porque en realidad no recuerdo nada después de haber cogido ahí con Bella.

Rose y Emmett estaban acostados sobre lo que supuse eran las cortinas de Alice, las que antes eran blancas con puntos rojos, ahora eran cafés con manchas verdes, Emmett las había redecorado con su vómito.

Jake y Leah estaban en el suelo, simplemente sobre la alfombra, sin nada de nada, creo que solo los tapaba la que había sido la capa de Superputo, en serio estos eran como dos animales.

Me sentía de la chingada, la puta cabeza me iba a estallar, mi boca estaba más seca que el desierto y mis manos temblaban como si estuviera en el polo norte. Rose abrió un ojo y me miro.

- Lindos –dijo con voz modorra y se volvió a acurrucar junto a Emmett –

Yo intente cachar sus palabras, pero no pude, no en ese instante, la puta neurona que tenía viva estaba agonizando. Fue cuando me di un poco la vuelta y me vi en el espejo de cuerpo completo que Alice tenía en la puerta de su armario, estaba desnudo. Mire hacia abajo.

- ¿Qué tal la noche amigos? –sonreí mientras veía a mis amigos allá abajo – en serio que nos divertimos –los mire a través del espejo – vaya que si lo hicimos…me siento de la chingada –tome mi cabeza y gemí –

La casa de Alice había quedado echa un desmadre, cosas rotas, fotos pintadas, vomito y suciedad por todos lados, mi pequeña amiga había visto todo con asco, pero al fin y al cabo entendía que todo aquello formaba parte de las consecuencias de una buena fiesta, eso era bueno, aunque claro se puso a llorar cuando descubrió que por ebria había echado a perder su lápiz labial favorito. Pendeja.

Ese fin de semana, todos nos dedicamos a descansar, teníamos que reponernos de la súper mega borrachera que nos habíamos puesto. Así que para hacerlo mejor, por mi parte, me la pase en mi casa encerrado, con el celular apagado y las cortinas cerradas.

En algún momento de mi recuperación, pensé en lo que había pasado con Bella en la fiesta, no sabía si sorprenderme, enojarme o alegrarme. La había pasado genial con ella y con los demás, más con ella, sin decir de todo lo que hicimos, pero al final me di cuenta que realmente no habíamos arreglado nada.

Todo lo que pasó y que hicimos fue porque estábamos más que borrachos, excitados y divertidos. No porque ya hubiéramos arreglado nuestros problemas y estuviéramos mejor que nunca. ¿Entonces se suponía que ella y yo estábamos emputados uno con el otro? "Claro señor Pendejo, con razón te la cogiste hasta el amanecer", le di gracias a mi voz interior por el buen razonamiento.

Me cagaba sentirme así, sentirme totalmente fuera de lugar y sobre todo ignorante sobre mi propia situación y sentimientos. Aunque la verdad en este momento no tenía ganas de hablar con Bella, ni de nada que tuviera que ver con nuestros problemas mentales y existenciales. Volví a dormir.

Para el lunes, cuando llegué a la escuela y vi a mis amigos, me di cuenta de algo más, a pesar de que yo había querido rehuir a la situación con Bella, me di cuenta que en el fin de semana ella no intento buscarme, digo yo apague mi teléfono, pero ella sabía el número de mi casa, y sabía donde vivía, y así como es ella de desesperada, podía jurar que iba a venir a buscarme en cualquier instante, pero no lo hizo.

Sentí un puto retortijón en el intestino. Baje de mi auto y camine hacia donde estaban los demás.

- Sigues vivo he –me dijo Emmett –

- No pendejo soy un holograma –dije pasando una mano por mis cabellos –

- Que holograma tan feo –hizo puchero el imbécil–

- Pendejo –dije rodando los ojos –

- Se suspende el entrenamiento de hoy –dijo Alice –

- ¿No dijo Laurent que entrenaríamos también los lunes hasta que fueran los regionales? –pregunté yo –

- Si…pero aviso que hoy no, que hasta la próxima semana –dijo Jake –

- Seguramente se entero de la mega borrachera que nos pusimos el viernes – dijo Jasper con sonrisa –

- El puto es demasiado cabrón para ser condescendiente –dijo Leah cruzándose de brazos –

- Ya lo creo –la secundó Rose –

- De todas maneras hoy tenía que ir a Olympia para lo del Regional, tal parece que este año la competencia será en Nebraska –dijo Alice con voz chistosa –

- De todas maneras ya habíamos quedado que íbamos a entrenar hoy –dije –

- Si…pero como eres un pendejo emmo –dijo Jasper – huraño y aislado que apago su teléfono todo el pinche fin de semana no pudiste contestar las llamadas y los mensajes que se te enviaron –puta madre, yo rodé los ojos y mire hacia otro lado, no quería seguir exponiéndome –

- Bueno ya…mejor vámonos –dijo Alice – que tengo mucha flojera y lo único que me levantaría esta mañana es una buena sesión de compras –tomo del brazo a Bella entusiasmada – ¿Qué te parece si nos saltamos algunas clases inútiles y nos vamos a Port Ángeles de compras? –dijo casi orgasmeada por la idea –

- Eh…creo que será mejor que guardes tu gran ideota –maximizo la palabra – para otro día –Alice borró sus sonrisa –

- Eres una perra aguafiestas ¿lo sabías? –le dijo mientras comenzábamos a caminar –

- Oh si…vaya que lo se –dijo Bella sin siquiera voltear a verme –

Las clases fueron un borrón, eso no me sorprendió, de cierta manera aún sentía el alcohol correr por mis venas y nublando mi cerebro, lo que si me sorprendió fue ver a Bella tratarme de una manera un tanto distante, no cortante, pero tampoco afectiva, como si ella y yo no fuéramos, bueno, ella y yo, eso me cago la madre, porque ella y yo éramos algo más que ella y yo. Puta madre ¿Cerebro donde estas?

