Y nos volvemos a encontrara de nuevo... en letras XD
Bueeeno, después del relajado capitulo anterior, la cosa se pone más interesante en el siguiente, sino seria medio fail... la gente pide accion! XD... bueno, me gusta la accion y aquí me fui en la volá como decimo en Chile.
Generalmente voy subiendo capítulos cuando ya llevo como dos avanzados, y las ideas las tengo desde hace muuuuuuucho, así que si alguno dice o pinesa. Ohhh, a mi se me había ocurrido eso, o sabía que pasaría eso... bueno, yo tambien quede ooooohhh, que imaginación que tiene, genail. Y nocon sacrasmo, de verdad es genail :D
Ni k-on, ni los zombies, ni los lugares me perteneces... ya lo he dicho, ¿verdad?
ATENCION: Traté de hacer algo especial. ANTES QUE EMPIEZEN A LEER EL CAPÍTULO, pongan la canción Fireflies, de Owl City (exelente canción), y ahí empiecen a leer. Se supone que debería calzar para toda la parte con letra cursiva. Cuando termine, dejen que termine, ES SOLO PARA LA PARTE EN CURSIVA... :D. Es un experiemtno, si funcion, y les gusta... seria exelente
ENJOY!... y música maestro
-¡Ritsu, espera!-
-¡Ya casi llegamos! O estoy casi segura de que es por aquí…-
-¡¿Cómo que casi segura?-
Mio se detuvo atrás de su amiga, y esta la miró. Ese casi lo venía escuchando hace tres años ya, y quizás demasiadas veces. Siempre traía problemas, y ahora era muy probable que…
-Estamos pérdidas, ¿verdad?- dije con una gotita cayendo por mi nuca.
-¡Como crees! ¡Es con Tainaka Ritsu con quién estás hablando!- dijo mi amiga sonriendo ampliamente y indicándose a sí misma con aire orgulloso- Además lo vale, no vas a creer lo que vas a ver.
-Me pregunto cómo hubiera sido mi vida si no te hubiera conocido- dijo Mio con un dejo de irritación en su voz mientras pasaba entre los árboles y sus ramas. El bosque era bastante espeso.
-¿Aburrida?- respondió con una sonrisa la niña, moviendo una rama de su camino, y ayudando a su amiga a pasar.
-Tranquila querrás decir- dijo con una sonrisa burlona.
Era de noche, no había luces alrededor, y todos los árboles tenían figuras muy tenebrosas. Un sonido horrible se escuchó.
-¡AAAHH!-
Mio abrazó fuertemente a Ritsu, casi subiéndose a ella. La niña casi se cae por la sorpresa, y por el peso de su amiga.
-M-Mio… es solo un búho- murmuró Ritsu sosteniendo a su amiga.
-Ah… em, si lo sabía- dijo la niña seria, pero muy sonrojada.
Ritsu se rió fuertemente. Pero algo le llamó la atención, se calló rápidamente, y le indicó a Mio con el dedo.
-Ahí- susurró.
Mio se dio vuelta, y vio algo que no había visto nunca. Una lucecita volando en mitad del bosque. Era extraño, porque si Mio no la seguía con la vista, pasaba casi desapercibida. Pero era algo muy bonito.
-¿Eso es una luciérnaga?- preguntó la niña muy curiosa. Nunca había visto una.
-Sí. Es genial, ¿no crees?- susurró Ritsu también mirando al pequeño insecto- Vamos, acerquémonos más.
-¿Ah?- Mio vio como su pequeña amiga se acercaba.
-Vamos, Mio- le dijo la castaña
-Puedo verla perfectamente desde aquí- dijo un poco nerviosa la niña, sin moverse ningún centímetro del lugar de donde estaba.
-¿Acaso le tienes miedo?- preguntó Ritsu con un tono burlón y una sonrisa maliciosa.
-¡Por supuesto que no!- contestó un poco ofendida- es solo… que no había visto una luciérnaga antes y…
-No hace nada, ven- le dijo Ritsu tomándola de la mano, y acercándose al insecto lentamente.
