"Eres todo lo que pedía, lo que no conocía... y que en tí descubrí"

Solo para tí- camila

BELLA POV

Al llegar a mi casa me sentía como flotando en una nube. Creo que si me hubiera visto en un espejo me habría reído de mi misma.

Entonces… ¿esto era lo que se sentía cuando se estaba enamorado? Total y plena felicidad… ?

Si era así, había sido una tonta por haber tenido antes tanto miedo a enamorarme. Jamás en todos mis años de autoprotección me había sentido tan bien como ahora.

Entonces, mientras estaba recostada en la cama de mi habitación y pensaba en lo que había pasado hoy, tuve una idea.

Él había dicho que la canción que había tocado era para mí. Y a mi me encantaba. Desde que la escuché en mi sueño le había dado muchas vueltas en mi mente, intentando saber de donde provenía.

Bueno, pues ahora me gustaría hacer algo lindo, así como él lo había hecho conmigo. Escribiría una letra para aquella melodía, y algún día se la cantaría.

Busqué papel y lápiz en mi mochila y me dispuse a buscar inspiración… aunque eso no requería mucho esfuerzo, ya que jamás me había sentido tan inspirada en mi vida.

Los versos simplemente fueron llegando a mi mente…

* Eres todo lo que pedía

Lo que mi alma vacía

Quería sentir...

Eres lo que tanto esperaba

Lo que en sueños buscaba

Y que en ti descubrí.

Tú, has llegado a encender

Cada parte de mi alma

Cada espacio de mi ser.

Ya no tengo corazón

Ni ojos para nadie

Solo para ti...

Eres el amor de mi vida

El destino lo sabía

Y hoy te puso ante mí

Y cada vez que miro al pasado

Es que entiendo que a tu lado

Siempre pertenecí...

Tú has llegado a encender

Cada parte de mi alma

Cada espacio de mi ser

Ya no tengo corazón

Ni ojos para nadie

Solo para ti.

Esto es de verdad

Lo puedo sentir

Se que mi lugar

Es junto a ti…

Eres todo lo que pedía

Lo que no conocía

Y que en ti descubrí... *

Terminé de escribir, una vez que pude ajustar las frases a la melodía que mi mente recordaba.

La canté y al hacerlo sentí que había expresado todo cuanto sentía, allí. Esperaba algún día poder entregársela. Y aún más, cruzaba los dedos para que gustara tanto como me había gustado su regalo.

Aquella noche dormí como un bebé… Con una sonrisa en mis labios y el corazón retumbando en mi pecho. Y por supuesto, soñé con Edward.

Mejor dicho, reviví mi cita con él. Mi subconsciente guardó cada uno de sus gestos, sus palabras, sus miradas, sus sonrisas… y reprodujo todo ello para mí.

Me desperté más que feliz. Estaba ansiosa por verlo de nuevo. Quería saber cuál sería su actitud después de lo que había pasado ayer.

También tenía miedo. No sabía si aquel beso había sido adecuado, finalmente era la primera vez que hablábamos… No estaba en mi naturaleza ser impulsiva, y nunca, jamás pensé que mi primer beso sería de aquella manera, pero, la verdad es que había sido mil veces mejor que lo que hubiera podido imaginar, y no lamentaba en absoluto haberlo besado.

Rápidamente me alisté para irme al instituto… de nuevo la ansiedad me carcomía. ¿Quien lo iba a imaginar? Ahora tenía una motivación para levantarme cada día… para querer despertarme.

Bajé y desayuné a toda carrera. Mi padre aún no se había ido, y me preguntó cómo iban las cosas en el instituto. Y mi sonrisa me delató de inmediato.

-Muy bien papá- dije tratando de disimular – Todos han sido muy amables conmigo-

Él apenas me miró, se quedó pensando unos segundos y después agregó – Qué bueno Bells, odiaría que no te sintieras a gusto aquí y sacrificaras tu bienestar sólo por acompañarme -

Noté un poco de tristeza en su mirada. Aún sentía culpa. De hecho tenía toda la culpa acumulada de su pasado. Él sabía que su matrimonio se había acabado por ser un adicto al trabajo. Por haber dejado tanto tiempo sola a mamá. Por haber permitido que la llama se apagara. Y ahora además se sentía culpable por mí. Él estaba seguro que yo hubiese preferido quedarme con mamá. No tenía ni idea de lo equivocado que estaba. Y debía hacérselo saber de alguna forma. Aunque no le dijera la verdadera razón por la que ahora no quería alejarme ni un kilómetro de Forks.