Cuando salí de la escuela me di cuenta que toda la bola de huevones de mis amigos huyeron lejos de ahí, yo la verdad estaba todo emputado por lo de Bella, así que opte por no portarme como un flojo e ir a nadar aunque no nos tocara, pero me llevé una gran sorpresa.

La alberca no estaba vacía, Bella estaba ahí, parecía no tanto estar relajándose, parecía que ella no se había ido con los huevones y había preferido venir a cumplir con lo que se había quedado en un principio. Pensé en hacerle compañía, pero después de una mañana más que glacial gracias a ella, no lo hice, salí como un puto cobarde de ahí.

En cuanto llegué a mi casa me di cuenta que me estaba portando como al principio, huyendo de Bella, pero bueno cada día estaba más enfermo. Se suponía que yo era el que estaba molesto con ella, la que se debería de estar sintiendo caca y desesperada por hablar era ella, no yo. ¿Qué putas le pasaba al mundo?

El martes fue la misma pinche historia, ella se portaba de forma "normal" conmigo, como si yo fuera cualquier perro de la calle. Pero lo peor es que yo no hacía por preguntarle el porque, no sabía como decirle las cosas, porque aún esperaba que ella viniera y me dijera lo que pasaba, pero no lo hizo.

El entrenamiento estuvo normal, bueno cruelmente normal, Laurent se había puesto todo psicópata, pero era lo normal cuando una competencia, más o menos importante se acercaba.

Como no tenía nada que hacer por la noche, fui a la escuela de nuevo, quería nadar un rato, y como Bella estaba desaparecida para mí, no tenía con quien coger, pelear, relajarme y platicar. Pero para mi sorpresa, doña cabrona estaba ahí, de nuevo, nadando, entrenando.

Esta era la segunda vez que la encontraba sola en la alberca, esto ya había sido extraño. Quería saber que pasaba, pero de nuevo, sentí que no había algo coherente que me pudiera salir. La vi entrenar a hurtadillas y me fui de ahí como un puto cobarde. "Eso Edward, muy bien imbécil, sigue así puto", le di las gracias a mi voz interna, de nuevo.

Para el miércoles, yo ya estaba tocando mi límite, sentía que si Bella de nuevo me decía "Hey" con voz de niña normal y sin ninguna expresión en el rostro, la iba a agarrar, darle vuelta y cogerla de a perrito en el capo de mi auto, para que todos vieran que nuestra relación no era para nada "normal".

Se la pasó ignorándome parte de la mañana, después del almuerzo, a ambos nos tocaba Biología juntos, esta era mi oportunidad para dejarme de pendejadas y arreglar todo de una puta vez. Pero como siempre, ella me tenía preparada una sorpresa. Se levantó de la mesa de la cafetería y me miro, de nuevo, con ojos normales. Chingada madre.

- ¿Vienes a Biología? –me dijo en tono "normal" –

- Eh… -yo estaba totalmente apendejado por sus palabras, ella levanto ambas cejas, esperando mi respuesta, yo pase saliva– si…claro vamos –me levante como pendejo y la seguí –

Ella ya había comenzado a caminar, yo lo hice a su ritmo, la miraba de reojo, ella ni siquiera lo hacía, cuando lo hizo, me dio una sonrisa "normal", ahora si explote, la tome de la mano y la detuve, ya había sido suficiente de chingaderas normales.

- Muy bien ya es suficiente –dije con voz firme, ella me miro sin temor ni duda –Ok… -no sabía que putas decirle, ella me miro sin expresión, de nuevo, puta madre –

- ¿Si Edward? –hablo sin decirme realmente nada, perra, rodo los ojos –…mira se nos esta haciendo tarde…lo que quieras decirme supongo me lo puedes decir luego de acuerdo –yo la mire con el ceño fruncido –

La tome más fuerte de la mano para que no pudiera irse, ella miro mi mano luego mi rostro con un poco de molestia, eso me gusto, esta si era ella, pero de nuevo, suavizo la expresión hasta parecer de nuevo "normal".

- ¿Quieres dejar de mirarme así? –dije con dientes apretados –

- ¿Así como? –hablando como si fuera una pendejada lo que decía –

- Como si yo fuera cualquier pendejo…ni siquiera hemos tenido una conversación que no vaya más allá del "hey" –esa palabra la dije como maricón –

- No entiendo a qué te refieres

- Claro que lo entiendes –hable más alto –…y necesito que hablemos de eso

- Tú fuiste el que la última vez no quiso hablar –ok ahora su tono si fue de Bella –…más bien eres el que nunca ha querido hablar de nada

- No me vengas con mamadas Bella –quise defenderme –

- No son mamadas, es la verdad –me estaba reclamando, y aún así no la sentía agresiva –es cierto que me has contado cosas, que has intentado –levanto la mano para indicar entre comillas – abrirte conmigo…pero no es así…simplemente estas evitando que descubra que es lo que realmente hay en tú interior…y todo nos ha llevado a esto…que tú estas intentando a toda costa que yo siga contigo cuando ni siquiera estas dispuesto a darte por completo

- No te confundas…y no me confundas más –realmente se lo suplicaba –

- Mira Edward, realmente estoy intentando luchar contra mi deseo descabellado de ahorcarte hasta que tus bolas y tu cara se pongan azules…todo para exigirte que me digas todo acerca de ti…pero ya entendí que si tu realmente no me lo quieres decir…ni aunque te ponga un revolver en la cabeza me lo dirás –ahora se veía un poco afligida – ¿De qué me sirve estar contigo si realmente no voy a conocer a la persona con la que estoy? –puta madre –

- Te dije que necesito tiempo –le rogué, puta madre –

- Y lo entiendo… ¿pero realmente lo estas intentado? Yo creo que no –negó con la cabeza – ni siquiera puedo presumir que eres mi novio o una pendejada así

- ¿Eso es lo que quieres? ¿Qué lo hagamos formal? –ella negó con la cabeza –

- Lo único que quiero, es ser la única chica en el mundo para ti…la única a la que ames –yo la miré detenidamente, me estremecí – la única que conozca realmente tu corazón…lo que eres

No sabía que decirle, me había dicho algo que jamás pensé que diría, menos ahora, estaba totalmente petrificado, y creo que ella interpretó mi silencio como otra idiotez.