A lo lejos se podía escuchar el agua cayendo que usaban para las termas, y uno que otro insecto o pájaro también se hacía presente, pero más que eso, no. Las chicas miraron a la luciérnaga hacer su danza en el aire, y luego se dieron cuenta que eran dos, cuatro, diez… Mio miró a su alrededor, y se vio rodeada por a lo menos cien de ellas, todas volando entre los árboles y las niñas, e iluminando el lugar como si fuera de día. Mio estaba maravillada, parecía como si estuviera en uno de los cuentos de hadas que leía, bueno, que lee. Miró a su amiga, y no pudo evitar sonreír aún más al ver su expresión. Estaba totalmente fascinada con las luciérnagas, mirando hacia todos lados, incluso tratando de atrapar a algunas saltando por aquí y por allá. No aparentaba 10 años, sino que mucho menos. Admitía que la enternecía mucho. Ritsu la miró y le sonrió ampliamente. En verdad, estaba muy agradecida de haber conocido a Tainaka Ritsu. Las luciérnagas comenzaron a elevarse, danzando las unas con las otras, creando pequeñas figuras en el aire. El mundo giraba lentamente para las chicas, casi se había detenido. Y tampoco les importaba mucho, solo querían estar ahí, pensando en que todo eso era real.
Mio miró a Ritsu. La chica se había quedado dormida apoyando su cabeza en las piernas de la bajista. Estaban fuera de la carpa con las mantas encima. Hacía mucho frío, pero gracias a ellas no lo sentían. Habían pasado varias horas. Quizás eran cerca de las cuatro de la mañana, o más tarde.
Ese recuerdo le había hecho gracia, sobre todo lo que pasó después, que fue que llegaron, más tarde de lo que les habían dicho a sus padres, y las castigaron durante todo el resto de la estadía en el hotel. Los Tainaka, como ya habían ido ahí antes hablaron con el encargado, y las hicieron lavar los platos de todos los huéspedes a la hora de la cena, y sin ayuda. Suena duro, pero solo fueron tres días, y al final también terminó en risas. Hay que admitir que, el estar con Ritsu (y sobre todo cuando tenía alrededor de los 10 años), cualquier circunstancia era un juego, o simplemente una buena anécdota. Mio nunca se había reído tanto al lavar platos.
La pelinegra sonrió aún más al recordar eso. Su amiga siempre la hacía sentir mejor, la hacía reír, la ayudaba… siempre estaba ahí, incluso en un apocalipsis zombie donde no sabía si iban a sobrevivir.
Miró hacia el cielo. En verdad parecían miles y miles de luciérnagas volando. Apretó más fuerte la mano de su amiga aún dormida, intentando aguantar las lágrimas. Ese recuerdo ahora solo parecía un sueño, y un sueño que nunca más volvería… aunque lo deseaba con todas su fuerzas. Quería volver a su vida normal, quería estar con sus padres de nuevo, y quería estar con sus amigas pero no rodeada de zombies. Quería volver a soñar ese mismo sueño y no despertar…
Un ruido la sacó de sus pensamientos. Se secó las lágrimas y miró hacia los lados, afirmando el arma que tenía en su otra mano. En eso, vio algo en el cielo, y el corazón le dio un brinco.
-Un avión- murmuró.
Zamarreó fuertemente a su amiga.
-Que… que… estoy despierta, solo estaba descansando un poco los ojos- murmuró rápidamente aun dormida la chica, levantándose un poco alterada.
-¡Ritsu! Dime que no es un sueño, y que eso es un avión, por favor- dijo la chica con el tono de voz un poco más alto de lo normal, y sin dejar de zarandear a su amiga.
La baterista, aún un poco dormida miró hacia el cielo, y vio al avión pasando en todo su esplendor por sobre las dos chicas no muy alto. El sonido fue estruendoso. Y no era el único.
-Son… ¡Son, Mio, son aviones!- gritó Ritsu levantándose y haciendo señas. Recién había pasado otro- ¡Hey! ¡Aquí abajo!
-¡Aquí! ¡Aquí!- gritó Mio imitando a su amiga.
-¡Voy a avisarle a las demás!- gritó por sobre el ruido Ritsu, pero no fue necesario, ya que las chicas ya estaban saliendo de la carpa.
-¡¿Qué fue eso?- preguntó gritando Yui, con las manos en los oídos.
-¡¿Acaso son…?- comenzó a decir Sawako viendo como otros dos aviones pasaban por sobre ellas
-¡Sí, lo son!- gritó Ritsu eufórica- ¡Y es imposible que no nos hayan visto! ¡Están pasando demasiado cerca!
