CAPÍTULO XIV – Estrenando amor.
Esa semana Ted y Vicky no lograron un momento a solas, así que el encuentro del sábado anterior no había podido repetirse, sin embargo la actitud de complicidad entre ambos no pasó desapercibida para Dominique y los Potter, pero ninguno mencionó nada y decidieron esperar a que fueran los involucrados quienes dieran noticias muy pronto.
La que estaba muy bien enterada de todo lo que había sucedido era Andrómeda y el hecho de ver a su nieto tan feliz la hacía inmensamente dichosa.
- El detalle de la estrella fue excelente Teddy, fue algo muy romántico.
- ¡Ah tú me inspiraste abuela!, gracias por todo, tú me diste consejos, valor, ideas y todo funcionó muy bien, porque yo sé que todo va a estar bien, ella me lo dejó sentir en sus besos. Sabes abue, Harry me dijo una vez que cuando él besó la primera vez a Ginny supo que no le interesaba besar a ninguna otra mujer que no fuera ella, yo pensé que estaba exagerando porque a veces se pasa de cursi cuando habla de su esposa, pero ahora lo entiendo… no eran exageraciones abuela, yo creo que me ha pasado lo mismo, no me interesa ninguna otra mujer a mi lado que no sea Victoire.
- Eso mi cielo, para tu conocimiento, se llama amor.
- ¿Crees que soy muy joven como para pensar que ella es el amor del resto de mi vida?
- Ambos son muy jóvenes Ted, pero creo que lo tuyo con Vicky está predestinado, es algo que la vida les ha venido preparando desde siempre, así que la edad no es algo que afecte.
- Además en esta familia la mayoría se ha enamorado muy jóvenes y ya ves, tenemos muchas historias exitosas.
- Así es hijo, es normal que tengas dudas y temores, pero ya verás que una vez que decidan compartir esta noticia con todos, las cosas serán más sencillas.
La fecha del viaje a Canadá llegó y trasladados directamente por Harry desde Grimmauld Place, la familia completa apareció en los jardines de la casa de un conocido del Ministerio que vivía en Quebec. Aunque para los tres pequeños la sensación del traslado no fue agradable, pronto se olvidaron de esto cuando los paseos, compras y actividades diversas dieron inicio.
La familia pasaba por lo menos un par de días en cada ciudad que habían decidido conocer, visitaron sin prisas lugares turísticos, estuvieron en contacto con flora y fauna, conocieron a muchas personas muy interesantes (como un mago pastor de búfalos y bisontes en Saskachewan), mezclaron actividades muggles y contactaron con varios magos y brujas, compraron muchas cosas para ellos y regalos para la familia, los niños estaban fascinados con la vida muggle, Ginny y Harry parecían estar de segunda luna de miel y Ted no se quedó atrás. Para empezar el chico fue generosamente resurtido de un nuevo guardarropa muy moderno, desde una mochila nueva para su séptimo curso, un catalejo de bolsillo que adquirió desde el primer día para poder observar todas las noches a "Velorum", ropa de uso diario, abrigos, tenis, hasta un dispositivo muggle de audio portátil muy novedoso.
A su paso por la hermosa ciudad de Victoria, antes de visitar Vancouver, Ted decidió adquirir ahí la "hoja de maple" que le prometió a Vicky. Esta ciudad se caracteriza por la gran variedad y cantidad de hermosas flores que pueden encontrarse en todas partes. Dando un paseo por una de las plazas turísticas, el chico encontró una tienda en la que vendían originales rosas hechas con hojas de maple y nuevamente tuvo una idea creativa. Ya le había comprado a Vicky una bonita blusa muy sencilla, estampada con hojas de maple de diferentes tamaños y tonalidades, el corte del cuello de la prenda era en "V" tanto por la parte de la espalda como en el escote frontal, así que el chico decidió adquirir varias rosas de maple pequeñas, aplicarles un encantamiento conservador que las mantuviera vivas y las colocó por toda la orilla del cuello de la blusa, lo que hacía de la prenda algo muy original y llamativo. Cuando Ginny vio el trabajo realizado no pudo evitar sorprenderse y felicitar al adolescente por ser tan detallista.
- ¡Le va a encantar Ted!, es preciosa… sólo porque queremos que sea una "pieza exclusiva" no te pido que hagas una para mí.