- Ya lo vez –dijo un tanto afligida –Mientras no estés dispuesto a hacerlo…es mejor portarnos como personas "normales" –me sonrió, con sarcasmo, se dio la vuelta y se fue –

Era un imbécil hijo de puta que no sabía que hacer en los momentos difíciles, lo único que sabía hacer era portarme como pendejo cada que tenía la oportunidad. "En serio Edward no eres más pendejo nada más porque no te levantas más temprano".

Fui a Biología, pero Bella no estaba ahí, en cuanto no la divise en el salón, salí en su búsqueda, estaba seguro que estaría en la piscina. Pero cuando llegué, solo hubo silencio. Sentí un retortijón pero ahora no fue en mi estomago, fue en mi pecho, algo no andaba bien, y yo tenía que cambiar eso.

Toque con fuerza la puerta, dos, tres veces, hasta que me abrieron, entre en chinga sin siquiera saludar.

- Claro…si buenas tardes –hablo Jasper mirándome con cejas levantadas – ¿alguna bebida señor?

- No me jodas Jasper –dije caminando como puto desesperado de un lado a otro –

- Como tu digas –sonrió – pero conste que tú eres el que entra en casas ajenas como puto desquiciado en mitad de la tarde –

- Deja tus pendejadas para luego…necesito tú ayuda – dije un tanto ¿desesperado? –

- Oh vaya…veo que te estas tomando en serio lo de la ayuda psicológica y todo eso –puso su mano sobre su barbilla, puto cabron –…como primer paso –camino hacia mi – el paciente debe aceptar que tiene un problema…siguiente…dado el caso de que usted esta completamente jodido en todos los aspectos…debe dar una cuota extra a su médico para que él se sienta motivado por tan tremendo esfuerzo que tendrá que hacer para sacarlo del más tremendo hoyo –sonrió –

- Vete a la chingada

- Cobro un bono extra por las malas palabras sobre mi persona –hijo de la chingada, lo mire con ojos asesinos –

- Jasper –dije con voz diferente, suplicante, él me miro un poco sorprendido – en serio necesito tú ayuda

Le conté todo lo que había pasado, sabía que mi tono de voz había sido un tanto preocupante y desesperado, ya que él en serio me miraba como si esto no fuera una tontería y realmente necesitara que fuera serio. Cuando terminé, él estaba con las manos juntas, parecía pensativo. A mi me estaban sudando hasta los huevos. Él suspiró, parecía que iba a empezar a hablar.

- Muy bien –se levanto y dio unos pasos, me dio la espalda y suspiró – ¿Sabes que soy tú amigo verdad? –no entendía porque me decía eso –

- Si…lo se

- Entonces sabes que los amigos te dirán siempre lo que es…no lo que tú quieres oír –yo asentí –

- Jasper –me levanté y camine hasta ponerme frente a él – por favor déjate de... -él me interrumpió, puso sus manos en mis hombros –

- Edward –él me sonrió –

Y de repente sentí como si tuviéramos ocho años de nuevo, cuando él me tranquilizaba y me decía exactamente la respuesta que necesitaba, el consejo perfecto, y la guía correcta para hacer una maldad. Sus ojos brillaron, yo sentí como la ansiedad se desvanecía de mí.

- Viniste a mi por un consejo de amigos –dijo lentamente –…pero en realidad vienes a mi porque quieres que te diga que hacer…como lo hacíamos cuando éramos niños…pero ahora es diferente…Edward –dijo ahora en tono más sincero y sonriendo un poco –…tú ya sabes exactamente qué es lo que tienes que hacer…es solo que tienes miedo de darte cuenta de la realidad que estas viviendo…una realmente loca y diferente a la porquería de vida que habías tenido hasta hace poco –yo lo mire con cierto miedo, pero más que nada con sorpresa –

- Jazz yo... –tartamudee, él apretó más mis hombros, dándome confianza, confianza en mí mismo –

- Tú sabes exactamente qué es lo que tienes que hacer amigo –sonrió –

Yo lo miré, y me contagié de su sonrisa, lo hice, porque en ese instante, mi mente se libero, y por obra del espíritu santo, o alguna pendejada de esas, supe exactamente qué era lo que tenía que hacer.

BPOV

Sabía que tal vez estaba exagerando, pero yo había sido así siempre, era blanco o era negro, no había otros colores para mi, ese siempre había sido mi problema, porque me había cruzado con personas que tal vez buscaban más colores, algo intermedio, y yo simplemente no toleraba eso.

El problema es que ahora me encontraba totalmente enamorada de una persona que todo lo veía de un solo tono, uno que yo desconocía, y que me era ajeno, pero que yo quería tener. Ahora que me lo decía, era algo totalmente increíble de creer.

Estaba enamorada, completamente, sin censura, amaba a Edward Cullen, lo tenía metido hasta dentro, mis células y mis neuronas trabajan por él, y creo que aún no estaba segura cuando había sucedido eso, porque siempre me había gustado, eso lo sabía, pero de ahí a admitir que lo amaba, era algo complemente distinto, una idiotez, porque antes de conocerlo a él, yo sabía que no era capaz de amar a nada, ni a nadie, ni siquiera a mi misma, lo de amar no venía como característica en mi empaque, yo era un juguete para destruir, para hacer sufrir, para ocasionar caos. Era un cáncer.