- Descuida papá… de verdad me siento muy a gusto aquí. La gente en el instituto me ha acogido cordialmente, de hecho ya tengo algunos amigos-

Él me miró un poco desconfiado, sopesando si sólo decía aquello para tranquilizarlo, pero creo que era tan evidente la felicidad en mi rostro que no pudo refutarlo.

Me despedí de beso y abrazo, pocas veces hacía esto, pero sabía que de vez en cuando era bueno decirle a tus seres queridos cuánto los amas, de alguna manera.

Manejé un poco más de prisa que los días anteriores. Ésta vez tenía una buena razón. Siempre mantenía una buena velocidad cuando conducía, pero hoy quizás me estaba excediendo un poco. Esperaba no encontrarme con ningún colega de papá.

Mas pronto de lo que imaginé ya estaba en el instituto. Edward ya había llegado, y estaba de pie junto a su coche estacionado. Tan pronto como me vio llegar una hermosa sonrisa atravesó su carita. Yo no pude hacer nada más que devolverle el gesto.

Era increíble de qué manera nos decíamos tantas cosas simplemente con mirarnos o sonreírnos. Se dirigió a mi coche, me abrió la puerta y me extendió su mano para ayudarme a bajar. Mi camioneta era un poco alta.

Tomé su mano y descendí. Cuando pisé tierra quedamos muy cerca. Nos miramos fijamente un instante, y entonces, sacando la otra mano, que estaba escondida detrás de su espalda, me extendió una rosa blanca. Era preciosa.

- Huele como tú, pero no es tan hermosa – dijo sonriéndome.

Yo lo miré con la boca entreabierta. Wow. Éste chico era aún mejor que los protagonistas de mis novelas románticas. Y nunca nadie había tenido un detalle tan bonito como aquel. O bueno, sí, él mismo, ayer.

Si seguía así pronto estaría total, perdida e irrevocablemente enamorada de Edward. De hecho ya me sentía de esa manera.

- Gracias… - Apenas fui capaz de decir. Él asintió. – Voy… a… ponerla en coche… no quiero que se arruine en alguna de las clases- Le dije justificando el porqué la iba a dejar allí y no la iba a llevar conmigo. Edward volvió a asentir sin decir nada, y sin dejar de esbozar una pequeña curva en sus labios.

- ¿Cómo amaneces hoy?- Me preguntó de repente.

- Muy bien – Y entonces, ya no pude reprimir más mi emoción y sonreí de esquina a esquina.

- Qué bueno, porque yo he amanecido mejor que siempre… - Me dijo con picardía. No aguanté la curiosidad y caí en su juego…

- Y… ¿podrías contarme porqué has amanecido mejor que siempre? – Dije haciendo un pequeño puchero.

- Pues… porque he dormido muy bien… y porque tuve sueños muy agradables…- me contestó mirándome directo a los ojos. Aquello hizo que mis piernas se sintieran débiles y entonces, sentí como se doblaban involuntariamente.

Por un acto reflejo, el me sostuvo antes de que me fuera al suelo. Qué vergüenza!

Y entonces quedamos muy cerca… casi podía sentir su aliento en mi cara.

Nos estábamos acercando sin darnos cuenta, y yo ya me sentía flotando en una nube, ahí, rodeada por sus brazos, cuando escuchamos una voz que nos sacó del momento…

- Señor Cullen, señorita Swan!-Era el director del instituto. Inmediatamente nos desprendimos de nuestro abrazo. – ¿Porqué no están ya en clase? Hace dos minutos que deberían estar en sus respectivos salones – dijo molesto por la escena que se había encontrado. En sus pensamientos estaba aún más furioso. Edward, como el caballero que había demostrado ser hasta ahora, habló por los dos…

- Señor Bennett, lo siento, sucede que estaba pidiéndole a Isabella las notas de la clase pasada de Biología, pero ella se ha sentido un poco mareada, y por ello la estaba ayudando. El director se quedó evaluando su expresión a ver si notaba falta de seriedad en ella, pero pareció creerle. Sin embargo, decidió cerciorar y me preguntó – ¿Es eso cierto Señorita Swan?

- Así es. Ed... El Señor Cullen sólo me estaba ayudando a no perder el equilibrio- Dije de inmediato. Aquello no era del todo falso, así que pude sostener la mirada del director. El también me evaluó por unos segundos y luego agregó – ¿Ya se siente bien?

Yo lo pensé por un momento. Si decía que sí probablemente la historia que habíamos dicho iba a sonar muy falsa. Así que decidí decir una mentirita piadosa que no le haría daño a nadie.