- Eso de las manualidades con flores se te da bastante bien lobezno, si no la haces con las criaturas mágicas puedes poner una florería.
- Harry deja de molestar a Ted, ya quisieras tener esas habilidades y detalles.
- Ah es que yo tengo otras habilidades que de igual manera te hacen feliz preciosa (Harry tomó a Ginny por la cintura, la abrazó fuerte y le empezó a besar el cuello muy sugestivamente).
- ¡Hey!… oigan ustedes dos, no empiecen, hay tres niños y un adolescente presentes.
- Ah pero como tú eres un hijo ejemplar puedes llevártelos a los tres el resto de la tarde a comer helados, a visitar algún Castillo o a tomar el té y nos vemos en unas tres horas.
- Mmm… Está bien me los llevo. Vamos enanos, sus papis tienen asuntos que atender a solas, así que nosotros nos vamos a conocer un Castillo muy grande y a dar una vuelta en el Ferry.
Dos semanas pasaron volando pero Ted ya estaba ansioso por regresar a casa y ver a su chica, hablar con ella, abrazarla y volver a besarla. Aún tenía la incógnita de saber si estaba dispuesta a enterar a todo mundo de su relación cuanto antes o si le iba a pedir discreción por un tiempo. Él no tenía inconveniente en publicarlo en El Profeta, pero no sabía con qué iba a salirle ella y es que ¿Quién entiende a las mujeres?... podía esperar cualquier cosa.
Llegaron a Grimmauld Place el domingo al medio día, Kreacher y Andrómeda los esperaban con el almuerzo listo y toda su atención para escuchar a detalle sus aventuras. Ese día se dedicaron a desempacar y descansar un poco, así que no contactaron a la familia hasta el lunes por la tarde visitando primero a los abuelos en la Madriguera. Ahí también vieron a Ron, Hermione, Percy, Audrey y a sus pequeños, pero fue hasta el martes que se reunieron en El Refugio con Bill, Fleur, George, Angelina e hijos.
Ted trataba de comportarse lo más normal que le era posible, pero la realidad es que moría de ganas de llevarse a Victoire al ático y olvidarse del resto del mundo. Esta oportunidad la tuvo cuando empezaron a repartir los regalos, mientras Ginny y Harry explicaban de dónde era cada recuerdito y entregaban a cada quien algo, él le dijo a Vicky que quería darle su regalo en el ático y discretamente se perdieron de la vista de los demás. Obviamente Vicky estaba fascinada con su obsequio, le gustaba mucho lo detallista que era Ted, pero lo que la tenía más contenta era que el chico no la soltaba y no se cansaba de decirle que la había extrañado, que la quería mucho, que había mirado su estrella todas las noches y que nuevamente la estaba besando.
- ¿Y tú pensaste en mí?
- Mmm… un par de veces…
- Ah, no estuvo mal y seguro fue porque alguno de tus hermanos me mencionó sin querer ¿no?
- Ay Ted, es que tu pregunta está de más grandísimo bobo, claro que pensé en ti todos los días, todas las noches, conté las horas de tu regreso.
- ¿Y qué has decidido? Es decir, yo estoy aquí dispuesto a dar el paso que tú me indiques. Vicky yo quiero pedirte que seas mi novia, hablar con Bill y Fleur para que me autoricen cortejarte y todas esas formalidades, pero no sé qué es lo que tú quieres.
- Sí quiero eso Ted, pero me gustaría que primero lo probemos nosotros, como algo sólo nuestro, antes de que toda la familia meta irremediablemente las narices. He pensado en que seamos discretos por lo menos hasta las siguientes vacaciones y darles la noticia a los demás en Navidad.
- Oye pero tú crees que vamos a poder ocultárselo a tus hermanos, si brutos no son y se van a dar cuenta en el colegio y qué te puedo decir de Harry y Ginny, esos dos me leen la mente con tan sólo mirarme a los ojos.
- Yo hablo de discreción, pero estoy consciente que por lo menos ellos 4 y tu abuela estarán bien enterados y apoyarán nuestra decisión de aguantar la noticia unos cuantos meses.
- Cómo tú quieras, aunque se me hace raro no decirles a tus padres.
- ¡Ted déjame disfrutarte para mí solita aunque sea unos meses antes de tener una docena de ojos vigilando nuestra relación!