Estos días habían sido más difíciles que los primeros, porque ahora sabía que él y yo teníamos algo, sentíamos algo, pero a pesar de eso, todo eso no era suficiente para ambos, ya no lo era para mi, y Edward no estaba dispuesto a dar más, y yo simplemente ya no me quería conformar, las cosas habían cambiado demasiado.

Y me di cuenta de eso, cuando el día de la fiesta de Alice, cuando estaba con él en la cama al amanecer, sintiendo la rodilla de Alice sobre mi trasero, y la mano de Jasper sobre mi pierna. Ver el rostro de Edward a unos centímetros del mío, totalmente dormido, en paz, ahí me di cuenta que jamás podría conformarme con lo que él me había dado hasta ahora, lo quería todo, quería todo de él.

Entonces recordé que yo no era la única persona en su vida, en su corazón, estaba "ella", y esa sombra nunca me dejaría, nunca lo dejaría amarme como yo quería. Sentí un retortijón pero no en las tripas ni en el vientre, fue en el corazón. Si yo la puta frígida sentía cosas en el corazón.

No lo había buscado, ni quería hacerlo, no quería intentar arreglar nada, al fin y al cabo las cosas se quedarían igual, tal vez tendría sexo increíble por siempre, y seguiría pasando ratos agradables y locos con él, pero en el fondo sabría que él, no era él en realidad. Eso sin pensarlo me dolió mucho.

Estos días ocupe mi mente y tiempo en otras pendejadas, o eso intenté. Por la semana que me castigaron, tenía que reponer entrenamientos, así que por las noches regresaba y tenía doble sesión. Laurent me dijo que necesitaba mejorar mucho, y yo estuve de acuerdo, así que ahora no necesitaba que él me dijera que viniera a entrenar por las noches, yo lo hacía por mi cuenta.

Por la mañana, cuando me estacioné, Jake iba llegando junto con Leah, vi a Emmett y Rose a lo lejos. Hoy mi humor no era de los mejores.

- ¿Qué onda pinche frígida? –me dijo Leah – ¿Tienes cólicos pre menstruales o que?

- ¿Por qué la jeta? –me preguntó Rose –

- Pendejadas mías…lo de todos los días –dije sin ganas – solo no me sigan jodiendo y mi ovario seguirá vivo –ella sonrió –

- Vamos Bella arriba ese ánimo –hablo Jake, con sonrisa – es jueves…pronto terminará la tortura semanal…además si quieres podemos adelantarnos –me paso un brazo por los hombros –hagamos de cuenta que ya es viernes…saliendo nos podemos ir por unos cuantos tragos –yo sonreí –

- La verdad me encantaría

- Pues ya esta dicho hermanita –Emmett me cargo sobre su hombro, ahora solo veía el piso – saliendo nos vamos de borrachos

- Si no me bajas…estaré borracha en dos segundos

- Entonces lo estarás en un segundo…espera que empiece a correr

- No mames Emmett –y el cabrón empezó a correr, dando giros de vez en cuando, en serio me estaba mareando –

El puto corrió bastante rápido, estaba segura que cuando me bajara tendría que agarrarme de él para no caer por la puta mareada que me había puesto. Cuando entramos al edificio, el puto me bajo y yo lo quise golpear, pero mi equilibrio no me daba para eso, Alice apareció de pronto con una súper sonrisa, de drogada obviamente. Los demás venían cagandose de risa por lo que Emmett había hecho conmigo.

Entonces como si el tiempo hubiera regresado, lo vi, impactada y totalmente anonadada por como lo vi, caminando por el pasillo hacía mi. Edward venía con paso lento, rostro totalmente sexy, y desnudo.

Por todos los putos santos, si mi boca no estaba abierta es porque mi cerebro estaba en shock y por tal no le había dado la orden de abrirla. Edward venía caminando hacía mi, completamente desnudo, bueno traía algo así como un taparrabo, cuando se acerco me di cuenta que era una gorra de beisbol que traía un letrero, "Propiedad de Bella Swan", puta madre.

Todo mundo lo estaba mirando igual o más sorprendido que yo, creo que a Jessica le estaba dando una embolia. Yo en realidad no creía que esto estuviera pasando, era como cumplir un sueño demasiado loco. Cuando llegó hasta donde estábamos, me sonrió, pero más que otra cosa, saludo a todos de forma normal. Yo mire a mis amigos quienes ya tenían los celulares afuera, sacando fotos obviamente.

- Hey ¿Qué hay? –le dio la mano a Jake, que sonrió de una manera muy peculiar –

- Nada aquí mirando tu trasero –dio un vistazo hacia sus nalgas –más que traslucido –rió –

- Es verdad…por eso decidí sacarlo –lo miro de reojo –…a que le diera un poco el sol –sonrió – pero creo que aquí es un poco difícil

- Vaya que si –era Jazz, quien sabe de donde putas había llegado – porque no lo pones cerca de la estufa cuando llegues a casa, tal vez no se broncea pero de que cambia de color…cambia –rio –

- Oye esa es mi gorra –dijo Emmett –

- Ah si gracias…si quieres te la paso –dijo tocándola, yo abrí los ojos demás –

- No…puedes quedártela –dijo con sonrisa mi hermanito – se te ve mejor a ti –sonrió – además hace que te luzca más…y deja muy claro el mensaje –vio el letrero, todos lo vieron y luego a mi, yo estaba aún en la pendeja –

- Nunca pensé que fueras a enloquecer tan pronto –dijo Rose –

- Siempre pensaste que serías tú ¿No? –le sonrió y Rose también lo hizo, pero con diferente sentido –

- Seguramente necesitaba un pequeño baño de vanidad –dijo Leah –mira nada más como lo miran toda esta bola de pendejas –miro alrededor –…tu ego se ha inflado de nuevo Don Imbécil