- Pues, a decir verdad, no del todo… Aún me siento algo mareada.- dije poniendo mi mejor cara de enferma, sabiendo por sus pensamientos que aún no se había tragado enteramente el cuento. Se quedó callado por un instante y luego soltó de repente

- En ese caso, Señor Cullen, tenga la bondad de llevar a su compañera a la enfermería, y quédese allí hasta que se recupere – Le dijo el Señor Bennett a manera de instrucción.

- Claro, en seguida Señor.- Le respondió el automáticamente.

El director se dio media vuelta y se marchó. Tan pronto como estuvimos seguros de que él se había ido, los dos estallamos en carcajadas. Entonces Edward dijo en un tono muy serio

- Bueno, Señorita Swan, debo llevarla a la enfermería. No quiero ganarme una sanción si no cumplo las órdenes del director…- Y colocando su brazo alrededor de mi cintura a manera de "apoyo", que por supuesto no necesitaba, caminamos lentamente hasta la enfermería.

Al llegar allí, una Señora mayor inmediatamente se levantó y nos ofreció su ayuda.

Sus pensamientos eran de nostalgia. Al vernos entrar a Edward y a mí, recordó a su primer y único amor. Nuestra escena le era familiar.

Eso me pareció esperanzador. Si nosotros lucíamos como una pareja enamorada entonces… quizá podríamos tener un futuro, juntos…

- Siéntate aquí cariño. Seguramente fue una baja de presión por el cambio de clima- decía la enfermera del instituto.

- Ya me siento un poco mejor, muchas gracias, no se preocupe… - dije sintiéndome un poco culpable por la escenita.

- Descuida cielo. Quédate ahí lo que consideres necesario. Te dejo en buenas manos- dijo mirando a Edward, quien le sonrió agradecido.

- Gracias, estaré bien - le dije también sintiéndome agradecida por su prudencia.

Y nos dejó solos.

- Edward… ya me estoy sintiendo mal por ésta historia- le dije un poco apenada por haber mentido, y haberlo arrastrado a él con la mentira.

- Soy yo quien debería avergonzarme. Me aventuré a decir que te sentías indispuesta sin ni siquiera saberlo. Sólo lo supuse por tu pérdida de equilibrio. En cualquier caso me disculpo… - dijo solemne

- Bueno… ¿te parece si decidimos que nadie tiene la culpa?- Le dije en tono juguetón.

- Lo que tu decidas, para mi estará bien.

- vale- cerrando el tema le pregunté – ¿Qué clase tenías?

- Matemáticas – Me dijo sin mucho ánimo.- Pero, creo que prefiero ser enfermero suplente. Quizás la medicina pueda ser mi vocación…

- Yo creí que serías un gran músico…

- Bueno… de hecho, es algo que ya tengo decidido. La música es mi pasión. Y creo que se me da bien.

Y vaya que lo hacía bien… así me había enamorado de él.

- Se te da mejor de lo que crees… dije casi soltando un suspiro al mismo tiempo.

Y entonces se acercó de nuevo a mí, y llevó una de sus manos a mi rostro. Acarició mi mejilla con inmensa ternura… y dijo

- Si se me da bien es porque ahora tengo muchos motivos para hacerlo mejor…

Sonreí ante la perspectiva… ¿sería yo uno de esos motivos? Esperanza… iba a tener al menos la esperanza de que así fuera….

Me quedé un poco pensativa, y entonces, el me preguntó – Y tú… ¿ya decidiste por cual de tus sueños te vas a lanzar cuando salgas de aquí?

- Creo que lo sé… pero prefiero esperar a que llegue el momento. Algunas cosas cambian el curso de la historia…

- Pero algunas de esas cosas lo cambian para bien, ¿no crees?

- Sí, lo creo absolutamente.

Escuchamos la campana que daba el cambio de clase y entonces yo me levanté inmediatamente. No podía hacerlo perder más clase. Y yo tampoco podía seguir faltando.

- ¿Vamos?

- Sí… vamos – Me dijo con poco ánimo.- ¿Nos vemos en la cafetería en el descanso? preguntó mirándome esperanzado.

- Claro… - Respondí sintiendo mi propia ilusión crecer en mi pecho

- OK… entonces… allá nos vemos – Se acercó, y creo que impulsivamente, me dio un suave pero sentido beso en la mejilla.... Y se fue


Chapter End Notes:

* Nota : La canción es "Solo para tí" de la banda Camila.

Gracias a quienes me leen también en silencio. Un abrazo para uds