- ¡Ah! por aquello de disfrutarme no te preocupes, soy todo tuyo, yo me voy a encargar de que me saques todo el provecho que quieras…
Las dos últimas semanas de agosto fueron ligeras y las vacaciones llegaron a su fin, pronto los chicos se encontraban preparando sus baúles para regresar al colegio. Ted había empacado lo estrictamente necesario y en su dormitorio del Castillo no había dejado casi nada, ese era su último año en Hogwarts y no pretendía tener que regresar con media vida al final del ciclo escolar, así que preparó únicamente los útiles y libros que requería para cursar con éxito sus EXTASIS, obviamente sus cosas personales y ropa nueva, a Sombra su lechuza y su cargamento anual de Sortilegios Weasley que ocupaba el mayor espacio en el baúl.
- ¿Todo listo hijo? Despídete de tu abuela y sube tu baúl al auto, ya se nos está haciendo tarde.
- Adiós abue, nos vemos en Navidad, me escribes eh, nada de andar olvidándote de mí, se supone que soy tu nieto favorito… ¡oh, cierto… soy tu único nieto!
- Ay Ted, je, je, claro que te escribiré y tú me mantendrás bien informada de cómo se desenvuelven "cierto asuntos" ¿eh?
- Seguro, si tú eres mi consejera en estos menesteres. Bien ya me voy, ¡Albus ayúdame con la jaula de Sombra!
-¡Qué rápido pasa el tiempo Harry! Es el último año de mi muchacho en el colegio y en un par de años tendremos el ingreso de James.
- Ay ya ni me digas Andrómeda, que me sale lo aprensivo y mira que nunca superé tener que dejar de ver a Ted la mayor parte del año, así que pensar en que la historia se repetirá pronto me hace nudos el estómago.
Bill, Fleur, Albus y Harry dejaron a los chicos en King's Cross y al despedirse de su hermosa sobrina mayor, el tío Harry le susurró al oído:
- Y al más mínimo desplante que te haga ese mequetrefe me avisas para que lo meta en cintura ¿de acuerdo muñeca?
- No te preocupes tío, al más mínimo desplante la que lo meterá en cintura seré yo.
- ¿Estás segura que prefieres dejar tu viaje de cumpleaños con Ginny para Pascua en lugar de Navidad?
- Sí tío, ya lo platiqué con ella y es que ya sabes que para diciembre Ted y yo tenemos planes de… bueno ya sabes qué es lo que planeamos anunciar en Navidad.
- ¡Oh sí, la gran noticia! bien, pues así tendrán más tiempo de planear el viaje y yo podré pedir más días de vacaciones. Bueno sube ya o te deja el Expreso.
Ted saludó con entusiasmo a su sonriente amigo Tom y a su novia Monse y dejó con ellos y con Niccole a Vicky, Dominique y Louis porque él debía iniciar el viaje con los prefectos, pero al cabo de una hora regresó corriendo al compartimento. A su llegada sólo encontró a Tom, Monse, Vicky y Louis porque a Niccole la había ido a buscar Gregor (el chico que la había estado frecuentando desde antes de vacaciones) y Dominique se había ido con sus amigas de Gryffindor.
- Ya llegué, dejen de extrañarme, ya pueden sonreír de nuevo (Louis discretamente se pegó hacia la ventana para hacerle espacio a Ted al lado de su hermana, lo que el joven le agradeció con una gran sonrisa y revolviéndole el cabello cuando tomó su lugar entre él y Vicky).
- Tom y Monse nos estaban contando que han pasado un par de meses maravillosos, aunque en realidad oficialmente llevan sólo un mes de novios.
- ¡Ah! eso de las cosas oficiales es muy importante, ¿verdad Louis?
- Sí Ted, aunque también es importante cuando por lo menos logras algo medio oficial ¿no?
- Mmm… bueno sí, no cabe duda que eres positivo cuñado.
- ¡CUÑADO? (Monse y Tom exclamaron al mismo tiempo abriendo los ojos de tal manera que parecía que se les iban a salir de sus órbitas).
- ¿Quieren que mande a mi lechuza a King's Cross para preguntar si los escucharon bien hasta ahí? Porque por TODOS los que vienen en el Expreso no creo que haya problema eh, seguro los escucharon perfectamente… o sea ¿no podían gritarlo más fuerte?
- Pero Ted es que no me dijiste nada y Vicky tampoco le dijo nada a Monse, nos está cayendo en frío la noticia, muy buena noticia, pero no la esperábamos.