-¡No puedo creerlo! ¿Nos salvamos?- gritó Azusa siguiendo la trayectoria de los aviones. Tenía los ojos abiertos, como si no creyera lo que estaba viendo
-¡Sí, nos salvamos! ¡Ahí regresan!- dijo Mugi apuntando hacia los aviones que habían pasado primero.
-¡Los militares! ¡Sí volvieron!- gritó Ui abrazando a Jun por la felicidad.
-¡Jaja! ¡Despídanse de este lugar chicas, que nos ganamos un viaje en avión!- gritó Jun, regresando el abrazo, también eufórica.
Las chicas hicieron señas a otros dos aviones que pasaron por sobre ellas mientras los primeros aviones que habían pasado estaba dando la vuelta en el aire ya bastante lejos. Pero era inconfundible que eran cazas militares, y que se acercaban nuevamente hacia el lugar donde estaban ellas.
Las chicas aún seguían gritando y haciendo señas. Se habían puesto en la mitad del campamento, para que fueran más visibles. Los cazas se alinearon justo mientras la luz comenzaba a aumentar. El Sol se estaba preparando para salir, y algo ocurrió. Se pudo ver una estela de humo saliendo de los aviones y dirigiéndose en diagonal hacia el suelo mientras estos se elevaban nuevamente.
-Lanzaron algo…- murmuró Azusa, borrando la sonrisa se su rostro.
-¿Comida?- preguntó Yui entre extrañada y esperanzada.
-Imposible, las comidas las dejan caer- dijo Nodoka. La sonrisa también se le había borrado del rostro, y había dejado de mover las manos en el aire. El ruido se izo más fuerte.
-¡AL SUELO, TODAS!-
Antes que la profesora terminara la frase se había tirado al suelo llevándose a casi todas las chicas, y en ese mismo momentos se escucha un fuerte BOOM, proviniendo de varias partes. Habían sido misiles lanzados por los cazas, y estos habían dado con edificios cercanos al campamento. La fuerza fue tal que las chicas sintieron el aire caliente de las explosiones. Los aviones pasaron nuevamente por sobre ellas, dispuestos a dar la vuelta, y disparar.
-¡A CORRER!-
Las chicas comenzaron a correr a más no poder para huir de los cazas hacia afuera del campamento. Habían pasado de la euforia misma al pánico extremo temiendo por sus vidas. Eran misiles, nueve mujeres no pueden lidiar contra misiles o bombas o lo que fuese parecido lanzado de un caza del ejército. El miedo inminente las hizo sacar fuerzas de quizás donde, y corrieron a una velocidad nunca antes vista. Pero poco les sirvió.
-¡CUIDADO!-
Uno de los misiles golpeó el suelo demasiado cerca de las chicas, y otro destrozo un edificio muy cercano, haciéndolas volar en varias direcciones. El polvo se levantó rápidamente ya que el edificio se desplomó a una velocidad insospechada, haciendo imposible ver más allá de la nariz.
-¡Chicas!-
Ritsu trató de gritar, pero el polvo que entraba en su boca y nariz le impedía respirar bien. Mientras tocía, se puso su hoody como mascara, esperando que le ayudara un poco. Miró hacia todos lados, pero no pudo ver nada, solo escuchó a los aviones pasar. Miró hacia arriba y vio como uno de estos lanzaba un misil en dirección hacia ella.
-¡Mierd…!-
Corrió lo más rápido posible, pero el misil cayó en el suelo a unos metros de ella, y haciendo una explosión que la hizo volar varios metros junto con asfalto y concreto. Sus oídos se taparon, solo dejando un pitito en su cabeza. El mundo le dio vueltas. Sentía la cara caliente, y un líquido cayéndole por la sien. Su hoody había desaparecido, por lo que el polvo penetraba en su nariz abundantemente, y al parecer también su cintillo, ya que su mechón le caía en su cara. Trató de moverse mientras se llevaba su brazo a su nariz para impedir un poco al polvo y no ahogarse, pero le tomo varios segundos. Gritó el nombre de las chicas, y se escuchó como si estuviera dentro del agua. Había mucho polvo, pero se iba rápidamente, quizás por el vuelo de los cazas. Miró hacia los lados, pero no vio a nadie. Estaba completamente aterrada, por la vida de sus amigas, y por la de ella misma. ¿Por qué los militares las atacaban? Las habían visto, pasaron muy cerca de ellas, les hicieron señas… ¿Por qué?