- Gracias Doña Perra…siempre tan linda y dulce

- Vamos Leah deja que modele su lindo trasero –hablo Alice – tienes que admitir que es lindo –ella se lo miro, yo abrí la boca para quedarme callada –

- Pero es demasiado pálido –negó la perra –

- Bueno no siempre todo es pastel de chocolate –todos reímos –

- Bueno ya…hay que ir a clases –dijo Jazz – antes de que alguna prefecta quiera que se lo hagas a un lado de los casilleros –todos rieron, y se empezaron a mover, yo lo tome del brazo –

- ¿Estas demente? –lo mire con recriminación – no puedes ir a clase así

- ¿Por qué no? –me sonrió como si nada –

- Pues…porque no…no puedes ir por ahí…haciendo que todo mundo te vea en…–vi hacia los lados mientras me quitaba mi sudadera y se la enredaba en la cintura para taparle el trasero – en esas condiciones –vi el letrero, Dios sentí un escalofrío – No se a qué estas jugando…pero no me gusta –sentí su mano sobre mi barbilla, la alzo para que lo mirara, puta madre –

- Bella…esto es una locura…pero la hice con gusto, por ti –Dios, me estremecí – y lo volvería a hacer

- No…no –dije en seguida –

- Ok…pero creo que con esto…te dejo en claro a ti y a todo mundo…a quien le pertenece esto –vio hacia abajo, y luego se señalo el pecho – y esto

- Edward no tienes que –tenía que asegurarme que esto no era un sueño –

- Bella…para ok –me tomo ambas manos –…mira…hagamos esto…yo te prometo que me pongo algo de ropa ahora mismo –yo sonreí un poco –…si tu prometes que no me trataras de manera normal mínimo hasta que hallamos hablado con calma esta tarde ¿De acuerdo?

Me miro con suavidad, yo no podía contra eso, puta madre, él maldito me dominaba hasta en las peores situaciones, yo solo asentí. Él se agacho y beso mi mejilla.

- Gracias…ahora acompáñame a un baño que necesito ponerme algo de ropa –me paso el brazo por los hombros – mis bolas se están congelando –yo reí –

Sentía como si tuviera que hacer algo para detener esto que de nuevo se estaba arremolinando en mi interior, una pendejada llamada "esperanza" yo no quería que Edward me diera falsas esperanzas, realmente no quería eso.

La mañana fue putamente eterna, ahora yo estaba ansiosa, y esperanzada, eso era una pendejada y me cagaba. Para la hora del entrenamiento, yo me sentía colapsada. Edward llegó tarde, Emmett nos dijo que había tenido que ir con la psicóloga a hablar sobre su espectáculo matutino.

Cuando llegó, yo casi me tire un gas de los nervios, lo vi entrar a cambiarse y salir sin tensión, me sonrió cuando entró a la alberca. Yo me volví a poner nerviosa. Cuando el entrenamiento termino, se supone que yo tenía planeado quedarme otro rato, o regresar en la noche, pero ahora no había tiempo ni espacio para eso en mi, yo solo quería Edward, Edward y más Edward.

Me cambié en chinga y salí del vestidor, él todavía no salía, yo empecé a contar los minutos que me parecieron años, la espera se hizo más que eterna. Cuando por fin salió, me sonrió, sabía que yo estaba ansiosa, desgraciado.

- Perdona el retraso –me tomo de la mano – anda…vamos a un lugar más tranquilo para que podamos hablar

- No…tú provocaste esto –hable fuerte –…ahora te aguantas…no soporto ir a otro lugar quiero que me lo digas aquí y ahora –lo mire con firmeza, el junto la cejas e intentó sonreír, pensó que bromeaba, pero no era así –

- Bella tranquila…te dije que hablaríamos…pero no lo podemos hacer aquí…relájate y aguanta un poco más

- ¡No! –grite y me planté, él hizo mueca –

- Ok… ¿mínimo podemos movernos a un lugar para sentarnos? –señaló las gradas –

Yo no dije nada y me moví hacia allá, cuando llegamos ni siquiera me senté, de nuevo me estaba portando como perra, como una desgraciada incomprensible, pero no lo podía evitar, él se sentó y señaló el otro lado, yo me cruce de brazos, él apretó la quijada y de un jalón me sentó.

- ¡Auch! –me queje me dolió el trasero –

- Mucho mejor –suspiró – ¿Por qué tienes tantos problemas mentales?

- ¿Por qué eres un tarado de primera? –dije con sarcasmo y burla –

- Ok…Bella creo que necesitamos serenarnos por un rato…lo que te quiero decir…bueno lo que te necesito decir es algo muy importante –yo tome aire muy profundo –

- Ok –fui sincera y me preparé para lo que se venía –

- Ok –dijo tomando aire, le costaba trabajo, agachó la cabeza y parecía estar concentrándose –

Lo miré, se veía tan vulnerable, tan lastimado, y yo que pensaba que jamás me sentiría tan afectada por la pena de alguien más, en ese momento me di cuenta que no era así, lo que le pasara a Edward me importaba, lo que él sintiera bueno o malo a mi me afectaría. Le tomé la mano y la apreté, él las miró y luego sus ojos fueron a mi rostro, no parecía sorprendido, más bien complacido, apretó nuestras manos y sonrió un poco.