Mientras Louis se destornillaba de la risa con la escena, Ted rodeaba con el brazo a Victoire y le plantaba un beso en la frente y ella, con las mejillas sonrojadas, se disponía a explicarles a sus amigos.
- Bueno les confieso que yo tampoco me lo esperaba, simplemente Ted decidió declararse antes de su viaje a Canadá y nos agarró a todos de sorpresa, bueno a todos no, por el momento sólo lo saben mis hermanos, su abuela y mis tíos Harry y Ginny.
- Y ahora ustedes dos porque era obvio que hoy en la noche Vicky le iba a contar a Monse y a Niccole y yo te lo iba a decir a ti, así que bueno, pues ya lo saben y por favor, todavía no lo podemos publicar en El Profeta ¿vale?
- Pues entonces amigo tenemos que hablar seriamente con el tal Gregor, para que le meta seriedad a Niccole, aunque como verás el muchacho está jugando bien sus cartas, je, je.
- Oye Vicky ¿y qué decidiste de tu viaje de cumpleaños? Con esta noticia ¿hubo cambio de planes?
- Sí y no, ya convencí a mis papás para que me dejen ir con tía Ginny, pero no nos iremos en diciembre, el viaje será en las vacaciones de Pascua, así como se fue Ted con tío Harry. No importa que sea meses después de mi cumpleaños, pero para diciembre pensamos decirle al resto de la familia lo nuestro, por lo menos a mis padres, así que en esas vacaciones no puedo irme de casa.
- Este año ustedes dos tienen que ser unas novias muy buenas y ejemplares porque nosotros viviremos con la presión inigualable de los EXTASIS, así que requeriremos de todas sus habilidades para mimarnos y relajarnos, ¿cierto Ted?
- Me robaste las palabras de la boca hermano…
- ¡Mira que conveniente!, nosotras estuvimos muy presionadas este año entre TIMOS y pruebas y nadie nos estuvo mimando y el próximo año que nos toquen EXTASIS ustedes ya no van a estar.
- Así es de injusta la vida chaparra, ni modo, pero este año que estarás más relajada daré mi mejor esfuerzo por compensarte Monsi.
Los chicos pasaron el resto del viaje muy relajados, bromeando todo el tiempo y observando varias imitaciones de profesores a petición de Louis, cortesía de "Transformaciones Lupin". La llegada a Hogwarts fue normal, salvo que a Louis le tocó su primer viaje en los carruajes y Ted le explicó de los Thestrals. El banquete de bienvenida estuvo delicioso como cada año y esa noche se fueron temprano a sus dormitorios porque tenían mucho de qué platicar, de hecho Ted y Tom se quedaron un rato platicando con Louis en la sala común y luego continuaron la charla en su alcoba.
- Sam y Curtis ya están bien jetones… Es nuestro último año en este cuarto amigo ¿te das cuenta? Y yo aún no sé que haré saliendo de aquí.
- Pues tienes un año para pensarlo, yo ya le dije a Harry que llegado el momento me apoye con los trámites que se requieren para entrar al Ministerio, al Departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas, aunque antes me gustaría irme un año a Rumania con Charlie, sobre todo porque la mamá de Vicky quiere que ella haga un año de intercambio en Beauxbatones antes de terminar Hogwarts.
- ¿Cómo? ¿La va a hacer estudiar 8 años? Y Vicky qué dice…
- Está convencida de hacerlo ¿y qué esperabas?, ¡es una Ravenclaw! Y quiere dedicarse a la investigación de recursos naturales y no sé qué más. La cosa es que si ella se va a Francia el próximo año yo puedo irme a Rumania y cuando ella regrese a terminar Hogwarts yo regreso y trato de entrar al Ministerio.
- Bueno parece que tienes todo bajo control.
- Pues no precisamente, pero esos son mis planes, ojalá se pueda.
- Oye, sí que me agarraste en curva con lo de declararte a Vicky este verano ¿eh? Se suponía que sólo yo iba a estrenar noviazgo.
- En realidad no lo había planeado, por eso no te dije nada, pero justo la última noche aquí estuve pensando en lo que sentía, luego Dominique me hizo ver que estaba perdiendo el tiempo y finalmente mi abuela me habló de lo maravilloso que es luchar por el amor, así que entre todo eso y los constantes consejos de Harry y Ginny, simplemente lo hice y ha valido la pena hermano, estoy feliz… igual que tú ¿eh?