En eso, ve una figura tambaleándose cerca de uno de los restos de un edificio que había sido atacado. Caminó hacia ella, esperando con todo su ser que no fuera un zombie, porque eso ya sería el colmo.
-¡¿Mio?- su voz aún se escuchaba extraña por el pitito que tenía en su cabeza a causa del ruido. Levantó su rifle, que milagrosamente tenía aún consigo. El suelo tembló ligeramente. Los cazas volvían a pasar y volvían a disparar.
-¡No, no, NO!-
Ritsu corrió hacia donde estaba su amiga, la cual había caído de rodillas al suelo antes que los misiles dieran en el suelo. Se agachó y la abrazó fuertemente intentando protegerla de la explosión que estos hicieron, y del concreto que saltó por todos lados. El pitito se izo más fuerte, y la cabeza comenzó a darle vueltas sin parar. Pero veía y sentía como su amiga temblaba. Tenía sangre en el brazo y un gran rasmillón en la cara, como si hubiera barrido el piso con ella. Se quedaron allí por varios minutos, sin moverse. El polvo se iba disipando, dejando a la vista el desastre que los cazas habían hecho. Poco a poco sus oídos iban volviendo a la normalidad, y pudo escuchar el alrededor. El sonido de los aviones ahora era lejano, y las explosiones de los misiles también. Al parecer se habían ido a otro sector.
-M-M-Mi-o-tartamudeo la baterista, moviéndose un poco y mirando los ojos de su amiga- ¿estas bi-bien?
La chica tenía los ojos rojos por el polvo. La sangre de su cara brillaba gracias a que el polvo hacía perfecto contraste en ella. Le devolvió la mirada.
-Sí… creo que si- respondió - ¿y tú?
-Perfectamente- contestó roncamente, tratando de no toser.
-Tienes un aspecto terrible-
-Deberías mirarte en el espejo- le sonrió. Un poco de sarcasmo era bueno.
-Tu cintillo, no está-
-Son cosas que pasan-
Se separaron y Ritsu se levantó con algo de dificultad. Miró a su alrededor. Caos. Grandes agujeros en el suelo, edificios destrozados. Un poco más allá había estado el campamento, ya que ahora había un incendio. Para que decir de los árboles, la mayoría habían desaparecido. Pero no había rastro de las demás. Nuevamente comenzó a sentir miedo, y una urgencia por salir a buscarlas la izo moverse.
-Las demás, hay que encontrarlas- dijo Mio levantándose.
Ritsu la miró. La herida de su brazo de verdad se veía fea.
-Pero quédate cerca de mí, con ese brazo no puedes usar tu Thompson- le dijo pasando por su lado mientras, con el rifle en la mano- después de este alboroto, si no explotaron, los zombies de seguro que van a estar por aquí.
-Puedo usar mi brazo, no te preocupes por eso- dijo Mio también levantando su arma.
-Qué no, solo quédate…- comenzó a decir, cuando escuchó que algo se caía, como un fierro.
Las dos se quedaron como estatuas, con sus oídos, que ahora funcionaban bien, completamente alertas.
-Creo que viene de aquí- susurró la baterista caminando por el borde del edificio. Había una puerta, o algo que había sido la entrada.
-¡Espera!- susurró Mio, pero Ritsu le izo un además con el brazo para que se detuviera.
-Tu brazo- susurró casi retándola.
-Mi brazo está bien, tú no puedes ir sola- dijo la chica enojándose y caminando hacia ella, pero Ritsu hizo nuevamente el ademán para que se quedara ahí.
-No, yo voy, tú quédate-
-No seas estúpida, es peligrosos que vayas sola-
-También es peligroso que tú vayas, estás herida- le dijo mirándola
-Ay por favor, mira quién habla- Mio ya estaba enojada- Las dos estamos igual… ni siquiera estas mirando hacia adentro del edificio.