- Bella…mira, quiero que sepas que esto que te voy a contar –bajo un poco la mirada – no se lo he contado a nadie –me miro – ni siquiera a Jasper –yo sonreí un poco, él también – y no porque no confiara en él –de nuevo se puso serio –…sino porque –dudo un poco en sus palabras – es demasiado doloroso para mi hablar de ello –me miro y yo me estremecí por esas palabras –

Te escucho –le dije casi en un susurro, él pareció dudar de nuevo, pero comenzó a hablar después de unos instantes –

(O Children - Nick Cave & The Bad Seeds)

Hace poco más de año y medio…me vi envuelto en una relación, que en ese momento definí como "mágica" –lo dijo con amargo sarcasmo obviamente –…esta persona de la cual omitiré su nombre, porque no veo motivo para decirlo –yo si, quería descuartizar a cierta pendeja – y te pido por favor que no me preguntes porque –me miro, y como no dije nada en ese instante, dio por hecho que yo no iba a preguntar nombres, por ahora –…desde que nos conocimos ella y yo tuvimos una conexión bastante grande, muy fuerte…ella me gusto desde el primer momento…yo la puse en un pedestal –sonrió un poco, eso no me gusto – y de cierta manera sabía que ella y yo…a la larga tendríamos algo…comenzó siendo una amistad…una gran amistad…pero yo sabía que para mi…su amistad no era suficiente –endureció el semblante y después la tristeza asomó a su rostro –

Realmente me daba cuenta lo difícil que era para él hablar de esto, una parte de mi quería decirle que parara, que si le hacía daño hablar de eso, mejor no dijera nada, pero no podía, mi parte morbosa y sobre todo orgullosa quería saber eso, necesitaba conocerla.

- Como ella también era nadadora –era cierto, la perra era del medio – fue muy fácil congeniar nuestras actividades, nuestros gustos, y nuestros "sentimientos"…a pesar de que parecía muy difícil que lo pudiéramos lograr…que yo pudiera lograr que ella accediera a tener algo más conmigo…le rogué tanto tiempo que un día cuando me di cuenta la había besado –me miro, pero no había nada en su mirada, solo vacío – y ella me correspondió –espero un momento, suspiro y dijo –eso fue todo lo que necesité para poner el mundo a sus pies –yo me estremecí por como lo dijo, había demasiada tristeza y amargura en su voz –…nadie sabía de lo nuestro…y mucho menos lo sospechaban

- ¿Por qué no quisiste que se enteraran, los chicos? –fui cautelosa –

- Yo sabía que no lo aprobarían –obvio – ellos nos conocían a ambos demasiado bien para saber nuestros sentimientos –sonrió pero no de felicidad –digamos que no lo iban a entender, había cosas que para ellos eran de un modo…y que obviamente no era el que habíamos adoptado ella y yo…no los culpo si se hubieran opuesto de haberlo sabido, porque si yo hubiera sido ellos…jamás hubiera creído esto –negó con la cabeza –…porque todos sabían que ella no me amaba…sólo me quería como amigo –eso lo dijo con amargura, y yo me la tragué entera – todos lo sabían menos yo

- ¿Por qué dices eso? –susurre –

- Porque así fue…pensé que ella me había empezado a querer como yo la quería…pero nunca fue así…y cuando descubrió que jamás lo lograría…me dejó –yo me quede trabada intentando preguntar tantas cosas – esa fue la peor parte…darte cuenta que no fuiste lo suficientemente bueno para alguien…y que tú realmente te habías enamorado…y peor aún saber que si se enamoró de alguien más –su quijada se puso más que firme, apretó mucho los dientes –…ella ya se entendía con alguien más antes de terminar conmigo –yo abrí los ojos demás, hija de su perra zorra madre –

- ¿Qué explicación te dio para dejarte así nada más, para hacerte todas esas pendejadas? –hable con cautela –

- Lo obvio…que lamentaba las cosas…pero que no quería seguir lastimándome…que significaba demasiado para ella como para provocarme un mal…sin decir que me dijo que estaba enamorada de alguien más…que no me quería dañar –rio con acidez – el daño ya estaba hecho –me vio y creí ver sus ojos cristalizados – lo último que supe de ella es que esta con esa persona de la que según se enamoro –endureció la voz –…aunque la verdad no me interesa

- Eso piensas tú…pero estoy segura que aún te afecta –él me miro serio, y después lentamente asintió –

- No lo puedo negar…mi vida cambio completamente a partir de ese momento –me vio un poco desesperado –él día que ella me mando a la chingada regresé totalmente mal…fui a casa de Jake ahí estaban todos…necesitaba que Jasper me consolara como la niñita que soy –sonrió – pero no me atreví a contarle toda la verdad –había dureza en su mirada, en su voz –a partir de ahí cambie mucho…me volví un emmo de mierda –me miro sarcástico – hacía pendejadas para olvidar lo que pasó…pero aún haciendo idioteces y lastimando personas…no logré olvidar…peor aún…mi odio y mi dolor se hicieron más grandes porque al final comprendí algo –me miro profundamente, pero no dijo nada –

- ¿Qué? –susurré con miedo –

- Que jamás iba a poder olvidar…no mientras no estés dispuesto a perdonar…y yo no la he perdonado…y menos me he perdonado a mi mismo –yo entrecerré los ojos, intentando comprender eso – cometí estupideces antes, durante y después…que hicieron que el Edward de verdad dejara de existir –yo lo observe – esa es mi triste historia –sonrió de nuevo lastimosamente, sentí que algo se estiraba en mi interior, y sin darme cuenta empecé a hablar –

- Sabes…–le dije apretando su mano –en otro momento te hubiera exigido que me dijeras el nombre de esa pendeja para irla a matar ahora mismo –sonreí, miraba nuestras manos –pero ahora –nos miramos con delicadeza – siento que ella ya no importa…si sientes que la tienes que perdonar…hazlo, sino y la quieres odiar por siempre…esta bien yo te apoyo…pero creo que lo más importante –le tome la mejilla – es que te des cuenta de algo…ella es pasado…y el pasado se muere cuando el siguiente segundo pasa…y si tú sobreviviste a ese segundo…quiere decir que tienes que seguir adelante…el pasado quedo atrás…ahora tenemos un presente…tu y yo –sonreí – estamos aquí ahora…juntos, nos podemos comer el mundo juntos si tú quieres…podemos hacer lo que tú quieras juntos…

Sentí como el se estremeció, no se de donde había sacado mi discurso, pero en realidad era cierto, cada una de mis palabras.