- ¡Mucho! Uy no sabes, los padres de Monse me adoran, je, je, si me vieras no te lo crees, soy un yerno ejemplar y el hermano me traga bastante bien.
- ¡Ya! Pues a mí esa parte me va a resultar rara porque siempre he visto a mis suegros como tíos o hermanos mayores, con Bill, aunque es el más grande de los Weasley, siempre me he llevado casi a coscorrones y ahora salirle con que estoy cortejando a su hija… en fin, a la que siempre he tenido en la bolsa es a mi suegra, Fleur me quiere mucho y mis cuñados ni qué decir, casi nos dejan sordos de los gritos que pegaron cuando les dijimos que ya éramos novios.
- ¿Y tu padrino y su esposa qué te dijeron?
- ¿Antes o después de TE LO DIJE?... Ellos siempre supieron lo que ambos sentíamos, sabían cómo se darían las cosas y aunque Harry es un poco sobre protector conmigo a veces, al final dejan que actúe y me aporree solo para que yo viva las cosas y nadie me tenga que andar contando lo qué es la vida. Están muy contentos y nos apoyan en todo.
Por su lado Vicky, Monse y Niccole también se ponían al día en sus respectivas historias: Ted, Tom y Gregor. La idea de estrenar amores ese ciclo escolar que no estarían tan presionadas como el anterior, las tenía muy entusiasmadas, para ellas la experiencia de un noviazgo más formal era algo inquietante y les despertaba sensaciones nuevas que las tenía entre intrigadas, temerosas y emocionadas.
- ¿Entonces Gregor te insinuó algo en el Expreso?
- Dijo que este año estaríamos más tranquilos y que yo podría pensar en otras cosas que no fueran pruebas y TIMOS y que él quería encabezar mi lista.
- Oye pues eso ya es bastante directo, yo creo que no tardará en pedírtelo.
- Pues ya veremos qué tanto se aplica, pero bueno yo esperaba regresar y encontrarme a una de mis amigas estrenando novio, no a las dos, ¡Vaya noticia Vicky! ¡Es genial! Te lo dijimos mil veces.
- Ya lo sé Niccole, pero es que ya ves que soy un poco terca y hasta no escucharlo de la boca de Ted no iba a estar plenamente convencida.
- ¿Y qué tal, es cariñoso? Es decir, en general lo es y es muy divertido y detallista, pero también sabemos, porque lo vimos, que es muy apasionado…
- ¡Niccole! Lo que vimos fue porque tenía una novia muuuuy cariñosa que no lo dejaba respirar.
- Bueno pero él no se quejaba y eso significa que el chico es así: ¡Fogosito!
- Mmm… bueno algo hay de eso, creo que lo trae en la sangre, je, je, pero yo lo he mantenido a raya, quiero llevar las cosas con calma, no quiero apresurar nada, no sé si me entienden, quiero disfrutar de mi relación con Ted, poco a poco.
- Pero si ustedes dos compartían pañales Vicky, no me salgas ahora con que quieres conocerlo, eso déjamelo a mí con Tom, nosotros sí estamos en ese proceso.
- Pues aunque no lo creas así es Monse, quiero conocerlo como novio, ya no como amigo, siempre hemos sido amigos pero ahora es diferente, hay ciertos aspectos que quiero que vayamos descubriendo el uno del otro pero despacio.
- Bueno cada quien su estilo, pero a ver cuánto aguantas querida porque aquí en confianza, Ted es un chico muy atractivo y me imagino que no será fácil resistirse a sus encantos, sobre todo cuando puede transformar cada parte de su cuerpo a su conveniencia...
- No es fácil resistirse lo confieso, pero no necesito que se transforme, me gusta tal y como es, la verdad hace que se me erice cada poro del cuerpo cuando me besa o me abraza, es tan tierno y seductor al mismo tiempo… pero siempre he tenido mucha fuerza de voluntad amiga.
- Mmm… si claro pero esto no es una dieta o un examen Vicky, es el chico que te gusta y que se desvive por ti.
- Y yo no pienso amarrarle las manos, sólo detenérselas un poco cuando vayan muy rápido. Sobre todo porque Ted ya está algo "corridito" en este sentido y yo… bueno tengo mucho que aprender aún.
- Pues tendrás buen maestro querida, je, je.