-Es que me desconcentras, solo que…-
Un ruido la izo callarse, y sin haber terminado de doblar su cabeza hacia el edificio, un zombie ya había saltado encima de ella. Fue como en cámara lenta. Este se abalanzo sobre la chica sin que pudiera hacer nada, y mientras caían al piso, clavó sus dientes en su hombro izquierdo lo más profundo que pudo. El grito de dolor de Ritsu perfectamente pudo haberse escuchado a kilómetros. Los dos cuerpos cayeron pesadamente al suelo.
-¡RITSU!-
Mio se había quedado paralizada unos segundos por el asombro y susto de ver tan repentinamente al zombie salir del edificio y atacar a su amiga. Pero el grito de esta la había hecho salir de su ensimismamiento. El zombie sacó sus dientes del hombro de Ritsu pero sin abrir la boca. La sangre emanó en grandes cantidades por el gran pedazo que el zombie obtuvo como desayuno, pero le duro poco, ya que Mio clavó la punta de su Thompson en su cabeza y disparó, haciendo que explotara por todos lados.
De una patada, la chica sacó el cuerpo restante del infectado a un lado ignorando el dolor de su brazo, y se inclinó sobre Ritsu para ver la herida. La chica trataba con todas sus fuerza de no gritar por el dolor apretando sus dientes, pero pequeños gemidos se le salían. Estaba en posición de feto en el suelo apretándose el brazo con su otra mano, sin atreverse a tocar el hombro.
-Tran-tranquila… estoy aquí… ay…- murmuró Mio mirando la herida de su amiga. La sangre no paraba de fluir. Sintió nauseas. A pesar de haberse enfrentado a tantos zombies y haber visto tantas cosas asquerosas los últimos días, aún le impactaba ver tal cantidad de sangre
-Mi-Mio… - tartamudeó abriendo un poco los ojos, llenos de lágrimas, buscando a su amiga.
La chica rápidamente se sacó la chaqueta de militar que se había puesto por el frio, y el sweater que tenía, ya que la chaqueta estaba llena de polvo. Se lo puso en el hombro tratando de parar la hemorragia. Ritsu gritó nuevamente.
-Lo siento, pero tengo que parar la hemorragia de alguna forma- susurró Mio, conteniendo las lágrimas. Sintió como su sweater se iba mojando por la cantidad de sangre que salía. Se estremeció, y desvió la mirada hacia un lado.
Estaba temblando, tenía miedo… y le dolía el alma al ver a Ritsu en ese estado, con su rostro y los gritos de dolor. Pero no sabía qué hacer, la herida era profunda, y la sangre brotaba a cada segundo que pasaba. Miró a su alrededor, sudor frio caía por su rostro, y una horrible idea la golpeó. Un zombie la mordió… ¿Qué pasa si…? Sacudió la cabeza, tratando de sacarse esa idea. Ritsu NO se convertiría en un zombie. Eso nunca.
Vio movimiento por el rabillo del ojo. Dirigió su vista hacia el lugar, y el corazón se le detuvo al ver un grupo de zombies acercarse a ellas.
-Ay no, no ahora- murmuró Mio entrando en la desesperación.
-Ve-vete…- tartamudeó con voz ronca Ritsu dirigiendo sus ojos llorosos hacia los de su amiga.
-No seas estúpida, no voy a dejarte aquí- contestó la bajista, devolviéndole la mirada. Una mirada llena de terror, pero también de determinación.
Agarró la otra mano de Ritsu y se la colocó sobre el sweater que le había puesto en el hombro para que lo afirmara, y detener por más tiempo la sangre. Tratando de ignorar los gemidos de dolor de su amiga y el propio dolor que salía de su brazo, agarró nuevamente su Thompson y se levantó.
-Es hora de que yo te proteja, Ritsu-
La chica se acercó a los zombies, apuntando y disparando. Uno por uno fueron cayendo. Seis disparos, cuatro zombies. Se dio vuelta, y otros tres zombies aparecían desde dentro del edificio. Otros disparos, y cayeron nuevamente. La chica trataba de no alejarse mucho de Ritsu, pero el ruido atraía a los que no habían explotado con los misiles, y al parecer no eran pocos. Y ocurrió el horrible momento en que te quedas sin balas y pierdes preciados segundos al cargarla. Pero Mio se hecho la Thompson a su espalda, y sacó su pistola. Pero antes que dispara, los zombies que se acercaba peligrosamente cayeron.