- Si crees que el camino es difícil…toma mi mano y apóyate en mi…porque te prometo que yo jamás te abandonaré…ni aunque tú me lo pidas

Sus ojos parecían brillar más de lo normal, era como si algo que yo jamás había notado en él de repente se hiciera presente, aún así lo reconocí en seguida, todo en él me era tan familiar, que simplemente me dediqué a admirarlo, él me sonrió, tomó mi rostro y junto su frente con la mía.

- Dime idiota…pero aún reconociendo que soy una basura de hombre…estoy aquí dispuesto a todo porque esto funcione…dispuesto a intentar quererte como debe ser –abrí los ojos y él también los tenía abiertos – me has cambiado el mundo…eres más que una perra loca increíble…y en verdad quiero que esto sea diferente porque realmente te estoy empezando a querer –sonrió e intento respirar con normalidad –porque el sexo reconciliador ya no es suficiente para mi –yo sonreí, no se como putas pasaba, pero creo que lloraba – y obvio menos para ti

- Cabrón –dije riendo un poco –

- Pervertida –me sonrió y yo descubrí un nuevo milagro con esa sonrisa – en este lugar…fue la primera vez que te bese…y es donde lo haré oficial –yo entrecerré un poco los ojos – ¿Bella quieres ser mi novia?

- Eso suena de niñas… ¿Pensé que dirías algo así como? ¿Hey quieres ser mi perra? O ¿Bella que te parece si cogemos con todas las de la ley? –él rió –

- Puedo cambiarlo si quieres…con eso de que no somos nada convencionales

- No –negué con la cabeza – puedo ser tradicionalista de vez en cuando –sonreí – y sino tengo otro camino siendo que ya estuve de hocicona –asentí, y de nuevo todo mi interior se estremeció – Si Edward…si quiero ser tu novia

Me sonrió con más alegría, con delicadeza me acerco para besarme, sus labios ahora eran más suaves que otras ocasiones, era algo nuevo, pero como antes, lo reconocí en un instante, este era el verdadero Edward, si ya estaba enamorada de lo que había quedado de un hombre lastimado, sabía que no tardaría ni cinco minutos en enamorarme del verdadero.

Su mano fue hacia mi nuca para acercar mi rostro, su lengua entrelazada ya con la mía hizo que mi cuerpo se estremeciera, mis manos iban de su mejilla a su cabello. Mi boca se había convertido en la más prodigiosa parte de mi cuerpo, él parecía querer que aquello no terminara, y yo menos. Movió su cara en sincronía con la mía, y nuestros labios parecían ser compañeros de nado sincronizado, me invadió una sensación de frenesí que creo que jamás olvidaría.

Cuando nos separamos para respirar, él me sonreía y además pude descubrir en sus ojos algo más, era algo extraño, pero no tuve tiempo de descubrir qué. Se puso de pie y me jaló, pensé que quería que saliéramos de ese lugar y buscáramos un baño o algo para estrenar nuestro noviazgo, pero su expresión no era tanto de deseo, era algo más, me jalo hacia abajo, estábamos a un lado de la alberca, yo lo miraba con expresión divertida, él solo sonreía. Me tomo de la otra mano y comenzó a moverlas, como si quisiera que ¿Bailáramos?

- Olvídalo –negué con la cabeza riendo – no me aceptaron en baile por dos cosas, dos pies izquierdos y porque casi le arranco la cabellera a una compañera que pise por error

- Todo depende de quien te lleve…confía en mi –y como siempre, puta madre, no me pude negar –

Siguió moviendo nuestras manos, debo decir que al principio se veía ridículo, pero después todo se volvió más tierno, hizo algunas vueltas que hasta yo me sorprendí que pudiera estar ahí bailando sin matar a nadie y por el contrario disfrutando de todo esto, me acerco y entrelazo nuestros dedos, y yo pase mi brazo por su hombro y él por mi cintura, nos balanceamos, así simplemente, nos movimos de un lado a otro. Solo él y yo.

Ser la novia de Edward, se sentía diferente, claro que si. Hasta entrar en la escuela de su mano era diferente, a pesar de que lo había hecho montones de veces antes, ahora era diferente, se sentía diferente. Ahora todo mundo sabía que este hombre sólo era mío, yo era la única chica en el mundo para él.

Las semanas se fueron volando y cuando me di cuenta, el regional ya estaba aquí. Nos despedimos de nuestras familias momentáneamente puesto que todos irían a Nebraska para la competencia. Yo realmente estaba que me orinaba de los nervios, pero el apoyo de Edward y mis entrenamientos extras me daban un poco de confianza. La mejor parte es que Edward, al ver el esfuerzo que estaba poniendo, además de sentirse orgulloso por ser una perra dedicada, había estado entrenando conmigo.

Después de hospedarnos en el Hotel, todos estábamos aburridos, pero prácticamente habíamos recibido amenazas del escuadrón antibombas dirigido por Laurent, a la menor estupidez, es decir cualquier cosa divertida que se nos ocurriera hacer, nos dejaría fuera, no se porque esta vez si le creímos, así que estábamos completamente aburridos.

Alice y yo bajamos a la recepción, iríamos a dar un paseo a la tienda local, eso era lo único permitido, ah y claro solo podíamos comprar agua.

- En serio que Laurent se pasa de cabrón –dijo mi amiga con puchero – ni siquiera ha llegado el nacional y ya esta más paranoico que la madre de Emmett antes de las rebajas de invierno –rodó los ojos –

- Sólo es precavido –suspire – y un pendejo claro –ambas sonreímos –

De repente, alguien llegó de improviso y le tapo los ojos a Alice, miré y una chica sonriente de cabello castaño llegó, parecía divertida, me guiñó un ojo y me sonrió, con eso la pude reconocer. Era Lexie.