Temprano los chicos se encontraron en la puerta del Gran Comedor y pasaron a sus respectivas mesas para desayunar y recibir sus horarios. Mientras que Tom se comportaba de lo más meloso y hacía muy evidente su noviazgo con Montserrat, Ted era discreto porque prefería que Victoire marcara la pauta de qué tanto podía mostrarse cariñoso en público, así que antes de irse a su mesa, le dio un beso de buenos días en la mejilla y sujetó con su dedo meñique el de ella. Casi acabado el desayuno aparecieron sobre las mesas los pergaminos con sus horarios.
- Pues aparentemente no se ve mal, pero ya ves que siempre dicen que los horarios de séptimo son engañosos, disfrutas dos meses de espacios libres y luego por tantos deberes no tienes tiempo ni de respirar por los EXTASIS, ¿Cuántas materias vas a llevar Ted?
- Una más que tú, llevó 6: Cuidado de Criaturas Mágicas, Encantamientos, Transformaciones, Herbología, Astronomía y DCAO.
- Ah sí, es que yo no llevo la de Hagrid y tengo Pociones en lugar de Astronomía, pero las otras 4 las llevamos juntos, oye todavía no entiendo por qué no llevas Pociones y sí llevas DCAO.
- Porque hablamos de criaturas y animales mágicos, con ellos aplica más la Herbología y el comportamiento astral que los brebajes y en el caso de DCAO es más por defensa personal que por magia oscura en realidad.
- Mmm… sí, no quiero imaginarme a un pariente de Bucky enojado… ¿Cómo está tu horario?
- Casi todas por las mañanas, excepto lunes que nos toca Herbología de 4 a 6 p.m. y los martes y jueves que Astronomía obviamente la llevo en la tarde. Los miércoles y viernes los tengo sólo con dos clases en las mañanas.
- O sea que hoy miércoles la tienes ligera.
- Sí, tenemos de 9 a 11 Herbología y de los invernaderos me voy directo con Hagrid, termino al medio día justo para ir a comer…
- Vamos a checar como están los horarios de las chicas. (Los muchachos saltaron a la mesa de Ravenclaw para cotejar sus espacios libres con los de sus novias, certificando que en efecto ellas también tenían horarios muy relajados en general).
- ¿Cómo estás hoy? Yo miércoles y viernes tengo toda la tarde libre.
- Yo los viernes igual, pero los miércoles tengo Astronomía en la tarde.
- Pero hasta las 5, eso significa que podemos estar un buen rato juntos desde la comida hasta que tengas que ir a la Torre y eso nos aplica martes y jueves también, pero definitivamente creo que voy a amar los viernes.
- Ted, se supone que tus espacios libres son para que te prepares para tus EXTASIS, no para que te la pases conmigo.
- Sí claro, pero estamos empezando el curso, en lo que los profesores se vuelven despiadados déjame aprovechar esas horas para estar a tu lado. Por lo pronto te veo a la hora de la comida y luego te secuestraré un rato para que me cuentes cómo estuvo tu día. Ya me voy ¿puedo darte un beso?
- No exageres Ted, no tienes que pedirme permiso, soy tu novia.
- Pues sí pero con tu estrategia discrecional no sé si tengo autorizado besarte en el Comedor.
- Besarme sí, intentar incluirme en tus alimentos, no… (El comentario de Vicky sonrojó un poco a su novio que entendió perfectamente que él se había ganado a pulso la fama de exhibicionista el año pasado, así que sujetó la barbilla de la chica y le dio un pequeño beso suave antes de retirarse a su clase de Herbología).
Después de su clase con Neville en los invernaderos, Ted decidió ir directo a la cabaña de Hagrid y asearse un poco ahí porque estaba lleno de tierra roja y una resina extraña que parecía "brillito carnavalesco", además quería montar un rato a Buckbeak antes de su clase.
- ¡Hagrid, ábreme!, necesito quitarme este brillo que no me hace ver muy varonil.
- ¡Qué escandaloso eres siempre Lupin! Pasa, pasa, ahí está la tinaja con agua y el jabón, ¿Qué estuviste haciendo?
- Es culpa de Neville, trabajamos con la resina de la Phinita Colagen, voy a preparar un buen tarro de crema de esa planta para Bucky, para que su pelaje siempre esté muy sano y brilloso.