-¡Mio!-
La chica dirigió la mirada hacia el lugar de donde venía la voz. Eran Nodoka, Mugi, Azusa, Ui y Jun. Estaban llenas de polvo, heridas, se veían muy cansadas y asustadas, pero estaban vivas.
-Chicas…- murmuró Mio, aún con lágrimas en sus ojos, y mostrando una sonrisa de alivio.
Las cinco chicas corrieron hacia donde estaban sus amigas, poniendo cara de horror al ver a Ritsu en el suelo y con tanta sangre en su brazo.
-¿Qué pasó?- preguntó Nodoka agachándose al lado de la chica y viendo su hombro.
-Un zombie- murmuró Mio, quién también se había agachado al otro lado de Ritsu.
-¿La mordió?- preguntó Mugi horrorizada mientras se agachaba al lado de Mio.
Las tres kouhais se quedaron de pie viendo a su sempai en el suelo, se veían muy preocupadas, y asustadas. Nodoka no dijo nada, aunque estaba muy seria. Sacó la chaqueta empapada de sangre del hombro de la chica, la cual emitía quejidos de dolor al simple roce. Tenía un agujero en el hombro, y si no hubiera sido por la sangre, Nodoka hubiera dado por sentado que se podía ver parte del hueso.
-Un zombie encapuchado- dijo Mio con tristeza, sin sacar los ojos de Ritsu- Fue un descuido… de las dos…
-Hay que sacarla de aquí- dijo Nodoka tocando la frente de Ritsu- Ha perdido mucha sangre y le está comenzando a subir la fiebre.
-¿Pero a donde?-preguntó Mugi mirando alrededor, con un tono de voz alto, un tanto histérico.
-El edificio que estaba en el campamento- dijo Jun indicando el edificio- Creo que era una enfermería… como el campamento estaba en una cancha de baseball y futbol…
-Buena idea- dijo Nodoka, y mirando a Mio y Mugi- hay que llevarla allí, rápido.
Entre las tres levantaron a Ritsu y la pusieron en la espalda de Mio.
-Está casi que se desmaya, hay que impedir eso- dijo Nodoka cuando estuvieron listas, y se dirigió hacia la rubia- Mugi, también hay que seguir en busca de Yui y Yamanaka-sensei. Ve con Ui y Jun, y alcáncenos cuando las encuentren. Azusa, tu vienes con nosotras.
-¿Estás segura que pueden ir ustedes tres?- preguntó la chica preocupada
-Sí, solo que debemos darnos prisa- dijo Nodoka mirando de reojo a la baterista- pero, preocúpense de encontrarlas
-Las encontraremos, ustedes preocúpense de Ritsu-sempai- dijo Ui con determinación
-Cuídense… y te encargo mucho a Ricchan- dijo Mugi mirando a la chica de lentes.
Nodoka asintió, consciente de la responsabilidad que tenía.
-Nodoka, Azusa, vámonos- dijo Mio comenzando a caminar hacia el edificio que Jun había indicado.
Las chicas se separaron nuevamente y acudieron en sus propios caminos, preocupadas por los acontecimientos que podrían pasar, ya que después de lo que habían visto, nada era imposible…
Así es la vida, dura.
Espero que les haya gustado, y si no, se entiende por supuesto :)... ojala les haya resultado la idea de la canción con el principio, lo encontre tan bakan, ademá que esa canción es MUY BUENA, me encanta, y la letra exelente.
A CONTESTAR: Neko-Kath-01, fue algo parecido a un bombardeo, de verdad me rei cuando dijiste eso... era algo obvio, exelente :).
NaruGato, había pensado hace ya tiempo en poner a Hunter, es muy genial ese zombie... aunque ahora apareció poquito, tendra un par de escenas mas interesantes. Y SI, ACEPTO LA AYUDA con los zombies, cuando quieras :).
Sofie Puckle: Un poquito más de Mitsu?, bueno, aquí esta :)
Datos: Las familias Akiyama y Tainaka fueron de paseo un veranos. Se pusieron de acuerdo ya que sus hijas eran tan amigas, y las familias se llevaban muy bien. Fue como una semana, las dos chicas tenían 10 años por siacaso. Ese lugar existe, y lo escogi porque hay una época donde las luciernagas aparecen... parece que es bien conodio por eso :)
Ya, COMENTARIOS, QUEJAS, IDEAS, ETC... decir por favor. Muuuchas gracias por leer