- ¿Quién putas es? –Alice toco las manos que estaban sobre sus ojos, no esperó a que le contestaran –…Jasper no estoy para bromas pendejas…necesito ir por agua mineral a la tienda…la puta agua tratada que dan aquí me esta sacando ronchas –se quito las manos y volteó, abrió los ojos demás –

- Ya sabía yo que mi hermano tenía manos de mujer…pero nunca pensé que tanto –sonrió y Alice se arrojó a sus brazos –

- ¡Lexie! –grito de felicidad – ¡Por Lady Gaga! ¿Qué demonios haces aquí? –la miro – creí que no podías salir de Los Ángeles

- No podía estar reclusa toda la vida…así que les dije…chúpense el trasero que tengo que ir a ver a mis hermanos –sonrió – para nada…nos dieron unos cuantos días –Alice sonrió y la volvió a abrazar –

- Me da tanto gusto verte –en serio se veía que la había extrañado – ¿Llegaste sola?

- No papá esta afuera poniéndose loco con el pendejo del valet parking…Muso esta con él –Alice abrió los ojos demás –

- ¿Muso esta aquí? –parecía orgasmeada, Lexie asintió, yo junte las cejas por toda la información que escuchaba y no entendía, Alice se dio cuenta de eso –…disculpa que tonta –me tomo del brazo – Lexie te quiero presentar a nuestra nueva compañera de equipo…ella es… -Lexie terminó la frase –

- Bella –me miró con una expresión un tanto rara, como si, me conociera y sobre todo, como si ya le cayera bien – Bella Swan –me dio la mano – he escuchado mucho de ti –estreché su mano –…soy Lexie, hermana de Jasper

- Yo en realidad no he escuchado mucho de ti –en eso me abrazó, con mucha fuerza, como si en verdad se alegrara de conocerme, puta madre, esta chica o estaba loca o era muy afectuosa –…aunque si he visto videos tuyos –nos separamos –…eres muy buena –sonreí –

- Oh claro que lo soy… -dijo sinceramente, pero no me molesto su comentario – no puedo negarlo…la que es buena…es buena…pero por lo que sé tú también…me alegra saber que estas pequeñas hijas de Satán –abrazo a Alice – no se hayan quedado solas después de que me fui –miro a Alice con sonrisa y luego a mi – espero vengas con todas las pilas puestas para patear traseros de todos colores…aunque claro esto es un regional…es como estar rodeada de gusanos –miro a su alrededor – siéntete segura de tu capacidad Bella…y sobre todo…confía en ti misma en todo momento

- Lo haré –dije con tono suave, vaya que me caía bien esta chica –

- Vamos, acompáñanos a comprar agua purificada…antes de que parezca que tengo sarna

- Ok…deja voy a decirle a papá y a Muso que nos esperen aquí, haremos una fiesta de bienvenida -levanto las cejas y sonrió maliciosa - al cabo Laurent no me puede negar nada...y si lo hace peor para él –ella se adelanto, yo la miré irse y no se porque putas estaba sonriendo, Alice me miro complacida –

- Exacto…pienso lo mismo que tú…ella es putamente increíble –yo asentí sin dejar de sonreír –…anda vamos –me tomo de la mano –

Cuando volteamos me di cuenta el equipo de Alaska iba llegando, la puta de Tanya venía ahí claro, parecía que venía hablando por teléfono, perra seguramente quería localizar a Edward, me inundo una ira asesina, pero me aguante, respire profundo.

Aunque Edward no me había dicho el nombre de la tipa esta, yo sabía que era ella, porque después yo había querido sacar a colación el tema de ella, y siempre lo esquivaba, así que estaba totalmente segura que era ella. Pero ahora tenía de mi lado la verdad y de cierta manera eso hacía que tuviera un poco más de seguridad en mis movimientos y mis acciones.

Además tenía una cosa, algo mucho más importante, tenía a Edward, y eso sería lo que me ayudaría a doblegarla, tanto en esta competencia como en el corazón de mi novio.

EPOV

Jasper no me hizo mucho caso cuando le pregunté a dónde habían ido Alice y Bella, el puto estaba todo abstraído con su teléfono. Rodé los ojos y salí de la habitación. Baje a recepción, vi a las chicas ya iban de salida. Sonreí, una sonrisa que desapareció cuando mire hacia la entrada del hotel, al ver quien iba llegando. Era ella de nuevo.

Venía hablando por teléfono, mi mente colapso, toda mi sangre se congelo, no era que tuviera siglos de no verla, de hecho, hacía poco que lo había hecho, aún así, no podía evitar sentir una puñalada sobre mi pecho, ella se veía tan sonriente, tan feliz.

Se suponía que yo lo estaba, era feliz con Bella, ella era putamente increíble, además ella me quería, lo había descubierto, y tenía esa certeza, pero aún así, en ese momento todo eso no pudo contener mi amargura.

Ella estaba aquí y yo no podía escapar, aunque quisiera. Toque mi corazón que parecía estar herido como aquella vez. Quise arrancarme la piel del pecho, pero como siempre era demasiado cobarde para enfrentarme a la situación. Me di media vuelta y camine de regreso a mi habitación.

Que les parecio?...Por fin le conto...parte de la historia...jajaja...Se que me estoy poniendo un poco dramatica y toda loca...disculpen a veces el estres me pone toda marihuana...jajaj pero juro que aunque ponga un poco de drama será bueno y al final lo disfrutaran...además que sería de la vida y los fics sin algo de drama? Diossssssssss...

Please Reviewssss porque mis Pumas perdieron y necesito tener motivos para seguir viviendo jajjaja...

Saludosss...XD

BeSsTsS

CaSs C.D.