- Oh sí, es muy buena. Eres raro muchacho, en lugar de pensar en mandarle un tarro de crema a tu abuela para que cuide su piel, piensas en ponérsela a tu poni.
- Tú hubieras pensado igual ¿no?, recuerda que en ese sentido yo soy muy como tú y como Charlie, mi debilidad por los animales es muy grande.
- Pues sí, pero tú eres una combinación muy bien balanceada, aunque efectivamente tienes "mucho de animal", je, je, también tienes un gran don de gente, eso lo sacaste a tu madre y lo animal… ¡obvio! ¿no?
- Vamos a ver a Bucky y mientras háblame de papá Hagrid, me gusta cuando tú y Harry hablan de él.
- ¡Ah el buen Remus!, el punto de equilibrio de los "merodiadores", el ying y el yang. Recuerdo el día que naciste, cuando Tonks le indicó que te cargara un momento en lo que tu abuela regresaba a la habitación, se puso transparente de los nervios, casi se desmaya. Se sentó al lado de tu madre y te tomó entre sus manos. En ese momento de su rostro se borró toda señal de edad, cansancio, malas noches y las lágrimas se le escaparon a raudales, dijo algo así como: mira Hagrid, es un milagro de vida y amor entre tanto dolor y temor, mi hijo es un verdadero ángel. Luego empezó a decir una sarta de cosas que no entendí muy bien, algo de que Harry sabía lo que decía cuando se pelearon, nunca supe por qué se pelearon, pero justo en ese momento volteó a ver a tu madre y le dijo que tenía que encontrarlo para agradecerle y pedirle que fuera tu padrino. Y de hecho creo que esa misma noche dio con él y se lo dijo.
- ¿Y tú qué hacías ahí cuando nací? Pensé que te escondías con Grawpy en las montañas.
- Sí y la casa de tu abuela ya no era segura, así que la casa de tus padres era una tienda móvil que para el día de tu nacimiento fue instalada cerca de donde yo me escondía, justamente para que Grawp estuviera vigilando los alrededores mientras tu madre daba a luz. No es broma Ted, las condiciones en las que naciste eran extremadamente peligrosas, ¿A caso crees que todos los que vivimos esa época cuando te vemos ponemos "ojos de borrego" porque eres muy guapo? ¡No jovencito!, te miramos de esa manera porque tú nos recuerdas ese milagro de amor del que hablaba tu padre, eres el ejemplo de que el amor es más grande que la más grande de las calamidades.
- Hagrid la edad te está volviendo muy sensible, tus palabras han logrado ponerme chinita la piel, hasta Bucky se ha estremecido.
- No seas payaso Lupin que tú empezaste, tú me pediste que te hablara de Remus ¿no?
- Y te lo agradezco grandulón, me gusta mucho cuando me cuentas todas esas historias de él y sus amigos, igual que las del trío, es genial que hayas conocido a ambas generaciones y que ahora también yo pueda tenerte conmigo. ¿Te das cuenta?, tú has sido testigo de lo mejorcito que ha pasado por estos rumbos, no cualquiera, je, je.
- Modestia aparte ¿no?, pero ahora mejor ya bájate de ese hipogrifo y vamos que tengo una clase que dar y tus compañeros ya vienen, si quieres puedes ayudarme a darla.
- ¿Qué vamos a ver hoy profesor?
- Tengo un invitado que no tarda en aparecer, Harry le avisó… vamos a ver las propiedades curativas de las lágrimas de Fénix.
- ¡Fawkes! Claro que te ayudo, pero te advierto que tu invitado no va a concentrarse, recuerda que tiene cierta debilidad con mi mechón y se la pasa jalándome el cabello.
- Ah pues hazme el favor de ponerte pelirrojo, rubio o azabache pero no quiero distracciones, es una clase muy importante.
- Claro que sí profesor, como usted diga, vamos a su clase... Bucky te vengo a ver en la tarde para que vayamos a dar una voladita por ahí.
- Lupin, sólo porque McGonagall sabe que dominas bien a esta criatura no nos ha dicho nada, pero NO ESTÁ PERMITIDO que los alumnos se vayan a dar "vueltecitas" en hipogrifos.
- ¿Y no crees que después de 6 años de hacerlo, ya es un poco tarde para que me lo estés cantando?
- Es para que luego no le digas a Harry que soy tu cómplice en estas cosas.
- No tengo que decirle nada… él ya lo sabe.
